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Equinox

La abuelita de Evil Dead

Equinox Revival

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  • Título original: Equinox
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1970
  • Director: Jack Woods, Mark Thomas McGee, Dennis Muren
  • Guión: Jack Woods, Mark Thomas McGee
  • Intérpretes: Edward Connell, Barbara Hewitt, Frank Bonner
  • Argumento: Un demonio ataca a cuatro jóvenes de picnic cuando manipulan un extraño tomo antiguo.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

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De visita a la cabaña que el profesor Waterman ostenta en unas remotas montañas, cuatro jóvenes celebran un picnic que acaba por verse relacionado con un extraño libro, al parecer causante de una brecha entre este mundo y el infierno. Tentáculos, gorilas mutantes, gigantes de color verde que reparten sopapos en lugar de maíz, posesiones demoniacas, símbolos arcanos y el guardabosques del Infierno os esperan detrás del equinoccio.

De nuevo nos adentramos en el mundo de las rarezas cinematográficas desempolvando una de esas obras que con los años ha cosechado el renombre que le fue esquivo el día de su estreno. “Equinox” data de 1967 como cortometraje, aunque su estreno como largometraje se produjese tres años después en decenas de “drive-in”s norteamericanos. Dicho corto fue creado de forma artesana por un grupo de amigos: Dennis Muren, David Allen y Jim Danforth, los cuales recopilando poco más de seis mil dólares quisieron experimentar en el campo de los efectos especiales con la animación, los trucajes y todo lo que se pudiera al alcance. Unos visionarios, sin duda, pues durante las dos décadas siguientes este grupo de artistas ha participado en las áreas técnicas de casi cualquier película fantástica que podáis imaginar: Desde “Furia de Titanes” hasta “Terminator 2”. Los muchachos, guiados por Jim, el único que tenía una firme experiencia a la fecha, consiguieron hasta colocarse en “Industrial Ligh & Magic”, casi nada. En otras cuestiones, como fotografía, guión o dirección fueron alternándose los roles con otros colegas, tomando una relevancia crucial Mark Thomas McGee (malogrado de tal forma tras este prometedor arranque que acabó escribiendo patrañas como “Sorority House Massacre II”), logrando un producto que consiguió atraer, recordemos que “Equinox” era en este punto sólo un cortometraje, la atención de una pequeña compañía dispuesta a completar el metraje hasta obtener un producto distribuible. ¡Corcho, si hasta el distribuidor rodó material adicional!

Para la tarea de añadir las escenas complementarias se contrató a Jack Woods, un mercenario que venía del área de la edición de audio y, obviamente, no volvió a ponerse detrás de una cámara en su vida. Quiero pensar que parte de la falta de garra de la cinta, pues sufre unos altibajos de ritmo capaces de hacerte dormir con varios litros de café en vena, se corresponde con la raíz “frankensteniana” de esta historia. El inventó intentó venderse por el lado de la truculencia, entendida por una generación todavía conmocionada por la contracultura hippie y la muy activa guerra de Vietnam, como bien podéis observar en el sicalíptico tráiler que acompaña la reseña; pero su mayor fuerza para un servidor es adelantarse más de una década a los conceptos y guiños que configuran el horror sobrenatural de los ochenta. A saber, una importancia crucial de los efectos especiales, ubicar personajes jóvenes como roles protagonistas, la indefensión de los mismos, predilección por una localización central barata (la cabaña, la casa encantada, la hermandad…) y mucho artificio demoniaco. Pensad que hasta “La Noche de los Muertos Vivientes”, hablamos de 1968 y por tanto coetánea de “Equinox”, el foco de terror en las películas de género venía determinado por una sola entidad, y en la gran mayoría de ocasiones de raíces góticas antes que urbanas – obviamente menos las consabidas y geniales excepciones –. En definitiva, “Equinox” merece ser incluida en esa lista de cintas que representan el germen del terror moderno que todavía se estila hoy en día.

No sólo eso, la historia del film está repleta de paralelismos que la emparentan con la ópera prima de Raimi. Vamos, si hasta la eclosión de ambas obras recorre caminos muy parecidos – el cortometraje que acabó siendo una película con mucho esfuerzo –. No obstante, y aunque se ha elucubrado durante años sobre ello, nunca Raimi ha citado “Equinox” como referencia, no así el desarrollador de los efectos especiales de “Posesión Infernal”, pero a ese respecto la cinta que nos ocupa atrajo la atención y alabanzas de Lucas y Harryhausen, y eso son palabras mayores. Además, y esto es desbarre personal, el arranque de “Equinox” me recuerda en parte a la introducción de la fabulosa “En la Boca del Miedo”. De nuevo similitudes formales que probablemente se expliquen por la influencia “lovecraftiana” que cruza transversalmente tantas y tantas películas – aquello de comenzar una historia alegando su protagonista locura hasta las cachas siempre tendrá algo especial –.

Estas referencias “lovecraftianas” se pueden vislumbrar desde otra perspectiva muy interesante, y pensad que durante los sesenta la figura de Lovecraft aun era minoritaria incluso en su país de origen. Resulta que por consejo de Forrest J. Ackerman, que se marca un cameo vocal en la producción, el famoso escritor de ciencia ficción, terror y fantasía oscura, mi adorado Fritz Leiber, es reclutado para interpretar un pequeño rol como extraño profesor de geología y catalizador de toda la acción narrada en la película. Para los legos, comentar que Ackerman fue uno de los principales culpables del fenómeno “fan” y promotor de la cultura fantástica a ultranza, mítico agente literario y principal responsable de que la cultura “pulp”, Lovecraft mediante, haya llegado con buena salud hasta nuestros días. De nuevo para los legos, contaros que Leiber fue uno de los más válidos discípulos de Lovecraft y creador de una de las sagas más importantes dentro del género de “espada y brujería” – Fafhrd y el Ratonero Gris –, así como de cientos de historias de terror y ciencia ficción imprescindibles. He ahí la conexión, por no hablar que eso de un libro que abre las puertas a una dimensión desconocida nos suena bastante, ¿verdad?

Y aquí es donde por fin puedo hablar de la película, alguno se habrá sentido extrañado de las batallitas del abuelo cebolleta, pero la triste realidad es que la aureola de leyenda le queda grande a esta cinta por lo que serían méritos cinematográficos. Si el cortometraje original destila ambición, su versión alargada se diluye ante la puesta en escena global, que, por parte de los distribuidores, busca epatar a la chavalería que se hacinaba calentorra entre las sombras de los autocines. Vaya por delante que se trata de una producción bastante barata que entre escena y escena de simpáticas animaciones por “stop motion” mete demasiado relleno y de la presión se salen las costuras. Claro que al asunto no ayudan unos actores poco inspirados y bastante amateurs, así mismo adolece de una visión demasiado “campestre”. Igual que nuestros protagonistas tienen la intención de realizar un alegre picnic pre-guerra fría, la filmación se obstina en hacer hincapié en los elementos más psicodélicos y molestos para el espectador. A lo que no ayuda una música datada y bastante enervante. Digamos que en todos los aspectos, menos en lo que a efectos especiales y maquetas, “Equinox” ha envejecido realmente mal. Aunque insisto que sus valores conceptuales la hacen de obligado visionado a todos los que nos gusta indagar en las raíces del género, sus ramificaciones y consecuencias.
Ahora entenderéis porque he preferido centrarme en los aspectos periféricos antes que en el intríngulis de una cinta filmada en color “sobrenatural” – ¿entendéis donde se ha invertido verdadero esfuerzo antes que realizar una película memorable? –.

Resumiendo, una verdadera rareza que el tiempo ha conseguido rescatar del olvido gracias a su peso histórico y a la larga influencia que, reconocida o no, proyecta sobre el terror que todos consumimos por aquí – a pesar de que en ocasiones aparente ser una aventura campestre marcada por el consumo de setas alucinógenas –.

Intentad darle una oportunidad.

Imágenes de la película

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“¡Harryhausen sácame en tus pelis!”

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“Coño, el gigante verde tiene un primo de Zumosol”

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Cabaña y tentáculos, ¿el cóctel perfecto?

Tráiler

Lo mejor: Las ideas que subyacen tras esta película podríamos entenderlas como germen de obras de culto como "Posesión Infernal" o "En la Boca del Miedo". A su manera preconiza el terror sobrenatural de los ochenta.

Lo peor: La presentación no deja de ser algo pobre y llena de un espíritu "beatnik"/psicodélico bastante infantil cuarenta años después. Amén de unas actuaciones ridículas.

Vuestros comentarios

1. jun 16, 19:36 | Elchinodepelocrespo

Muy interesante lo que apuntas sobre el terror ochentero. Me la apunto.

2. jun 16, 22:14 | Bob Rock

Elchinodepelocrespo.- Una rareza en toda regla. Si tienes difícil verla, echa un toque.

Salu2

3. ago 11, 17:17 | Elchinodepelocrespo

Por fin la vi. Una delicia. Es un batiburrillo de ideas que funciona extrañamente bien, todo hecho con imaginación y mucho mimo. Me ecantó.

Si tienes la oportunidad, échale un ojo a “Screams of a winter night” (1979), otra peli de bajo presupuesto que se anticipa a los 80.

4. ago 11, 17:41 | Bob Rock

Elchinodepelocrespo.- Muchas gracias por la recomendación, la veré seguro. ¿Te podrías animar a reseñarla? Echo de menos más reseñas de clásicos (y caspas) olvidados…

Oye, ¿y tu no crees que esta película influyó en Evil Dead bastante?

PD: ¿Qué tal el guardabosques? inquietante, ¿eh? XD

5. ago 11, 20:57 | Elchinodepelocrespo

Me molaría reseñarla, pero ando sin tiempo. Si veo un hueco en un tiempo me lo pienso.

Llevas razón, todo el rollete del libro y la pandilla perdida en el campo es muy “Evil Dead”, por eso te recomiendo la de “Screams” (es más caposa, avisado estás), también se señala como un precedente de “Evil dead”, bastante claro, ya lo verás. De hecho, las dos pelis harían una sesión doble (o triple con la de Raimi) cojonuda.

El guardabosques es de lo mejor. Esas cejas son de las que no se olvidan (¿homenaje a Lugosi? Nah…).

6. ago 12, 08:53 | Bob Rock

Elchinodepelocrespo.- Sin prisas, si no la haces tú nadie la va a hacer.

Ya tengo localizada una copia de Screams, pero se ve fatal, es tan oscura que no distingo casi nada (creo que tengo la vista hecha polvo). Eso sí, ya se ve el rollo y casa perfectamente con esa noche temática.

Un saludo de cejas sorianas :)

7. ago 12, 18:44 | Bob Rock

Hablando de stop motion (pero mucho más rastrera), me huelo reseñas de Winterbeast y Frosbiter… wendigood!!

8. ago 12, 21:35 | Elchinodepelocrespo

Esas no me las he visto. Voy a ver.

9. ago 12, 21:38 | Elchinodepelocrespo

Por cierto, “I, madman” ochentera y con stopmotion, y muy buena, a mi juicio.

10. ago 12, 23:23 | Bob Rock

Elchinodepelocrespo.- Lecturas Diabólicas es un lujazo, del dire de The Gate si no me equivoco (más stop-motion)… a mi me encanta el homenaje a la literatura pulp, es encantadora (la vi en su estreno en canal +, que época, que buenas películas echaban en sus primeros tiempos) ¡un must see!

11. ago 13, 14:42 | Elchinodepelocrespo

Coincido contigo, me extraña que la peli no tenga más fama.

12. ago 13, 22:19 | Bob Rock

Elchinodepelocrespo.- Me estás tentando una reseña, tengo el DVD justo en la mano debatiéndome si verla una quinta vez. La pena que no podría ser muy parcial. :)

13. ago 15, 01:03 | Elchinodepelocrespo

Dale duro.

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