Estás aquí: Página de inicio » Críticas » Curtain

Curtain

Leroy Merlin ya se frota las manos

Curtain Crítica

Ver ficha completa

  • Título original: Curtain
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2015
  • Director: Jaron Henrie-McCrea
  • Guión: Carys Edwards, Jaron Henrie-McCrea
  • Intérpretes: Danni Smith, Tim Lueke, Martin Monahan
  • Argumento: Una joven se muda a su nuevo apartamento para descubrir que en su bañera existe una puerta dimensional que se traga las cortinas de baño que se obstina en comprar y sustituir
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

 photo Curtain_Interior_zpspqrg8rqf.jpg

El argumento de “Curtain” (también conocida, y quizás de forma más acertada, como “The Gateway”) es un soplo de aire fresco en un panorama, el del terror sobrenatural, tan condicionado por los fantasmas suburbanos y las posesiones tan habituales en estos tiempos que corren. En espíritu me ha recordado a la entrañable ”The Last Gateway”: un intento de genuino cine de género independiente, ¿terror de autor? Por desgracia se encuentra bastante por debajo de la citada producción argentina.
Aunque el verdadero pecado es ver como su curiosa propuesta se va diluyendo a medida que la escasez de medios y los propios puntos ciegos que plantea descarrilan estrepitosamente en pantalla. Se le puede perdonar que luzca muy barata, porque lo hace; que no aproveche la inmediatez de su metraje, poco más de sesenta minutos que terminan haciéndose un poquito largos; que sus actores principales estén muy verdes, aunque su esfuerzo se ve recompensado en la conformación de unos caracteres sólidos, precisamente comparten nombre con sus roles; no haré sangre con una banda sonora que copia, de forma cansina y poco inspirada, las extravagancias ochenteras nacidas de los primeros sintetizadores de Carpenter y otras malas compañías italianas… se le puede perdonar todo eso y mucho más, pero reconozcamos que tantos interrogantes sobre pasajes, al fin y al cabo muy comunes, dentro del ”universo lovecraftiano” terminan dejando mal sabor de boca: Como si hubiésemos sido engañados.

Esgrimiendo diferentes puntos en común con el clásico del maestro de Providence “Sueños en la casa de la bruja” y el genial cuento de Long, “Los Perros del Tíndalos”, “Curtain” es una pequeña historia sobre portales a extrañas dimensiones, el efecto del saber prohibido sobre gente corriente, antiguos tomos mefistofélicos llenos de tetas, misteriosas sectas de iniciados babeantes, diablillos baratos de látex y un estúpido alegato contra la caza de ballenas. Creo que los cetáceos merecen ser dejados en paz por el hombre de una vez por todas, pero la forma que esta película tiene de presentarnos a los activistas contra tan horrible práctica deja en muy mal lugar la defensa que algunas personas hacen de nuestros amigos marinos. Y es que aquí entra en juego un humorcillo pueril que no acabo de entender en que pega con esta interpretación del horror cósmico. Entiéndanme, no se trata de que lo cómico choque de frente con los engolados Mitos de Cthulhu, ahí tenemos por ejemplo al genial Juan Perucho, pero en “Curtain” desentona por cutre y fuera de tiempo. Por ejemplo tenemos la aparición de un sobreactuado vagabundo adicto a la pintura plástica, ¿no sería algo más propio de la “Troma”?
Por suerte, esta vis humorística se difumina a medida que nos adentramos en el metraje, cuando el portal mágico ubicado junto a la bañera de un prosaico apartamento empieza a tomar un cariz más terrorífico.

Tras el prólogo donde conocemos a un chiflado que parece obsesionado por su bañera y acaba cortándose el cuello entre delirios que lo atrapan en un túnel, conoceremos a la asalariada de una ONG protectora de mamíferos marinos, Danni. Ella se muda a un nuevo apartamento con verdaderas ganas de reencauzar su vida, tiznada por un rencor y miedo que nunca sabremos de donde proceden. Pronto descubrimos su carácter introspectivo y una tremenda incompetencia en asuntos sociales, rasgos muy distintos a los de su compañero de trabajo, un utópico capullo que aspira a destruir un famoso barco ballenero japonés. La vida de estas dos personas de a pie cambia cuando Danni descubre en el baño de su flamante hogar que la cortina de la ducha desaparece tragada por un vórtice invisible cada vez que la cambia.

Sí, en serio, este es el arranque de la trama. Entre el cachondeo y lo macabro, con reminiscencias de “En los límites de la realidad”, nuestros dos protagonistas intentan afrontar mediante la lógica el extraño comportamiento del baño de Danni. Sus primeros experimentos con el vórtice, la verdad que bien apoyados por una tensión creciente, les llevan a cruzarse con una secta liderada por el primo ciego del clan Matamoros. Es aquí donde la historia toma un sesgo más oscuro, pero a la vez acumula tal cantidad de cuestiones que ella misma se arma un lío incapaz de deshacer con un mínimo de dignidad. A los treinta minutos hemos llegado a un punto de no retorno donde una copia de preescolar del infame “Necronomicon” únicamente sirve más que para confundir más al espectador y propiciar un triste gag a costa de sus ilustraciones. ¡Y todavía queda la otra mitad de la película!

No seguiré por no destriparos nada, pero incluso la conexión con el particular infierno de los cenobitas de Clive Barker o los demonios de Bava acaba viéndose un poco forzada. Peor todavía, poco sustentada por el argumento que se empeña en lanzarnos momentos enigmáticos sin ofrecer las piezas necesarias para resolver el puzle a nuestro propio gusto. Es decir, un servidor ha querido entender que el portal fue creado por algún hechizo, pero nada en el guión hace sospechar esto o cualquier otra explicación. Mucho menos su dirección final, hacía la transformación de la nueva carne. Una decisión argumental que cuesta entender como algo más que una salida fácil del argumento, nacido de una idea tan tonta como que una cortina de baño desaparece en la nada. Afortunadamente, las decisiones y reacciones de los personajes son lo bastantes coherente con sus personalidad como para no convertir a “Curtain” en una comedia involuntaria.

Si os habéis fijado, durante la reseña he nombrado ciertas películas e influencias de corte muy clásico o, directamente, ochenteras. Al igual que escribiendo el libreto junto a Carys Edwards, el director de “Curtain”, Jaron Henrie-McCrea, tira por el camino marcado por los grandes nombres de décadas pasadas – Coscarelli, Romero, Craven – en lo que a su labor se refiere. Este joven director cuasi debutante reúne con esfuerzo los escasos recursos de los que dispone, donde destacan unas localizaciones pequeñas y baratas, y los intenta expresar visualmente según todas esas influencias que hemos desgranado. Desde la “italoexploitation”, en general, hasta las obras primerizas de Sam Raimi, algo obvio cuando compone lánguidamente unos estupendo planos cerrados.

“Curtain” no es una mala carta de presentación, pero las carencias y deslices deslucen tanto su arriesgado guión que termina por ser una producción difícil de recomendar, demasiado intrascendente si hablamos del impacto que produce. Tal vez hubiese sido mas digerible de haberse ceñido a un metraje más reducido, un mediometraje, por ejemplo. Los completistas lovecraftianos hallaran muchos puntos de interés en este humilde proyecto, un público generalista acabará bastante cansado de la desangelada puesta en escena. No obstante, a su favor diré que la realidad luce como “Curtain”: triste, gris y vacía. Los fuegos de artificio son para el cine masivo, una película de terror ingenua como esta no es más que una interpretación numinosa del día a día, donde cada gota de sabiduría nos acerca más a las fauces de ese monstruo llamado “locura”.

Imágenes de la película

 photo Curtain_1_zpso6f3jjrl.jpg

 photo Curtain_2_zpsnnkmclxt.jpg

 photo Curtain_3_zpsbdtlsz1x.jpg

Lo mejor: Su propuesta es original, diferente y muy apetecible para los amantes del terror sobrenatural con influencias lovecraftianas.

Lo peor: Las limitaciones de presupuesto la van mellando hasta convertirla casi en un chiste, en lo cual influye una tendencia humorística inexplicable y unos cabos sueltos demasiado absurdos.

Vuestros comentarios

1. ago 3, 00:24 | amets

Pues si, para los amantes del cine fantastico y terror nos hacen falta filmes originales y que ofrezcan algo nuevo. Este como comenta Bob Rock tiene algo de eso. Me lo apunto en mi lista de pelis pendientes de visionar. Gracias.

2. ago 3, 10:08 | Bob Rock

Amets.- Eso sí, intenta verla sin expectativas de ver nada espectacular. Es muy barata y visualmente echa para atrás.

Un saludete!

3. ago 4, 01:14 | klaatu

Acabo de verla y me da la sensación de que es tipo de Serie B que amo. Barato con gusto y talento, guión simple, argumento casi estúpido, pero crea mundos tan profundos como quieras imaginarlos.

4. ago 4, 17:42 | Bob Rock

Klaatu.- ¿Y no te ha parecido que en su tramo final se desinfla? El tema de la transformación monstruosa me dejó frío.

Un saludo.

5. ago 5, 16:35 | klaatu

Hola Bob Rock. Intentaré no hacer SPOILERS, pero si alguien no la ha visto, mejor que no lo lea.

Estoy de acuerdo, mas que desinflarse me parece que llega a un momento que esperas que vaya mas allá, ver un poco más de ese mundo. El tema de los monstruos no esta nada aprovechado y el momento “bolsita de soja” creo que se ve venir desde lejos. El personaje ciego me pareció muy chulo, pero ahí se queda, por lo general la película no llega a profundizar en nada.

Pero igualmente en el tramo final hay momentos que me hicieron disfrutar, y recordar películas como The Brood o Phantasm.
Y la publicación que aparece en el periódico al final me hizo llegar a los créditos con una sonrisa en la boca.

Tu crítica es muy buena, y estoy de acuerdo en casi todo lo que escribes. Yo no le daría mas nota.
Pero no sé, quizá la vi con ganas y buenos ojos, pero esta película me parece lo mas cercano al cine de serie B de antaño que he visto en mucho tiempo. No me dejó ese gusto a cortometraje estirado, mil veces visto y forzosamente ochentero, que es tan común últimamente.

6. ago 5, 19:27 | Bob Rock

Klaatu.- A LO MEJOR CONTIENE SPOILERS Sí, “Phantasma” es una importante referencia para entender “Curtain”. La pena que actualmente se note más que hace 30 años la falta de presupuesto. Las cámaras digitales democratizan un montón el cine, pero castigan el resultado final como es aquí el caso. Pero ya lo comento: un puñetero cuarto de baño de un apartamento de mala muerte no va a parecer algo mágico en la vida real. A veces abogamos por el realismo en el cine de terror para involucrarnos más con la historia… pues aquí eso es muy real. Me hizo gracia que fuese especialmente pequeño, el mío es enano, casi tengo que cagar con las piernas metidas en la bañera.

La secta me parece genial. Siempre es un concepto con el que me lo paso muy bien (influencia directa de Lovecraft y el resto de sectarios). En este caso, el cabrón ciego me pareció que tenía mucho que decir. Obviamente tira por el lado críptico de villano (si realmente es el villano, porque no me queda del todo claro). Eso sí, no unen bien el concepto de los guardianes/adoradores de la secta con la conclusión. ¿Ella pasa a ser ese dios que esperan? La pobrecita no pasa de profundo raquítico.

El epílogo es puro guiño pulp, simpático, aunque hubiese preferido un tono más “legendario”.

La verdad que recordando “Curtain” con amigos, me parece de lo más honesto que he visto en años. Eso sí, si no se te ha hecho larga es porque dura poco más de sesenta minutos; yo sigo pensando que todavía más corta (y aprovechando esa parte del presupuesto en mejores FX) hubiese sido mejor. Pero, ¡diablos!, no todo es espectáculo.

Un saludete!!

Escribe tu comentario:

¡ATENCIÓN! El formulario de comentarios utiliza un sistema de previsualización con el objetivo luchar contra el spam. Por lo tanto, tras pulsar el botón PREVISUALIZAR no olvides pulsar el botón ENVIAR para dar de alta definitivamente el comentario.