Estás aquí: Página de inicio » Críticas » Dimensiones Ocultas

Dimensiones Ocultas

Michael, un nuevo héroe

Dimensiones Ocultas

Ver ficha completa

  • Título original: Don't Panic
  • Nacionalidad: México/USA | Año: 1988
  • Director: Rubén Galindo Jr.
  • Guión: Rubén Galindo Jr.
  • Intérpretes: Jon Michael Bischof, Gabriela Hassel, Helena Rojo
  • Argumento: Michael el día de su décimo cumpleaños se enreda con la Ouija por amor a la ceja de Alejandra, con cómicas y satánicas consecuencias.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

 photo DO_Interior_zps658c9170.jpg

A ver de qué va la película

Tenemos a Michael Smith, el del pelo ensortijado, con su pijamita de dinosaurios cumpliendo dieciocho años (¡ya puedes follar Michael!). Sus amigos, unos tremendos subnormales, llevan a la postparty de cumpleaños la nueva “niña” del instituto, un bellezón de los que hace época llamado Alejandra, y una tabla ouija (¿¡pero no os han enseñado en el insti lo peligrosa que es!?). El amor brota de forma espontanea, y las hormonas toman las riendas de Michael que se presta a jugar a la ouija aunque teme a una entidad llamada Virgil. ¿El demonio? Sí, un demonio sin oficio ni beneficio cuyo mayor deseo es robarle el “hit-parade” a Jason y Freddy.
Sometido a fuertes visiones, el pobrecito Michael tendrá que ser testigo, desde la cómoda distancia de su cama, de la muerte de todos y cada uno de los asistentes de la práctica de ouija. Pero el amor todo lo puede, y con la ayuda espiritual de los enviados del inframundo se enfrentará al demonio (que muchos poderes pero mata a sus víctimas a cuchilladas) para en una vibrante conclusión hacer el ridículo como sólo un adolescente podría hacerlo.

Resumiré “Dimensiones Ocultas” (editada como Don’t Panic, pese a su origen mexicano, y conocida también como “El Secreto de la Ouija”) en una sola frase: es como si un chaval de quince años hubiese metido todos los tópicos del slasher sobrenatural de moda, allá por 1988, y los hubiese vomitado sin pensar, sobre una trama narrada a trancas y barrancas entre personajes infantiles y horteras. Pero si rascamos la superficie nos encontramos con una obra maestra de la caspa. Una cinta tan llena de humor involuntario que acaba convirtiéndose en una comedia en toda regla con gags que funcionan casi tan bien como en cualquiera de las partes de “Agárralo como puedas”. Precisamente es esta cualidad delirante la que se presenta más complicada de resumir, estamos en toda regla ante un “ver para creer”.

El culpable de semejante esperpento es el conocido director de cine mexicano Rubén Galindo Jr. Y digo conocido por decir algo, pues sólo en los círculos de los aficionados al cine basura puede encontrar reconocimiento un director que empezó duro con una trilogía de terror, digna de ser revisada en cualquier quedada de porros y cerveza, para acabar escribiendo culebrones para niños del calibre de “Amy, la niña de la mochila azul”. La trilogía en cuestión vendría a estar integrada por “Cementerio del terror” (1985), “Ladrones de Tumbas” (1990) y ésta que nos ocupa; un auténtico muestrario de como no hay que hacer una película, si quieres que te tomen en serio, y de la obsesión de su responsable por el cine de terror de serie b que se estilaba en los ochenta. Siempre robando de aquí y de allá (cuando no era objeto de su expolio “Posesión Infernal”, el buen hombre se frotaba las manos revisando cada secuela de “Pesadilla en Elm Street”), conforma sus obras sin mucho estilo y abusando de los efectismos y ñoñerías del cine de terror adolescente pero llevándolos al paroxismo.

Por supuesto, buena parte de culpa de este descojone general lo tiene la falta de presupuesto con el que contaba Galindo, claro que hemos visto sacar más provecho de cineastas que se han convertido de culto por méritos propios. Incapaz de imprimir un sello personal, como así lo hiciesen otros maestros de la basura como Fulci, Galindo se pierde en una serie de escenas inconexas que va rodando por la vía fácil. Con el añadido de intentar aparentar la gran “americanización” de su cine. Para ello ubica a una serie de adolescentes norteamericanos en México, más en concreto en un instituto para extranjeros. Graciosa dicotomía que provoca un doblaje forzado de algunos actores, así como cierta incoherencia estética muy divertida; por no hablar de que convierto a todos los personajes en un grupo de pijos elitistas que no casa nada con el espíritu de una nación cuya cultura no podría estar más alejada de las barras y estrellas, al menos la “cultura profunda”, la realmente interesante. Así, con cuatro máscaras, un poco de sirope y unos actores incompetentes, Galindo se las promete muy felices para replicar el éxito internacional de la saga de “Pesadilla de Elm Street”. Como no podría ser de otra manera, construye una “caspamovie” mítica.

Sin restar mérito al ahínco por crear al nuevo Krueger, reconozcamos que “Dimensiones Ocultas” sólo es recomendable por su ridiculez. La trama importa un pito cuando nuestro protagonista de dieciocho años luce un pijama de dinosaurios (¡qué le va pequeño!) durante la mitad del metraje; la coherencia argumental es secundaria cuando la chica guapa del instituto luce una ceja digna de una mula, por no hablar de una promiscuidad sexual tamizada por el romanticismo más deplorable visto en una cinta de terror; la continuidad cinematográfica es tiempo perdido si podemos llevar a nuestro hijo que sufre visiones al oftalmólogo para rellenar más metraje de forma intrascendente. Además no nos olvidemos de una pequeña subtrama, basada en el alcoholismo que sufre la madre de nuestro querido protagonista, objeto de cierto dramatismo barato que resulta cómico a rabiar gracias a lo desubicada que viste dentro del cuadro creado por Michael y sus amigos, a cada cual más gilipollas y peor actuado. Gracias a una música que vira en un segundo de lo empalagoso a lo cutremente tétrico, todo cobra menos sentido si cabe.

De todos modos repito: los apuntes aquí recogidos únicamente son la punta del iceberg. “Dimensiones Ocultas” se toma en serio hasta su patético final, ¿queréis ver una rosa con poderes amorosos acompañados de una balada sintética?
Es toda esa diversión, completamente involuntaria, la que hace merecedora a la cinta de Galindo de una nota tan alta; seguro que muchos de vosotros no habréis llegado hasta este punto tirándoos de los pelos ante la misma, pero aprovecho, si habéis llegado, para remarcar que la misma se aplica al tipo de película de la que estamos hablando. Este bodriete es un mojón de semejante calibre, una cagarro tan blandito y jugoso que su mera existencia justifica que me pase las noches viendo películas a cada cual más infumable.

Una vez remitido el entusiasmo, recomendaros echarle un ojo a este aborto, y hacedlo de forma cariñosa (¡y su doblaje latino!), pues la experiencia requiere ganas de humor; algo malvado, todo hay que decirlo. Reunid a la panda de siempre y los comentarios maliciosos surgirán como la espuma de la cerveza, que espero echéis a mi salud por recomendaros tamaña joya. Y como muestra, echadle un vistazo al clip que acompaña la reseña. ¿No es entrañable tanto patetismo?

Imágenes de la película

 photo DO_1_zps550e155c.jpg
“¿Pero qué pasa tío, no te gusta mi pijama?”

 photo DO_2_zpsd464d8d8.jpg
“¡Te voy a poseer el culito!”

Tráiler

Lo mejor: El pijama de Michael y las cejas de Alejandra.

Lo peor: Es babosa hasta decir basta.

Vuestros comentarios

1. jun 26, 22:19 | FrancHis

Lo más delicioso fue leer esta crítica, se nota que su autor disfrutó mucho esta peli!!! XD

WTF con ese trailer estúpido!! Bueno, a buscarla!!

2. jun 27, 14:31 | Bob Rock

FrancHis.- Dale a la mulita. Es una película disfrutable en su patetismo. Un abrazo.

3. jul 17, 13:39 | Hackenbush

Es curioso como, tras años de afición a este tipo de cine, siguen apareciendo títulos tan desconocidos como descojonantes. Reseñas como la que nos ocupa son las que me obligan a seguir visitando vuestra página y a descubrir estos… diamantes en bruto.
Gracias Bob Rock and Company. Seguid así!

4. jul 17, 17:54 | Bob Rock

Hackenbush.- Gracias a ti por pasarte. Yo la recomiendo sin lugar a dudas como gran comedia involuntaria. Por otra parte aun tengo sorpresas por la recámara!! XD XD

5. mar 8, 05:32 | Juan Bendeck

Descubrí esta joya en el mes de octubre de 2015. Luego la vuelven a transmitir este mes de marzo de 2016. Tuve mis dudas al principio, pero la segunda vez que la vi confirmé que fue filmada en inglés y luego doblada al español. Prueba de que fue filmada para el mercado internacional. Pocas veces he visto algo así, surrealismo puro. Lo felicito por la excelente reseña, yo también escribí una en mi blog, no tan buena. Reciba un saludo desde México.

6. mar 9, 00:05 | Bob Rock

Juan Bendeck.- Casi ni me acordaba del pijama de Michael, ¡grandioso! Casi mejor que la doblasen así nos reímos más a su costa ;)

Muy simpático tu blog (http://www.estaelarquitecto.blogspot.com/), increíble currículo!!!

7. nov 30, 00:05 | Armando

El doblaje de esta película NO es latino. La película original fue grabada en español de Latinoamérica, porque los actores SON latinoamericanos. El doblaje posterior fue hecho en inglés, es un intento de meter esta mierda humeante en el mercado sajón. Y el doblaje para esta parte del mundo, ese sí es ya español. Lo que vuelve al film todavía más patético.

Escribe tu comentario:

¡ATENCIÓN! El formulario de comentarios utiliza un sistema de previsualización con el objetivo luchar contra el spam. Por lo tanto, tras pulsar el botón PREVISUALIZAR no olvides pulsar el botón ENVIAR para dar de alta definitivamente el comentario.