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Retorno desde la quinta dimensión

La tontuna hecha cine

Retorno desde la quinta dimensión

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  • Título original: the manitou
  • Título en España: Retorno desde la 5ª dimensión
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1978
  • Director: William Girdler
  • Guión: William Girdler, Jon Cedar, Thomas Pope, Graham Masterton
  • Intérpretes: Susan Strasberg, Tony Curtis, Michael Ansara, Joe Gieb, Burgess Meredith
  • Argumento: A una mujer le está creciendo lo que parece un feto en la espalda
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Ver al amigo Bob Rock por estos lares me hizo recordar sus interminables y muy divertidas reseñas de cine malo, con títulos que no sé ni cómo osaba darles al play. Yo no tengo su gracia, pero películas malas, para mi pesar, me trago un rato. Saber que es padre y que a todo ese cine tendrá que sumar en nada toneladas de episodios de Pocoyo y Bob esponja, me ha animado a escribir sobre esta divertida caspa movie con un embarazo (ectópico) bien curioso. Va por usted maestro.

Karen (Susan Strasberg) se ha notado un incómodo bulto en la espalda que no para de crecer. Cuando acude al médico, este se queda sorprendido de las extrañas similitudes del grano con lo que sería un feto. Preocupada, la protagonista recurre a su antiguo novio (Tony Curtis) en busca de apoyo. Éste es un ocultista, con mucho de timador, que empieza a notar algo sobrenatural en todo este asunto. Mientras la ciencia trata, con poco éxito, de extirpar lo que sea que está creciendo en su amiga, Este Rappel empieza a buscar respuestas en el más allá, descubriendo que en la espada de su ex está creciendo un poderoso hechicero llamado Misquamacus. Ni la doctora Pimple popper podrá extirpar semejante punto negro.

Están terminando los años setenta (1978), “El exorcista” y “La profecía” han sacado el terror del cine de época de las mansiones viejas y los monstruos centroeuropeos. El mal puede alojarse en un apartamento como en “La semilla del diablo”. El horror ya es contemporáneo. Los argumentos se visten de realidad, envolviendo las tramas de teorías científicas con momentos de apariencia casi documental. La película de William Friedkin creó un sin fin de cintas de posesiones que siguen la estela de Nancy Reagan y sus vómitos de puré de guisantes. Y con mayor o menor éxito, todos los estudios se apuntaron al carro. Las reencarnaciones se antojaron posibles con cintas como “Las dos vidas de Audrey Rose” o “La reencarnación de Peter Proud”, las transformaciones humanas pueden ser reales en “Viaje alucinante al fondo de la mente”, O puedes ser la elegida de un plan diabólico como le pasaba a “La centinela”. Este nuevo terror contaba además siempre con la presencia de actores de prestigio.

"The Manitou", título original de esta criaturita, partía con buenas premisas: Curtis aún era un reclamo para la taquilla, aunque ya quedaba atrás su época dorada, contaba con un generoso presupuesto para los efectos especiales, y la idea de relacionar las posesiones con los cultos de los indios navajos, en principio, resulta atractiva. Lo que cocinaron con estos ingredientes fue un auténtico dislate. Visto ahora, con esa pátina que ofrece el paso del tiempo, es muy divertida y su pretensión de parecer mínimamente convincente, hilarante. Eso si, tiene un cameo del gran Burguess Meredith, que siempre es un aliciente. 

En su primera mitad sólo chirría Tony Curtis: con un tinte imposible pretende vendernos la imagen de un galán clásico. Imita las maneras crepusculares de Cary Grant en “Charada”, cargando sus frases de un humor socarrón, pero la cosa le sale sustancialmente peor. El resto de esa mitad es interesante y cuenta con una buena factura. Mencionar que hay una secuencia de una sesión de espiritismo que aún a día de hoy funciona. Pero en la segunda parte alguien decidió tirar de la cadena sin mirar si el váter desalojaba bien. Se descubre que una entidad maligna quiere parir en la espalda de Karen y empieza el exorcismo para impedirlo... bueno exorcismo no, ritual chamánico. El sirio Michael Ansara se disfraza de hechicero navajo y se lanza a luchar contra esa entidad con todo el poder de los efectos analógicos del cine de esa década, en un espectáculo de pirotecnia vergonzante a la altura de los míticos combates de los Powers rangers. En varias secuencias los actores fingen ser zarandeados por fuerzas invisibles con poca o ninguna convicción. Los acontecimientos intentan crear una escalada de maldad pero lo único que crece es la vergüenza ajena.

Pero esta mala película nos vale además para reivindicar, paradójicamente, el talento de su director William Girdler, también músico. guionista, productor y montador, que falleció tras el estreno en un accidente de helicóptero, truncando una trayectoria en el terror prometedora. En su corta carrera nos regaló una versión afroamericana de “El exorcista” llamada “Abby” (divertidísima).

También un "Tiburón" de secano que fue un exitazo en su época protagonizado por un oso en “Grizzly”, con la que entró de lleno en la industria del cine comercial de cierto presupuesto.

Una de la fauna contra los seres humanos llamada “El día de los animales”, que mezclaba en concepto de "Grizzly" con "Los pájaros".

Un slasher grindhouse precursor de “La matanza de Texas” como es “Three on a Meathook”. O la tremenda "El asilo de Satán", todo un desmadre de terror. Una cortísima filmografía la de William Girdler que aún a día de hoy se sostiene y entretiene a quien se acerque a revisarla, como demuestran sus trailers.

Lo mejor: La escena de la sesión de espiritismo, ver a buenos actores en papeles dignos de serie B y la presencia de Burguess Meredith.

Lo peor: En un determinado momento el guion pierde los papeles.


Vuestros comentarios

1. 01 abr, 15:20 | Bob Rock

¡Gracias por la dedicatoria, Jesús! No me la merezco. A veces he vuelto a leer mis reseñas y pecan de ser bastante ladrillo.

Pues la verdad que "The Manitou" es un gran clásico casposo que muchos ignorar por haberse parido en los setenta. La verdad que la película no tiene desperdicio, parece increíble que la novela de Graham Masterton, la cual tuvo una secuela, fuese trasladada con tan poca elegancia teniendo en cuenta que la obra escrita tenía pasajes muy sutiles de verdadera inquietud. Pero Girdler tiró por el "shock" sin dudarlo, yo creo que en su cabeza tenía la creencia de que estaba haciendo algo espectacular, al estilo de una super producción de finales de los setenta, donde los efectos especiales empezaban a despuntar para sustentar obras maestras. Para eso hace falta talento, y es que el acabado y el tiempo le ha pasado factura. También una factura sana, porque vista con las décadas es para echarse muchas risas.

El indio del palo es maravilloso. Joder, ¿no podías poner un verdadero nativo norteamericano? Vale que Ansara, un señor sirio, había hecho ya papeles de indio, pero de joven daba mucho más el pego. Por no hablar de lo explícita que es la puñetera película, ¿por qué muestran al "bicho" con tanto descaro si no da el pego por ningún lado?
Los super poderes del feto from hell... ¡la puta Liga de la Justicia de Snyfer™ + Los Vengadores de Weed-on™ tendrían que estar temblando ante semejante villano! Te congela un edificio con poco más que un pedo, ¡marvelous!

La verdad es que es todo un desastre hilarante, desde la loca sesión de la medium hasta el delirante tramo final en el hospital, con una incursión en los espacios cósmicos que directamente alude al consumo de droga como crisol de la chorrez más absoluta.

Ideal para esta semana santa de confinamiento: torrijas, setas y The Manitou.

Ouh yeah!

2. 01 abr, 16:37 | tito Jesus

jajajaja Bob Rock. ¿Ves como eres un maestro? Espero que los pañales, Clan y Boing no te quiten el placer de disfrutar de ese reverso tenebroso.

Creo que la novela tiene 3 o 4 secuelas... el puto manitou era un bicho complicado de matar. Efectivamente es un cinta como mucho LSD en su rodaje y sus efectos especiales son dan malos que han dado la vuelta al marcador y ahora son curiosos.

Pero con todo y con eso, hay encuadres y secuencias que demuestran mucho coco detrás de la cámara.

3. 01 abr, 20:56 | Bob Rock

Tito Jesús.- Sí, yo creo que Girdler aun podía haber rodado su obra maestra antes de lo del helicóptero (que por cierto lo emparenta con el infame Michael Findlay, creo que reseñé una caspa de su mujer hace ya años). No obstante, le iba mucho el artificio y le hubiese sentado genial un poco de sobriedad.

Mi hijo es una película de terror en sí misma, así que nunca me desapegaré del género ;)

4. 02 abr, 14:08 | Guillermo.

Hola!!

A mí la verdad, me entretuvo, es más, la vi 3/4 veces (tengo más de 50).
Recuerdo de chico, la dieron en TV, estimo finales de los 70', la verdad generaba tensión y ni hablar del indio, sí que daba temor.
Obviamente otra época, más naif.
Final pirotécnico, lisérgico y si!!! muy divertida en general.
Exitos

5. 02 abr, 14:12 | Tito Jesús

Guillermo obviamente ya no da miedo sino risa, sus valores de producción mantienes la película bastante bien para tener esa edad. A mí el final me parece divertidísimo e hipnótico.

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