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MALDITAS PELICULAS!

Una reseña literaria de MASP

Nuestro querido amigo y colaborador MASP nos vuelve a sorprender, gratamente, con la reseña de un libro, que esta vez resulta ser un ensayo sobre películas con una oscura leyenda detrás. Sin más, os dejo con la sabiduria de MASP

SINOPSIS

Malditas Peliculas Poster¿Qué tienen en común “El Exorcista”, “La Semilla Del Diablo”, “La Profecía” y “Poltergeist”? Efectivamente, las cuatro son clásicos del cine de terror. Pero existe otro nexo de unión entre ellas: todas están envueltas en una leyenda negra que incluye muertes, accidentes misteriosos, cultos diabólicos y otros hechos difíciles de explicar, como si alguna oscura y desconocida fuerza sobrenatural no hubiese querido que esas películas se hicieran. ¿Estaba “El Exorcista” basada en una historia real? ¿Era Roman Polanski, director de “La Semilla Del Diablo”, adorador de Satán? ¿Es cierto que la banda sonora de “La Profecía” estaba tomada de una auténtica misa negra? ¿Por qué la saga de “Poltergeist” es conocida como “las películas que matan”?.

Pero “¡Malditas películas!” no es sólo la crónica escandalosa de un puñado de films supuestamente funestos. Es, más genéricamente, un recorrido alternativo por el lado oscuro de Hollywood – fábrica de sueños, reino de magia, pero también escenario de pesadillas, tragedias y supercherías de toda índole – desde la era muda hasta la actualidad. Un cocktail en el que se mezclan celebridades tan diversas como Rodolfo Valentino, Charles Manson, Vampira, Jayne Mansfield, Mick Jagger, Anton LaVey, Steven Spielberg y un largo etcétera. ¿Fue el accidente fatal de James Dean consecuencia del hechizo de una bruja celosa y vengativa? ¿Existe una maldición que afecta a todos los actores que se calzan el traje de Superman? ¿Qué extraña conexión une las misteriosas muertes de Bruce Lee y su hijo Brandon? ¿Es verdad que el fantasma de un niño aparece en la comedia “Tres Hombres y Un Bebé”?.

“¡Malditas películas!” es una obra rigurosa y amena que pretende mostrar la estrecha relación que siempre ha existido entre el cine y lo oculto, y que nos lleva en último término a plantearnos esta pregunta fundamental: ¿Hay realmente una serie de maldiciones diabólicas que pesan sobre Hollywood y sus estrellas, o es simplemente la fascinación que ejerce sobre nosotros ese deslumbrante mundo lo que nos induce a querer creer en ello?

EL AUTOR

Miguel Ángel Prieto nació en Madrid en 1971. Licenciado en periodismo trabajó como redactor en varias publicaciones especializadas en el mundo del cine. También ha colaborado en numerosas revistas, fanzines y páginas web dedicadas a la música rock y ha co-dirigido y presentado programas de radio en diversas emisoras de la capital. Además de su labor como traductor ha escrito los libros, “Vivir y Morir En Los Ángeles” (2003), “Desaparecidos En Combate” (2004), “Blade Runner” (2005), “James Dean, El Ángel Oscuro” (2005) y “La Música Del Diablo” (2006), su primera incursión en la literatura rockera (del que habrá reseña en su momento), todos ellos publicados por T&B Editores cuyo extenso catálogo podéis consultar en su página web oficial: T&B Editores

LA ENCUADERNACIÓN

El volumen está editado en rústica avinilada de generosas solapas con una portada tan impactante como familiar para los seguidores del género y una contraportada no menos genuina. Las 270 páginas de su interior gozan de un excelente papel satinado cuyo tacto produce sensaciones erótico festivas para cualquier lector avezado que se precie y además están dotadas de una profusa y magnífica documentación gráfica compuesta por fotos inéditas de rodaje y carátulas en un sobrio blanco y negro que le otorgan si cabe, un mayor aire documental y realista. La tipografía escogida es agradable a la vista, lo que termina por conformar un volumen de tamaño generoso pero cómodo de manejar.

INTRODUCCIÓN: EL CELULOIDE OCULTO

En este breve Prefacio, el autor revela su pasión por el séptimo arte y confiesa los motivos que le llevaron a escribir la obra que es objeto de esta reseña.

PARTE PRIMERA: RODAJES DIABÓLICOS

Malditas Peliculas 1Capítulo I: El Diablo Habla Esperanto: Se analiza la supuesta maldición que acompañó a la película “Incubus” (1965) de Leslie Stevens, una de las escasas producciones rodada en idioma esperanto y que cuenta entre sus protagonistas a un jovencísimo William Shatner antes de convertirse en el afamado Capitán Kirk de la mítica astronave Star Trek.

Capítulo II: La Mano Que Mece La Cuna: Nos ocupamos ahora del embarazo más famoso y complicado de la historia del cine, “La Semilla Del Diablo” (1968) de Roman Polanski, donde se relatan no sólo las dificultades del rodaje sino las atrocidades de “La Familia Manson” en el 10050 de Cielo Drive.

Capítulo III: El Hombre Olvidado Por El Tiempo: Extraños suicidios, sexo, brujería, drogas y mucho rock and roll acompañaron el infernal rodaje de “Performance” (1968) de Donald Cammell protagonizada por un tal Mick Jagger, líder de sus “Satánicas Majestades Del Rock”, los Rolling Stones, con escenas memorables que sirvieron de inspiración al mismísimo Tarantino para su rodaje de “Reservoir Dogs” (1992).

Capítulo IV: Satanismo Para Las Masas: “Es imposible reducir todas estas cosas a una mera coincidencia. Si alguien quería pruebas de que las fuerzas del Mal existen, creo que los extraños e inexplicables acontecimientos que tuvieron lugar durante la filmación de “El Exorcista” (1973), serían suficientes para convencerle”. William Peter Blatty dixit.

Capítulo V: El Número De La Bestia: EL compositor Jerry Goldsmith fue galardonado con el primer y único Oscar de su carrera por su banda sonora para “La Profecía” (1976) de Richard Donner cuyo archifamoso tema “Ave Satani” es probablemente una de las canciones más terroríficas de toda la Historia.

Capítulo VI: La Venganza De Los Espíritus Malignos: Dominique Dunne, la hija mayor de la familia, fue estrangulada por su ex-novio. Julian Beck, el malvado reverendo Kane, sucumbió al cáncer. Will Sampson, el bondadoso chamán indio, murió tras un trasplante. Y la pequeña Heather O’Rourke falleció de una extraña dolencia. Demasiadas “coincidencias” las que siguieron al estreno de “Poltergeist: Fenómenos Extraños” (1982) de Tobe Hooper.

SEGUNDA PARTE: EXPEDIENTES X DE HOLLYWOOD

Malditas Peliculas 1Capítulo VII: El Seductor De Ultratumba: Varios de sus fans, incapaces de soportar el dolor por la muerte de su ídolo, se suicidaron en 1926, cuando Rodolfo Valentino fallecía repentinamente dejando tras de sí mito y leyenda.

Capítulo VIII: La Cuadrilla De La Muerte: El asesinato del simpático perro Pete, envenenado en 1930 a manos de un desconocido, fue sólo la primera señal del funesto futuro que les estaba reservado a los miembros del serial televisivo “La Pandilla” (1922).

Capítulo IX: La Bruja Que Mató A Jimmy Dean: Sólo contaba con 24 años cuando falleció en un accidente automovilístico al volante del a partir de entonces “maldito” descapotable al que James Dean apodaba cariñosamente “Pequeño Bastardo”, según algunos, obra del maleficio de “Vampira” una “bruja” despechada.

Capítulo X: El Príncipe De Las Tinieblas Y La Corista Decapitada: Figura clave de la contracultura underground del Hollywood sesentero, Anton LaVey contaba entre sus amantes a las dos grandes “bombas rubias” del momento, Marilyn Monroe y Jayne Mansfield cuyas trágicas y prematuras muertes se achacaron a la influencia del Sumo Sacerdote De La Iglesia De Satán, autor de “La Biblia Satánica”.

Capítulo XI: El Cuervo Y El Dragón: Algunos afirman que fue una desgraciada reacción alérgica, otros, los más conspiranoicos, aseguran que fue obra de los “Tong” la mafia china por haber osado enseñar las milenarias artes marciales a los demonios occidentales. Lo cierto es que en 1973, Bruce Lee fallecía repentinamente y su hijo Brandon Lee, lo haría en iguales extrañas circunstancias veinte años después.

Capítulo XII: La Maldición De La Kryptonita: ¡Mira! ¡Allá arriba! ¡Es un pájaro! ¡Es un avión!… ¡No! ¡Es Superman! Al héroe comiquero más famoso del siglo XX le acompaña una terrible leyenda negra para todo aquél que desee portar su capa, hasta ahora sólo rota por Brandon Routh. Crucemos los dedos.

TERCERA PARTE: FANTASMAS, VUDÚ Y OTRAS HIERBAS

Malditas Peliculas 1Capítulo XIII: Un Guión Para Morirse: Hay guiones cinematográficos “malditos”, como ocurre en el caso de “Atuk”, una comedia esquimal que parece acarrear la muerte a todo actor que ose poner las manos sobre ella y entre cuyas presuntas víctimas se cuentan míticos humoristas de la talla de John Belushi o John Candy.

Capítulo XIV: El Espectro Que Nunca Estuvo Allí: En 1987 se lanzaba directamente en vídeo doméstico “Tres Hombres y Un Bebé” de Leonard Nimoy, lo que permitía a los espectadores pasar la película a cámara lenta y fijarse en truculentos detalles antes desapercibidos…

Capítulo XV: Este Muerto Está Muy Vivo: De todas las películas habidas hasta la fecha sobre el género zombie, una de las más fidedignas acerca del fenómeno haitiano es sin duda “La Serpiente y El Arco Iris” (1988) y así lo atestiguan las extrañas “dificultades” que durante su rodaje debió afrontar su director Wes Craven.

Capítulo XVI: ¡Agárrame Esos Fantasmas!: Nuestros ídolos hollywoodienses se resisten a abandonar la fama y popularidad de la que gozaron en vida y han decidido continuarla en su existencia ultra terrena como así atestiguan las visiones de sus fantasmas en diversos platós y conocidos hoteles.

CUARTA PARTE: BIBLIOGRAFÍA E ÍNDICE ONOMÁSTICO Y DE PELÍCULAS

Para que quien lo desee, pueda consultar rápidamente los datos y anécdotas relatadas y complementarlo con otras lecturas igual de sugerentes.

PUNTUACIÓN: 90/100

LO MEJOR: La ingente cantidad de aporte documental y fotográfico y su tratamiento serio y riguroso.

LO PEOR: Que te consideres un escéptico irredento… y como tal deberías observar tu escepticismo con escepticismo y disfrutar de esta soberbia lección escrita de cine.

Renaissance

La caída de los hombres

RenaissanceEn el año 2023 un terrible virus conocido como “Verónica” pone en serio peligro la supervivencia de la raza humana. El virus actúa con una rapidez inusitada, convirtiendo a los afectados en bestias salvajes dotadas de una fuerza y agilidad sobrehumanas… y, por supuesto, con un hambre voraz de carne humana.

Un reducido destacamento militar, bajo el mando del coronel Newseth, son los impulsores de Reinassance, una fortaleza situada en las inmediaciones de New York que alberga a un grupo de supervivientes, entre los cuáles se encuentra la doctora Phoebe, especialista en el campo de la microbiología y última esperanza de encontrar un antiviral que resulte efectivo; y también un reducido grupo de niños que se postula como el único futuro posible de una diezmada raza humana.

Un panorama literario devorado, literalmente, por una horda inacabable de zombis y un ejército de vampiros con inquietudes adolescentes, se prevé como el escenario idóneo para que un arriesgado debut literario como el de J.J. Lucas, con más de 400 páginas a sus espaldas, una historia de apocalipsis zombi de corte clásico y una portada terrible (en el peor y en el mejor de los sentidos); haya logrado hacerse un hueco en las librerías especializadas a través de Ediciones Atlantis (el libro se publicó el pasado septiembre de 2010).

La originalidad no sería la cualidad más destacable de “Renaissance, La caída de los hombres”. La mera lectura de la sinopsis de la novela nos revela – inevitablemente – una serie de referencias de corte cinematográfico que irían desde las primeras obras de Romero (en especial Day of the Dead), hasta llegar a piezas mucho más contemporáneas como pueden ser 28 días después, la saga de Resident Evil, o la adaptación/transgresión que Francis Lawrence realizó en 2007 de la mítica novela de Richard Matheson, “Soy Leyenda” (la concepción de unos infectados con capacidades sobrehumanas y fotosensibles –no soportan la luz solar- me recordó a los monstruos que se dan cita en la mencionada película de Lawrence).

Pero que nadie saque conclusiones precipitadas. Una vez asumimos que pisamos terreno conocido, el debut de J.J. Lucas irrumpe con toda su fuerza para acabar ofreciéndonos unos de las novelas de zombis/infectados más intensas y recomendables de los últimos tiempos.

El principal valor o fuerza de “Renaissance, La caída de los hombres” reside en sus personajes. J.J. Lucas se esfuerza lo indecible para ofrecernos un completo perfil de cada uno de los protagonistas a través de una serie de flashbacks que explican sus historias, sus orígenes, y que aportan rasgos decisivos de su personalidad que influirán en la toma de posteriores decisiones a lo largo de la novela. Y si bien es cierto que, en momentos muy puntuales, ese esfuerzo de J.J. Lucas por aportarle al lector la máxima información acerca de los protagonistas de la novela puede entorpecer el desarrollo de la trama (me estoy refiriendo a algún que otro flashback mal ubicado); la tónica general es que el lector agradece enormemente este acercamiento exhaustivo a los personajes. Es fácil identificar a los personajes (en una novela coral es algo que se agradece) y también es sumamente sencillo identificarnos con cada uno de ellos. Entendemos sus motivaciones, sus reacciones y sus decisiones en situaciones extremas porque les conocemos, porque J.J. Lucas ha tenido la deferencia de no convertirlos en personajes planos y arquetípicos, en simples comparsas que esperan su turno para ser devorados.

Junto a la excelente presentación de los personajes destacar la caracterización de los monstruos. Zombis y/o infectados (en la novela se les denomina Whiteeyes) dotados de una fuerza y una agilidad sobrehumanas y que rehúyen la luz solar. Pero lo que les hace realmente temibles es su capacidad para adaptarse, para aprender y para evolucionar; siempre con un único objetivo en sus mentes: devorar humanos… y solamente humanos (el resto de especies no les interesan). En este sentido me pareció realmente interesantísimo el pasaje de la novela que sigue la evolución de un grupo de infectados que han permanecido durante años confinados en el interior de una gruta.

En definitiva “Renaissance, La caída de los hombres” supone un debut sorprendente que pone de manifiesto la capacidad de su autor a la hora de crear personajes consistentes y situarlos en un contexto de horror puro y duro (hay pasajes realmente terroríficos) y acción trepidante. A pesar de algunos defectos sin duda imputable a la falta de experiencia de su autor, “Renaissance, La caída de los hombres” es una muy recomendable novela de horror que te atrapa desde el capítulo 1 y no te deja hasta llegar a una conclusión abierta que promete una segunda novela a modo de secuela en la que seguro que J.J. Lucas ya estará inmerso. Un servidor la espera con ganas…

La Busqueda

Una herencia de horror y sufrimiento

La BusquedaEn la Nueva Inglaterra de 1924, cuando en los usos y costumbres conviven todavía rémoras del pasado con el inicio de la modernidad, un joven tímido y solitario, atraído por el ocultismo y a la búsqueda de sus desconocidos orígenes maternos, se encuentra con un extraño misterioso que le empujará a increíbles revelaciones al respecto.

La breve sinopsis de La Búsqueda revela tan solo la punta de un hermoso iceberg y, probablemente, una de las mejores muestras de lovecraftiana escritas en España de forma independiente. Cuando digo “independiente” quiero decir que, a través de la Editorial Círculo Rojo, Beatriz T. Sánchez, una bella gallega cuya vocación natural es la literatura en cualquiera de sus ramas fantásticas, autoedita su debut como novelista con el consabido esfuerzo personal de redacción, corrección y económico.

Esta entrega absoluta, para con la literatura, se plasma en una obra impresa claramente deudora de Lovecraft, Poe y Anne Rice; con una prosa elegante, clara y a la vez profunda, Beatriz nos sumerge en el catastrófico y metafórico viaje de Sigrid, un joven cuya sed de conocimientos, en concreto acerca de su ascendencia y todo lo relativo a lo sobrenatural, le lleva a hundirse en un maelstrón de horrores cósmicos donde el juega un papel tan clave como repugnante. Ya veis que dicho argumento marca las pautas inexorables propias de un digno homenaje a la decadente atmósfera imaginaria que nos evoca la Nueva Inglaterra de principios de siglo XX, merced a los trabajos previos de los autores masculinos ya citados. Un tributo que, sin lugar a dudas, desprende absenta y hiede a ajenjo gracias a la poderosa capacidad descriptiva de su autora, que se muestra especialmente hábil en lo visual y, en concreto, la caracterización de los vestuarios de los variopintos personajes que pululan por una población pequeña y oscura; no en vano, Beatriz, a cursado estudios en diseño de moda.

La trama va desgranándose lentamente a través de los descubrimientos de Sigfrid, muchos de los cuales se narran recurriendo a los diálogos entre los dos personajes principales (Sigfrid y su misterioso gurú: Yalgur) o sueños aterradores, donde la prosa se vuelve decididamente siniestra y ominosa. Con un ritmo para nada moderno y que sin duda ayuda a la clara comprensión del texto, el protagonista se enfrenta a la dualidad que los escritores góticos siempre condenan a sus personajes. En este caso, la liviandad del ser humano o la destrucción del ego en pro de un fin cósmico mayor e, interesante detalle lovecraftiano, destructivo.

Narrada en tercera persona – hecho que aleja formalmente a su autora de los maestros Poe y Lovecraft –, esta breve novela de ciento treinta páginas, se hace realmente rápida de leer y demuestra un dominio del lenguaje más culto, cuya ampulosidad pueda disgustar a las nuevas generaciones criadas bajo el manto de la televisión y los mensajes crípticos de los móviles. En todo caso, ellos serían los que se perdiesen una obra increíblemente perfeccionista que, dado su humilde origen, sorprende por la calidad del contenido así como por su presentación. Se pueden encontrar pequeños fallos entre sus páginas, manchas gramaticales y de formato sin importancia que sorprenden por su escasez (de nuevo la autora tuvo que tirar de corrección propia para sacar adelante su trabajo) y que se yerguen adalides de la frase hecha: “el encanto de lo imperfecto”.

Quizás la inclusión de unos elementos vampíricos – totalmente justificados por la trama, eso sí – reste cierta fuerza al núcleo central del libro; estas pinceladas sanguinolentas tienden a la fría ensoñación sensual de Anne Rice (Crónicas Vampíricas, La Hora de las Brujas, etc), algo que el uso de la tercera persona refuerza demasiado para mi gusto. Mera opinión personal debida a que un servidor, pese a haber leído una buena parte de la mastodóntica obra de la autora norteamericana, reconoce no disfrutar mucho con la imagen del vampiro como atractivo depredador o atormentada víctima de sus deseos más tenebrosos; afortunadamente, Beatriz no se prodiga en este terreno y La Búsqueda verdaderamente cobra fuerza con las atroces frutas del árbol genealógico de Sigfrid Van Allen (sí Beatriz es aficionada al hard rock ya no os sabría decir).
Tampoco las escenas excesivamente macabras y explicitas se cuentan entre lo mejor de esta obrita; es complicado mantener el equilibrio entre lo sugerido y lo explicito pero también lo es mantener la atención del lector, dentro de una novela, sin mostrarle los peligros a los que se enfrenta habiendo seleccionado tu obra. Así que sin problemas con la casquería, las escenas fuertes – tanto físicamente como psicológicamente – se suceden a buen ritmo sin restarle protagonismo a la historia, a la par que saciando la sed de sangre del lector de terror moderno.

Como buen aficionado a Lovecraft siempre me gusta indagar, escarbar donde haga falta, a la búsqueda (algún día tendré más problemas que el propio Sigfrid) de nuevas interpretaciones sobre la mitología de Los Antiguos. Dicha curiosidad, compartida por cientos de miles de personas, me ha llevado a un porcentaje muy reducido de autores o historias realmente validas, voces distintas que entonen los cánticos (a bote pronto os diría que Grant Morrison, Duane W. Rimel, Ramsey Campbell, Ligotti…).
Pese al culpable placer que siento leyéndolos, los pastiches son solo la paja entre la que se esconden las historias interesantes de verdad. Que su origen sea más o menos comercial, autorizado o no, que usen la terminología o los tomos oficiales no importa; bien demuestra Beatriz que para relatar cuentos de miedo no hay barreras: la autoedición es la plataforma más libre y fecunda, dentro de un mercado sobresaturado de zombies. Y lo hace creando una historia propia donde los horrores cósmicos ejercen solo de telón de fondo para la narración de un destino maldito, más propia de un autor del diecinueve que de una tranquila chica dezana.

Así pues, estamos ante un estupendo debut que espero sea lo suficientemente bien recibido como para que su autora no se aleje mucho de la literatura, privándonos de una de las nuevas damas del pulp, cuyo trabajo hubiese encantado a escritoras de la talla de C. L. Moore o Greye La Spina… ¡ahí es nada!

Juventud Canibal

Antología del horror extremo

Quiero agradecer públicamente a Elniniodecristal el gran gesto que tuvo conmigo al regalarme esta maravilla de antología, él fue el culpable de que yo la buscara incesantemente sin ningún éxito…
Ninio, creo que en el momento en que me lo regalaste, me dejaste tan en estado de shock que no fui capaz de expresar lo suficientemente bien mi agradecimiento, así que públicamente quiero decirte, que eres grandísimo, hermano.

Juventud Canibal (Gioventú cannibale) (1996)
Varios Autores

Juventud CanibalJuventud Caníbal, o lo que es lo mismo, las diferentes visiones del horror descritas por escritores italianos es toda una señora antología de horror extremo y la definición de extremo, en este caso viene dada por la forma, por el fondo, por la naturalidad de lo escalofriante, por la calma, por la violencia, por la exageración, por la muerte y por la propia vida.

Para semejante empresa, Daniele Brolli, editor de esta antología, reunió a los once jóvenes escritores más underground y prometedores en este terreno que había en Italia, en una Italia que no destacaba precisamente en el splatterpunk, para demostrar al mundo que en aquellas tierras, se estaba gestando un cambio, cambio que finalmente pocos autores continuaron.
Igualmente, considero que Juventud Caníbal, debería ser un referente para todos aquellos a los que les guste visualizar el horror a través de las sagradas páginas de un libro. Esta recopilación de relatos es una zona de lucha entre las diferentes vertientes de la vida.

Antes de comenzar con cada uno de los relatos, me veo en la obligación de comentar que Juventud Caníbal está totalmente descatalogada, y lo digo, ahora al principio, porque no me gustaría dejar a nadie con la miel en los labios y contar las maravillas de esta antología para que luego sea difícil encontrarla, así que, el que quiera continuar leyendo, que lo haga bajo su responsabilidad (en realidad chicos y chicas, quiero que continuéis todos leyendo…)

ATROCIDADES DIARIAS

El libro arranca con ”Nochecita”, por Niccolo Ammantini y Luisa Brancaccio escribiendo a dúo lo que vendría a ser una bizarra noche en la que Enmanuel (uno de los protagonistas) tiene como única intención bajar a la calle a fumar algún porro con su enajenado colega Aldo. ”Nochecita” pasa por macabras situaciones, presentando al cerebral Enmanuel sumergido en un cúmulo de sinsentidos a los que se ve arrastrado por Aldo: el robo de una cría de canguro del zoo (y verse al borde de la muerte por la mamá canguro), intentar que Aldo no dispare a los transexuales, rechazar las proposiciones sexuales de la desquiciada Melania…
“Nochecita” es un paseo en una noche de verano por el límite de la histeria y la psicosis. Una buena carta de presentación del largo viaje que Italia nos tiene preparado en clase preferente hacia el Infierno, al que descendemos sin ni siquiera darnos cuenta.

“Y Roma llora” – Alda Todorani. Éste es un desgarrador documento en el que la frialdad del protagonista, en sus despiadadas ejecuciones, hiela el alma. Explícita y enfermiza, esta pieza es la disección de una mente totalmente embrutecida, donde no hay cabida para el remordimiento o la compasión. Solo existe el trabajo bien hecho (y no es un “trabajo” al uso). Está claro que si Roma llora, es porque alguien la hace llorar.

“El mundo del amor” – Aldo Nove. El sr. Nove ,nos presenta uno de los relatos mejor escritos de toda la antología, con un irreverente e impecable estilo que hace que lo mas natural del mundo sea que dos amigos en pleno cuelgue y sumidos en el mas profundo hastío, después de ver una película pornográfica extrema, cercana al snuff, decidan cortarse las pollas para hacer su primer 69 como mujeres y su último 69 como moribundos (todo esto entre risas y sangre a borbotones).
Leer este relato de tan solo 10 páginas y ser partícipe de una alucinada “iluminación” tan terrorífica, como aparentemente ingenua, es asistir a un acto de maestría con las letras.
Es escalofriante y a la vez irresistible cómo un atroz acto de auto mutilación puede ser presentado como algo simpático y “normal”. Yo solo puedo decir que me quito el sombrero ante Aldo Nove ,por lograr salir exitoso de una tarea aparentemente inverosímil y totalmente transgresora (en una absoluta contraposición de forma y fondo literarios).
”El mundo del amor” es un relato que engancha desde el primer momento, un relato, que desde mi punto de vista, bebe directamente de la narrativa de Brett Easton Ellis (clara influencia en la mayoría de los autores).Brillante

“Caperucita Splatter” – Daniele Luttazzi .El propósito del título del relato ya es toda una declaración de intenciones y avanza lo que nos vamos a encontrar: la suma de un cuento tradicional más la sangre y la saña de un autor sediento de violencia.
A esta nueva Caperucita cuesta entenderla al principio, no sabes dónde te mueves ni con quién lo haces, pero una vez que coges el ritmo y lo sincronizas con el famosos cuento, todo encaja y a la vez se desmiembra,
Un buen ejemplo de lo que el splatterpunk puede ofrecer: sangre, sexo, saliva y todo tipo de fluidos, fealdad y repulsión. Elementos que unidos en pocas páginas son algo totalmente atrayente (una “película” que a todos nos gustaría ver, nos gustaría mucho mucho , ¡sí señor!)
La gracia de esta “revisión” de la chica de la caperuza roja es que ya no hay buenos ni malos, vivos ni muertos, personas o cosas, solo hay depredadores y víctimas que terminan depredando.

“Diamonds are for never” – Andrea G. Pinketts. Un cruce de historias desquiciadas en las que un niño ,en el transcurso de un viaje, es testigo del desorden mentales de sus progenitores, mientras un autobús con viajeros de la tercera edad es “atacado” por Nico, un personaje ávido de sangre y muerte, que se verá despedazado por las manos artríticas de aquellos a los que se les escapó la juventud hace mucho tiempo. La sensación al leer este relato debe ser parecida a la que supongo que se tendrá cuando comienzas a cavar, y cavas muy profundo y de repente te das cuenta que estás cavando tu propia tumba.

ADOLESCENCIA FEROZ

“Diario en verano” – Massimiliano Giovern. Este relato, de extensión media, es el diario de Asia, una adolescente rebelde y con las ideas muy claras, que nos deja ser espectadores de pequeños fragmentos de su vida.
Como buena voyeour, asistí curiosa a la vida y los pensamientos de esta chica .Me gustó verla disfrutar del verano con su amiga Fiore, me gustó compartir con ella sus experiencias con su psicótico noviete Nicolas, me gustó su inocencia, me gustó el final, me desgarró el final, me descolocó el final.

“Trencitas Rubias” – Matteo Curtoni. El Sr. Curtoni consigue, con una narración rápida y totalmente visual, hacernos reflexionar junto con su protagonista, sobre la belleza y la crueldad de la muerte, de una muerte absurda y taaan llena de vida (sí, una muerte llena de vida).
“Trencitas rubias” nos transporta a un concierto de punk en el que todo el mundo se deja llevar por la música, todo el mundo menos la adorable trencitas rubias, que baila al son de una música que solo ella puede oír, trencitas baila para siempre y lo hace realmente bien.
Un relato profundamente hipnótico.

“Cosas que yo no se” – Matteo Galiazzo. Apasionante relato de estilo impecable y fascinantes explicaciones teológicas sobre los 25 posibles nombres de Dios según los testigos de Jehová y sobre cómo ,la protagonista, mantiene que Jesús no murió en la cruz, sino de una manera muchísimo mas cruel y espantosa (y explícita en el texto) y también sobre cómo Eliah (amigo de nuestra querida chica),acusa de incesto a Jesús, quien según su teoría ,fue el desvirgador interno de María (en el momento del parto, Jesús tuvo que romper el himen de su madre y lo hizo desde dentro).
Desde luego, la visión de Galiazzo sobre estos temas engancha, y mucho. Devoras el relato con ansia, esperando una nueva teoría… y esa teoría llega, vaya que si llega!!
La base central del relato se asienta sobre la teoría de que Cristo, con su inmensa bondad, nos convirtió a todos en seres mucho mas malvados que él (nadie podía competir con una altruismo tan desproporcionado), por tanto que Cristo nos convierta a todos en seres malvados, le convierte a él en el Anticristo. A partir de esta teoría (o al menos es la que yo entendí),los actos de bondad y maldad son cuestionables, e incluso la protagonista, con toda la naturalidad del mundo y muy bien argumentado, justifica los actos de José (asesino del que está secretamente enamorada),y lo peor de todo es que terminas entendiéndola.
“Cosas que yo no se” pone el punto sobre la i de una forma magistral.

MELANCOLÍAS DE SANGRE

“El Ruido” – Stefano Massaron. Permitidme que os diga que éste fue el relato que mas me gustó, porque simplemente me desgarró. Un relato inscrito en la tradición literaria clásica, con una claro principio, desarrollo y final, que te remueve las entrañas y te deja un gran vacío una vez que lo has leído.
Si el drama se puede expresar en palabras,”El Ruido” es DRAMA. Un drama que atormenta y duele.
Massaron nos cuenta la historia de Débora La Bola, una niña de 11 años y su relación con otros niños de su edad, como Carmine, Franco o el narrador de la historia. Hay que tener en cuenta que la historia se cuenta desde tres puntos de vista diferentes y complementarios al mismo tiempo: desde el punto de vista del co-protagonista-narrador, desde el punto de vista de la madre de Débora y desde el punto de vista de la propia Débora.
Un interesantísimo viaje a un barrio marginal, en el que los abusos ,las palizas, las violaciones, la sangre y la deshumanización está a la orden del día.
Una historia de rabia y culpa. Una delicia. Un ruido que se lo traga todo.

“Dia de paga en la calle Ferreto” – Paolo Caredda. Lo cierto es que esta historia rompe la dinámica de Juventud Caníbal (donde predominan los relatos cortos-aunque los hay de diferentes extensiones-), y lo digo porque eso juega en su contra. ”Día de paga en al calle Ferreto” es, con diferencia, el relato mas largo y tenido en cuenta que es el último, no ayuda nada, es más, cansa.
Innegablemente, está bien escrito, pero es difícil entenderlo, de hecho, hasta casi el final puedes tener una vaga idea, pero no encuentras el sentido, esto hace que resulte pesado y teniendo en cuenta que tampoco se pude decir que sea un relato cruel (aunque hubo un momento en que yo creí que se iba a armar la de dios…y falsa alarma). En el fondo, esta historia de venganza no está mal, en la forma, le sobra mucha historia y le falta mala leche.

Juventud Caníbal es la mejor antología de relatos de horror (que no terror) que yo he leído nunca, con unos escritores que pueden decir bien orgullosos que comparten las ideas de Fulci, Argento y Bava (para quienes en las promesas de bienestar acechaba la aberración)
La parte negativa que yo he encontrado es que la traducción es de auténtica pena y eso muchas veces, hace que no comprendas el verdadero significado de lo que te intentan decir.
Juventud Caníbal es una lectura obligatoria para los amantes de la literatura extrema, tan sumamente disfrutable, que 15 años después de que se publicara, yo daría lo que fuera porque Italia se animara a presentar una segunda entrega, (espero que si no se anima Italia, algún otro país lo haga… secretamente me encantaría que fuera España…)
Lo que es innegable es que leyendo a estos autores, descubres que el lado oscuro está mucho más cerca de lo que cualquiera de nosotros podemos pensar. Lo malo (o bueno, dependiendo de cómo se mire) es que ese lado oscuro es precisamente lo que nos gusta.

Writing Of

Lo que no se lee de una novela

WO PortadaEn 2009, Alberto Bermúdez tuvo el valor, otros dirán la “osadía”, de auto publicar su primera novela (posteriormente publicada por Dolmen): “Zoombi, el Apocalipsis Zombi con denominación de origen”. El primer libro de zombis puramente “cañí”, una sátira del género única en su especie. ¿Un chiflado? ¿Un visionario? ¿Un cachondo? Probablemente todo eso y mucho más.

Alberto quiso agradecer a todos aquellos que mostraron interés en su debut literario con la auto edición, en formato pdf descargable, con un texto nacido a partir de sus experiencias como escritor novel llamado Writing of; anglicismo que adapta a la vertiente literaria el término “making of”, y que viene a resumir abreviadamente la castiza expresión de “todo lo que se cuece entre bambalinas”. Un compendio de vivencias, éxitos, frustraciones, reflexiones existencialistas, búsqueda de inspiración y otras paranoias; contadas con ese tono humorístico, desenfadado y ácido que caracteriza al autor. Un estupendo manual para el escritor novel que desea ver su libro publicado, aunque le vaya la salud y la cordura en ello. Una narración impregnada de fina ironía que viene a complementar la obra original y que cosechó un éxito inesperado, aunque fuese en el copado mundillo de las descargas electrónicas.

Consciente de su valor, más allá de su función como guía para todo aquel que desee saber lo que hay hacer (y lo que no) para editar un libro y sobrevivir al intento, Alberto ha querido aprovechar el bagaje obtenido en la creación de su respetuosa sátira sobre zombis y nos ofrece una versión ampliada, corregida e ilustrada por Nacho de Marcos, de su “Writing Of: lo que no se lee de una novela”. ¡Y es que algunos no aprenden nunca! Una obra indispensable para todos aquellos cuyos intereses sean indistintamente: los muertos vivientes, la comedia, el terror, la literatura, los ensayos o, incluso, el análisis psicológico. De hecho, este descenso a la mente de un creador de historias nos desnuda a su autor de forma pocas veces vista, y quizás sea este aspecto incluso más interesante que cualquiera de los anteriormente mencionados. Casi asistimos al nacimiento de un nuevo subgénero literario, una especie de metanarración biográfica donde la realidad se ve supeditada a la gestación de una obra de ficción. ¡Vamos, una nueva clasificación de obras de ensayo, que ni me atrevo a bautizar!

Una de las notas más destacables de la obra es el recurso humorístico de dos personajes muy especiales: Dr. Jekyll y Mr. Hyde, que salpican la lectura con divertidos diálogos e imprimen un adecuado ritmo a la lectura. Alberto sabe sacar partido hábilmente a esta pareja de alter egos – uno bonachón y bienintencionado, y otro socarrón y mal educado – de una forma sorprendente, integrándolos en el texto de tal manera que, prácticamente, uno acaba creándose en la mente unos propios.

Dentro de un panorama literario que quizás trata con demasiada seriedad el género del terror, en el que no abundan los textos humorísticos, satíricos y desenfadados; la obra de Alberto Bermúdez (Zoombi: el Apocalipsis Zombi con Denominación de Origen, Writing Of: Lo que no se lee de una novela), supone un soplo de innovación y originalidad indiscutible. En resumidas cuentas, si queréis pasar un rato divertido, y sumergiros en un texto pícaro y personal, es una lectura de lo más recomendable, refrescante en esta calurosa época estival.

Una duda que se suscita tras su lectura, en concreto la del título de la obra, es que nos deparará el autor en el Vol.2 de este título, aunque leído lo leído… seguro que se trata de una apuesta original y diferente, esperemos que sea pronto.

WO Grande

Los que queráis conseguir una de las limitadas copias editadas y, además, rubricada por el propio autor solo tenéis que visitar: www.damemiedo.com.

También podéis haceros con vuestra copia, pero esta vez sin dedicatoria, en www.editorialcirculorojo.com o www.cyberdark.es

Por si todo esto fuese poco, Alberto pone a nuestra disposición – en descarga directa – tanto un extracto del Writing Of como de la obra primigenia, Zoombi.

Para más información adicional, podéis pasaros por la página web del autor: www.zoombi.es

Miedo en la Medianoche

Literatura alternativa

Miedo en la MedianocheLos libros son esos objetos que llegan a tus manos de las formas más inverosímiles y en el momento que ellos consideran oportuno. Pero lo importante no es como llegan ni cuando, la cuestión es que llegan… siempre lo hacen. En esta ocasión una humilde recopilación de relatos ha salido a mi paso para rememorar tiempos jóvenes cuando, parafraseando a Karina, todo me parece mejor. Concretamente me ha trasladado hasta esos ociosos días donde un relato de Stephen King – bajo la chirriante banda sonora de los Ramones – servía para alimentar mi febril y poco exigente mente, durante cientos de piscineras tardes soporíferas.

Óscar Diezma Garduña editó este abril, junto a Círculo Rojo, su primera recopilación de relatos cortos. Pese a ser durante toda su vida un irredento aficionado a la literatura macabra, algo que enseguida se colige acudiendo al contenido de su narrativa, es ahora cuando se ha lanzado a la aventura de la auto publicación de cuentos – y es que de chiflados está lleno el mundo –; todo sea dicho, una vez acaparada alguna experiencia tras la publicación de manuales técnicos sobre informática y seguridad en importantes editoriales.

La obra con que se presenta en sociedad, contiene doce relatos – bastante cortos y accesibles –, el inicio de una novela escrita en su tierna adolescencia y un cuento, de temática zombie, más extenso y dividido en varios capítulos. En Miedo en la Medianoche encontraremos una mirada sencilla y directa al terror de consumo rápido que ya popularizó Stephen King a lo largo de su dilatada carrera y, especialmente, a finales de los setenta/principios de los ochenta.

Como si se tratase de un pastiche de la primera antología del autor norteamericano, El Umbral de la Noche (1978), el muestrario de vampiros, zombies, fantasmas, demonios y otros elementos terroríficos menos comunes (por ejemplo: la divertida máquina fotocopiadora que aterrorizó a todo un instituto o un extraño caso de “cuernos” muy literal), tiene su propio camposanto construido en Maine. Y no es el único paralelismo entre la selección de Óscar y la citada obra de King, el tono general, las situaciones y argumentos son herederos directos de los relatos primerizos del “rey del terror escrito”.

Aunque este exceso de influencia sea claramente un lastre para el disfrute del lector avezado – el cual podría llegar sentirse muy defraudado –, también resulta un soplo de aire fresco esa inmediatez, casi “amateur” o “juvenil”, tan olvidada en los tiempos que corren de sagas imposibles en extensión dado su nulo contenido.
Óscar plasma su visión, sin andarse con rodeos superfluos, y esto si redunda en beneficio de la cuidada edición típica de Círculo Rojo. Siempre, claro está, que nos acerquemos a los cuentos de esta colección buscando algo directo, sin complicaciones y asumamos los abundantes fallos inherentes a una auto publicación donde por ejemplo, la corrección ha caído en manos de su propio autor.

Que todos los relatos transcurran en Nueva Inglaterra (sí, también existe alguna pincelada “lovecraftiana” aunque poco “cthulhuidea”) podría parecernos un intento de cohesión interna que, a mi juicio, existe pero también provocada por una intencionalidad muy clara de su autor: el ciclo del miedo.

El desfile de lugares comunes dentro de la iconografía tétrica, el pequeño y breve engaño que busca un ligero escalofrío, obedecen a la voluntad de Óscar en medir el miedo según el mentado ciclo; que a efectos prácticos no es más que una escala que une los miedos intrínsecos de una persona con su estado de ánimo mientras ojea cuentos “aterradores”. En resumidas cuentas lo que siempre han buscado todos los escritores de terror; sí, incluso Stephen King, del cual sigue sus huellas el autor que hoy nos ocupa. Incluso quizás las siga demasiado en momentos puntuales. Claro que… – y esto es una suposición propia – supongo que los cuentos están mayoritariamente escritos por Óscar en su juventud; lo cual explica esa fidelidad extrema a la pluma más simplista de King, así como ciertos detalles de estilo que son necesarios pulir. Pero insisto, es mera opinión personal.

Sin lugar a dudas, viene bien revisitar ocasionalmente paisajes muy queridos a pesar de estar muy vistos. Una lectura muy adecuada para tardes ociosas de verano, mientras en el walkman suenan los Ramones y las chicas comentan el último video-clip de Madonna al borde de la siempre tentadora piscina… mejor que estudiar para septiembre, ¿verdad?

Canaan Negro

Y otros relatos de horror sobrenatural

Cannan NegroA pesar de la brevedad de su carrera literaria, Robert E. Howard (1906-1936), que nunca abandonó la casa familiar en la localidad texana de Cross Plains, contribuyó de un modo decisivo al surgimiento y auge de la literatura pulp norteamericana en los años veinte y treinta del pasado siglo con la publicación en revistas populares, como Weird Tales, de centenares de relatos de terror, aventuras, fantásticos, históricos, etc., fruto de su poderosa imaginación. Impulsó junto con su amigo epistolar H.P. Lovercraft y el californiano Clark Ashton Smith, «los tres mosqueteros de Weird Tales», el fenómeno fandom, que tanta influencia ha tenido en la cultura popular, y dio origen, anticipándose unos años a JRR Tolkien, al género de fantasía heroica (Espada y Brujería) con su héroe bárbaro Conan el Cimerio o el peregrino justiciero del siglo XVI Solomon Kane.

(Conoce las interioridades de “Canaan Negro y otros relatos de horror sobrenatural” pulsando el siguiente enlace).

El Circo de la Familia Pilo

Payasos tristes, dementes y psicópatas

El Circo de la Familia PiloLA HISTORIA: Un día te levantas y empiezas a ver payasos, con un deje de locura en sus tristes miradas, siguiéndote y analizando tus actos. Un pequeño descuido te lleva frente a ellos y tras un encontronazo, en absoluto casual, te ves ante la disyuntiva de unirte al circo donde trabajan o ser asesinado bajo amenaza de extremo sufrimiento. Vamos, casi como cualquier decisión que tomamos en esta perra vida.
Una vez te unes a la parada de los monstruos, te sientes asustado y alienado ante la enorme depravación mostrada por la extraña troupe de aquel circo. Debajo de las luces brillantes, las fanfarrias y el dulzón olor a algodón de azúcar se esconden terribles secretos, actos de maldad y corrupción heredados desde la noche de los tiempos y capaces de dictar las tragedias de la inepta humanidad.
Así es el circo de la familia Pilo: una recua de almas oscuras y perdidas que se aprovechan de los primos que giran la esquina incorrecta para toparse de bruces con las coloreadas y raídas lonas de la feria. Podría ser un lugar como cualquier otro, pero, en este caso, nadie sabe donde se encuentra ni los males que acechan bajo sus carpas: ¿el Cielo? ¿El Infierno? ¿o algo muchísimo peor?
En tamaño embrollo se encuentra Jamie, que reclutado a la fuerza para servir a los intereses de la Familia Pilo, descubre que no son los monstruos de La Casa de la Risa a los que debe temer, ni a Niñopez, ni a Gonko ni a los otros payasos psicópatas; a quien debería temer es a él mismo, porque cuando el maquillaje blanco y aceitoso cubre su rostro, se revela la verdad interior de su propia locura: otra persona, otro empleado del circo: J.J., el payaso triste y cabrón del cuadro de su mente, que gusta salir a pasear por el mundo real para intentar rebanarle el cuello a Jamie…

EL AUTOR: Will Elliot, joven escritor australiano, se destapa como un verdadero maestro de lo macabro y la demencia en ésta, su primera obra, la cuál ha recibido numerosos premios de renombre en su país de origen. Para entender la profundidad de su opera prima, sobre todo en cuanto a capacidad imaginativa, alucinatoria y evocadora, hay que destacar que fue escrita recién le fue diagnosticada esquizofrenia a su autor. A los diecinueve años y con un futuro incierto, Will se aferró a la escritura cual bote salvavidas frente a la locura flotando sobre el mar de sus consciencia. No en vano, la condición de su enfermedad brilla en esta novela con luz propia, acercándola a la inquietante filmografía de David Lynch e, incluso, puede presumir de unas atmósferas malsanas y apenas insinuadas dignas del mejor Lovecraft; pero en todo momento conservando un sabor único que convierte a este libro en una pieza inimitable.
De hecho, destaca y define muy bien a El Circo de la Familia Pilo la forma en que fue escrito: el borrador estuvo acabado en tres meses, escribiendo en lapsos esporádicos, redactando a veces más de diez mil palabras de una sola sentada; Elliot experimentó con la privación de sueño y, a menudo, permaneció más de cuarenta y ocho horas escribiendo. Esto podría explicar la intensa claustrofobia psicológica que inunda cada página.

EL LIBRO: La Factoría de Ideas ha publicado, este mismo mes de diciembre, la susodicha novela dentro su colección de terror, Eclipse, en una edición de trescientas páginas con una traducción no especialmente buena pero que tampoco molesta al lector de habla castellana y, por supuesto, en el formato habitual de la colección, que tampoco satisfará a los coleccionistas minuciosos (tapa blanda con solapas y calidad de papel aprobada por los pelos). No obstante, no os dejéis engañar por los detalles negativos de la edición ni por su precio desproporcionado (veintiún euros) dada la calidad de la misma, y tampoco por su fea portada. Ésta contiene una novela apasionante dotada de un ritmo frenético, que indaga en los más profundo de la psique humana, la perdida del control y todo envuelto en un ambiente fantasmagórico, hiperviolento y, de tan bizarro, puramente sui generis. Sin lugar a dudas, se le recomendaría a cualquier aficionado a la literatura de calidad a la par que experimental, puesto que trasciende el propio género del terror. Aunque los amantes de Stephen King, Lovecraft o Barker (por nombrar solo a tres luminarias) se sentirán en terreno cómodo a la par que novedoso.
Un libro distinto y especial dentro de un mercado, el anglosajón, que tanta basura está ofreciendo últimamente… y siento desmarcarme de las tendencias actuales, pero me resulta vomitiva la sobreexplotada literatura zombie estadounidense y demás pastiches, como la trilogía de la oscuridad de Guillermo del Toro.
En resumen, una descenso a las profundidades de la magia, la insania y la crueldad; o lo que es lo mismo: un viaje al corazón del horror… ahí es nada!