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Babysitter Wanted

Babysitter, una profesión de riesgo

Babysitter Wanted

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  • Título original: Babysitter Wanted
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Jonas Barnes, Michael Manasseri
  • Guión: Jonas Barnes
  • Intérpretes: Sarah Thompson, Matt Dallas, Bruce Thomas, Bill Moseley
  • Argumento: <em>(Ver comentario)</em>

68 |100

Estrellas: 3

Babysitter Wanted

Angie, una chica religiosa y apocada, acaba de llegar a la universidad y necesita un trabajo. Su mejor opción: convertirse en canguro para los Stanton y cuidar de un inocente querubín que nunca se quita su sombrerito de vaquero. Una serie de inquietantes llamadas telefónicas, y la posterior aparición de un extraño personaje a las puertas de casa, harán comprender a Angie que su vida, y la del niño, corren peligro.

Esta es la sinopsis oficial de "Babysitter Wanted". Y ésta intentaré que sea toda la información que obtengais sobre su argumento en este comentario.

Lo sé. Sé que contando únicamente con la sinopsis oficial es complicado convencer a nadie de que "Babysitter Wanted" sea una película que, realmente, merezca una oportunidad.
Su argumento nos trae ecos de "La Noche de Halloween" (Halloween, 1978), los primeros quince minutos de "Scream" (Scream, 1996) y, sobre todo, de "Cuando Llama un Extraño" (When a Stranger Calls, 2006), el remake que firmó Simon West en 2006.

Por lo tanto, lo más lógico es que nuestra primera impresión, al conocer de su existencia, no sea demasiado efusiva. Yo mismo, hace un par de semanas, redacté una breve reseña de "Babysitter Wanted", a raiz de su estreno en el mercado DVD USA, en el que calificaba la película como "prescindible" y "falta de originalidad" (y todo ello, por supuesto, sin haberla visto –sic-).

Pues bien, ahora ya he visto "Babysitter Wanted", y estoy en posición de afirmar que me equivocaba.

Los directores Jonas Barnes y Michael Manasseri nos han regalado una inteligente y entretenidísima película de terror que pasa por ser la mayor sorpresa, dentro del panorama de la serie B, en lo que llevamos de año.
Las claves del éxito son relativamente sencillas: un guión bien construido, un excelente ritmo que no deja lugar al aburrimiento (los minutos en Babysitter Wanted fluyen con pasmosa sencillez, de forma que la experiencia en ningún momento se hace pesada o cansina), unos actores que cumplen su labor con solvencia y profesionalidad (a destacar Bruce Thomas en el papel de padre), y una extraordinaria banda sonora, muy superior a lo habitual en este tipo de producciones (y os lo dice alguien que carece por completo de oído musical).

Tampoco quiero que nadie se lleve a engaño. Siendo una producción destacable y merecedora, sin duda, de una oportunidad, "Babysitter Wanted" no es ninguna obra maestra.
Contiene errores. Alguno de ellos de bulto: un absurdo flirteo amoroso, un Bill Moseley poco aprovechado en el papel de sheriff local, (Editado) y una escena final que pretende únicamente justificar una innecesaria secuela (Fin Editado), y que roza el ridículo más espantoso.

Tampoco es la quintaesencia del terror, ni un derroche de originalidad. Su capacidad para horrorizar o perturbar está bastante limitada y raramente logra meternos el miedo en el cuerpo. Las escenas que contienen un mayor nivel de suspense y terror son aquellas que, precisamente, coinciden argumentalmente con "Cuando Llama un Extraño", superando netamente en este aspecto al remake de Simon West.

Soy consciente de que todavía me quedo muy corto a la hora de ofreceros elementos de juicio que os empujen a decantaros por "Babysitter Wanted". Así que apelaré a la poca confianza o credibilidad que haya podido labrarme durante el tiempo que llevo al frente de Almas Oscuras para recomendaros "Babysitter Wanted", una pequeña película de terror cuyo mérito más significativo es el de saber entretener y divertir (lo cual no es poco).

Os gustará más o menos, pero creo, sinceramente, que vale la pena descubrirla. "Babysitter Wanted" es una película que corre un alto riesgo de pasar desapercibida. Sería una lástima...

Lo mejor: su capacidad para entretener.

Lo peor: (Editado) un final cuyo único objetivo es justificar una secuela innecesaria.

Cold Prey 2

Jannicke Vs. el Asesino de la Montaña

Cold Prey 2

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  • Título original: Fritt Vilt 2
  • Nacionalidad: Noruega | Año: 2008
  • Director: Mats Stenberg
  • Guión: Thomas Moldestad, Roar Uthaug, Martin Sundland
  • Intérpretes: Ingrid Bolsø Berdal, Marthe Snorresdotter Rovik, Kim Wifladt
  • Argumento: Jannicke es trasladada a un hospital en estado de shock. La policia local, siguiendo las instrucciones de Jannicke, recupera los cuerpos de sus amigos… y del asesino. Las luces del hospital se apagan. La pesadilla no ha terminado.

65 |100

Estrellas: 4

Cold Prey 2

Atención: este comentario contiene referencias explícitas al argumento de "Cold Pray", la película que dio inicio a la saga.

No había ni un ápice de originalidad en ni uno solo de los fotogramas de "Cold Prey", el slasher con el que debutó, en 2006, el director noruego Roar Uthang.
Sin embargo, reunía suficientes puntos de interés como para convertirse en la pequeña sorpresa que acabó siendo: su espectacular y gélido entorno (perfectamente fotografiado), unos protagonistas algo menos estúpidos (y de mayor edad) de lo que nos tiene acostumbrados el slasher norteamericano, un asesino con carisma, una resolución técnica y visual encomiable, y la poderosa presencia de la actriz Ingrid Bolsø Berdal (en mi opinión, la más grata aportación de "Cold Prey"), quien supo dotar a su personaje Jannicke de la fuerza –y belleza- necesaria para consolidarse como una de las mejores supervivientes que el subgénero slasher nos ha dejado en los últimos años.

Por supuesto "Cold Prey" no estaba exenta de errores y defectos (y tampoco suponía la revolución dentro del slasher que, incomprensiblemente, algunos críticos norteamericanos quisieron ver). La mayoría de esos defectos se identificaban con los males endémicos que acompañan al subgénero desde, prácticamente, el mismo día en que vio la luz: su excesiva previsibilidad, su falta de originalidad, personajes planos, un guión repleto de trampas mil veces vistas... En definitiva, defectos que conocemos de sobras y que los acérrimos defensores del slasher nos esforzamos en obviar o pasar por alto para poder seguir disfrutando de uno de nuestros subgéneros favoritos.

Pese a todo, la balanza de "Cold Prey" acabó decantándose hacia el lado positivo, y la película se erigió, finalmente, como una experiencia disfrutable para todo aquel cuya paciencia y permisibilidad con el subgénero slasher y sus rígidos esquemas no estuvieran agotados.

Ahora nos llega "Cold Prey 2", cuya acción se sitúa a escasas horas de lo acontecido en "Cold Prey".
Jannicke, única superviviente del “asesino de la montaña”, es trasladada en estado de shock al hospital de un pueblo cercano. Tras prestar declaración ante el sheriff local, una partida de policias retorna al lugar de los hechos y rescata los cuerpos sin vida de sus amigos… y el del asesino. La pesadilla vuelve a empezar.

Probablemente todo aquel que conozca la saga de Halloween acaba de experimentar cierta sensación de déjà vú. Efectivamente, no tiene nada de innovador el planteamiento de la superviviente trasladada a un hospital para curar sus heridas, siendo nuevamente amenazada por la "inesperada" presencia del asesino al que todos daban por muerto.

"Halloween 2" (o "Sanguinario", como se la conoce en España), la excelente y reivindicable continuación del "Halloween" de John Carpenter, dirigida por Rick Rosenthal en 1981, contaba con un argumento –e incluso un desarrollo- muy parecido al de "Cold Prey 2" (un nuevo y sólido argumento para todos aquellos que quieran defenestrar el slasher noruego por su incapacidad de ofrecer nada que huela, lejanamente, a nuevo).

Por lo tanto está claro que la incipiente falta de originalidad de este"Cold Prey 2", puede suponer, para un gran número de aficionados, un escollo difícil de superar.
Para todos aquellos que lo logren, Mats Stenberg (director que sustituye a Roar Uthang, ahora en funciones de guionista) les tiene reservada una secuela o continuación de una impecable factura técnica y visual y, en muchos aspectos, claramente superior al original.

"Cold Prey 2" prescinde de la cansina historia de escarceos sexuales-amorosos entre jóvenes poco precavidos que sí lastraba los primeros treinta minutos de"Cold Prey". Prácticamente todos los personajes de "Cold Prey 2" (excepto un par de ellos que, rápidamente, se intuye cual será su final y en qué orden), gozan de una madurez poco habitual en este tipo de producciones.

La factura técnica y visual de "Cold Prey 2" sigue siendo impecable (nuevamente fabulosas, aunque más escasas, las panorámicas de las montañas noruegas).
El sentido del ritmo es excelente. Las cartas están sobre la mesa. Sabemos quién es la protagonista absoluta de la función –Jannicke- y quiénes, por lo tanto, no pasan de ser meras comparsas. Y esa es la razón por la que"Cold Prey 2" no necesita tomarse demasiado tiempo en presentar a los nuevos personajes. Lástima que una innecesaria y estéril investigación policial impida que la acción comience antes.

El "asesino de la montaña" sigue manteniendo el carisma que se labró en la primera parte, e incluso sabemos algún detalle más sobre sus orígenes (por cierto, el carácter casi sobrenatural de algunos de esos detalles sobre el origen del asesino, apestan, escandalosamente, a justificación barata para nuevas secuelas).

Las muertes, sin ser un prodigio de imaginación, cumplen perfectamente su cometido y gozan, además, de unas ajustadas dosis de suspense.

Ingrid Bolsø Berdal sigue estando magnífica dando vida a Janicke. Perdonad la insistencia. Ciertamente tengo debilidad tanto por la actriz cómo por el personaje. Pero es que no resulta nada habitual encontrarse con una guapa actriz protagonizando un slasher que logre sacar adelante su trabajo con la intensidad y la fuerza con las que lo consigue Ingrid Bolsø Berdal.

Por supuesto no es oro todo lo que reluce, y "Cold Prey 2" también tiene defectos que, al igual que su predecesora, debemos achacar a ciertos aspectos del guión. Por un lado una investigación policial de la que no obtenemos prácticamente ningún resultado. Por otro, un personaje –el del niño- del que podríamos prescindir sin que apenas notáramos su ausencia. Y, finalmente, ciertos clichés adyacentes al género que, por mucho que conozcamos o podamos prever, siguen siendo bastante molestos: escena onírica, el asesino que parece estar muerto pero que nadie se toma la molestia de comprobarlo….

En definitiva "Cold Prey 2" se presenta como un slasher de sabor clásico, con un espléndido acabado visual, con la intensidad, suspense y contundencia necesarias, con ciertas deficiencias en el guión, y que muy probablemente no decepcionará a todos aquellos a los que Cold Prey les pareció una propuesta interesante.
Para quienes consideren "Cold Prey" una innecesaria y prescindible vuelta de tuerca al slasher norteamericano, "Cold Prey 2" dudo que les otorgue argumentos para cambiar de opinión.

Cold Prey 2 ha logrados ser, en Noruega, el DVD de producción nacional con mayor cifra de ventas de la historia. Esto significa que no tardaremos demasiado en oír hablar de Cold Prey 3.

Lo mejor: que supere al original.

Lo peor: clichés en el guión muy propios del subgénero.

Viernes 13 (2009)

El esperado regreso de Jason Voorhees

Viernes 13

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  • Título original: Friday the 13th
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Marcus Nispel
  • Guión: Damian Shannon, Mark Swift
  • Intérpretes: Jared Padalecki, Danielle Panabaker, Amanda Righetti
  • Argumento: Buscando a su hermana desaparecida, Clay se dirige a Crystal Lake. Allí conoce a un grupo de jóvenes dispuestos a pasar un excitante fin de semana. Nadie sospecha que el mítico Jason Voorhees es un tipo poco hospitalario dispuesto a consumar su venganza.

60 |100

Estrellas: 3

Viernes 13

Debo confesar que nunca me gustó el remake que Marcus Nispel hizo en 2003 de "La Matanza de Texas". Me pareció un virtuoso pero vacío ejercicio de estilo que traicionaba el espíritu salvaje, perturbador y transgresor del original de Tobe Hooper. Incluso me atrevería a decir (y llegados a este punto os rogaría que reprimierais cualquier impulso de acordaros de alguno de mis familiares más cercanos) que los primeros veinte minutos de la precuela dirigida por Jonathan Liebesman ("La Matanza de Texas: el orígen") en 2006, eran superiores al trabajo realizado por Nispel.

Con semejante panorama me dirigí el pasado viernes 13 de Febrero, cargando sobre mis espaldas toneladas de prejuicios, al estreno de la nueva secuela (sí, sí... secuela) de "Viernes 13", dirigida, nuevamente, por el director alemán.

Tras 97 minutos de película en los que nunca me sentí tentado de mirar el reloj (una muy buena señal), estoy en disposición de afirmar que todas mis reticencias iniciales eran erróneas. Marcus Nispel ha construido un slasher sólido, rocoso, de corte clásico, y que se beneficia de la excelencia visual y estética que el director alemán ya demostró en sus anteriores trabajos.

Nispel ha desmostrado ser, ante todo, un tipo inteligente. Su "Viernes 13 (2009)" no olvida ninguno de los ingredientes que definieron e hicieron grande a una saga que cuenta con más de 20 años de historia: muertes, sangre, sexo, desnudos, drogas, jóvenes víctimas cuyas reacciones desafían toda lógica e instinto de supervivencia, y un icónico Jason Voorhees que retorna más ágil, rápido y amenazador de lo que nos tenía acostumbrado.

Pero que nadie se lleve a engaño sobre la verdadera naturaleza del trabajo llevado a cabo por Nispel. "Viernes 13 (2009)" no es un remake. Un par de escenas que rememoran momentos de las tres primeras películas de la saga no justifican su condición de remake.
"Viernes 13 (2009)" no es más (ni menos) que una nueva secuela que se añade a las nueve anteriores con las que cuenta la película original de Cunningham (sin contar aquel delirante cross-over que le enfrentaba a otro mito de la talla de Freddy Krueger). Si alguien acude al cine esperando de este "Viernes 13 (2009)" algún atisbo de originalidad que vaya más allá de los esquemas rígidos que ha establecido la serie a lo largo de tantos años, saldrá terriblemente decepcionado. Añadir algo que huela remotamente a innovación en un género tan explotado y degradado como es el slasher, y en una de las series que pasa por ser la más longeva de la historia del cine de terror, se me antoja una empresa poco menos que imposible.

Pero, ¿es realmente un dato relevante que no estemos ante un auténtico remake y sí ante una nueva secuela que añadir a la larga lista? En absoluto. "Viernes 13 (2009)" acaba ofreciéndonos una de las mejores secuelas de la serie, con un empaque visual muy superior a todo lo que habíamos visto a hasta la fecha, una excelente ambientación (impresiona conocer el lugar en el que Jason Voorhees tiene instalado su campamento base), unos personajes dotados de cierto sentido del humor; y que no pierde de vista, en ningún momento, el verdadero y único objetivo que sustentaba al conjunto de la saga: entretener, divertir y aterrorizar, haciéndonos partícipes de las andanzas de uno de los asesinos más carismáticos de la historia del cine de terror y ofreciéndonos una sucesión de violentas, sangrientas y salvajes muertes (aunque, en este punto echo en falta una mayor imaginación e incluso algo más de intensidad en el diseño de las muertes. Hay muertes en el conjunto de la saga mucho más brutales y originales que las que vemos en la película de Marcus Nispel).

"Viernes 13 (2009)" no ofrece nada nuevo. No puedo ni tan siquiera considerarla un punto de inflexión en la serie. Tampoco entrará a formar parte con letras mayúsculas y doradas en la historia del género. Ni siquiera me atrevería a considerarla una gran película, pero ¿alguien es capaz de señalarme alguna entrega de la serie Viernes 13 que pueda realmente ser considerada como una gran película?.
El material de partida es el que es. No hay más. Y con ese (escaso) material de partida, Marcus Nispel ha logrado fabricar un slasher disfrutable y entretenido de principio a fin, que no traiciona el espíritu de la saga, y que posiblemente deje satisfechos a los fieles seguidores de la misma (entre los cuáles me encuentro).

Sólo se me plantea una duda (y a la vez una curiosidad). ¿Qué opinarán de este nuevo Viernes 13 esa nueva y joven generación de aficionados al cine de terror que han crecido viendo Saw, Hostel y los múltiples remakes norteamericanos de películas asiáticas, y que nunca han sentido la curiosidad o necesidad de acercarse a las películas de la saga original? Posiblemente carezcan de ese punto de nostalgia del que disfrutamos generaciones anteriores que crecimos con las matanzas de Crystal Lake, y siento mucha curiosidad por conocer el impacto que este nuevo Jason Voorhees pueda provocar sobre ellos.

Viernes 13

Lo mejor: su fuerza visual, la ambientación, un Jason aterrador y que acabe ofreciéndonos una de las mejores entregas de la serie.

Lo peor: algunas de las muertes son poco imaginativas y les falta garra.

All the boys love Mandy Lane

¿Conoces los encantos de la maravillosa Mandy Lane?

All the boys love Mandy Lane

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  • Título original: All the boys love Mandy Lane
  • Nacionalidad: USA | Año: 2006
  • Director: Jonathan Levine
  • Guión: Jacob Forman
  • Intérpretes: Amber Heard, Anson Mount, Whitney Able
  • Argumento: La bellísima Mandy Lane y sus amigos pasan el fin de semana en una casa junto a un lago. Al caer la noche, un asesino obsesionado por Mandy hará desaparecer a sus amigos, uno a uno.

65 |100

Estrellas: 4

Curioso caso el de la bellísima y seductora Mandy Lane.

En varias ocasiones he intentado poner de manifiesta la grave crisis de ideas y la acuciante falta de originalidad de las propuestas de género que, durante los últimos años, nos han llegado de EE.UU (sobre todo en productos que han conseguido estrenarse en salas comerciales de medio mundo).
El problema se agrava cuando nos adentramos en el subgénero del slasher o body count. Unos esquemas repetidos hasta la saciedad desde los años 80, y una continua marea de subproductos destinados a un público juvenil, que jamás lograban superar los límites de la más absoluta y cruda mediocridad; han condenado al slasher a la agonía de un producto previsible, reiterativo, y carente de interés.
La única razón por la que siguen llegándonos propuestas de este tipo desde Hollywood, parecen ser los estupendos resultados en taquilla que siguen cosechando durante su primera semana en cartel (suficientes para arrojar ganancias), abarrotando los cines de jóvenes ávidos de una nueva y clónica muestra de terror adolescente, y cayendo en el olvido a partir de la segunda semana.

All the boys love Mandy Lane

Pero cuando todo el panorama parecía estar claro, y el estado catatónico del subgénero parecía irreversible, llega Mandy Lane para sacudir nuestras cabezas y hacernos ver que no todo está perdido para el slasher.

“All the boys love Mandy Lane”, película dirigida en el 2006 por Jonathan Levine, transita por los familiares terrenos del slasher clásico. Un grupo de amigos deciden pasar un fin de semana en una casa junto a un precioso lago. Un sádico asesino irá acabando con todos ellos, de uno en uno.
Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol. Parece lo mismo de siempre (y realmente lo es). Pero entonces, ¿por qué “All the boys love Mandy Lane” me ha seducido y reconfortado hasta el punto de renovar mi confianza en el género?

Tras un magnífico inicio en el que somos testigos de las dramáticas consecuencias que el influjo de Mandy Lane puede ejercer sobre aquellos que la rodean, la película discurre por cauces afines a la comedia juvenil más trillada: sexo, drogas, lugares comunes, y personajes estereotipados –el ligón seguro de sí mismo, el ocurrente sin ninguna posibilidad, la amiga insegura, …-.
Pero todo cambia cuando la noche cae sobre el lago, y un misterioso asesino (que pronto dejará de ser un misterio, en uno de los giros más interesantes y originales de la película) decide librarse de los posibles competidores que puedan disputarle los favores de Mandy Lane (por cierto, excelente interpretación de la joven actriz Amber Heard).

Se nos presenta entonces un slasher sólido y contundente que, al margen de posibles reinterpretaciones pseudo religiosas que a mí, personalmente, me dejaron frío (Mandy Lane como la fruta prohibida que llevará al desastre a todos aquellos que la deseen y adoren), pero que harán las delicias de quienes disfruten de las dobles lecturas; destaca por una trama atractiva, coherente y efectiva, poseedora de una tensión palpable, y que no siente la necesidad de recurrir a vacíos sobresaltos, tan en boga en los slashers juveniles.

Las muertes son directas, sin preámbulos, sin demasiados artificios. Efectivas en su crueldad pero sin permitir que se conviertan en el principal –o único- reclamo de la función.
La excelente fotografía, sucia y granulosa, deudora de los grandes clásicos de los 70, contribuye a crear una atmósfera de constante inquietud y desasosiego.

La descripción de los personajes está por encima de la media en este tipo de producciones. No es que los protagonistas se alejen de los roles de simples estereotipos que esperan pacientemente el momento de su brutal muerte; pero el hecho de que sus comportamientos y actitudes graviten en torno a la figura de Mandy Lane, les contagia de cierto atractivo e interés a los que no estamos acostumbrados.

Y por supuesto su conclusión. Unos últimos veinte minutos que nos proporcionan uno de esos finales capaces de congregar detractores y entusiastas a partes iguales. No faltaran las voces que nos dirán que el final es previsible, tramposo y poco inspirado.
Mi opinión es muy distinta. Una conmoción final impresionante, salvaje, brutal y sorprendente (puede que a estas alturas peque de ingenuo, pero no me lo esperaba), y que deja bien resueltos algunos aspectos del guión que generaban ciertas dudas.

En definitiva creo que “All the boys love Mandy Lane” es una magnífica y necesaria película de la que hay que gritar sus excelencias y ocultar, en cierta forma, sus defectos (que también los tiene: carencias en el ritmo, excesos en la estética de video clip, …).
Con “All the boys love Mandy Lane” recupero la fe perdida en un género que creía que no podía dar más de sí. No añade nada nuevo. No rompe ningún esquema ni reinventa el género. Pero sí es la prueba concluyente de que todavía es posible fabricar un slasher de estructura clásica que sea digno, entretenido, sugestivo, y que no insulte nuestra inteligencia.

Quizás quienes nos apresuramos a profetizar la muerte del subgénero estábamos equivocados. Quizás incluso el desgaste del slasher no sea un síntoma tan evidente como pensábamos. Cabe la posibilidad de que toda esa percepción fuera irreal, incierta, un espejismo creado a partir de una inacabable lista de títulos que no lograban sobrepasar un listón de mediocridad al que “All the boys love Mandy Lane” acaba de darle una patada en el culo.

Mandy Lane es esa belleza inaccesible y etérea que recorre los pasillos de nuestros institutos ante la libinidosa mirada de quiénes sólo pueden soñar con poseerla.
¡Entreguémonos a los encantos de la seductora Mandy Lane!

Lo mejor: Que por fin me vuelva a entusiasmar un slasher clásico

Lo peor: Ciertos fallos de ritmo y, sobre todo, que una película innecesaria como Prom Night (2008) haya sido un relativo éxito de taquilla, mientras que seguimos sin saber nada de la distribución de Mandy Lane.

La Morgue

Elige otro lugar para descansar en paz

The Morgue

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  • Título original: The Morgue
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Halder Gomes y Gerson Sanginitto
  • Guión: Najla Ann Al-Doori y Andrew Pletcher
  • Intérpretes: Bill Cobbs, Chris Devlin, Heather Donahue
  • Argumento: Un grupo de personas se encuentran atrapadas en un morgue. Una a una iran cayendo a manos de un misterioso asesino. Finalmente descubriran que nada es lo que parece.

15 |100

Estrellas: 1

Ante el inminente estreno en España de la película “The Morgue”, en formato DVD, os adelanto el comentario de la misma.

Lo cierto es que me causa muchísima pereza hablaros de una película como “The Morgue”. Posiblemente la misma pereza que experimenté viéndola.

Porque “The Morgue” es una mala película. Sin paliativos, sin atenuantes que puedan jugar a su favor. De forma que intentaré ser breve y me esforzaré para que el trago resulte lo menos amargo posible.

The Morgue

Repasemos su particular decálogo de pecados:

1| Su ritmo cansino y repetitivo. Los directores se empeñan en rellenar los puntos muertos de la película a base de contínuos travellings que recorren los pasadizos supuestamente tenebrosos de la morgue. Y cuando consiguen olvidarse de los pasadizos, recurren a insertos de estatuas mortuorias o planos de la luna llena que no aportan absolutamente nada.

2| Las horribles interpretaciones de todos los actores, del primero al último. Cierto que la historia carece de garra e interés alguno, y que los personajes difícilmente podrían salvarse de la mediocridad del conjunto, pero un poquito más de implicación por parte de unos actores, prácticamente desconocidos, no hubiese estado de más.

3| Carece por completo de la atmósfera inquietante que la trama está pidiendo a gritos.

4| El asesino con menos carisma y menos aterrador que recuerdo.

5| Un guión repetitivo y repleto de incongruencias.
Dejan a un tipo solo en una habitación y aparece muerto, sin que sepan qué le ha ocurrido. Acto seguido dejan a una niña sola en la misma habitación ¿?
Incluso uno de los personajes conoce el nombre de otro sin que nadie se lo haya dicho.

6| Unas muertes insulsas y carentes de imaginación.

7| Una historia pretendidamente original pero que, finalmente, acaba siendo demasiado previsible. Prefiero no contaros nada sobre la historia y su desenlace (si a alguno se le ocurre verla, el final es, quizás, el único aliciente que le quedará), pero si buscáis una película digna con una trama similar a "The Morgue", os recomiendo “Dead End (Atajo al infierno)” (2003).

Y eso es todo. Sí, ya sé que no he llegado a los diez pecados. Pero creo que tampoco es necesario. A estas alturas todos os hacéis una idea del despropósito al que nos enfrentamos. “The Morgue” no sirve ni para pasar el rato. Un desastre de principio a fin.

Es vergonzoso que películas como estas nos lleguen al mercado doméstico pocos meses después de su estreno, y que todavía estén pendiente de distribución películas como “Frontiere(s)” (2007) o “À l’Intérieur” (2007).

Lo mejor: El desenlace de la trama.

Lo peor: Que se haya hecho.

Trailer Park of Terror

Una vuelta de tuerca al slasher

Trailer Park of Terror

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  • Título original: Trailer Park of Terror
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Steven Goldmann
  • Guión: Timothy Dolan
  • Intérpretes: J.P. Manoux, Nichole Hiltz, Priscilla Barnes
  • Argumento: Un grupo de jóvenes inadaptados se ve obligado a pasar la noche en un parque de remolques habitado por zombies sureños.

60 |100

Estrellas: 3

Hay quiénes se han apresurado en vaticinar el fin del slasher o body count como subgénero del terror (película con psicópata asesino –generalmente con máscara- que da buena cuenta de un grupo de jóvenes incautos y sexualmente sobreexcitados).
Recurren, como principales argumentos, al desgaste del género y a su incapacidad para ofrecernos algo que resulte mínimamente original o novedoso - algo que no hayamos visto ya en un centenar de ocasiones-.

Y lo cierto es que razones para realizar tales afirmaciones no les faltan.
La sobreexplotación de los 80 (Halloween, Viernes 14, Maniac Cop, Prom Night,...). Kevin Williamson -autor de los guiones de “Scream” (Scream, 1996) y “Sé lo que hicisteis el último Verano” (I Know What You Did Last Summer, 1997)- empeñado en dejar al descuebierto las tripas del género durante los 90. La reiteración –hasta la extenuación- de tramas, situaciones y personajes, de forma que tienes la sensación de estar viendo siempre la misma película.
Un subgénero regido por estrictos esquemas, tanto de fondo como de forma, que apenas dejan lugar para la sorpresa.

Hemos llegado a un punto en el que el único factor a tener en cuenta para determinar la validez o no de un slasher es la inventiva del director y guionista a la hora de diseñar las distintas muertes que se suceden durante la película.

Es necesario buscar nuevas salidas. Romper los esquemas clásicos del subgénero y superar sus anquilosados vicios. Darle, en definitiva, una nueva vuelta de tuerca.

En este sentido, “Trailer Park of Terror” nos intenta aportar una solución.
Steven Goldmann ha realizado una modesta película de terror, basada en un cómic de la editorial Imperium, que se empeña en forzar los límites del slasher hasta conseguir que las fronteras del mismo género se diluyan y que el resultado final de su propuesta sea algo totalmente distinto a lo que hayamos visto antes (y que incluso nos cueste identificarlo como un auténtico slasher).

Trailer Park of Terror

¿Y cómo lo consigue? Pues a base de acumular situaciones, personajes y lugares que se sitúan en el extremo opuesto a lo que podríamos considerar como un clásico slasher.
De esta manera, en “Trailer Park of Terror” se dan cita un diablo con aspecto de cowboy, zombies paletos sureños, decapitaciones, mutilaciones, un intento de grabación de una película porno-amateur-snuff, drogas, sexo, canibalismo, humor ofensivo, y hasta una increible y nauseabunda escena de torture porn que supera en sadismo y crueldad a cualquiera de las vistas en “Hostel” (2006) o “Saw” (2004).

“Trailer Park of Terror” apuesta contínuamente por lo grotesco e incluso por lo extravagante y absurdo. Y es que escenas como la del zombie que explota en mil pedazos para, momentos después, recomponer su cuerpo a base de cinta aislante, nos obligan a no tormarnos demasiado en serio nada de lo que ocurre, por muy repulsivo y sucio que, en ocasiones, resulte.

Finalmente, los esfuerzos de Goldmann por redefinir el género del slasher obtiene resultados parciales.
La película es terriblemente entretenida desde su inicio. Las muertes son originales y vistosas (al fin y al cabo estamos ante la presencia de un slasher, por lo que las muertes son un factor importante –aunque nunca debería ser el único factor-), los maquillajes de los zombies son más que correctos, las actuaciones rozan un buen nivel, y los recursos gore son generosos y con un alto y satisfactorio grado de brutalidad.
Sin embargo tengo la sensación de que el director, en su afán de acumular un exceso tras otro y no caer, en ningún momento, en la previsibilidad; olvida darle una mayor consistencia al argumento.
Por momentos, la historia se le va de las manos. Personajes como el cowboy diablo no se sabe muy bien qué papel juega. Tampoco queda muy claro como la linda Norma pasa de inocente muchachita, vejada y vilipendiada por sus aborrecibles vecinos, a ser la líder de una pandilla de estrafalarios y hambrientos zombies sureños.

Pese a sus defectos, “Trailer Park of Terror” es una nueva y recomendable muestra de serie B norteamericana cuya principal virtud es ofrecer una versión distorsionada y original del –supuestamente desgastado- subgénero slasher.

Lo mejor: Consigue superar las estrictas limitacioes del slasher.

Lo peor: Ciertas inconsistencias del guión. Y por el amor de Dios, ¿cómo es posible que una película con abundancia de escenas brutales, sádicas y crueles; muestre a un par de jovenes follando sin quitarse la ropa interior?

Habitaciones para turistas

Auténtico horror con denominación de orígen

Habitaciones para turistas

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  • Título original: Rooms for tourists
  • Nacionalidad: Argentina | Año: 2005
  • Director: Adrián García Bogliano
  • Guión: Adrián García Bogliano y Ramiro García Bogliano
  • Intérpretes: Brenda Vera, Elena Siritto, Jimena Krouco y Mariela Mújica
  • Argumento: Cinco chicas, a las que une un dramático secreto, se ven obligadas a pasar la noche en un pueblo del interior del país.

70 |100

Estrellas: 4

Con tres años de retraso ha llegado a mis manos “Habitaciones para turistas”, pero la espera ha valida la pena.
Estamos ante la que es, simple y llanamente, la mejor sorpresa en lo que llevo de año.
No os equivoquéis… no estoy diciendo que sea la mejor película que he visto este año, sino la que más me ha asombrado.

“Habitaciones para turistas” es una película argentina, de bajo presupuesto, rodada en blanco y negro, y que bebe directamente de las fuentes del slasher y el body count norteamericano más clásico. ¿Originalidad? Está bien, no la encontraréis en “Habitaciones para turistas”.
Pero entonces, ¿es lo mismo de siempre? No, no lo es. Es mucho mejor. Es la muestra más digna y honesta de cine independiente que he visto en muchísimo tiempo (del auténtico cine independiente. No ese cine indie que acabará ganando el premio al mejor guión original en la próxima ceremonia de entrega de los Oscars –sic-).

Habitaciones para turistas

Sus puntos fuertes vienen de la mano de un guión sólido, una soberbia ambientación, unos actores en estado de gracia, unos personajes –las cinco chicas- cuyos actos y reacciones son, en todo momento, creíbles, y que definen, sin necesidad de estereotipos muy anquilosados al slasher, la complejidad de cada uno de ellos; y sobre todo, una asombrosa maestría por parte de sus creadores (sobre todo teniendo en cuenta que nos enfrentamos a una primera obra) a la hora de activar todos los resortes que tienen a su alcance para hacernos pasar un rato desagradable, angustioso y temeroso. En definitiva, manejar a la perfección los esquemas básicos del miedo.

Porque “Habitaciones para turistas” da miedo. Y eso es algo que, por desgracia, no se puede decir de demasiadas producciones actuales adscritas al género de terror.
Su impresionante ambientación, deudora de una excelente fotografía en blanco y negro (que, en ocasiones, roza con la yema de los dedos, el expresionismo alemán de principios de siglo – “El Gabinete del Dr. Caligari”, 1920-) consigue sumergirnos en un mundo de locura, a medio camino entre el horror onírico de la "Cabeza borradora" (Eraserhead, 1977) de David Lynch, y la atrocidad realista de “La Matanza de Texas” (The Texas Chainsaw Massacre, 1974) de Tobe Hopper.

El desarrollo de la historia, tanto a nivel formal como de fondo, bascula con inusitada facilidad y efectividad de lo poético a lo terrible. Es capaz de pasar de una imagen con una de las protagonistas recorriendo un largo y oscuro pasillo, alumbrada únicamente con la tenue luz de una vela, a una orgía gore de pieles arrancadas y huesos cercenados; y todo ello sin que el ritmo y la trama queden afectados.

Y es que “Habitaciones para turistas”, pese a no poder mostrar el rojo sangre, no rehuye la contundencia y excesividad del gore más radical. Las protagonistas son víctimas de un asesino cruel y despiadado que no dudará un solo instante en facilitarles una muerte brutal y repugnante. Pero, sin embargo, es en este punto donde “Habitaciones para turistas” presenta algún síntoma negativo (aunque me cueste mucho reconocerlo).
Los efectos no están al nivel de la película. Algún que otro inserto gore, que incluso se repite en más de una ocasión, nos obliga a mantener los pies en la tierra, y recordar que, al fin y al cabo, estamos ante una nueva muestra de “película de bajo presupuesto”, con las limitaciones que ello supone.

En cualquier caso, sólo nos queda celebrar con entusiasmo una película como “Habitaciones para turistas”, de modesto presupuesto, pero de ambiciosos resultados.
Una pequeña joya a descubrir.

Lo mejor: Tener la oportunidad de verla sin saber de antemano lo que vas a encontrarte.

Lo peor: Algún inserto gore que se repite.