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Se acerca el desenlace...

Pronto... el final de Dead Memories

Para todos los que estéis enganchados a "Guiños" el relato que José Pérez está publicando por capítulos en Almas Oscuras bajo el título recopilatorio de "Dead Memories", os traigo noticias frescas.

En primer lugar ya está disponible un enlace en la barra de navegación, dentro de la sección "Lo más destacado", por el cual podréis acceder a los dos capítulos publicados hasta ahora. Si os los perdisteis, este es el momento de enmendar vuestro error.

En segundo lugar os traigo una pequeña presentación en formato video que el mismo José Pérez ha realizado para amenizar la espera por el desenlace de "Dead Memories".
Y tranquilos, José ya me ha dicho que en breve publicaremos el final de la saga.

Lesbian Vampire Killers

Ya están aquí los asesinos de vampiras lesbianas

Lesbian Vampire Killers

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  • Título original: Lesbian Vampire Killers
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2009
  • Director: Phil Claydon
  • Guión: Paul Hupfield
  • Intérpretes: Mathew Horne, James Corden, Paul McGann
  • Argumento: Una antigua maldición proferida por Carmilla, la Reina Vampira, convierte a las chicas de Cragwich en vampiras lesbianas al cumplir los 18. Jimmy y Fletch deberán hacer lo posible por salvar al pueblo de la maldición.

63 |100

Estrellas: 4

Lesbian Vampire Killers

Tommy Wirkola se salió con la suya. Su Dead Snow prometió zombis nazis en la nieve. Miles de aficionados al género nos imaginamos un sangriento festín de zombis nazis en la nieve. Y finalmente Dead Snow nos ofreció zombis nazis en la nieve… ni más ni menos.

El británico Phil Claydon decidió ir un poquito más allá y le puso a su película el título de Lesbian Vampire Killers. De nuevo a miles de aficionados se nos pusieron los dientes largos (y nunca mejor dicho) y nos imaginamos una orgía pulp en el que nos rodeaban bellísimas vampiras homosexuales dispuestas a chupar todo lo que se les pusiera por delante (básicamente sangre). Incluso algunos de esos aficionados se apresuraron a inundar páginas y páginas de la red profetizando un inigualable espectáculo de serie B desbordado de sexo y sangre por los cuatro costados (quiero ver vuestros dedos acusadores señalándome).

Por fin he visto Lesbian Vampire Killers, y os aseguro que disfruté. Lo pasé bien. Fueron 88 minutos de mi vida que pasaron volando. Pero también os garantizo que es muy difícil reseñar una película como Lesbian Vampire Killers sin mostrar un cierto tono de decepción en mis palabras. Aunque sea una decepción a medias.

Jimmy y Fletch son un par de fracasados que necesitan, urgentemente, unas vacaciones. Tras una ingestión masiva de pintas de cerveza en el pub de la esquina, deciden que la mejor forma de decidir el destino de sus vacaciones es lanzar un dardo sobre un mapa de Inglaterra colgado en la pared. El azar les lleva hasta Cragwich, una pequeña localidad al norte del país que, casualmente, se encuentra sometida a una poderosa maldición de Carmilla, la reina de los vampiros. Dicha maldición recae sobre las chicas del pueblo, quienes al alcanzar los 18 años de edad se convierten, irremediablemente, en vampiras lesbianas sedientas de sangre. Nuestros protagonistas, junto a una guapa estudiante del folclore local, y un expeditivo párroco cuya hija está a punto de cumplir los 18; deberán unir sus fuerzas para destruir la maldición que pesa sobre el pueblo, y con ella a la mismísima Carmilla, la Reina Vampira.

Permitidme que en esta ocasión empiece mencionando un par de cositas que no encontraréis en Lesbian Vampire Killers (y que, a la postre, serán motivo de decepción por parte de un buen número de aficionados). En Lesbian Vampire Killers no hay sexo. Hay algunas chicas sexys (realmente sexys... tan sexys como malas actrices), hay chistes sexuales, un par de destapes en el prometedor preámbulo (la promesa de algo que nunca llega a materializarse), y, por haber, incluso hay vampiras lesbianas que, de vez en cuando, se tocan (se rozan) y se besan. Pero todo acaba siendo tan suave, tan ligero, tan inocente, tan dócil… que intentar acercarse a Lesbian Vampire Killers (recordemos que ese es su título) en términos de sexo, acaba siendo un ejercicio de absoluta tristeza.
Lo que nunca sabremos es si guionista y director de Lesbian Vampire Killers tuvieron siempre en mente una versión tan mojigata y santurrona de su película (siempre hablando en términos de sexo), o si la autocensura, ante la posibilidad de incrementar el número de espectadores potenciales, hizo acto de presencia en algún momento del camino.
En cualquier caso, el resultado final es que Lesbian Vampire Killers es apta para cualquier seguidor de la saga de Harry Potter.

Y otra cosa que tampoco hallareis en Lesbian Vampire Killers es sangre, lo cual no deja de ser curioso tratándose de una película de vampiros. Hay algunas secuencias gore encaminadas (y creo que muy acertadamente) a resultar divertidas en lugar de asquerosas. Pero el rojo sangre, el rojo hemoglobina por el que el buen aficionado al terror siempre suspira… está ausente de Lesbian Vampire Killers. Cuando una vampira muere, su cuerpo estalla y fluye una sustancia blanca y espesa que no recuerdo haber visto nunca antes en una película de vampiros.
Al margen de si dicho líquido blanco y espeso es una metáfora del semen masculino –sic-, la pregunta que me hacía al ver morir a cada una de las vampiras siempre era la misma: ¿dónde demonios está la sangre?

Así que tenemos una película cuyo título es Lesbian Vampire Killers en la que apenas cobran protagonismo el sexo y la sangre. Pero entonces… ¿qué nos queda?
La comedia. Lesbian Vampire Killers es una comedia ligera, sencillita, inofensiva y de fácil digestión.

Los chistes se suceden uno tras otro, teniendo al personaje de Fletch como principal protagonista en la mayoría de ocasiones (por cierto, si a los cinco minutos de estar viendo Lesbian Vampire Killers decidís que el personaje de Fletch es insoportable –puede ocurrir-, os recomiendo que abandonéis el barco lo antes posible).
Y hay chistes de toda clase. Los hay de humor blanco y humor negro (o más bien gris). Hay chistes sexuales, los hay cinéfilos y referenciales, machistas, gruesos, chistes algo más sutiles, incluso hay chistes que se repiten una y otra vez hasta perder toda su gracia. En definitiva hay ocurrencias y chistes que funcionan y otros que no.

Por supuesto hay otros aspectos que también juegan a favor de la película. El aspecto visual de Lesbian Vampire Killers es magnífico. Su estética cómic resulta muy acertada. Las interpretaciones son todas ellas aceptables (a excepción de buena parte del elenco femenino cuando todavía no se ha convertido en vampiro) y las chicas son realmente sexys (aunque en este caso, el topicazo de ser guapa y tonta se cumple de forma aplastante). El ritmo es bueno y la comedia está presente en prácticamente cada plano que conforman los ajustadísimos 88 minutos que dura la película.

Si es que, en realidad, pese a que lo que estáis leyendo parezca una mala reseña de una película, lo cierto es que Lesbian Vampire Killers no está tan mal. Me pareció entretenida. Amena. Incluso divertida por momentos. Es cierto que me esperaba mucho más y que la mayoría de las expectativas que me había creado no han sido confirmadas, pero quizás ese sea un problema mío, y no tanto de Lesbian Vampire Killers.
Os recomiendo Lesbian Vampire Killers. No cómo el festival de sexo, sangre y colmillos que quizás muchos esperabais, sino como una comedia ligerita, simpática y de consumo rápido.

Para finalizar recordaros que esta es una ocasión inmejorable para destacar lo friqui y simple que un servidor puede llegar a ser. Así es, yo fui de los que a tenor de las primeras imágenes aparecidas, el trailer, y sobre todo el título de la película; llegué a creer en la posibilidad de estar ante una excelente comedia vampírica, repleta de sexo, sangre y risas. No ha sido así. El invento de Lesbian Vampire Killers se ha quedado a medio camino.
Lo único que me queda es seguir siendo igual de friqui, volver a entusiasmarme con una nueva propuesta que reúna ingredientes similares a los de Lesbian Vampire Killers y rezar para que, de una vez por todas, las expectativas se vean plenamente satisfechas.

Lo mejor: Sabe entretener.

Lo peor: Las expectativas creadas. Ofrece mucho menos de los que algunos nos esperábamos. Y la presencia final de Carmilla, lo peor con diferencia...

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Lesbian Vampire Killers" en VOSE.

Wanted: vivos o no muertos

Western y Horror (parte 2)

Wanted: vivos o no muertos

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  • Título original: Undead or Alive. A Zombedy
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Glasgow Philips
  • Guión: Glasgow Philips
  • Intérpretes: Navi Rawat, Chris Kattan, James Denton
  • Argumento: Un desertor del ejercito nordista y un imbécil al que una prostituta con la que pensaba casarse acaba de romperle el corazón, deberán hacer frente a un sheriff poco amistoso y a sus secuaces, todos ellos afectados por “la maldición del hombre blanco”.

40 |100

Estrellas: 2

Wanted: vivos o no muertos

Si alguien me pidiese que defina “Wanted: vivos o no muertos” (Undead or Alive: A Zombedy, 2007) en tan sólo un par de palabras, creo que lo tendría bastante claro: “Wanted: vivos o no muertos” es una entrañable estupidez.

Un desertor del ejercito nordista y un imbécil al que una prostituta con la que pensaba casarse acaba de romperle el corazón, deberán hacer frente a un sheriff poco amistoso y a sus secuaces, todos ellos afectados por “la maldición del hombre blanco”, proferida por el gran jefe Gerónimo justo antes de su trágica muerte. Por supuesto, la mencionada “maldición del hombre blanco” convierte a sus víctimas en zombis hambrientos de carne humana.

Así es, “Wanted: vivos o no muertos” no encierra demasiadas sorpresas. Mezcla de western, zombis, gore y humor, el resultado final de "Wanted: vivos o no muertos" decanta la balanza, de forma enérgica, hacia la comedia.
Pero que nadie vaya a creer que estamos ante una comedia ingeniosa e inteligente, al estilo de la omnipresente… ¡No! Esta vez no voy a hacerlo. Existe una tendencia bastante generalizada en los últimos tiempos a comparar cualquier nueva (o vieja) propuesta que combine humor y zombis, con una determinada película inglesa que a todos (o a casi todos) nos parece una categórica genialidad. No creo que sea justo (y que conste que yo he sido el primero en hacerlo). Así que en esta ocasión me resistiré a ello. No nombraré a la innombrable, y centraré todos mis esfuerzos en destacar las virtudes de "Wanted: vivos o muertos". ¡Y si todavía hay por ahí algún despistado que no ha visto “Zombies Party” (Shaun of the Dead, 2004), que no pierda más el tiempo! (sic… lo he vuelto a hacer).

“Wanted: vivos o no muertos” es humor del tosco, del zafio. Es slapstick, bufonada, necedad y ordinariez. Y no tengo absolutamente nada en contra de todos estos adjetivos cuando estamos hablando de una comedia.
Pero la cruel realidad es que “Wanted: vivos o no muertos” se lo juega todo a una carta: el lograr que nos riamos a gusto con sus innumerables chistes, desperdigados a lo largo y ancho de toda la película.

Si la posibilidad de experimentar el miedo o la inquietud ante una propuesta de terror es algo extremadamente subjetivo, que va íntimamente ligado a la propia personalidad de cada espectador; con el humor sucede exactamente lo mismo. Nos reímos de cosas distintas. Cuando voy a un cine para ver a Adam Sandler interpretando a un exagente del Mossad reconvertido en peluquero neoyorquino y el invento no me hace ni puñetera gracia, es probable que alguien, en la butaca de al lado, esté llorando de risa.

“Wanted: vivos o no muertos”, durante la mayor parte del tiempo, no logró arrancarme una sola carcajada, apenas una leve sonrisa. Ver a un tipo manejar torpemente sus pistolas, o construir todo un gag en base a los atributos sexuales de un zombi, son recursos supuestamente humorísticos que, sencillamente, no me hicieron gracia.

Y es una pena, porque como he dicho al principio, “Wanted: vivos o no muertos” disfruta de una serie de elementos que lograron despertarme una cierta sensación de afecto. La película me resultó entrañable. Fallida, mala, pero entrañable.

La ambientación, tratándose de un serie B de bajo presupuesto, es más que convincente. Tenemos, en todo momento, la sensación de estar ante una auténtico western; baratito, pero western al fin y al cabo.
Los personajes están bien definidos y cuentan con un convincente trabajo por parte de los actores. Aunque debo reconocer que un tal Chriss Kattan, por lo visto un famoso cómico norteamericano surgido de la cantera del Saturday Night Live, logró desesperarme en más de una ocasión en su papel de imbécil redomado.
Además cuenta con la sugerente presencia de la bellísima Navi Rawat, actriz que ya pudimos ver en la estupenda “Feast:Atrapados”, y que en “Wanted: vivos o no muertos” interpreta el papel de Sue, una pariente cercana de Gerónimo, y que tiene en su haber algunos de los mejores diálogos y secuencias de acción de la película.

Y, por supuesto, siempre nos quedarán los zombis. Torpes, idiotas, y con una nula capacidad intelectual en ocasiones, y capaces de discurrir como cualquier persona normal cuando es necesario. Maquillados al estilo verde mohoso y entregados, en ocasiones, al sano ejercicio de devorar cerebros y vísceras de cualquier infeliz que se cruce por su camino.

Los veinte últimos minutos no son un desperdicio absoluto. El enfrentamiento final entre los zombis y el trío protagonista, así como el sorprendente destino final de Sue, descendiente de Gerónimo (con creces, lo mejor de la película); lograron que me mantuviese despierto hasta llegar al final de la película.

No es una buena película. En realidad es mala. No me atrevo a recomendarla. Pero me proporcionó la oportunidad de darme cuenta (otra vez) de cómo vamos cambiando. De cómo no soy el mismo aficionado al género que era hace quince o veinte años, cuando emprendía búsquedas desesperadas por tener en mis manos la última locura de la Troma, de Henenlotter, o cualquier otra salvajada delirante que apareciese publicada en la revista Fangoria. Estoy absolutamente convencido que “Wanted: vivos o no muertos” hubiera sido la típica película por la que valía la pena emprender una de esas desesperadas búsquedas de videoclub. Por eso el calificativo de “entrañable”.
Pero lo tiempos han cambiado, y yo con ellos. No me gustó “Wanted: vivos o no muertos”.

Lo mejor: Navi Rawat y los últimos veinte minutos de la película.

Lo peor: Cuando se supone que tenía que hacer gracia, no me reí.

El Maldito Oeste

Western y Horror (parte 1)

El maldito Oeste

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  • Título original: Left for Dead
  • Nacionalidad: USA - Argentina | Año: 2007
  • Director: Albert Pyun
  • Guión: Chad Leslie
  • Intérpretes: Michael Najjar, Victoria Maurette, Andres Bagg
  • Argumento: Amnesty Town sufre la maldición de Mobius Lockhardt, un predicador que regresa de la tumba para vengar la cruel muerte de su esposa. Clementine Templeton, Black Constanza, y un misterioso grupo de mujeres, serán las próximas víctimas de su ira.

20 |100

Estrellas: 1

El maldito Oeste

Habitualmente no suelo extenderme en la obra y milagros de un director cuando escribo una reseña. Pero creo que en esta ocasión vale la pena detenerse en el nombre del director de "El Maldito Oeste" (Left for Dead), Albert Pyun, un tipo experimentado que ha tenido el honor de trabajar junto a celebridades del calibre de Jean-Claude Van Damme (Cyborg, 1989), Steven Seagal (Tiempo Límite, 2001), Christopher Lambert (Malas Armas, 1997), o Kevin Sorbo (Tales of an Ancient Empire, 2009).

Entre su selecta filmografía, además, encontramos títulos recordados y valorados por los más acérrimos defensores de la serie B más cochambrosa (y divertida), tales como “Alien Invasion”, “Kickboxer 2”, “Sueños Radiactivos”, “The Dollman”, “Cromwell, el rey de los bárbaros”, y una increíble (verla para creerla) adaptación de las aventuras del Capitán América.

Curiosamente, para rodar "El Maldito Oeste", Albert Pyun decidió trasladarse a Argentina, dónde la película fue rodada íntegramente en una población cercana a Buenos Aires y con un equipo técnico y artístico mayoritariamente argentino. Por lo visto, incluso buena parte de los diálogos en la versión original están en castellano (este es un dato que no puedo corroborar porque vi la película doblada al castellano en su totalidad).

Con todos estos datos, y siendo consciente de que, en muchas ocasiones, un servidor suele convertir su pasión por el género en un ejercicio de pura ingenuidad, lo cierto es que esperaba de "El Maldito Oeste", no una buena película (el currículum de su autor no me animaba a ello), pero sí al menos una divertida y entretenida muestra de spaghetti western mezclado con el cine de fantasmas.

"El Maldito Oeste" cuenta una historia de venganza protagonizada por el cruel Mobius Lockhardt, un predicador que regresa del más allá, en forma de oscuro espectro, para ajustar cuentas con los responsables del sufrimiento, el dolor y la muerte de su mujer.
En una historia paralela, Clementine, una dura cazarecompensas, llega a Amnesty Town con el objetivo de atrapar a Black Constanza, con el que le une una especial relación. Pero Clementine no es la única que desea capturar a Constanza. Un misterioso grupo de mujeres también andan tras su pista, acusando a Constanza de violar y dejar embarazada a una joven.

La película no funciona. Quizás no llega a la categoría de desastre total, pero se queda muy cerca de ello. Y es una auténtica lástima, porque hay un par de detalles que prometían. En primer lugar la historia, un típico “ojo por ojo, diente por diente” que tan buenos resultados ha dado en el género western a lo largo de tantas y tantas películas (y en especial dentro del subgénero del spaghetti-western). Y en segundo lugar un par de personajes atractivos y bien definidos como son el de Clementine Templeton, interpretado por Victoria Maurette, dando vida a una estupenda Clint Eastwood en clave femenina; y el de Mobius Lockhardt, con un Andres Bagg resolutivo en su papel de demonio vengativo, cruel y sanguinario.

Pero los detalles que no están a la altura son demasiados como para considerar "El Maldito Oeste" como una experiencia positiva.
La localización no cumple con su cometido. Ambientada en una ciudad fronteriza de México, en ningún momento tuve la sensación, mientras veía la película, de que la acción realmente transcurriera en el viejo y salvaje Oeste.

El aspecto visual, en realidad, es más propio de un culebrón de sobremesa que de un auténtico spaghetti-western. Incluso durante los primeros minutos, entre tanta actriz disfrazada de pistolera, tuve la impresión de que me había equivocado de género y que aquello estaba cercano a una película pornográfica, hasta el punto de cruzarse por mi mente el fugaz pensamiento de que todo acabaría en una liberadora orgía lésbica.
Por supuesto mi estúpido pensamiento no llegó a ningún sitio y "El Maldito Oeste" transcurrió con total normalidad dentro de los parámetros habituales del género.

Mucho peor que el tema de la nefasta ambientación de la película resultaron un par de detalles que llegaron a exasperarme (uno de ellos incluso consiguió irritarme… lo cual os aseguro que no resulta fácil).

El primero de esos detalles son unos interminables diálogos que acaban, irremediablemente, destrozando el ritmo de la película. Con el propósito, supongo, de dejar muy claros ciertos aspectos de la trama, los protagonistas entablan una serie de eternas y aburridas conversaciones que ponen a prueba nuestra paciencia. El resultado de esto es que, en momentos muy puntuales (que se correspondieron con dichos diálogos), desconecté totalmente de la película, algo que no suele ocurrirme casi nunca.

El segundo detalle (aquí es dónde mis nervios se crisparon) son una serie de absurdas decisiones tomadas por Albert Pyun a la hora de acometer el montaje de la película.
"El Maldito Oeste" está plagado de escenas a cámara lenta, secuencias en blanco y negro, movimientos bruscos de cámara y, sobre todo, una molesta insistencia en usar una técnica similar al freeze-frame (una imagen que se queda congelada durante un instante para luego continuar la acción) a cada momento.
Supongo que es la idea que tiene Pyun de un montaje moderno y dinámico. Personalmente me pareció un error de bulto.

Finalmente, en cuanto a la acción, hay poco que añadir. Hay menos sangre de la esperada y los efectos son de risa. A pesar de ello, cuando el fantasma se decide a ejecutar su venganza, hay que admitir que la película sube algunos enteros.

En definitiva, la promesa de una mala pero divertida y entretenida película, se queda tan solo en una mala película. Aunque en la mayoría de ocasiones, la línea entre lo malo y divertido, y lo simplemente malo, suele ser muy delgada. Así que si finalmente decidís darle una oportunidad a "El Maldito Oeste" quizás os llevéis una grata sorpresa. Espero que así sea.

Lo mejor: El trabajo de los actores, siempre convincente.

Lo peor: Los diálogos, el desarrollo de la historia, el ritmo...

Los hombres topo quieren tus ojos

... y otros relatos sangrientos de la era dorada del pulp.

Hace ya unos días Bob Rock, un buen amigo del blog, me mandó un email recomendándome la lectura de un libro que recopilaba relatos de terror de los años treinta. Tras leer su recomendación creí oportuno compartirla con todos vosotros, así que, abusando de su confianza, le pedí a Bob Rock que me permitiera publicar su recomendación en Almas. Bob Rock accedió, así que aquí os dejo su recomendación de "Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la era dorada del pulp"

Los hombres topo quieren tus ojos "Los hombres topo quieren tus ojos y otros relatos sangrientos de la era dorada del pulp" es un recopilación de relatos de varios autores de los años treinta generalmente enmarcados en un ambiente aparentemente sobrenatural y terrorífico. Relatos que con un desarrollo de novela negra llegan a un cierre siempre rocambolesco donde se descubre que detrás de todos los crímenes, asesinatos, violaciones y demás muestrario de horrores que se suceden, esta la mano del ser humano. La violencia es muy gráfica en las historias, al fin al cabo surgieron a la sombra del Gran Guiñol francés, y cuando digo que es muy gráfica me refiero a que la sangre parece que nos vaya a manchar al leer el libro. Imaginad toda la galería de doctores chiflados, sectas satánicas, granjeros endogámicos, mujeres fatales y detectives rudos que podais...todos caben en este libro.

Por lo visto, este tipo de historias fueron muy populares entre los años 1935 - 1940 (aprox.); generando, incluso, un subgénero dentro de la narrativa pulp llamado "weird menace" ó "amenaza extraña". Nombre que sintetiza la atmósfera de los relatos de forma bastante precisa.
A pesar de ser cuentos de los años treinta, podría decirse que son claramente la semilla primigenia del genero slasher, psychokiller y giallo. El encanto particular que tienen, es la inocencia de la época en el tratamiento del erotismo, la tortura y la violencia, incluso tratándose de la violencia extrema comentada. Amén de que cualquier amante del terror disfrutará como un crió con las depravaciones escritas. Eso sí, al ser literatura popular se trata de un libro reflejo de la época de sus cuentos con lo que hay que tener estomago tanto para la misoginia como para el "american way of life" del momento.

Los relatos se ven apoyados muy dignamente por una introducción cada una; así como un prologo donde el editor, Jesús Palacios, desgrana un poco la génesis de esta corriente narrativa bastante efímera y sus conexiones con el cine de terror actual.

Para más información podéis visitar la página Tercera Fundación.

Pongale otra compadre!

La sección de relatos de terror es, sin duda alguna, una de las que más satisfacciones me está proporcionando desde que inicié mi andadura en Almas.

En esta ocasión tengo el honor de contar con la colaboración de Arnoldo Ferrada, que desde chile nos trae ¡Póngale otra compadre!, un relato incluído en su libro de cuentos "Avisos Clasificados".
Arnoldo trabaja impartiendo talleres de apreciación cinematográfica a alumnos de secundaria. Es un apasionado de la escritura desde los 12 años, y ha escrito dos novelas: Perra de leche (2006), y Perra Leche (2007). También tiene en su haber un total de cinco poemarios: La sensible muerte de la personalidad (2006), una recopilación de poemas de entre 1990 y 2006, Escritos del matadero (2007), Gusanos de Adobe (2007), Desenfunda y encaja (2007), y Sangre menstrual (2008), todos inéditos.

Y por supuesto Arnoldo también es un gran aficionado al cine fantástico y propietario del impresionante blog fantasmatadero.blogspot.com.
Por mi parte sólo me queda agradecerle a Arnoldo su colaboración en Almas Oscuras.

Carriers

Nuevos datos sobre el fin del mundo

Carriers

Carriers poster Demasiado tiempo sin actualizar la información sobre "Carriers", la película post-apocalíptica dirigida a cuatro manos por los hermanos Álex y David Pastor (en mi anterior post dedicado a "Carriers" incluso señalaba el 22 de mayo pasado como posible fecha de estreno -sic-).

Para poner remedio a esta situación os traigo nuevas fotografías de "Carriers", un nuevo poster de la película, un nuevo trailer (el del anterior post fue borrado de youtube), y una fecha de estreno en España que parece confirmada: el próximo 11 de Septiembre.

Y para quién no sepa nada de su argumento, un recordatorio: "Carriers" nos cuenta la apocalíptica historia de un virus mortal que se ha extendido por la Tierra. Cuatro jóvenes se dirigen a una apartada playa del Golfo de México en la que se refugiarán hasta que pase la epidemia. Cuando su coche se estropee en una aislada carretera, empezará una desesperada huída en la que se enfrentarán a niños infectados, médicos homicidas, enloquecidos supervivientes, perros rabiosos y, finalmente, los a unos contra los otros.

Daybreakers

Hay que buscar la manera de que vampiros y humanos convivan en armonía

Daybreakers

Debo reconocer que tras las primeras imágenes que corrieron por la red, mi primera impresión sobre "Daybreakers", película de temática vampírica dirigida por Peter and Michael Spierig (responsables de esa simpática serie Z titulada "Undead"), no fue muy buena.

Tras ver el trailer la cosa se ha animado. Además la propuesta parece lo suficientemente comercial (a tenor de buena parte de su reparto: Ethan Hawke, Sam Neill, William Dafoe) que, con algo de suerte (nunca se sabe), quizás llegue a estrenarse en salas de cine.

Os dejo el argumento y el trailer de "Daybreakers", a ver que os parece.
Año 2019. Un plaga desconocida ha transformado a la gran mayoría de la población en vampiros. La humanidad está al borde de la extinción. Los vampiros cazan a los pocos humanos supervivientes y los confinan en granjas para almacenar su sangre. Pero dicha solución, a medio plazo, no es factible. Los vampiros deben encontrar un substituto a la sangre humana. Un grupo de investigadores vampiros han llevado a cabo un relevante descubrimiento, capaz de garantizar la supervivencia de la raza humana.