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Premio Dimension Fantastica

Almas Oscuras premiado con el James Wallestein World Award Web Five Stars

Premio Dimensión Fantástica Almas Oscuras ha sido premiado con el James Wallestein World Award Web Five Stars al "Blog Revelación" de la temporada.

El James Wallestein World Award Web Five Stars es un premio que, cómo su nombre bien indica, concede anualmente James Wallestein, propietario del magnífico blog Dimensión Fantástica, dedicado al cine de terror y fantástico, y especializado en recuperar todas aquellas rarezas de las que habíamos oído hablar en alguna ocasión pero de las que nunca más supimos.

Por supuesto quisiera agradecerle personalmente a James Wallestein la concesión del premio a Almas Oscuras, las cariñosas palabras que le dedica al blog en Dimensión Fantástica y, sobre todo, el hecho de que, apenas hace un año, en los inicios de Almas Oscuras, un servidor recibiera valiosos consejos de James que me fueron de gran ayuda a la hora de sacar adelante el proyecto.

Y, finalmente, aprovecho la ocasión para hacer extensible el premio a todos aquellos que habitual o esporádicamente visitáis Almas Oscuras, y en especial a todos aquellos que con vuestros comentarios contribuís a que Almas sea un lugar mejor y más interesante.

Grotesque

Bienvenidos al ultragore japonés

Grotesque

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  • Título original: Gurotesuku
  • Nacionalidad: Japón | Año: 2009
  • Director: Kôji Shiraishi
  • Guión: Kôji Shiraishi
  • Intérpretes: Tsugumi Nagasawa, Hiroaki Kawatsure, Shigeo Ôsako
  • Argumento: Una joven pareja, Aki y Kazuo, son secuestrados, cuando pasean por la calle, por un sádico demente que los encierra en un sótano y los somete a degradantes torturas, degradación y toda clase de mutilaciones.

60 |100

Estrellas: 3

Grotesque

Pornografía de la violencia. No se me ocurre en este instante un mejor término para describir Grotesque. Si la pornografía es el género artístico que muestra con detalle escenas de carácter sexual para excitación de quien las contempla; tan sólo debemos reemplazar “sexo” por "violencia extrema", y el resultado obtenido será algo muy cercano a Grotesque. Y si me apurais ni tan siquiera es necesario eliminar el sexo de la ecuación, porque Grotesque también tiene sexo… sexo putrefacto, doloroso, sucio y enfermo; en definitiva, sexo acorde con el resto de la propuesta.

Olvidaos del reciente torture-porn, una etiqueta cuyos límites de explicitud de la violencia quedan muy lejos de lo ofrecido por Grotesque. Si de encontrar referentes se trata, deberíamos buscarlos en rincones tan radicales y oscuros como la serie Guinea Pig o el ultragore alemán.

Grotesque, escrita y dirigida por el japonés Kôji Shiraishi, son setenta minutos de torturas, humillaciones, vejaciones, violaciones, mutilaciones, desmembramientos, sadismo, crueldad y, en definitiva, violencia extrema (tanto psíquica como, sobre todo, física).

El planteamiento es minimalista. Dos jóvenes que acaban de tener su primera cita son secuestrados y torturados por un mad doctor que se excita llevando a sus víctimas hacia los límites de la humillación, el dolor y el sufrimiento. La única posibilidad de supervivencia pasa por plantear el sacrificio personal cómo una vía para salvar la vida de un ser querido.

Es complicado afirmar que Grotesque me gustó (y lo hizo, aunque sin llegar a entusiasmarme), por la sencilla razón que si lo hago, me veo en la obligación de justificar mis palabras, y no es fácil.
Y me gustaría justificarlas más allá de los aciertos visuales de la película, de su excelente fotografía, sus impresionantes y realistas efectos gore, el magnífico uso de una banda sonora clásica que sirve de excelente contrapunto a las imágenes, la esforzada labor de los actores o su imaginativo (y liberador) final.

Antes he mencionado la pornografía como un arte (o un género artístico) que busca la excitación de quién lo contempla a través de explícitas escenas de sexo.
Es obvio que hubo algo en aquella sucesión de brutales estampas, que jugaban a descomponer en pedazos muy pequeños el alma y el cuerpo de un ser humano, que me atrajo. No me excitó en absoluto (al menos no en el sentido en que puede hacerlo la pornografía), pero me atrajo. Algo que me retuvo pegado a la pantalla y mantuvo férrea mi curiosidad por conocer dónde estaba dispuesta a establecer Grotesque sus propios límites (si es que estaba realmente dispuesta a ello).

Quizás sea hora de buscar una justificación como consumidores de este tipo de productos (o quizás no). Hay caminos fáciles para hacerlo. Desde que el hombre es hombre (y desde que el cine es cine) la violencia, en mayor o menor medida, nos ha fascinado. Forma parte de nuestra naturaleza humana, y por muy polémico y censurable que pueda resultar intentar otorgarle a una expresión manifiestamente brutal y atroz la categoría de arte, lo cierto es que, la mayoría, seguimos sintiéndonos atraídos por la exposición gráfica de la violencia (por supuesto con sus filtros, sus niveles y sus graduaciones… no estoy afirmando, en absoluto, que a todo el mundo deba gustarle una propuesta tan limítrofe como Grotesque).

Pero, por encima de cualquier explicación que apele a las debilidades o circunstancias de nuestra propia naturaleza a la hora de sentirnos atraídos por este tipo de experiencias, siempre nos sentiremos protegidos por el argumento que todo lo puede y todo lo justifica: Grotesque es ficción. Todo lo que ocurre en Grotesque es falso, irreal. Tras todo ese cúmulo de imágenes atroces y enfermizas hay un director, unos actores, unos iluminadores y un director de fotografía (que, por cierto, realiza espléndidamente su trabajo). Quizás este hecho no justifique, por sí solo, lo reprobable y censurables que resultan algunas de las imágenes de Grotesque; pero a nosotros, cómo espectadores afines a este tipo de propuestas (quiénes lo sean), debería bastarnos. Cómo espectadores potenciales de ficciones violentas y brutales, jamás deberíamos sentir la necesidad de justificarnos.

Soy aficionado al cine violento, incluso al cine extremadamente violento (aunque no devoto), al cine gore… pero le doy tanta importancia a los conceptos “violencia”, “extrema” y “gore” como al término cine (entendido como una manifestación artística que nos muestra unos hechos ficticios –aunque puedan estar basados en la realidad-, y sin querer entrar en el abominable fenómeno de las snuff-movies).

Grotesque es violencia extrema. Gore extremo. Sin coartadas de ningún tipo. Quizás puro sensacionalismo de baja estofa. Y aún así me gustó (aunque dudo que vuelva a verla). Sus imágenes de desorbitada violencia me atraparon.

Quien sienta deseos de arrojar sobre Grotesque todo tipo de reproches morales tiene las puertas abiertas de par en par para hacerlo. Pero que nadie olvide que por muy abyecto, degradante, infame y censurable que a algunos les pueda parecer lo ofrecido por una película como Grotesque, deberíamos tener siempre la posibilidad de decidir qué es lo que queremos ver y lo que no (la distribución de Grotesque ha sido terminantemente prohibida en Gran Bretaña).

No es una película que pueda recomendaros (a riesgo de resultar su visión demasiado hiriente para algunas personas). He intentado dejar claro qué es lo que nos ofrece un producto como Grotesque. A partir de ahí… la decisión es vuestra.

Lo mejor: la radicalidad de la propuesta en general y el excelente giro de los acontecimientos a mitad de película.

Lo peor: la secuencia de vejación sexual casi pudo conmigo.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Grotesque" en VOSE.

Zombieland (2)

¿Patrick Swayze en Zombieland?

Ya os hablé en su momento de Zombieland, la esperadísima comedia de horror zombi dirigida por Ruben Fleischer y protagonizada por Woody Harrelson que, si todo va bien, se estrenará en españa el próximo 27 de Noviembre.

Pues bien, hace tan sólo unos días saltó la noticia de que el recientemente fallecido Patrick Swayze puede tener un cameo en la película.
Por lo visto los guionistas de Zombieland, Rhett Reese y Paul Wernick, han explicado que, dos años atrás, buscaban a un actor de renombre para una aparición estelar en lo que, por aquel entonces, tan sólo era un piloto para una serie de televisión. El escogido finalmente fue Patrick Swayze, quién filmó algunas escenas junto a Harrelson interpretando a un zombi con muy mal carácter.

Poco después de filmar dichas escenas Patrick Swayze supo que estaba enfermo y abandonó el proyecto para someterse a tratamiento. Los responsables de Zombieland intentaron la misma jugada con actores de la talla de Sylvester Stallone, Joe Pesci, Mark Hammill, The Rock, Kevin Bacon, Jean-Claude Van Damme y Matthew McConaughey; pero finalmente ninguno de ellos acabó participando en la producción.

Ahora se especula si las escenas rodadas por Patrick Swayze podrían ser recuperadas para el montaje final de Zombieland. No sé que porcentaje de simple rumor o de realidad tiene la noticia... en cualquier caso tendremos que esperar a la fecha de estreno.

Os dejo con nuevas imágenes, el poster de la película, y el trailer definitivo. A esperar...

La Fabrica de las Avispas, 1984

The Wasp Factory, de Iain Banks

Enfrentarse a La Fábrica de las Avispas,es enfrentarse a una lectura dura y dañina, no por su explícita violencia (que la hay), por su lenguaje sin artificios o por las imágenes mentales que nos hagamos de cada una de las páginas; enfrentarse a esta lectura es cruel porque asistiremos a actos terribles por parte de niños/adolecentes y principalmente porque las víctimas siempre serán personajes inocentes que necesitan ser protegidos por alguien más fuerte que no está a su lado (las víctimas también son niños o animales).

La Fábrica de las Avispas es la primera novela de Iain Banks, autor de culto dentro de la ciencia ficción con su serie de novelas sobre La Cultura (Pensad en Flebas, El Jugador, El Uso de las Armas, Excesión...), donde mostraba al mundo literario su potencial con las letras, un arma infalible para más adelante lanzar un mensaje político claramente de izquierdas (es Escocés y defensor a ultranza de la independencia de Escocia), pero la novela que nos ocupa no tiene ni tintes políticos, ni de ciencia ficción, es un paseo por la cabeza de un chico de 16 años que proviene de una familia totalmente desectructurada.

Argumento: Frank Couldhame es un chico de 16 años que nos mostrará en primera persona su universo particular. Abandonado al nacer por su madre, su padre decide no registrarle en el censo del pueblo (viven en la costa escocesa), por lo que tendrá que vivir una infancia y pubertad en la semirreclusión, semiescondido en una semiclandestinidad que le aparten de la convivencia con otros niños, por lo que al no tener más que el referente casero de un padre mentirosos compulsivo y un hermano mayor totalmente loco, crea su propio mundo, un universo en el que todo toma forma, su forma, la forma de Frank, la forma en que Frank hace las cosas y así debe ser.
Frank cuenta con muchas distracciones diarias: juega con su "destructor" (su tirachinas), hacer excursiones cargado con su "mochila de guerra", vigilar "el poste de sacrificios", preguntar a su particular oráculo para saber el futuro llamado "La fábrica de las Avispas", rodear el "territorio de conejos", "el búnker" o el "parque de las serpientes", pero sobre todo, lo que hace Frank es maquinar cómo deshacerse de sus víctimas con artilugios de los más curiosos (desde cometas,serpientes hasta la ingeniuidad de un niño y una bomba de por medio). Las víctimas son familiares y conocidos y Frank nos explica cómo preparó sus muertes y cómo las vivió sin remordimientos.
Todo se complica,cuando el hermano mayor de Frank (aficionado a prender fuego a perros y demás animales) se escapa del hospital psiquiátrico donde está internado para ver a su familia...

Comentario: Iain Banks nos sumerge en el mundo particular y terrible de una mente de un chico con claros problemas de identidad y una frialdad abrumadora en ciertas ocasiones. Frank no es el producto del mundo que le rodea, Frank es el propio mundo que rodea a los demás, porque Frank entiende la vida de un modo muy individual y esa es la forma de vida elegida y aceptada como válida por él durante toda la novela,p orque pese a pertenecer a una familia desectructurada al 100%, no son las circunstancias las que le obligan a actuar así, es él quien elige un mundo imaginario que sabe que el resto de la gente no comparte ni compartirá jamás. Definitivamente Frank no está loco.

Sus asesinatos nunca serán directamente cometidos por él, si no que planificará con cuidado cada uno de sus actos y luego los justificará ante un espectador impotente e incluso con sentiemiento de culpabilidad por haber empatizado más con el asesino que con sus víctimas, un juego en el que entramos porque Banks es especialista en hacernos asumir actos terribles como cotidianos, por ello le bautizaron como "malabarista del suspense".

El ritmo del libro, frente a lo que pueda parecer, no es frenético, sino más bien tranquilo y pausado, donde digerimos poco a poco todo lo que acontece, donde incluso a veces nos llegamos a reir o al menos sonreir (Banks hace gala de un gran humor negro) y al minuto siguiente nos echamos las manos a la boca para ahogar un grito por lo que está a punto de suceder (recordemos que tanto víctima como verdugo son niños...).
La tensión llega a su punto álgido con la entrada en escena der su hermano mayor Eric. En ese momento la dicotomía se hace evidente en las conversaciones telefónicas que mantiene ambos hermanos: Eric habla nervioso, no sabe cómo actuar, se muestra inseguro, mientras que Frank relativiza todo, se muestra calmado, locuaz, sereno (asistimos a un encuentro entre la locura y la maldad).
Frank, como ya he dicho, no está loco, simplemente es de esas personas que nacieron para matar, para hacer daño. La verdad es que después de hacer esta valoración me viene a la cabeza la pregunta del millón: ¿El asesino nace o se hace?, lo cierto es que después de leer la biografía de Henry Lee Lucas me convencí a mi misma de que el asesino Nace; pues bien, Frank nació asesino y para él la violencia o el asesinato es parte de un ritual.

Después de asistir a la disección de la mente de un asesino en serie en potencia, Banks aún nos tiene reservada una gran sorpresa para el final (por supuesto no la voy a desvelar), un final que se antoja aún más perturbador y que, por supuesto, me encantó.

A todos/as los que os gusten la emociones fuertes, no por salvajismo sin límites (como en otras novelas comentadas), sino por el mal cuerpo que te deja la lectura por lo que nos involucramos en ella, os recomiendo alto y claro La Fábrica de las Avispas, una visita a la cámara de los horrores de la mente humana.

Audie and the Wolf

Desventuras de un lobo despistado

Audie and the wolf

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  • Título original: Audie and the Wolf
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: B. Scott O'Malley
  • Guión: B. Scott O'Malley
  • Intérpretes: Derek Hughes, Tara Price, Christa Campbell
  • Argumento: Un lobo propiedad de un indio abatido a tiros por un grupo de agentes federales huye hacia la ciudad. Atropellado por una bella aspirante a actriz, el lobo despierta en un habitación convertido en un ser humano.

38 |100

Estrellas: 2

Audie and the wolf

Contar con una buena idea que vender es, sin duda alguna, algo bueno, algo positivo. Intentar dilatar en exceso esa misma idea con la pretensión de que ofrezca un rendimiento más allá de lo que realmente da de sí… es peligroso. Me explico.

Audie and the Wolf, comedia independiente firmada por B. Scott O'Malley, parte de una atractiva idea (casi una anécdota), y en ningún momento se despega de ella. De manera que da vueltas, y vueltas, y más vueltas sobre la misma hasta lograr extenuarnos.

Un indio propietario de un lobo y sobre el que pesa una acusación de terrorismo, es abatido por un grupo de agentes federales. El lobo consigue escapar previa advertencia de su moribundo amo de que se aleje del mundo de los humanos.

Desorientado y sin rumbo fijo, el lobo es atropellado en mitad de la noche por una escultural (y siliconada) aspirante a actriz, quién, en un gesto que la honra (y que le acabará costando caro), recoge al lobo herido y lo lleva hasta su casa.

Un tipo desnudo y ensangrentado despierta en una habitación acompañado de una hermosa mujer tumbada en la cama… y degollada.

La idea que nos vende (o al menos lo intenta) B. Scott O'Malley es sencilla, pero lo suficientemente atractiva (a priori… al fin y al cabo alguien dijo que las ideas sencillas son siempre las más efectivas) cómo para captar nuestra atención y despertar nuestro interés por el devenir de este desdichado (y desconcertado) lobo convertido en humano.

B. Scott O'Malley le da la vuelta al género licántropo. Lo pone boca abajo y su Audie and the Wolf nos presenta a un antihéroe cuya naturaleza original es la de un animal salvaje (un lobo) que, por obra y gracia de no se sabe muy bien qué o quién, acaba convertido en hombre.

A partir de este punto de partida, que nos puede parecer más o menos original, más o menos simpático o gracioso (particularmente, la sola idea del lobo convertido en hombre, y las posibilidades cómicas que atesoraba dicha situación, me empujaron a darle una oportunidad a Audie and the Wolf), la película de B. Scott O'Malley se precipita hacia un terrible y doloroso desacierto: la monotonía.

El arsenal cómico de Audie and the Wolf se limita a Jon Doe (nombre que recibe el lobo en su versión humana) intentando, con pobres resultados, hacer frente a sus instintos animales (su hambre carnívora) y almacenando a un buen número de víctimas casuales (todo aquel que se acerque a los aledaños de la casa) en el sótano, con el propósito de mantener salvaguardado el secreto de su verdadera naturaleza salvaje.

El destino final de las víctimas de Jon Doe me lo guardo por ser uno de los puntos álgidos en la trama de Audie and the Wolf.

Cómo ya he apuntado antes, la idea inicial me parece atractiva. Incluso bien resuelta durante los primeros treinta minutos de la película, en los que B. Scott O'Malley aprovecha la extraña situación vivida por el sufrido protagonista para insertar todo tipo de chistes, más o menos acertados, muchos de los cuáles vienen acompañados con generosas dosis de sangre y gore (sin llegar en ningún momento al punto de que ello afecte a nuestros curtidos estómagos).
A destacar la esforzada labor de Derek Hughes, quién logra salir airoso de su arriesgadísima recreación de un lobo con apariencia humana.
Las posibilidades de caer en el más ridículo de los esperpentos eran muy elevadas, y sin embargo Hugues logra mantener el tipo en todo momento.

El gran inconveniente de Audie and the Wolf es que la fórmula se agota demasiado pronto. Y además se agota por el camino más cruel posible: el de la reiteración y, como consecuencia de ello, el aburrimiento.

El desarrollo de Audie and the Wolf es absolutamente plano. Lo experimentado en esos treinta minutos iniciales (Jon Doe acumulando víctimas en el sótano) vuelve a repetirse una y otra vez hasta llegar al final con las fuerzas muy justitas y con nuestro interés por la historia muy deteriorado.

B. Scott O'Malley intenta romper esa monotonía introduciendo un elemento romántico personalizado en la figura de Audie, una joven repartidora de carne a domicilio que se enamora perdidamente de Jon Doe. Sin embargo la relación entre ambos queda tan desdibujada y tan carente de emoción que, lejos de suponer un bálsamo o una tabla de salvación al tedioso desarrollo de la trama, acaba siendo un obstáculo más en el camino.

Con todo, Audie and the Wolf no es un desastre total. Logra funcionar puntualmente en la medida en que alguno de sus chistes funciona (pocos). Pero es una lástima que B. Scott O'Malley haya confiando tan ciegamente en su idea original y no haya sabido otorgarle a la historia algún otro aliciente que rompiera un desarrollo de la misma excesivamente rutinario.

Lo mejor: Su arranque.

Lo peor: Se vuelve monótona.

El mal cuerpo de Jennifer

Jennifer's Body se estrella en la taquilla norteamericana

A la tremenda Jennifer (Megan Fox) se le ha quedado mal cuerpo al conocer los primeros datos en la taquilla USA de su película, tras el primer fin de semana en cartelera. Jennifer's Body, película dirigida por Karyn Kusama, con guión de la oscarizada Diablo Cody, y protagonizada por la estupendísima Megan Fox en el papel de una cheerleader poseida por un demonio castrador y dispuesta a hacer picadillo a todo aquel que quiera beneficiársela, ha recaudado tan sólo 6,8 millones de dólares durante su primer fin de semana de exhibición. Una cifra exigua si tenemos en cuenta que estamos hablando del primer fin de semana de una película de terror destinada al público juvenil (este tipo de películas suelen tener su punto más álgido durante el primer fin de semana).

Es posible que las primeras críticas aparecidas sobre la película con aterioridad a su estreno, la mayoría de ellas de signo muy negativo, haya jugado en contra de la película de Diablo Cody y Megan Fox.

En cualquier caso siempre hay que ser cautos con este tipo de informaciones y datos manejados por la taquilla USA. Lo mejor será esperar a ver Jennifer's Body con nuestros propios ojos para poder opinar con conocimiento de causa.
Jennifer's Body se estrena en los cines españoles el 25 de septiembre. Os dejo con el trailer oficial en castellano.

House of the Wolf Man

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Eben McGarr escribe y dirige House of the Wolf Man, un delicioso homenaje a las películas de monstruos de La Universal que causaron sensación en las décadas de los 30-40.

Si en 1944 se estrenó House of Frankenstein y en 1945 House of Dracula, la siguiente tenía que ser, precisamente, House of the Wolf Man, sin embargo el proyecto nunca llegó a materializarse.

Ahora, en pleno siglo XXI, llega Eben McGarr para subsanar la injusticia cometida sobre el monstruo licántropo, y nos ofrece lo que puede llegar a convertirse en una auténtica delicatessen para los más nostálgicos. House of the Wolf Man está enteramente filmada en un precioso blanco y negro, y protagonizada por Ron Chaney, nieto de del legendario Lon Chaney Jr., quién encarnó al hombre lobo original (The Wolfman, 1941) y bisnieto de Lon Chaney Sr. (protagonista de varios clásicos, entre ellos El Fantasma de la Opera, 1925).

House of the Wolf Man cuenta la historia del Dr. Bela Reinhardt, quien invita a cinco personas a su castillo para determinar quien de ellos heredará sus bienes. Para ello se organiza un concurso, y el ganador será… el que quede con vida.

Cómo único detalle quizás negativo para algunos aficionados señalar las palabras de su director en referencia al carácter "familiar" de House of the Wolf Man: "es una película para toda la familia, ya que no posee sangre, lenguaje ofensivo o sexo. Es para todos los miembros de la familia." Personalmente es un detalle que no me importa en absoluto teniendo en cuenta la naturaleza del proyecto. La propuesta me sigue pareciendo interesantísima y muy curiosa. No os perdáis el trailer.

The Wolfman

Benicio Del Toro aullándole a la luna

Tras varios retrasos parece que por fín está confirmada la fecha de estreno en España de The Wolfman, la nueva versión del clásico de la Universal Studios dirigido por George Waggner en 1941, y que en esta ocasión dirigirá Joe Johnston y protagonizarán Benicio Del Toro (todo eso que se ahorran en maquillaje), Anthony Hopkins y Emily Blunt, entre otros.

La fecha en cuestión es el 10 de Febrero de 2010.