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Behemoth

En la montaña del aburrimiento

Behemoth

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  • Título original: Behemoth
  • Nacionalidad: USA - Canadá | Año: 2010
  • Director: David Hogan
  • Guión: Rachelle S. Howie
  • Intérpretes: Ed Quinn, Pascale Hutton, Cindy Busby
  • Argumento: Un pequeño pueblo sufre un terremoto, pero parece ser que están acostumbrados a estos movimientos sísmicos. Lo que no saben es que el próximo terremoto lo produce algo más que un simple movimiento de tierra.

30 |100

Estrellas: 2

Behemoth

Junto a mi compañero Bob parece que este año os queramos inundar de caspa: que si pirañas, que si yetis…Pero chicos, es lo que hay… diversión y bizarrismo por igual. En esta ocasión le toca el turno a una producción que viene de la mano del canal Syfy pero que para mi desgracia, y supongo que también para la de los degustadores de este tipo de cine, ha acabado resultando un poco decepcionante.

En un pueblecito están acostumbrados a los temblores de tierra, habituales en la zona. Pero un grupo de gente sabe que las últimas sacudidas son algo más que un simple movimiento sísmico; es el renacimiento de Behemoth, un monstruo que ya asoló a civilizaciones enteras anteriormente (incluidos los mayas… pobrecitos, siempre salen mal parados). Es por eso que destinan a un hombre al mencionado pueblo para acabar con tal amenaza. ¿Un solo hombre? Sí. ¿Lo logrará? Ya lo veremos.

Normalmente las películas, o libros, o comics, o cualquier arte visual con historias que contar se componen de varias partes: la introducción, el nudo y el desenlace. La introducción es obligada. Sin ella no sabríamos nada de la historia, ni de los personajes ni el porqué permanecemos, embobados, frente a la pantalla. Una vez hechas las presentaciones se desarrolla el nudo, en el que acontecen una serie de sucesos que intentan dar chicha a la historia. Y, finalmente, acontece el desenlace de la película.

¿Por qué os cuento esta tontería que ya sabemos todos? Pues porque parece que los guionistas de Behemoth o bien se han dejado algo en el camino o bien han calculado mal el tiempo que tiene que tener cada uno de estos elementos para lograr enganchar al espectador y que salga, si más no, mínimamente satisfecho.

Yo he salido “mínimamente” contento, sí, pero rozando el límite de catalogar Behemoth como un soberano - una palabra que la primera vez que la oí me hizo mucha gracia – truño.

Para aventurarme en esta reseña que mejor manera de hacerlo que como lo hace Rachelle S. Howie, guionista de Behemoth, que este mismo año también ha escrito Earth’s Final Hours, otra telemovie, pero en esta ocasión sin el amparo de Syfy.

La Introducción

Se nos presenta el pueblo, o al menos parte de él. Con tan solo unos planos te das cuenta que es uno de esos pueblos tranquilos y pequeños, situados en una zona boscosa y montañosa, el que trabajar de sheriff debe ser la hostia de aburrido si lo que te va es la acción.

Se presenta también al protagonista. El jefe de un equipo de leñadores (seguro que no han visto Treevenge) que un día como cualquier otro van a trabajar, con tan mala suerte que un pequeño temblor provoca que un arbolito caiga sobre la pierna de uno de sus mejores hombres. La sorpresa de todos se produce cuando levantan al tipo y comprueban que yace muerto. ¿Por qué, si solo le han dado en la pierna? Tranquilos tiene explicación… y cierta lógica. Pero antes de adentrarnos seguiremos con la presentación.

El protagonista tiene una hermana y un padre. La hermana cae mal desde el primer momento en que aparece, y durante todo el metraje tienes la impresión de que sus escenas están ahí para rellenar cinta o para promocionar a la actriz. El padre es un jubilado que se ha obsesionado con los últimos temblores de tierra y los atribuye a un monstruo. Vaticina a sus familiares y amigos lo que les ocurrirá y…bueno, el típico loco al que nadie hace caso. Lo sorprendente es que el actor es Garganta Profunda, si si, el de Expediente X, pero más viejuno. Un personaje que cae simpático y que protagoniza una de las escenas más divertidas y tontas de Behemoth.

El padre tiene una amiga, una chica joven y guapa que regenta un bar. Le ayuda a hacer la contabilidad del lugar a cambio de tan solo amistad, y también para que el hijo esté tranquilo sabiendo que su padre hace algo útil y no corre por ahí asustando a la gente.

También se presenta a un grupo de gente, del gobierno parecen ser, que investigan los terremotos y que parecen tener la clave de qué es lo que los producen. También parece ser que tienen en su poder el arma definitiva para acabar con tal cosa. Un arma transportada en un maletín.

Hasta aquí la presentación. ¿Verdad que se os ha hecho un coñazo? Pues esperad a verla. Escenas alargadas más de la cuenta para contarnos lo que en dos minutos ya sabríamos de los personajes.

El Nudo

Empieza la acción… y un huevo. Todavía más presentación. En este caso del monstruo. Muy lentamente vamos viendo como la tierra tiembla cada vez más. Que el dióxido de carbono sube hasta las rodillas, por lo tanto si tu cabeza está por debajo de éstas te mueres (de ahí la muerte del leñador). La hermana del protagonista y su novio de excursión en la montaña queriendo regresar al pueblo tras ver un enorme ojo saliendo de un agujero de la montaña (por cierto, muy bien hecho). El padre y su amiga encerrados en el bar con la escena graciosa que antes os comentaba: suben por unas escaleras hacia el tejado… y lo repiten tantas veces que parece un gif animado, hasta llegar a un punto en el que dices, “venga va, ya es suficiente, que tan tontos no pueden ser”. El protagonista, junto a una ex suya que aparece por ahí porque también ha notado algo raro en el suelo y acompaña a un tío del gobierno en busca del arma definitiva y….y ya está. Estas tres situaciones repitiéndose una y otra vez durante cuarenta minutos.

El Desenlace

Aparece el monstruo de dentro de la montaña (antes solo habían salido un par de tentáculos) gruñe, le disparan con el arma definitiva y fin.

Noventa minutos de película para contemplar al monstruo tan solo cinco minutos y ver cómo se lo cargan con una facilidad pasmosa… ¡vaya mierda de monstruo! ¿Y este era el bicho que se había cargado civilizaciones enteras?

Cuando estoy dispuesto a empezar a hacer una reseña en ocasiones me voy dando cuenta de si realmente ha merecido la pena ver la película. A veces me encuentro que cuando termino de ver la película me digo a mí mismo: “bueno, esta bien”, y mientras hago la reseña me voy calentando, voy recordando detalles y al final me acaba gustando un montón. También me he encontrado en la situación opuesta, que miro una peli y digo “¡uau! que pasada” y al hacer la reseña se va deshinchando ese globo maravilloso que me había creado. En Behemoth no sabría que deciros… la película es lenta, pero no es mala. Tampoco es buena, ni tiene ritmo, ni siquiera simpatizas con los personajes, pero tiene un no sé qué…¡qué cojones! creo que ahora que termino la reseña puedo decir que sí, que reniego del primer párrafo y puedo afirmar, definitivamente, que se trata de un truño. A excepción de la imagen final. ¿CGI? Claro, pero como dije en Mega Piraña no quiero oír nada al respecto.

Para terminar, decir que esta ha sido una de las reseñas más aburridas que recuerde haber escrito, así que si tú también te has aburrido al leerla ni te acerques a Behemoth. Avisado estás.

Lo mejor: La aparición del monstruo en todo su esplendor.

Lo peor: Demasiada introducción, lo que retrasa en exceso la aparición del monstruo. Y la hermana y su novio... que personajes tan tan y tan sobrantes.

Vuestros comentarios

1. ene 20, 22:39 | Ultraman

Este monstruo es posiblemente el más molón de la historia. ¿Cómo se puede tener entre manos a un monstruo tan chulo y hacer un truño? Es que ni adrede, oigan.

2. ene 21, 11:57 | Blanch

Ultraman Tienes toda la razón del mundo.

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