Wrong Turn: Sendero al infierno

Se ha perdido la señal GPS

Wrong Turn: Sendero al infierno

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Wrong Turn: Sendero al infierno

¿Qué busca alguien que acude a ver un slasher? ¿Y qué busca el que acude a ver la secuela de un título que le gustó? Parece que son dos preguntas fáciles de contestar; la duda es: ¿cómo reaccionaríamos si nos respondiesen con algo totalmente distinto a lo planteado? Lo digo porque, en función de cómo te siente que te den gato por liebre, o qué te ofrezcan algo que no has pedido, podrás disfrutar de la nueva entrega de la franquicia Wrong turn. Filmada con una calidad y reparto que se antoja como una proposición de arrancar una nueva saga en lugar de construir una secuela... por eso en su título falta el número siete. Puede resultar muy molesto que acudas a ver una película por el reclamo de su título y te entreguen algo bien distinto, Que vayas a ver Tiburón II y te pongan Liberar a Willy.

La cosa en principio no pinta mal. Un padre (Matthew Modine) acude a un pueblo dentro de la cordillera de los Apalaches en busca de su hija y sus amigos, desaparecidos semanas antes y cuya huella se pierde en esa zona. Mientras indaga cual puede ser el paradero de estos domingueros, un flashback nos contará como se perdieron en la espesura y se encontraron con algo que no podían ni imaginar.

Lo mejor: Contiene ideas interesantes y una conclusión muy loca.

Lo peor: Parece una cosa pero es otra muy distinta.


La purga: Infinita

Caza al imigrante

La purga: Infinita

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

La purga: Infinita

La purga como concepto no está nada mal. Que una noche al año esté permitido todo tipo de crimen, como único método de control de la presión de una sociedad con la violencia a flor de piel, se antoja como la coartada perfecta para crear emoción y acción en la pantalla. Desgraciadamente esta franquicia, a mi juicio, nunca ha sabido llevar a buen puerto su premisa. No lo ha conseguido por el miedo a ejecutarlo correctamente y ganarse con ello una clasificación de edad que comprometiese su funcionamiento en la taquilla. Estas entregas pretenden ser transgresoras y extremas; pero en su realización huyen en todo momento de estos calificativos, entregando un producto tibio que, además, no varía demasiado la fórmula.

En esta ocasión los protagonistas son un matrimonio (Ana de la Reguera y Tenoch Huerta) de inmigrantes de México que pasan en Estados Unidos su primera purga. A la mañana siguiente, cuando el crimen vuelve a ser delito, descubren que una organización supremacista ha decidido extender la purga de forma indefinida, sembrando de caos las ciudades. Ahora la pareja y los capataces del rancho en el que trabaja el marido, emprenderán un viaje de vuelta a la frontera de El paso para escapar de la guerra civil que parece ceñirse sobre el país.

Lo mejor: Pese a todo se ve con cierto entretenimiento. Su aroma a westerm.

Lo peor: Más de lo mismo, con muy poca novedad y menos presupuesto.


Dos

Bailar pegados

Dos

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Dos

Dos era una de mis películas más esperadas de la pasada edición del Festival de cine de Málaga. La cinta que firma Mar Targarona partía de una premisa potente cercana al universo Saw y de El ciempiés humano. Algo infrecuente en nuestro cine, que tal vez tiene en películas menores como La jauría de Carlos Martín Ferrera o Zerø de Iñaki Sánchez los aromas más próximos a la que nos ocupa. Targarona ha contado con un presupuesto mucho más generoso que las dos cintas patrias mencionadas y con el sello vintage al que nos acostumbran las producciones de Rodar y Rodar. Aparentemente una mano ganadora…

Un hombre y una mujer despiertan desnudos y cosidos por el costado en una habitación que parece de hotel. Saben quiénes son, pero no recuerdan cómo llegaron hasta allí, ni conocen qué relación existe entre ambos para haber sufrido tal castigo, aunque conforme pasen los minutos asomarán posibles causas. Con dolor e innumerables dificultades han de unir fuerzas y negociar los pasos a seguir para lograr ayuda del exterior.

Lo mejor: Tiene la duración justa para no aburrir.Logra sacar mucho partido del espacio escénico y lo valiente de sus actores.

Lo peor: Su explicación es una tontería.


Méandre

Prisma

Méandre

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DIVERSIÓN:
TERROR:
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  • 3/5

Méandre

La sombra de Cube es alargada. La película de Vincenzo Natali con sus habitaciones trampa y sus personajes obligados a colaborar para salir con vida de una particular scape room, han influenciado a infinidad de títulos. Méandre, que pudimos ver en las primeras jornadas de Sitges 2020, es, después de las secuelas de Cube, la cinta donde esta influencia queda más patente. Mathieu Turi, que un par de años antes había presentado en el mismo festival la floja Hostile, es el director de este subproducto que en muchos aspectos iguala a su referente.

Una mujer despierta, tras un suceso traumático, en un extraño y futurista cubículo con una misteriosa pulsera con temporizador en su muñeca. Pronto será presionada para salir de allí, emprendiendo una huida a rastras por estrechos conductos plagados de letales sorpresas.

Lo mejor: Lo entretenida que se hace en todo su recorrido.

Lo peor: Lo absurdo y cambiante que es su argumento.


Un lugar tranquilo 2

Ecos del silencio

Un lugar tranquilo 2

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Un lugar tranquilo 2

Por fin, tras varios intentos en falso, el primero una semana antes del confinamiento, he podido ver en pantalla grande la secuela de Un lugar tranquilo; cinta de 2018 más que recomendable, que disfruté como un enano y que mezclaba alienígenas sedientos de sangre con una familia que, manteniendo el mayor de los sigilos, trata de evitar caer en las garras de estos seres ciegos. Con más presupuesto y con Emily Blunt encabezando nuevamente el reparto (también nuevamente bajo la batuta de su marido: John Krasinski) y sin el factor sorpresa soplando sus velas como pasaba en la primera entrega, esta secuela es un más de lo mismo que, pese a su espectacularidad, no llega a alcanzar el interés y la tensión de su predecesora. Logra, en cualquier caso, un resultado que la hace recomendable.

La acción comienza en el punto donde quedó la primera parte: con Evelyn (Emily Blunt) estrenando nueva maternidad y viudedad en el mismo día. La familia ahora tiene un arma para combatir la invasión: el acople sonoro que produce el implante coclear de su hija mayor (Millicent Simmonds) cuando este se acerca a un altavoz. Con este sonido, que paraliza a los monstruos haciéndolos vulnerables a las balas, parten en busca de otros supervivientes. Cuando lleguen a una fábrica abandonada encontrarán a un vecino del pueblo, Emmet (Cillian Murphy), junto con el que investigarán una misteriosa señal de radio.

Lo mejor: Su preambulo. Ofrece más de todo.

Lo peor: Perdida la novedad, su motor funciona algo peor. A sus personajes les falta chicha dramática.


Caveat

No tengo el conejo para muchos ruidos

Caveat

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DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Caveat

Si hace una semanas hablábamos de The bloodhound como una osada adaptación de la obra de Poe a la narrativa cinematográfica moderna, también me pareció encontrar mucho de este autor en el guion de Caveat. Una trama de corte casi gótico, con su mazmorra, sus cadenas y sus muros secretos. Se trata de una película excelentemente fallida. De esas que al finalizar te dejan con la rabia de ver que no se ha terminado de explotar todo su potencial. No hay mal que por bien no venga y este título creo que supondrá el pistoletazo de salida de un buen director, Damian Mc Carthy que, como veremos en esta reseña, tiene un estilazo para crear atmósferas y preparar sustos.

Caveat tiene por protagonista a un personaje que ha conocido tiempos mejores. No sabemos claramente qué le ha sucedido, pero desde los primeros minutos nos damos cuenta de que no está muy afinado. Este sujeto, que interpreta el actor Jonathan French, acepta el trabajo de cuidar a una joven (Leila Sykes) mentalmente inestable que vive confinada en una pequeña isla. Nadie le ha explicado la letra pequeña: estarán prácticamente incomunicados y además, durante su estancia, llevará en todo momento un apretado arnés conectado a una larga cadena que el imposibilitará acceder a ciertos espacios de la vivienda. Cuando se quede a solas con la muchacha empezará a notar que en esa casa las cosas están lejos de ser normales.

Lo mejor: Tiene un estilo genuino, con momentos escalofriantes.

Lo peor: No termina de encajar sus piezas y opta por una historia de crimen destemplada y como coherente.