Thriller

Titane

Armaduras sentimentales

Has filtrado por categoría: Thriller

El callejón de las almas perdidas

mucho más largo que ancho

El callejón de las almas perdidas

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

El callejón de las almas perdidas

Pese a que esta no va a ser una reseña especialmente positiva, me gustaría que fuera por delante mi absoluta admiración por el trabajo de Guillermo del Toro. Si hay alguien brillante a la hora de crear atmósferas mágicas y evocadoras en el cine norteamericano actual, sin duda ese es el gordo querido. Es también uno de los creadores que mejor han entendido la fantasía como aderezo a dramas, westerns o cine romántico, sin renunciar de cuando en cuando a genuino cine de terror. Su último trabajo, El callejón de las almas perdidas, es un remake muy particular, que deconstruye la trama del clásico de 1947 y la engasta dentro de una pieza de orfebrería visual con el sello genuino del mejicano. Se vale de dos lenguajes: Uno como en La forma del agua, que mezcla realismo nostágico con magia (muy en la línea de la serie Carnivale) y el otro una reimaginación de cine negro, muy próxima al comic, que podríamos emparentar con las adaptaciones de Sin city. Dos mundos que para este que firma no sólo no terminan de casar, sino que parecen constantemente ponerse la zancadilla y competir en una batalla que tiene como principal víctima al resultado.

Bradley Cooper interpreta a un vagabundo que logra enrolarse en la troupe de un circo de fenómenos que, en el albor de la segunda guerra mundial, recorren la Norteamérica más deprimida. Este perdedor de manual poco a poco va transformándose en un personaje de peso dentro de la organización del circo y comienza a interesarse por los trucos que emplean, para sacarle los cuartos a los incautos pueblerinos, una pareja de mentalistas (David Strathairn y Toni Collette). Su ambición irá creciendo en paralelo con el deseo que siente por una compañera de espectáculo (Rooney Mara), con la que planea una vida más grande llena de triunfos. Cuando sus metas empiezan a materializarse, una bella psicóloga (Cate Blanchett) le planteará un peligroso atajo para lograr lo que siempre ha deseado.

Lo mejor: Lo visual y las actuaciones son excelentes. Su cierre es escalofriante.

Lo peor: Demasiado confusa en su recorrido y poco verosímil.


Titane

Armaduras sentimentales

Titane

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Titane

Dos películas pelean por imponerse en el nuevo trabajo de Julia Ducournau: La primera brutal, desgarrada y con poco sentido de la coherencia. La segunda, una trama más o menos convencional, con dos personajes sedientos de encontrar calor en el gélido hastío emocional en el que se mueven. Tal vez, el mayor acierto de la realizadora sea el mostrar el mismo interés por ambas líneas, creando una trenza perfecta que da como resultado algo con aroma único.

La cinta nos presenta, desde su más tierna infancia, a la protagonista Alexia (Agathe Rousselle), reclamando la atención de su padre y ocasionando un brutal accidente con su acción. Desde ese momento se establece una extraña conexión entre el personaje y el metal. Sin demasiada información adicional saltamos al presente, en el que la muchacha se ha transformado en una letal asesina que atrae a sus víctimas con sus encantos, antes de terminar con ellos de forma expeditiva. Con el discurrir de la narración su vida se cruzará con la de Vincent (Vincent Lindon) un bombero vigoréxico traumatizado por la desaparición de su hijo décadas atrás.

Lo mejor: Lo dinámico de su puesta en escena resulta muy atractivoy loo visceral de su desarrollo tambien.

Lo peor: Resulta pretendidamente críptica. La violencia extrema de algunas de sus secuencias la hace complicada de ver.


Escape room 2: mueres por salir

Nuevos puzles y poco más

Escape room 2: mueres por salir

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Escape room 2: mueres por salir

De la mano de Sony, y de nuevo bajo la dirección de Adam Robitel, nos llegó el pasado agosto Escape Room 2: Mueres por salir para traernos una nueva retahíla de acertijos y trampas mortales en un entretenido film sin pretensiones. Teniendo en cuenta el éxito de su primera entrega (costó 9 millones de dólares y recaudó más de 155), la secuela no nos resulta nada sorprendente. El estreno de Escape Room hace un par de años sirvió hasta cierto punto para llenar el vacío que había dejado por aquel entonces la saga Saw, y aunque nos acercaba una premisa mucho menos contundente que la popular franquicia iniciada por James Wan, a su manera era una especie de versión más asequible y digerible por el gran público.
La primera peli no inventó nada de nada en realidad, ni presentó nada revolucionario si tenemos en cuenta que en los dos años anteriores a su estreno se habían estrenado otras 3 películas con el mismo nombre y la misma premisa (Escape Room (2017), Escape Room (2017) y No Escape Room (2018)), películas que, si bien es verdad que tenían una factura técnica peor debido a un menor presupuesto, habían quemado ya un poco la temática y habían hecho que personas como yo llegásemos al estreno de Sony ya un pelín saturados y algo escépticos con lo que íbamos a ver. Pese a esto, Escape Room resultó un agradable entretenimiento que, aunque caía en muchos clichés, generaba tensión y mantenía intrigado al espectador de manera efectiva.

En el caso de esta cinta, se trata de una secuela directa muy ligada a la primera entrega, ya que comienza justo donde nos dejó el final abierto del largometraje anterior, con Zoey (Taylor Russell) y Ben (Logan Miller), a los que al poco se les unen los nuevos concursantes de esta segunda partida: Indya Moore, Holland Roden, Thomas Cocquerel y Carlito Olivero. Es imposible huir de la idea del “mas de lo mismo” en esta reseña, ya que la secuela repite el esquema de la primera parte, con una sucesión de secuencias-puzzle que los protagonistas deben resolver a contrarreloj, antes de que el juego acabe con sus vidas mediante las trampas más sádicas y retorcidas.

Lo mejor: Tensión, diversión y entretenimiento eficaz. La celeridad del metraje produce la suficiente intriga para adentrarse en una satisfactoria experiencia.

Lo peor: Arriesga lo mínimo, y desaprovecha la oportunidad de mejorar y evolucionar los puntos fuertes de la primera entrega.


Dos

Bailar pegados

Dos

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

Dos

Dos era una de mis películas más esperadas de la pasada edición del Festival de cine de Málaga. La cinta que firma Mar Targarona partía de una premisa potente cercana al universo Saw y de El ciempiés humano. Algo infrecuente en nuestro cine, que tal vez tiene en películas menores como La jauría de Carlos Martín Ferrera o Zerø de Iñaki Sánchez los aromas más próximos a la que nos ocupa. Targarona ha contado con un presupuesto mucho más generoso que las dos cintas patrias mencionadas y con el sello vintage al que nos acostumbran las producciones de Rodar y Rodar. Aparentemente una mano ganadora…

Un hombre y una mujer despiertan desnudos y cosidos por el costado en una habitación que parece de hotel. Saben quiénes son, pero no recuerdan cómo llegaron hasta allí, ni conocen qué relación existe entre ambos para haber sufrido tal castigo, aunque conforme pasen los minutos asomarán posibles causas. Con dolor e innumerables dificultades han de unir fuerzas y negociar los pasos a seguir para lograr ayuda del exterior.

Lo mejor: Tiene la duración justa para no aburrir.Logra sacar mucho partido del espacio escénico y lo valiente de sus actores.

Lo peor: Su explicación es una tontería.


La casa del caracol

Saca sus fallos al sol

La casa del caracol

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

La casa del caracol

El festival de Málaga hizo un hueco en su sección oficial a La casa del caracol, primer largometraje de ficción de la realizadora de cortometrajes y documentales Macarena Astorga. No era extraño teniendo en cuenta que la directora es malagueña y que la película ha sido rodada en el interior de la provincia. En el momento que escribo estas líneas el certamen sigue viento en popa, con lo cual entro de lleno en el terreno de la suposición, pero, visto el resultado, dudo mucho que esta cinta se lleve alguno de los galardones del evento. Buenas intenciones no le han faltado a este producto, aunque desgraciadamente, el film no logra la cohesión necesaria para espesar lo interesante de sus ingredientes.

Javier Rey se transmuta en un escritor en pleno bloqueo creativo. Para poder encauzar su nuevo libro alquila una casona en lo más silencioso de un pueblo interior de Málaga llamado Quintana. Desde su llegada es recibido con recelo por todos, menos la concejal del ayuntamiento que le muestra la propiedad (paz Vega). Pero también desde su llegada los misterios comienzan a rondarle. Por la noche es molestado por el constante aullido de los lobos, en un granero descubre que el pueblo esconde a “El Esteban”: un joven deforme que es tratado por todos como un animal, y el escritor es atosigado también con la leyenda del “Vímero”: un mito local mitad humano - mitad animal que empieza a hacerse alarmantemente posible. Todos estos sucesos inspiran al escritor que, página a página, se acerca al éxito, pero también a la locura.

Lo mejor: Un reparto atractivo. Pretende actualiza leyendas rurales. El uso de los elementos del cine de horror para hacer un thriller entre lo spicológico y lo sobrenatural.

Lo peor: Recoge muchas referencias formales sin aportar nada a las mismas. Algunas secuencias se antojan demasiado torpes.


Spiral: Saw

Dejar el pasado atrás, pero nunca del todo.

Spiral: Saw

Ver ficha completa


DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Spiral: Saw

“Saw”. Vuelve la saga mas cínica y que a su vez mayor cinismo despierta a la hora de ser valorada. La gallina de los huevos de oro explotada a unos niveles de industria que en ocasiones han abrazado el ridículo. Hubo un tiempo en que el estreno de una nueva entrega estaba asegurado una vez al año, concretamente en Halloween. Los fans vivieron aquel momento muy intensamente. Películas que, independientemente de su calidad, aportaban al espectador lo que este pedía. Un truco de magia muy barato, pero siempre con garantía de entretener y de conseguir que nos tapásemos los ojos ante algunas de las salvajes torturas que Jigsaw y sus discípulos preparaban para sus víctimas. Si de algo no se puede culpar a la saga es de falta de transparencia.

El detective Ezekiel Banks (Chris Rock), conocido por su inestable temperamento y por los errores de su pasado, y su nuevo compañero William Schenk (Frank Minghella) se verán involucrados en una serie de asesinatos que pondrán al cuerpo de policía en el punto de mira. Desde el primer cadaver encontrado, queda patente que todo el entramado es obra de lo que parece ser un imitador de Jigsaw, cuyos discípulos (y él mismo) llevan años muertos. A medida que la investigación avance, la comisaría y sus integrantes empezarán a verse, cada vez más, con el agua al cuello, mientras el asesino disfruta jactándose de sus fechorías a través de mensajes enviados a la propia policía.

Lo mejor: La trama policial recupera el interés tras muchas entregas fallidas en ese sentido.

Lo peor: No deja de ser mismo perro, distinto collar.