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Deadly Little Christmas

Échale un vistazo a una película que he hecho con unos colegas

Deadly Little Christmas

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  • Título original: Deadly Little Christmas
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Novin Shakiba
  • Guión: Novin Shakiba y Jeremiah Campbell
  • Intérpretes: Felissa Rose, Monique La Barr, Leah Grimsson
  • Argumento: Quince años después de matar a su padre, Devin escapa del hospital psiquiátrico en el que está recluido en busca de su madre y sus dos hermanas.

20 |100

Estrellas: 1

Un día de navidad de quince años atrás, el pequeño Devin sale de su casa con un cuchillo y la cara ensangrentada; en el interior, su padre y la asistenta han sido brutalmente asesinados. Quince años después, su madre Mary (Felissa Rose) y sus dos hermanas, Taylor (Monique La Barr) y Noel (Leah Grimsson) han reconstruido sus vidas. Las dos hermanas están preparando, por Navidad, una representación de la última cena en el centro social del barrio. Sin embargo, Devin se escapa del hospital y comienzan los crímenes.

Si no fuera por los nombres de los protagonistas, desde luego, esto podría ser La Noche de Halloween sin ningún tipo de problema. Incluso, el plano de marras del niño con el cuchillo en la puerta de un dúplex americano está presente. Vale que hay quinientas películas que tienen este mismo argumento, pero en muy pocas el descaro llega hasta extremos como el del mencionado arranque, o al hecho de que Devin ha pasado sus quince años de internamiento psiquiátrico sin decir una sola palabra, por ejemplo.

Deadly Little Christmas es una película que, si te pilla de cero, sin saber absolutamente nada de ella, te puede cabrear muchísimo. No tiene ritmo ninguno, mucho menos clímax, los efectos de maquillaje son terribles, las interpretaciones también, el guión (por llamarlo de algún modo) torpe y aburrido, y los diálogos… madre mía, yo creo que se llevan la palma. La fotografía (hay planos quemados, e incluso un par de ellos mal enfocados), el montaje… todo huele a lo que es: algo muy barato y muy amateur.

Sin embargo, puede llegar a entenderse este despropósito. El primer cartel de los créditos de la película reza “David Sterling Entertainment Presents…”, y eso ya nos da una pista. Estaba deseando ver algo de la factoría de este buen hombre, puesto que parece ser que ha conseguido colocar bastantes títulos de su productora en los videoclubs americanos y, encima, obtener ganancias. Si uno se mete en su web, la primera frase que le salta también es muy reveladora: “You can make a movie too!”. La cita, debajo de la misma, varía según el día: “If Roger Corman had a spiritual son, it would be Dave Sterling”, o “If Roger Corman could, yo can too”. Pues sí, esto va de eso: David Sterling Entertainment produce pelis como roscas –mas de cincuenta, de hecho- directas a dvd (en Almas Oscuras, recientemente, se ha hablado de un par de lanzamientos suyos, Frankenstein Rising y H1N1: Virus X. No sólo eso: el tipo da cursos de cómo rodar una película con sólo 10.000 $ o menos – ¡y gana dinero! -, añade el eslogan de los seminarios).

A mí, personalmente, este tipo de propuestas me encantan. No sé qué hay en estas empresas que facturan pelis que copian descaramente a otras, pero me resultan atractivas. Debe ser algún bajo instinto, lo obsceno de no enmascarar un engaño, o algo similar. Pero lo cierto es que una película que fusila el argumento de otra de un modo tan explícito me parece una propuesta gamberra y cafre. A fin de cuentas, hay veces en que el argumento es sólo una excusa para llegar a los momentos divertidos (o sea, las escenas de terror), y cuanto antes se lo despachen, mejor.

Este, desde luego, no es el caso de Deadly Little Christmas. Ya se avanzaba al principio: los diálogos son de lo peorcito. No es sólo que sean descriptivos hasta decir basta, sino que pueden llegar a contarte la misma información hasta en cuatro ocasiones (a la tercera ya nos damos por informados de que Taylor y Noel están marcadas por el suceso trágico de sus infancias). Eso de saltarse lo que ya hemos visto, aquí no funciona. Si el policía, por ejemplo, tiene que informar a la madre, Mary, primero, y a las hijas, Taylor y Noel, después, de que su hermano se ha escapado del hospital, lo hace, y nosotros lo vemos, y la música acentúa el momento de pánico que deben sentir estas chicas ante tamaña noticia… a pesar de ser la segunda vez que nos lo cuentan –aparte, claro, del hecho de que hemos visto cómo Devin se escapa-.

Los crímenes de la película son bastante flojos. Es decir, como no se intenta crear ningún tipo de tensión, aquí el asunto se limita a personajes que van quedándose solos, oyen un ruido –normalmente; otras, vemos acercarse directamente al asesino enmascarado- contrastan que no es nada y mueren un segundo después. Todos con un cuchillo. Curiosamente, salvo en la escena inicial, en el resto de asesinatos nunca se ven las heridas. Y digo una cosa: para cómo se ven en el prólogo, hechas con látex de tienda de disfraces, casi mejor no enseñarlas. El resto, sangre, que siempre empieza a brotar después de un cambio de plano.

La sensación constante que acompaña al visionado de la película es la de que tres colegas se han juntado con una cámara y otros tantos colegas y han grabado el guión que uno de ellos tenía guardado en el armario de cuando estaba en el instituto. Pero sin retocarlo, para que no pierda frescura. Por tanto, es legítimo preguntarse: ¿se puede disfrutar con esto? Para mí, desde luego, sí. Lo primero y primordial: olvidarse de que es una película. Hay que tomársela como un video que te han pasado unos amigos para que veas a lo que dedicaron la última noche. Y, lo segundo, recrearse en algunos de los hallazgos, que los hay. Vale, soy consciente de que este comentario es demasiado indulgente, pero ya me he descubierto antes: me pueden este tipo de propuestas. Y hay algunos detalles divertidos, no sé si a conciencia o de casualidad. Por ejemplo, en un momento de la película, Noel ha hablado con su hermana sobre una caja que hay en el sótano de la casa, y cuando va a buscarla… aquello no es un sótano, y no se toman la molestia de no disimularlo; hubiera sido fácil cambiar la palabra sótano por “lavadero” o “alacena”, pero un sótano da más miedo. O los créditos: son como los de las películas porno, pero en vez de mostrarte entre nombre y nombre una escena sexual, te muestra un crimen de los que están por venir. La máscara del asesino, por otro lado, no está mal del todo.

… la pena es que, a estas alturas, está más que demostrado que con el dinero del que disponían para hacer Deadly Little Christmas se pueden ofrecer productos dignos. Ya no buenos, pero no sonrojantes. Y Deadly Little Christmas está muuuuuy lejos de esto. Intenta guardarse un as en la manga para el final, buscando una sensación de “no estaba tan mal”, pero es de estas veces en las que, al repensar en trayecto, se ven muchas más incongruencias de las que habías notado a primera vista. También es cierto que tampoco importa demasiado: es sólo un agujero más en un tejido lleno de agujeros.

Lo mejor: Los créditos, por ejemplo.

Lo peor: Como película, realmente es muy mala.

Crushed

El amor duele

El amor puede ser doloroso, muy doloroso. La joven Tara ha puesto sus ojos sobre Ray, su vecino. El inocente flirteo entre ambos deriva en el arrepentimiento de Ray la noche en que quiere dar por finalizada su relación con Tara. Pero Tara tiene otros planes… No está dispuesta a dejar escapar a Ray y hará lo que sea necesario para mantener viva la relación.

El norteamericano Patrick Johnson escribe y dirige Crushed, película de horror independiente que parece darle una vuelta de tuerca truculenta, salvaje y sangrienta a la Atracción Fatal de Michael Douglas y Glenn Close (Fatal Attraction, 1987).

Esperemos tener muy pronto a Crushed en Almas Oscuras. Thanks elniniodecristal.

H1N1: Virus X

El enésimo virus mortal que amenaza nuestra existencia

Desde los USA, dirigida y escrita por el debutante Ryan Stevens Harris, nos llega la scifi-horror independiente titulada H1N1: Virus X.

Cinco científicos permanecen encerrados en el interior de un bunker tras ser infectados por la cepa mutada del mortífero virus H1N1.
Tienen únicamente tres días para encontrar una cura. No hay salida. No tienen posibilidad de escapar…

Mientras el doctor al frente del laboratorio sigue los pasos del grupo a través de los monitores de vigilancia instalados en una sala oculta, los científicos descubrirán la desgarradora verdad que se oculta tras su detención y deberán encontrar la manera de escapar. Pero un misterioso extraño se cruza en su camino…

Virus mortíferos, esputos sospechosos, mutaciones varias, dosis considerables de sangre, espacios cerrados y un cierto regustillo ochentero muy prometedor. Pero el verdadero horror de H1N1: Virus X proviene, precisamente, de su título.
Un vistazo rápido a la Wikipedia nos permite saber que el H1N1 es un virus real como la vida misma, y que en sus múltiples mutaciones se encuentra el orígen, entre otros, de la gripe aviar o la gripe porcina. Un día de estos la cosa se pondrá realmente fea y no quedará nadie para realizar una película al respecto (hoy me he levantado con el ánimo apocalíptico).

Dead Cert

Gangsters Vs. Vampiros... ¿por quiénes apostais?

Desde Gran Bretaña nos llega Dead Cert, película de vampiros dirigida por Steve Lawson que nos cuenta la historia de un rudo grupo de mafiosos londinenses que negocian la venta de su club nocturno, El Infierno, con un grupo de empresarios que quieren hacerse con el local a toda costa.

Ante la negativa de los mafiosos a vender el club, estos acabaran descubriendo la verdadera naturaleza de los empresarios: vampiros que no dudarán en hacer de las suyas para recuperar una propiedad que antiguamente les pertenecía.

Dead Cert todavía no tiene fecha de estreno, y el trailer que os presentamos por lo visto fue rodado, únicamente, con material de los primeros siete días de rodaje, con el objetivo de presentarlo en el AFM (American Film Market) del pasado mes de noviembre.

Quién sabe… quizás Daybreakers acabe siendo un éxito y tengamos la oportunidad de disfrutar en pantalla grande de una nueva generación de vampiros que vayan más allá de los chupasangres adolescentes, tiernecitos y enamoradizos de los últimos tiempos.

The Dead

Por si fuera poco...

Nadie podría decir que África es un continente favorecido por la mano del hombre, especialmente si este hombre pertenece al “primer mundo” (repugnante definición).

Nadie podría decir que, en cine, el genero de zombies este actualmente en desuso, más bien todo lo contrario.

Estas dos frases convergen en un punto: The Dead. Una producción británica, que tiene próximo su estreno para este 2010, creada por los casi desconocidos Hermanos Ford (Howard y Jonathan) como directores y guionistas de una historia que, según ellos, llevaban madurando desde su juventud. Se nos viene otro film de zombies, esta vez ambientado en un país africano en guerra.

Pese a la cansada sensación de estar rodeado de zombies porque convienen los resultados en taquilla y no la verdadera calidad de los proyectos acometidos, no he podido evitar fijar los ojos en esta cinta que parece buen terreno para las reflexiones más profundas sobre la guerra, la crueldad humana y el egoísmo; usando a los no-muertos como fuerza de empuje para estas reflexiones. Vamos, la vuelta del genero como siempre ha tenido que ser, y con la suficiente calidad técnica como para destacar en el saturado panorama de los muertos vivientes.

Os dejo con unas imágenes, la sinopsis y el trailer de la cinta que protagonizará el carismático actor, bien curtido en serie de televisión y al cual pudimos ver en Salvar al Soldado Ryan, Rob Freeman

El teniente Brian Murphy (Rob Freeman) acaba estrellando su avión de reconocimiento contra las costas del sur de África. Atravesando los vastos desiertos de la región trabará amistad con un militar local llamado Daniel Dembele. Ambos unirán sus fuerzas para luchar contra el desierto, la guerra y una horda de muertos vivientes que se interpone entre ellos y sus familias

Lake Mungo

En aguas melancólicas

Lake_Mungo_Review

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  • Título original: Lake Mungo
  • Nacionalidad: Australia | Año: 2008
  • Director: Joel Anderson
  • Guión: Joel Anderson
  • Intérpretes: Talia Zucker, David Pledger, Rosie Traynor
  • Argumento: 2005. Vísperas del día de Navidad. Alice y su familia están de excursión en una presa. Cualquier alegría se trunca cuando la joven no regresa del agua. Sin embargo, la familia Palmer aun no ha pasado lo peor. Algo de Alice vaga tristemente por su cuarto.

70 |100

Estrellas: 4

Entramos de lleno en la cuarta edición del After Dark Festival con Lake Mungo. Como todos sabréis, el After Dark es una “festival” norteamericano que comienza este próximo viernes 29 de Enero. No es un festival al estilo tradicional, digamos que básicamente es una distribución de ocho películas independientes de terror y de muy diversas nacionalidades. De tal forma, que se promueve su proyección en cines (solo en Estados Unidos), así como la distribución internacional en DVD. Una loable labor que año tras año va mejorando (a la vez que cobra más relevancia en los medios), aunque la calidad de las cintas muchas veces esté por debajo de lo esperado. Pero no olvidemos que hablamos de cine independiente siempre realizado con medios limitados y, cuando menos, este After Dark 2010 debería ser alabado por su intencionalidad y copiado en el resto de países del globo.

Por nuestra parte, podéis encontrar más noticias y reseñas relacionadas con estas distribuciones independientes, en la parte derecha de vuestro navegador, así como el resumen de la edición del año pasado en este link: After Dark Festival 2009

Para esta ocasión tenemos un falso documental, quizá más conocidos como “Mocumenataries” (otra muestra paralela de este estilo sería The poughkeepsie tapes la cual no he tenido el gusto de ver), desde el país de los canguros y koalas. A pesar de su procedencia, no esperéis una obra al estilo Braindead ó Undead, todo lo contrario. Se podría decir, que más que antes un film de terror estamos antes un drama con ligeros toques sobrenaturales. No esperéis sangre, ni sustos fáciles, ni acción. En los puntos álgidos del metraje, como mucho, sentiréis un escalofrío en la columna vertebral provocado por la inquietud de algunas imágenes así como por la tristeza general que emanan los ambientes, los paisajes y las miradas de los personajes de la opera prima del prometedor Joel Anderson, que previamente solo había rodado, en 2002, un desconocido corto llamado “The Rotting Woman”.

Enciendo el televisor, emiten en antena un documental sobre los Palmer. Una clásica familia media australiana, envuelta en unas circunstancias nada normales.

En las vísperas de Navidad la familia Palmer disfruta de una mañana de relax a los pies de una presa cercana a su casa cuando, y casi de forma imperceptible, la hija pequeña desaparece en las aguas del lago. Russel (David Pledger), June (Rosie Traynor) quedan destrozados por la perdida de su hija. Su bella, amable y algo callada Alice. Su hermano Mathew (Martin Sharpe) no se queda menos afectado, no puede entender la muerte de su hermana pequeña. Catorce años, la flor de la vida y las tranquilas aguas de la presa se la han llevado sigilosamente.

La desaparición de su hija parece que solo fue la punta del iceberg. Al poco tiempo, en la casa de la familia se empiezan a registrar fenómenos paranormales, todos ellos, asociados con Alice: su imagen borrosa en una foto, sueños que atormentan continuamente a su madre, ruidos sordos en la habitación de la muchacha, una figura femenina en grabaciones caseras de video. El documental narra, con cierta parsimonia, la investigación de dichos fenómenos. Recurriendo a sus propios medios e incluso a la ayuda de un psíquico de cierto renombre en Australia: Ray Kemeny (Steve Jodrell), los Palmer van averiguando hechos sobre su pequeña, que lejos de aclarar las causas de ahogamiento, les llevan a hundirse en el pequeño y siniestro mundo de secretos adolescentes de Alice.

Apago la televisión y me quedo unos minutos en silencio, cuestionándome la veracidad de las imágenes ofrecidas en pantalla. Siendo un escéptico me cuesta aceptar la parte sobrenatural de la historia. Pero quitando los típicos efectismos de documental directo para el cable, me siento perturbado por lo que he visto. Al fin y al cabo el pequeño mundo interior de una chica de catorce años puede ser más inquietante que cualquier cara de Bélmez ó avistamiento OVNI. De todos modos, y desechando los cabos sueltos, me alegra que los Palmer encuentren el consuelo de conocerse y sentirse más unidos, a través de la muerte de su hija y sus supuestos mensajes desde la muerte.

Este último párrafo sería el que hubiese escrito de no haber sabido que Lake Mungo es una película de ficción. Y es que lo primero que destaca es el cuidado que se ha puesto para recrear un documental cualquiera que podrías visualizar en tu cadena favorita del cable. De hecho el título de la película esta tomado del lago que realmente existe en Nueva Gales del Sur, Australia. Y es, además, este lago Mungo el catalizador de toda la historia, introduciendo su incidencia en la trama de una forma natural y elegante, que será del agrado de la mayoría (de hecho hasta casi el final de la película os preguntareis porque decidieron llamarla de esta manera).

Destacable la actuación de todos los actores, especialmente la falsa familia Palmer, que roza la perfección. Un trabajo de expresividad facial muy por encima de a lo que nos tiene acostumbrado Hollywood. Y las pausas en los testimonios que nos ofrecen, hacen patente el mimo del director por su primera producción. Comparado con los histerismos de Monstruoso, resulta relajante poder ver una cinta, que sin histrionismo, nos intenta contar algo aterrador a la par que realista.

En este punto es cuando yo empiezo a encontrar algunas pegas a la recreación de un documental al uso. Por un lado, pequeños defectos que restan inmersión a la experiencia. Es inevitable que estas pequeñas fallas ambientales destaquen más de lo deseado puesto que desde que pulsamos “play” sabemos que no estamos ante un verdadero reportaje. Estos fallos, para mi, han sido el uso de efectos de sonido y músicas demasiado “sobresaltantes” para unas escenas que, como bien podréis imaginar, invitaban a lo reflexivo más que a saltar del sofá. Si juntamos a lo fácil de la parte sonora, en algunos casos, con la edición más propia de una película tradicional que de una crónica televisiva; tenemos como resultado ese deterioro en la recreación del falso documental. Reconozco que tal vez solo sean manías mías, porque todas las imágenes, actuaciones, fotografía e iluminación son muy naturales y de hecho, ese realismo, me lleva a la parte más negativa de Lake Mungo, como cinta de terror.

¿Un documental es terrorífico? ¿De verdad alguien se ha asustado delante de Cuarto Milenio? Supongo que mi declarado escepticismo es el encargado de sesgar mi opinión, pero yo creo que la cinta que nos ocupa es solo un drama (intenso, eso sí) con elementos sobrenaturales ejerciendo de catalizadores para el desarrollo argumental. Más desasosiego me causó una grabación sobre cierta “afición” de Alice, que todas sus apariciones ultraterrenas. La pega que tiene el tratamiento de filtrar, con la subjetiva realidad, toda una historia de fantasmas es que, a mi parecer, pierde mucha intensidad. Y como las grabaciones y fotografías que se muestran con elementos sobrenaturales son muy realistas y se presentan con la fría formalidad de un reportero, me resultó imposible dejarme llevar por esa parte de la historia. Una muestra que marca lo mejor y lo peor en este aspecto: la fiesta grabada con móvil en el lago Mungo: Inquieta ligeramente, pero es tan oscura, difusa y “real” que no consiguió llegarme de forma alguna.

¿Por qué tiene entonces una valoración tan elevada?

El drama. Cuando la película está en su punto medio, comencé a oír al señor aburrimiento picando el timbre; ahora, cuando me quise dar cuenta el argumento había tomado unos tintes más oscuros y melancólicos de lo que podía imaginar. “Alice tenía un secreto y es que tenía secretos”. Gran frase que resume la melancolía a la que me refería y que funciona como piedra de toque para el desarrollo de todos los personajes del falso documental. No quiero ahondar en este tema más de lo necesario porque es la gran sorpresa del film y lo que creo le está dando la buena y justa fama labrada en la red. Pero el desarrollo de los sentimientos de cada personaje, que se produce delante de la cámara por su relación con Alice, y ese pequeño mundo oculto que poseía, es lo más logrado del film. Natural, profundo, real. Un dramón con mayúsculas en muchas de las confesiones de June, la madre de la Alice. Sobresaliente en la faceta que más han trabajado los autores de Lake Mungo. Habrá que estar atento a la trayectoria de Joel Anderson, porque tanto como director, como guionista, destaca por una efectividad impropia en un principiante.

Y de estos preceptos parte mi más sincera recomendación para aquellos espectadores que estén interesados en un drama emocional con tintes paranormales alejada relativamente de efectismos “fáciles” tipo Actividad Paranormal ó Monstruoso. Pero hay que ser muy conscientes de que el ritmo corresponde a un reportaje para la pequeña pantalla, no existe apenas acción.

Que nadie se decepcione ni se aburra si esperaba encontrarse un Posesión Infernal 4. Avisados estáis. A este respecto, que el poster usado para esta reseña no os lleve a engaño. Existen otros posters más aocrdes con la verdadera naturaleza de Lake Mungo

La verdad es que el After Dark 2010 está empezando con buen pie en Almas Oscuras, esperemos que no baje la calidad en el resto de películas que están pendientes. De momento y tomándose una piña colada a orillas del lago Mungo, se despide vuestro corresponsal de lo sobrenatural…Bob.

Lo mejor: Lograda recreación de un documental y el escalofrío triste que nos recorre continuamente en su tramo final.

Lo peor: Detalles sonoros impropios de un documental y demasiado efectistas. Si quieres ver terror esta no es la película adecuada.

¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Lake Mungo” en VOSE.

7 Days

La furia de un padre

Desde Canadá nos llega 7 Days, thriller dirigido por Daniel Grou, y cuyo título original, Les sept jours du Talion, deja mucho más claras sus verdaderas intenciones: ojo por ojo, diente por diente.

Bruno Hamel es un doctor que vive junto a su esposa, Sylvie, y su hija de 8 años, Jasmine. Son la estampa de una familia feliz. Pero una tarde todo cambia; su joven hija es violada y asesinada. Cuando el asesino es capturado, Bruno decide secuestrarlo. Lo planea perfectamente y una vez lo consigue, manda un comunicado a la policía contándoles que durante 7 días el monstruo será torturado hasta la muerte.

7 Days (Les sept jours du Talion) se ha estrenado en el Festival de Sundance y las primeras críticas recibidas son muy positivas.

La Tranza

José Pérez nos presenta Rarezas 3.0

Nuestro buen amigo José Pérez, autor de Dead Memories (no os lo perdais), vuelve a Almas Oscuras, su casa, para traernos La Tranza, un terrorífico relato recogido en Rarezas 3.0, compendio de terroríficas historias (algunas publicadas, otras no) que tienen su orígen en oscuras leyendas o simples comentarios de personas cercanas al autor.

Gracias José.