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Attack of the Herbals

¿Los zombis del Tea Party?

AOTH Póster

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  • Título original: Attack of the Herbals
  • Nacionalidad: Escocia | Año: 2011
  • Director: David Ryan Keith
  • Guión: Alisdair Cook, David Ryan Keith, Liam Matheson
  • Intérpretes: lum Booth, Steve Worsley, Liam Matheson
  • Argumento: Dos perdedores encuentras accidentalmente una caja con té decidiendo venderlo a la gente del pueblo. Pero esas hierbas tienen un origen siniestro que se remonta hasta unos oscuros experimentos nazis.

50 |100

Estrellas: 3

Attack of the Herbals Grande

Jackson McGregor regresa al pueblo que lo vio nacer tras haber fracasado en su aventura en la gran ciudad. Una vez allí vuelve a relacionarse con su amigo de toda la vida, otro perdedor insulso llamado Russell. Para la inquietud de Jackson, un empresario quiere hacerse con el mayor número de propiedades para convertir el tranquilo y pobre pueblo pesquero en una zona residencial de lujo. Desesperados por la situación, los dos amigos encuentran la panacea encarnada en una misteriosa caja que contiene una gran cantidad de té. Siendo la bebida favorita del pueblo, deciden venderlo entre sus vecinos, con gran éxito debido a su agradable sabor. Lamentablemente, el origen de la caja llena de hierbas es bastante siniestro: un experimento nazi que buscaba crear súper soldados. Cuando todo el pueblo se vuelve violento y esquizofrénico ya es demasiado tarde para hacer algo.

Attack of the Herbals es una comedia con raíces escocesas y parte de su realización británica. Sus productores la están intentando vender actualmente como una disparatada mezcla de Shaun of the Dead y Hot Fuzz a la escocesa, algo que ya hicieran cuando buscaban distribuidores, pero ahora con más ahínco. Me parece importante destacar que sí, estamos ante una mezcla de horror y comedia que quiere parecerse a Shaun of the Dead, pero que no podría estar más lejos de la cinta de Edgar Wright. Más allá de los parecidos razonables, los resultados son bastante grises.

Tenemos dos protagonistas que son unos perdedores en toda regla, aunque de buen corazón. Tenemos un pueblo cuyos habitantes son variopintos y excéntricos en su mayoría. Tenemos una situación cómica que desencadena el que dichos lugareños se conviertan en una especie de zombis, liándose la situación con nuestros dos amigos intentando escapar del pueblo mientras rescatan a sus seres queridos. Añadámosle el tono de comedia absurda con mucho humor blanco y ya tenéis la frase publicitaría lista para su uso indiscriminado.

Precisamente es como si los responsables de Attack of the Herbals solo hubiesen estado preocupados por realizar un producto que pudiese parecerse a la cinta de 2004 que catapultó la “zombedy” a uno de los subgéneros más prolíficos de la actualidad. Algo que de por sí no tendría que ser un problema, si no fuese porque esta obsesión hace que pierdan de vista otros elementos básicos para que su opera prima sea satisfactoria. David Ryan Keith dirige y co-escribe su primer largometraje con bastante ilusión pero escaso estilo. Como decía, se excede en copiar ideas básicas de las “zombedies” actuales pero no sabe resolverlas con un humor más acerado. El mejor ejemplo lo tenemos en sus dos protagonistas.

Jackson (Calum Booth) es el personaje “blando” que intenta mantener la normalidad dentro de un mundo que se está volviendo loco, y cuya repulsa por las excentricidades del pueblo que lo acoge se convierte en su característica distintiva. Frente a él tenemos a Russell (Steve Worsley), su mejor amigo. Un hombre que no es muy brillante, pero todo lo que tiene de tonto lo tiene de buena gente. Ya hemos dispuesto los ingredientes perfectos para una película de “colegas”, no obstante nunca llegan a ser sus diálogos genuinamente graciosos o su amistad lo suficientemente genuina, y su parecido con los estándares de las películas de este tipo se convierten en un lastre por comparación. Incluso en obras menores como The Revenant, la química entre los personajes está mejor conseguida gracias a verdadera acidez. Attack no llega a desarrollar la mala uva necesaria.

Sí cuenta con un buen puñado de personajes extravagantes que ayudan a mantener el interés durante la primera mitad del metraje; por cierto, ochenta minutos que terminan incluso haciéndose un poquito largos. El más acertado sin duda sería el villano de la función: Bennett (Liam Matheson), un empresario escocés cuya avaricia solo es comparable a su crapulencia. Iremos conociendo a otros personajes que no pasan más allá de esa mera presentación, pero al menos intentan mantener la broma a flote con ahínco. Y es que hay que reconocer que no es culpa de los actores el que la comicidad no cuaje. Pese a tratarse de actores, en muchos casos ni eso, sin apenas carrera, se les nota muy involucrados y divirtiéndose bastante más que los espectadores. Otra cosa es que el guión no acabe de funcionar y tanto las situaciones paródicas como gags sean bastante pobres en cuanto a imaginación y realización.

Otro terrible handicap lo marca el exiguo presupuesto. Attack es una película barata y se nota de la peor manera. No quiero menospreciar el esfuerzo de sus responsables, pero uno se pregunta en primea instancia: ¿por qué los “infectados” por el té no parecen ni zombis ni nada parecido? Tal vez supondría un brillante giro si no se comportasen como tales, pero es que todo el pueblo con ojeras pintadas y actuando como muertos vivientes, siendo tan solo que se vuelven “locos y violentos”, obedece a la falta de presupuesto. En lugar de tener reanimados, la gente se vuelve tarumba y comienza a darse tortas a diestro y siniestro. Algo que en papel puede parecer resultón, pero que en pantalla se ve desangelado porque los especialistas, los disparos de verdad y el gore brillan por su ausencia. Sí, tenemos chorros de sangre por aquí y por allá, pero… ¡ni maquillajes! Las detonaciones de las armas de fuego están introducidas en postproducción y aparte de mancharse con sangre sintética, el casting no tuvo que hacer más esfuerzo que dar espantadas por la pantalla.

No es que Attack funcione mal del todo. Por ejemplo tiene un arranque prometedor, con toda la parafernalia nazi, el experimento, esa aureola de peligro. Luego la presentación de los personajes nos pica un poquito la curiosidad, y nos mantiene encantados por los preciosos paisajes y rincones del pueblo donde se ha rodado el largometraje. A pesar de estar rodada con cámara digital, Ryan Keith, consigue sacar buenos planos de la costa y de los puertos con sus naves y lonjas. La luminosidad también juega un papel importante para mantener esa sensación de “buen rollo”, propia de las comedias con zombis, que aquí el mismo Ryan desarrolla con buen pulso.

Donde más flojea sería en su parte final, una planificación repugnante la arruina, así como una cantidad injustificable de fallos arguméntales que mellan el interés. Lo que debería haber sido un festival de acción, extras haciendo el loco, algo de casquería y chistes a su costa, se convierte en un caótico batiburrillo donde solo funciona alguna escena aislada (como la persecución entre discapacitados, que fue de lo poco que me recordase positivamente a la mala leche de Shaun of the Dead) frente al tremendo despropósito de edición como de continuidad. Uno de los mejores personajes, el padre de Russell, literalmente desaparece de escena sin ningún tipo de explicación. Igualmente, la conclusión resulta demasiado fría y brusca como para ser un desenlace en toda regla. No me desagradan los finales abiertos, cortados, pero se hace evidente que todo termina cuando sus responsables ya han cumplido con el metraje necesario y no saben como estirar más el argumento.

Un servidor tenía bastantes ganas de disfrutar de una comedia sangrienta con ese cinismo que tanto caracteriza a los habitantes de las islas británicas. Incluso el factor escocés parecía una perspectiva interesante y con juego para crear personajes memorables, no solo por su acento si no por sus rarezas. Desgraciadamente todo queda a medio gas y con un acabado que permite un entretenimiento muy tonto pero que viene a unirse a la legión de cintas de muertos vivientes que serán olvidadas en corto plazo por la conciencia colectiva de los aficionados al cine de terror.

Tráiler

Lo mejor: Su localización, un precioso pueblo pesquero escocés que mantienen su encanto en todo momento.

Lo peor: El humor y los chistes no terminan de hacer gracia.

Vuestros comentarios

1. jun 30, 17:52 | David Keith

we tried our best : )

2. jul 1, 11:36 | Bob Rock

David Keith.- Hola.

I think your movie not is a bad movie, have very points of interest and some funny scenes, but maybe you should have gone a little of the influence of Shaun of the Dead.

And perhaps I have missed some jokes because I lack a Scottish perspective.

I’m sure your next project will be better and we will support you from here. Good luck!

Warm regards

3. jul 1, 11:59 | David Keith

Thanks for taking the time to review it, hopefully we’ll get a chance to make another film with a bigger budget :)

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