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Condemned

Street Trash 2.0

Condemned Reseña

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  • Título original: Condemned
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2015
  • Director: Eli Morgan Gesner
  • Guión: Eli Morgan Gesner
  • Intérpretes: Michel Gill, Johnny Messner, Michael Drayer
  • Argumento: Una joven pija se muda con su novio a un edificio abandonado lleno de yonkis y degenerados. La infección no se hará esperar.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Harta de peleas entre sus padres, la pobre niña rica Maya se muda con su novio a un antiguo edificio condenado en el Lower East Side de Manhattan. Sus vecinos son fabricantes de metanfetamina, drogadictos y degenerados, pero su infierno es aún más tóxico de lo que parece: un virus nace de sus nocivos residuos combinados con la basura infecta de los ocupantes del edificio. Ellos, uno por uno, sucumben a un patógeno aterrador que los convierte en asesinos sedientos de sangre, transformado su hogar en un salvaje matadero.

“Condemned” viene a reivindicar la dupla “Street Trash” y “Slime City”, películas neoyorkinas que portaban como estandarte el gore y mal gusto extrapolados a la degeneración de la Gran Manzana. Como si hablásemos de un híbrido entre estos dos mitos de la serie Z y el cine de la “Troma” más combativa, la obra escrita y dirigida por Eli Morgan Gesner, debutante en esto del terror, se estrenaba el año pasado sin pena ni gloria entre los aficionados. No era para menos, nos encontramos lejos de aquellos finales de los ochentas donde el cine basura nos sorprendía y nos fascinaba a partes iguales. ¿Cómo olvidar la primera vez que disfrutamos de “Mal Gusto” o de “Mutantes en la Universidad”? Las pústulas, los líquidos de colorines, las entrañas expuestas al aire libre eran el pan de cada día entre los estantes más mugrientos de los video clubes. Además, estos excesos venían mezclados con el humor cafre digno de las postrimerías de la Guerra Fría, época en que occidente empezaba a mostrar signos de estar pasado de rosca y a punto de devorarse a sí mismo, como el uróboros alquímico.

“Condemned” se sube alegre al carro del “trashcinema” pero casi treinta años después. Eso sí, con la misma facilidad para el gore repugnante, casi ofensivo; la definición de personajes al borde del precipicio, esa fauna deshumanizada que sobrevive entre las grietas de Manhattan; y el gusto por lo absurdo. Sólo que toda esa distancia temporal juega en su contra de manera clave: actualmente conocemos las miserias de la escasez de presupuesto, y resulta difícil sentir sorpresa ante unos actores lamentables interpretando roles rocambolescos. Igual que la “Troma” está en franca decadencia, “Condemned” se hace superflua e insufrible a ratos. Resulta curioso, en primera instancia, enfrentarse a una serie de personajes sumidos en su propia corrupción, comidos por la mierda y las drogas, pero pasado su arranque, el ritmo se espesa debido a una carencia de objetivo en su guión. Hasta el más despistado observará que la cinta nunca va hacía ningún desenlace coherente. Por otro lado, algo propio de la serie Z, de acuerdo, pero tampoco es tan impactante el recetario de atrocidades físicas, ni el humor negro es demasiado hiriente, ni disfrutamos de una ácida crítica social que justifique el submundo de detritus desfilando en pantalla. Si no hay historia y no existe un gancho visual de peso, ¿qué tenemos en “Condemned”.

Nazis culturistas adictos al castigo corporal; un santero descompuesto; un judío gordo adicto al crack y su novio transexual; un paranoico encerrado en su casa; una modelo reconvertida a heroinómana llena de sarro y su novio, básicamente otro yonki; un chino fabricante de crack; un rockero falto de higiene corporal que siente una gran devoción por Gene Simmons de los “Kiss”; y, finalmente, a nuestra protagonista: una pija que se deja llevar por la fijación “okupa” de su novio, otro aficionado a la música residente en el edificio.

Es en este bloque de apartamentos, ubicado en una de las peores calles de Manhattan, donde se reúnen sin orden y concierto estos perdedores de la sociedad, cuya mayor preocupación es el consumo/fabricación de drogas, el sadomasoquismo, la violencia y que ninguna autoridad descubra su escondrijo, el gran protagonista de la cinta. La suciedad se va apoderando de las tuberías del edificio, deshabitado en la vida real, y con ella viene la infección, una extraña enfermedad parecida a una lepra rabiosa, pues los afectados sufren horribles alucinaciones paranoicas que les empujan al asesinato. Aquí cabe notar ciertas similitudes con “[REC]”, como algunos críticos han señalado, pero nada más lejos: “Condemned” es una interpretación en clave moderna de “Slime City”/”Street Trash”, se parece a la obra de Balagueró sólo de forma contextual, yo le veo más similitudes con, por ejemplo, ”Contagion”. En todo caso no importa, la claustrofobia y la tensión no son el objetivo de Eli Morgan Gesner, más preocupado en causar asco que en construir un relato de horror sólido. Así que, amantes de los zombies, alejaos de esta película.

En el aspecto técnico encontramos algún atrevimiento bienvenido, como esos planos de las oxidadas cañerías del edificio y la introducción a la película, pero por lo general demuestra poco ingenio, limitándose a apoyar la historia con su misma falta de profundidad. Eso sí, en lo que a repugnancia se refiere, tanto el planteamiento de ciertas secuencias, donde la cámara se deleita con los primeros planos de destripamientos, como en los mugrientos escenarios, “Condemned” puede presumir de haber cumplido su objetivo: incomodar al espectador. Enfermos del orden y la limpieza, también debéis evitar esta película.
A pesar de su escaso presupuesto, los maquillajes están bien logrados, claro que se aprovechan de ese caos que imbuye todo el metraje, donde el límite entre suciedad real y prótesis se difumina en un festival de secreciones nauseabundas.
El elenco tampoco depara ninguna alegría; es decir, son bastante malos atacando los encorsetados diálogos, a veces claramente improvisados. Eso sí, consiguen cierta sensación de veracidad en grupo, lo que tiene bastante valor dada la recua de infraseres que interpretan. Entre los actores encontramos caras que luchan por encontrar su sitio dentro del despiadado ecosistema neoyorkino, como Johnny Messner (“Anacondas”) o Lydia Hearst (“Cabin Fever: Patient Zero”), pero sobre todo destaca Dylan Penn encarnando a Maya, la niña rica protagonista. Aunque no lo hace por sus dotes interpretativas, aun con su experiencia como modelo transmite sólo lo justo, sino por ser hija de Sean Penn. ¿Cómo diablos ha caído en esta obra infecta de serie Z?

Puede que con el tiempo, al igual que “Street Trash” y “Slime City”, “Condemned” encuentre un hueco en el corazoncito del aficionado cafre. Ese que bebe los vientos por el gore artesano e historias pasadas de vueltas. Actualmente, dudo si existe un espacio para obras así, que intentan desde la independencia más guerrillera abordar el arte transgresor. No se trata de pintar cuadros con sangre de caballo, se trata de expresar algo surgido del alma. Si no tenemos nada que contar, al menos darle un empaque dinámico que entretenga al público. En todo eso falla Eli Morgan Gesner, pero tengo que reconocerle, adicto como es uno al lado gelatinoso del horror, que consigue remover el estómago con el enfoque de su propuesta. Mala, pero da mal rollo, que no es poco.

Imágenes de la película

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Lo mejor: El asco que da, al más puro estilo de la Troma.

Lo peor: Superado su escaso humor negro, no existe nada técnica o argumentalmente.

Vuestros comentarios

1. mar 27, 19:00 | Dr.Vomito

Excelente reseña. A mi personalmente me ha parecido una pequeña joya, nada imprescindible por supuesto, pero que me ha deleitado como niño en dulcería.

Lo peor: La falta de coherencia en la historia, ya dicho por Bob.

Lo mejor: Los personajes, aunque no profundizados, un crisol de personalidades.

2. mar 28, 17:02 | Omar

La pelicula logró atraparme durante la primera parte. El conocer poco a poco a cada uno de los inquilinos fue más interesante y “enfermillo” que verlos hacerse pedazos sin ton ni son.

Como bien dices, la trama no va a ningun lado y eso me estresó mucho, los personajes en cuestión tenían potencial para aprovecharse en algo más que eso.

Casi pude respirar la atmósfera sucia y enferma (mientras veía la película sentía sensaciones de comezón por todo el cuerpo XD) Gran acierto!.

De muy mal rollo pero mal colocado en una historia sin historia. Intrascendente.

Le daría 2/5

3. mar 29, 20:58 | Bob Rock

Dr.Vomito.- Sí, los personajes son todo un poema. Especialmente la pareja de nazis y el judio, me encanta cuando se encuentran en la cima de su enajenación.

Omar.- Efectivamente, la película va deshaciendose poco a poco (como una cagarruta puesta al sol)… hasta su primera mitad en muy enfermiza y eso, a un degenerado como yo, le hizo mucho gracia. Luego la escabechina está simpática por la locura desquiciada y el gore, pero vamos, que todo transcurre en 6 metros cuadrados de una forma un poco ridícula…

Con todo, no es tan mala como había escuchado, por eso intentaba reivindicar un poquito.

Un abrazo!

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