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Amityville: El despertar

Son tus bragas rosas lo que me coloca

Amityville Reseña

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  • Título original: Amityville, The Awakening
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: Franck Khalfoun
  • Guión: Franck Khalfoun
  • Intérpretes: Jennifer Jason Leigh, Bella Thorne, Mckenna Grace |
  • Argumento: Una chica gótica, la casa de Amityville, un hermano en coma, posesiones, pesadillas, blah, blah, blah
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

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Belle es una sencilla joven con superficiales gustos por la cultura oscura. Pero no tanto como para conocer la historia, ya sea ficticia o real, de los crímenes de la mansión de Amityville. Precisamente la casa a donde se ha mudado con su madre viuda y una hermana pequeña, además de llevar con ellas al hermano gemelo de Belle, comatoso tras un aparatoso incidente. Pronto empiezan los consabidos fenómenos extraños en la casa, incluida la recuperación milagrosa de su hermano. Ahí Belle comienza a sospechar que su madre no le está diciendo todo, dándose cuenta de que la terrible fama de la casa, acumulada hace cuarenta años, puede estar justificada.

Aburrida, predecible, gris, tópica, lineal, plana: Esto no se salva por mucho que muestren en pantalla el culito de la actriz protagonista, Bella Throne, tristemente famosa por las bromas y pajas que se hacen a costa de su Instagram, y a la cual pudimos ver recientemente en “The Babysitter”, a años luz en lo que respecta a entretenimiento puro y duro. Unas braguitas rosas, escena gratuita de falsa credibilidad gótica, no consiguen maquillar un resultado vergonzosamente adolescente, en el peor sentido del término. A nivel funcional debemos reconocer una manufactura mínimamente digna –nada de escenarios cochambrosos, por ejemplo–; incluso hablamos de un conjunto de actores con un par de pinceladas de calidad: Kurtwood Smith (“Robocop”, “El club de los poetas muertos”) y*Jennifer JasonLeigh* (“Los odiosos ocho”, “El Maquinista”). Sin embargo, la infame gestión de los recursos argumentales lleva “Amityville: El Despertar” a los irónicos terrenos de la siesta más anodina que jamás o hayáis podido echar.

“Más de lo mismo”, pero de lo malo, esa expresión hecha tristemente largometraje.

Esta vez la “Blumhouse”, detrás del fallido proyecto, se da un previsible batacazo, y es que antes de empezar el proyecto parecía incluso más maldito que la casa de la que toma inspiración argumental la famosa saga de “Amityville”. No entraré en consideraciones sobre una de las crónicas negras más misteriosas y brutales de los Estados Unidos, siempre me hizo gracia el apellido De Feo, más que las escasas pruebas de hechos paranormales.
En lo que a un servidor respecta hablamos una mera excusa para crear una colección de libros y películas que nunca superaron su aureola de subproducto, por mucho éxito comercial que tuviesen algunas de sus principales piezas cinematográficas.¿De cuántas partes consta la saga, muerta y enterrada hace tiempo? Pese a mi reconocida afición por la temática, ni lo sé ni mie importa. Añadid otra más gracias a este intento de resucitarla. Llamadlasecuela, remake, reboot… Que cualquier asqueroso anglicismo no os descoloque, reduzcámonos a la brillante idea de algún productor que creyó ver en el éxito algo desmedido de “Insidious” y “TheConjuring” la oportunidad de sacarle un buen pellizco a la taquilla sin tener que darle mucho a la cabeza en lo que a la escritura del guion se refiere.

Saltaban todos los radares cuando conocíamos hace años que el proyecto estaba siendo rodado en estricto secreto y que detrás del mismo había colocado a FranckKhalfoun, director de uno de esos raros remakes que mejora a la obra original: “Maniac”. Las primeras voces anunciaban un verdadero reguero de sangre y una fidelidad encomiable hacia el caso original de la famosa casa de “Amityville”. Sin embargo iban pasando los meses y se posponía el estreno una y otra vez, poniendo cada vez menos hincapié en el hecho de su exhibición en salas comerciales. Así algunos imaginábamos a los productores echando humo por la cabeza mientras manejaban la tijera con profusión con tal de extirpar del celuloide los momentos más escabrosos.
Los temores se han concretizado y observamos en “Amityville: El Despertar” un montaje trapacero durante su parte final, ubicación ideal para los fuegos de artificio que no aprecen por ningún lado. Peor aún, la película es completamente blanca en la exposición del terror. Como decía, un producto inocuo para el fácil consumo, no hace falta masticarlo, del adolescente blanco medio, norteamericano y cerebralmente muerto, para más señas.

Tampoco me parece que el problema de “Amityville: El Despertar” sea la ausencia de violencia o escenas escabrosas –teniendo una gran oportunidad en la obsesiva relación madre e hijo que mantiene JasonLeigh con Cameron Monaghan–. El guion hubiese hecho aguas de todas las formas, y mayor pecado representa cuando está escrito por su propio director, escudándose además en giros tan absurdos y ridículos como la creencia del personaje de Leigh en que los poderes oscuros de la casa podrían sanar el estado comatoso de su hijo. ¿Por qué sí? ¿Y por qué no llevarlo a Lourdes? Por supuesto, o no habría película de otro modo, esto termina materializándosemediante la vía de lo previsible. Hasta tal punto que presenciar fenómenos paranormales a las 03:15 de la madrugada se convierte en una especie de broma entre los más listos del lugar. ¿A que bando os afiliáis?

Como detalle simpático encontramos que nuestros protagonistas góticos y raritos, otro tópico que enervará a cualquier verdadero aficionado de, por ejemplo, “TheSisters of Mercy”, se ponen a debatir alegremente cual o tal película de la saga es mejor o peor, incluso viendo alguna de sus escenas en un intento de introducir un meta subtexto comprado en la tienda de los chinos. Estos guiños al cinéfilo en realidad evidencian el empeño de los responsables de “Amityville: El Despertar” por cubrir las vergüenzas de su historia, la cual se deshace desde el momento en que, para variar, una niñita rubia es acosada por un espectro malote que se esconde en el armario de los juguetes. ¿“Monstruos S.A.” versión marsupial?
Una pena que hayan desaprovechado la línea argumental abierta por el coma al que se ve reducido el hermano de nuestra bien formada protagonista. El germen ideal, alrededor de esa camilla llena de aparatos que lo mantienen artificialmente con vida, para crear secuencias llenas de atmósfera, finalmente imposible de sostener aun a pesar del esfuerzo que realizan los actores implicados, especialmente un interesante Monaghan capaz de lucir tenebroso apareciendo inconsciente durante gran parte del metraje.

No le daremos más pábulo. “Amityville: El Despertar” es una explotación ramplona de la explotación ramplona de un concepto, el de la casa encantada suburbana, que ya ha sufrido bastante como para que alguien se moleste en reestructurar un poquito tanto sus espacios narrativos como sus características visuales. ¿Pesadillas? ¿Apagones? ¿Moscas? Ahí algo más allá de esta barrera de clichés. Un buen ejemplo lo encontramos en la convulsiva “La Casa de las Hojas”, una novela de terror (o amor según quien la consuma) que resistiría la adaptación mediante un “foundfootage” con bastante dignidad siempre que el encargado de realzarla supiese de atmósferas y texturas malsanas. Ahí queda la idea, buena o mala no sabría deciros.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Bueno, los actores no están mal del todo.

Lo peor: Genérica, predecible, plana...

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