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My Bloody Valentine 3D

Vuelve el asesino del pico y la luz en el casco

My Bloody Valentine 3D

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  • Título original: My Bloody Valentine
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Patrick Lussier
  • Guión: Zane Smith, Todd Farmer
  • Intérpretes: Jamie King, Jensen Ackles, Tom Atkins
  • Argumento: Tom regresa a la ciudad diez años después de los trágicos asesinatos del Día de San Valentín, que se cobraron la vida de 22 personas. Coincidiendo con su retorno, los asesinatos vuelven a producirse, y Tom está en el centro de todas las miradas.

60 |100

Estrellas: 3

My Bloody Valentine 3D

En 1981, recien iniciada la fiebre ochentera por el slasher, el director George Mihalka nos deleitaba con una muestra del género tan sencilla como efectiva, que acabó convirtiéndose en una pequeña pieza de culto de obligada revisión.

La película se tituló “My Bloody Valentine”, y como era de esperar en los tiempos que corren, el 2009 ha sido considerado como el año idóneo por la maquinaria estadounidense para llevar a cabo una relectura (un eufemismo para evitar el tan denostado término remake) del simpático clásico canadiense.

El encargo se lo adjudicaron a Patrick Lussier ("Drácula 2000", "The Eye"), un director cuya carrera está todavía por afianzar, después de que -y esto es tan solo un suponer- los productores del evento confiaran en él tras percibir en sus anteriores obras un atisbo de talento y, sobre todo, porque sin duda sería un tipo que no les pondría demasiadas complicaciones a la hora de sacar adelante el proyecto.

Con todo, siempre he tenido la impresión de que Patrick Lussier tenía por delante una tarea mucho menos comprometida y delicada que la que tuvieron directores como Rob Zombie, en el remake de "Halloween", o Alexandre Aja en su fabulosa revisitación de "Las Colinas Tienen Ojos".
“My Bloody Valentine” (la original de 1981) nunca ha jugado en las ligas mayores del slasher, y pese a ser una película entrañable y 100% reivindicable, desde luego no contaba con una tropa de fanáticos respirando sobre la nuca de Patrick Lussier y afilando sus cuchillos a la espera de que aquel cometiera algún error grave (algo que si ocurrió, en mayor o menor medida, con los títulos anteriormente citados).

Pero dejémonos de rodeos. Sinceramente, y al margen de que nunca entendí la necesidad de que se nos volviera a contar nuevamente una historia que ya conocíamos (algo que me ocurre con la mayoría de remakes), lo cierto es que me esperaba muy poco de este "My Bloody Valentine 3D". Ni el nombre del director, ni su intensa campaña publicitaria en internet (dónde el sistema de exhibición en 3D siempre estuvo presente como uno de los principales alicientes de la película), ni siquiera el material de partida; fueron nunca motivos suficientes para animarme a albergar demasiadas esperanzas.

De nuevo me equivocaba (aunque esta vez sólo a medias). "My Bloody Valentine 3D" cumple perfectamente en un capítulo en el que cualquier buen slasher que se precie jamás debería fallar: el de las muertes.

Pese a echar en falta un mayor grado de suspense en todas aquellas secuencias en las que el minero resentido toma protagonismo, debo admitir que el nivel de las muertes me sorprendió. "My Bloody Valentine 3D" es generosa en sacudidas, impactos, miembros desgarrados, y derramamiento de sangre. Y el bueno de Patrick Lussier incluso se permite el lujo de incluir un par de muertes que juegan, de forma traviesa, placentera, y con vigoroso sentido del humor; con los límites de lo políticamente correcto (una rubia con poco apego por la moda y que protagoniza la que es, sin duda, la mejor secuencia de la película; y una encargada de motel –dentro de esa misma secuencia- que siempre necesitará de nuestra ayuda para alcanzar los estantes más altos de la cocina).

Aplaudamos, sin rubor, el incuestionable interés de "My Bloody Valentine 3D" por ofrecernos a los amantes del slasher, un diseño de muertes contundente, eficaz y sangriento. Puro espectáculo slasher de sesión doble que posiblemente muchos no dudarán en despreciar, pero que los devotos del subgénero sabremos apreciar.

¿Dónde está entonces el problema? Pues sí, existe un problema (al menos se trata de un problema para un servidor). En muchas ocasiones he afirmado que la excusa argumental, la trama que sustenta un slasher, suele ser lo de menos. O como mínimo no acostumbra a ser un factor esencial a la hora de disfrutar de las prestaciones de un buen slasher. El extremo lo encontraríamos en la reciente "Laid to Rest", en la que el vacío argumental más absoluto ha acabado decepcionando a un gran número de aficionados.

El nuevo "My Bloody Valentine 3D" intenta poner remedio a esta situación brindándonos una historia repleta de giros y recovecos que pretenden, por todos los medios, atraer la atención del espectador más allá de las espectaculares muertes de la película.
A priori da toda la impresión de ser una tentativa encomiable y digna de felicitación.

Sin embargo, esa misma historia de amor y celos a tres bandas, que busca en todo momento jugar al despiste con la identidad del asesino, acaba erigiéndose, por méritos propios, en el único factor mal desarrollado, tramposo y rechazable de pleno de "My Bloody Valentine 3D". Además, la pésima interpretación de todos los actores implicados no ayuda a que nos creamos lo que se nos está contando.

Toda la trama de resentimiento, celos, engaños, desconfianzas… encaminada a sembrar la duda entre dos de los personajes principales de la película, acaba derivando en un tramo final tedioso, previsible, absurdo y mentiroso (no me gusta que me intenten engañar. Me parece perfecto que se me intente distraer o abocarme al error, pero no mediante la falsedad. Odio los finales que huelen, simple y llanamente, a estafa).

Y para finalizar algo que quizás muchos de vosotros hayáis echado de menos: el elemento 3D. No vi "My Bloody Valentine 3D" en 3D. Lástima. Seguramente si la película acaba estrenándose en dicho formato y en una sala especializada, acudiré a verla de nuevo (por curiosidad). Aunque también he de deciros que mis experiencias, hasta el momento, con las exhibiciones en 3D han sido un desastre. Mareos varios y ganas de cerrar los ojos y olvidarme del tema.
En el caso de My Bloody Valentine, vista en modo normal (por llamarlo de alguna manera) se intuyen fácilmente los instantes en que el 3D cobrará mayor importancia. Y no son otros que los momentos de violencia, un elemento de la película del que ya quedé plenamente satisfecho sin necesidad de experimentar el efecto 3D.
En cualquier caso no creo que el 3D solucione el desaguisado de la trama y, en especial, del final de la película.

En conclusión ¿qué esperamos saber cuando alguien nos habla de un nuevo slasher? ¿Tiene muertes espectaculares? Las tiene. No son las mejores que he visto, pero no están nada mal. ¿Hay sangre? La hay, y también desnudos. ¿El asesino tiene una fuerte personalidad? No es Jason ni Mayers, y anda algo escaso de carisma, pero es un auténtico genio utilizando el pico. ¿Es recomendable? Si os gusta el slasher, por supuesto que sí (aunque posiblemente no pasará a la historia del cine cómo un clásico de culto, cómo sí ocurrió con su predecesora). Ahora bien, tendréis que soportar una historia bastante estúpida y un final a juego.

Lo mejor: Las muertes.

Lo peor: La historia y, sobre todo, el final.

¿Dónde conseguirla?
GoreNation: My Bloody Valentine 3D. DVD-Rip. VOSE. No es la versión en 3D.
Abájate: My Bloody Valentine 3D. DVD-Rip. VOSE. Formato rmvb. No es la versión en 3D

Laid to Rest

Vuelve la fiebre slasher de los 80

Laid to Rest

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  • Título original: Laid to Rest
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Robert Hall
  • Guión: Robert Hall
  • Intérpretes: Bobbi Sue Luther, Kevin Gage, Lena Headey
  • Argumento: Una chica despierta amnésica en el interior de un ataud. No recuerda ni siquiera su nombre. No sabe cómo ha llegado hasta allí. Y no tiene ni idea de quién es el enmascarado que, cuchillo en mano, intenta darle caza. Su única oportunidad pasa por huir.

62 |100

Estrellas: 4

Laid to Rest

Rob Hall, director de "Laid to Rest", acaba de reducir los ya de por si debilitados márgenes del subgénero slasher, a la mínima expresión.
No hay trama. Y en el caso de aceptar que finalmente "Laid to Rest" dispone de una trama coherente y con un mínimo de estructura, también deberíamos aceptar que está tan vacía como la mente de su protagonista.

Una joven despierta en el interior de un ataud. Aparentemente no tiene heridas de consideración. Sin embargo sufre un intensísimo dolor de cabeza y se encuentra amnésica. No conoce el lugar en el que se encuentra ni tiene la menor idea de cómo llegó hasta allí. Ni siquiera recuerda quién es, ni tampoco su nombre. Lo único que tiene claro es que debe huir. Al otro lado de la puerta le acecha un tipo con una máscara cromada en forma de calavera (Chromeskull), una cámara de vídeo digital colocada en su hombro, y que desea destriparla con su enorme cuchillo de sierra.

Se acabó. No hay más. Hasta bien entrado el último tercio no sabemos nada más sobre la protagonista. Quién es. A qué se dedica. Cómo llegó al interior del ataud. Y cuando finalmente conocemos algún detalle sobre su vida, nos damos cuenta de que no es relevante en modo alguno.

Tampoco sabemos nada sobre el asesino de la máscara cromada. Es implacable, salvaje, brutal y adicto a las nuevas tecnologías. Y no descansará hasta rebanarle el cuello a la protagonista amnésica. ¿Su orígen? Ni idea. ¿Su motivación? Lo ignoro.

De forma que la trama se resume en lo siguiente: el asesino persiguiendo a la chica y fulminando a todo aquel que se interponga en su camino.

Con tan exiguo material Rob Hall ha tenido suficiente para edificar un slasher eficaz y sin concesiones que nos remonta a la época dorada del subgénero: la década de los 80.
¿Que cómo lo ha conseguido el bueno de Rob Hall? Paciencia. Permitidme que le dé una última vuelta al asunto.

A principios de este mismo año irrumpió en las salas de medio mundo el nuevo "Viernes 13", dirigido por Marcus Nispel. Su fulgurante éxito en taquilla hará inevitable una pronta secuela; sin embargo el recibimiento de la crítica y de buena parte de los aficionados ha sido más bien tibio.
Yo lo aplaudí. Celebré el retorno del mito como una vehículo de eficaz entretenimiento que no traicionaba el espíritu de la saga. Sin embargo también señalé el que considero que era su mayor defecto: gran parte de las muertes diseñadas por el director alemán carecían de la fuerza y la imaginación necesarias. Nispel se quedaba corto en la mayoría de ocasiones.

"Laid to Rest" es el reverso de la moneda. El asesino de la máscara cromada está lejos atesorar el carisma, logrado a través de los años (de las décadas...), del gran Jason Voorhes (aunque potencial le sobra al asesino de "Laid to Rest"). Sin embargo sus métodos, sus acometidas, su virulencia, sus brutales maneras a la hora de cometer cada uno de los asesinatos, están a años luz de lo mostrado por el último Jason.

Rob Hall ha agarrado la esencia del slasher (la muerte, el asesinato, el mismo acto de arrancarle la vida a otra persona de forma violenta y cruelmente imaginativa); y la ha convertido en el único leit motiv de su impactante debut en el género.
Por supuesto hay truco. "Laid to Rest" no deja de ser una película de bajo presupuesto, y sin embargo el diseño de las muertes están a un nivel que difícilmente identificaremos en cualquier otro slasher de la última década.
Hay una razón: Rob Hall es, además de director ocasional, un reconocido y prestigioso mago de los efectos especiales y el maquillaje. Y os aseguro que eso es algo que se deja notar en cada una de las salvajes embestidas protagonizadas por el asesino de la máscara cromada.

Ahora sí, me dejo de rodeos. Las violentísimas, sangrientas, enfermizas, agresivas y tóxicas muertes perpetradas por el asesino de la máscara cromada son, de lejos, el mejor aliciente que nos ofrece "Laid To Rest". Para encontrar muertes con similar grado de crudeza e impacto dentro del género slasher no tenemos otro remedio que remitirnos a las mejores entregas de la saga Viernes 13, mirar hacia el giallo italiano o rememorar clásicos de la serie B ochentera como el "Maniac" de William Lustig. Y estamos hablando de echar la mirada atrás, al menos, unos veinte años...

"Laid to Rest" no es una película fácil. Estoy convencido que los más fanáticos seguidores del slasher y nostálgicos de lo fue capaz de ofrecernos el género en los 80 sabrán disfrutarlo. También los apasionados del gore obtendrán su recompensa. Pero, ¿qué ocurrirá con el resto de aficionados? "Laid to Rest" está lejos de ser la obra maestra que muchos críticos norteamericanos han querido ver. Su propuesta no es para todos los gustos. Cuando el asesino de la máscara cromada no está haciendo lo que mejor sabe hacer, en la película no ocurre prácticamente nada. Apenas un par de momentos puntuales de humor negro y, eso sí, el acertado trabajo de todos los actores implicados (por cierto, ni rastro de la camada de odiosos postadolescentes sexualmente hiperactivos que suelen pasearse por todas las películas del subgénero).
¿Suficiente? Para mí sí. Para el resto no tengo la menor idea. Vosotros mismos debereis averiguarlo.

Yo pertenezco al grupo de fanáticos del slasher, así que no me queda otro remedio que recomendaros "Laid To Rest" como la muestra del subgénero capaz de ofrecernos las muertes más crueles, sangrientas y contundentes de los últimos tiempos. Y mi recomendación, en esta ocasión, es a sabiendas de que a muchos os costará aceptar (y no tenéis ninguna obligación de hacerlo en realidad) que, trás los asesinatos, no haya prácticamente nada. El vacío argumental. Y probablemente eso es algo que pueda llegar a aburrir a más de uno.

Pero una cosa tengo clara: si el Jason Voorhes de Marcus Nispel (ese que ha recaudado cifras millonarias en todo el mundo) hubiera actuado con la fuerza y la rabia del asesino de la máscara cromada, todavía nos dolerían las manos de aplaudir su regreso.

Lo mejor: las muertes. SPOILER Mucha atención al destino final del personaje interpretado por Lena Headey, a la que vimos recientemente en The Broken.

Lo peor: la película es un continuo altibajo. Cuando el asesino mata está muy arriba. Cuando no hay muertes está muy por debajo.

The Hitchhiker

Nunca recojas a extraños en la carretera

Hitchhiker

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  • Título original: The Hitchhiker
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Leigh Scott
  • Guión: Leigh Scott
  • Intérpretes: Jaci Twiss, James C. Morris, Jeff Denton y Sarah Lieving
  • Argumento: Cuatro amigas viajan en coche hasta Las Vegas para asistir a una convención de enfermeras. En mitad de una carretera local recogen a un autoestopista que ha tenido problemas con su coche. Gran error...

20 |100

Estrellas: 1

The Hitchhiker

Un argumento que sigue a cuatro chicas, con ganas de fiesta, acosadas por un autoestopista psicópata, no invita a creer que estamos ante la más original de las películas de terror de bajo presupuesto. Y así es. Descartemos, de inicio, cualquier posibilidad de que "The Hitchhiker" contenga una sola idea que nos parezca insólita o innovadora.

Busquemos, entonces, sus posibles virtudes por caminos distintos a los de la originalidad. ¿Qué nos ofrece en realidad una película como The Hitchhiker? O mejor aún, ¿qué espera encontrar el buen aficionado al cine de terror que se acerca a una película cómo la que hoy nos ocupa?

A simple vista "The Hitchhiker" reúne alicientes de sobras para que la propuesta no pase desapercibida. Durante su metraje se dan cita escenas de sexo enfermizo (poco), tortura, violación y muerte.
Da la impresión que Leigh Scott, director y guionista de "The Hitchhiker", tiene muy claros los ingredientes que debe utilizar para convertir su película en una experiencia satisfactoria. El problema radica en la forma en la que manipula dichos ingredientes.

El principal error de "The Hitchhiker" es fácilmente identificable: todas aquellas escenas que presumiblemente deberían impactarnos, inquietarnos o simplemente incomodarnos, en mayor o menor medida, sencillamente no logran su propósito.
Asistimos a una serie de escenas violentas y sangrientas sin otra reacción por nuestra parte que no sea la de una total indiferencia, pasividad, y absoluta falta de interés. Y todo ello debido a una puesta en escena impersonal, plana y sin fuerza.

Leigh Scott se olvida de dotar a las escenas de violencia de una indispensable atmósfera perturbadora, sucia y malsana; elementos necesarios para que dichas escenas adquieran cierta garra y acaben siendo efectivas. En su lugar, todo en "The Hitchhiker" ocurre de forma desapasionada, fría, neutra...; y, por lo tanto, prácticamente todas sus imágenes encuentran una respuesta equivalente (falta de pasión y frialdad) por parte del espectador. Y no es un problema de carencia de recursos o de presupuesto. Es, más bien, un problema de escasez de talento.

Por lo tanto, "The Hitchhiker" falla allí dónde se presume indispensable que diera la talla. Cuando debe perturbar, aburre. Cuando debe asustar, aburre. Cuando debe asquear, aburre. Y cuando se toma un tiempo muerto, aburre hasta el infinito.

Desgraciadamente, no queda ahí la cosa. Leight Scott logra completar media película a base de escenas potencialmente impactantes que no alcanzan su objetivo. Pero, ¿qué ocurre con los restantes 45 minutos que le quedan pendientes para rematar la película?

Puedo pasar por alto el hecho de que las cuatro protagonistas insistan, una y otra vez, en tomar siempre las más estúpidas e inexplicables decisiones que van siempre en contra de su propia supervivencia (algo que ocurre en el 90% de las películas de terror). Incluso soy capaz de obviar la irritante presencia de dos palurdos policias locales incapaces de ver más allá de la montura de sus gafas de sol tamaño extragrande.

Lo que acaba siendo totalmente insufrible es la excesiva cantidad de ridículos e intrascendentes diálogos con los que Leigh Scott pretende disimular el absoluto vacío argumental de su película. Acabamos hartos de escuchar al psicópata quejándose, por enésima vez, de su vida amorosa y de cómo su resentimiento hacia las mujeres le ha llevado a ser quién es y a hacer lo que hace –sic-.
Y en este aspecto las chicas, desgraciadamente, no se quedan atrás. Todas sus conversaciones (demasiadas) tienen la rara cualidad de trasportarnos muy lejos de la película mientras miramos, de reojo, nuestro reloj.

Y por si fuera poco, "The Hitchhiker" redondea la faena con dos finales tan innecesarios como previsibles y mal ejecutados. El primero de ellos desemboca en una escena de acción que provoca vergüenza ajena por su torpeza. El segundo es uno de esos finales que te hueles a kilómetros de distancia y acaban poniéndote de mal humor. Un desastre.

La sensación general que tuve tras finalizar la película fue una y muy clara: acababa de perder, inútilmente, noventa minutos de mi vida (el único consuelo que me queda es que no es la primera vez que esto me ocurre, ni tampoco será la última –el que no se consuela es porque no quiere).

Lo mejor: curiosamente todos los actores cumplen con creces (tanto las cuatro chicas como el psicópata). Sobre todo teniendo en cuenta el material que tienen a su disposición.

Lo peor: su falta de tensión, su incapacidad para perturbar, y dos finales a cuál más absurdo e innecesario. Acabas echando de menos al genial autoestopista de La Matanza de Texas.

Babysitter Wanted

Babysitter, una profesión de riesgo

Babysitter Wanted

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  • Título original: Babysitter Wanted
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Jonas Barnes, Michael Manasseri
  • Guión: Jonas Barnes
  • Intérpretes: Sarah Thompson, Matt Dallas, Bruce Thomas, Bill Moseley
  • Argumento: <em>(Ver comentario)</em>

68 |100

Estrellas: 3

Babysitter Wanted

Angie, una chica religiosa y apocada, acaba de llegar a la universidad y necesita un trabajo. Su mejor opción: convertirse en canguro para los Stanton y cuidar de un inocente querubín que nunca se quita su sombrerito de vaquero. Una serie de inquietantes llamadas telefónicas, y la posterior aparición de un extraño personaje a las puertas de casa, harán comprender a Angie que su vida, y la del niño, corren peligro.

Esta es la sinopsis oficial de "Babysitter Wanted". Y ésta intentaré que sea toda la información que obtengais sobre su argumento en este comentario.

Lo sé. Sé que contando únicamente con la sinopsis oficial es complicado convencer a nadie de que "Babysitter Wanted" sea una película que, realmente, merezca una oportunidad.
Su argumento nos trae ecos de "La Noche de Halloween" (Halloween, 1978), los primeros quince minutos de "Scream" (Scream, 1996) y, sobre todo, de "Cuando Llama un Extraño" (When a Stranger Calls, 2006), el remake que firmó Simon West en 2006.

Por lo tanto, lo más lógico es que nuestra primera impresión, al conocer de su existencia, no sea demasiado efusiva. Yo mismo, hace un par de semanas, redacté una breve reseña de "Babysitter Wanted", a raiz de su estreno en el mercado DVD USA, en el que calificaba la película como "prescindible" y "falta de originalidad" (y todo ello, por supuesto, sin haberla visto –sic-).

Pues bien, ahora ya he visto "Babysitter Wanted", y estoy en posición de afirmar que me equivocaba.

Los directores Jonas Barnes y Michael Manasseri nos han regalado una inteligente y entretenidísima película de terror que pasa por ser la mayor sorpresa, dentro del panorama de la serie B, en lo que llevamos de año.
Las claves del éxito son relativamente sencillas: un guión bien construido, un excelente ritmo que no deja lugar al aburrimiento (los minutos en Babysitter Wanted fluyen con pasmosa sencillez, de forma que la experiencia en ningún momento se hace pesada o cansina), unos actores que cumplen su labor con solvencia y profesionalidad (a destacar Bruce Thomas en el papel de padre), y una extraordinaria banda sonora, muy superior a lo habitual en este tipo de producciones (y os lo dice alguien que carece por completo de oído musical).

Tampoco quiero que nadie se lleve a engaño. Siendo una producción destacable y merecedora, sin duda, de una oportunidad, "Babysitter Wanted" no es ninguna obra maestra.
Contiene errores. Alguno de ellos de bulto: un absurdo flirteo amoroso, un Bill Moseley poco aprovechado en el papel de sheriff local, (Editado) y una escena final que pretende únicamente justificar una innecesaria secuela (Fin Editado), y que roza el ridículo más espantoso.

Tampoco es la quintaesencia del terror, ni un derroche de originalidad. Su capacidad para horrorizar o perturbar está bastante limitada y raramente logra meternos el miedo en el cuerpo. Las escenas que contienen un mayor nivel de suspense y terror son aquellas que, precisamente, coinciden argumentalmente con "Cuando Llama un Extraño", superando netamente en este aspecto al remake de Simon West.

Soy consciente de que todavía me quedo muy corto a la hora de ofreceros elementos de juicio que os empujen a decantaros por "Babysitter Wanted". Así que apelaré a la poca confianza o credibilidad que haya podido labrarme durante el tiempo que llevo al frente de Almas Oscuras para recomendaros "Babysitter Wanted", una pequeña película de terror cuyo mérito más significativo es el de saber entretener y divertir (lo cual no es poco).

Os gustará más o menos, pero creo, sinceramente, que vale la pena descubrirla. "Babysitter Wanted" es una película que corre un alto riesgo de pasar desapercibida. Sería una lástima...

Lo mejor: su capacidad para entretener.

Lo peor: (Editado) un final cuyo único objetivo es justificar una secuela innecesaria.

Cold Prey 2

Jannicke Vs. el Asesino de la Montaña

Cold Prey 2

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  • Título original: Fritt Vilt 2
  • Nacionalidad: Noruega | Año: 2008
  • Director: Mats Stenberg
  • Guión: Thomas Moldestad, Roar Uthaug, Martin Sundland
  • Intérpretes: Ingrid Bolsø Berdal, Marthe Snorresdotter Rovik, Kim Wifladt
  • Argumento: Jannicke es trasladada a un hospital en estado de shock. La policia local, siguiendo las instrucciones de Jannicke, recupera los cuerpos de sus amigos… y del asesino. Las luces del hospital se apagan. La pesadilla no ha terminado.

65 |100

Estrellas: 4

Cold Prey 2

Atención: este comentario contiene referencias explícitas al argumento de "Cold Pray", la película que dio inicio a la saga.

No había ni un ápice de originalidad en ni uno solo de los fotogramas de "Cold Prey", el slasher con el que debutó, en 2006, el director noruego Roar Uthang.
Sin embargo, reunía suficientes puntos de interés como para convertirse en la pequeña sorpresa que acabó siendo: su espectacular y gélido entorno (perfectamente fotografiado), unos protagonistas algo menos estúpidos (y de mayor edad) de lo que nos tiene acostumbrados el slasher norteamericano, un asesino con carisma, una resolución técnica y visual encomiable, y la poderosa presencia de la actriz Ingrid Bolsø Berdal (en mi opinión, la más grata aportación de "Cold Prey"), quien supo dotar a su personaje Jannicke de la fuerza –y belleza- necesaria para consolidarse como una de las mejores supervivientes que el subgénero slasher nos ha dejado en los últimos años.

Por supuesto "Cold Prey" no estaba exenta de errores y defectos (y tampoco suponía la revolución dentro del slasher que, incomprensiblemente, algunos críticos norteamericanos quisieron ver). La mayoría de esos defectos se identificaban con los males endémicos que acompañan al subgénero desde, prácticamente, el mismo día en que vio la luz: su excesiva previsibilidad, su falta de originalidad, personajes planos, un guión repleto de trampas mil veces vistas... En definitiva, defectos que conocemos de sobras y que los acérrimos defensores del slasher nos esforzamos en obviar o pasar por alto para poder seguir disfrutando de uno de nuestros subgéneros favoritos.

Pese a todo, la balanza de "Cold Prey" acabó decantándose hacia el lado positivo, y la película se erigió, finalmente, como una experiencia disfrutable para todo aquel cuya paciencia y permisibilidad con el subgénero slasher y sus rígidos esquemas no estuvieran agotados.

Ahora nos llega "Cold Prey 2", cuya acción se sitúa a escasas horas de lo acontecido en "Cold Prey".
Jannicke, única superviviente del “asesino de la montaña”, es trasladada en estado de shock al hospital de un pueblo cercano. Tras prestar declaración ante el sheriff local, una partida de policias retorna al lugar de los hechos y rescata los cuerpos sin vida de sus amigos… y el del asesino. La pesadilla vuelve a empezar.

Probablemente todo aquel que conozca la saga de Halloween acaba de experimentar cierta sensación de déjà vú. Efectivamente, no tiene nada de innovador el planteamiento de la superviviente trasladada a un hospital para curar sus heridas, siendo nuevamente amenazada por la "inesperada" presencia del asesino al que todos daban por muerto.

"Halloween 2" (o "Sanguinario", como se la conoce en España), la excelente y reivindicable continuación del "Halloween" de John Carpenter, dirigida por Rick Rosenthal en 1981, contaba con un argumento –e incluso un desarrollo- muy parecido al de "Cold Prey 2" (un nuevo y sólido argumento para todos aquellos que quieran defenestrar el slasher noruego por su incapacidad de ofrecer nada que huela, lejanamente, a nuevo).

Por lo tanto está claro que la incipiente falta de originalidad de este"Cold Prey 2", puede suponer, para un gran número de aficionados, un escollo difícil de superar.
Para todos aquellos que lo logren, Mats Stenberg (director que sustituye a Roar Uthang, ahora en funciones de guionista) les tiene reservada una secuela o continuación de una impecable factura técnica y visual y, en muchos aspectos, claramente superior al original.

"Cold Prey 2" prescinde de la cansina historia de escarceos sexuales-amorosos entre jóvenes poco precavidos que sí lastraba los primeros treinta minutos de"Cold Prey". Prácticamente todos los personajes de "Cold Prey 2" (excepto un par de ellos que, rápidamente, se intuye cual será su final y en qué orden), gozan de una madurez poco habitual en este tipo de producciones.

La factura técnica y visual de "Cold Prey 2" sigue siendo impecable (nuevamente fabulosas, aunque más escasas, las panorámicas de las montañas noruegas).
El sentido del ritmo es excelente. Las cartas están sobre la mesa. Sabemos quién es la protagonista absoluta de la función –Jannicke- y quiénes, por lo tanto, no pasan de ser meras comparsas. Y esa es la razón por la que"Cold Prey 2" no necesita tomarse demasiado tiempo en presentar a los nuevos personajes. Lástima que una innecesaria y estéril investigación policial impida que la acción comience antes.

El "asesino de la montaña" sigue manteniendo el carisma que se labró en la primera parte, e incluso sabemos algún detalle más sobre sus orígenes (por cierto, el carácter casi sobrenatural de algunos de esos detalles sobre el origen del asesino, apestan, escandalosamente, a justificación barata para nuevas secuelas).

Las muertes, sin ser un prodigio de imaginación, cumplen perfectamente su cometido y gozan, además, de unas ajustadas dosis de suspense.

Ingrid Bolsø Berdal sigue estando magnífica dando vida a Janicke. Perdonad la insistencia. Ciertamente tengo debilidad tanto por la actriz cómo por el personaje. Pero es que no resulta nada habitual encontrarse con una guapa actriz protagonizando un slasher que logre sacar adelante su trabajo con la intensidad y la fuerza con las que lo consigue Ingrid Bolsø Berdal.

Por supuesto no es oro todo lo que reluce, y "Cold Prey 2" también tiene defectos que, al igual que su predecesora, debemos achacar a ciertos aspectos del guión. Por un lado una investigación policial de la que no obtenemos prácticamente ningún resultado. Por otro, un personaje –el del niño- del que podríamos prescindir sin que apenas notáramos su ausencia. Y, finalmente, ciertos clichés adyacentes al género que, por mucho que conozcamos o podamos prever, siguen siendo bastante molestos: escena onírica, el asesino que parece estar muerto pero que nadie se toma la molestia de comprobarlo….

En definitiva "Cold Prey 2" se presenta como un slasher de sabor clásico, con un espléndido acabado visual, con la intensidad, suspense y contundencia necesarias, con ciertas deficiencias en el guión, y que muy probablemente no decepcionará a todos aquellos a los que Cold Prey les pareció una propuesta interesante.
Para quienes consideren "Cold Prey" una innecesaria y prescindible vuelta de tuerca al slasher norteamericano, "Cold Prey 2" dudo que les otorgue argumentos para cambiar de opinión.

Cold Prey 2 ha logrados ser, en Noruega, el DVD de producción nacional con mayor cifra de ventas de la historia. Esto significa que no tardaremos demasiado en oír hablar de Cold Prey 3.

Lo mejor: que supere al original.

Lo peor: clichés en el guión muy propios del subgénero.

Viernes 13 (2009)

El esperado regreso de Jason Voorhees

Viernes 13

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  • Título original: Friday the 13th
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Marcus Nispel
  • Guión: Damian Shannon, Mark Swift
  • Intérpretes: Jared Padalecki, Danielle Panabaker, Amanda Righetti
  • Argumento: Buscando a su hermana desaparecida, Clay se dirige a Crystal Lake. Allí conoce a un grupo de jóvenes dispuestos a pasar un excitante fin de semana. Nadie sospecha que el mítico Jason Voorhees es un tipo poco hospitalario dispuesto a consumar su venganza.

60 |100

Estrellas: 3

Viernes 13

Debo confesar que nunca me gustó el remake que Marcus Nispel hizo en 2003 de "La Matanza de Texas". Me pareció un virtuoso pero vacío ejercicio de estilo que traicionaba el espíritu salvaje, perturbador y transgresor del original de Tobe Hooper. Incluso me atrevería a decir (y llegados a este punto os rogaría que reprimierais cualquier impulso de acordaros de alguno de mis familiares más cercanos) que los primeros veinte minutos de la precuela dirigida por Jonathan Liebesman ("La Matanza de Texas: el orígen") en 2006, eran superiores al trabajo realizado por Nispel.

Con semejante panorama me dirigí el pasado viernes 13 de Febrero, cargando sobre mis espaldas toneladas de prejuicios, al estreno de la nueva secuela (sí, sí... secuela) de "Viernes 13", dirigida, nuevamente, por el director alemán.

Tras 97 minutos de película en los que nunca me sentí tentado de mirar el reloj (una muy buena señal), estoy en disposición de afirmar que todas mis reticencias iniciales eran erróneas. Marcus Nispel ha construido un slasher sólido, rocoso, de corte clásico, y que se beneficia de la excelencia visual y estética que el director alemán ya demostró en sus anteriores trabajos.

Nispel ha desmostrado ser, ante todo, un tipo inteligente. Su "Viernes 13 (2009)" no olvida ninguno de los ingredientes que definieron e hicieron grande a una saga que cuenta con más de 20 años de historia: muertes, sangre, sexo, desnudos, drogas, jóvenes víctimas cuyas reacciones desafían toda lógica e instinto de supervivencia, y un icónico Jason Voorhees que retorna más ágil, rápido y amenazador de lo que nos tenía acostumbrado.

Pero que nadie se lleve a engaño sobre la verdadera naturaleza del trabajo llevado a cabo por Nispel. "Viernes 13 (2009)" no es un remake. Un par de escenas que rememoran momentos de las tres primeras películas de la saga no justifican su condición de remake.
"Viernes 13 (2009)" no es más (ni menos) que una nueva secuela que se añade a las nueve anteriores con las que cuenta la película original de Cunningham (sin contar aquel delirante cross-over que le enfrentaba a otro mito de la talla de Freddy Krueger). Si alguien acude al cine esperando de este "Viernes 13 (2009)" algún atisbo de originalidad que vaya más allá de los esquemas rígidos que ha establecido la serie a lo largo de tantos años, saldrá terriblemente decepcionado. Añadir algo que huela remotamente a innovación en un género tan explotado y degradado como es el slasher, y en una de las series que pasa por ser la más longeva de la historia del cine de terror, se me antoja una empresa poco menos que imposible.

Pero, ¿es realmente un dato relevante que no estemos ante un auténtico remake y sí ante una nueva secuela que añadir a la larga lista? En absoluto. "Viernes 13 (2009)" acaba ofreciéndonos una de las mejores secuelas de la serie, con un empaque visual muy superior a todo lo que habíamos visto a hasta la fecha, una excelente ambientación (impresiona conocer el lugar en el que Jason Voorhees tiene instalado su campamento base), unos personajes dotados de cierto sentido del humor; y que no pierde de vista, en ningún momento, el verdadero y único objetivo que sustentaba al conjunto de la saga: entretener, divertir y aterrorizar, haciéndonos partícipes de las andanzas de uno de los asesinos más carismáticos de la historia del cine de terror y ofreciéndonos una sucesión de violentas, sangrientas y salvajes muertes (aunque, en este punto echo en falta una mayor imaginación e incluso algo más de intensidad en el diseño de las muertes. Hay muertes en el conjunto de la saga mucho más brutales y originales que las que vemos en la película de Marcus Nispel).

"Viernes 13 (2009)" no ofrece nada nuevo. No puedo ni tan siquiera considerarla un punto de inflexión en la serie. Tampoco entrará a formar parte con letras mayúsculas y doradas en la historia del género. Ni siquiera me atrevería a considerarla una gran película, pero ¿alguien es capaz de señalarme alguna entrega de la serie Viernes 13 que pueda realmente ser considerada como una gran película?.
El material de partida es el que es. No hay más. Y con ese (escaso) material de partida, Marcus Nispel ha logrado fabricar un slasher disfrutable y entretenido de principio a fin, que no traiciona el espíritu de la saga, y que posiblemente deje satisfechos a los fieles seguidores de la misma (entre los cuáles me encuentro).

Sólo se me plantea una duda (y a la vez una curiosidad). ¿Qué opinarán de este nuevo Viernes 13 esa nueva y joven generación de aficionados al cine de terror que han crecido viendo Saw, Hostel y los múltiples remakes norteamericanos de películas asiáticas, y que nunca han sentido la curiosidad o necesidad de acercarse a las películas de la saga original? Posiblemente carezcan de ese punto de nostalgia del que disfrutamos generaciones anteriores que crecimos con las matanzas de Crystal Lake, y siento mucha curiosidad por conocer el impacto que este nuevo Jason Voorhees pueda provocar sobre ellos.

Viernes 13

Lo mejor: su fuerza visual, la ambientación, un Jason aterrador y que acabe ofreciéndonos una de las mejores entregas de la serie.

Lo peor: algunas de las muertes son poco imaginativas y les falta garra.

All the boys love Mandy Lane

¿Conoces los encantos de la maravillosa Mandy Lane?

All the boys love Mandy Lane

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  • Título original: All the boys love Mandy Lane
  • Nacionalidad: USA | Año: 2006
  • Director: Jonathan Levine
  • Guión: Jacob Forman
  • Intérpretes: Amber Heard, Anson Mount, Whitney Able
  • Argumento: La bellísima Mandy Lane y sus amigos pasan el fin de semana en una casa junto a un lago. Al caer la noche, un asesino obsesionado por Mandy hará desaparecer a sus amigos, uno a uno.

65 |100

Estrellas: 4

Curioso caso el de la bellísima y seductora Mandy Lane.

En varias ocasiones he intentado poner de manifiesta la grave crisis de ideas y la acuciante falta de originalidad de las propuestas de género que, durante los últimos años, nos han llegado de EE.UU (sobre todo en productos que han conseguido estrenarse en salas comerciales de medio mundo).
El problema se agrava cuando nos adentramos en el subgénero del slasher o body count. Unos esquemas repetidos hasta la saciedad desde los años 80, y una continua marea de subproductos destinados a un público juvenil, que jamás lograban superar los límites de la más absoluta y cruda mediocridad; han condenado al slasher a la agonía de un producto previsible, reiterativo, y carente de interés.
La única razón por la que siguen llegándonos propuestas de este tipo desde Hollywood, parecen ser los estupendos resultados en taquilla que siguen cosechando durante su primera semana en cartel (suficientes para arrojar ganancias), abarrotando los cines de jóvenes ávidos de una nueva y clónica muestra de terror adolescente, y cayendo en el olvido a partir de la segunda semana.

All the boys love Mandy Lane

Pero cuando todo el panorama parecía estar claro, y el estado catatónico del subgénero parecía irreversible, llega Mandy Lane para sacudir nuestras cabezas y hacernos ver que no todo está perdido para el slasher.

“All the boys love Mandy Lane”, película dirigida en el 2006 por Jonathan Levine, transita por los familiares terrenos del slasher clásico. Un grupo de amigos deciden pasar un fin de semana en una casa junto a un precioso lago. Un sádico asesino irá acabando con todos ellos, de uno en uno.
Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol. Parece lo mismo de siempre (y realmente lo es). Pero entonces, ¿por qué “All the boys love Mandy Lane” me ha seducido y reconfortado hasta el punto de renovar mi confianza en el género?

Tras un magnífico inicio en el que somos testigos de las dramáticas consecuencias que el influjo de Mandy Lane puede ejercer sobre aquellos que la rodean, la película discurre por cauces afines a la comedia juvenil más trillada: sexo, drogas, lugares comunes, y personajes estereotipados –el ligón seguro de sí mismo, el ocurrente sin ninguna posibilidad, la amiga insegura, …-.
Pero todo cambia cuando la noche cae sobre el lago, y un misterioso asesino (que pronto dejará de ser un misterio, en uno de los giros más interesantes y originales de la película) decide librarse de los posibles competidores que puedan disputarle los favores de Mandy Lane (por cierto, excelente interpretación de la joven actriz Amber Heard).

Se nos presenta entonces un slasher sólido y contundente que, al margen de posibles reinterpretaciones pseudo religiosas que a mí, personalmente, me dejaron frío (Mandy Lane como la fruta prohibida que llevará al desastre a todos aquellos que la deseen y adoren), pero que harán las delicias de quienes disfruten de las dobles lecturas; destaca por una trama atractiva, coherente y efectiva, poseedora de una tensión palpable, y que no siente la necesidad de recurrir a vacíos sobresaltos, tan en boga en los slashers juveniles.

Las muertes son directas, sin preámbulos, sin demasiados artificios. Efectivas en su crueldad pero sin permitir que se conviertan en el principal –o único- reclamo de la función.
La excelente fotografía, sucia y granulosa, deudora de los grandes clásicos de los 70, contribuye a crear una atmósfera de constante inquietud y desasosiego.

La descripción de los personajes está por encima de la media en este tipo de producciones. No es que los protagonistas se alejen de los roles de simples estereotipos que esperan pacientemente el momento de su brutal muerte; pero el hecho de que sus comportamientos y actitudes graviten en torno a la figura de Mandy Lane, les contagia de cierto atractivo e interés a los que no estamos acostumbrados.

Y por supuesto su conclusión. Unos últimos veinte minutos que nos proporcionan uno de esos finales capaces de congregar detractores y entusiastas a partes iguales. No faltaran las voces que nos dirán que el final es previsible, tramposo y poco inspirado.
Mi opinión es muy distinta. Una conmoción final impresionante, salvaje, brutal y sorprendente (puede que a estas alturas peque de ingenuo, pero no me lo esperaba), y que deja bien resueltos algunos aspectos del guión que generaban ciertas dudas.

En definitiva creo que “All the boys love Mandy Lane” es una magnífica y necesaria película de la que hay que gritar sus excelencias y ocultar, en cierta forma, sus defectos (que también los tiene: carencias en el ritmo, excesos en la estética de video clip, …).
Con “All the boys love Mandy Lane” recupero la fe perdida en un género que creía que no podía dar más de sí. No añade nada nuevo. No rompe ningún esquema ni reinventa el género. Pero sí es la prueba concluyente de que todavía es posible fabricar un slasher de estructura clásica que sea digno, entretenido, sugestivo, y que no insulte nuestra inteligencia.

Quizás quienes nos apresuramos a profetizar la muerte del subgénero estábamos equivocados. Quizás incluso el desgaste del slasher no sea un síntoma tan evidente como pensábamos. Cabe la posibilidad de que toda esa percepción fuera irreal, incierta, un espejismo creado a partir de una inacabable lista de títulos que no lograban sobrepasar un listón de mediocridad al que “All the boys love Mandy Lane” acaba de darle una patada en el culo.

Mandy Lane es esa belleza inaccesible y etérea que recorre los pasillos de nuestros institutos ante la libinidosa mirada de quiénes sólo pueden soñar con poseerla.
¡Entreguémonos a los encantos de la seductora Mandy Lane!

Lo mejor: Que por fin me vuelva a entusiasmar un slasher clásico

Lo peor: Ciertos fallos de ritmo y, sobre todo, que una película innecesaria como Prom Night (2008) haya sido un relativo éxito de taquilla, mientras que seguimos sin saber nada de la distribución de Mandy Lane.

La Morgue

Elige otro lugar para descansar en paz

The Morgue

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  • Título original: The Morgue
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Halder Gomes y Gerson Sanginitto
  • Guión: Najla Ann Al-Doori y Andrew Pletcher
  • Intérpretes: Bill Cobbs, Chris Devlin, Heather Donahue
  • Argumento: Un grupo de personas se encuentran atrapadas en un morgue. Una a una iran cayendo a manos de un misterioso asesino. Finalmente descubriran que nada es lo que parece.

15 |100

Estrellas: 1

Ante el inminente estreno en España de la película “The Morgue”, en formato DVD, os adelanto el comentario de la misma.

Lo cierto es que me causa muchísima pereza hablaros de una película como “The Morgue”. Posiblemente la misma pereza que experimenté viéndola.

Porque “The Morgue” es una mala película. Sin paliativos, sin atenuantes que puedan jugar a su favor. De forma que intentaré ser breve y me esforzaré para que el trago resulte lo menos amargo posible.

The Morgue

Repasemos su particular decálogo de pecados:

1| Su ritmo cansino y repetitivo. Los directores se empeñan en rellenar los puntos muertos de la película a base de contínuos travellings que recorren los pasadizos supuestamente tenebrosos de la morgue. Y cuando consiguen olvidarse de los pasadizos, recurren a insertos de estatuas mortuorias o planos de la luna llena que no aportan absolutamente nada.

2| Las horribles interpretaciones de todos los actores, del primero al último. Cierto que la historia carece de garra e interés alguno, y que los personajes difícilmente podrían salvarse de la mediocridad del conjunto, pero un poquito más de implicación por parte de unos actores, prácticamente desconocidos, no hubiese estado de más.

3| Carece por completo de la atmósfera inquietante que la trama está pidiendo a gritos.

4| El asesino con menos carisma y menos aterrador que recuerdo.

5| Un guión repetitivo y repleto de incongruencias.
Dejan a un tipo solo en una habitación y aparece muerto, sin que sepan qué le ha ocurrido. Acto seguido dejan a una niña sola en la misma habitación ¿?
Incluso uno de los personajes conoce el nombre de otro sin que nadie se lo haya dicho.

6| Unas muertes insulsas y carentes de imaginación.

7| Una historia pretendidamente original pero que, finalmente, acaba siendo demasiado previsible. Prefiero no contaros nada sobre la historia y su desenlace (si a alguno se le ocurre verla, el final es, quizás, el único aliciente que le quedará), pero si buscáis una película digna con una trama similar a "The Morgue", os recomiendo “Dead End (Atajo al infierno)” (2003).

Y eso es todo. Sí, ya sé que no he llegado a los diez pecados. Pero creo que tampoco es necesario. A estas alturas todos os hacéis una idea del despropósito al que nos enfrentamos. “The Morgue” no sirve ni para pasar el rato. Un desastre de principio a fin.

Es vergonzoso que películas como estas nos lleguen al mercado doméstico pocos meses después de su estreno, y que todavía estén pendiente de distribución películas como “Frontiere(s)” (2007) o “À l’Intérieur” (2007).

Lo mejor: El desenlace de la trama.

Lo peor: Que se haya hecho.