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Bad boy Bubby

El mito de la caverna

Bad boy Bubbyr

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  • Título original: Bad boy Bubby
  • Nacionalidad: Australia | Año: 1993
  • Director: Rolf de Heer
  • Guión: Rolf de Heer
  • Intérpretes: Nicholas Hope, Claire Benito, Ralph Cotterill, Carmel Johnson, Sid Brisbane
  • Argumento: Recuido por mas de 30 años en un sótano Bubby descubre el mundo

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

Bad boy Bubby

Aprovechando el aislamiento para sacar adelante reseñas que se habían quedado en el tintero y que, de algún modo, recuerden los momentos singulares que estamos viviendo estas semanas, hoy toca el turno de un título muy poco conocido y absolutamente recomendable para almas oscuras, corazones tenebrosos, freaks inadaptados… y amantes del cine único.

Bad boy Bubby” os va a sorprender. Incluso a aquellos que la vieseis en su momento, refrescar su valiente narración, os hará poner en valor su calidad. La película que reseñamos hoy anticipaba, en 1993, muchos de los elementos que Lanthimos expondría en “Canino”. Película que, por otro lado, también bebe las esencias de “El castillo de la pureza” de Arturo Ripstein. Todas ellas toman como punto de partida el concepto platónico del mito de la caverna. Nos presentan a unos personajes que son incapaces de comprender un mundo que vislumbran a través de una óptica distorsionada.

Bubby lleva encerrado en un lóbrego sótano desde su nacimiento, hace más de treinta años. Le retiene su madre que le ha convencido que el mundo exterior es tóxico y que Dios, desde un crucifijo destartalado, le castigará si osa acercarse a la puerta. Los únicos amigos que tiene son las cucarachas, a las que desmiembra inocentemente, un gato y su madre, que lo mismo le castiga que abusa sexualmente de él. La súbita aparición de un sacerdote que afirma ser su padre, hará que el universo que se ha creado se desmorone de la noche a la mañana, enfrentándole a un mundo imposible de asimilar.

El australiano Rolf de Heer, autor también del guion, nos ofrece unos treinta minutos iniciales terribles y enfermizos, donde la* violencia verbal, sexual y física*, mantienen al espectador hipnotizado frente a la pantalla, al tiempo que trata de empatizar con Bubby y sufre, impotente, observando sus acciones. Unas acciones que para él son pura inocencia pese a lo alarmantemente letales que resultan. A partir de ese punto comienza una alucinante película, en la que Bubby recorre el mundo y trata de imitar todo aquello que ve.

El mayor acierto de “Bad boy Bubby” es no tomar en ningún momento medias tintas. Presenta ante la audiencia y el protagonista toda una galería de personajes y situaciones que transforman el devenir de nuestro héroe en un singular viaje al país de las maravillas, plagado de gatos muertos, mujeres de tetas generosas (en situaciones despojadas de sesgos machistas) y pizza. Mantiene la dureza y el terror inicial, pero con el paso de los minutos logra mutarlos en algo muy cercano a lo que se denomina actualmente como “Feel good movie”, es decir filtra todo lo narrado y lo transforma en un cuento positivo sin, merece la pena remarcarlo, los edulcorantes del cine comercial.

Con constantes reflexiones críticas a la religión y al concepto de Dios (como el cristo decapitado que vigila en el zulo, o que su padre vista de sacerdote) y también al principio de incertidumbre (la incapacidad del personaje de distinguir un gato muerto de uno vivo) la cinta se abre a infinidad de lecturas pero escapa de adoctrinamientos fáciles, siendo igual de disfrutable para aquellos que buscan los tres pies al gato (esté vivo o muerto) que los que busquen únicamente pasar el rato.

Puede que fuera por el coqueteo con el género musical (en un momento dado Bubby parece transformarse en Nick Cave) o por su aroma punk, pero el film me recordó a “Tommy” de Ken Russell o a “Hedwig and the angry inch” de John Cameron Mitchell, aunque son referencias muy subjetivas, pilladas creo por alfileres, que seguramente fabulara yo llevado por el entusiasmo.

Otro de los grandes aciertos en el buen resultado de este periplo, está en su actor principal Nicholas Hope. Nada fácil mantener durante casi dos horas esa mezcla de inocencia y comportamiento animal. La ternura de varias de sus secuencias (como la cena con la familia ultra católica o la secuencia en la que se abraza a una mujer con parálisis cerebral), o aquellas en las que aflora su parte más amenazante, necesitaban de una gran interpretación para funcionar tan bien como lo hacen.

No es terror. Es tan oscura y compleja al comienzo como extrañamente luminosa en su conclusión. Pero pese a sus rarezas yo no dudaría en darle una oportunidad . Si la disfrutas tanto como yo, puedes seguir explorando este mito de la caverna con “Brigsby Bear” que podría ser una versión más cómica, dulcificada y mainstream de la que nos ocupa.

Concluyo con una reflexión. Hoy en día sería imposible (o casi) que se rodara con tanta libertad e ímpetu creativo algo como “Bad boy Bubby”. Nos hemos autocensurado tanto, hay tanto miedo a los hipotéticos ataques de ciertos grupos de opinión, que varios de los momentos de la cinta serían impensables. Cuando la veáis os daréis cuenta de lo bien que funcionan estos instantes, y lo brillantes que resultan.

Bad boy Bubby

Bad boy Bubby

Bad boy Bubby

Lo mejor: Supone una montaña rusa de experiencias

Lo peor: Tan inclasificable en un género que puede no ser lo que buscas


Vuestros comentarios

1. mar 26, 16:11 | andres sosa (wapengo)

Peliculón! la vi hace años y me pareció y parece una obra maestra. Va de menos a más.

Esco sí la primera media hora es cruda de ver, no toma prisioneros.

2. mar 26, 22:45 | Demetrio

Yo tb la vi hace años y me pareció un peliculón, como “Santa Sangre” de Jodorowsky. El actor principal no se ha prodigado mucho pero lo borda. Es de esas películas únicas y escasas que se te quedan grabadas a fuego en el inconsciente o el subconsciente, no se cual es la diferencia. Brutal!

3. mar 27, 04:12 | game of trolls

el director y guionista de bad boy bubby arranca su pelicula contandonos el calvario particular que sufre “bubby” a costa de su tiranica madre. pero lo hace de una forma que nunca me parecio sordido ni grotesco. era una familia disfuncional bien “border” pero era como que le faltaba “algo”. “esto ya lo hicieron un monton de directores y mucho mejores que yo, que no me conoce nadie” pensaba rolf de heer mientras se imaginaba lo que iba a filmar. y entonces decide que “bubby” podria conseguir su libertad y ahi empieza a improvisar situaciones y a hilvanarlas de un modo que todas se concatenan sin que chirrien por ningun lado encima creando momentos tiernos, tensionantes y pervertidos todos juntos sin cambiar nunca el tono de lo que se esta contando. y encima te lo termina todo con ese final perfecto. y vos que pensabas que no iba a ser “la gran cosa” te quedaste viendo estas casi dos horas encandilado.
y claro, esto en “SHETflix” no se consigue ja ja.

CONCLUSION: recomendable para los que quieran ver algo distinto, extraño, singular, a veces bizarro (por la manera en que las diferentes personas con las que se cruza “bubby” lo meten en su circulo personal como si nada) y que no se adscribe a ningun genero ¡y se ven tetas! ja ja, como las de esta señora: www.muchozucko.com/8849/Some-might-say-Noooooo- (asi, con 6 letras “o”) (no se ve nada porno)

4. mar 27, 21:31 | ⛧Chupasangre⛧

Ver al colgao de Bubby intentado desenvolverse en un mundo en el que todo es nuevo para él, con sus rarezas y tal, es entretenido, pero no durante 2 horas.

Se hace demasiado larga.

Saludos.

5. mar 28, 00:07 | Mountain

Tengo una amiga que lleva años y años sin entender como yo, que me gusta tanto el cine de género, no haya visto esta película, mañana se lo cuento. Gracias Almas.

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