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Familiar

Un buen compañero de viaje

Familiar Póster

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  • Título original: Familiar
  • Nacionalidad: Canadá | Año: 2012
  • Director: Richard Powell
  • Guión: Richard Powell
  • Intérpretes: Robert Nolan, Astrida Auza, Cathryn Hostick
  • Argumento: Un hombre de 45 años desprecia a su familia en silencio. Solo su propia voz le acompaña en el martirio diario, hasta que un día descubre que su mujer está embarazada. Entonces él se embarca en un viaje mental hacia el desastre.

82 |100

Estrellas: 4

Familiar Grande

Actualización 28/06/2012: El productor de Familiar, Zach Green, nos comenta que este magnífico corto podrá verse en el importante festiva Fantasia 2012 que cada verano se celebra en Montreal, Canadá. El próximo 19 de Julio tendrá lugar la proyección que espero traiga mucho éxito a los buenos de Zach y Richard. Tal vez este próximo octubre también podamos disfrutar de Familiar en Sitges 2012. Crucemos los dedos.

John es un hombre de mediana edad que está asqueado con su vida, especialmente con la mujer con quien se casara hará hace veinte años. Incapaz de comunicar su desesperanza, se solaza en eternos diálogos internos consigo mismo. Dentro de su cabeza puede insultar a su esposa como se merece. Hasta que un día ella le comunica que vuelve a estar embarazada, enfrentado a otro nuevo ciclo de extrema esclavitud familiar, su dialogo interior se vuelve más retorcido, hasta tomar un inquietante giro que puede trascender las barreras de la realidad.

La Gran Familia Canadiense

Hace días que vengo predicando “algo dentro del cine de género se mueve por Canadá”. Cierto es que en realidad el cine de terror esta alcanzado cotas de globalización extremas, y ya no es solo coto de Norteamérica, o siquiera un enfoque minimalista del séptimo arte: ¡a todo el mundo le gustan las películas de miedo, y están aquí para quedarse y medrar! Pero, volviendo al asunto de Canadá, lo interesante es que muchas series B y proyectos independientes están surgiendo en el último año y, obviamente, su calidad va en aumento por mucho que diste aquella industria de las maneras de Hollywood. Así, en un periodo corto de tiempo hemos podido disfrutar/sufrir títulos como Werewolf Fever, Monster Brawl, Beyond the Black Rainbow, A little bit zombie, Hobo with a shotgun o Treevenge. ¡Casi nada!

Una buena muestra de dicha calidad, la tenemos hoy entre nosotros en cómodo formato de cortometraje de solo veinte minutos de duración. Por cierto, veinte minutos muy bien aprovechados.

Familiar es el tercer corto de Richard Powell. Este joven canadiense dirige y escribe, bajo la cuidada producción de su habitual compadre Zach Green, un proyecto que, ya desde su título y portada, da mucho que pensar y deja la pista libre para un juego psicológico oscuro muy interesante y que desgranaremos en breves instantes. Una verdadera lástima no haber podido disfrutar de sus dos cortometrajes anteriores (Consumption – 2008 – y Worm – 2010 -). Porque además de oírse muy buenas críticas sobre los mismos, Worm narra una decadente historia protagonizada por el hermano gemelo de John Dodd, el protagonista en exclusiva del corto que hoy nos ocupa. Obviamente, ambos personajes interpretados por Robert Nolan, un actor canadiense bastante desconocido en países de lengua hispana, pero que a juzgar por su interpretación en Familiar bien merecería un puesto destacado entre los mejor pagados de la industria. Más complicado todavía cuando su personaje vive dos fases muy diferenciadas en el cortometraje: una callada y controlada, frente a otra callada pero histriónica gestualmente hablando.

La cuestión es que ya vemos por donde transita el cortometraje cuando hablamos de esta dualidad de su protagonista. Claramente diferenciado en dos partes, la primera se nos muestra como un thriller psicológico cotidiano, que casi podría considerarse un drama trágico – pese a que existe una ambientación oscura que presagia algo muy siniestro – para en tan solo un segundo, y con una naturalidad pasmosa, convertirse en un horror físico gore de primera magnitud. Esta segunda mitad juega a invertir toda la tensión psicológica creada en los primeros diez minutos materializándola en una alegoría sangrienta que solo podemos entender a través del título de la propia obra. Una monstruosa metáfora sobre el ser humano y la frustración que nos rodea viviendo en sociedad.

Las fortalezas de una familia desunida

Fuertes actuaciones: principalmente Mr. Nolan, puesto que su familia es poco más que accesoria en todos los sentidos. En seguida conectas con John, siempre recorriendo una serie de emociones hacia él que van desde el más absoluto desprecio hasta la pena más gris.

La tremenda potencia del leitmotiv de la historia: que aun sin ser nueva, siempre será interesante. Y digo que no es nueva puesto que se basa en las divagaciones que siempre han acompañado a la parte masculina de la humanidad, unas muy tristes y que aportan una explicación aterradora a la violencia de género. Además existen unos cuantos relatos – que no citaré para no destripar el final de Familiar – que sostienen demasiados paralelismos con la trama principal de este corto.

Un apartado técnico sobresaliente: no me esperaba un cortometraje de tamaña calidad a todos los niveles – iluminación, banda sonora, fotografía, vestuario… –. Y esta grandeza estalla cuando los efectos especiales entran en escena. Sencillos, bien explotados y capaces de satisfacer al amante del gore sobrenatural que todos llevamos dentro. Precisamente esa sangría mutante y abotargada, hace acto de aparición a traición, a la vieja usanza. Así destaca otra de sus características, y es que Familiar es bastante nostálgica. Sin referencias directas, se hermana con grandes obras como La Cosa o Inseparables, por el mero hecho de ser un pequeño clásico instantáneo.

Problemas en el Paraíso

Pese a esas innegables fortalezas, entramos en el farragoso terreno de la opinión personal. Me ha gustado, mucho sí. Pero su final me ha dejado algo descolocado. La narración es madura y seria como pocas, así la tensión va creciendo y transformándose como en un cuento para adultos perturbados. Lógico entonces que su conclusión llegue con un ritmo casi perfecto, que detone de forma seca, como tanto me gusta que lo hagan las historias cortas.

Sin embargo, y pese a que el final está ubicado donde debe y resulta hasta interesante, creo que no está a la altura de la deliciosa forma de llegar hasta él. No me ha convencido del todo, estamos ante un final brusco que deja todo en el aire, algo que de por sí no tiene porque ser malo, pero Familiar apuntaba en un par de direcciones claras, o al menos es lo que me ha parecido a mi. Por eso decía que se trata del pantanoso terreno de lo personal. Aunque os suene algo prepotente, sencillamente se me ocurrió un final genial para el cortometraje, mucho más en la línea de ese “carnalización” de la tensión psicológica de la primera mitad. Una versión más ”Cronenberg” y más adecuada al tono pesimista de la historia. Y esta es una de las veces que más claro he tenido como “cambiar” un final para conseguir una historia redonda. Pero no es difícil cuando te lo dicta una voz familiar dentro de tu cabeza.

Quizás algún día podamos charlar en los comentarios sobre dicho final. Uno de los juegos más divertidos que permite la ficción sería el especular con líneas arguméntales alternativas. Estaré encantado de que todo aquel que haya disfrutado del corto comente sus propios finales imaginarios.

¿Por qué familiar?

El cortometraje centra su desarrollo en el núcleo de una familia con un aspecto entre corriente y anodino. La esposa de John no es atractiva, y él es incapaz de comunicarse con ella, cayendo en el duro adjetivo de “hombrecillo despreciable”. Más si cabe mientras la voz de sus pensamientos es la que guía toda la trama. ¿Existe algo más “familiar” para cualquier ser humano qué esa voz expresando nuestros pensamientos dentro de nuestra cabeza? Pero lo que más cerca tenemos, hablo en un ámbito emocional, más daño puede hacernos. Y es aquí cuando el título de este gran cortometraje cobra su sentido más aterrador. Eso sin siquiera contar las elucubraciones sobre la salud mental a las que puede dar pie ese continua picar de “la voz en nuestras cabezas”.

Un familiar es una de esas criaturas, pequeños diablillos habitualmente en forma animal, que Lucifer u otros demonios mayores otorgaban a los imprudentes que se atrevían a realizar un pacto con las tinieblas. Esto es una lectura meramente personal, pero cuando John descubre que su mujer está embarazada, sella un pacto implícito que puede explicar parte del principal misterio de la historia. E insisto que se trata de una conclusión, propia; no esperéis a demonios bailando en pelotas…

Me niego a destriparos más de las sorpresas que esconde Familiar, es sorprendente como en veinte minutos asistamos a más giros arguméntales que en muchas otras películas de horror, donde todo resulta bastante evidente. La cuestión que, aunque solo se trate de un par de sorpresas, son de tal potencia que impactarán gráficamente al espectador como un puñetazo en el plexo solar.

Cariño, me marcho a por tabaco…

¿Mi recomendación? Bueno, si has llegado hasta aquí seguro que te he fastidiado un poco la sorpresa. Vale, respira hondo e intenta olvidar esta eterna reseña bajo el solaz del sexo que más te guste, dando paseos por la montaña, tomando mojitos en la playa, de protestas en la Plaza Mayor, como quieras… solo olvida esta maldita reseña. Y al tiempo busca Familiar, pide en tu festival más cercano que la proyecten, escribe a sus autores, busca su facebook, pregúntame… móntatelo como quieras, pero si dejas pasar “Familiar”, ¿qué comenzará a decirte tu voz interior? “Tú no amas el terror”.

Tráiler

Clip

Lo mejor: La actuación de Robert Nolan y la transformación de thriller psicológico a puro horror físico.

Lo peor: El final pierde un poco de fuerza con respecto a su desarrollo, queda algo inconcluso.

No tengas miedo a la oscuridad

Mejor ten miedo del remake

No tengas miedo a la oscuridad

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  • Título original: Don´t Be Afraid of the Dark
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Troy Nixey
  • Guión: Guillermo del Toro, Matthew Robbins
  • Intérpretes: Bailee Madison, Katie Holmes, Guy Pearce
  • Argumento: Una pareja, Alex y Kim, hereda una gigantesca mansión. Van a vivir allí con la hija de Alex, una niña de nueve años que pronto se verá acosada, en la oscuridad, por los pequeños seres que habitan la casa.

40 |100

Estrellas: 2

No tengas miedo a la oscuridad

Guillermo del Toro es uno de esos tipos cuyo nombre, aunque él sólo aparezca por el rodaje para tomarse unas copas, termina colocándose en el cartel más alto y más grande que el de cualquier otro miembro del equipo. Particularmente nunca he caído en la sobrevaloración que hacen muchos hacía su trabajo. No cabe duda que películas como Cronos (1993), El espinazo del diablo (2001) o El laberinto del fauno (2006) poseen fuerza en su puesta en escena o que la dirección de actores es notable. No hay duda de la inventiva visual, ni tampoco de que el artífice de todo esto es un fan entregado al cine fantástico que ha conseguido hacer realidad su sueño: ganar mucho dinero con su más amada afición. Pero también afirmaré que ninguna de esas tres ni el resto de su filmografía hasta el momento me ha producido excesivo interés más allá de sus logros técnicos o valor freak, geek o como queráis llamarlo. No son películas que susciten mi interés para segundos visionados. ¿Y por qué hablo tanto de Del Toro cuando el director de No tengas miedo a la oscuridad es Troy Nixey? Pues porque es una de esas ocasiones en las que le dio por pasar a tomar unas copas.

También hay telefilms buenos

Hay muchos aficionados al terror que dan poca importancia al medio televisivo. Pero creerme que de ahí, sobre todo en cuestión de series, han salido autenticas maravillas durante la historia del séptimo arte. Los telefilmes, normalmente, sean del género que sean, son la mejor forma de explicar a qué huelen las heces fecales. Pero cuidado, pues hay excepciones. En 1973 llegó a la caja tonta una pequeña película, de presupuesto ínfimo y pretensiones justitas. Y por ello terminó siendo toda una sorpresa. Hurgando en lo que al principio parece una nueva variante del subgénero de casas encantadas, se las arreglaron para componer, en unos escuetos (pero aprovechados) setenta minutos, una apología de los miedos infantiles, reclamo por antonomasia en el cine de terror. ¿O no parten de ahí la mayoría de los miedos (casi siempre) de base fantástica que nos rondan también de adultos?

En aquella, un matrimonio, Alex y Sally, se mudan a una gigantesca mansión victoriana que han heredado del padre de ella. Encuentran una misteriosa habitación oculta y el típico viejo loco de las películas de terror les hace la no menos típica advertencia sobre el lugar. Obviamente, no le hacen ni caso. Luego, cuando Sally está sola, empiezan los ruiditos y hechos extraños que amenazan con volverla loca. Siempre sucede en la oscuridad.

Para el remake la protagonista vuelve a ser Sally, aunque esta vez se trata de una niña cuyo padre, Alex, se muda a la gigantesca mansión con su novia, Kim. Una vez allí las tramas se equiparan, pues encuentran el lugar secreto, hay un viejo loco que les intenta advertir, empiezan las voces y ruiditos y en la oscuridad se disparan los acontecimientos. Pero hay una gran diferencia que juega en contra de la versión de 2011; se ha perdido completamente el alma de la propuesta original, su carisma y simpatía, en pro de una amalgama de efectos especiales digitales que convierten en explicitud lo que debería ser sugestión. Se pierden por el camino el suspense y el terror para dar paso a una especie de fantasía casi-familiar.

Los miedos y su envoltorio

Guillermo del Toro reconoció que en su infancia fue aterrorizado por el original del 73. De ahí el capricho por llevar a la gran pantalla la nueva versión. En labores de productor, surcador de pasillos y, anda mira, también co-guionista junto a Matthew Robbins, prefirió dejar la dirección para otro. Ese otro sería Troy Nixey, reputado dibujante de cómics que, entre otras cosas, ha trabajado para las archifamosas editoriales Marvel y DC. En la siempre loable descripción de entornos de Del Toro y el oficio que se puede esperar de Nixey en la plasmación visual de los mismos, se encuentran las más destacadas virtudes del remake. La atmosfera que rodea la casa, el uso de encuadres en determinados momentos o la escenificación en general de los primeros acontecimientos todavía sutiles (la introducción, los paseos de Sally por el jardín de la mansión) nos hacen esperar algo distinto. Sucede sin embargo que el envoltorio, al abrirse, nos descubre que todo se queda en la cáscara.

Ni Guy Pearce ni sobre todo una horrenda Katie Holmes saben qué narices se les ha perdido aquí. Además de tener menos química que el atún con la sopa de ajo. No obstante, la protagonista es la niña, una Bailee Madison que no lo hace mal.

Desde el primer momento en el que la amenaza es mostrada de forma explícita el interés se reduce drásticamente. No es que los bichitos estén mal hechos (al contrario, las imágenes en CGI se integran sin problemas) pero su diseño y su comportamiento rompe con las expectativas de un terror serio. Aún así, uno puede pretender ver el nuevo No tengas miedo a la oscuridad como uno de esos cuentos de terror más o menos familiar “con bichos” que tanto nos hicieron disfrutar años atrás, como Gremlins (1984), Critters (1986) o La puerta (The Gate, 1987), pero incluso con la comparación más fácil de superar – digamos, Goolies (1985) – esta propuesta queda desdibujada por su falta de sano divertimento.

Al menos, y aquí va un semi- SPOILER, se respeta el tono sombrío del clímax final del original, evitando el happy end. Algo que mejora, pero no recupera, el intento fallido por parte de reputados fans del fantástico de recuperar el pequeño clásico que surcó sus pesadillas infantiles. Al contrario, las únicas pesadillas que producirá en unos cuantos este remake será la del tiempo perdido en lugar de haberlo aprovechado para, por ejemplo, mirar la pared.

Lo mejor: : La factura es impecable.

Lo peor: Cambia el miedo y la sugestión que producía el original por la explicitud digital. Katie Holmes no sabe muy bien donde está, y en caso de saberlo, lo único que hace es poner caras mientras espera a cobrar el cheque.

Mega Shark vs Crocosaurus

¿He sido yo?

Mega Shark vs Crocosaurus

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  • Título original: Mega Shark vs Crocosaurus
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Christopher Ray
  • Guión: Naomi L. Selfman, Micho Rutare
  • Intérpretes: Jaleel White, Gary Stretch, Sarah Lieving
  • Argumento: Mientras un cazador va en busca de un mega cocodrilo, el ejército va detrás de un mega tiburón. Para no aburrirse unirán fuerzas y acabar así con las dos bestias de un solo golpe.

20 |100

Estrellas: 1

Mega Shark vs Crocosaurus

Bueno, señoras y señores. Esta vez los amigos de The Asylum me han defraudado, y bastante. No sé si es cosa de ellos o del director, pero uno u otro se ha tomado demasiado en serio la película y han roto todo lo que significaba esta compañía para un servidor. Ni una sola carcajada. Mega Shark vs Crocosaurus ni siquiera contiene una sola estupidez máxima digna de mención. Aunque debo reconocer que por lo menos me llevé una sorpresa.

Quien, en mayor o menor medida, haya leído algo de lo que he escrito por aquí, sabrá que no me gusta saber nada de antemano acerca de la película que estoy dispuesto a ver. Ni siquiera suelo ver el trailer. Tampoco acostumbro a saber qué actores la protagonizan, a no ser que en la portada sea más grande el nombre del actor que el título de la propia peli (en estos casos suelen ser truños comerciales); así que darle al play y ver al bueno de Jaleel “Steve Urkel” White fue todo un sorpresón para mi. Desde la época de Cosas de Casa no volví a saber nada de él. Aquí está un poco más crecidito pero le reconoces enseguida, y a medida que van pasando los minutos te vas dando cuenta de porqué no ha protagonizado demasiadas películas a lo largo de su carrera (si más no, películas conocidas). Es un pedazo de mal actor del carajo. Lo siento tío, pero la vida es así de dura.

Su personaje es serio, por lo tanto sus dotes cómicas no quedan reflejadas por ninguna parte, a pesar de que cuando le contemplas en pantalla tan solo esperas que diga “¿he sido yo?”. Es más, si no recuerdo mal, es cierto que no dice la frase exacta, pero algo así como “¿lo he hecho yo?”, o ¡he sido yo! sí que lo dice. Hubiera sido la ostia que en alguna escena hubiera mirado la cámara, hubiera puesto esa cara de panoli que le hizo famoso y hubiera dicho la frase de marras… de esta manera al menos hubiera sido fiel al espíritu de Asylum. Pero no.

Bueno, dejando ya de lado a uno de los protagonistas, centrémonos en la película. Por un lado tenemos a un tipo duro, un cazador que dice haber cazado de todo a lo largo de su vida; así que por un puñado de dólares acepta cazar al cocodrilo más grande jamás visto… ¡y pedazo cocodrilo! Y es que los chicos del CGI cada día los hacen más grandes, y a este paso seguro que llegará un punto en el que no habrá suficiente pantalla para mostrar a los bichejos.

Por otra parte tenemos al ejercito, empeñado en capturar a un mega tiburón que se come barcos, sembrando el pánico en el mar. Para ello contarán con el doctor “Steve Urkel”, un experto en dichos animales. Un doctor que ha inventado una sonda para atraer a los escualos hasta el lugar que él desee. Pero el primer ataque sale mal y su prometida muere (oooooooh)… cuántas lágrimas se derraman… El caso es que, por extrañas razones, el cazador y el doctor terminan juntos para acabar con las dos criaturas de un solo golpe, utilizando el mencionado experimento de la sonda (o lo que es lo mismo, una cadena atada a una bola de hierro).

La peli es un sinfín de diálogos repetitivos que no llevan a ninguna parte y aburrida hasta la saciedad. Las criaturas están desproporcionadas, sobre todo el tiburón, al que cuando está sumergido se le ve una aleta más grande que un estadio de fútbol, mientras que cuando sale del agua la misma aleta no es más grande que un barco. Sabéis que no me meto con los CGI mal hechos de esta empresa, pero otra cosa es ya engañarme de esta manera. ¡Yo quería ver un mega tiburón entero no una mega aleta repitiendo el mismo movimiento una y otra vez!

No se me ocurre nada más que decir. Podría alargarme, pero solo sería para aburrirme más de lo que ya estoy. Tan solo aconsejaros que no perdáis el tiempo. Hasta el momento Mega Shark vs Crocosaurus es la más floja de todas las películas que he visto de Asylum… y eso que la guionista es la misma Mega Python vs Gatoroid (¿dónde se ha esfumado tu sentido del humor, mujer?).

Lo mejor: Ver de nuevo la cara de Steve Urkel.

Lo peor: Flojísima, sin ninguna gracia por ningún lado. ¿Acaso se la querían tomar en serio?

Mega Python vs. Gatoroid

Estrellas del pop Vs Animales grandotes

Mega Python vs Gatoroid

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  • Título original: Mega Python vs. Gatoroid
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Mary Lambert
  • Guión: Naomi L. Selfman
  • Intérpretes: Deborah Gibson, Tiffan, A. Martínez
  • Argumento: Una fanática defensora de los derechos de los animales, libera serpientes exóticas de las tiendas de mascotas, que son importadas ilícitamente. Son pitones que luego comienzan a adquirir mega-proporciones.

40 |100

Estrellas: 2

Mega Python vs Gatoroid

De la mano de Mary Lambert, directora de Cementerio Viviente y su secuela, nos llega una película producida por The Asylum para la cadena SyFy. Bueno, más que una película sería una reunión de amigos que quedan para hacer algo juntos y pasárselo pipa. Los protagonistas de la película, aunque del título se desprenda que son los monstruos, son en realidad dos cantantes pop (ambas chicas) más preocupadas en enfrentarse entre sí que en luchar contra los propios bichejos. A una de ellas la conocemos todos por su participación en Mega Piraña: Tiffany. La otra es Deborah Gibson, cantante y compositora pop que, al igual que Tiffany, empezó de manera muy precoz en esto de la música, siendo la artista más joven en escribir, producir e interpretar una canción que alcanzó el número 1 en los EEUU, Foolish Beat. Si a esto le sumamos el cameo que lleva a cabo el cantante y batería de The Monkees, Micky Dolenz, ya tenemos a tres viejas glorias reunidas y dando guerra… bueno, unas más viejas que otras.

Unos activistas en pro de los animales deciden entrar en unas instalaciones donde hacen pruebas a las serpientes para liberarlas y así devolverlas a su hábitat natural, los pantanos. Allí empezarán a crecer a tal tamaño que se comerán a la fauna autóctona de la zona, los caimanes. La sheriff del lugar, para poner fin a tal masacre, tiene la genial idea de administrar hormonas de crecimiento a los caimanes para que así puedan defenderse. A priori la cosa funciona, pero cuando los caimanes empiezan a poner huevos y estos son devorados por las serpientes, empieza un círculo de crecimiento por parte de las dos especies imposible de parar. Si es que a veces es peor el remedio que la enfermedad.

Nos encontramos ante otra de esas pelis de malos actores, escenas que invitan a exclamar “madre de dios”, diálogos de besugos y algunas de esas situaciones divertidas que últimamente tanto me gustan, aunque eso sí, sin alcanzar ni de lejos el humor tronchante de Mega Piraña.

Aquí los personajes humanos cobran más importancia que los mismos monstruos y se dibujan un poco más que en otras películas, que optan por otorgarle todo el protagonismo a las bestias dándoles a estas un toque más realista o intentando que parezcan ser la rehostia de terrorícias con el fin de asustar a los presentes. De esta manera a parte de las dos estrellas del pop y del batería de los Monkees - ¡por Dios, que alguien le diga a este señor que no salga en más películas… tiene menos carisma que una estatua de piedra! – , nos encontramos con personajes bastante graciosos y a la vez aborrecibles: los ayudantes de la sheriff, el doctor indio (jejeje, muy buena su presentación), los cazadores rednecks… Hay un par de escenas donde te sacan alguna carcajada, pero nada más. El resto es pura visión hipnótica-embobada.

Los bichejos salen poco, pero cuando salen ocupan toda la pantalla; y cuando parece que por fin las mega serpientes y los mega cocodrilos se deciden a pelearse, unen sus fuerzas para comerse a los humanos. ¿Y qué hace entonces la directora? Pues desvía toda nuestra atención hacía la pelea que mantienen las dos mega estrellas del pop para dilucidar a cuál de ellas le asiste la razón a la hora de explicar lo sucedido. Dura tanto la escena que estás más pendiente de si se quitan la ropa y empiezan a follar que de cualquier otra cosa. Pero no, al final también acaban uniendo sus fuerzas para intentar acabar con los bichos en cuestión.

Como viene siendo habitual en las producciones de Asylum, el final es estúpido. Con feromonas atraen tanto a cocodrilos como a serpientes hacía un lugar concreto para hacerles explotar, no sin antes pasar por medio de la ciudad y causar algún que otro desastre. Y durante el trayecto Mary Lambert intenta dotar de dramatismo a algunas escenas y de esta manera encoger el corazón del respetable, eso sí, sin conseguirlo. Es más, dichas escenas lo que provocan es vergüenza ajena.

Peli cutre, no recomendada si no eres muy fan de Asylum o quieres pasar un rato con el cerebro desconectado… pero bien desconectado. Aún así yo me lo he pasado bien. ¿Será que de tanta caspa mi cerebro ya no encuentra la manera de reconectarse? Pues espero que siga así oigan, que prefiero mil veces esto a coger una mala leche terrible con remakes estúpidos u otras barbaridades que gracias a Dios nunca veremos asomar la cabeza por Almas Oscuras.

Lo mejor: Su poca seriedad y credibilidad como película, convirtiéndose en un vídeo de amigos para ver en sus fiestas privadas.

Lo peor: Que los bichos que nombran en el título quedan tan solo en un segundo plano.

Behemoth

En la montaña del aburrimiento

Behemoth

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  • Título original: Behemoth
  • Nacionalidad: USA - Canadá | Año: 2010
  • Director: David Hogan
  • Guión: Rachelle S. Howie
  • Intérpretes: Ed Quinn, Pascale Hutton, Cindy Busby
  • Argumento: Un pequeño pueblo sufre un terremoto, pero parece ser que están acostumbrados a estos movimientos sísmicos. Lo que no saben es que el próximo terremoto lo produce algo más que un simple movimiento de tierra.

30 |100

Estrellas: 2

Behemoth

Junto a mi compañero Bob parece que este año os queramos inundar de caspa: que si pirañas, que si yetis…Pero chicos, es lo que hay… diversión y bizarrismo por igual. En esta ocasión le toca el turno a una producción que viene de la mano del canal Syfy pero que para mi desgracia, y supongo que también para la de los degustadores de este tipo de cine, ha acabado resultando un poco decepcionante.

En un pueblecito están acostumbrados a los temblores de tierra, habituales en la zona. Pero un grupo de gente sabe que las últimas sacudidas son algo más que un simple movimiento sísmico; es el renacimiento de Behemoth, un monstruo que ya asoló a civilizaciones enteras anteriormente (incluidos los mayas… pobrecitos, siempre salen mal parados). Es por eso que destinan a un hombre al mencionado pueblo para acabar con tal amenaza. ¿Un solo hombre? Sí. ¿Lo logrará? Ya lo veremos.

Normalmente las películas, o libros, o comics, o cualquier arte visual con historias que contar se componen de varias partes: la introducción, el nudo y el desenlace. La introducción es obligada. Sin ella no sabríamos nada de la historia, ni de los personajes ni el porqué permanecemos, embobados, frente a la pantalla. Una vez hechas las presentaciones se desarrolla el nudo, en el que acontecen una serie de sucesos que intentan dar chicha a la historia. Y, finalmente, acontece el desenlace de la película.

¿Por qué os cuento esta tontería que ya sabemos todos? Pues porque parece que los guionistas de Behemoth o bien se han dejado algo en el camino o bien han calculado mal el tiempo que tiene que tener cada uno de estos elementos para lograr enganchar al espectador y que salga, si más no, mínimamente satisfecho.

Yo he salido “mínimamente” contento, sí, pero rozando el límite de catalogar Behemoth como un soberano - una palabra que la primera vez que la oí me hizo mucha gracia – truño.

Para aventurarme en esta reseña que mejor manera de hacerlo que como lo hace Rachelle S. Howie, guionista de Behemoth, que este mismo año también ha escrito Earth’s Final Hours, otra telemovie, pero en esta ocasión sin el amparo de Syfy.

La Introducción

Se nos presenta el pueblo, o al menos parte de él. Con tan solo unos planos te das cuenta que es uno de esos pueblos tranquilos y pequeños, situados en una zona boscosa y montañosa, el que trabajar de sheriff debe ser la hostia de aburrido si lo que te va es la acción.

Se presenta también al protagonista. El jefe de un equipo de leñadores (seguro que no han visto Treevenge) que un día como cualquier otro van a trabajar, con tan mala suerte que un pequeño temblor provoca que un arbolito caiga sobre la pierna de uno de sus mejores hombres. La sorpresa de todos se produce cuando levantan al tipo y comprueban que yace muerto. ¿Por qué, si solo le han dado en la pierna? Tranquilos tiene explicación… y cierta lógica. Pero antes de adentrarnos seguiremos con la presentación.

El protagonista tiene una hermana y un padre. La hermana cae mal desde el primer momento en que aparece, y durante todo el metraje tienes la impresión de que sus escenas están ahí para rellenar cinta o para promocionar a la actriz. El padre es un jubilado que se ha obsesionado con los últimos temblores de tierra y los atribuye a un monstruo. Vaticina a sus familiares y amigos lo que les ocurrirá y…bueno, el típico loco al que nadie hace caso. Lo sorprendente es que el actor es Garganta Profunda, si si, el de Expediente X, pero más viejuno. Un personaje que cae simpático y que protagoniza una de las escenas más divertidas y tontas de Behemoth.

El padre tiene una amiga, una chica joven y guapa que regenta un bar. Le ayuda a hacer la contabilidad del lugar a cambio de tan solo amistad, y también para que el hijo esté tranquilo sabiendo que su padre hace algo útil y no corre por ahí asustando a la gente.

También se presenta a un grupo de gente, del gobierno parecen ser, que investigan los terremotos y que parecen tener la clave de qué es lo que los producen. También parece ser que tienen en su poder el arma definitiva para acabar con tal cosa. Un arma transportada en un maletín.

Hasta aquí la presentación. ¿Verdad que se os ha hecho un coñazo? Pues esperad a verla. Escenas alargadas más de la cuenta para contarnos lo que en dos minutos ya sabríamos de los personajes.

El Nudo

Empieza la acción… y un huevo. Todavía más presentación. En este caso del monstruo. Muy lentamente vamos viendo como la tierra tiembla cada vez más. Que el dióxido de carbono sube hasta las rodillas, por lo tanto si tu cabeza está por debajo de éstas te mueres (de ahí la muerte del leñador). La hermana del protagonista y su novio de excursión en la montaña queriendo regresar al pueblo tras ver un enorme ojo saliendo de un agujero de la montaña (por cierto, muy bien hecho). El padre y su amiga encerrados en el bar con la escena graciosa que antes os comentaba: suben por unas escaleras hacia el tejado… y lo repiten tantas veces que parece un gif animado, hasta llegar a un punto en el que dices, “venga va, ya es suficiente, que tan tontos no pueden ser”. El protagonista, junto a una ex suya que aparece por ahí porque también ha notado algo raro en el suelo y acompaña a un tío del gobierno en busca del arma definitiva y….y ya está. Estas tres situaciones repitiéndose una y otra vez durante cuarenta minutos.

El Desenlace

Aparece el monstruo de dentro de la montaña (antes solo habían salido un par de tentáculos) gruñe, le disparan con el arma definitiva y fin.

Noventa minutos de película para contemplar al monstruo tan solo cinco minutos y ver cómo se lo cargan con una facilidad pasmosa… ¡vaya mierda de monstruo! ¿Y este era el bicho que se había cargado civilizaciones enteras?

Cuando estoy dispuesto a empezar a hacer una reseña en ocasiones me voy dando cuenta de si realmente ha merecido la pena ver la película. A veces me encuentro que cuando termino de ver la película me digo a mí mismo: “bueno, esta bien”, y mientras hago la reseña me voy calentando, voy recordando detalles y al final me acaba gustando un montón. También me he encontrado en la situación opuesta, que miro una peli y digo “¡uau! que pasada” y al hacer la reseña se va deshinchando ese globo maravilloso que me había creado. En Behemoth no sabría que deciros… la película es lenta, pero no es mala. Tampoco es buena, ni tiene ritmo, ni siquiera simpatizas con los personajes, pero tiene un no sé qué…¡qué cojones! creo que ahora que termino la reseña puedo decir que sí, que reniego del primer párrafo y puedo afirmar, definitivamente, que se trata de un truño. A excepción de la imagen final. ¿CGI? Claro, pero como dije en Mega Piraña no quiero oír nada al respecto.

Para terminar, decir que esta ha sido una de las reseñas más aburridas que recuerde haber escrito, así que si tú también te has aburrido al leerla ni te acerques a Behemoth. Avisado estás.

Lo mejor: La aparición del monstruo en todo su esplendor.

Lo peor: Demasiada introducción, lo que retrasa en exceso la aparición del monstruo. Y la hermana y su novio... que personajes tan tan y tan sobrantes.

Sector 7

¡Petróleo va! ¡Petróleo viene! y mientras tanto el monstruo se entretiene

Sector 7

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  • Título original: 7 Gwanggu
  • Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2011
  • Director: Ji-Hun Kim
  • Guión: Je-Gyun Yun
  • Intérpretes: Ji-Won Ha, Sung-Kee Ahn, Ji-Ho Oh
  • Argumento: Un grupo de trabajadores de un petrolero debe enfrentarse a una terrorífica criatura. Hae-jun comienza a trabajar en un barco de investigación petrolífera, como encargada del equipo de submarinismo.

60 |100

Estrellas: 3

Sector 7

Sector 7 es la nueva monster horror movie proveniente de Corea del Sur. Comparada, lógicamente, desde sus primeros tráileres, a The Host, de corte similar, película del mismo país y con una temática similar en cuanto a concepto, pero definitivamente apartada a lo que pretender mostrar Sector 7 en pantalla.

Tenemos un survival horror, en una planta petrolífera, con un componente que mezcla mucha acción, algunos gags humorísticos y algo de parte dramática, dejando de lado el componente terror en la historia, o puesto con solo pequeñas dosis, todo muy al estilo Residen Evil, de la que por cierto coge ideas prestadas.

Sector 7 ha sido muy criticada, y en parte razonablemente, por esta cuestión. Es un batiburrillo de varios géneros que descolocan a la audiencia, que espera un film más serio y más terrorífico, y en cambio se obtiene una cinta de acción con giros a otros géneros, que sinceramente quitan bastante credibilidad al producto, y pasa de ser una apetitosa promesa a un bocado ocasional y sin sustancia.

La película no es todo lo mala como la pintan, como cine de acción estilo Michael Bay tiene sus cosillas y sus intereses, pero defrauda bastante como monster movie y de ahí su batacazo. A pesar de ello la cinta entretiene es su acorde duración mas allá de polémicas habidas y por haber. Su mayor problema es un guion tremendamente endeble y que las apariciones del monstruo son muy ortopédicas y alborotadas. Su mejor virtud en cambio es su falta de pretensión, una película palomitera con diálogos pastelosos, acción algo descafeinada, pero que acaba entreteniendo por la sorpresa de lo que vendrá después, algunas escenas bastante bien realizadas y muy en el tono de lo que parecía el mejor devenir para la película, aunque acabe fallando en nudo y desenlace. También rescataría su comienzo y sus primeros minutos, sin duda lo mejor de la cinta, que según va rodando y devorando minutaje va enfriándose su credibilidad y sus supuestas bondades, para pasar en muchos momentos a planos letárgicos sin profundidad, toscos y mal manejados por el director, más preocupado de enfatizar a sus actores que de la historia misma.

Actores por otra parte que no ayudan mucho a meterse en el fragor de la batalla, porque no rezuman carisma precisamente y cumplen con sus papeles con mas apatía y poco brillo que en la mencionada y mucho mejor elaborada The Host.

El mayor problema de Sector 7 es que deja de emocionar pasado su primer cuarto de hora, empiezas a vislumbrar que te están ofreciendo algo que no esperabas ni por asomo y no te gusta el cambio. Si te adaptas o acostumbras al cambio de tercio, tienes una película que mas allá de sus defectos es a ratos bastante entretenida, divertida y con algunos personajes carismáticos, que no bien definidos. Personalmente me pareció que a pesar de su devenir, diferente en concepto y forma a lo que esperaba, la película tiene valores positivos y entretenimiento a ratos, como para ser vapuleada mas allá de puesta cinematográfica en escena.

Sector 7 es una película que defrauda por sus altas expectativas y por un hype que luego no resulta en lo que la gente quería ni pensaba. Defrauda, pero no es un fraude, porque a pesar de que no da lo que se esperaba, si te adaptas a su otro rol, tienes una película amena y entretenida a ratos.

Lo mejor: Es entretenida si te adaptas a lo que realmente quiere ofrecerte. Ha Ji-Won está muy mona hasta con mono de trabajo. Es como una serie B pero de alto presupuesto, tanto para lo bueno como para lo malo.

Lo peor: El guion es endeble. Los giros de la película son intrascendentes. Muchos secundarios con roles apáticos, poco profundos o nada definidos. Demasiados subgéneros metidos con calzador y definitivamente que debería haber sido una monster movie y no lo es.

Mega Piranha

Ni 3D ni gaitas... esto sí son pirañas

Mega Piranha

Ver ficha completa

  • Título original: Mega Piranha
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Eric Forsberg
  • Guión: Eric Forsberg
  • Intérpretes: Paul Logan, Tiffany, Barry Williams
  • Argumento: Unas mega pirañas están a punto de llegar a Florida. Un grupo de científicos y un soldado americano serán los únicos capaces de hacerles frente.

60 |100

Estrellas: 3

Mega Piranha, Mega Piranha

Quería empezar el año con buen pie, cinematográficamente hablando. Traeros la reseña de una de esas películas que dan que hablar. Polémicas i/o sorprendentes. Pero este año también me he adjudicado unos propósitos, concretamente uno: disfrutar del cine sin perjuicio alguno. Así que ya no esperaré nada de ninguna película, solo le daré al play para opinar una vez terminada, eso sí, siguiendo mis propios criterios, o sea como hasta ahora pero sin esperar tanto de ninguna.

Últimamente me ha dado por lo bajo y he optado por darle una oportunidad a la productora Asylum (todo después de ver Zombie Apocalypse), de esta manera sabré a lo que me enfrento y no tendré la mala leche que, por ejemplo, me entró al terminar – bueno me dormí a la mitad… pero con mala leche y pesadillas – con el remake de No temas a la oscuridad.

Diversión, entretenimiento, estupidez, carcajadas… todo esto y más en Mega Piraña. Y es que, señores, hacía tiempo que no me encontraba con una Caspamovie con todas sus letras y en mayúsculas. Se me hace difícil empezar la reseña. ¿Hablo primero de los protagonistas? ¿Las pirañas? ¿Los CGI que parece que ahora molestan a todo el mundo? ¿Del guión? Venga, primero empezaré por el argumento para, a continuación, como si de una piraña se tratase, ir mordiendo poco a poco la película hasta que no quede nada que contaros. Porque señoras y señores os recomiendo que si os gusta esta clase de pelis no leáis más allá del argumento, ya que tiene sorpresas para dar y tomar… y conocerlas de antemano sería arruinaros por completo la diversión.

Un grupo de científicos americanos está haciendo experimentos en el amazonas con las pirañas. Como es normal la cagan y las pirañas empiezan a mutar de una manera sorprendente. Su tamaño se va multiplicando por cada hora que pasa llegando incluso al tamaño de un edificio. Esos mismos científicos, junto a un soldado americano, tendrán que hacer frente a las pirañas antes de que éstas lleguen a Florida, y al mismo tiempo tendrán que enfrentarse al Coronel Antonio Díaz un tipo que no traga a los americanos.

Los Protagonistas

Paul Logan y Tiffany. Tifffany y Paul Logan. Los dos protagonistas de Mega Piraña. Si os habíais creido que ningún actor podía superar a Steven Seagal en estarse hora y media de promedio que dura una película con la misma cara, os equivocasteis. Si os pensabais que no había tipo más soso que Dolph Lungren, también os equivocasteis. Porque ha llegado Paul Logan, un tipo de esos musculosos, sin una pizca de talento como actor, y curtido en pelis que bueno… digamos que no son muy conocidas ni tampoco aptas para todos los gustos; pero eso no quita que sea perfecto para este papel. Un hombre que no tiene miedo a nada, por eso de su cara no sale expresión alguna, es mejor que el mejor jugador de cartas y más impasible que el mejor maestro Zen, por no decir que es capaz de todo y que patea mejor que Chuck Norris. Y Tiffany, ¿Tifffany qué? Pues solo Tiffany. Al principio creí que era otra actriz porno de esas que ahora quieren cambiar de tercio e ir a por otro tipo de cine, pero buscando más información he quedado sorprendido de quien es realmente. Una cantante pop que empezó su carrera a los 10 años. No me extenderé mucho en su vida ya que para eso está la Wikipedia. Os recomiendo que echéis un vistazo ya que su carrera profesional es interesante, y de paso os dejo también un link a un videoclip suyo con el tema I Think We’re Alone Now. Si veis la película en versión doblada al español entenderéis por que lo de actriz porno, es que la pinta que tiene y la voz que le han metido tiene tela…

Las pirañas

El antagonista de los otros dos mencionados son unos bichejos de esos que vale más no encontrarte en ningún río y menos cuando van en manada. Todo el mundo ya sabe qué es una piraña así que no os voy a soltar ninguna explicación de sus hábitos ni nada por el estilo. Aquí las pirañas están mayoritariamente hechas en CGI… sí, de ese tan malo… pero qué coño, es Asylum, así que no quiero ninguna queja al respecto. También hay alguna piraña muñequito, pero poca cosa. Tienen muy mala leche, tanta que no tienen suficiente con comerse a carneros o perros, sino que sus ansias de hambre abarcan desde helicópteros a buques de guerra e incluso edificios. Son casi indestructibles; ni balas, ni misiles ni siquiera las bombas atómicas pueden con ellas. ¿Pues cómo acabar con tal amenaza? Bueno, bueno… descubridlo vosotros mismos.

El guión

El guionista es el mismo que la dirige, así que se lo debía pasar doblemente genial. Me lo imagino sentado en una hamaca fumando de una cachimba al ir escribiendo el guión. Porque queridas y queridos, la baza principal que tiene Mega Piranha es la forma que tiene de engancharte, ya que cada vez que sale un nuevo gag, - porque no son más que gags, olvidaos de la palabra “escena” – son más… como diría… ¿tontos? sí, me quedo con tontos para no decir algo más fuerte. Tras cada uno de los mencionados gags llegas a creer que no puede ocurrir nada más ridículo… ¡pues toma!, ración doble. ¿Que no has tenido suficiente? Pues ¡triple ración! Y así durante la hora y pico que dura la peli. Ya os digo que no parareis de reir, de decir “¡Dios mío, no puede ser!” Os quedaréis con la boca abierta de cómo a alguien se le puede ocurrir tantas tonterías juntas y de cómo nosotros – en este caso yo – me lo he pasado tan rematadamente bien. También destacar la forma en que está grabada, la presentación de la gente que sale, en especial al ayudante del Coronel Díaz, jajajajaja todavía me río.

Las estupideces

Aquí ya no me meto con los actores principales ni secundarios, tan solo mencionar que más malos no pueden ser. Las estupideces a las que me refiero son los gags originados por las pirañas. Encontramos situaciones inverosímiles como la fuga del soldado norteamericano en plan Spider-man o a Ace Ventura en la escena del WC. Aprenderemos a matar megapirañas con nuestras piernas. Tampoco nos iremos a la cama sin saber que una batería de un móvil se puede recargar metiéndotela de la boca y que los ácidos que producen la saliva sirvan de pila; o de que al quedarte sin combustible en un helicóptero le enchufas una bombona de aire comprimido y no solo te da más combustible, sino que te da más potencia, como si de el Halcón Milenario se tratase. De ver cómo pirañas comen buques de guerra y helicópteros como si fuesen rosquillas y, lo mejor de todo, que salten del río para estrellarse contra edificios y… ¡explotar!. Y así infinidad de cosas… ya os digo que no podréis darle al stop porque necesitareis saber que más nos vamos a encontrar. Cual es la siguiente estupidez que nos espera. Lástima de ese final tan “normal” y poco convincente. Para un servidor hubiera sido mejor enfrentarse a ellas con un cuchillo en mano. Dispuestos a ver barbaridades…

En fin una película no apta para todo el mundo, pero sí para los que como yo disfrutamos de monstruos imposibles y alguna risita tontuna. Para terminar solo me queda decir que cuando leemos un libro, un relato o un cómic, muchas veces le ponemos nuestra particular banda sonora. Pues bien, aunque ésta ya tiene su musiquilla, mi compañera, al terminar de verla, me dijo: “¡tengo el tema perfecto para esta película!” Así que os dejo con un artículo sobre Hamburguesa Vegetal, donde encontraréis Fósforo, un tema que tiene mucho que ver con la película. Nada más acertado.

Lo mejor: Que una película de estas características te haga disfrutar más que muchas otras con mayor presupuesto, y las pirañas estrellándose contra los edificios.

Lo peor: El final, que no está a la altura de toda la peli. Demasiado normal y fugaz.

Thale

Cuidado con la chica guapa de la película poque esconde rabo

Thale

ThaleEl folclore escandinavo da mucho juego. Si el pasado año pegaron muy fuerte Rare Exports (que llegó a alzarse con el premio a la mejor película en la pasada edición del Festival de Sitges) y la excelente Troll Hunter (presente en la actual edición del Festival); este año le toca el turno a Thale, producción Noruega dirigida por Aleksander Nordaas que tiene por protagonista a una Huldra.

Y supongo que todos aquellos que no seais eruditos en cultura y folclore escandinavo ahora mismo os estareis preguntando qué narices es una Huldra. Pues bien, aprovechando que acerca de Thale, la película, no he encontrado apenas información, aprovecharé este espacio para adentraros en el misterioso y fascinante mundo de las Huldras (eso sí… tras la pertinente – y necesaria – consulta a esa fuente inabarcable de sabiduría virtual – a la que un servidor siempre mira con un cierto grado de desconfianza – llamada Wikipedia).

Las Huldras eran seres que vivian en el bosque y que tomaban el aspecto de una bellísima mujer con cola de vaca y una espalda con la forma y la textura de un tronco podrido. La Huldra solía esconder su cola al acercarse a los hombres con el objetivo de seducirles y mantener relaciones sexuales. Si la Huldra quedaba satisfecha tras una buena ración de mete-saca (no… esto no aparece en la wikipedia), el hombre recibía una recompensa. Y si una Hundra lograba contraer matrimonio con un humano, aquella perdía definitivamente su cola y se convertía también en humana. Pero si durante el matrimonio la Huldra sufría malos tratos, el monstruo renacía y su venganza podía ser terrible.

En fin, todo este rollo para anunciaros la existencia de una película noruega titulada Thale, de la que únicamente conocemos su primer teaser trailer, y que vistos los precedentes de cine de horror escandinavo… la cierto es que promete. Os dejo con el trailer de Thale… ya os adelanto que a la chica del trailer no le vemos la cola.