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Hannibal

Náusea estilizada

Hannibal

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  • Título original: Hannibal
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2015
  • Director: John Dahl, Michael Rymer, Guillermo Navarro, Vincenzo Natali
  • Guión: Bryan Fuller
  • Intérpretes: Hugh Dancy, Mads Mikkelsen, Caroline Dhavernas
  • Argumento: La relación entre un joven agente del FBI y varias personalidades psicóticas, entre ellas el infame Hannibal el Canibal.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

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No apostaba un duro por una serie como “Hannibal” pero me equivoqué. La decisión de llevar a sus personajes durante 3 temporadas por los senderos más oscuros de thriller, la hacen una joya única y preciosa pese a sus múltiples imperfecciones. Una serie valiente desde su primer episodio pues no escatimaba en sangre, vísceras y maldad para meter al espectador en la torturada espiral de terror de su protagonista. Su creador Brian Fuller decidió que su nueva visión del doctor Lecter no se limitaría a una imitación de los aspectos que funcionaron en la trilogía que interpretara, cada vez de forma más sobreactuada, Anthony Hopkins y apostó por una construcción del personaje que no tenía apenas nada que ver con ese referente. También se alejaba del otro Lecter del celuloide y primera cinta del universo creado por Thomas Harris, “Hunter”. “Hannibal, la serie”, será la versión más oscura, excesiva y enfermiza del monstruo, dotando también de una oscuridad casi equivalente al personaje que lo persigue, Will Graham, nacido en la primera novela del autor: “Dragón Rojo”.

Para entrar en la mente de un misterioso asesino el FBI decide acudir a 2 consejeros: Will Graham que tiene una capacidad casi sobrenatural de imaginar el mundo interior de los asesinos en serie y el brillante psicólogo Hannibal Lecter que, secretamente, es un sociópata capaz de retorcer y manipular a cualquiera que se cruce en sus pérfidos planes. Desde el primer momento Hannibal se sentirá fascinado por la frágil mente de su compañero y con el fin de quebrarla y transformarla en un monstruo lanzará, sobre el inocente asesor, a todos los criminales que se crucen por su camino.

La estructura de la serie se componía de un hilo argumental largo, que abarcaba las 3 temporadas y narraba la relación obsesiva entre los 2 protagonistas y una serie de asesinos grotescos (casi uno por episodio) que iban hundiendo a Graham en una locura cada vez más acuciante. Es en estos criminales donde los guionistas de la serie piensan las muertes más enrevesadas y las escenas más perturbadoras que han pasado por una pantalla de televisión. Y las abordan con una plasticidad y estética tan refinada que el espectador se rinde al horror pero también a la belleza de estas secuencias. Un despliegue de oscuridad que hizo chocar al formato frontalmente con la censura americana y relegar sus emisiones a las últimas horas de la noche. Algo parecido pasa con los excesos caníbales de Lecter, sus platos sofisticados y algunos momentos de antropofagia que resultan tan nauseabundos como fascinantes y lejos de amilanarse ante la presión de la cadena, Fuller no hizo más que subir las tintas episodio tras episodio. De este modo “Hannibal” es un gran álbum de cromos de imágenes terriblemente bellas donde la amputación, los cortes, las suturas, las tripas y la enfermedad son los pinceles en lienzos humanos. Lecter es un maestro, un demiurgo, empeñado en que su enamorado (la relación entre ambos traspasa las barreras heterosexuales) aprenda a disfrutar y crear estas obras.

En torno a ellos dos hay un universo de víctimas potenciales que transitan desconocedoras de ser parte de un juego demoníaco que puede destruirlos. Personajes en muchos casos necios, ambiciosos o tan estúpidos que estaremos deseosos de ver cómo se convierten en carne para la máquina.

Tanto la puesta en escena como la imaginería emparentan a este título con su homónimo dirigido por Ridley Scott, ambos comparten la ausencia prácticamente total de cualquier atisbo de humor y un gusto por una estética del mal barroca y abigarrada al borde de lo febril.

Para aumentar aún más su singularidad los diálogos de la historia son densos y profundamente filosóficos exigiendo al espectador una reflexión sobre lo que se dice que, con el paso de los capítulos, termina por ser extenuante. El resultado es curioso: si bien resulta hipnótica y uno no puede parar de verla, también es cierto que la digestión de muchos capítulos se antoja pesada y aburrida… pero aún así creo que es una serie sobresaliente que tendría que ser de visionado obligado para amantes de los thrillers de sicópatas.

Capítulo aparte es el reparto y la dirección: Mads Mikkelsen logra un Lecter nuevo y fresco que hace, a los pocos minutos, que te olvides del repipi de Hopkins. Hugh Dancy no se queda corto en el papel de Graham y su degradación física y mental a lo largo de los episodios es de quitarse el sombrero. Les acompañan Laurence Fishburne en el papel de Jack Crawford (que en esta revisión es afroamericano), una Gilliam Anderson cada vez más morbosa e interesante y un largo y atractivo etcétera de secundarios. Tras la cámara la cosa tampoco decae: Gillermo Navarro (habitual de Del Toro), Natali (Cube), David Slade (Hard Candy), Neil Marshall (The Descent) o John Dahl (la última seducción) se apuntan, entre otros, a sostener la claqueta en la aventura de Brian Fuller. Lo hacen alardeando de una modernidad en la realización digna de aplauso que en ocasiones resulta barrocamente cercana a giallo italiano y en otros momentos a la imagen publicitaria más estilizada.

Los amantes de las novelas de Harris podrán ver en la última temporada dos de los libros recreados para la ocasión (Hannibal y Drangón Rojo) y contemplar las fabulosas licencias que toman los guionistas hasta culminar en un escandaloso final para esta serie fascinante.

Fuller no pierde fuelle y tras este raro ser se ha lanzado a la lisérgica y fascinante serie “American gods” de la que ojalá podamos hablaros pronto.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Eleva a los personajes por encima del mortal medio hasta parecer una obra griega, o una ópera. Lo sumamente oscura que puede llegar a ser.

Lo peor: Sus diálogos y reflexiones sobrepasan muchas veces la pedantería y en no pocos tramos es densa como el petróleo. Si buscas parecido con los libros la última temporada te descolocará.

Vuestros comentarios

1. jun 17, 00:27 | Evildead4

Sin duda superior a cualquiera de los films de la saga, este si que es el auténtico Hannibal y fotografía rozando lo sublime.
La única pega que le veo a la serie es los 4 o 5 capitulos de la tercera temporada que no hay dios que los trague de lo espesos que son esos episodios.
Por lo demás espero que se haga una cuarta temporada para mi disfrute visual…
Nota:99,9/100

2. jun 17, 09:34 | AZOTE

Aunque en general la calidad es brutal se llega a un momento en que los capítulos son una parodia en sí mismos. De todas maneras es curioso hamijos, precisamente después de ver la bazofia de Raw me entraron ganas de volver a ver la serie y las pelis de Hannibal, cine de verdad vaya, obras maestras en comparación.

3. jun 17, 10:08 | Upiri

Que grande esta serie. Tras una primera temporada pesada, luego sube muchísimo.

4. jun 18, 01:23 | Vael

Espectacular en todos los sentidos. Posiblemente, una de las mejores series que he visto nunca.

Y si, atentos a American Gods, porque tambien es de un nivel altisimo. Incluso con una similitud bastante exacta con respecto al libro.

5. jun 18, 10:00 | Draghann

Si dejamos a un lado esos momentos en que a los guionistas se les va la olla totalmente (quizás producto de desayunar peyote), la serie es realmente buena. Tiene algunos episodios de aplaudir con las orejas…

Un saludo!

6. jun 21, 15:28 | Suspiria

La fotografía y el gore son exquisitos, pero para mí es la espectacular banda sonora de Brian Reitzell la que eleva la serie a la categoría de culto. Sobre todo en el último capítulo de la segunda temporada donde apenas hay diálogo y dejan que esta sea la protagonista.
Sí que es verdad que algún capítulo de la tercera temporada es denso, pero aún así esa calidad ya la querrían muchas series.

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