VOD

Has filtrado por categoría: Página de inicio | Slasher

Habitaciones para turistas

Auténtico horror con denominación de orígen

Habitaciones para turistas

Ver ficha completa

  • Título original: Rooms for tourists
  • Nacionalidad: Argentina | Año: 2005
  • Director: Adrián García Bogliano
  • Guión: Adrián García Bogliano y Ramiro García Bogliano
  • Intérpretes: Brenda Vera, Elena Siritto, Jimena Krouco y Mariela Mújica
  • Argumento: Cinco chicas, a las que une un dramático secreto, se ven obligadas a pasar la noche en un pueblo del interior del país.

70 |100

Estrellas: 4

Con tres años de retraso ha llegado a mis manos “Habitaciones para turistas”, pero la espera ha valida la pena.
Estamos ante la que es, simple y llanamente, la mejor sorpresa en lo que llevo de año.
No os equivoquéis… no estoy diciendo que sea la mejor película que he visto este año, sino la que más me ha asombrado.

“Habitaciones para turistas” es una película argentina, de bajo presupuesto, rodada en blanco y negro, y que bebe directamente de las fuentes del slasher y el body count norteamericano más clásico. ¿Originalidad? Está bien, no la encontraréis en “Habitaciones para turistas”.
Pero entonces, ¿es lo mismo de siempre? No, no lo es. Es mucho mejor. Es la muestra más digna y honesta de cine independiente que he visto en muchísimo tiempo (del auténtico cine independiente. No ese cine indie que acabará ganando el premio al mejor guión original en la próxima ceremonia de entrega de los Oscars –sic-).

Habitaciones para turistas

Sus puntos fuertes vienen de la mano de un guión sólido, una soberbia ambientación, unos actores en estado de gracia, unos personajes –las cinco chicas- cuyos actos y reacciones son, en todo momento, creíbles, y que definen, sin necesidad de estereotipos muy anquilosados al slasher, la complejidad de cada uno de ellos; y sobre todo, una asombrosa maestría por parte de sus creadores (sobre todo teniendo en cuenta que nos enfrentamos a una primera obra) a la hora de activar todos los resortes que tienen a su alcance para hacernos pasar un rato desagradable, angustioso y temeroso. En definitiva, manejar a la perfección los esquemas básicos del miedo.

Porque “Habitaciones para turistas” da miedo. Y eso es algo que, por desgracia, no se puede decir de demasiadas producciones actuales adscritas al género de terror.
Su impresionante ambientación, deudora de una excelente fotografía en blanco y negro (que, en ocasiones, roza con la yema de los dedos, el expresionismo alemán de principios de siglo – “El Gabinete del Dr. Caligari”, 1920-) consigue sumergirnos en un mundo de locura, a medio camino entre el horror onírico de la "Cabeza borradora" (Eraserhead, 1977) de David Lynch, y la atrocidad realista de “La Matanza de Texas” (The Texas Chainsaw Massacre, 1974) de Tobe Hopper.

El desarrollo de la historia, tanto a nivel formal como de fondo, bascula con inusitada facilidad y efectividad de lo poético a lo terrible. Es capaz de pasar de una imagen con una de las protagonistas recorriendo un largo y oscuro pasillo, alumbrada únicamente con la tenue luz de una vela, a una orgía gore de pieles arrancadas y huesos cercenados; y todo ello sin que el ritmo y la trama queden afectados.

Y es que “Habitaciones para turistas”, pese a no poder mostrar el rojo sangre, no rehuye la contundencia y excesividad del gore más radical. Las protagonistas son víctimas de un asesino cruel y despiadado que no dudará un solo instante en facilitarles una muerte brutal y repugnante. Pero, sin embargo, es en este punto donde “Habitaciones para turistas” presenta algún síntoma negativo (aunque me cueste mucho reconocerlo).
Los efectos no están al nivel de la película. Algún que otro inserto gore, que incluso se repite en más de una ocasión, nos obliga a mantener los pies en la tierra, y recordar que, al fin y al cabo, estamos ante una nueva muestra de “película de bajo presupuesto”, con las limitaciones que ello supone.

En cualquier caso, sólo nos queda celebrar con entusiasmo una película como “Habitaciones para turistas”, de modesto presupuesto, pero de ambiciosos resultados.
Una pequeña joya a descubrir.

Lo mejor: Tener la oportunidad de verla sin saber de antemano lo que vas a encontrarte.

Lo peor: Algún inserto gore que se repite.