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Parasomnia

La Bella Durmiente

Parasomnia

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  • Título original: Parasomnia
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: William Malone
  • Guión: William Malone
  • Intérpretes: Patrick Kilpatrick, Cherilyn Wilson, Dylan Purcell y Jeffrey Combs
  • Argumento: Laura sufre Parasomnia, un extraño trastorno del sueño. Internada en un hospital psiquiátrico, la habitación de al lado está ocupada por el famoso asesino Byron Volpe, quién ha logrado introducirse en los sueños de Laura.

65 |100

Estrellas: 4

Parasomnia

La joven y bella Laura Baxter sufre una extraño trastorno del sueño que se conoce bajo el nombre de parasomnia, y que se traduce en largos períodos de somnolencia tan sólo interrumpidos por breves e inesperados estados de vigilia. Laura ha pasado la mayor parte de su vida dormida y recluida en un hospital psiquiátrico, dónde la han sometido a todo tipo de pruebas.
En una habitación contigua a la suya está encerrado Byron Volpe, un célebre asesino, experto en hipnosis, que ha logrado penetrar en los sueños de Laura, estableciendo entre ambos un terrorífico vínculo de sufrimiento y muerte.
En el tercer vértice del triángulo, Danny Sloan, un joven que conoce a Laura por pura casualidad y se enamora de ella perdidamente.

Imaginad un funambulista caminando sobre el alambre, intentando mantener en todo momento el equilibrio, sin red de seguridad que pueda sujetarlo en caso de dar un paso en falso y precipitarse al vacío.

William Malone (“House on Haunted Hill”, “Fear.com”), guionista y director de esta sorprendente "Parasomnia", es ese funambulista, amante del riesgo y sin miedo a las alturas, que ha decidido mantenerse en pie sobre el alambre para acabar ofreciéndonos una película de terror de bajo presupuesto original, innovadora, extraña y, por momentos, realmente hermosa.

Pero desde luego, el destino final de este funambulista no se escribirá de igual forma por todos aquellos que vean "Parasomnia". La película de William Malone parece, por momentos, un arrebatador y apasionado melodrama romántico cuya historia se centra en el encuentro y la irresistible atracción de dos jóvenes que deberán desafiar el orden establecido para poder permanecer juntos. El terror no parece tener cabida. Muy probablemente los aficionados al género más impacientes acaben deseando que el dichoso funambulista pierda definitivamente el equilibrio y acabe con sus huesos rotos en mil pedazos.

Pero para todos aquellos que conserven un mínimo de paciencia, "Parasomnia" les tiene reservado un buen número de sorpresas que acaban convirtiéndola en una muestra del género fresca y diferente.

En primer lugar hay un villano. Y no es un villano cualquiera. En realidad es uno de los mejores y más logrados villanos que he visto en los últimos tiempos.
Se trata de Byron Volpe (magnífica la actuación de Patrick Kilpatrick), el erudito propietario de una tienda de libros antiguos y de ediciones difíciles de encontrar, cuyos poderes mentales (derivados de sus conocimientos sobre la hipnosis), le permiten controlar la voluntad de otras personas y penetrar en sus sueños. Algo así como una mezcla entre el Dr. Hanibal Lecter y Freddy Krueger.

Las apariciones de Byron Volpe, pese a su tendencia a soltar monólogos de considerable duración (repletos de citas literarias), son siempre contundentes y plenamente convincentes. Un despreciable asesino salvaje y sangriento, a la vez que inteligente y sarcástico; y que desprende carisma por los cuatro costados.

Otro punto a destacar es la estética de la película. El director apuesta fuerte por sumir "Parasomnia" en una constante atmósfera onírica y barroca que no se limita solamente a las secuencias en las que penetramos en los sueños de Laura (por cierto, siempre he odiado las secuencias que transcurren en el interior de un sueño – a no ser que vengan protagonizadas por un tipo con la cara quemada y un jersey a rayas -… Sin embargo, en "Parasomnia", esas escenas en las que viajamos al interior de los sueños de Laura, para tratarse de una película de bajo presupuesto, están resueltas con abrumadora sensibilidad y eficacia).

Los colores, las texturas, los edificios, el cielo… todo parece flotante, como sacado de un sueño (o de una pesadilla. Impresionante la secuencia de los autómatas).
Y cuando el director decide romper ese aire de fantasía lo hace a través de las muertes, de forma abrupta, sin escatimar en sangre y efectos gore (aunque las muertes no son, ni mucho menos, lo más destacable de una película como "Parasomnia").

Por si fuera poco, contamos con un par de policías que, por una vez en la vida, no son los más estúpidos e ineptos de su promoción. Dos policías de la vieja escuela que saben a qué puerta llamar y a quién preguntar (algo nada habitual en un par de policías que se pasean por una producción de terror de serie B). Y además, uno de los investigadores está interpretado, ni más ni menos, que por Jeffrey Combs (“Reanimator”), tan histriónico, exagerado y divertidísimo como nos tiene acostumbrado.

"Parasomnia" es una película distinta. Original. Folletín romántico, amor juvenil, Romeo y Julieta… sangre y terror. La transgresión de un cuento de hadas. No es fácil. El funambulista debe hacer auténticos equilibrios para mantenerse en pie sobre el fino alambre. Para algunos, seguro que el funambulista acabará cayendo y "Parasomnia" se convertirá en una experiencia ridícula y prescindible.
Para otros (un servidor) el funambulista logrará llegar, sano y salvo, al otro lado; y "Parasomnia" habrá sido, finalmente, una historia inusual, atractiva y alejada de las modas. Un cuento extraño, sentimental y terrorífico que recomiendo sin reservas.

Es, sin duda, una película arriesgada. Pero entre tanta secuela, remake, y otras tantas fórmulas vistas en infinidad de ocasiones, considero que vale la pena asumir cierto riesgo y acercarse a "Parasomnia" con la esperanza de ver algo distinto y reconfortante.

Lo mejor: la original historia y Byron Volpe, un asesino a tener muy en cuenta.

Lo peor: es también una historia de amor con un final muy azucarado. No convencerá a muchos aficionados al género de terror.

Zombies & Cigarettes

Hay días en lo que te puede ocurrir esto...

Zombies & cigarettes

"Zombies & Cigarettes" es el cortometraje ganador del premio del público en el último Shots Festival organizado por la revista ScifiWorld.

Dirigido a cuatro manos por Rafa Martínez y Iñaki San Román (con guión de éste último), y producida por Carpe Diem, "Zombies & Cigarettes" cuenta la historia de Xavi, un sencillo muchacho que únicamente quiere invitar a un helado a su amada Carol, viéndose involucrado en una invasión zombie, un plan de fuga, y una sangrienta batalla campal. Acabar con una horda de muertos vivientes puede ser complicado, pero que una chica como Carol te mire a los ojos, quizá mucho más.

"Zombies & Cigarettes" se rodó íntegramente en un centro comercial de Alcorcón durante cinco larguísimas noches de intenso trabajo por parte de todo el equipo.
Además del premio del público en el reciente Shots Festival, "Zombies & Cigarettes" ha sido seleccionado en los siguientes certámenes: Premios Siroco (Valencia); Radio City (Valencia), Cryptshow (Barcelona), El Sector (Madrid), Fascurt (09), Cine Malaga, Dr Mabuse... Y todavía queda pendiente su posible presencia en el próximo Festival de Sitges.

Os puedo asegurar que todo el esfuerzo puesto en llevar a cabo "Zombies & Cigarettes" valió la pena. Un magnífico diseño de producción, una excelente fotografía, buenos efectos, actores a un gran nivel, y una mini-invasión zombi hecha por y para los aficionados al género. Una joyita que os recomiendo ver desde la página web de ScifiWorld: ver "Zombies & Cigarettes".

I Know How Many Runs...

La sangrienta venganza del jugador de cricket

I Know How Many Runs You Scored Last Summer

I Know How Many Runs You Scored Last Summer Bajo la frase incompleta que da título al post, se encuentra "I Know How Many Runs You Scored Last Summer", un slasher satírico independiente provinente de Australia, rodado en 2008, y que los próximos 29 y 30 de Junio disfrutará de un estreno en DVD en Reino Unido y los USA, respectivamente.

"I Know How Many Runs You Scored Last Summer" cuenta la historia de un equipo de cricket atacado por un asesino en serie que desea vengarse por los daños y vejaciones sufridos 20 años atrás.

El mencionado asesino va armado con lo que parece ser una pelota de cricket (tampoco me hagáis mucho caso... no tengo la menor idea de qué va el cricket) atravesada por afilados clavos, y un bate también del mismo deporte.

Paintball

Juega para sobrevivir...

Paintball

El director barcelonés Daniel Benmayor debuta en el largo con "Paintball", una producción de Filmax que cuenta la historia de ocho desconocidos en una partida de Paintball extremo.

Lo que para todos comienza siendo un juego, pronto se convertirá en su mayor pesadilla (¿cuantas veces habré leído una frase parecida a esta...?). Las reglas han cambiado y ahora todo vale. Poco a poco los jugadores son asesinados sin ninguna explicación aparente. Quien quiera sobrevivir no tendrá más remedio que jugar hasta el final, aunque llegar al último nivel no garantiza nada.

Hará un par de meses (quizás menos) vi un teaser en el cine, rodado con visión nocturna, que no me convenció en absoluto.
Ahora, con el trailer a punto, mis expectativas han variado. Este survival cuyas localizaciones, en parte, se corresponden a la sierra barcelonesa de Collresola, y que se rodó íntegramente en inglés para facilitar su distribución internacional, promete diversión, sangre y alguna que otra sorpresa.

El estreno de "Paintball" en las salas de cine españolas está previsto para el próximo 10 de Julio. Suerte a Daniel.

Plague Town

Adolescentes homicidas que no dan miedo... mal asunto

Plague Town

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  • Título original: Plague Town
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: David Gregory
  • Guión: David Gregory y John Cregan
  • Intérpretes: Josslyn DeCrosta, Erica Rhodes, David Lombard y Lindsay Goranson
  • Argumento: Una desestructurada familia norteamericana viaja hasta un paramo irlandés para enfrentarse a una ancestral maldición que convierte a los jóvenes en sádicos homicidas.

20 |100

Estrellas: 1

Plague Town

Falta de ambición no se le puede reprochar al debutante David Gregory.
Probablemente en su ánimo estaba el fabricar un cuento de hadas con hechuras de pesadilla malsana y oscura.

Los elementos utilizados para ello, a simple vista, no parecían nada desacertados. Una maldición que afecta a los recién nacidos de una pequeña y endogámica comunidad, unos adolescentes fantasmagóricos, deformes y juguetones, y un tenebroso bosque cuya atmósfera impregna cada rincón de la que prometía ser una más que interesante muestra de género.

En realidad uno podía llegar a creer, en un alarde de prepotencia sin justificación alguna, que iba a resultar relativamente sencillo agitar dichos ingredientes con un mínimo de talento para acabar logrando una película de terror independiente de cierta envergadura.

Pero la cosa, por lo visto, no iba a resultar tan sencilla. Los resultados que arroja este "Plague Town" nos indican que todavía quedaba mucho camino por recorrer. Y que este estaría repleto de complicaciones.

"Plague Town" nos cuenta la historia de una desestructurada familia norteamericana que decide malgastar junta una apacible jornada en una apartada campiña irlandesa, en la que el padre pasó buena parte de su infancia. La excursión se complica cuando, a causa de los constantes reproches que se lanzan los unos a los otros, acaban despistándose y perdiendo el último autobús que les llevaría de vuelta a la civilización.
¿Qué solución les queda? Pasar la noche en mitad de la nada y, con algo de suerte, encontrar la ayuda de algún lugareño que les de cobijo.

David Gregory dedica los primeros y estériles treinta minutos de "Plague Town" a describir las conflictivas relaciones que se establecen entre los distintos miembros de la familia protagonista (incluido un estúpido novio que la hija mayor ha conocido un par de días atrás en Londres). Y me refiero a ellos como “treinta minutos estériles” no sólo porque estén plagados de diálogos facilones y sin sustancia, sino porque cuando una vez finalizan y el supuesto terror se apodera de la trama, nos damos cuenta de que esos treinta minutos previos no nos han servido de nada. Esas relaciones de conflicto familiar tienen una incidencia nula en los acontecimientos que están por venir, por lo que el espectador acaba con la triste sensación de haber asistido a un sinsentido que no le ha llevado a ningún sitio y que, como mucho, lo único que ha logrado es hacerle perder el tiempo. Si en lugar de la familia desestructurada y problemática que tanto se esfuerza David Gregory en presentarnos, se hubiera tratado del prototipo de familia feliz, la historia que viene a continuación no se hubiera resentido en modo alguno.

Pero pasemos página y miremos hacia delante, con optimismo.
La familia (desestructurada o no… que más da) acaba perdida y abandonada a su suerte en mitad de un lúgubre bosque. La pesadilla parece que está a punto de iniciarse.

El problema es que en ese bosque acaban perdidos no sólo todos los miembros de la familia protagonista, sino que también acaban desorientados el director de la película, el guionista, el creador de efectos, los actores y hasta el iluminador (una cosa es que David Gregory quisiera que Plague Town fuera un cuento de hadas oscuro, y otra muy distinta es que nos viéramos obligados, a causa de esa oscuridad mal entendida, a intuir determinadas escenas… porqué verlas, lo que se dice verlas…).

El desarrollo de la historia es un desastre carente de ritmo y sin continuidad, dónde cada personaje actúa por libre sin aportar un mínimo de sentido común a la hora de tomar sus decisiones.

Los adolescentes deformes a causa de una maldición, el principal argumento terrorífico que esgrime "Plague Town", acaban siendo sombras de risilla histérica corriendo en mitad del bosque que, más que aterrorizar (o ni siquiera inquietar), acaban dando pena y rozando el ridículo más espantoso.

David Gregory se esfuerza por romper el halo de cierto tradicionalismo que respira la historia de "Plague Town" a través de las escenas de violencia. Muertes salvajes y sangrientas, pero rodadas con escasa imaginación y un alto grado de torpeza. No impactan. No sorprenden. No hay una sola muerte original o destacable, por la razón que sea, en "Plague Town". La que se presume la muerte más elaborada y efectista de "Plague Town", una de las primeras en acontecer, dispara a nuestro cerebro un par de misiles con dos nombres muy claros: "Cube" y "Resident Evil". Adiós al factor sorpresa.

Y en cuanto al final, pues muy poco que añadir. Uno llega tan fatigado y derrotado, que le da igual cómo termine el viaje.

"Plague Town" es un cúmulo de despropósitos y oportunidades perdidas. Lo que se presumía una historia interesante y propicia para desplegar unos eficientes mecanismos de horror, acaba siendo una total decepción que sucumbe a la mediocridad y al aburrimiento. Otra vez será.

Lo mejor: Rosemary y la secuencia inicial.

Lo peor: Aburre.

Someone's Knocking at the Door

Dos viejas glorias regresan dispuestas a rockandrolear

Someones knocking at the door

El estadounidense Chad Ferrin escribe y dirige esta prometedora gamberrada generosa en sexo, gore, y con un giro hacia el cine de zombis, titulada "Someone's Knocking at the door"

La película cuenta la historia de seis estudiantes de medicina que investigan los efectos de una nueva droga. Sus experimentos les llevarán a abrir una puerta en el mismísimo infierno, permitiendo que los Hopper, una pareja de asesinos en serie de los setenta, regresen de la muerte y vuelvan dispuestos a hacer lo único que en realidad saben hacer: raptar y asesinar.

Una mezcla de comedia, sátira y gore. El productor la define (sí, ya sé que este tipo de comparaciones son estúpidas y no deberíamos hacerles el menor caso... pero lo cierto es que suelen resultar muy divertidas) como una mezcla entre David Lynch y Darío Argento -sic-.

Todavía no hay fecha de estreno (supongo que en el mercado DVD) para "Someone's Knocking at the door"

Vertige (High Lane)

Por algo le llaman deportes de riesgo

Vertige (High Lane)

Da hasta vergüenza ajena haceros partícipes del argumento de "Vertige" (que se conocerá en los USA como "High Lane").
Un grupo de amigos de vacaciones deciden aventurarse en un camino de montaña que permanece cerrado por obras. El ascenso resulta más peligroso de lo previsto, especialmente cuando se dan cuenta de que no están solos. A partir de ese momento, la aventura se convierte en una pesadilla.

"Vertige" ("High Lane"), está escrita y dirigida por el francés Abel Ferry. El argumento no tiene ni un ápice de novedoso, y la primera mitad del trailer parece un remake inconfeso de "Máximo Riesgo" ("Clifthanger", 1993), la estupenda película de acción dirigida por Renny Harlin y protagonizada por Sylvester Stallone.

Por suerte, tanto algunas imágenes como la segunda mitad del trailer prometen sorpresas terroríficas. Y además es francesa...