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Last Caress

El Giallo Imaginario

Last Caress Póster

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  • Título original: Last Caress
  • Nacionalidad: Francia | Año: 2010
  • Director: François Gaillard, Christophe Robin
  • Guión: François Gaillard
  • Intérpretes: Julie Baron, Guillaume Beylard and Elina Calmels
  • Argumento: Cinco jóvenes se recluyen en una vieja casona para pasar el fin de semana. Allí un despiadado asesino busca el cuadro de una bruja quemada por sus pecados.

69 |100

Estrellas: 3

Last Caress Grande

Alguien quiere el cuadro escondido en la casa. El retrato de una infame bruja. Alguien matará por conseguirlo. Los ecos del pasado estiran sus neblinosos tentáculos para acariciar el voluptuoso presente. Alguien llega a la enorme mansión. El abandono sexual se apodera de la casa. Alguien despierta el legado del mal a través de la sangre. La carne y el metal afilado se besan sin sentido en un cuadro de Dalí.

Last Caress fue anunciada a bombo y platillo por sus autores como la primera película “glamgore” de la historia. Concepto que me parece bastante traído por los pelos, imposible de acotar o definir y tan excesivo y falso como finalmente resulta este giallo. Sí, porque finalmente la cinta de François Gaillard y Christophe Robin se podría entender como una interpretación libre del estilo que definieran Argento y Bava durante los setenta (Rojo Profundo, Suspiria, El Gato de las Nueve Colas, El Pájaro de las Plumas de Cristal) y luego fue explotado y machacado durante sucesivos años por compatriotas italianos e, incluso, el propio Argento. Precisamente todo lo que rodea a Last Caress huele a explotación artificial, incluso sus propios responsables lo reconocen: “un exploit europeo con ardiente erotismo y extrema violencia”. Y un servidor añadiría una pincelada adicional: “… con una envoltura y marketing definidos en un viejo video-club”. La publicidad alrededor de la película francesa la define mejor que sus propios autores. Todo es exceso, abuso sobre la nostalgia, argumentos fáciles sobre hinchados que llegan a distorsionar la realidad. Lo que no quiere decir que Last Caress sea una mala película, todo lo contrario, es un nuevo ejercicio que afianza el cine “underground” moderno como el mejor vehículo para sensaciones fuertes y el homenaje más profundo para con el cine de terror de los setenta u ochenta.

No obstante es necesario saber a que nos enfrentamos. Dos pivotes sostienen la existencia esta producción de los irreverentes franceses “Le Chat qui Fume”: la falta de contenido argumental y el barroquismo visual.

Muchas veces me he encontrado con gente que considera a estas dos características como algo indivisible del “giallo”, y siempre hablando del mejor, del que se realizó en Italia antes del “boom” que llevo a sus directores a sacar provecho de éxitos comerciales ajenos a su país. Algo en lo que no estoy de acuerdo. Creo que la nostalgia y los recuerdos difuminados nos juegan malas pasadas para juzgar una época cinematográfica muy definida o un estilo artístico concreto. Aun más, cuando los ojos que analizan no vivieron durante el contexto temporal que encuadra dicho estilo o época. Así, muchas veces se glorifican películas de los ochenta que son insoportables o se crea una aureola fantástica alrededor de ciertas obras que no se corresponden con las sensaciones reales que transmite la misma. Y el “giallo” siempre ha sufrido/disfrutado de esta especie de aureola que distorsiona nuestra percepción a través de ideas que incluyen “exacerbaba sensualidad”, “saturación gráfica”, “gran guiñol”, “historias sin sentido”…

¿Por qué os cuento todo esto? Porque Last Caress, una vez destripados ciertos efectismos y las carencias de sus limitados recursos, vendría a ser lo que muchas personas, que ni siquiera habían nacido en los setenta, creemos que es el género italiano que llevo el “thriller” a una nueva dimensión de perversidad. Y digo “creemos” porque un servidor es el primero en dibujar dentro de su cabeza una imagen del género que no se corresponde exactamente con la estética que luego desgranan las obras maestras del gran Argento. Los elementos tremendistas del “giallo” se engrandecen en nuestra imaginación para crear una fantasía donde el erotismo, la violencia extrema y el goticismo estético son los reyes de la función.

¿Son los clásicos del “giallo” meramente un video-clip de hora y media? No, existen muchas lecturas de sus leves argumentos que dejan la exploración ideológica en manos de los espectadores a favor de la libertad de sus directores en pro de la experimentación visual. Si rascamos la imaginería superficial de “Suspiria” encontramos un perverso cuento erótico donde la culpa da una visión muy humana del despertar sexual. Detrás de las fuertes imágenes del primer Argento se encuentran alegorías muy interesantes, mientras que con Last Caress solo presenciamos un ejercicio estético de setenta minutos. La cara más insustancial de Argento, por así decirlo.

¿Es necesariamente malo este vacío en cuanto a historia? No me parece así. De hecho, es tan abismal la falta de una línea clara en cuanto a lo narrado, que esa sensación de estar sumergido en un mal sueño, otra característica indisoluble del “giallo”, se acrecienta y nos engaña con su niebla, sus primeros planos estáticos, su brusquedad puntual, incluso su acabado barato. Porque Last Caress es una película independiente que contó con un presupuesto casi ridículo. Pero ese gusto amateur creo que la dignifica en lugar de hacerle mella.

Aquellos que hayáis disfrutado del trabajo anterior de Gaillard y Robin, Blackaria, observaréis una evolución cualitativa en cada uno de los apartados de producción: vestuario, estenografía, fotografía, dirección artística, efectos especiales… La verdad es que el exceso gótico – la cualidad glam que sus autores venden me parece mal entendida por su parte – florece de tal manera que resulta subyugante. Por mucho que ciertas escenas empequeñezcan por la simpleza de sus actores, es tal la fuerza de algunos encuadres, tan explosivos los arranques gore, que Last Caress entra con facilidad por los ojos. Hipnotizando a los que sentimos debilidad por los pasajes oníricos, las casonas siniestras, los cuerpos femeninos y la violencia explicita sin sentido. Todo un viaje por los diferentes recovecos del cerebro reptiliano que exigen al espectador que abandone cualquier intento de hilar sentido entre escenas o descubrir perfiles psicológicos profundos en los personajes. Last Caress sí es un video-clip. Lo cual la sitúa en el dudoso terreno del amor/odio; me cuesta creer que alguien pueda permanecer inerte ante ella. O te parece pedante o te hundes en la dejadez de tu propia crapulencia.

La obra de Gaillard y Robin apela a la capacidad de perversión humana, es un placer culpable que solo se puede entender sin entenderlo. No busquéis alegorías en los planos que se alargan hasta dudar de su significado, el cuerpo femenino y sus sufrimiento no ejerce de metáfora pseudos religiosa. Las muertes explicitas buscan epatar y provocar al niño que llevamos dentro, curiosamente a ese niño cruel que con un palo removía las entrañas de los gatos aplastados junto a la carretera principal del pueblo. El adulto, el pensamiento racional se burlan de los epilépticos movimientos de cámara que capturan el siniestro caserón. Las actrices, las deliciosamente malas actrices, nos miran coquetas mientras insinúan y lucen sus pequeños y puntiagudos pechos para encender la sangre púber que resta de nuestros envejecidos cuerpos cavernosos. “Déjate llevar. Recuéstate, chupa la boquilla y contémplame”, eso susurran sus rojos labios. Y la masculinidad se esfuma con unos actores que, como esperma dentro de un condón, son inservibles.

Eso es Last Caress, una fiesta hippie donde el abandono de los sentidos viene guiado por una música que se convierte por derecho propio en la maestra de ceremonias que supervisa la ordalía. Sin lugar a dudas, los temas electro-clash de “Double Dragon & Les Pleureuses” y el enervante diseño de sonido se convierten en santo y seña de esta producción. Aunque su omnipresencia no esté siempre justificada, enturbiando el clímax de varias escenas que se alargan y se alargan de manera indiscriminada y algo tosca.

Me gustaría destacar el simpático detalle del título de la obra en cuestión. Quizás sea el único destello de inteligencia racional que desprende Last Caress. Esta última caricia es principio y fin de la frívola historia que se ve poco desarrollada por la inexistente narrativa. No destriparé el porque de semejante título, pero al menos otorga algo de sentido al experimento estético que nos bombardea. Por otra parte, me pregunto si Gaillard y Robin tienen una sincera afición por la música de los antiguos Misfits, dado que han decidido titular a su nuevo cortometraje como otra de las canciones del grupo norteamericano: Die Die my Darling. Corto que además prolonga ligeramente la historia de la cinta que hoy nos ocupa.

Resumiendo cuentas, Last Caress no cuenta con un presupuesto holgado, sus actrices han sido seleccionados por otras dotes que no son las interpretativas, no posee una historia real que contar, su discurso a veces puede parece pesado… pero cuenta con una magia, una atmósfera bizarra que la convierte en la experiencia visual ideal para aquellos atrevidos que no tengan miedo a sumergirse en la fuente de la experimentación undergorund, del discurso macabro, decadente y sádico. Una visión del giallo irreal pero sentida, y tal vez demasiado consciente de sí misma, un juego imaginario donde solo puede perder el que se resiste a él.

Lo mejor: La recreación de una estética giallo imaginaria, principalmente por su poder visual y su banda sonora electro-clash.

Lo peor: Alguna escena se alarga demasiado al preponderar la experimentación visual más propia de un video-clip. Historia 0.

Il Marito Perfetto

Hasta que la locura nos separe

Il Marito Perfetto Póster

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  • Título original: Il Marito Perfetto
  • Nacionalidad: Italia | Año: 2011
  • Director: Lucas Pavetto
  • Guión: Lucas Pavetto
  • Intérpretes: Crisula Stafida, Damiano Verrocchi, Melania Astolfi
  • Argumento: Una pareja se recluye en una casa de campo para pasar un fin de semana romántico. Todo parece ir bien hasta que el terror y la violencia se desencadena entre el matrimonio.

72 |100

Estrellas: 3

Il Marito Perfetto Grande

Viola y Nicola intentan dejar atrás los roces del pasado, reencontrar la pasión de su matrimonio. Así, una casa de campo se convierte en el escenario perfecto para una cena romántica, miradas lascivas y bellas palabras que regalan los oídos de ambos. Juegos que llevarán a la pareja a la cama, donde comenzará otro juego de torturas, ensañamiento y odio casi inexplicable.

¿Alguna vez le has dicho a tu pareja la tontería de “un euro por tus pensamientos”? Tamaña memez de pregunta me surge cuando analizo lo que se puede llegar a saber de las personas que te rodean. Sí, incluso de nuestros maridos o esposas, nuestros familiares más cercanos y con los que vivimos comuniones físicas y mentales a diario. Podemos compartir nuestra saliva, nuestra carne, pero nunca podremos compartir nuestros pensamientos. Y esta barrera insalvable a veces oculta secretos.

Un servidor cree firmemente que éste vendría a ser el leitmotiv del mediometraje que está causando furor entre los aficionados al terror. Además, os hablo del terror más puro: la cinta, que hoy nos ocupa, amaga sobre el ring para golpear el plexo solar del espectador, provocarle emociones, engañarle regalándole una aureola de fantasía, de cuento siniestro en el que debemos sumergirnos. No se trata de la reinvención de la rueda, pero sí pura hipnosis visual; ya comulgues o no con el giro final, que, como toda buena producción de horror, se guarda morosamente bajo la manga

Il Marito Perfetto viene a ser una relectura de las películas señeras de la Nouvelle Horror Vague, interpretada desde el prisma puramente italiano. Sobre todo en cuanto a primar la atmósfera frente a cualquier otro elemento de la producción. Estamos ante un mediometraje realizado con medios muy ajustados (poco más de dos mil dólares), pero que se erige como una pequeña obra de arte gracias, principalmente, al trabajo de su director tras las cámaras, el cuál aprovecha cada recurso realzándolo mediante el ojo de la cámara. El italo-argentino Lucas Pavetto, director y guionista, ya había probado con otros mediometrajes y cortos más humildes y, por lo que he podido investigar, menos eficaces. Pero todo trabajo fructifica tarde o temprano, y aquí desempolva todos los gustos clásicos que un treintañero aficionado al horror haya podido acumular. Lucas ya ha depurado su estilo y se convierte en el verdadero protagonista retorciendo planos, alargando secuencias hasta lo hermosamente desagradable, dejando los primeros planos para el dolor y el placer, experimentando con cámaras pegadas al cuerpo de los actores, jugando con la iluminación para convertir la calidez de un romance en una roja y ciega matanza, etcétera…

Digamos que usa todos los trucos y técnicas explotadas ya anteriormente en SPOILER Alta Tensión o, incluso, El Resplandor FIN SPOILER para reincidir de nuevo en la ambientación, generando una tensa claustrofobia cuyo único final solo podía ser la violencia más seca, descarnada y falta de humanidad; algo que la emparenta ligeramente con las tendencias actuales del “torture-porn”. Todo un éxito que se ve empañado al introducir un giro final, que no solo me molestó por su exagerada falta de credibilidad, si no que además un servidor cree que no aportaba nada y solo intentaba justificar, por la vía fácil, todas las escenas truculentas a las que asistimos en poco menos de cuarenta minutos. Es decir, un giro psicológico que pretende otorgarle una profundidad al argumento que éste no posee, se trata de un truco valido para otras cintas, pero que aquí se presenta forzado sobremanera. Lo cual afea el producto final pero no impide que cada minuto sea una gozada en cuanto a la generación de angustia se refiere.

En cuanto al argumento pues poco se puede contar más allá de sus sinopsis: asistiremos a una tortura medio inesperada que centra casi todo el peso del guión. Un martirio que se ha robado directamente de cintas como Martyrs, valga la redundancia. Tortura que ha sido rodado con gran pulso y una aproximación gore que provocará cierta repulsa, pero sin escandalizar a nadie. No obstante, creo que la angustia psicológica se provoca al espectador, a través del clima a maldad que se respira en la casa de campo donde se ubica toda la trama. Un clima que hubiese llegado a cotas geniales de haber estado sus actores un poquito más acertados en los primeros minutos: durante la presentación de los personajes no se establece entre ellos la química que debería. Y eso que en esta producción son básicamente dos, aunque sin menoscabar el desparpajo mostrado por Stefano Jacurti interpretando el rol del policia, que no podía faltar en la fiesta. Los personajes protagonistas están intentando reencontrar sus sentimientos, dejarse llevar por la pasión y abrazar el amor de su cónyuge; elementos que acaban en entredicho por lo frío de su relación, parece que corra viento helado entre los dos actores, una carnal Crisula Stafida y un sicótico Damiano Verrocchi, los cuáles, cuando llega el momento de la acción física, sí toman el toro por los cuernos y transmiten una intensidad que termina poniendo la guinda a este delicioso pastel de bodas.

Pese a su reducido alcance – una historia sencilla, un par de actores, unas localizaciones pequeñas –, Il Marito Perfetto vuelve a llamarnos la atención sobre la honestidad y energía que la industria independiente italiana está volcando en el terreno del terror. Así mismo, y lejos de lecturas coyunturales, estamos ante un puñetazo estético que a nadie dejará indiferente. Una vuelta de tuerca más acertada, química entre sus protagonistas y mayor presupuesto para extenderse sobre una historia mas profunda; es lo único que le ha restado a la obra de Pavetto para ser una referencia de culto. Ahora, ya podéis estar atentos a los próximos trabajos de este joven cineasta: promete y mucho.

Lo mejor: El clima de violencia malsana que se respira en todo momento.

Lo peor: El giro psicológico que intenta justificar la historia.

Vlog

Brooke Marks desnuda su alma, y algo más, frente a su webcam

Vlog

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  • Título original: Vlog
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Joshua Butler
  • Guión: Joshua Butler
  • Intérpretes: Brooke Marks, Trevor Trout
  • Argumento: Brooke Marks, joven y atractiva video blogger, es brutalmente asesinada en su propia casa mientras graba una entrada para su exitoso blog.

51 |100

Estrellas: 2

Vlog

Si queréis conocer, previo pago de la preceptiva cuota mensual, los placeres de la carne - virtual, eso sí – a manos de una jovencita locuaz y de muy buen ver, os recomiendo visitar la página web oficial de Brooke Marks.

Esta cuña publicitaria que, evidentemente, no me va a reportar beneficio alguno (mensaje para Brooke… aceptaría un pase Vip para tu web como muestra de gratitud), al menos me sirve para poneros en antecedentes sobre Vlog, la película que hoy nos ocupa. De Vlog escuchamos hablar por primera vez en un lejano 2008. Por aquel entonces empezaron a aparecer los primeros vídeos, imágenes y testimonios que intentaban hacernos creer que Brooke Marks, video blogger de éxito y estrella del porno online, fue asesinada mientras grababa una de sus intervenciones frente a su webcam.

Por supuesto no era más que un plan estratégico de marketing orientado a hacernos creer que la violenta desparición de Brooke Marks era real y que Vlog no era otra cosa que la recopilación del material audiovisual que nos aportaría todas las claves para resolver el caso. Pero sea como sea, la cosa no cuajó, y Vlog durmió el sueño de los olvidados durante unos tres años aproximadamente (finalmente se editó en DVD en octubre de 2011). ¿Qué demonios llevó a la productora a no confiar en las posibilidades de una película como Vlog? Veremos si puedo arrojar algo de luz sobre la cuestión (lo dudo…).

Brooke Marks es una video blogger de éxito que a diario desnuda su alma frente a sus miles de seguidores. Habla, con descaro y soltura, de su vida y de todo aquello que la rodea. Pero el verdadero secreto de su éxito radica en el hecho de que Brooke no se limita a desnudarse frente a la cámara de forma metafórica… Brooke tiene la sanísima (y desde aquí aplaudida) costumbre de grabar sus video-entradas en ropa interior o semi-desnuda (esto es USA, así que tampoco os hagáis demasiadas ilusiones… sangre sí, sexo no).

Vlog es una de esas películas que empiezan justamente por el final. Un tipo enmascarado se cuela en la habitación de Brooke y acaba con su vida de manera violenta. Su cuerpo ha desaparecido. Pero que nadie se preocupe por lo ocurrido… Todo tiene su explicación. Y el material encontrado en la cámara de video de Brooke Marks será todo lo que necesitemos para averiguar quién es el culpable del asesinato de Brooke y cuáles son los motivos que le empujaron a cometer dicho crimen.

Por lo pronto sabemos que Brooke no tenía ningún escrúpulo a la hora de lanzarse a la calle con su videocámara convenientemente camuflada en el interior de su bolso y grabar a sus conquistas y/o amigas en situaciones más o menos delicadas. En otras palabras… Brooke era una zorra que exponía a sus conocidos al escarnio público con el único interés de seguir aumentando su nómina de fans. Lo cual nos lleva a una primera conclusión con referencia a su desaparición: cualquiera podría haber querido acabar con el lindo culo de Brooke. Eran muchos los que tenían razones más que suficientes para odiarla a muerte.

De esta manera, la primera media hora transcurre entre la interminable cháchara de Brooke ante su webcam, y las citas esporádicas que mantiene con algunos desdichados que acabarán siendo carne de cañón para su video-blog. Son minutos de un tremendo aburrimiento que te hacen sospechar que Vlog guarda todo su presumible arsenal para el final. Algo parecido a lo que ocurría con Megan is Missing.

Pero entonces salta la liebre. Sorpresa. Un cartel nos avisa de que las imágenes que vamos a ver a continuación pueden dañar nuestra sensibilidad debido a su alto contenido de violencia. Y acto seguido tres secuencias en las que contemplamos, con el mismo estupor que parece hacerlo la propia Brooke, tres jugosos asesinatos; dos de los cuales se recrean en los detalles más escabrosos (dosis de gore para estómagos curtidos) y un tercero, tronchante, que sacude nuestras mentes sin que apenas nos dé tiempo a pestañear (por suerte disfrutaremos del “instant replay” para no perdernos ni un solo detalle).

Son tres secuencias muy divertidas que nos despiertan, de manera súbita, del letargo en el que nos había sumido el arranque de la película. Tres secuencias violentas, generosas en gore, chocantes, imprevistas y ciertamente recomendables.
¿Suficientes para otorgarle un voto de confianza a Vlog? Por desgracia también son tres oasis en un desierto de mediocridad. Tras las tres muertes, celebradas por un servidor con infantil entusiasmo, nos espera un agente de policía dispuesto a batir todas las marcas establecidas de estupidez e incompetencia (un inspector Clouseau cargado de alcohol hasta las cejas tendría más posibilidades de culminar la investigación con éxito); y uno de esos giros finales que se suponen imprevisibles pero que en realidad lo ves llegar a kilómetros de distancia.

De todo ello se desprende que Vlog tiene muy poco que ofrecer en su escasos - y acertadísimos, por otro lado – 70 minutos de duración. Definitivamente Vlog no es una buena película, pero… ¿qué queréis que os diga? Hoy me siento generoso, de manera que tres secuencias aisladas que disfruté sin reparos y la presencia de una descarada y provocativa Brooke Marks, son elementos suficientes para, al menos, salvarla de la quema. Aunque sea por muy poquito…

Lo mejor: Brooke Marks, tres muertes disfrutables y su escasa duración.

Lo peor: Un inicio tediosos y un final previsible.

Evil Things

Mira mamá, me he comprado una cámara y no sé que hacer con ella

Evil Things

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  • Título original: Evil Things
  • Nacionalidad: USA | Año: 2001
  • Director: Dominic Pérez
  • Guión: Dominic Pérez
  • Intérpretes: Gail Cadden, Laurel Casillo, Morgan Hooper
  • Argumento: Cinco jóvenes van a celebrar el cumpleaños de uno de ellos en una casona en la montaña. No solo la nieve les tocará las narices durante su viaje, sino que se verán acosados por una furgoneta.

15 |100

Estrellas: 1

Evil Things

Hay temporadas para todo. Cuando un subgénero está en alza preparaos para ver decenas de películas de la misma temática. La última ola – que recuerde – correspondió al cine de zombies, y siendo mi género preferido terminé hasta arriba de tanto producto de fórmula repetitiva. Pero eso no me molesta, podrían hacer mil pelis de zombies siempre y cuando 700 fueran buenas; pero la triste realidad es que de buenas solo encontrarás 10, y tirando alto…; pero como digo, no me importa, si hay que tragar se traga.

Ahora estoy enganchado a los mockumentaries y me encuentro en la misma situación: por cada una que veo y me agrada, cuatro, aparte de aburrirme, parece que me toman el pelo. En esto de quedarme calvo es donde se sitúa Evil Things. Calvo y encima con mala leche, y es que después de Atrocious creí que no encontraría algo tan malo en mucho tiempo. ¿Pues porqué sigo en mi aventura con esta temática si sé que la mayor parte son un cagarro? Pues por la misma razón por la que me trago tantos truños de otros subgéneros: buscar alguna con la que logre, al menos, pasármelo bien… aunque también hay que reconocer que soy un poco sado y la cruda realidad es que me gusta el cine basura. Aunque creedme si os digo que este año he visto algún que otro mockumentari con el que he disfrutado cantidad (léase The Troll Hunter, The Poughkeespie Tapes, The Tunnel…). Solo con esto ya es suficiente para decir bien alto que me gusta el cine de terror. Y que se le va a hacer… soy un rebuscador de basuras cinematográficas.

Bueno, a por la peli: Unos jovenzuelos van a pasar el fin de semana en una cabaña en la montaña para celebrar el cumpleaños de una de las chicas. El mal tiempo les acompaña ya que hay una tempestad de nieve del carajo. Durante el viaje, uno de los chicos se ha comprado una cámara, así que ¿por qué no grabar todo el fin de semana para luego tener un recuerdo lleno de polvo en alguna estantería de la casa? Pues eso, graba que graba y todos felices, hasta que en medio de la carretera una furgoneta les empieza a tocar los cojoncillos. A partir de ese instante el fin de semana espléndido se convertirá en una pesadilla que bla bla bla bla…. Lo mismo de siempre, vaya.

Mala. Creo que así empecé otra reseña; si no recuerdo mal fue la de And Soon the Darkness. Le cogí tanta tirria y despotriqué de ella de tal manera en la reseña que, si bien al momento escribí lo que sentía (ojo, que no me arrepiento), al cabo de unos días me supo mal. No quería caer en la misma tentación, por eso de la empatía hacia los responsables, pero… no puedo. Evil Things me sobrepasa y sobrepasa a la nombrada And Soon the Darkness con creces… pero a la inversa. Ésta es una caca, es mala, es un chorzo, un excremento, un mojón y así todos los adjetivos que le queráis aplicar. ¿Que es una cinta amateur recién salida de la escuela? Pues me alegro por ellos… la película habrá tenido su público. ¿Yo lo haría mejor? Seguro que no, pero eso no es impedimento para que dé mi opinión sobre ella. ¿Que han querido re-re-re-re-copiar la fórmula de The Blair Witch Project e incluso poner una página web explicando la vida de los chicos, haciendo salir a sus “familiares” y tal, para que nos creamos que pasó de verdad? Pues me alegro por el diseñador web al que por lo menos le han dado trabajo.

Podría dejar aquí la reseña y tan tranquilo, hasta ahora no he contado nada, así que no os quejéis de spoilers, pero como no puedo reprimirme ahí va un par de cosas:

1. La escena en que se pierden caminando por la nieve. Caminan 5 minutos, no hay tempestad ni está nevando, y se pierden. Bueno, normal que te pierdas en el bosque de noche pero ¿acaso nos has dejado huellas que las puedas retomar? Pues no, lo más fácil es empezar a chillar como unas niñitas y a meterse unos con otros para finalmente y con un golpe de suerte ¡mira! Ahí está la casa, oooooh! ya volvemos a ser amigos y no pasó nada.

2. WTF? Es lo que te preguntas al final de la peli. El tío de la furgoneta les persigue hasta la casa y les vigila, incluso los graba desde fuera y se atreve a entrar mientras duermen para filmarlos y, más tarde, entregarles la cinta en VHS y causar otra vez pánico. Bueno, al final el tío entra en la casa y en dos minutos se termina la película sin saber que les ha pasado a la mitad de los chicos, ni quien era el de la furgoneta, ni nada de nada.

Estos dos puntos son los que te llevan a preguntarte el porqué de seguir viendo la peli… la razón es porque faltaban diez minutos. Imaginaos tres cuartas partes de la película esperando a que pase algo y cuando pasa no me entero de nada. Solo la cara asustada de una chica, otra corriendo por el bosque, uno que desaparece en la cocina…es todo lo claro que saqué del asunto,

Para terminar decir que tanto el director como los actores eran nóveles en largometrajes y eso se nota. Unos sobreactuan. Otros lo hacen bien, en especial una chica que siempre pone cara de asustada y un director-guionista que lo único que quería era probar, al igual que uno de los chicos, su cámara nueva.

¿Queréis más? Os daría más. Pero solo sería para decir barbaridades de ella. Así que hasta aquí la reseña de Evil Things: ¿lo peor que se ha visto este año? Decidid vosotros mismos… aunque para ser justos hay que decir que es del 2009. Eso la salvará para la lista de finales de año.

Lo mejor: El detalle de la sala de la TV: sale una guitarra del Guitar Hero

Lo peor: Querer contar una historia sin tener ninguna historia que contar.

Ocurrió cerca de su casa

Tu vecino es un asesino

Ocurrió cerca de su casa

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  • Título original: C'est arrivé près de chez vous
  • Nacionalidad: Bélgica:Jorge Muñoz:info@almasoscuras.com | Año: 1992
  • Director: Rémy Belvaux, André Bonzel, Benoît Poelvoorde
  • Guión: Benoît Poelvoorde, Rémy Belvaux, André Bonzel, Vincent Tavier
  • Intérpretes: Benoît Poelvoorde, Rémy Belvaux, Jacqueline Poelvoorde
  • Argumento: Unos cineastas tiene la gran idea de hacer un documental sobre el día a día de un asesino profesional con cara de chiste y pistolón de los gordos.

82 |100

Estrellas: 5

Ocurrió cerca de su casa

Corría el año 1992. Barcelona se había convertido en el centro del mundo durante la celebración de los Juegos Olímpicos y Cobi había generado encendidos debates sobre si era un perro - y en tal caso de qué raza – o por el contrario era un retrato de los seres que habitan el inframundo.

Sin embargo, a escasos 40 km de distancia, y tras la resaca olímpica, Sitges acogió durante la primera semana de octubre una de las mejores ediciones del Festival de Cine Fantástico que recuerda este torpe cronista.

Un tal Quentin no-se-qué presentaba su primera película, “Reservoir Dogs”; Peter Jackson, un director neozelandés conocido en el submundo gore por sus dos primeras películas (“Meet the Feebles” y “Bad Taste”) traía al festival su tercer largo, “Braindead”; y un auténtico mito para los festivaleros, el americano Sam Raimi, ponía el punto final a su trilogía de Evil Dead con “El ejército de las tinieblas”.

Durante aquel magnífico festival también se pudo ver “El Almuerzo Desnudo”, probablemente el desbarre más psicotrópico de David Cronenberg - lo cual es decir mucho – , “Carne”, el debut en el largometraje de un muchacho llamado Gaspar Noé (que algunos años más tarde daría mucho que hablar) y la fallida “Buffy, la cazavampiros”, que sin embargo sería el embrión de una de las series más pajeras que jamás se han emitido en TV.

No está mal, ¿verdad? Una auténtica colección de nuevos clásicos del género.

Pues bien, la película que se alzó con el máximo galardón del festival en aquella fastuosa semana de octubre fue un film belga llamado “Ocurrió cerca de su casa”.

Rémy Belvaux, André Bonzel y Benoit Poelvoorde formaron la hidra de tres cabezas que se sentaba en la silla del director y, milagrosamente, consiguieron sacarse de la manga un espeluznante (y divertido) falso documental sobre las andanzas de un asesino.

Con un reparto semiprofesional, “Ocurrió cerca de su casa” nos muestra como unos cineastas se pegan al culo de Ben, un asesino profesional, durante su - ejem – jornada laboral para grabar sus andanzas, así como las pequeñas matanzas que tiene que cometer.

La película que estos intrépidos documentalistas quieren filmar no tiene mayor secreto. Cámara en mano, graban cada acción criminal del asesino, recogen sus opiniones - a veces hilarantes – , se inmiscuyen en su vida privada y conocen a parientes y amigos, como si de un vulgar contable se tratase. Sin censuras, sin juicios de valor ni reparos éticos, los cineastas actúan como si estuviesen grabando un documental de National Geographic. Casi parece un adelanto de en lo que se convertiría Telecinco veinte años después.

Uno de los aspectos más conseguidos de la película es la evolución de los cineastas, que pasan de ser observadores a colaboradores, cómplices e incluso instigadores de los trabajitos de Ben. La verdadera violencia está detrás de la cámara, amiguitos.

“Ocurrió cerca de su casa”, filmada en blanco y negro, tiene el encanto de lo casi amateur, y aunque muchos la critican por su ritmo lento y algo repetitivo, hoy en día se ha convertido en una de esas cosas llamadas “película de culto”, que no sé muy bien qué son exactamente, pero ahí queda el dato. Yo sólo puedo recomendarla una y otra vez. Por su espontaneidad, porque Ben, el asesino, es un personajazo de los que no se olvidan que te recuerda que a tu vecino de enfrente un día se le puede ir la olla y arrancarte la cabeza. Literalmente.

Lo mejor: la actuación de Benoît Poelvoorde como Ben, el asesino, y la visita a Mamie Tromblon.

Lo peor: el injusto olvido al que ha sido arrojada la película, al nivel de los clásicos.

The Poughkeespie Tapes

Asesinatos en un pueblo impronunciable

The Poughkeespie Tapes

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  • Título original: The Poughkeespie Tapes
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: John Erick Dowdle
  • Guión: John Erick Dowdle, Drew Dowdle
  • Intérpretes: Stacy Chbosky, Ben Messmer, Samantha Robson
  • Argumento: Un asesino despiadado está asolando la localidad de Poughkeespie. La policía al no hallar pistas, será el propio psicópata quién les brinde en bandeja unas cintas escalofriantes de sus actos.

75 |100

Estrellas: 4

Poughkeepsie Tapes

Para que un Mockumentary sea realista y consiga que creas lo que te está contando, personalmente creo que debe reunir dos condiciones indispensables: un buen plantel de actores y una buena historia. John Erick Dowdle, director de Quarantine y Devil, ha tenido la suerte de encontrar unos actores increíbles y una historia que, si bien a priori puede parecer ya muy trillada, acaba siendo muy resultona.

La película está filmada como si de Crímenes Imperfectos o programas similares se tratase. Entrevistas a psicólogos, a agentes del FBI, a los parientes de las víctimas… recreando escenas para un plus de información gráfica al público (¿para que lo entienda mejor? No creo, en mi opinión lo hacen porque saben que nos gusta el morbo)… todo hasta llegar a lo que es el clímax de la película: las cintas grabadas por el mismísimo asesino. Un asesino que se reiría en la cara de Hanníbal Lecter.

Antes de empezar decir que llamaré al asesino señor X.

En la ciudad de Poughkeepsie hubo un asesino. Se llamaba Kendall Francois y mató a ocho mujeres, pero la película no tiene nada que ver con él. Podríamos decir que X es un personaje que ha cogido lo mejor de cada asesino en serie que ha existido; han cogido esas características, las han pasado por la thermomix y lo han convertido en una perfecta máquina de sadismo.

La película/documental está narrada desde diferentes puntos de vista. Una forma de narración que me gustaría compartir con vosotros haciendo lo mismo con esta reseña, examinando un poco cada punto, explicando lo mejor y peor de lo que nos encontraremos en The Poughkeespie Tapes.

Parte 1: Las cintas

En esta primera parte se presenta el pueblo, Poughkeepsie, y la casa donde habitaba el asesino. Empiezan las entrevistas a agentes del FBI, se muestra la primera cinta, en esta ocasión bastante normalita… puede que bizarra, pero sin perversidad.
Una presentación que ya te engancha.

Parte 2: Primera sangre

En este segmento se destaca la labor de un profesor dedicado a enseñar los comportamientos de estos monstruos a futuros agentes a través de las cintas encontradas de X. En este punto la angustia empieza a hacer acto de presencia.

Este personaje, el del profesor, está inspirado en un persona real, Robert Ressler, quien inventó el termino serial killer y escribió – entre otros – un libro titulado Asesinos en serie, que espero muy pronto tener en mis manos y ponerlo en la pila interminable de libros que se me van amontonando en la estantería.

También se empieza a mostrar la primera cinta, ya nada inocente, y comenzamos a entender por donde irán los tiros. Una primera cinta que ya te demuestra que X, tras su aparente amabilidad, es en realidad un tipo odioso, perverso e hijo de puta. También aparecen los primeros testimonios de las víctimas para acentuar el dramatismo de la escena. La cosa parece ir en serio, así que cada vez tienes más ganas de continuar viendo la película.

Parte 3: Mejorando

Más explicaciones por parte de los expertos en la materia de cómo este asesino es diferente a todo lo que se ha visto hasta ahora. Más sádico, más morboso y más temible… y a continuación un par de cintas más de las aventuras de X.
Puede que la parte más aburrida de la película, ya que se va repitiendo siempre el mismo esquema y acaba por cansar pero….

Parte 4: Cheryl Dempsey

Dar el título a una persona en concreto ya significa algo. Cheryl Dempsey es una estudiante normal y corriente que se queda sola en casa con su novio. Una noche X irrumpirá en sus vidas para siempre. Un momento angustioso sin lugar a dudas. Estar en casa sin saber que, no solo que te están grabando, sino que además tienes a un individuo espiándote. En esta parte se produce otro hecho que cambia nuestra perspectiva de lo que está ocurriendo: La muerte del novio. Al explicar un policía como encuentran el cadáver del novio, resulta que estamos ante un escenario muy similar al de una víctima del Vampiro de Sacramento. No os perdáis el enlace ni la página, buena referencia para conocer a más asesinos en serie.

A Cheryl no la encuentran.

En esta parte ya se ven más fragmentos de las cintas grabadas sobre la tortura de Dempsey y de cómo la convierte en su “esclava” (hay que decir que la máscara es estéticamente preciosa, macabra, teatral y con un toque gótico perfecto). El asesino, como si de una obra de teatro se tratase, empieza a tratar a la chica de manera digamos…poco ortodoxa. Da un poco de mal rollo. Es la parte donde se siente lástima por la pobre Cheryl y un odio profundo hacia X.

Parte 5: Un nuevo “Modus Operandi”

En el punto anterior su ego le hace cometer un fallo y es identificado, aunque muy brevemente. Así que decide parar. ¡Un cuerno! Como he dicho es inteligente y lo que hace es cambiar su forma de matar para despistar a la policía. Así su cacería continua…hasta que por fin lo cazan. Pero la profesionalidad de las autoridades deja mucho que desear… pero mucho, mucho.
Es la parte de la rabia e impotencia que sientes por tal incompetencia en gente que supuestamente ayuda con sus leyes y su moralidad, y sus ganas de castigar a alguien solo por sentirse mejor con ellos mismos.

En esta sección también hay una supuesta entrevista realizada a Ted Bundy con unas declaraciones sobre el cómo y porqué puede actuar el asesino y sus agrados perversos (¿os suena lo de Lecter y Buffalo Bill?). Os dejaré con la duda de si es una imagen de archivo o una imagen echa expresamente para la película.

Parte 6: Perdido

La incompetencia se intenta justificar con palabras. ¡Hipócritas!. Además coincide con el 11-S así que la noticia relacionada con el caso pasa totalmente desapercibida y las muertes se van repitiendo.

En esta parte entra en juego la escena más escalofriante de la película. Un plano, una chica y X. Supongo que la gente que haya visto la peli sabrá a cual me refiero, incluso se han hecho gifs de ella. Te deja con un mal rollo y un miedo… y el único consuelo es repetite a ti mismo ¡que hijo de puta llega a ser X!

Otra vez se demuestra la inteligencia del asesino y la estupidez de los “expertos”.

Parte 7: Encontrada

Las autoridades, no por méritos propios, por fin encuentran a Cheryl Dempsey y está ¡viva! Encerrada en una caja y vestida todavía de esclava. Han pasado ocho años.

Es la parte que casi te hace llorar al realizarse la entrevista de Cheryl una vez “en casa” y saber que el asesino todavía anda por ahí buscando a nuevas Cheryls para satisfacer sus deseos (esperad al final de los títulos de crédito, hay más).

Mi parte

Una de las cosas que te sorprenden de esta película es la realidad con la que está expresada. Te llegas a creer tanto a los personajes que te angustias cada vez que te enseñan las cintas. Incluso en los créditos no figuran ni los nombres de los actores, tan solo aparecen los nombres de los personajes. Los fans de los serial killers encontrarán en X un exponente a tener en cuenta por su crueldad y alevosía al cometer los crímenes.

No es una obra maestra del mockumentary, ni mucho menos. Los momentos en que se ven las cintas son tan confusos que a veces pierden todo el mal rollo que podrían haber ofrecido. Además en la película se comenta que se encontraron cientos de cintas con grabaciones de torturas, violaciones, asesinatos…. O se han perdido parte de las cintas o solo han mostrado las más light. Ya sé que todo el mundo no tiene los cojones (y lo digo así, sin esconderme ni avergonzarme) de Srdan Spasojevic de ir más allá de lo habitual, pero un poco más de morbo le hubieran podido sacar a The Poughkeepsie Tapes.

Al fin y al cabo es una película y todo lo que ves en una película tiene que quedar dentro de la misma.

Lo mejor: Que te llegas a creerte la historia y al personaje de Cheryl Dempsey, por la que llegas a sentir verdadero horror y tristeza.

Lo peor: El tratamiento de las imágenes en las cintas encontradas. Demasiado confusas para crear angustia o malestar, y el rollo en que está grabado el material, como si se tratase de un programa de televisión, puede que tire a más de uno para atrás.

Texas Killing Fields

Las carreteras de Texas no son buenas para andar sola...

Photobucket

PhotobucketLa Interstatal 45, o I-45, nace en Dallas, transcurre por Houston y acaba en el Golfo de México, concretamente en la Isla de Galveston. Podría ser una interstatal más de las que cruzan a lo largo y ancho de los EEUU, jalonadas a ambos lados por pequeñas y anónimas poblaciones, clubs de strippers, gasolineras, bares de carretera, pero no, esta Interestatal es conocida por algo mucho más siniestro. Desde mediados de los años 70, ya hasta la fecha, se han denunciado más de 200 casos de desapariciones de mujeres (a pesar de los 60 que menciona el tráiler), principalmente adolescentes, de los cuales se han confirmado 30. Y todos ellos en poblaciones por las que transcurre la citada I-45. Las autoridades públicas nunca han sido capaces de dar una explicación coherente ni, por supuesto, encontrar al culpable, o culpables. Hay demasiadas variantes, tanto en la metodología (siempre hay violación, pero no siempre aparecen los cuerpos desmembrados), la elección de las víctimas (a principios de los 70 los objetivos eran prostitutas, en las 2 últimas décadas el asesino, o asesinos, se decantan por adolescentes de 12 a 18 años que pasean solas y por zonas poco transitadas) y los espacios de tiempo que transcurren entre un asesinato y otro.

Así pués, estamos ante una película basada en hechos (terroríficamente) reales, que se centra en una de las localidades más afectadas: Calder Drive, parte de League City en, donde iba a ser si no, la cuna de los asesinos en serie: TEXAS.

PhotobucketEl Detective local Souder (Sam Worthington) une sus menguadas fuerzas con la ayuda del Detective Heigh (Jeffrey Dean Morgan), recién llegado de NY para intentar esclarecer la sangría de adolescentes que se lleva produciendo en su pueblo desde hace demasiado tiempo. A pesar de sus esfuerzos no logran llegar a ninguna conclusión: no hay pistas de ninguna clase, las chicas siguen desapareciendo…hasta que el asesino decide que le apetece jugar con ellos. Comienza a dejar pistas, les da esperanzas, les hace sentirse cerca de resolver el caso. Pero entonces desaparece otra joven más, esta cercana al Detective, y el caso se convierte en algo personal

Junto a los mencionados actores hay que reseñar la presencia de la inquietante Chloë Grace Moretz niña del remake de LET ME IN o KICKASS), o Annabeth Gish. La directora, Ami Canaan Mann (hija del irregular director Michael Mann), debuta en la gran pantalla tras haber dirigido algún episodio de Friday Night Lights con una película que promete (ha cosechado buenas críticas en el pasado Festival de Venecia) y que los que ya han podido ver la califican como una de las posibles “tapadas” de este año en los Oscar, vamos, como una especie de Winter`s Bone.

Death and Cremation

Las cenizas del hastío

Death and Cremation

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  • Título original: Death and Cremation
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Justin Steel
  • Guión: Justin Steel,Alecc Braero
  • Intérpretes: Brad Douriff, Jeremy Sumper, Scott Elrod
  • Argumento: Stan, propietario de un crematorio, dará trabajo a Jarod, un joven marginal y solitario con el que entablará una extraña relación en la que comparatirán mucho más que trabajo.

46 |100

Estrellas: 2

Death and Cremation

Intentando salvar el escollo de un tráiler que no había llamado mi atención ni lo mas mínimo, me dispongo a ver Death and Cremation, suplicando para mis adentros que la película me sorprendiera y que me obligara a decirme a mí misma: ”¿Ves?,no te fies de los trailers,no te fies…”. Una vez vista, me temo que, una vez más, se cumple aquello de que la primera impresión es la que vale (también me temo que volveré a tropezar con la misma piedra una y otra vez…).

La película comienza inquieta, quiere mostrar, quiere seducir… Tenemos a un Brad Dourif con aspecto cabreado. Realmente está muy cabreado y no le va a pasar ni una a nadie; ¡a la mínima, se planta delante de ti con su bate y te liquida!

La presentación me gustó: ”Hola Brad Dourif,¿qué tal está usted?, le veo algo cansado, relájese..” Intento que Brad me invite a tomar algo, pero es un tipo bastante frio y me deja como estaba, no me ofrece nada, se limita a mirarme y yo estaba muerta de sed… Pues Death and cremation es exactamente eso: pasar el rato sin lo que se muestra en pantalla te llegue o te aporte absolutamente nada.

Realmente la historia no es nada del otro mundo. En una sociedad donde se han perdido las buenas formas, de repente alguien explota y decide poner orden. Un orden particular porque solo le afecta a él. Un orden relativo porque en el caos no puede haber orden, porque la noche y el día no deben ponerse de acuerdo… y en ese orden relativo dentro de un caos general, o las cosas se plantean muy bien o todo resulta insípido, insulso, SOSISIMO.

Sigamos con la historia, Death and cremation por una parte nos plantea una historia de venganza en general. Venganza por el sufrimiento de una vida atroz, venganza ante la indiferencia,venganza por la injusticia, venganza, venganza, venganza… venganza porque sí… Y por otra parte se nos muestra la extraña relación de entendimiento entre los dos protagonistas, Stan y Jarod, la cual yo no definiría como paterno-filial porque en realidad no hay disposición por parte de ninguno de ayudarse, hasta que no ven peligrar su destino. Por tanto, el “cariño” que en un momento dado pueda surgir, solo es circunstancial. Yo más bien hablaría de amistad parasitaria, donde cada uno toma del otro lo que le interesa.

La relación de estos dos personajes se basa en la soledad compartida. Stan es un hombre cansado y atormentado que regenta un crematorio y que no es nada hábil socialmente hablando. Se dedica a incinerar a las personas que considera prescindibles.
Mediante unos breves flashbacks conocemos su “historia”; historia que apuesto que podríais adivinar sin haber visto la película. Vamos chicos, pensemos un poco… ¿cómo ha sido su infancia?… ¡¡¡Bien,acertásteis todos!!!

Jarod es el típico rebelde-gótico-sin amigos del típico instituto americano donde están claramente delimitados los cánones de belleza y normalidad: los deportistas son los populares que deben abusar de los que no los son, y los que escuchan rock, estudian o visten de negro, porque el mundo los hizo así ( y ojo,que esto lo dice alguien que prácticamente no tiene otras prendas para vestir que no sean negras, pero nunca me sentí apartada de la sociedad por ello), son las VICTIMAS. Obviamente Jarod, como he comentado, pertenece a la segunda categoría y es vejado por sus compañeros un día sí y el otro también.

Ya tenemos dibujados a los personajes principales; desarrollemos la trama: Jarod, por casualidad, termina pidiendo trabajo al bueno de Stan en el crematorio, quien, pese a no tener nunca “clientes”, decide darle una oportunidad (supongo que porque se ha visto reflejado en él de alguna manera). Stan sigue con su vida, continúa con su lucha personal: como le hagas algo a Stan, ¡prepárate a correr!… aunque ese algo sea estúpido, lo pagas… Jarod no necesita mucho tiempo para atar cabos y utiliza la información y las “enseñanzas” que cree estar recibiendo de Stan para beneficio propio. Ahora, ¿deben quedar testigos?

Ya está, ésta es la historia, muy bien, ¿cómo podría funcionar? En una historia así la sensación de tensión es básica, y aquí no hay nada de tensión, solo hay imágenes, ni siquiera te preguntas. ¿Cómo se resolverá todo? Te da igual (al menos a mi me dio exactamente igual). No empatizas con nadie (hubo momentos en los que sí lo hice con Jarod, pero luego se me atravesó).

En esta propuesta, sobre todas las cosas, se echa en falta un buen guión. Las situaciones no se dan como debieran.
La gente que muere, por muy tontos del culo que sean (que lo son), creo que realmente no hacen nada tan despreciable como para morir (qué lejos está “5150 Rue des Ormes”…).

Nada termina por captar la atención del espectador, ni siquiera el hecho de que haya tantas cajas con cenizas funerarias y ni un solo “cliente” en todo el metraje, por lo que se puede intuir que Stan es un asesino en serie, pero sinceramente a mí me dio igual. En mi opinión Stan anda muy cortito de carisma, a pesar de sus esfuerzos por demostrarnos justamente lo contrario.

Por otra parte, y como manda la tradición del terror, tenemos a tres personajes que llegan a conclusiones determinantes en un abrir y cerrar de ojos (y eso chirría mucho, nunca me acostumbro a tanta inteligencia…), entre ellos Jarod, el personaje que interpreta Daniel Baldwin (sí, de los Baldwin de toda la vida) y el apuesto detective Fairchild. Pero no todo iba a ser tan fácil, el apuesto detective comente un error de manual y ¡voilá!, ¡¡¡ya estamos preparados para un rápido desenlace!!!

En definitiva, creo que Death and cremation es una película sobre el abuso que ni está bien planteada, ni correctamente desarrollada ni concluida de forma acertada (y esos crédito finales con el storyboard… madre del amor hermoso, ¿qué son… pistas para entender lo que hemos visto? ¿para qué? ¿A alguien no lo quedó claro?, aquí se aprovecha todo, todito, todo para ver que tal queda…).

Una película de tensión sin tensión, aburrida y prescindible.

Lo mejor: Ver a Brad Dourif intentando hacer lo que puede.

Lo peor: Una propuesta que te deja totalmente indiferente y encima sin apenas sangre ni muertes.