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Dying Breed

Los descendientes caníbales del Pieman

Dying Breed

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  • Título original: Dying Breed
  • Nacionalidad: Australia | Año: 2008
  • Director: Jody Dwyer
  • Guión: Michael Boughen, Jody Dwyer
  • Intérpretes: Mirrah Foulkes, Leigh Whannell, Nathan Phillips
  • Argumento: Cuatro amigos acuden a los bosques del norte de Australia en busca de la legendaria criatura del tigre de Tasmania. Pronto se verán envueltos en una horrible pesadilla que tiene su origen en la leyenda del Pieman y sus caníbales descendientes.

25 |100

Estrellas: 2

Nueva propuesta del After Dark HorrorFest, y nueva decepción. En esta ocasión "Dying Breed" se adentra en uno de mis subgéneros favoritos, el survival. Es por ello que en esta ocasión quizás he sido menos condescendiente de lo que habitualmente suelo ser.

Dying Breed

After Dark HorrorFest posterDirectores prometedores como Greg McLean (“Wolf Creek”, “Rogue”), u otros muchos más experimentados como Jamie Blanks (“Storm Warning”), han sido algunos de los encargados de hacernos partícipes, durante los últimos años, de los constantes peligros que se esconden tras la espectacular y variada geografía australiana. Desiertos, volcanes, bosques, marismas… lugares, todos ellos, idóneos para dar cobijo a todo tipo de amenazas, y susceptibles de originar un sólido argumento para recomendables muestras del género survival.

Psicópatas rurales, clanes caníbales, familias de granjeros tarados, o incluso cocodrilos de origen prehistórico; cualquier excusa es válida para ir dando forma a ese particular plan de promoción turística que nos ha ofrecido el reciente cine de terror provinente de las antípodas.

"Dying Breed", dirigida por Jody Dwyer, se inscribe fielmente dentro del género survival. Su prometedora y magnífica secuencia inicial nos sitúa en el contexto histórico de mediados del siglo XIX, época en la que Australia era una colonia penitenciaria. En 1820, Alexander Pierce fue condenado a siete años de prisión por el robo de seis pares de zapatos. Dos años después logró escapar en compañía de siete compañeros del penitenciario. Perdidos entre grandes bosques, barrancos y acantilados, los víveres no tardaron en agotarse. La solución adoptada por el grupo de evadidos fue drástica: devorarse los unos a los otros.

Los más débiles fueron los primeros en caer. Finalmente, tan solo Alexandre Pierce quedó en pie. Meses después fue capturado y trasladado nuevamente al penal del que se escapó. Tras una nueva fuga se dirigió hacia las montañas del norte del país, dónde jamás le encontraron y dónde, por lo visto, afianzó sus hábitos antropófagos, dando vida a la leyenda del Pieman.

Por supuesto "Dying Breed" es mucho más escueta a la hora de hacer referencia al personaje de Pierce, pero al menos dicha secuencia inicial tiene la fuerza suficiente para que un servidor se interesase por ahondar en el origen de su leyenda (ya os puedo adelantar que dicho interés por la historia real de Alexandre Pierce fue, con diferencia, lo mejor recompensa que obtuve de una película como "Dying Breed").

Posteriormente la acción se traslada a un momento cercano a la actualidad. La zoóloga Nina, acompañada de su pareja y de un par de amigos, se trasladan a una zona boscosa del norte en busca de alguna prueba sobre la existencia del extinto tigre de Tasmania y de noticias sobre la desaparición de su hermana. Su llegada a una pequeña población despierta el recelo de los lugareños. Algunos no tardan en advertirles de que lo mejor que pueden hacer es largarse de allí lo antes posible.

Llegados a este punto, y animado quizás por la secuencia inicial que os he comentado, llegué a considerar la posibilidad de que "Dying Breed" acabara siendo una nueva y excelente propuesta de survival australiano. Todos los ingredientes estaban sobre la mesa: un grupito de víctimas propicias a la búsqueda y captura de un animal que se presume extinto (el tema del tigre de Tasmania termina por ser una de las peores excusas argumentales que he visto en mucho tiempo), un poblado de psicópatas endogámicos dispuestos a cualquier cosa por mantener intactas las costumbres alimenticias de sus ancestros, y los espectaculares y amenazadores bosques de Tasmania.
Todo parecía apuntar a que era tan sólo cuestión de esperar un poco y disfrutar de un salvaje, brutal y sangriento juego de supervivencia que hiciera las delicias de los aficionados al género.

Desgraciadamente la espera se hizo interminable. Dying Breed tarda una eternidad en arrancar y, cuando por fin lo hace, Jody Dwyer nos ofrece toda una lección de cómo desaprovechar una excelente materia prima para acabar creando un survival de una mediocridad aplastante.

Es cierto que la película atesora algunos momentos gore dignos de mención, pero en ningún caso son suficientes para justificar el descalabro de un survival aburrido, lento, torpe en su desarrollo y que, sobre todo, no añade absolutamente nada nuevo o remarcable a propuestas anteriores del género muchísimo más interesantes y entretenidas como pueden ser "Wolf Creek" o "Eden Lake".

Además hay cierto aspectos del guión que se adivinan prometedores pero que, finalmente, se echan a perder a consecuencia de ese torpe desarrollo de la historia al que hacía referencia. Lo de la presencia del tigre de Tasmanía es lo de menos (quién espere alguna intervención más o menos destacable del animalito en algún instante de la película, que se lo vaya quitando de la cabeza).
La mayor decepción procede de la propia naturaleza de los presuntos descendientes del Pieman quienes, por momentos, parecen dudar entre ofrecer su colaboración a los turistas para que estos logren salvarse, o hacer todo lo posible por garantizar la subsistencia y procreación del clan caníbal.

En cualquier caso son aspectos que podrían pasarse por alto si, finalmente, "Dying Breed" hubiera resultado una experiencia satisfactoria al nivel de lo que todo buen survival debería ser capaz de ofrecer: un intenso juego de supervivencia, salvaje, sangriento, y terriblemente entretenido (algo parecido a lo que nos ofreció esa pequeña joyita de la serie B más destartalada que fue "Wrong Turn 2").
"Dying Breed" queda lejos de estos resultados y acaba dejándonos un survival triste, aburridísimo en su inicio (al margen de la secuencia introductoria) y con muy poquito que destacar en sus secuencias de acción (apenas un par o tres de momentos gore que quizás logren convencer a los muy fanáticos de la sangre y las tripas).

Lo mejor: algunos destellos gore que, sin embargo, no logran salvar el conjunto de la propuesta.

Lo peor: uno de esos finales dobles que no aportan nada bueno a la película.

From Within

En tierra de nadie...

From Within

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  • Título original: From Within
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Phedon Papamichael
  • Guión: Brad Keene
  • Intérpretes: Thomas Dekker, Elizabeth Rice, Adam Goldberg
  • Argumento: Lindsay ha sido educada con firmeza en el cristianismo en un pequeno pueblo en que la gente comienza a morir en extrañas circunstancias. Todo apunta a un caso de suicidio colectivo… pero algo terrible se esconde tras las muertes.

49 |100

Estrellas: 2

En tierra de nadie... ahí es dónde se queda From Within, una película correcta, que no logró desesperarme en ningún momento (como si hicieron "The Broken" o "Slaughter"), pero que tampoco supone la relativa sorpresa de títulos como "Autopsy" o "Perkins 14".

From Within

After Dark HorrorFest posterHe tardado más tiempo del que creía en completar la reseña de "From Within", el debut en la dirección del director de fotografía Phedon Papamichael.
La razón no tiene nada que ver con que "From Within" haya provocado en mi mente un torrente de ideas, conclusiones, puntos de vista… ni nada por el estilo. En realidad se trata de todo lo contrario. Al analizar determinados aspectos de la película advertí que un único adjetivo acudía a mi cabeza: correcta. ¿Es esta una buena señal? Veamos…

"From Within" es una película correcta en prácticamente todos los aspectos.
El guión de Brad Keene (guionista de “The Gravedancers”) nos cuenta una historia sobrenatural sobre suicidios sistemáticos en una pequeña localidad norteamericana caracterizada por el fanatismo religioso de la gran mayoría de sus habitantes.

La trama, sin ser del todo original y transcurrir sin demasiados sobresaltos, logra mantener viva nuestra atención sin demasiado esfuerzo. La historia es sencilla y directa, y se hace valedora del ritmo pausado y la gélida fotografía que Phedon Papamichael imprime a toda la película. El tema de la exaltación religiosa, y como ésta desemboca en la intolerancia exacerbada, e incluso en la violencia, como únicos medios para combatir a lo desconocido e inexplicable, están bien tratados (aunque, sin duda, muy lejos de la excelencia de propuestas conceptualmente similares, como puede ser “La Niebla” (2008), de Frank Darabont – pero que muy, muy lejos).

Incluso cuando "From Within"juega peligrosamente con el aburrimiento en determinados diálogos (demasiado dilatados en el tiempo) entre los dos personajes protagonistas, mi interés por la historia no acabó perdiéndose por completo. La película no cansa, algo que sí me ocurrió con "The Broken", la otra gran apuesta del Alter Dark HorrorFest de este año por el terror sobrenatural.

Las interpretaciones de los principales actores son todas ellas acertadas (nuevo sinónimo de “correcto”). "From Within", siendo una película protagonizada por adolescentes, tiene la rarísima cualidad (en el cine norteamericano de terror) de presentarnos a unos jóvenes independientes, que luchan, algunos, por imponerse a la segregación e intransigencia religiosas que les rodea, y otros por llevar esos mismos niveles de intolerancia religiosa hacia límites que los adultos no se atreven a cruzar. Jóvenes, de uno y otro bando, que demuestran su capacidad para decidir por ellos mismos de forma, más o menos, lógica y sin cometer estupideces de bulto.

Dentro de su aséptica corrección, es en los momentos de tensión y horror en los que "From Within" se queda a medio camino y acabamos echando de menos un mayor riesgo y osadía por parte de Phedon Papamichael a la hora de diseñar las diversas escenas de suicidio. No estoy solicitando más sangre, ni más gore, ni más movimientos alocados de cámara. Sencillamente reclamo algo más de intensidad y un suspense más efectivo en dichas escenas. Mayor contundencia. Una mayor capacidad a la hora de provocar miedo (algo que parece tan sumamente complicado en el cine de terror de los últimos tiempos).
Phedon Papamichael se limita a reutilizar clichés mil veces vistos (directores de películas de terror del mundo: olvidaros de una vez por todas de los malditos espejos) para intentar lograr el impacto directo sobre el espectador. Y la peor noticia que podía obtener es que ese impacto directo, apenas llega a producirse.

"From Within" es una película de terror neutra (e intentaré explicarme, porque realmente, dicho así, de buenas a primeras, lo cierto es que no tiene ningún sentido).
De la misma forma que resulta muy complicado, por lo menos para un servidor, destacar ningún aspecto de "From Within" que pueda disgustar a nadie de forma exagerada; tampoco soy capaz de señalar ningún matiz que, probablemente, llegue a entusiasmar al aficionado.

Sin duda, a los amantes de las emociones fuertes y la hemoglobina "From Within" les sabrá a poco. Para los que prefieran el terror psicológico y sobrenatural, no dudaría en recomendarles la película (el mercado actual de películas de terror sobrenatural se caracteriza por una escasez de títulos tal, que sería absurdo prescindir de una película como "From Within").

Por mi parte, lo mejor que puedo decir de "From Within" es que no me arrepiento de haberla visto. Me quedo con una película que se sigue con un mínimo de interés, una historia con cierto atractivo y un final (atención a los títulos finales de crédito) que no insulta la inteligencia de nadie.
Estoy seguro que a lo largo de este año la lista de títulos mucho más interesantes que "From Within" será muy larga. Pero también estoy convencido de que acabaré viendo un altísimo número de películas con muchos menos atractivos de los que presenta esta película.

La neutralidad como bandera (o como diría mi querido abuelo, “ni fu, ni fa”).

Lo mejor: los títulos de crédito al final y que la historia se sigue con cierta comodidad.

Lo peor: que no asuma más riesgos y, por lo tanto, acabe dando la impresión de ser un producto demasiado aséptico e inofensivo.

Perkins 14

El pequeño ejército de psicópatas de Perkins

Perkins 14

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  • Título original: Perkins 14
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Craig Singer
  • Guión: Lane Shadgett
  • Intérpretes: Patrick O'Kane, Shayla Beesley, Richard Brake
  • Argumento: Transcurridos diez años desde la desaparición de catorce niños en Stone Cove, el policia local Dwayne Hopper, padre de uno de los desaparecidos, cree tener en el calabozo al responsable de los secuestros: Robert Perkins.

59 |100

Estrellas: 3

La segunda sorpresa agradable tras "Autopsy", lo que no está nada mal teniendo en cuenta que acabo de alcanzar el ecuador del festival.

Perkins 14

After Dark HorrorFest posterNo me resisto a contaros, brevemente, la historia que hay detrás de "Perkins 14". After Dark, la compañía que hay tras la organización del After Dark HorrorFestival, tras la edición del 2008, decidió que era el momento idóneo para producir su propia película de terror que, por supuesto, figuraría en la selección del festival del 2009.

Para ello ideó una forma bastante original (y arriesgada) de afrontar la producción. Convocar un concurso a través de la web Massify.com, en el que un determinado número de argumentos/sinopsis competirían por hacerse con los favores de quiénes habitualmente visitan dicha página. La votación de los internautas dieron como vencedor al libreto de "Perkins 14", escrito por Jeremy Donaldson y que, finalmente, dirigiría Craig Singer.

Incluso el casting se decidió por votación popular teniendo en cuenta las audiciones que diferentes actores subieron a Massify.com con el objetivo de hacerse un hueco en la producción.

Una de las frases que promocionaban la película lo dejaba muy claro: “En esta ocasión, fans del horror, la sangre está en vuestras manos” (Por cierto, Perkins 14 ha sido la ganadora del Alter Dark HorrorFest 2009, algo que a mi, particularmente, no me interesa demasiado).

Una vez hecho el inciso pasemos directamente a la película. Deciros, en primer lugar, que no me extraña en absoluto que el argumento de Jeremy Donaldson consiguiera salir vencedor en las votaciones de Massify.com. Ciertamente, la base argumental de "Perkins 14" es uno de los aspectos más positivos de la película.

Diez años atrás, en la pequeña localidad de Stone Cove, catorce niños desaparecieron sin dejar rastro. Kyle, hijo del policia local Dwayne Hopper, era uno de ellos. La misma noche en que se cumple el décimo aniversario de la desaparición de Kyle, ingresa en el calabozo de la comisaria local Robert Perkins, acusado de saltarse un control policial. Dwayne Hopper no tardará en sospechar que Robert Perkins es el responsable de la desaparición de los catorce niños.

El arranque de "Perkins 14" es estupendo. Tanto la relación que se establece entre el policia Dwayne Hopper y Perkins, como la forma en la que Craig Singer escenifica el trauma y la culpabilidad vividos por un padre que ha perdido a su hijo (a través de unos acertadísimos flashbacks, un recurso cinematográfico utilizado de forma nefasta en tantas y tantas películas); contienen unas dosis de dramatismo y suspense muy poco habituales en una película de terror de bajo presupuesto.

Pero una vez agotada la base argumental, "Perkins 14" debe crecer, desarrollar su magnífica idea original y convertirse en una película de terror completa. Y aquí es dónde empiezan los problemas para "Perkins 14".

Vaya por delante que la película me ha gustado y que no tengo ningún inconveniente en recomendarla. Sin embargo, una vez finalizada su visión, tuve la incómoda sensación de haber perdido una extraordinaria oportunidad de estar ante una de las mejores películas de terror del año.

Da la impresión de que a Craig Singer le faltó tiempo, y sobre todo dinero, para construir la película que "Perkins 14" merecía ser.
Una vez liberado el batallón de Perkins asistimos al típico juego del gato y el ratón entre los adolescentes de muy dudosa naturaleza (es muy complicado aceptar que una simple droga convierta a unos muchachos encerrados en un sótanos durante más de diez años, en unas salvajes criaturas sedientas de sangre y dotadas de una fuerza, agilidad y, sobre todo, resistencia, prácticamente sobrehumanas), y la família del policia local Dwayne Hopper.
No se trata de que lo que estamos viendo sea malo, ni siquiera mediocre. En realidad los estallidos de violencia provocados por el batallón de Perkins nos ofrecen momentos espléndidos, como el episodio de la habitación del motel, de una intensidad, fuerza y rabia realmente destacables.

El problema real está en lo que no vemos. Un par de mensajes en la radio de la policia local nos avisan del caos que los adolescentes de Perkins están causando en Stone Cove. Debemos creer lo que dicen dichos mensajes. No nos queda otro remedio. No hay una sola imagen en "Perkins 14" que corrobore el hecho de que esa situación de caos incontrolable se está produciendo realmente. Por lo tanto, esa sensación de confusión y anarquía motivada por la aparición de los catorce de Perkins, nunca la tenemos; lo que, sin duda, va en decrimento de la historia.
Mostrar explícitamente la furia desatada de los adolescentes sin centrarse únicamente en el devenir de la familia del policia hubiera incrementado, sin duda, el nivel de salvajismo e intensidad de la película, lo cual no le hubiera ido nada mal.

Por otro lado, la parte final de la película (me trajo a la mente el clásico de Carpenter “Asalto a la comisaria número 13”), adolece de cierta confusión y abuso de luces parpadeantes en algunas de las escenas que nos muestran los ataques de los catorce de Perkins. Pese a ello son sobradamente efectivas y contundentes, con un nivel de gore más que aceptable (incluído un sentido homenaje a los zombis de Romero).

Me reitero, "Perkins 14" es una película absolutamente recomendable. Supongo que la opción más inteligente es olvidarnos de lo que pudo haber sido y no fue, y centrarnos en lo que finalmente tenemos a nuestro alcance: un película con un interesantísimo planteamiento inicial, un desarrollo algo fallido (con esa impresión de que a la película está incompleta, de que le falta algo por contar), y unas escenas de violencia efectivas y disfrutables. Una propuesta arriesgada dentro del panorama de las películas de terror de bajo presupuesto.

Lo mejor: el planteamiento inicial de la historia y muchos de los momentos violentos de la historia.

Lo peor: la sensación de que, potencialmente, la película podría haber dado mucho más de si.

Autopsy

Experimentos sangrientos en el Mercy Hospital

Autopsy

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  • Título original: Autopsy
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Adam Gierasch
  • Guión: Adam Gierasch, Evan Katz, Jace Anderson
  • Intérpretes: Robert Patrick Jenette Goldstein Michael Bowen
  • Argumento: Cinco amigos regresan del Mardy Grass cuando sufren un accidente de coche. Una ambulancia les traslada al Mercy Hospital, regentado por el misterioso Dr. Benway, cuyos oscuros experimentos podrán en peligro la vida de los protagonistas.

58 |100

Estrellas: 3

Segunda película del After Dark HorrorFest 2009 y primera sorpresa agradable. Una película pequeña y sencilla pero terriblemente entretenida. Serie B en estado puro.

Autopsy

After Dark HorrorFest posterEl género de terror en general (y el ámbito de la serie B en particular) es, con toda probabilidad, uno de los que reclama una mayor complicidad por parte del espectador al que, en multitud de ocasiones, se le pide un esfuerzo adicional por aceptar determinadas situaciones y premisas argumentales que, posiblemente, no aceptaríamos en otros géneros cinematográficos.

"Autopsy", el debut tras las cámaras del guionista Adam Gierasch (autor de los guiones de "La Terza Madre" o "Toolbox Murders", entre otros; y actualmente dirigiendo el remake de "Night of the Demons"), es un magnífico ejemplo de película que requiere la implicación directa del espectador para poder funcionar.

¿Quién demonios, en su sano juicio, permanecería más de cinco minutos en el Hospital al que van a parar los protagonistas de Autopsy? ¿qué clase de estúpido acepta drogas de un enfermero que va tatuado hasta el cuello sin que se le informe de qué se está tomando realmente? (ummm… quizás no haya sido el ejemplo más acertado de situación inverosímil) ¿Cómo puede uno de los protagonistas mantenerse en pie después de que haya sido perforada una parte vital de su cuerpo? Estos son sólo algunos ejemplos de lo que nos depara el guión de "Autopsy", una historia clásica de mad-doctor salpicada de enfermizos (y, en ocasiones, sorprendentes y entretenidísimos) momentos gore, violencia irracional y sin sentido, y unas gotas de humor malsano que nos avisan de que nada de lo que acontece en "Autopsy" debe ser tomado demasiado en serio.

Aquellos quienes no estéis dispuestos a aceptar este tipo de situaciones (por supuesto estáis en vuestro derecho a no hacerlo) es posible que acabéis renegando de una película como "Autopsy".
Para el resto –entre los que me encuentro- "Autopsy" nos ofrece una provocativa y juguetona muestra de serie B que encuentra en la violencia, la casquería, y un humor tan grueso y previsible como efectivo, sus principales ¿y únicos? argumentos.

Su historia es de una simpleza desarmante, y sus agujeros en el guión son del tamaño de un cráter lunar.
Tras una noche de excesos en el Mardy Grass de Nueva Orleans, cinco amigos sufren un accidente y empotran su automóvil en un árbol (sorpresa incluída). De la nada surge una ambulancia que les traslada al Mercy Hospital, cuyo interior semivacío responde, por lo visto, a una reestructuración de presupuesto debido al desastre del Katrina –sic-. Parece ser que en el Mercy Hospital sólo ejerce sus funciones el Dr. Benway, cuyos retorcidos fines (de los que no os daré más detalles) pondrán en peligro la vida de los cinco amigos.

Toda la acción de "Autopsy" sucede en el interior del Hospital, con los cinco amigos acudiendo a sus citas con el Dr. Benway por separado. Por supuesto la variedad de experimentos y tratamientos terapeúticos que el buen doctor, y sus secuaces, les tienen reservados a cada uno de ellos, constituye el plato fuerte de la función.

Como podeis ver no hay nada destacable u original en la rutinaria historia que se nos plantea.
Tampoco desde un punto de vista técnico "Autopsy" nos ofrece nada que no se corresponda, estrictamente, a su militancia a la serie B terrorífica: una puesta en escena funcional, un aspecto visual correcto, y unos efectos especiales y de maquillaje que transitan de lo desmesurado (y por ello divertidos) a lo inadmisible (esa explosión…).

Sin embargo, "Autopsy" tiene una cualidad que, a la postre, determina su potencial como respetable producto de entretenimiento: su honestidad.
La película de Adam Gierash destaca por ofrecer, exactamente, todo lo que se espera de ella: una trama tan sencilla que, finalmente, acaba atrapándote, varias escenas gore realmente imaginativas y regocijantes (a destacar la desesperada situación en la que se encuentra uno de los protagonistas en el desenlace de la película, rodeado de… en fin, creo que nunca había visto nada igual), y un humor negro y sinvergüenza; elementos que, todos ellos, nos ayudas a comprender que "Autopsy" está concebida con el único propósito de lograr que pasemos un rato divertido… y finalmente lo consigue.

Posiblemente "Autopsy" no figurará entre las elegidas a la hora de determinar las mejores películas de género del año. Seguramente un servidor tardará bastante tiempo en revisarla (si es que alguna vez lo hago). Incluso es muy probable que, pasados unos meses, me cueste recordar aspectos fundamentales de la película (cómo, por ejemplo, de qué trata su argumento… os aseguro que suelo sufrir unos ataques de amnesia galopante a la hora de recordar muchas de las películas que veo).
"Autopsy" no es una película que vaya a dejar huella en nuestra memoria, pero tampoco aspira a ello. El suyo es un impacto mucho más inmediato: noventa minutos de auténtico cine de terror de bajo presupuesto que transcurren sin dejar el mínimo espacio al aburrimiento. No es una gran película… ni falta que le hace.

Supongo que algunos empezareis a estar cansados de la indulgencia con la suelo tratar a este tipo de producciones. Es posible que esa misma condescendencia me esté llevando a un análisis incompleto de algunos títulos recientes. Personalmente empiezo a sacar mis propias conclusiones al afrontar películas como "Dead Snow" o "Autopsy". Por mucho que escriba sobre cine de terror e intente construir y razonar una sólida opinión sobre las películas que voy viendo, una cosa me queda clara: sigo siendo un simple aficionado al género, incapaz de no recomendar una película de las características de "Autopsy": cine ligero, de consumo rápido, pero con una irresistible carga de entretenimiento y diversión a sus espaldas. En pocas palabras, la serie B de toda la vida.

Lo mejor: disfrutar, sin complejos, del gore, el humor, las interpretaciones, y también de las imperfecciones de una serie B modesta pero terriblemente entretenida.

Lo peor: los pacientes del Hospital, muy bien caracterizados, pero a los que se les saca muy poco provecho.

The Broken

El mal vuelve a esconderse tras los espejos

The Broken

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  • Título original: The Broken
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Sean Ellis
  • Guión: Sean Ellis
  • Intérpretes: Lena Headey, Richard Jenkins, Asier Newman
  • Argumento: Gine cree ver en la calle a una mujer que guarda un parecido exacto con ella misa. La sigue y entra en su apartamento, dónde descubrirá una fotografía de su padre. La pesadilla ha comenzado y ninguno de sus allegados estará a salvo.

40 |100

Estrellas: 2

"The Broken" es la primera película reseñada que logró formar parte del cartel del After Dark HorrorFest 2009. En breve espero tener la oportunidad de reseñar el resto de películas que participaron en el Festival (reconocereis que una película pertenede al After Dark porque incluiré, al inicio de la reseña, una pequeña imágen del póster del Festival)

The Broken

After Dark HorrorFest posterSean Ellis ha escogido con "The Broken" el camino del terror psicológico para dar forma a su segunda tentativa como realizador.
Lo cual no deja de ser sorprendente si tenemos en cuenta que el reconocido fotógrafo británico debutó como director de largometrajes en 2006 con "Cashback", una comedia romántica de toques surrealistas y cierto tufillo cool (en la peor acepción del término).

La película da comienzo con un par de espléndidos momentos que, sin llegar a ser demasiado evidentes, sí arrojan algunas posibles pistas sobre la base argumental de "The Broken".
Por un lado una cita de Edgar Allan Poe sobre el tema del doble maligno como reverse tenebroso de nuestro propio yo.
En segundo lugar una serie de placas que revelan una inusual afección coronaria en varios pacientes ingresados en el hospital en el que Gina ejerce funciones de radióloga.

Son apenas un par de instantes fugaces que incluso corren el riesgo de pasar desapercibidos, pero que a Sean Ellis le bastan para establecer los pilares argumentales de "The Broken" (el desdoblamiento de la personalidad, el doble maligno, y la existencia de universos paralelos que intentan penetrar en nuestra realidad) y centrarse, de lleno, en lo que realmente le importa: la creación de una atmósfera de sostenida angustia e intranquilidad que sobrevuele la película de principio a fin.
Y para lograr dicha atmósfera Sean Ellis (junto a su director de fotografía Angus Hudson) recurre a una magnífica y gélida fotografía de tonalidades grisáceas y azules que siempre contribuyen a aumentar el nivel de desasosiego (Sean Ellis vuelve a reivindicarse cómo un estupendo creador de imágenes).

Ese clima de inquietud se ve reforzado con una serie de elementos que se alejan del susto fácil o la violencia sin justificación. La tensión proviene de una simple mirada, de un plano fijo que aparentemente no aporta demasiada información, de un espejo que se hace añicos, de una gotera... (destacar las imágenes que nos dejan entrever la realidad al otro lado del espejo). En apenas un par de ocasiones, muy puntuales, "The Broken" recurre al efecto de sonido para espantar (algo que se agradece... y mucho).

Incluso cuando la película recorre terrenos demasiado comunes del género (el espejo que guarda medicamentos, la ducha, la escena onírica...), la fuerza, frialdad y elegancia de la puesta en escena y la fotografía, ayudan a que dichos momentos no sean todo lo molestos que podrían haber sido.

Por lo tanto, lo que tenemos hasta ahora es un encomiable ejercicio formal puesto al servicio de una lograda ambientación que transmite inquietud con sobrada efectividad.

El problema con "The Broken" aparece cuando intenta ir más allá de lo que nos ofrece esa atmósfera de inquietud en la que Sean Ellis parece haber concentrado todos sus esfuerzos.
"The Broken" es una película de terror, y toda esa tensión acumulada y sostenida debería desembocar, en un momento u otro, en diversas situaciones de horror puro y sincero. Sin embargo, cuando The Broken abandona la senda del suspense y se adentra en el camino del terror, se queda, decididamente, muy corta. A excepción de una soberbia escena que nos remite al Psicosis de Hitchcock, "The Broken" no logra sobresaltarnos. Su capacidad para el impacto directo es muy pobre, muy limitada. No conmociona. No asusta.

Esa misma frialdad y pulcritud que tan buenos resultados arrojan a la hora de crear un clima de tensión, dejan de funcionar en el instante en que el horror puro debe pasar a un primer plano.
Da la impresión de que Sean Ellis, una vez conseguida esa atmósfera de la que tanto os he hablado en la primera parte de esta reseña, no sabe dar un paso adelante y llevar la película a otro nivel.

El otro gran defecto de "The Broken" es que, argumentalmente, es rácana. Me desagradan profundamente aquellas películas de terror que nos ofrecen demasiadas explicaciones. Prefiero disfrutar de un espacio libre para la interpretación, para poder sacar mis propias conclusiones.
Pero, realmente, lo de "The Broken" es, quizás, exagerado. No tenemos prácticamente información alguna sobre lo que está ocurriendo. Sobre cual es el orígen, el destino y la naturaleza de la amenaza. No sabemos prácticamente nada.

Esto nos obliga como espectadores a buscar precedentes que logren situarnos. Para el aficionado al género de la ciencia ficción o el terror no será una tarea complicada. "The Broken" parece, por momentos, la particular revisión de Sean Ellis del clásico dirigido por Don Siegel en 1956 “La Invasión de los Ladrones de Cuerpos”.
Pero para el espectador que no esté tan avezados en el género, la cosa puede resultar bastante más fustrante. Pueden llegar a sentirse huérfanos de referencias y llegar al final de la película sin tener ni idea de lo que está ocurriendo; en cuyo caso la película acabaría siendo una experiencia terriblemente decepcionante.

En definitiva, "The Broken" es un magnífico ejercicio de estilo, dotado de una inquietante atmósfera y unas excelentes actuaciones, pero insuficiente en cuanto a su capacidad para impactar, sobresaltar o provocar miedo.

Lo mejor: la atmósfera de contenida inquietud, la excelente fotografía y el trabajo de los actores.

Lo peor: esa misma atmósfera de inquietud no acaba de culminar en auténtico terror. No impacta, no sobrecoge y, puntualmente, aburre. Además, su argumento es demasiado simple y rácano

¿Dónde conseguirla?
The Broken. DVD-Rip. Formato rmvb

The Hitchhiker

Nunca recojas a extraños en la carretera

Hitchhiker

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  • Título original: The Hitchhiker
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Leigh Scott
  • Guión: Leigh Scott
  • Intérpretes: Jaci Twiss, James C. Morris, Jeff Denton y Sarah Lieving
  • Argumento: Cuatro amigas viajan en coche hasta Las Vegas para asistir a una convención de enfermeras. En mitad de una carretera local recogen a un autoestopista que ha tenido problemas con su coche. Gran error...

20 |100

Estrellas: 1

The Hitchhiker

Un argumento que sigue a cuatro chicas, con ganas de fiesta, acosadas por un autoestopista psicópata, no invita a creer que estamos ante la más original de las películas de terror de bajo presupuesto. Y así es. Descartemos, de inicio, cualquier posibilidad de que "The Hitchhiker" contenga una sola idea que nos parezca insólita o innovadora.

Busquemos, entonces, sus posibles virtudes por caminos distintos a los de la originalidad. ¿Qué nos ofrece en realidad una película como The Hitchhiker? O mejor aún, ¿qué espera encontrar el buen aficionado al cine de terror que se acerca a una película cómo la que hoy nos ocupa?

A simple vista "The Hitchhiker" reúne alicientes de sobras para que la propuesta no pase desapercibida. Durante su metraje se dan cita escenas de sexo enfermizo (poco), tortura, violación y muerte.
Da la impresión que Leigh Scott, director y guionista de "The Hitchhiker", tiene muy claros los ingredientes que debe utilizar para convertir su película en una experiencia satisfactoria. El problema radica en la forma en la que manipula dichos ingredientes.

El principal error de "The Hitchhiker" es fácilmente identificable: todas aquellas escenas que presumiblemente deberían impactarnos, inquietarnos o simplemente incomodarnos, en mayor o menor medida, sencillamente no logran su propósito.
Asistimos a una serie de escenas violentas y sangrientas sin otra reacción por nuestra parte que no sea la de una total indiferencia, pasividad, y absoluta falta de interés. Y todo ello debido a una puesta en escena impersonal, plana y sin fuerza.

Leigh Scott se olvida de dotar a las escenas de violencia de una indispensable atmósfera perturbadora, sucia y malsana; elementos necesarios para que dichas escenas adquieran cierta garra y acaben siendo efectivas. En su lugar, todo en "The Hitchhiker" ocurre de forma desapasionada, fría, neutra...; y, por lo tanto, prácticamente todas sus imágenes encuentran una respuesta equivalente (falta de pasión y frialdad) por parte del espectador. Y no es un problema de carencia de recursos o de presupuesto. Es, más bien, un problema de escasez de talento.

Por lo tanto, "The Hitchhiker" falla allí dónde se presume indispensable que diera la talla. Cuando debe perturbar, aburre. Cuando debe asustar, aburre. Cuando debe asquear, aburre. Y cuando se toma un tiempo muerto, aburre hasta el infinito.

Desgraciadamente, no queda ahí la cosa. Leight Scott logra completar media película a base de escenas potencialmente impactantes que no alcanzan su objetivo. Pero, ¿qué ocurre con los restantes 45 minutos que le quedan pendientes para rematar la película?

Puedo pasar por alto el hecho de que las cuatro protagonistas insistan, una y otra vez, en tomar siempre las más estúpidas e inexplicables decisiones que van siempre en contra de su propia supervivencia (algo que ocurre en el 90% de las películas de terror). Incluso soy capaz de obviar la irritante presencia de dos palurdos policias locales incapaces de ver más allá de la montura de sus gafas de sol tamaño extragrande.

Lo que acaba siendo totalmente insufrible es la excesiva cantidad de ridículos e intrascendentes diálogos con los que Leigh Scott pretende disimular el absoluto vacío argumental de su película. Acabamos hartos de escuchar al psicópata quejándose, por enésima vez, de su vida amorosa y de cómo su resentimiento hacia las mujeres le ha llevado a ser quién es y a hacer lo que hace –sic-.
Y en este aspecto las chicas, desgraciadamente, no se quedan atrás. Todas sus conversaciones (demasiadas) tienen la rara cualidad de trasportarnos muy lejos de la película mientras miramos, de reojo, nuestro reloj.

Y por si fuera poco, "The Hitchhiker" redondea la faena con dos finales tan innecesarios como previsibles y mal ejecutados. El primero de ellos desemboca en una escena de acción que provoca vergüenza ajena por su torpeza. El segundo es uno de esos finales que te hueles a kilómetros de distancia y acaban poniéndote de mal humor. Un desastre.

La sensación general que tuve tras finalizar la película fue una y muy clara: acababa de perder, inútilmente, noventa minutos de mi vida (el único consuelo que me queda es que no es la primera vez que esto me ocurre, ni tampoco será la última –el que no se consuela es porque no quiere).

Lo mejor: curiosamente todos los actores cumplen con creces (tanto las cuatro chicas como el psicópata). Sobre todo teniendo en cuenta el material que tienen a su disposición.

Lo peor: su falta de tensión, su incapacidad para perturbar, y dos finales a cuál más absurdo e innecesario. Acabas echando de menos al genial autoestopista de La Matanza de Texas.

Babysitter Wanted

Babysitter, una profesión de riesgo

Babysitter Wanted

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  • Título original: Babysitter Wanted
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Jonas Barnes, Michael Manasseri
  • Guión: Jonas Barnes
  • Intérpretes: Sarah Thompson, Matt Dallas, Bruce Thomas, Bill Moseley
  • Argumento: <em>(Ver comentario)</em>

68 |100

Estrellas: 3

Babysitter Wanted

Angie, una chica religiosa y apocada, acaba de llegar a la universidad y necesita un trabajo. Su mejor opción: convertirse en canguro para los Stanton y cuidar de un inocente querubín que nunca se quita su sombrerito de vaquero. Una serie de inquietantes llamadas telefónicas, y la posterior aparición de un extraño personaje a las puertas de casa, harán comprender a Angie que su vida, y la del niño, corren peligro.

Esta es la sinopsis oficial de "Babysitter Wanted". Y ésta intentaré que sea toda la información que obtengais sobre su argumento en este comentario.

Lo sé. Sé que contando únicamente con la sinopsis oficial es complicado convencer a nadie de que "Babysitter Wanted" sea una película que, realmente, merezca una oportunidad.
Su argumento nos trae ecos de "La Noche de Halloween" (Halloween, 1978), los primeros quince minutos de "Scream" (Scream, 1996) y, sobre todo, de "Cuando Llama un Extraño" (When a Stranger Calls, 2006), el remake que firmó Simon West en 2006.

Por lo tanto, lo más lógico es que nuestra primera impresión, al conocer de su existencia, no sea demasiado efusiva. Yo mismo, hace un par de semanas, redacté una breve reseña de "Babysitter Wanted", a raiz de su estreno en el mercado DVD USA, en el que calificaba la película como "prescindible" y "falta de originalidad" (y todo ello, por supuesto, sin haberla visto –sic-).

Pues bien, ahora ya he visto "Babysitter Wanted", y estoy en posición de afirmar que me equivocaba.

Los directores Jonas Barnes y Michael Manasseri nos han regalado una inteligente y entretenidísima película de terror que pasa por ser la mayor sorpresa, dentro del panorama de la serie B, en lo que llevamos de año.
Las claves del éxito son relativamente sencillas: un guión bien construido, un excelente ritmo que no deja lugar al aburrimiento (los minutos en Babysitter Wanted fluyen con pasmosa sencillez, de forma que la experiencia en ningún momento se hace pesada o cansina), unos actores que cumplen su labor con solvencia y profesionalidad (a destacar Bruce Thomas en el papel de padre), y una extraordinaria banda sonora, muy superior a lo habitual en este tipo de producciones (y os lo dice alguien que carece por completo de oído musical).

Tampoco quiero que nadie se lleve a engaño. Siendo una producción destacable y merecedora, sin duda, de una oportunidad, "Babysitter Wanted" no es ninguna obra maestra.
Contiene errores. Alguno de ellos de bulto: un absurdo flirteo amoroso, un Bill Moseley poco aprovechado en el papel de sheriff local, (Editado) y una escena final que pretende únicamente justificar una innecesaria secuela (Fin Editado), y que roza el ridículo más espantoso.

Tampoco es la quintaesencia del terror, ni un derroche de originalidad. Su capacidad para horrorizar o perturbar está bastante limitada y raramente logra meternos el miedo en el cuerpo. Las escenas que contienen un mayor nivel de suspense y terror son aquellas que, precisamente, coinciden argumentalmente con "Cuando Llama un Extraño", superando netamente en este aspecto al remake de Simon West.

Soy consciente de que todavía me quedo muy corto a la hora de ofreceros elementos de juicio que os empujen a decantaros por "Babysitter Wanted". Así que apelaré a la poca confianza o credibilidad que haya podido labrarme durante el tiempo que llevo al frente de Almas Oscuras para recomendaros "Babysitter Wanted", una pequeña película de terror cuyo mérito más significativo es el de saber entretener y divertir (lo cual no es poco).

Os gustará más o menos, pero creo, sinceramente, que vale la pena descubrirla. "Babysitter Wanted" es una película que corre un alto riesgo de pasar desapercibida. Sería una lástima...

Lo mejor: su capacidad para entretener.

Lo peor: (Editado) un final cuyo único objetivo es justificar una secuela innecesaria.

Mum & Dad

Un nuevo concepto de disciplina familiar

Mum & Dad

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  • Título original: Un nuevo concepto de disciplina familiar
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2009
  • Director: Steven Sheil
  • Guión: Steven Sheil
  • Intérpretes: Perry Benson, Dido Miles, Olga Fedori
  • Argumento: Lena trabaja en el aeropuerto. Cuando pierte el último autobús que le llavaría a casa, Birdie, su nueva amiga, le invita a pasar la noche en casa de sus padres. Cuando las puertas de la casa se cierran, la pesadilla da comienzo.

65 |100

Estrellas: 4

Mum & Dad

¿Fundar todo un subgénero basándose únicamente en determinadas escenas de violencia y tortura indiscriminada practicadas sobre víctimas indefensas? Eso es lo que ha conseguido, a grandes rasgos, el torture-porn.
Cómo nuevo género de terror siempre me pareció que estaría muerto apenas iniciara su andadura. Con el díptico "Hostel" (me divertí muchísimo con la primera entrega, y me aburrí terriblemente con la segunda) de Eli Roth y la retahíla de absurdas secuelas de "Saw", el cupo empezaba a estar cubierto. Los productos con la etiqueta colgada de torture-porn que nos llegaban desde el ámbito de la serie B o independiente tampoco ayudaban a ser optimistas (Live Feed, See Jane Run). Y todo esto sin mencionar que el género de torturas no es un fenómeno que se haya inventado o que haya aparecido de la nada durante la última década. La tortura siempre ha existido –y existirá- como una manifestación más de lo que, genéricamente, conocemos como cine gore.

Por lo tanto, presentar "Mum & Dad" simplemente como una nueva muestra del torture-porn me parecería absurdo e injusto con todo lo que tiene por ofrecernos esta impresionante y sorprendente muestra de cine de terror independiente, escrita y dirigida por el debutante Steven Sheil.

Lena, una joven emigrante polaca que trabaja en el servicio de limpieza del aeropuerto londinense de Heathrow, entabla amistad con su compañera de trabajo Birdie y el hermano de esta última. Al perder el último autobús de la noche que le llevaría a casa, Lena acepta la invitación de Birdie de pasar la noche en casa de sus padres, situada muy cerca del mismo aeropuerto. Cuando las puertas de casa de mamá y papá se cierran, Lena empezará a descubrir un nuevo concepto de educación familiar.

Es complicado saber con certeza si la intención de Steven Sheil era ofrecernos una oscura, pero a la vez paródica –y hasta cierto punto divertida-, reflexión sobre el estilo de vida de una desestructurada familia de nivel medio-bajo, o si la pesadilla obscena, sucia, enfermiza, demente y pasada de vueltas que nos ofrecen las imágenes y diálogos de este "Mum & Dad", alcanza un nivel de surrealismo tal, que acaba siendo la única culpable de que una leve sonrisa helada, histérica y culpable se dibuje en nuestro rostro durante la mayor parte de su metraje.

Mantener a la familia unida es lo más importante, y mamá y papá lo saben. Para alcanzar dicha unidad no dudarán en aplicar los más estrictos, crueles, vejatorios y retorcidos métodos de férrea disciplina.

La pesadilla es mayúscula. Violencia, tortura, mutilación, abusos sexuales,… todo vale para hacerle entender a Lena que debe respetar los estrictos códigos de comportamiento (absolutamente inmorales y que incluyen, entre otras lindezas, la permisibilidad de relaciones incestuosas) marcados por su nueva família.

Lena está atrapada. Las constantes idas y venidas de aviones sobrevolando el hogar de mamá y papá son, a la vez, una cruel metáfora de libertad y salvación; y un clarísimo indicador de lo profunda y arraigada que está la pesadilla y lo lejos que se encuentra dicha libertad.
Su única oportunidad para escapar –y sobrevivir- pasa por adaptarse, por integrarse en el núcleo familiar, por ser una más. Y es en esos precisos momentos cuando Steven Sheil aprovecha la oportunidad de teñir el horror y la locura con un soterrado humor negro -negrísimo- que nos hace más soportable el incomodísimo nivel de perversidad.

La aparente normalidad y cotidianidad de un tranquilo desayuno familiar con papá leyendo el periódico y mamá preparando las tostadas, se rompe, súbitamente, con determinados detalles de exagerada y surrealista escabrosidad (uno de los comensales atado a la silla y amordazado, otro trasportando sospechosos paquetes hasta el patio…), logrando la película, en esos instantes, sus mejores registros.

La extraordinaria combinación de normalidad/horror arroja unos resultados excepcionales y tremendamente divertidos. Y en este mismo camino también cabe destacar la acertadísima lucha fraternal que se establece entre Birdie y la recién llegada Lena (ahora hermanastras), ambas dispuestas a cualquier cosa por alcanzar el afecto de mamá, lo cual se traduce, automáticamente, en el visto bueno de papá –toda una garantía de supervivencia-.

Desde el punto de vista técnico hay muy poco que reprocharle a "Mum & Dad". Siendo como es una película de bajo presupuesto, sabe resolver perfectamente todas sus limitaciones presupuestarias con una puesta en escena y fotografía más que aceptables y que logran transmitir esa sensación de pesadilla enfermiza, claustrofóbica y putrefacta que requiere la historia.

Mención especial para todos y cada uno de los actores.
Perry Benson, en el papel de papá, alcanza, gracias a su excelente labor interpretativa, unos níveles increíbles de perversión y locura. Su rol de típico y aburrido padre preocupado únicamente por traer un sueldo a casa y mantener a raya a sus hijos, contrasta perfectamente –y en ocasiones, de forma realmente cómica- con sus repentinos estallidos de violencia, sadismo y depravación sexual (no hay que perderse detalle de su presentación -¿un homenaje encubierto a “American Pie”? No, no lo creo-).

En definitiva, "Mum & Dad" vuelve a demostrarnos por enésima vez que debemos rebuscar en el panorama de la serie B y el cine de horror independiente para encontrar nuevas y originales propuestas.
"Mum & Dad" es una película incómoda, salvaje y enfermiza, con un contínuo caudal de violencia que desemboca en una bizarra y desatada celebración de la navidad, y cuyo final, sin asumir demasiados riesgos, resulta visualmente espectacular.

Lo mejor: que abra nuevos caminos inhóspitos al llamado torture porn.

Lo peor: los que esperen una orgía de vísceras y sangre (ultragore) quedarán decepcionados.