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5150 Elm’s Way

Mis adorables vecinos

5150, Elm's Way

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  • Título original: 5150, Rue des Ormes
  • Nacionalidad: Canadá | Año: 2009
  • Director: Éric Tessier
  • Guión: Patrick Senécal
  • Intérpretes: Marc-André Grondin, Normand D’Amour, Sonia Vachon, Mylène St-Sauveur
  • Argumento: Yannick se convierte en el prisionero de un vecino de su nuevo barrio cuando ve que éste tiene a un hombre moribundo encerrado en su casa.

75 |100

Estrellas: 4

5150, Elm's Way

He visto “5150 Elm’s Way”, de Éric Tessier, justo cuando he terminado de leer “La Chica de Al Lado”, de Jack Ketchum. Y ahora mismo creo que el mundo está lleno de gente enloquecida que se cree que tiene razón. Y, con la excusa de la intimidad y la privacidad que proporciona el hogar, hacen cosas horribles a los que no encajan en su visión.

Yannick Bérubé (Marc-André Grondin) es un joven recién llegado a la ciudad para estudiar un curso de cine en la universidad. Apenas sí se instala en su apartamento cuando coge su videocámara y su bicicleta y se dispone a dar una vuelta por el barrio para conocerlo y grabar las primeras imágenes. Llega hasta el final de una calle, que acaba en una cloaca –curiosamente, David, el narrador protagonista de “La Chica de Al Lado”, también hace mención a que la calle de su barrio donde vive y donde suceden los terribles acontecimientos que cuenta la novela, no tiene salida. Graba el agua putrida y, cuando va a largarse, tiene un pequeño accidente con la bicicleta.

¿Quién no se acercaría a un adosado a pedir ayuda? Realmente, las viviendas unifamiliares tienen una extraña apariencia de seguridad y confort. En su interior, no puede vivir nadie malvado. Y, efectivamente, el señor Jacques Beaulieu (Normand D’Amour) le ofrece llamar por teléfono al instante. Yannick, mientras espera a que el hombre haga la llamada, descubre que tiene una herida en el codo, así que, sin permiso, entra en la vivienda a limpiársela…
…y escucha unos gritos pidiendo ayuda provinientes de la planta superior. Sube, y descubre a un hombre moribundo en una habitación.

Yannick se convierte, a partir de ese momento, en el prisionero de los Beaulieu, custodiado por Jacques, el cabeza de familia; Maude (Sonia Vachon), la madre; Michelle (Mylène St-Sauveur), la hija adolescente; y Anne (Élodie Larivière), la niña pequeña. Encerrado en la habitación de la primera planta, no sabe qué van a hacer con él, aunque ha visto cómo su lugar lo ocupaba antes un hombre malherido…

Los paralelismos, por tanto, con “La Chica de al Lado” son más que evidentes. Y pronto aumentan: la retorcida visión de la realidad de Jacques, el padre de familia, es la que tiene preso y arrastra a todos los demás habitantes de la casa, sean o no de la familia. Sin embargo, si bien la concepción es similar, “5150 Elm’s Way” se desmarca casi desde el primer momento de cualquier cosa que pudiera considerarse torture porn o, siquiera, violencia explícita, centrándose en el reverso psicológico de cualquier proceso de cautiverio. Esta es la espina dorsal de la película y uno de sus puntos fuertes. Realmente, el llamado “síndrome de Estocolmo” es fácil de creer pero difícil de imaginar. Es inevitable, por una cuestión de pura supervivencia, en una situación con un secuestro desarrollar una cierta afinidad con el secuestrador, desde el momento en que se convierte en la única otra persona que uno tiene para relacionarse con el resto de mundo; de hecho, esa otra única persona se convierte en el resto del mundo. Ahora, cómo se lleva a cabo ese proceso, esa identificación, no soy capaz de imaginarlo por mí mismo. En “5150 Elm’s Way” se presenta una manera de que esto suceda, y con bastante buen criterio, creíble. Y proporciona una información potente para entenderla: el prisionero pasa de sentirse una mierda, alguien que es algo así como un muñeco desestresante tamaño XXL, a descubrir que tiene un hueco en esa extraña formación familiar, y eso le da un estímulo para seguir adelante.

Yannick nunca pensará, por ejemplo, que Jacques o Maude son sus amigos; ni siquiera, que son unas personas que se merezcan un mínimo respeto. Sin embargo, entra dentro de la estrategia psicológica que sustenta la manera de actuar de dicha familia, y decide reventarla desde el interior.

Pero, claro, los límites de la cordura en una persona “estándar” frente a una “no estándar” no son los mismos, y otra parte importante de “5150 Elm’s Way” son las cicatrices que pueden quedarse al jugar con esos límites. Entendamos por persona “estandar” alguien no enfermo –o no lo suficientemente enfermo-, y por “no estándar”, un psicópata. En esta película, la diferencia entre ambos es el cuestinamiento de sus motivaciones. Dependiendo del grado del mismo –y, por tanto, de su nivel de autoconsciencia-, los personajes se sitúan en un equipo o en otro. Y es interesante ver cómo nunca está totalmente claro a qué equipo pertenece cada uno hasta que no levanta todas sus cartas.

Perdón por la disquisión, pero más allá de lo puramente cinematográfico, “5150 Elm’s Way” tiene bastante miga. Y este interesante armazón se sostiene gracias a un guión bastante sólido –hay, quizás, un momento en el que el desconcierto se adueña de uno como espectador porque no parece demasiado lógica la reacción de Yannick, aunque se justifique a posteriori-, una labor de dirección muy acertada –la decisión más arriesgada, a este respecto, es desde luego la de representar los duelos entre Yannick y Jacques de una manera un tanto onírica… y ayuda bastante a entender la psique del secuestrado- y, sobre todo, un elenco fantásticamente elegido. Marc-André Grondin interpreta a Yannick con contundencia, teniendo siempre bajo control sus reacciones físicas, algo que debe ser muy difícil porque en la mayoría de pelis donde hay un secuestro, la víctima suele parecer sufrir ataques de furia o similar cuando no se sabe cómo expresar la angustia del cautiverio. Jacques Beaulieu, interpretado por Normand D’Amour, es el perfecto vecino del que te encantaría descubrir que es un hijo de puta para hundirlo por siempre; Sonia Vachon, o Maude Beaulieu, es tal vez el personaje que menos matices tenga. Maude no cambia, sólo que aumenta nuestro conocimiento sobre ella. Y especial atención, desde luego, se merece la hija adolescente, Michelle (Mylène St-Sauveur). Tiene un físico cautivador, y en los escasos momentos de la película en los que deja ver la verdadera naturaleza de su carácter, asusta bastante. O, al menos, a mí me pasó, porque me parece que es de esas personas que puedes cruzarte por la calle, o pueden sentarse a tu lado en el metro, que parecen adorables pero que intuyes que algo guardan en lo más profundo de su ser… y ojalá nunca llegues a verlo.

Puestos a poner pegas a esta película, señalar que hay algo en el tramo final de la misma que no está bien encajado. No sé de qué manera se hubiera podido solventar el asunto, y hay que decir, también, que durante el visionado apenas sí se levantan sospechas sobre el tema, y se deja pasar sin demasiado esfuerzo aunque, ya se sabe, cuando la base no es lo suficientemente sólida, el significado de lo que sucede se divide por dos.

Yo creo que vale la pena darse un paseo por esta calle. Y mirar con lupa todos y cada uno de los chalets que hay a ambos lados. ¿Por qué dan tan mal rollo las cosas que quieren dar buen rollo?

Lo mejor: lo acertado que está casi todo en esta película.

Lo peor: una cierta artificiosidad en la construcción del clímax.

¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “5150, Elm’s Way” en VOSE.

Evil Angel

Una cita con la Madre de los Demonios

Evil Angel Poster

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  • Título original: Evil Angel
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Richard Dutcher
  • Guión: Richard Dutcher
  • Intérpretes: Ving Rhames, Ava Gaudet, Kristopher Shepard
  • Argumento: Un detective investiga la muerte accidental de una prostituta a manos de un paramédico sojuzgado por su esposa depresiva. Y así, el detective Carruthers se ve sumergido en una espiral de horror, creada por la mismísima Lilith, la Madre de los Demonios

69 |100

Estrellas: 3

Evil_Angel_Grande

EROTISMO Y MUERTE
El erotismo y la muerte, ó Eros y Thanatos que es lo mismo, han ido de la mano desde que existe la humanidad. ¿Cuantas odas se han escrito a las bondades y las crueldades del sexo? ¿Cuantos versos hay escritos sobre los amados que se quedan en el camino?

Sin lugar a dudas, el abandono orgásmico se asemeja lo suficiente al estertor final de nuestras miserables vidas, como para que entendamos que la muerte y el sexo van ligados de forma misteriosa, macabra y seductora. Bien lo saben nuestros amigos franceses, que en su clásico estilo, definen los momentos posteriores al orgasmo como la petite mort.
Estos dos conceptos fascinantes, unidos, han dado pie a grandes obras de artes. A bote pronto diría que toda la narrativa y poesía de Poe está fuertemente influenciada por esta dualidad. Los libros donde el vampiro es un elemento portador de deseo y muerte, se cuentan por miles.

Tampoco podemos negar, que parte de esta morbosidad sexual, que sienten los hombres y las mujeres, se debe a la vulnerabilidad del acto. Cuando lo estamos haciendo, nos entregamos totalmente a nuestros compañeros de juegos, habitualmente desnudos, abducidos por la salivación, temblorosos los sentidos; no veríamos el cuchillo del cazador aun teniéndolo delante de nuestras narices. ¿Cuantas parejas han muerto en el cine de terror mientras copulaban? ¿Decenas, cientos, miles? Así pues, es evidente la necesaria inclusión de elementos eróticos en el cine de terror…obviamente también goza de un factor comercial importante. Y es que el sexo mueve mucho dinero, amigos.

LilithSin embargo la religión hebrea, creada y desarrollada por hombres, tuvo a bien entender el sexo de la misma forma que muchas religiones monoteístas: como un pecado que debe ocultarse. Yo creo que esto se debió principalmente a dos factores. El deseo de control sobre los creyentes y el temor masculino al poder sexual de las mujeres. Y así es como en la religión hebrea nace el mito cumbre de la unión del erotismo y la muerte: Lilith. En la biblia, y anteriormente en texto mesopotámicos, Lilith es la primera mujer de Adán. Ser de majestuosa belleza, se negó a yacer bajo Adán, exigiendo ponerse encima puesto que Yahvé los había creado iguales. ¡La primera feminista! Ante tamaño desafío, el imbecil de Adán, no tuvo otra idea que forzar a su mujer, como resultado de esta vejación, Lilith desapareció un día jurando vengarse de los descendientes de Adán, es decir, de todos nosotros. Madre de Demonios, lamia de irresistible sensualidad, reina de los sucubos, la ramera carmesí. En definitiva, un mito fascinante y eterno, que simboliza como el sexo, la muerte, el semen y la sangre; tienen un camino común de muchas ramificaciones, siendo el cine de terror una de ellas. ¿Y que mejor figura qué Lilith para crear una cinta, que mezcla el thriller erótico con el terror, llamada Evil Angel? Sigamos dicho camino, esperando llegar hasta al final de la mano de la bella Lilith.

EVIL ANGEL
Chicago, época actual. Marcus es un paramédico de origen latino que se enfrenta a un juicio por la muerte accidental de una prostituta, Elizabeth, que estaba atendiendo. No es solo el único problema que tiene, su mujer depresiva, infiel y de tendencias suicidas, lo tiene sometido a un chantaje emocional que esta minando su cordura poco a poco. El detective Carruthers (Ving Rhames) ha sido contratado para investigar si había algo más detrás de la muerte de la prostituta. Desgraciadamente, en el transcurso de su investigación su hijo es asesinado atrozmente y si su olfato no le falla; algo tiene que ver con el caso que tiene entre manos.

Recientemente, una chica llamada Emma, ha muerto en los brazos del paramédico, tras el ataque de un borracho, sin que Marcus pudiera hacer nada. Nuestro protagonista se siente irresistiblemente fascinado por esta chica, y empieza a indagar sobre la vida de la joven para olvidar su miserable matrimonio. Simultáneamente, en el hospital donde trabaja, una paciente ha despertado de un coma trayendo con ella una presencia que podría provenir del mismísimo inframundo. ¿Por qué Marcus está en el centro de esta trama de muertes, comas y demonios? ¿Por qué asesinaron al hijo de Carruthers? ¿Tenía algo que ocultar? ¿Qué oculta el proxeneta que regentaba la casa de crack donde trabajaba Elizabeth?

Lo primero que cabe destacar de Evil Angel, es que llegándonos de “tapadillo” y sin hacer mucho ruido, se presenta como una película sólida que no aburre y que proporciona lo que promete su portada: bellas mujeres desencadenando toda su diabólica furia sobre Chicago. Y destaco el hecho de que no aburra porque la cinta dura sus casi dos horas, todos sabemos como está el mercado; y el que una producción independiente de dos horas no decaiga en ningún momento, es digno de alabanza.

Evil Angel goza de buen ritmo, y juega continuamente con dos tramas paralelas como son el discurrir de la investigación por parte del detective Carruthers, soberbiamente interpretado por un todoterreno del cine estadounidense como es Ving Rhames, y el descenso a los infiernos del detective Marcus, este peor interpretado por un sosito Kristopher Shepard. Sus dos historias tienen nexos tangenciales, pero no es hasta el final de la cinta cuando sus tramas convergen realmente. Muy “agradable” y divertido el encuentro que tienen los dos personajes, ya al final de la película. Puesto que hay bastantes personajes secundarios y el guión se ha trabajado con mucho esfuerzo en el área del thriller; hay que estar atentos para no perder el hilo de una trama, que de perdernos puede convertirse en anodina. La única falta que le sacaría a este guión tan trabajado en el terreno de la investigación y el suspense, son unas lagunas muy grandes. Menos mal, que dichos agujeros son pocos; pero son de bulto y dan a veces la sensación de estar viendo un telefilm. También me pareció exagerada la carga dramática de algunos personajes, como la mujer de Marcus, Carla, y la forma en que ejerce chantaje emocional sobre su marido. El director y escritor de Evil Angel, Richard Dutcher, quiso que odiásemos a Carla, interpretada correctamente por una bella y desconocida Ava Gaudet.Sin embargo, las escenas donde se abusa del melodrama son las que más se resienten de todo el metraje. Pero Richard Dutcher se sabe manejar bien con el resto de elementos que componen Evil Angel: el suspense, el erotismo y el terror.

Los primeros quince minutos son una declaración de intenciones en toda regla. Asistimos a unos títulos de crédito donde una atractiva mujer ocupa la pantalla en sensuales poses sin darnos la cara, finalmente nos la muestra y aterrorizados contemplamos el rastro de un ser infernal, un demonio de dientes afilados.
Al poco, y usando un juego de dualidad narrativo basado en dos tramas presentadas en escenas cortas, asistimos al nacimiento de un bebe en un ghetto con la ayuda de Marcus y al suicidio de un loco que ve al diablo en todas las mujeres con las que se encuentra; y aviso de que no es una escena gratuita. A destacar el macabro humor de este suicidio, aunque no se prodigue mucho en este humor la cinta, cuatro pinceladas puntuales son, sin duda, lo mejor de la cinta y se hacen muy agradecidas como amante del género fantástico.

Seguidamente, Marcus atiende a una muchacha apuñalada sin mucho éxito. Fatigado y extrañado porque tenía la sensación de conocer a la chica, vuelve a casa para encontrarse a su mujer montando espectacularmente sobre otro hombre. Marcus se marcha de casa, pero su mujer le amenaza con suicidarse. Menos mal que para su alivio, tiene que presentarse ante un tribunal para ser juzgado por el homicidio imprudente de una prostituta.

Como veis, en quince minutos hemos visto casi de todo. Muchos personajes, tanto principales como secundarios. Una gran cantidad de incógnitas se han planteado y por si fuera poco se ponen las cartas sobre la mesa con honestidad: es una película de horror. Las apariciones de esos “demonios” en los cuerpos de las mujeres, sean locura ó no, resultan explicitas: rostros deformados y siniestros (en la línea de los humanos poseídos por ángeles de Legion y reminiscencias de Evil Dead ó I sell the dead) Aprovecho para comentar los efectos especiales, un elemento donde este film, no se corta tampoco. Hay escenas de violencia y gore explicito, muy dosificadas, pero creo que eso es un acierto. Donde se ve más prolífica, es en el muestrario de rostros femeninos poseídos, estas transformaciones están realizadas por ordenador, y aunque estén bien hechas; al verse de una forma más ó menos continua, durante toda la película, se pueden hacer algo pesadas. Bueno, reconozco que esta sensación pueda deberse a que los efectos especiales más propios de una labor artesanal, cuando se realizan por CGI, me echan directamente para atrás. Dadme unos años y ya me iré acostumbrando.

Quiero detenerme un instante en la figura de Lilith. No por contar con un guión bastante predecible, quiero fastidiaros la trama, pero Richard Dutcher no parece gustar de los rodeos y expone en su libreto rápidamente toneladas y toneladas de alusiones al mito hebreo de Lilith. Si habéis leído la primera parte de la reseña llamada “Eros y thanatos”, quizá os preguntéis que tal ha reflejado el equipo de Evil Angel un mito tan intenso, en su trabajo. Pues sinceramente, han acertado. Estamos en el 2010, y una hembra demoníaca despechada, supongo que se dedicaría a cometer el tipo de fechorías que nos muestran. Con mención especial para los momentos más terminator como el asalto a la casa de crack. Se podría decir que también tenemos unas gotitas de acción que sorprenden cuando llegan, porque explotan súbitamente dentro de un argumento basado en investigación e iteración entre personajes.

Con respecto al erotismo desprendido durante el metraje. Bueno, para ser una película estadounidense, es prodiga en desnudos y alguna escena picante subirá la adrenalina a más de un espectador ó espectadora. No obstante, yo hubiera preferido que se hiciese más hincapié en estas escenas tórridas. Existe más brutalidad que sensualidad en las muertes que se van sucediendo en pantalla. Pero como ya he dicho, es lo apropiado para una figura diabólica. No esperéis una carga erótica como la de Instinto Básico, pero disfrutad del cuerpo de Ava Gaudet y JJ Neward, que no es poco (lo siento chicas de Almas Oscuras, en el aspecto carnal, esta cinta tampoco os va agradar mucho los ojos, y van…)

Otro apunte interesante, que observareis, es el mimo en los detalles de Evil Angel, técnicamente es muy digna; y por lo que he podido leer, su director se esfuerza realmente en alejarse del mainstream financiando el mismo sus proyectos; que desgraciadamente y por esa razón, son escasos. A excepción de una banda sonora que sentí muy justa (aunque la canción elegida para los títulos de créditos iniciales sea estupenda), todo lo demás no tiene queja. La edición y montaje, me parecen casi canónicos. Con tantas escena ubicada en diferentes localizaciones y narrada de forma simultanea, no se producen excesivas confusiones y en todo momento sentimos una progresión narrativa. La fotografía, los efectos de sonido, el vestuario; todo está tratado con dignidad y cuidado; dentro de unos medios que a pesar de intuirse limitados, no es de una forma tan obvia como en otras películas independientes.

En definitiva, un thriller erótico y sobrenatural, que no busca engañar al espectador. No sorprende por su desarrollo, pero sí por su calidad y por la falta de propuestas similares en el panorama fantástico actual. Plantéese el potencial espectador que la duración de dos horas requiere de ganas y concentración para no perderse en el maremagno de personajes y eventos que se disparan en una trama muy desarrollada. Se le pueden perdonar los fallos y entendiendo que los actores se esfuerzan, por lo que sus actuaciones justitas me parecen suficientes para el disfrute de un proyecto que roza el notable.

Además, el buen tiempo, aquí en España, no puede tardar mucho en llegar, y que mejor forma de celebrarlo que imbuirse en el espíritu carnal y violento que nos propone la Madre de los Demonios. Despojémonos de las ropas y de las mascaras, y hundamos nuestra carne en una orgía de horror y sexo. ¿Yo? Me apunto de cabeza.

Lo mejor: Un argumento típico del thriller erótico que funciona e interesa. Detalles de horror muy bien introducidos, como el asalto a la casa de crack

Lo peor: Unos pocos fallos arguméntales que destacan excesivamente y unos actores, que exceptuando a Ving Rhames, no son ninguna maravilla

¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Evil Angel” en VOSE.

Meadowoods

El Proyecto de sus Vidas

Meadowoods

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  • Título original: Meadowoods
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Scott Phillips
  • Guión: Stuart Ball, Scott Phillips
  • Intérpretes: Connor Thorp, Michelle Roe, Michael Downey
  • Argumento: Tres jóvenes americanos sin futuro deciden construirse el suyo propio y asegurase que nadie se olvide de ellos.

80 |100

Estrellas: 4

Photobucket

1.-INTRODUCCIÓN:

Decía un señor muy ilustre llamado BERTRAND RUSSELL: “Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor”, yo añadiría, “y peligrosa”. Y mayormente con una psicótica falta de ideales y con un nulo conocimiento de lo que significa la palabra ‘moral‘. Me recuerda un poco, la situación de los adolescentes en la mayoría del mundo (no solo en EEUU), a la época moderadamente nihilista de la época Grunge. Subió la tasa de suicidios, Seattle se convirtió en un vertedero de yonkos, todo te importaba un carajo…la diferencia es que ahora los chavales quieren ser recordados de alguna manera, demostrar de forma totalmente egocéntrica que ellos han echo algo importante, malo o bueno, lo que menos cueste. Y si hay que matar a alguien para hacerlo pués se hace, así sales en la tele, si te pillan, y si no te partes el eje cuando ves a la policía dando vueltas a un vertedero.

Esta es, además, una generación con padres que son o muy jóvenes y no tienen tiempo en preocuparse por ellos (algo clave en la película), o han visto desde pequeños en su propia casa que la legalidad y la moralidad son 2 cualidades muy difusas. Claramente estoy generalizando una miaja, pero día tras día vamos viendo que esto está ahí y que no tiene pinta de tener un final feliz. Y cualquier director/guionista con un poco de vista puede convertir algo tan preocupante en un filón de películas como MEADOWOODS.

De todas formas no nos podemos olvidar que ya hace 15 años nos avisó Larry Clark con KIDS, más tarde con la no tan conocida (y mucho menos hedonista y más tremenda) TEARS, o 2 de mis películas favoritas: LILJA 4 EVER y ROSETTA

2.-LOS RESPONSABLES:

PhotobucketCon un director novel y un grupo de actores que debuta en esta película, sus intenciones y resultado consiguen superar con creces las dudas lógicas (rodaje cámara en mano, flashbacks constantes y el miedo de encontrarnos con otro proyecto fallido de retratar la juventud actual), aunqué no evita ciertos fallos más propios de la posible ingenuidad de los responsables que de alguien con una cierta experiencia. Como por ejemplo la inclusión de una innecesaria y prescindible banda sonora que le resta la virtud de la inmediatez, da la sensación de que está ahí porque la compuso un colega suyo y le debía un favor, o el montaje, tan pretendidamente real que se nota que se han tirado horas dándole forma para que parezca natural. Pero son menudencias que no trascienden el mensaje y las intenciones.

3.-LA PELÍCULA:

PhotobucketTravis, un psicópata de manual, Steph, la chica que hace lo que le dicen, y Ryan, el cámara que-no-está-muy-seguro-de-lo-que-van-a-hacer) son tres amigos que se aburren horrores en el aletargado pueblo de MEADOWOODS (curioso que apenas vemos imágenes del pueblo en si), y no está dispuestos a pasar el resto de su vida como 3 adolescentes más en la maréa de medianías y seres anónimos que pululan por su ciudad; y sobre todo, no quieren que la gente se olvide de ellos, quieren pasar a la historia. Entre cerveza y cerveza, peta y peta, se les ocurre la idea de que la única forma que tienen de conseguirlo es haciendo algo tan terrible que nadie nunca les olvide. El plan se divide en 3 partes, siempre orquestado por Travis,: 1º conseguir a la víctima adecuada, 2º encontrar un lugar en el que nadie les vea y sea de muy difícil acceso y 3º idear una forma muy cruel de acabar con esa persona. Lo primero que consiguen es el lugar, una zona en mitad del bosque a la que no va nadie nunca. Encontrar la persona adecuada va a ser más difícil, y en una de las partes más desasosegantes vemos como se dedican a hacer fotos y vigilar a la gente como si de lo más normal del mundo se tratara, descartan unas, se piensan otras (como quien elige en un menú) y al final encuentran a la persona perfecta: Kayla (Ila Schactler en un debut fantástico), una chica muy hogareña que toca la guitarra. La forma….pués lo más cruel posible, secuestrándola, encerrarla en una caja bajo tierra con cámaras y sonido para poder torturarla psicológicamente y un tubo de respiración para jugar con ella hasta que se muera. Luego, por supuesto, mándarle la cinta a los padres. Pero Ryan ha sido el encargado de engañarla con una supuesta entrevista falsa, y al conocer a la persona se le aparecen dudas sobre si está haciendo lo correcto. Esta circunstancia hace que la última media hora cobre un ritmo inusitado y con un desenlace muy, pero que muy abierto a distintas interpretaciones.

4.-CONCLUSIÓN:

Sin duda una experiencia única, que, si no fuera por lo que comenté antes sobre la BSO y ciertos detalles del montaje, podría ser equiparable a la terrorifica y tal vez inspiración de esta: FUNNY GAMES. Refleja de forma muy acertada la apatía descarnada de los adolescentes de la última generción, especialmente de los que no tienen medios, ni incentivos para intentar llevar una vida normal. Hay escenas tan creíbles que se te ralentiza el pulso y te sientes como si estuvieras viendo una snuff movie. Los actores están absolutamente perfectos, especialmente Travis (Connor Thorp) que transmite una desidia vital tan patética que cuando cambia y se emociona con el “plan” se convierte en uno de los psicópatas más verosímiles que se pueden ver; el resto cumple en sus funciones de apéndice (Steph, la chica, una tal Michelle Roe) y de contrapunto moral (Ryan el cámara, Michael Downey).

Comentaros que en la página web, hay varias escenas adicionales que amplían un poco más el mundo enfermizo de Meadowoods.

Lo mejor: La creíble crudeza con la que el director nos cuenta los peligros de tener demasiado tiempo libre, y los actores.

Lo peor: La innecesaria BSO y un montaje excesivamente manipulado.

The Graves

Dos malas actrices perdidas en el desierto

The_Graves_Poster

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  • Título original: The Graves
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Brian Pulido
  • Guión: Brian Pulido
  • Intérpretes: Clare Grant, Jillian Murray, Bill Moseley
  • Argumento: Las hermanas Graves se encuentran en medio de ninguna parte, concretamente en Skul City. Se han perdido de camino a la gran ciudad, ¿y qué mejor entretenimiento en pleno desierto de Arizona, qué visitar una mina encantada?

40 |100

Estrellas: 2

The Graves

Para bien ó para mal, en Almas Oscuras llegamos, con la reseña de The Graves, al final de la cobertura realizada al After Dark Festival 2010. Se podrían sacar muchas conclusiones, pero principalmente me quedo con el sabor agridulce que nos ha dejado todo este desfile de zombies, psicópatas, jóvenes disfuncionales y fantasmas. Buenas intenciones no le faltan al festival, ni en la difusión ni la selección de películas exhibidas. Un muestrario coherente con respecto al cine de horror independiente del 2010, pero como todos sabemos, la serie B no vive actualmente buenos tiempos; cuesta encontrar propuestas resolutivas. No abundan esas películas que impacten al espectador minimamente. Así pues, el After Dark es un buen ejemplo de ello, sus películas no son malas pero pasan sin pena ni gloria por nuestra pantalla. ¿Y es The Graves una excepción a este “quiero y no puedo”? Lamentablemente no, justamente es el paradigma perfecto de estas producciones independientes que, aun con ganas de ofrecer entretenimiento sin complejos, se ven lastradas por la incapacidad de sus directores en cristalizar las buenas ideas que manejan.

Megan y Abby Graves son dos hermanas huérfanas e inseparables que gastan su tiempo entre comics, garitos de mala muerte y mucha cultura basura. Megan, la hermana dura y atractiva, ha recibido una oferta de trabajo irrechazable en Nueva York; algo que probablemente obligue a las hermanas a separarse. Pero antes de que tan aciago momento llegue, deciden emprender un viaje por Arizona. Abby, la hermana sensible y atractiva, no las tiene todas consigo cuando llegan por accidente a Skull City; un pueblo minero de mala muerte donde todos sus habitantes parecen un poco extraños. Sin embargo, su viaje era una excusa para un fin de semana de aventuras, ¿y qué mejor aventura que visitar una mina abandonada supuestamente encantada?

Pero las descaradas jovencitas deberían haber aprendido más de todos los comics y películas de serie B que han consumido. En una mina abandonada y encantada, un par de chicas guapas solo pueden encontrar una cosa: muerte y terror

A estas alturas de la vida, con tantas reseñas escritas en Almas Oscuras sobre películas independientes, con guiones muy similares a The Graves, cuesta escribir algo nuevo ó inteligente sobre una película que es, precisamente, lo de siempre y muy tontorróna. Al leer el argumento, muchos habréis pensado de forma similar: “¡Qué argumento más soso! ¿Esta película no se ha hecho decenas de veces?”
¡Ah, amigos! Es que en el cine de terror está (casi) todo inventado, a mi particularmente no me importan los guiones repetitivos siempre que se lleve bien la historia y durante el metraje se produzca ese fenómeno extraño que tanto cine basura (entendido en el peor de los sentidos) está echando a perder. Hablo del interés, de la magia que ejerce el cine sobre el espectador, para que durante hora y media se sienta parte de lo que visualiza.

Brian Pulido, escritor y director de esta cinta, se demuestra con bastante poca experiencia en todos los aspectos técnicos y orgánicos. El guión es demasiado simple, apenas un esbozo, y cuando ya no tiene por donde salir, introduce una secta, adoradora de lo que demonios habite en la famosa mina abandonada, para justificar la última mitad de la película. Podríamos decir que las hermanas Graves encuentran en la mina un remedo de la familia de Leatherface con pinceladas sobrenaturales sobre sus cabezas. La influencia principal en el apartado sobrenatural, a mi modo de ver, sería Desesperación de la factoría Stephen King. Es obvio que Brian Pulido ha leído mucho comic y visto mucho terror de la vieja escuela, pero… ¿era necesario seguir punto por punto todos los cánones del género? Las chicas lanzadas y sexys, los pueblerinos chiflados, la posesión por un mal ancestral diseñado con CGI, las persecuciones a pie dando vueltas al mismo edificio….En fin, entramos en la misma dinámica. Si no te molestas en pulir un guión, cuando menos elige buenos actores, diseña buenos escenarios, imprime energía en las escenas… no sé, ¡haz algo! Parece que Pulido estuviese en la silla de director con el “six-pack” en mano y la cámara rodando, riendo las gracias a los actores y mirando el culo a las protagonistas.

La verdad que uno se podía esperar más de el creador de Evil Ernie y Lady Death, unos comics entre lo gótico, la comedia y el gore que no han tenido mucha difusión en España. Con tantos años de experiencia su guión me parece mediocre; y es que solo con el nombre, no se realiza una película. Al menos una buena.

A todo el festival de esta dirección sin pulso, se une un elenco de actores, que pese a contar con algún icono del género fantástico, está muy pode debajo del aprobado. Mención especial a la pareja protagonista: Jillian Murray (A la que pudimos ver en la prescindible Forget me not) y Clare Grant (Recién casada con Seth Green, sí, el que hace de Scott Maligno en la saga de Austin Powers. Con mucha envidia, te deseamos lo mejor desde Almas Rosas, digo…Oscuras)
Estas entrañables mujeres que interpretan a las hermanas Graves, acaparando un 80% de las escenas, bordan la inapetencia y la desgana con sus actuaciones. Vale que no se puede hacer mucho cuando tu guión hace aguas y solo te ofrece diálogos mediocres y estereotipados; pero chicas…cuando os ruedan en un garito con los Calabrese (grupo de horropunk que son de lo mejor en la película aunque no le llegan ni a la suela de los zapatos a The Misfits) ponéis todas las ganas del mundo, ¿pero cuando las cámaras os enfocan en el desierto? Ya no están en su salsa las pobres.

Ni siquiera los citados iconos del fantástico consiguen levantar un poquito el desarrollo de un proyecto destinado, al parecer, al sector más “emo” de la juventud estadounidense. Estos iconos son ni más ni menos que Bil Moseley y Tony Todd (psicópata a secas y cura sectario psicópata, respectivamente), los cuales no necesitan mucha presentación. Sin embargo, y en contra de todo lo que dice su bagaje como actores, aquí están totalmente sobreactuados y sometidos, quiero creer, a una dirección artística “de comic”. Estas sobreactuaciones, en el caso de Tony Todd, hacen a The Graves insoportable en sus apariciones. Sus personajes son planos y los veo fuera de cualquier contexto, meras excusas para llevar la aventura de las hermanas Graves a su final.

Si a todo esto (ya veis que me he quedado a gusto) le añadimos unos efectos especiales que mejor ahorrárselos, una edición deficiente, un ritmo anodino y un final digno de otro tebeo (pero de Zipi y Zape), donde las heridas mortales no son más que rasguños para aguerridas treintañeras…¿qué tenemos? Un desatino que no recomendaría a nadie de cultura castellana ó latina. Simplemente evitable, estáis avisado, puede sacar lo peor de vosotros. Vale, el cine es una cuestión de gustos y puede haber gente que disfrute con esta producción, pero su banalidad está a la altura de sus múltiples defectos. Cojea por todas las patas este perro. Mucho tiene que mejorar Brian Pulido en su próximo proyecto para que, si quiera, me moleste en verlo. Por cierto, ¿os he dicho que ese próximo proyecto esta en pre-producción y se llama The Graves 2? …

“¡¡Ja, ja, ja, ja!!”, se oyeron unas risas resonantes en la entrañas de la mina que nunca debió abrirse.

Lo mejor: La mezcla de elementos sobrenaturales con el típico ambiente slasher-hillbilly; así como la belleza de las hermanas Graves

Lo peor: Las actuaciones son merecedoras, en general, de una lluvia de tomates, los efectos especiales son muy primitivos, tanto los artesanos como los CGI y el guión carece de sustancia alguna

Run! Bitch Run!

A vueltas con el Rape&Revenge... otra vez

Run Bitch Run

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  • Título original: Run! Bitch Run!
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Joseph Guzman
  • Guión: Robert James Hayes II
  • Intérpretes: Cheryl Lyone, Peter Tahoe, Peter Tahoe
  • Argumento: Dos jovencitas católicas venden biblias a lo largo y ancho de la América profunda. No tardarán mucho tiempo en llamar a la puerta equivocada.

57 |100

Estrellas: 3

Run Bitch Run

Dos guapas jovencitas de blusa blanca, minifalda plisada de cuadros escoceses y medias hasta las rodillas (fetiche de padre y muy señor mio), viajan por la america profunda arrastrando un carrito repleto de biblias y recaudando donativos para las monjas del orfanato en el que se han criado.
Es tan sólo cuestión de tiempo que llamen a la puerta equivocada…

Atentos al siguiente listado: masturbación, sexo lésbico, felaciones, putas, bailarinas de streaptease, drogas, culos y tetas, muchas tetas (dos por chica). Si no me equivoco, una anciana poco hospitalaria es la única integrante del elenco femenino que no se apunta al “destete” generalizado ofrecido por Run! Bitch Run!.

Pero que nadie se excite más de lo estrictamente necesario. Pese a que el sexo es uno de los ingredientes fundamentales de este homenaje al rape&revenge setentero, al sexploit y al grindhouse, no debemos olvidar que se trata de una película norteamericana (independiente, sí… pero norteamericana al fin y al cabo), lo que viene a significar que, en cuestiones sexuales, la sangre nunca llega al río (aunque Run! Bitch Run! se sitúa, en dichos menesteres, unos cuantos peldaños por encima de la mojigatería de Bitch Slip).

Run! Bitch Run! es el enésimo intento (ver No Moriré Sola, Chaos u Hora) de recuperar el sabor y el aroma del rape&revenge norteamericano que causó furor en los años 70. Los principales referentes son los de siempre, los dos pilares del subgénero: La última casa a la izquierda de Craven, y La Violencia del Sexo, de Meir Zarchi.

El desarrollo también es el habitual. En mitad de un bosque, y al grito de “corre, puta, corre” que da título a la película, la joven y devota Carolina es abandonada, cazada y brutalmente violada por un sádico proxeneta que responde al nombre de “lobo” y sus degenerados secuaces.

Los asaltantes, una vez más, cometen el funesto error de dar a Caroline por muerta antes de tiempo. Un error que les costará muy caro. Tras recuperarse de sus heridas físicas – al tiempo que se agravan las secuelas psíquicas -, nuestra protagonista emprenderá un largo y tortuoso camino por la senda de la venganza, que deberá igualar (y en la medida de los posible, superar) el umbral de crueldad y violencia al que ella misma se vio sometida con anterioridad.

Son, como podéis observar, las reglas sagradas del Rape&Revenge, y Run! Bitch Run! las cumple todas a rajatabla.

Desde un punto de vista formal, la labor del debutante Joseph Guzman (mucha atención al título de su próximo proyecto: “Nude Nuns with Big Guns”… algo así como “Monjas desnudas con enormes armas”) es impecable. La fotografía sucia y polvorienta, la tendencia jovial al sexploit, la violencia, la acertadísima selección musical… todo, absolutamente todo en Run! Bitch Run! nos transmite una sensación veraz de estar ante una auténtica muestra del Rape&Revenge setentero, y no ante un mero homenaje filmado 40 años más tarde.

Pero si el acercamiento formal de Run! Bitch Run! al rape&revenge de los 70 tan sólo puede catalogarse de acertadísimo, no puede decirse lo mismo de su contenido y su desarrollo. El rape&revenge tiene dos componentes fundamentales: el sexo y la violencia.
De sexo Run! Bitch Run! anda muy bien servida (aunque siempre teniendo en cuenta lo dicho al principio: no deja de ser una película norteamericana). Run Bitch Run nos sumerge en un universo hostil y feista poblado por putas, prostitutas, colegialas, monjas, enfermeras (segundo fetiche de padre y muy señor mío), psicópatas y violadores… y todos ellos parecen esperar su momento para mostrarse impúdicos y guarrotes ante las cámaras. Nada que objetar (al menos por mi parte).

Por desgracia, cuando atendemos al segundo elemento (quizás el más importante) del Rape&Revenge, la violencia, la fiesta decae, y Run! Bitch Run! acaba perdiendo a los puntos. Tan sólo es necesario observar la secuencia del bosque, en la que la protagonista es asaltada y violada por una pandilla de energúmenos, para darnos cuenta de que, en cuestión de violencia, y en capacidad para epatar e incomodar al espectador con la exposición de la misma, Run! Bitch Run! queda muy por debajo de sus hermanas mayores: La Última Casa a la Izquierda y La Violencia del Sexo.

Y lo mismo puede afirmarse de aquellas secuencias en las que la protagonista emprende su larga travesía de venganza. A causa de la falta de ritmo con las que Joseph Guzman rueda las secuencias de violencia, de la desconexión que existe con la mayoría de los personajes secundarios (cuya presencia tan sólo se justifica por el hecho de mostrar cuanta más carne mejor), y por la poca simpatía y el poco afecto que despierta el personaje principal de Carolina… el desarrollo de Run! Bitch Run! acaba volviéndose monótono, excesivamente rutinario, sin apenas sorpresas ni grandes momentos que sean dignos de mención. Todo deviene un mero “enseña tus tetas y muere” en el caso de las víctimas femeninas, y un “fóllate –o maltrata- a una puta… y muere” en el caso de las víctimas masculinas. Y al principio el asunto no resulta del todo desdeñable, pero la cosa va perdiendo muchísimo interés a medida que pasan los minutos.

Es una verdadera lástima. A tenor de su excelente factura estética Run! Bitch Run! tenía muchos números para ser considerado el revival definitivo del Rape&Revenge. Sin embargo, su desarrollo excesivamente previsible y, en ocasiones, complicado de soportar, provoca que Run! Bitch Run! llegue al final muy justita de fuerzas…, y lo mismo le ocurre al espectador (llega maltrecho y cansado al final de la historia), incluso a un fanático confeso del rape&revenge como lo es un servidor.

Run bitch run posters

Lo mejor: Sus imágenes respiran el ambiente del rape&revenge setentero.

Lo peor: Sus nivel de violencia no es el óptimo y el ritmo es algo cansino.

¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Run! Bitch Run!” en VOSE.

Wasting Away

Hoy me he levantado un poco zombie

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  • Título original: Wasting Away
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Matthew Kohnen
  • Guión: Matthew Kohnen, Sean Kohnen
  • Intérpretes: Betsy Beutler, Matthew Davis, Julianna Robinson
  • Argumento: Cuatro amigos prueban a mezclar cerveza contaminada con helado para pasar el rato, gracias a lo cual aprenden que, en esta vida, ser un muerto viviente es más interesante que ser un don nadie

64 |100

Estrellas: 3

Wasting Away

Una comedia urbana, zombies, película independiente… ¿Estamos ante la enésima comedia zombie nacida a la sombra de Shaun of the dead”? Para bien ó para mal os daré un rotundo “no” como respuesta, y el que se elevase como la ganadora del Midnight X-treme en el festival de Sitges 2009, avala parcialmente esta contestación. Wasting Away, que ha sido editada recientemente en DVD aquí en España como “Zombie Town” (no confundir con una película del mismo título y el mismo año que no tenido el placer de ver), es una comedia dada a luz con muy pocos medios y que intenta hacer ver la historia al espectador a través de los nublados ojos del icono del terror por excelencia de este principio del siglo XXI: el muerto viviente

Pero vayamos pasa a paso, despacito, como si nuestras piernas careciesen de circulación sanguínea.

No cabe duda que la figura del zombie está sobreexplotada. Uno se puede llegar a marear si busca en la red de redes películas que contengan zombie ó “of the dead” en su título, queda claro que la figura del muerto que surge de su tumba merece una segunda mirada más allá de esa primera impresión, que muchos tendrán actualmente, del zombie como mera exscusa para realizar un film de terror de bajo presupuesto ó, sencillamente, “molón”.
El nacimiento del “zombie moderno” en el celuloide, tuvo lugar en la obra de culto La noche de los muertos vivientes. Sin entrar en detalles, muchos vieron en la opera prima de George Romero, y en sus posteriores proyectos, un manifiesto sobre la alienación del capitalismo en las sociedades del primer mundo. En la sociedad de consumo todos nos convertimos en ovejas descerebradas que caminando al unísono solo nos preocupamos de lo que tenemos delante, sin tener como objetivo el crecimiento como seres humanos. Obviamente también se pueden establecer paralelismos con los andrajosos zombies en blanco y negro de Romero, con la creciente población de mendigos estadounidenses a finales de los sesenta. Lo que parece evidente es que debajo de la patina de entretenimiento incontestable que lucia La noche de los muertos vivientes se escondía un mensaje una llamada a las neuronas del espectador. Desgraciadamente esto se ha ido perdiendo con el paso de las décadas, y hoy por hoy, salvo en contadas excepciones, el zombie no es más que un elemento de entretenimiento fácil en la dichosa sociedad del bienestar.

Entrando en la pura opinión personal, diré que Wasting Away es una excepción en este mar de películas planas sobre muertos vivientes, puede que el mensaje no llegue alto y claro debido a pequeños fallos que os iré desgranando; pero yo sentí un claro tributo a “los raros”, “los diferentes”, “los inadaptados” en la opera prima de Matthew Kohnen. Y usando al manido muerto viviente como elemento referencial, algo que es digno de alabar. En Wasting Away los protagonistas, convertidos en cadáveres andantes, son los raros del pueblo que solo buscan desesperados un hogar, un objetivo que de sentido a su no-vida. Una misión loable que nosotros, como miembros de la citada sociedad del bienestar, hemos olvidado. Por si fuera poco, la transmisión de este mensaje se aborda desde la perspectiva del propio zombie, nos metemos en sus cabezas agusanadas para compartir su periplo con voluntad y buen humor. Que yo sepa está es la primera vez que se narra, en el séptimo arte, una historia de muertos vivientes contada íntegramente desde el otro lado; el lado de la carne podrida y los miembros cangrenados. Es cierto que existen algunos intentos de una aproximación humanizada al fenómeno zombie, a bote pronto me vienen a la cabeza una acertada “zombedy” como Fido ó la prescindible Mortal Zombie (Return of the living death 3); sin embargo una película con tantas ganas de meternos en un juego donde los zombies son los protagonistas y destinatarios de nuestro afecto, frente a unos seres humanos, cuando menos, anodinos…pues la verdad que nunca la había visto.

Timmy, Mike, Cindy y Vanesa son cuatro amigos que esperan a que se abra la bolera para entretenerse una aburrida noche de viernes más. Timmy, que trabaja en la bolera como camarero, les deja quedarse en la cocina mientras prepara la noche de competición. Pero a Mike se le ocurre la idea de mezclar cerveza con helado para ir calentando. Lo que ninguno sabe es que un camión que transportaba desechos nucleares ha tenido un accidente muy cerca de la bolera y uno de los barriles llenos de desechos se ha desparramado contaminando la cerveza.

Tras probar el “invento” de Timmy, los cuatro caen fulminados. Cuando horas más tarde, despiertan se sienten enormemente raros, fuertes y hambrientos. Afortunadamente, mientras andan embarcados en sus quehaceres nocturnos, un soldado hace su entrada en escena para descubrirles la verdad: los desechos tóxicos están transformando a las amigables gentes del pueblo en violentos infectados, pero ellos cinco se han visto extrañamente inmunizados convirtiéndose en…supersoldados!!

Fuertemente emocionados ninguno se percata del verdadero origen de los cambios que ocurren en su interior. Se sienten diferentes y actúan diferente, sin embargo ninguno sospecha que en realidad están muertos y ¡se han convertido en zombies sedientos de carne fresca!

Lo primero que destaca en la obra de unos desconocidos hermanos Kohnen es la alternancia de imágenes en blanco y negro (a excepción del helado fluorescente) con las imágenes a todo color (y bastante vivas, un acertado uso de la fotografía). ¿Qué representa esta alternancia? Bien, la ausencia de color corresponde a la mirada de los vivos sobre la realidad y los colores brillantes están asociados a la mirada de los muertos vivientes (un mundo gris y triste para los seres humanos frente a uno de alegres colores para los muertos, genial idea). Es más, los zombies se ven a si mismos como personas totalmente normales, a la par que sus vecinos vivos son, para ellos, poco más que unos borrones chillones e ininteligibles debido a la lentitud de sus cerebros en estado de descomposición. Simple pero efectivo, ¿verdad? Y es que toda la película se basa en este juego interpretado en clave de comedia. Los zombies piensan que los que les rodean están infectados, y por eso se mueven tan rapido, a la vez que ellos se contemplan como siempre, intentando seguir con sus amoríos, sus entrevistas de trabajo y su afición por la cerveza. Ellos pueden estar bailando de alegría a todo color por una victoria en una partida a los bolos pero la verdad es que sus movimientos espasmódicos y grisáceos solo generan asco y temor en los rostros de los vivos.

Esta doble visión da pie a multitud de escenas que buscan nuestra sonrisa cómplice con los equivocos (facilones en ocasiones), aquí es donde encontramos uno de los primeros problemas de Wasting Away. La repetición del recurso, así como el humor infantil de algunos “gags”, se me presenta algo cansina. Tanto lo reducido de los medios técnicos como del repertorio interpretativo de los actores (todos desconocidos para mí, a excepción de un clásico secundario como Richard Riehle), se convierten en el lastre para el cristalizar de un producto notable. No nos engañemos, los medios son muy limitados. El bajo presupuesto se deja notar de forma omnipresente, aunque quiero dejar claro que cada centavo está bien aprovechado. Imagino lo difícil que habrá resultado para los responsables de esta cinta, conseguir hilar hora y media con un resultado homogéneo y lo suficiente compacto como para impactar al espectador curtido en los mil y un recursos (y tópicos) del cine zombie. Sin embargo toda opera prima esta plagada de fallos y “tics”. Wasting away no se salva de estos molestos fallos; para que me entendáis os daré un ejemplo:

En Wasting Away los borrachos, debido a la lentitud de sus procesos cerebrales (je je je), perciben y entienden a la perfección a los muertos vivientes. Pues bien, existen tres escenas que usan este leitmotiv para generar bromas y gracias; desgraciadamente todo se queda en lo divertido de la idea, porque la resolución lastrada por las interpretaciones muy justas de los protagonistas, así como el ritmo, en ocasiones, ralentizado de la película, no consigue convencernos por mucho que sea el esfuerzo. Lo peor, es que esta forma sosa de presentar las ideas ocurre en demasiadas ocasiones como para obviarlo.

Sin embargo, y como hecho positivo, todas estas buenas ideas crean una aureola de simpatía que se extiende a lo largo de todo el metraje. Supongo que para el espectador “novel” en el mundillo de los muertos vivientes, la mayoría de las escenas y escenarios les parecerán intrascendentes, tirando a patéticos. Incluso he leído muchas comparaciones odiosas con producciones de la Troma, bueno, puede que el continente se asemeje por el humor y la falta de medios con las producciones de la mítica Troma, pero el contenido brilla con luz propia debido a su originalidad. No obstante, el espectador cansado de ver películas de zombies deambulando por pantalla sin más objetivo que devorar carne humana, se sentirá como en la casa de siempre, pero totalmente redecorada. Detectará los pequeños homenajes, odiará a ciertos humanos execrables, disfrutará con la bolera bajo los grises plateados y sonreirá con aprobación cuando se cierre el viaje de nuestro grupo de amigos infectados, en unos últimos fotogramas que al raro de la clase le proporcionaran una preciada sensación de camaradería (sobre todo por esa música feliz que resume toda la intencionalidad del guión). A un servidor, le ha gustado mucho el uso de los colores ó su ausencia, quizá le faltaron momentos de mayor intensidad en carcajadas y terror (olvidaros de las sensaciones fuertes, esto es una comedia pura y dura). Pero vamos, que muchas veces uno se plantea lo que un proyecto hubiera podido ser con más medios y no encuentra una respuesta satisfactoria.

Recalco que para juzgar honestamente esta producción hay que ser muy conscientes de que estamos ante un producto de bajo presupuesto, su intencionalidad no es codearse con, por ejemplo, Daybreakers.

Si obviamos todos esos fallos de principiante, la aliteración excesiva, el ritmo desigual, las actuaciones esforzadas pero sencillas (a excepción de una preciosa Vanessa interpretada por Julianna Robinson, pero creo que aquí hablan mis gustos sobre mujeres) y el humor infantil que toma lo peor de la famosa serie de TV Friends, tenemos un producto que pega una bofetada en las narices a todos aquellos que argumentábamos que la figura del zombie no da más de sí en los tiempos que vivimos y dinamita la opinión, generalizada dentro del cine de terror, acerca de que los muertos vivientes solo sirven para entretener un rato y gracias. ¡No! Aun queda mucho que pensar y sentir cuando en nuestro televisor una mano surja de la tumba exigiendo su lugar en nuestro imaginario. De momento yo me he quedado pensativo, preguntandome ¿quien está más vivo? ¿Nosotros recostados en nuestros sofás impávidos ante las injusticias que nos rodean ó ellos, qué juntos avanzan hacia delante aferrándose a la vida con garras y dientes…?

Lo mejor: La simpatía general que despertará a los aficionados de la temática zombie, así como lo original y fresco de su perspectiva en la materia

Lo peor: Como comedia flojea por la levedad de sus chistes y ocasionalmente el ritmo también se atasca

¿Dónde conseguirla?
Gore Nation: “Wasting Away” en VOSE.

The Crazies

Cuidado con lo que bebes

The Crazies

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  • Título original: The Crazies
  • Nacionalidad: EEUU | Año: 2010
  • Director: Breck Eisner
  • Guión: Scott Kosar, Ray Wright
  • Intérpretes: Timothy Oliphant, Radha Mitchell, Joe Anderson
  • Argumento: Un accidente de avión infecta las aguas de un tranquilo pueblo condenado a desaparecer.

60 |100

Estrellas: 4

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1.-INTRODUCCIÓN:

He de reconocer que durantes estos días en que una nube de ceniza y polvo ha estado a punto de colapsar las comunicaciones europeas, mi mente febril ha estado elborando futuros guiones catastrofistas y, a veces algo delirantes: restos químicos almacenados en el fondo de los volcanes que provocan el tan creíble escenario de GUERRA MUNDIAL Z o como pasó en Indonesia hace más de 200 años que los cielos de Europa se oscurecieron durante meses – una curiosidad, durante esos meses P.B. Shelley y su mujer Mary Shelley desarrollaron el germen de lo que luego sería la novela de “Frankenstein”- y, por supuesto, la conspi-paranoia sobre la acción o no de la mano del hombre en la citada erupción.

PhotobucketAsí que, que mejor momento para hacer una reseña de THE CRAZIES y hablar de cómo ciertos accidentes naturales y/o provocados pueden acabar con poblaciones enteras. Porqué, por desgracia, y como casi siempre, la realidad supera siempre la ficción; y si no acordaros de las pruebas atómicas en Nuevo Mexico (que sirvió de inspiración para Las Colinas Tienen Ojos), o el hecho de que desde el espacio se puede ver el fulgor de los miles de desechos radioactivos en el Cañon del Colorado … y eso sólo centrándonos, y por encima, en los EEUU. Estos son el tipo de datos que hacen que una película como esta tengan un cierto punto de terrorífica credibilidad.

2.-LOS RESPONSABLES:

El director BRECK EISNER no tenía demasiada experiencia que digamos en este tipo de películas. En su CV constan un par de producciones televisivas y la entretenida SAHARA, así que le doy más mérito por haber sabido acometer un proyecto como este desde un punto de vista tan apocalíptico y salvaje, pero sin olvidarnos del confuso último tercio de la película del que ya hablaré luego. Ahora mismo se encuentra preparando otro remake, el de FLASH GORDON. Digo otro remake porque The Crazies, como me imagino que sabréis todos los miembros de almasoscuras, está basada en la obra homónima de George A.Romero, que no he visto, con lo cual no voy a hacer comparaciones.

La BSO de Mark Isham y la fotografía de Maxime Alexandre (este último habitual de Alexandre Ajá) ayudan a crear una atmósfera que pasa del tranquilo ruralismo de un pueblo cualquiera, a la opresión y el despliegue visual del “Plan de Contención” y sus consecuencias.

En cuanto a los actores no hay ninguna queja: Timothy Oliphant en su nivel habitual, es decir bueno, a Radha Mitchell (Pitch Black) siempre es un placer verla en pantalla y entre los secundarios destacaría al desconocido, para mi, Joe Anderson como el leal ayudante del sheriff. No olvidarnos del homenaje al original con la breve inclusión de Lynn Lowry (acrtriz de la original de Romero) en un cameo bastante surrealista.

3.-LA PELÍCULA:

PhotobucketOgden Marsh es uno de esos pueblos norteamericanos en los que nunca pasa nada, tan pequeño que todo el mundo se conoce, todos van al partido de la liga regional de baseball, todos van a las bodas… un coñazo, vamos. Tan aburrido que el Sheriff (Olyphant) y su ayudante (Anderson) no suelen tener más problemas que controlar que los cazadores borrachos no se peguen un tiro en el pie, o decirle al hippy local que esconda un poquito más sus “plantas“. Por eso, cuando en mitad del primer partido de la liga aparece el borracho oficial del pueblo con una escopeta nadie se lo puede creer, y menos cuando todo el mundo ve que el Sheriff le tiene que pegar un tiro, en defensa propia, entonces algo comienza a perturbar la modorra en la que viven. Aún más cuando uno de los granjeros locales, querido y respetado por todos, le pega fuego a su casa, con la familia dentro, y se confirma que el borracho ha dado 0,0% de alcohol en la sangre. Evidentemente el sheriff & co. se dan cuenta de que algo no va bien en el pueblo, pero no tienen ni la menor idea de qué, hasta que unos cazadores muy grillados encuentran un paracaidista muerto en un pantano y eso le lleva a las autoridades a encontrarse con un avión accidentado y sumergido en uno de los rios que abastece de agua al pueblo.

PhotobucketEn ese mismo momento da inicio el citado “Plan de Contención”, que significa que un montón de soldados protegidos con trajes anti-todo y armados hasta las cejas toman el pueblo, seleccionan a los sanos, separan a los que tienen fiebre y se cepillan a cualquiera que no obedezca las órdenes. Y como es de suponer, si no la película no sería igual, todo se va al carajo y los infectados toman el pueblo. A partir de aquí el hilo argumental se centra en la supervivencia del Sheriif y su mujer embarazada, su ayudante y una empleada de la mujer. Y la película comienza a perder cierta entidad, dejándose llevar más por los fuegos artificiales que por la historia en sí.

4.-MI VALORACIÓN:

Tengo que reconocer que los primeros 40 minutos de la película son absolutamente frenéticos y muy impactantes, con un ritmo vertiginoso que te impide apartar la vista de la pantalla; de hecho, si la película hubiese conseguido mantener este nivel sería un peliculón, pero por desgracia no es así. El director se deja llevar por la pirotecnia y las coincidencias imposibles, fruto de un guión no demasiado pulido, haciendo que parezcan dos películas en una. Y esto la desvirtua bastante, especialmente en el último tramo en el que todo va a la carrera y nos demuestran que el sheriif y su mujer (embarazada) son más duros de matar que John McClane en las 4 Junglas de Cristal juntas.

Aún así merece la pena verla para pasar un rato entretenido, disfrutar de ciertas escenas sorprendentemente crueles y gore para una película con ambiciones comerciales y, seguramente, olvidarla antes de lo deseado.

Lo mejor: Los primeros 40 minutos

Lo peor: La confusión que se apodera de la película en el segundo tramo.

The Reeds

Los Juncos no dan Miedo

THE REEDS

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  • Título original: The Reeds
  • Nacionalidad: Británica | Año: 2009
  • Director: Nick Cohen
  • Guión: Chris Baker
  • Intérpretes: Anna Brewster, Geoff Bell, Daniel Caltagirone
  • Argumento: Tres parejas se van de excursión por las marismas y les pasa lo que les tiene que pasar.

25 |100

Estrellas: 2

The Reeds

INTRODUCCIÓN:
Con esta película queda ya claro que, exceptuando LAKE MUNGO, el resto del AFTERDARK de este año es tirando a más que pobre; de hecho habiendo visto películas como SICK GIRL o CRUSHED, no entiendo muy bien el criterio selectivo del mismo, o eso o priman otros intereses y tendremos que pensar mal… Y en el caso de THE REEDS el desperdicio de metraje es aún más hiriente y frustante, tiene demasiados elementos en común con otra película, TRIANGLE, y me fastidia especialmente que un género tan poco explotado, como es el de terror a bordo de un barco/bote/canoa/cayuco…, siga sin encontrar su gran película. De hecho yo estaba convencido de que esta visión británica sobre el tema, ambientada en marismas remotas, iba a dar mucho juego. Pero no, se queda en un quiero y no puedo lamentable.

RESPONSABLES
Cuando empiezo a ver una película y, aparte de unos títulos de crédito mega-cutres, ves que hay más productores, ayudantes de produción, productores ejecutivos que actores (y eso que son unos cuantos) la sensación que me invade es la misma que cuando un “colega” te quiere vender un Rolex por 10 mauros, es decir, tocomocho y falta de medios. Casi todos los actores, con la excepción de Geoff Bell (omnipresente en casi cualquier película británica), el resto vienen de la TV y de ser secundarios en películas de serie-b, y se nota. En cuanto al director, Nick Cohen, también viene de la pequeña pantalla y de hacer películas con títulos tan “sugerentes” como Voodoo Lagoon. De todas formas se nota que él lo intenta, pero entre el confuso guión y su inexperiencia la verdad es que se queda a medias.

LA PELÍCULA
The Reeds arranca con un asesinato a sangre fría que te sorprende, así de entrada, y luego pasa a presentarnos a 2 parejas de hooligans ingleses, y sus novias, y otra pareja “arreflada” para la situación; él es menos capullo y más fumeta y ella tiene más carácter que el resto juntos. El plan es el siguiente: alquilar un bote y pasar el día haciendo botellon en una marisma enorme llena de juncos (de ahí lo de Reeds) de camino a una especie de casa rural donde van a pasar el fin de semana.

Cuando llegan a por el bote se encuentran con que el desagradable encargado les ha dado su reserva a otra gente, así, por todo el morro, y les ofrece uno un poco más pequeño, el Corsair Star, pero en buenas condiciones. El grupo acepta y cuando van a recogerlo se encuentran con una pandilla de canis con pintas muuuy chungas que no les dejan subir al barco. Para evitar posibles spoilers sólo diré que una de las chicas les “convence” para largarse.

Al principio todo va como la seda, salvo algún roce entre el fumeta tranquilo y los hooligans cerveceros, hasta que, Oh, sorpresa!!!, se pierden y se hace de noche. pronto comienzan a ver sombras sospechosas, reflejos imposibles, a los macarras que parece que les están siguiendo y, de buenas a primeras, fantasmas de ellos mismos. Le sumamos un accidente pelín ridículo (una pregunta. que posibilidades tiene alguien de sobrevivir con una barra de hierro del tamaño de un bate de beisbol que le atraviesa la espalda??, al parecer mucho) y ya tenemos el meollo planteado.

The Reeds Así contado tiene hasta buena pinta, pero no; y el problema es que el director y los guionistas quieren abarcar mucho y no pueden, o no saben, con lo que nos queda una película bastante chapucera, confusa y con el, probablemente, peor final que recuerdo en los últimos años. A estas alturas ya no vale con las ganas y el entusiasmo, a una película de este tipo hay que exigirle un mínimo de coherencia y si no puedes contar todo lo que habías pensado, pués tijeretazo y a centrarse en una de las varias ideas que deambulan por la pantalla.

CONCLUSIÓN
Al director se le juntan demasiadas ideas: que si fantasmas, crios que aparecen y desaparecen, un psicópata suelto (más previsible que el ABC), giros temporales, acción…y no es capaz de darles la más mínima cohesión. Si os soy del todo sincero esta no la recomiendo ni para pasar el rato, ni siquiera para ocupar espacio en el disco duro. Creo, además, que le pongo esta película a un crio de 8 años y pasa menos miedo que con las novelas de R.L. Stine. Es mejor volver a ver TRIANGLE para quitarse el mal sabor de boca, o la infravalorada DONKEY PUNCH.

Lo mejor: Estoooo, los 15 primeros minutos, tal vez

Lo peor: Casi todo, pero especialmente el final