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Cult

Entre la caspa y el susto

Cult revival

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  • Título original: Karuto
  • Nacionalidad: Japón | Año: 2013
  • Director: Kôji Shiraishi
  • Guión: Kôji Shiraishi
  • Intérpretes: Yû Abiru, Mari Iriki, Mayuko Iwasa
  • Argumento: Tres actrices son contratadas para presentar un documental sobre el exorcismo que se va a realizar en una casa encantada. El resto os lo podéis imaginar...
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Madre e hija, un casa aparentemente normal… añadimos a la ecuación varias cámaras y fenómenos paranormales y ya tenemos una película como otra cualquiera, de no ser porque estamos en Japón, y en el país del Sol Naciente las cosas son siempre muy distintas de lo que parecen.

“Cult”, curiosamente una de las películas más recientes de unos de los directores japoneses con cierto culto en esto del terror oriental. Os hablo de Kôji Shiraishi, director de “Grotesque”, “Carved” y “Noroi” entre otras, un hombre que lleva casi una década sin cambiar de género y rodando con unos medios más bien limitados. Presupuesto ajustado del que hace gala en esta producción de fantasmas, demonios y misticismo japonés. Volvemos a visitar el “j-horror”, una rama del terror muy querida por estos lares a pesar de su franca decadencia. Ya sabéis el daño que han hecho la sobrexplotación de esos fantasmas de pelos largos y cara blanca, pero hay “algo más” dentro de la cinematografía nipona. Afortunadamente, ese “algo más” hace acto de presencia en la película que nos ocupa.

Intentando dar un paso hacia delante, tomando una dirección moderna, “Cult” lo hace por la vía que ha marcado “Paranormal Activity”, procura alejarse de la marca nipona definida por grandes obras como “Ju-on”, “The Ring” o “Kairo”, aunque a estas alturas algo pasadas de moda. Así que lo primero que destaca sería su formato “mockumentary”, aunque para mi gusto algo descuidado, porque frente a los falsos documentales rodados en Europa o Estados Unidos, “Cult” se muestra poco verídico, a cambio no se produce esa molesta sensación de cámara en mano y podemos seguir la acción con una fidelidad muy poco realista. Pese a este tremendo defecto, pues para un servidor parte de la gracia de este formato reside en la capacidad de credibilidad capaz de demostrar, se nota que Kôji Shiraishi ya ha practicado con el estilo en otras películas. Entre ellas “Shirome” y “Noroi”, siendo esta última muy superior al resto de su producción. De hecho, el cine de este director comparte no sólo muchas premisas argumentales, si no también un ritmo desenfadado que, a pesar de haberlo relegado a la casilla de artista underground, consigue aportar algo de sello de autor a sus obras.

¿Qué quiere decir todo esto? Pues que sin ser una gran película, “Cult” entretiene lo suficiente como para merecer un visionado durante cualquier día de tormenta en que el espectador se levanta poco exigente. Primando el efectismo frente a los sustos, veremos desplegar una serie de divertidas escenas llenas de tentáculos espirituales, sombras chinescas, exorcistas de dudoso humor y chicas gritando. Esta combinación desvela cierto humor, y no es para menos, pues un tonillo cínico rodea a todo el metraje, que empieza con fuerza y no ceja hasta el final, aunque se nota desarmado a causa de unas actuaciones de dudoso gusto y algunos efectos especiales que restan eficacia, tanto a esa credibilidad de la que os hablaba, como a cualquier intento por tomarse en serio esta pequeña producción. Precisamente alguna muestra de humor más evidente quedará vergonzante en pantalla por la escasa calidad interpretativa así como por lo pueril de su propuesta. No obstante quiero destacar que esto es una apreciación muy personal, me cuesta conectar con el ingenio japonés fuera de todo lo que no sea “Humor Amarillo”.

Sea como sea, seguiremos a tres actrices/modelos que son contratadas para presentar un documental, bastante cutre y sin sentido, sobre el exorcismo de una casa situada en un barrio suburbano cualquiera. Estas muchachas, muy bellas hay que reconocerlo, son los típicos personajes enervantes y con los que es imposible empatizar; así que ya imaginaréis que de terror va ir justita la cosa. Pero siendo honesto, hay que justificar a Kôji Shiraishi, puesto que él únicamente quiere mostrarnos su retahíla de escenas rocambolescas mediante una historia muy sencilla, nada más elevado. Curiosamente, “Cult” se aleja de cualquier figuración oriental y presume de un argumento claro, bien explicado y sólido dentro del cine fantástico. De tal forma conoceremos a varios exorcistas (o psíquicos) que intentaran ayudar a la familia que vive en el piso maldito… por supuesto, con funestas consecuencias para todo el mundo. Es en el último tercio cuando se produce el giro de tuerca que toda buena historia de fantasmas debe contener – al menos según el gran Henry James –, podrá gustarnos o no, pero es una conclusión más que digna aun acabando de una forma brusca, que invita con demasiada obviedad a la continuación de la película como una puñetera saga. Quizás sea un desenlace apegado a la línea que ha seguido la famosa serie creada por Oren Peli, pero es que no podéis esperar originalidad en “Cult”, a lo sumo una forma “sui generis” a la hora de desplegar horrores extraños.

Es entonces cuando toca hablar de la parte estética de la cinta, si bien no podemos alabar esa falta de realismo que se respira constantemente (porque entonces, ¿qué aporta decir que esto es un documental?), me gustaría recomendarla por el lado casposo que despliega gracias a su escaso presupuesto y la obsesión por mostrar, mostrar y mostrar distintas “entidades” demoniacas. No se corta la película en detallados primeros planos de trucajes infográficos bastante baratos; por no hablar de efectos que son directamente risibles (¿chicas caminando hacia atrás a cámara rápida?). Y sin embargo se desgranan con el suficiente aplomo como para atraer nuestra atención, quizás ayudados por el inteligente uso de la cámara nocturna, influencia sin duda que viene de “Grave Encounters”, muy superior en tensión. La dirección, como buena cinta japonesa, tiende a lo mecánico, así como su fotografía y banda sonora que son totalmente asépticas… pero mejor eso que sufrir los desvaríos experimentales de terroristas cinematográficos como Ulli Lommel.

Concluyendo, pese a terminarla con una sensación de “ni frío ni calor”, la cinta en ningún momento aburre gracias a su trepidante ritmo y detalles casposos. Además se agradece la manera tan explícita de mostrarnos a los espíritus demoniacos que atormentan la casa donde transcurre buena parte del metraje. Los amantes del cine nipón y los “mockumentarys” ganarán por partida doble, y a los que no sean tan fanáticos les aseguro un buen rato que, sin pasar a la historia, bien merece ser regado con un par de jarras de cerveza.

PD: ¿Y el giro Lovecraftiano?

Imágenes de la película

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Tráiler

Lo mejor: La velocidad y la caña que mete al espectador, constantemente está ofreciendo escenas a veces terroríficas y otras veces divertidas por ridículas.

Lo peor: El humor pretendido es bastante lamentable, así como ciertos efectos especiales tan malos que te sacan de cualquier trama. Destacar un final demasiado abierto.

Vuestros comentarios

1. jun 8, 09:35 | Myers

Esta peli la subtitulé para Allzine hace algunos meses, sufrí, literalmente, viéndola. Pero por mala, habéis sido muy benévolos con ella, por qué en sí misma es mala en todo la pobre, esas actrices… esos actores… esos cutrefectos… al principio parece que pueda tener alguna buena idea, pero pronto se ve que todo se diluye y ni de lejos se aprovecha ni minimamente bien, por desgracia. A favor juega que dura poquito y va rápida la cosa :D

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