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Zonbideo

Muertos rarillos

Zonbideo Reseña

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  • Título original: Zonbideo
  • Nacionalidad: Japón | Año: 2011
  • Director: Kenji Murakami
  • Guión: Katsuo Kawai
  • Intérpretes: Akari, Mai Hagiwara, Tomu Miyazaki
  • Argumento: Una chica lucha contra unos zombis sintientes que están destruyendo la ciudad desde una cinta de vídeo.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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“Zonbideo”, también conocida fuera de Japón como “Rage of the undead”, es una serie Z realizada con cuatro duros que viene a aportar su particular granito de arena en el subgénero de zombis, especialmente por lo extraño de su argumento ¿Muertos vivientes que llevan un mechón de pelo tieso? Un muestrario de situaciones raras y cogidas por los pelos, rubricadas y entendidas desde un sentido del humor bastante infantil, sólo ocasionalmente funcional, son hiladas sin apenas elegancia hasta alcanzar los setenta minutos de duración. Se convierte aquí el gore en uno de los principales atractivos de la función, especialmente desde que las actuaciones o el guión no hay por donde cogerlos, surrealistas y pueriles en el mejor de los casos.

Rozando por momentos el splatter ya clásico de la productora ”Sushi Typhoon, desgraciadamente abandonada, “Zonbideo” no se toma en serio a sí misma ni por un momento, intentando dar respuesta a esa generación de jóvenes japoneses que allá por 2011 alucinaban con cualquier esperpento sobre muertos vivientes. En línea con otras obras menores orientales sobre la materia como “Stacy” o “The Neighbor Zombie”, este largometraje cuenta con un cineasta y actores que son verdaderos desconocidos fuera de su barrio. En cuanto a las actrices protagonistas he creído entender que son miembros de algún grupo de “j–pop”… más que probable, porque la actuación no es lo suyo, desconozco si el baile y el canto lo son.

Lo cierto es que “Zonbideo” se deja ver sin problema. Soy consciente de que resultará un platillo nocivo para los que busquen un argumento lógico y bien narrado; como cualquier manga desmadrado, es mejor acceder a esta obrita dejando a un lado paradigmas occidentales, y el cerebro, si es posible, también. Estamos ante un argumento muy estúpido, desarrollado con la indolencia de adolescentes haciendo el capullo, aunque se agradece el conocimiento desplegado acerca del cine de muertos vivientes, con múltiples referencias diseminadas a lo largo y ancho del metraje. Otra cualidad diferenciadora sería la parte crítica contra la visión que los occidentales tenemos de los nipones, aquí expresada como metáfora de las necesidades de afecto que exhiben los redivivos de rigor.

En definitiva, un complemente sabroso para pasar una tarde festiva sin salir de casa. Nada que os vaya a asombrar o maravillar. Por desgracia, para ser una comedia, anda justa de comicidad, quizás debido a unos actores tan monolíticos como penosos. No se trata de buscar excelencia técnica o artística, aquí el verdadero protagonista es el chorro de sangre que se prodiga en el cincuenta por ciento de las escenas. La historia sobre cintas VHS con poderes, zombis inteligentes y freaks capaces de mutar la realidad –a veces con dejes de las rarezas que podemos encontrar en obras como “Tetsuo”– no sirve más que de excusa para abnegar de rojo varios decorados baratos. Semejante levedad resulta obvia en la alegría con que el elenco aborda su trabajo, más interesados en pasárselo bien que otra cosa. Como espectadores, nuestra única obligación es unirnos a dicha diversión.

Resumen extendido

Aiko trabaja en una pequeña empresa de edición de video. Una tarde se le pide que encuentre un video concreto, pero las cintas de la compañía se ocultan en un armario y no están marcadas. Así que Aiko comienza a verlas todas, hasta dar con un video muy extraño que parece haberse rodado en la década de 1970. Aiko está bastante confundida acerca de qué tipo de video se supone que sea, pero su compañero de trabajo, Hashimoto, realmente comienza a entenderlo ya que se considera un auténtico experto en cine zombi.

Al principio parece ser una vieja película de zombis, aunque resulta increíble para Hashimoto cómo un fanático como él no sabía nada de dicha película. Sin embargo, el video no termina siendo un largometraje, si no un documental kitsch creado por la Comisión Japonesa de Zombis para ayudar a sus ciudadanos a evitar los ataques de estas criaturas. En los años 70, Japón había sido invadido por zombis, pero tras haber logrado frustrar sus ataques decidieron que tan aciagos eventos nunca llegasen a los libros de historia.

El video, llamado “Cómo detener a un zombi”, justamente provoca la aparición de un zombi en la oficina, como si tuviera poderes mágicos. Como todos sabemos, cuando un humano es asesinado por un zombi, también se convierten en uno, de hecho este muerto viviente era un cliente habitual que acababa de ser atacado en la calle por los protagonistas del documental. El video de “Cómo detener a un zombi” sigue avanzando y Aiko recibe algunos consejos durante su batalla contra el zombi. Hay varias formas de matarlos, pero Aiko logra cortar la cabeza del cuerpo sin tener a su disposición armas reales.

Ahora Aiko y Hashimoto están a punto de intentar huir del edificio. No es una buena idea, ya que los zombis ahora están invadiendo Japón y el país se encuentra en estado de ley marcial. Así que no hay escapatoria afuera y, para empeorar las cosas, docenas de zombis han irrumpido en el edificio de oficinas. Por suerte el tío de Aiko hace acto de presencia para demostrar sus prodigiosas dotes en acabar con esos seres caníbales.

Controlando a los zombis hay un par de chicas: la líder Yasude y su hermana menor Kanabun. Aprendemos un poco sobre el pasado de la hermana y encontramos elementos difíciles de creer, demostrando que la coherencia argumental no es el fuerte de la historia. Parece que Yasude ha sido una “semizombi” desde los años 70 y había permanecido escondida bajo tierra durante casi cuarenta años. Kanabun es aún más joven, ya que parece tener alrededor de 18 años, pero también dice que estuvo bajo tierra durante cuatro décadas, al menos así se lo ha contado su querida hermana.

Cuando Aiko y Hashimoto huyeron a la oficina de su tío, fueron lo suficientemente listos como para llevar el video mientras los ayudaba a protegerse de los zombis. En realidad aunque Hashimoto es un experto en zombies también es un gallino de primera clase y se esconde cada vez que hay un ataque. La película continúa en este sentido durante un tiempo con Aiko repeliendo a los zombis de las formas más violentas posibles, pero ¿por qué están tan concentrados en matar a su tío, Hashimoto y ella misma?

La clave para que sean atacados constantemente es el video, donde se supone que encontrarán una cura para la plaga. Por ello Yasude ha ordenado a los zombis bajo su mando que obtengan la cinta a toda costa. Esto obliga a que la conclusión del largometraje contenga un enfrentamiento entre Aiko, Hashimoto y las dos hermanas. Pero semejante lucha no saldrá bien en ningún sentido, incluyendo la mutación aberrante de Hashimoto, casi parece sacado de una historia de Junji Ito, y la revelación de que no todo el mundo allí es un zombi. Igualmente, una segunda cinta es la que contiene la cura para la enfermedad, ¿podrá la espectacular Aiko traer la paz por fin entre hombres y muertos vivientes?

Imágenes de la película

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Lo mejor: Se hace muy ligera gracias a su corta duración y, desde luego, si te gustan las rarezas orientales esta es bien absurda.

Lo peor: Un humor bastante tonto que no cuaja y un montaje que no hay por donde cogerlo.

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