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Don’t Knock Twice

Fantasmas after eight

Dont knock twice Reseña

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  • Título original: Don’t Knock Twice
  • Nacionalidad: UK | Año: 2016
  • Director: Caradog W. James
  • Guión: Mark Huckerby, Nick Ostler
  • Intérpretes: Katee Sackhoff, Lucy Boynton, Javier Botet
  • Argumento: Madre, tú que acoges a tu hija en casa para reparar una infancia rota por tu propia culpa, Madre, tú no te das cuenta de que ella ha sido maldecida por una bruja.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

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Jess es una escultora de éxito que intenta volver a acercarse a su hija tras tener que abandonarla muy joven debido al abuso de las drogas y las malas compañías. Más normalizada, quiere que Chloe deje el hospicio para vivir de nuevo como una familia. Sin embargo, los reproches de la joven serán el menor de los problemas, pues ésta se cruzado en su camino con la maldición de una bruja tras tocar en la puerta de su antigua casa dos veces seguidas. La maldición la perseguirá hasta involucrar a Jess en una carrera contrarreloj por salvar a su hija de… ¿”Baba Yaga”? ¿Una bruja devoradora de niños? ¿Una sierva de Satán? ¿Un detective pedófilo? ¿”Il diavolo”? ¿Una maldición rusa? ¿Un bodrio cinematográfico?

“Don’t Knock Twice” intenta ser una versión británica de “Insidious” o “The Conjuring”, básica y llanamente. Que el tiro le salga por la culata a su director, un tío de nombre tan gracioso como Caradog W. James, es algo que no debería extrañarnos a estas alturas: Ponga sobre la mesa las palabras “thriller”, “sobrenatural” y “drama” para obtener una combinación mágica ideal como iniciación al tedio. Todo por culpa de esa aguda falta de personalidad, o hambre de taquilla, que se traduce en una copia paso por paso de todos los elementos terroríficos de cientos de películas anteriores a ésta, pero perdiendo no sólo frescura en la imitación, si no también estilo. Ecos de mil escenas nos vendrán a la cabeza, con un destacado lugar para las obras cumbres del horror japonés moderno – “The Ring” y “La Maldición” –, terminando por darnos de bruces con una criatura maligna, fantasma o demonio ya da igual a estas alturas, cuyo diseño alude no sólo a las obras citadas si no también a otras sosias de tan triste nombre como “Mamá”.

Y eso que la cosa no pintaba mal al principio del largometraje que hoy nos ocupa. La hora y media de rigor comenzaba con unos atractivos títulos de créditos caracterizados por una puerta en llamas a cámara lenta. Imágenes cargadas de un simbolismo que el argumento de “Don’t Knock Twice” destruye por la vía rápida. Gracias a quince minutos finales dignos de una mente de serie infra Z. Los guionistas del asunto, Mark Huckerby y Nick Ostler, pueden presumir de haber logrado la vuelta de tuerca más rebuscada de la historia del cine. Bueno, evidentemente estoy exagerando, pero me ha parecido una argumentación de lo más tonta para justificar una trama sobrenatural que ya de por sí era tan simple como la leyenda urbana de “Bloody Mary”.

Cócteles aparte, creo que se deja notar la larga trayectoria de ambos escritores en el mundillo de las series animadas infantiles. Pues el “truco” de la historia sólo podría engañar o satisfacer a los más tiernos infantes. Baste añadir al respecto que el único trabajo dentro del cine de terror por parte de estos “gentlemen” es la película ”Howl”, la cual no destacaba, precisamente, por su inteligente guion, aunque me pareció incluso más efectiva que “Don’t Knock Twice”.

Quitando algún susto disperso, construido con una seriedad sorprendente, el plato fuerte de la película nos lo ofrecen sus dos actrices principales, Katee Sackhoff y Lucy Boynton; madre e hija respectivamente, cuya presencia destaca cuando el drama se agudiza sobre el resto de géneros. La obrita de Caradog no dará miedo, pero consigue transmitir con insospechada energía la pena y alegría que define la relación de nuestras dos chicas, marcadas por la trágica senda de autodestrucción a la que se abandonó Jess, la progenitora, durante su juventud y primeros pinitos como escultora. Más que un triunfo de los diálogos o dirección de actores, esta química entre los dos personajes protagonistas se debe exclusivamente a sus intérpretes, especialmente la mayor de ambas: Katee.

Una pena que este buen trabajo esté al servicio del drama y no del terror. Lo cual, para tratarse de un thriller sobrenatural, dejas las cosas bastante claras. Por mucho que el instinto protector de Jess y la rebeldía adolescente de su hija sean absolutamente creíbles, no lo es la presencia sobrenatural que las acosa. Lastrado este “espíritu” por la inconsistencia de su trasfondo, plagado de referencias explotadas hasta el ridículo: ¿”Baba Yaga”? He visto gitanas en los aledaños del estadio de futbol de mi ciudad que imponente cuarenta veces más que Mary Aminov, como así se llama nuestro diablillo.

Tampoco me ha convencido una banda sonora que, si bien empieza con agradables ecos de “Silent Hill”, termina resultando cansina y anticlimática dada su omnipresencia. En lugar de generar atmósfera derrumba la tensión gracias a una insistencia absurda en los continuos tonos ominosos, ¡cómo si a cada momento fuese a saltar de la pantalla la bruja piruja! Incomprensible en un producto que, por otro lado, puede presumir de una buena manufactura. Puede que argumentalmente reflejen los peores amaneramientos de la serie B, pero el acabado es más que digno, incluso con algún destello artístico que contradice esa falta de coherencia argumental [esperad a ver el final para rebuznar de risa cual asnos].

Poco más que añadir, y es que un servidor anda cansado de analizar obras que, por una u otra razón, terminan siendo meros rastrojos para la hoguera de la actual serie B. Siendo sincero pienso que siempre ha sido así. Que los años terminen por sacar a flote las auténticas gemas ocultas se traduce en una engañosa sensación de nostalgia, por aquello de que el tiempo todo lo pone en su sitio. No será el caso de “Don’t Knock Twice”, tan sosa y manida en su contenido sobrenatural que eso sí asusta de verdad. La pobre, aun apostando por un buen surtido de sustos, no deja de ser otra de esos subproductos destinados a un mercado doméstico quizás demasiado saturado. Con tanto por ver, no creo que esto os resulte especialmente interesante.

Sarna con gusto no pica. Esta película, sin embargo, es una infestación de piojos en toda regla.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Las actuaciones de las dos mujeres protagonistas. Sobre todo cuando se trata de agudizar el elemento dramático.

Lo peor: ¡Qué final tan inconsistente, rebuscado y fuera de tono!

Vuestros comentarios

1. feb 10, 10:10 | Draghann

El perfecto de ejemplo de cómo empezar una peli e ir cargándosela segun avanza el metraje. Para ver, entretenerse si tienes suerte y olvidarla antes de lo que tarda un político en olvidar sus promesas…

Un saludo!

2. feb 10, 16:04 | dani3po

Menudo jaleo de tramas y sub-tramas tiene esta película. Le sobraban como siete.

3. feb 11, 00:37 | Skalope

Yo y las portadas. Aclarar que no me dedico al diseño por ordenador, ni nada de eso, soy operario de fábrica, pero me fijo mucho en las carátulas coño.
A ver Bob, que leches está pasando con las portadas que todas tienen el mismo fondo (idéntico curiosamente al que hace años atreza Almas Oscuras), y todas con la misma estructura. A saber: Sicario, Tiempo para la ira, Don’t Knock Twice y Resident Evil: Capítulo final. Si estáis muy aburridos, cogeos estas 4 portadas y las comparáis. Donde quedó lo genuino?, donde quedo la creatividad?. Plantillas portadísticas?… que los sancionen.

4. feb 18, 00:04 | Howard Beale

No es muy allá pero se deja ver.

5. mar 12, 05:49 | Omar

Muy mala, valoré los minutos iniciales , quizás incluso hasta llegar a los primeros 30, después se fue en picada, en picada hasta el sótano, pues como lo escribe Bob, el tercer acto es para sacarse los ojos.

Horrible mala mala, lo peor que he visto en el año, junto con Rings

0.5/5

6. mar 12, 11:15 | Frankielopez

A mi no me ha parecido tan tan tan mala, en cuanto a Rings, pues yo cogeria al director de la misma, Miren Gaztañaga y Demás gentuza y directamente los prohibiría ponerse delante o detrás de una cámara

7. mar 12, 15:10 | Omar

Será que ya estoy cansado del terror reciclado, aquel que no propone nada nuevo y se encarga de reproducir la fórmula de siempre. En cuanto a Rings hace mucho que veía algo tan patético, de esas películas que no solo no te gustan sino que odias , que cada escena resulta peor que la anterior. Fue una experiencia muy desagradable

8. mar 13, 22:09 | Bob Rock

Skalope.- Y eso que aquí aun queda ligeramente resultona. Los filtros de envejecido es lo que tienen. Yo echo de menos portadas echas a mano, aunque sea con un boli. Pero no hablo del continúo homenaje a los 80, que no todo puede ser Lightning Video… me refiero a ilustraciones dignas y con un ojo puesto en el suspense… que coño, es que no eso hace falta, porque Suspiria (me he ido a ver la carátula de toda la vida) es magnífica en ese aspecto… simplemente usando un concepto minimalista y enigmático… chico, es la época que vivimos… ya que nombraba a Suspira… remake al canto… por qué? Yo aun veo vigente la original…

Omar, Frankielopez.- Os soy honesto: no tengo ni puñeteras ganas de ver Rings. No le veo ya mucho sentido a prolongar una saga de esa forma. Perdono eso en sagas del estilo Viernes 13, Muñeco Diabólico o Elm Street porque ya me las tomo un poco en el sentido cómico. Vivimos el refrito de la continuación del refrito de la continuación… una espiral perversa de la que ya dudo sepamos salir. Pero entendedlo, tu eres un director nuevo y te dicen que te financian una secuela de algo, o remake o una copia del producto de moda (véanse tantas “copias” y remakes encubiertos de Poltergeist)… ¿qué haríais? La putada es que al proyecto original no le sueltan la pasta… y el público al que le gusta lo verdaderamente “extraño” o “diferente”, por mucho que nos creamos una legión de gourmets, no es suficiente como para mantener un nivel de cine de terror “distinto”. Fijaos que cada vez hay más distancia entre el cine de alto presupuesto y la serie B… es como si se hubiese polarizado el tema económico. Lo que es peor, ¿dónde están esos directores que con cuatro duros te hacían algo potable? Carpenter, Cronenberg, Gordon… los nuevos directores de ese corte, cuando despuntan, son reciclados por el sistema y ellos se acogen a esa picadora de arte para vivir bien, como cualquiera lo haría.

Perdonad el rollo, pero es que este año no está siendo especialmente divertido en cuanto a género… y llevo ya un buen puñado de castañas…

Un saludo

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