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High-Rise

Lo que da de sí una lata de pintura

High-rise review

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  • Título original: High Rise
  • Nacionalidad: UK | Año: 2015
  • Director: Ben Wheatley
  • Guión: Amy Jump
  • Intérpretes: Tom Hiddleston, Jeremy Irons, Sienna Miller
  • Argumento: a influencia de un edificio autosuficiente sobre sus inquilinos termina por desencadenar el caos.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

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Una enorme torre de apartamentos, en unos años setenta ligeramente distintos a los que conocimos, provee a sus habitantes de todo lo que necesitan . El proyecto del Arquitecto parece funcionar a la perfección, posicionando a mayor o menor altura según su poder adquisitivo a cada familia, hasta que la influencia del tremendo edificio termina por afectar a las relaciones entre los vecinos. De amables fiestas se pasa en casi en un suspiro a orgías llenas de cigarrillos, sexo, alcohol, violencia, drogas y canibalismo, cuando la corriente eléctrica se viene abajo.

“High Rise” era una apuesta arriesgada para los últimos días del festival de Sitges, ciencia ficción (des)humanista y lisérgica que parece raptada de la década en que se publicó la novela en que se basa: los setenta. La provocación de manual y el miedo a la nueva dirección que tomaba el capitalismo, de mano de los yuppies recién invocados por los desastrosos efectos de la Guerra del Vietnam (“Thatcher’s way of life”), se hacen dueños de la pantalla por interpretación directa de su homónima literaria. Puro J. G. Ballard que, como gran cínico británico, vomitó bastante vitriolo con regusto a LSD en esta crítica social que no lo es tanto, por aquello de que Ballard era más aficionado a la fiesta que a dinamitar los cimientos de la misma. Ben Wheatley, director de “High Rise”, venía de realizar retorcidos experimentos con el cine de género, desde cine experimental como “A Field in England” hasta una de las mejores comedias negras de esta década: “Turistas”; todo ello con poquitos medios y sí un estilo “arty” que le abría las puertas de la presente producción, ambiciosa, deudora de un elenco de lujo y poseedora de unos recursos económicos que se lucen durante su extenuante metraje. Parece entonces lógico que estas dos mentes eclécticas, y una tercera de tapadillo que sería la inseparable de Wheatley, Amy Jump, terminasen encontrándose con fantásticos resultados para sus seguidores, únicamente para ellos.

“High Rise” se demuestra la fusión perfecta entre los riesgos visuales de Wheatley y la desintegración ética que caracterizó a los personajes de Ballard. A ese respecto ningún problema, ¿pero qué ocurre si la distopía social no te dice nada?, ¿si los excesos estéticos te empachan a la primera de cambio? Muy sencillo, “High Rise” se convertirá en tu tumba. Aun encontrándome en un punto medio entre las dos tendencias, hubiese deseado que la proyección durase media hora menos, no exactamente que Wheatley hubiese recortado sus ciento veinte minutos de metraje, si no que alguien me dejase salir dignamente de la sala, pues la película pierde totalmente la gracia cuando alcanza su último cuarto, pero no podría existir sin ese exceso.

Arrancamos con una potente escena donde se preludia el caos en que se convertirá el edificio de apartamentos futurista, pero de colorido aire setentero. Un arranque que pone en solfa al espectador anunciando que el discurso a punto de visionar está marcado por el humor negro y la metáfora. Así, rápidamente, sabemos que este viaje no va a ser fácil, pero nos va a deparar interesantes hallazgos gráficos. Por ejemplo, un diseño de producción que sintetiza el lado más deshumanizado de la sociedad de consumo. Entre lujo y pantalones de campana, la publicidad se fusiona con la arquitectura para ofrecernos un paisaje aséptico y desolado donde la igualdad es la primera quimera en caer. ¿Por qué? Dos fiestas, simplemente. Una donde la droga y la música, una banda sonora que molesta y acierta a partes iguales, lanzan un alegato pro generación del “flower power”, entre los típicos personajes alienados de Ballard, y otra con el hiriente vicio de lo rococó como bandera, de nuevo con mucha alienación y diálogos inconexos. Entre medias, como el (inexistente) lago alrededor del cual parasitan los cinco enormes edificios, yace tranquilo el Dr. Robert Laing, único representante de los espectadores en este edificio maldita que podría interpretarse como híbrido consanguíneo de La Casa de los Locos (“Las doce pruebas de Astérix”) y Rapture (“Bioshock”), pero la novela fue pionera, por así decirlo, en la influencia de los paisajes urbanos y la tecnología sobre la psique humana. Como veis, un análisis amoral, pues dichos efectos psicológicos nunca son analizados desde el maniqueísmo, que toma en esta película sus últimas consecuencias, así se repiten una tras otras las orgías hasta abrumar nuestro espíritu y desear un rápido final. ¿”El Señor de las Moscas” post moderno? No, no se trata de una cinta que pudiéramos poner en clase de filosofía sin arriesgarnos a que nos pinchasen las ruedas nuestros “normalizados” alumnos.

Son un suicidio y el fallo de los sistemas de la construcción, creo, los detonantes de esta extraña catarsis donde la pregunta clave toma forma: ¿por qué no abandonan el edificio sus habitantes cuando el caos se adueña de su día a día? Algunos podrían creer que la lucha de clases, muy importante durante la primera mitad, mientras que más superficial a medida que llegamos a la conclusión, es el alimento de esa obsesión por residir en una trampa para ratas, pero se nos intenta explicar, de forma insatisfactoria, que el edificio ha transcendido su propia función para convertirse en un ecosistema paradisiaco o infernal, elige tu propia aventura, donde las convenciones morales al uso carecen de sentido pues no existe ningún juicio interno, sino esa esquizofrenia absoluta donde ni siquiera la normalidad del doctor Laing permanece incólume. Bien, ¿y? Se pasa de puntillas, como me apuntó Manu recientemente, por lo que sería los más esperado de la cinta: el punto de ruptura… ¡MTV al rescate! ¡Malditos! Total, nos vamos a quedar con las ganas de un por qué, es el espectador quien tiene que trabajar esa parte, lo cual me parecería genial, si mereciese la pena justificar la explosión de violencia y locura que termina con los sistemas tradicionales de clases dentro del edificio.

Como podéis ver, resulta complicado verbalizar una opinión sobre un experimento, hasta cierto punto extremo, como lo es “High Rise”. A unos les gustará su exceso contemplativo, lleno de escenas a cámara lenta (¿video clips de ABBA?) y a otros les repugnará su clara falta de dirección… por mucho que los intérpretes rocen la perfección. Porque si por algo merece la pena “High Rise” es por ver en acción a una serie de nombres capaces de sostener un entorno tambaleante (insisto, ¡Rapture!) con sólida dignidad que supera incluso viles, pero excitantes, escenas de sexo.
Tom Hiddleston, que interpreta al Dr. Laing, se erige como un ejemplo de contención dentro de un papel que podría haber acabado en ridículo sin esa suavidad con la que lo aborda. Especialmente conocido por interpretar a Loki en “Thor y otras donde sale Thor”, aquí Hiddleston lo borda durante la primera mitad ayudando a que el espectador no se sienta perdido entre tanta locura incipiente, pues “High Rise” se demuestra inmisericorde en cuanto a la caracterización hermética del resto de personajes. No obstante, Hiddleston goza de buena réplica de manos de Jeremy Irons, el abúlico arquitecto de todo el tinglado, y Luke Evans, especialmente este último, con una presencia física intimidante para abordar al personaje más complejo e incognoscible. Como no, destacar también el trabajo de Reece Shearsmith (“Psychoville”), entre otros grandes secundarios.
Con respecto al elenco femenino, nombres menos conocidos pero que brillan ocasionalmente por encima de sus compañeros masculinos: Sienna Miller, Elisabeth Moss, Sienna Guillory y Keeley Hawes, por nombrar unas pocas.

Una vez pasados este punto, tal vez todo se sintetice en el breve resumen que me soltó mi acompañante: “si esta película la pongo en casa, no dura ni quince minutos”. Su propuesta excesiva y difusa en los meollos morales que buscaba desgranar, se torna una difícil opción para disfrutar fuera de ambientes como festivales especializados o cenas de espuma de mar sobre cobertura de chocolate criogenizado entrelazado con virutas de algas caramelizadas… ya me entendéis.

¿Recomendaría “High Rise”? Disculpad que conteste con otra pregunta: ¿vosotros recomendaríais una metáfora? No en vano, suelen ser inconsistentes, ambiguas y confusas, su objetivo es dar la vuelta más larga hasta el concepto central; más allá de lo meramente decorativo, son un intento de potenciar el hallazgo de las ideas… pero claro, hay metáforas más o menos inteligentes, y la presente se ciñe a un guión que abraza la amoralidad de una forma ligeramente forzada y tontorrona. La provocación directa termina por volverla inocua pese a recibir tímidos aplausos, probablemente debidos a la confusión. La sensación que os deje “High Rise” dependerá en gran medida de vuestras aficiones: ¿lo es la new wave literaria? Espero que la respuesta sea sí u os sangrarán los ojos con los arrebatos alucinógenos y mal intencionados de Wheatley. Por mi parte, ¡menos mal que sí había leído la novela y ya sabía por dónde iban los tiros!

Imágenes de la película

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Lo mejor: Sus actores.

Lo peor: Dura demasiado.

Vuestros comentarios

1. oct 21, 13:20 | Manu

Señor Bob, no se puede hablar con más claridad y con mayor criterio de esta historia apasionante y fallida a la vez. Enhorabuena por la reseña!

2. oct 23, 15:39 | Leo

Bob, no se por qué, pero luego de leer el primer párrafo no pude sacarme de la cabeza “Shivers” del genial David Cronenberg por el resto de la reseña… y no sé, se me hace que esta cinta en particular intenta de manera bastante pretenciosa plantearnos reflexiones a las que probablemente ya hemos sido expuestos (as) en numerosas ocasiones y de una forma mucho más entretenida como en la ya mencionada “Shivers”…

es una de esas películas que cae en el tal vez…

saludos…

3. oct 23, 23:32 | Godsdog

Hay una peli que mas o menos va de lo mismo pero desde otro punto de vista (mas “minimal”), que también la pude ver en Sitges 2011 que se llama CARRÉ BLANC y es un pasote!

4. nov 9, 00:13 | Mr zombie

Pues va a tener estreno en cines segun he leido por algun lado, mira por donde.

A ver si sale la fecha pronto, un saludo.

5. nov 9, 04:32 | Mkko

Soy consciente que seré lapidado por gafapastas y cinéfilos que valoran más la forma que el contenido, una locura absurda en la que no entre y a los 20 minutos finales escape de la maratón del festival, mi sorpresa fue que no era el único, y las opiniones eran: me gusto más Holy motors . No es mi genero ,ni mi forma de concebir el cine. Estoy de acuerdo con tu acompañante Bob.
PD:
Pensaba volverla a ver para rescatar esos 20 minutos finales y tal vez mejorar mi opinión hacia ella. Pero tu critica me ha ayudado a no realizar tal insensatez. Un millón de gracias Bob.
Un saludo.

6. nov 9, 09:27 | Bob Rock

Leo.- No, no, no, es cierta medida nos recuerda al cine de Cronenberg por la fuerza de sus imágenes y ese retrofuturismo (aquí forzado por el mismo director)… pero para nada va por los mismos derroteros. High Rise es muuuuy alucinógena, con lo que conlleva. Joder, como echo de menos al primer Cronenberg, y eso que el debut de su hijo no me desagradó

Godsdog.- Me suena pero no la conozoco, gracias por el aviso.

Mr Zombie.- Hombre, la película tiene empaque como para estrenarse en cines “apañoles”, pero la va ir a ver poca gente. Seguro.

Mkko.- Que va, cada uno disfruta con lo que sea, las etiquetas nos las merecemos los que criticamos con tanta alegría, por regalar nuestra opinión cuando nadie la pide, o los que exponen sus películas, que para eso quieren pasar el cazo para cobrar. Yo no me fui porque nunca me he ido de una película a no ser que me haya visto forzado por causas de fuerza mayor. Además, en el Auditori se estaba muy calentito.
¿Terminar de verla? Bueno, yo si fuese gratis lo haría, quizás te llame la escalada de locura que se produce en esos últimos momentos.
¿Holy Motors? No me gustó, sin más. Creo que ese premio no fue muy honesto.

Un saludo a todos!

7. may 14, 01:25 | Skalope

El videoclip “universe” de Blur o “this is hardcore” de Pulp… pero de 2 horas.
Hace tiempo que perdí la paciencia con el cine y, si no me gusta una peli, la quito y a otra cosa (xhamster, yuvutu, etc). Pero esta la he aguantado y es tan compleja para mí, se me hizo tan difícil de seguir pero a la vez, me gustó tanto la fotografía y como bien apuntas Bob, las actuaciones, que no se si me ha gustado, o no, o la encuentro pasable, yo que se. Realmente si me pidieran una nota, no sabría que puntuación darle.
No se, no se, una película muy difícil para el público en general. Yo, en mi trabajo, a veces hablo de esta página y comento que he visto una peli superchula o una rareza superinteresante gracias a ella; y les comento que les echen un ojo a la peli en cuestión, que lean subtítulos por una vez en su vida. Pero High-Rise creo que no la voy a recomendar jamás.
Una parte que no se ha destacado es el montaje. Imagínate que eres montador y el señor Wheatley te entrega todo ese material. Yo, automáticamente renuncio. Meritoria esa parte de la cinta.
Meritorio también su análisis Bob. Que difícil debe ser ponerse a escribir, a reflexionar sobre High-rise. Aplausos.

8. may 14, 11:20 | Bob Rock

Skalope.- Xhamster (un fijo en mis favoritos junto con morbocornudos)!!!! Tú si que sabes… Yo debería visitar más esa página y reseñar menos mandanga… ja ja ja ja!

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