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Perkins 14

El pequeño ejército de psicópatas de Perkins

Perkins 14

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  • Título original: Perkins 14
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Craig Singer
  • Guión: Lane Shadgett
  • Intérpretes: Patrick O'Kane, Shayla Beesley, Richard Brake
  • Argumento: Transcurridos diez años desde la desaparición de catorce niños en Stone Cove, el policia local Dwayne Hopper, padre de uno de los desaparecidos, cree tener en el calabozo al responsable de los secuestros: Robert Perkins.

59 |100

Estrellas: 3

La segunda sorpresa agradable tras "Autopsy", lo que no está nada mal teniendo en cuenta que acabo de alcanzar el ecuador del festival.

Perkins 14

After Dark HorrorFest posterNo me resisto a contaros, brevemente, la historia que hay detrás de "Perkins 14". After Dark, la compañía que hay tras la organización del After Dark HorrorFestival, tras la edición del 2008, decidió que era el momento idóneo para producir su propia película de terror que, por supuesto, figuraría en la selección del festival del 2009.

Para ello ideó una forma bastante original (y arriesgada) de afrontar la producción. Convocar un concurso a través de la web Massify.com, en el que un determinado número de argumentos/sinopsis competirían por hacerse con los favores de quiénes habitualmente visitan dicha página. La votación de los internautas dieron como vencedor al libreto de "Perkins 14", escrito por Jeremy Donaldson y que, finalmente, dirigiría Craig Singer.

Incluso el casting se decidió por votación popular teniendo en cuenta las audiciones que diferentes actores subieron a Massify.com con el objetivo de hacerse un hueco en la producción.

Una de las frases que promocionaban la película lo dejaba muy claro: “En esta ocasión, fans del horror, la sangre está en vuestras manos” (Por cierto, Perkins 14 ha sido la ganadora del Alter Dark HorrorFest 2009, algo que a mi, particularmente, no me interesa demasiado).

Una vez hecho el inciso pasemos directamente a la película. Deciros, en primer lugar, que no me extraña en absoluto que el argumento de Jeremy Donaldson consiguiera salir vencedor en las votaciones de Massify.com. Ciertamente, la base argumental de "Perkins 14" es uno de los aspectos más positivos de la película.

Diez años atrás, en la pequeña localidad de Stone Cove, catorce niños desaparecieron sin dejar rastro. Kyle, hijo del policia local Dwayne Hopper, era uno de ellos. La misma noche en que se cumple el décimo aniversario de la desaparición de Kyle, ingresa en el calabozo de la comisaria local Robert Perkins, acusado de saltarse un control policial. Dwayne Hopper no tardará en sospechar que Robert Perkins es el responsable de la desaparición de los catorce niños.

El arranque de "Perkins 14" es estupendo. Tanto la relación que se establece entre el policia Dwayne Hopper y Perkins, como la forma en la que Craig Singer escenifica el trauma y la culpabilidad vividos por un padre que ha perdido a su hijo (a través de unos acertadísimos flashbacks, un recurso cinematográfico utilizado de forma nefasta en tantas y tantas películas); contienen unas dosis de dramatismo y suspense muy poco habituales en una película de terror de bajo presupuesto.

Pero una vez agotada la base argumental, "Perkins 14" debe crecer, desarrollar su magnífica idea original y convertirse en una película de terror completa. Y aquí es dónde empiezan los problemas para "Perkins 14".

Vaya por delante que la película me ha gustado y que no tengo ningún inconveniente en recomendarla. Sin embargo, una vez finalizada su visión, tuve la incómoda sensación de haber perdido una extraordinaria oportunidad de estar ante una de las mejores películas de terror del año.

Da la impresión de que a Craig Singer le faltó tiempo, y sobre todo dinero, para construir la película que "Perkins 14" merecía ser.
Una vez liberado el batallón de Perkins asistimos al típico juego del gato y el ratón entre los adolescentes de muy dudosa naturaleza (es muy complicado aceptar que una simple droga convierta a unos muchachos encerrados en un sótanos durante más de diez años, en unas salvajes criaturas sedientas de sangre y dotadas de una fuerza, agilidad y, sobre todo, resistencia, prácticamente sobrehumanas), y la família del policia local Dwayne Hopper.
No se trata de que lo que estamos viendo sea malo, ni siquiera mediocre. En realidad los estallidos de violencia provocados por el batallón de Perkins nos ofrecen momentos espléndidos, como el episodio de la habitación del motel, de una intensidad, fuerza y rabia realmente destacables.

El problema real está en lo que no vemos. Un par de mensajes en la radio de la policia local nos avisan del caos que los adolescentes de Perkins están causando en Stone Cove. Debemos creer lo que dicen dichos mensajes. No nos queda otro remedio. No hay una sola imagen en "Perkins 14" que corrobore el hecho de que esa situación de caos incontrolable se está produciendo realmente. Por lo tanto, esa sensación de confusión y anarquía motivada por la aparición de los catorce de Perkins, nunca la tenemos; lo que, sin duda, va en decrimento de la historia.
Mostrar explícitamente la furia desatada de los adolescentes sin centrarse únicamente en el devenir de la familia del policia hubiera incrementado, sin duda, el nivel de salvajismo e intensidad de la película, lo cual no le hubiera ido nada mal.

Por otro lado, la parte final de la película (me trajo a la mente el clásico de Carpenter “Asalto a la comisaria número 13”), adolece de cierta confusión y abuso de luces parpadeantes en algunas de las escenas que nos muestran los ataques de los catorce de Perkins. Pese a ello son sobradamente efectivas y contundentes, con un nivel de gore más que aceptable (incluído un sentido homenaje a los zombis de Romero).

Me reitero, "Perkins 14" es una película absolutamente recomendable. Supongo que la opción más inteligente es olvidarnos de lo que pudo haber sido y no fue, y centrarnos en lo que finalmente tenemos a nuestro alcance: un película con un interesantísimo planteamiento inicial, un desarrollo algo fallido (con esa impresión de que a la película está incompleta, de que le falta algo por contar), y unas escenas de violencia efectivas y disfrutables. Una propuesta arriesgada dentro del panorama de las películas de terror de bajo presupuesto.

Lo mejor: el planteamiento inicial de la historia y muchos de los momentos violentos de la historia.

Lo peor: la sensación de que, potencialmente, la película podría haber dado mucho más de si.

Autopsy

Experimentos sangrientos en el Mercy Hospital

Autopsy

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  • Título original: Autopsy
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Adam Gierasch
  • Guión: Adam Gierasch, Evan Katz, Jace Anderson
  • Intérpretes: Robert Patrick Jenette Goldstein Michael Bowen
  • Argumento: Cinco amigos regresan del Mardy Grass cuando sufren un accidente de coche. Una ambulancia les traslada al Mercy Hospital, regentado por el misterioso Dr. Benway, cuyos oscuros experimentos podrán en peligro la vida de los protagonistas.

58 |100

Estrellas: 3

Segunda película del After Dark HorrorFest 2009 y primera sorpresa agradable. Una película pequeña y sencilla pero terriblemente entretenida. Serie B en estado puro.

Autopsy

After Dark HorrorFest posterEl género de terror en general (y el ámbito de la serie B en particular) es, con toda probabilidad, uno de los que reclama una mayor complicidad por parte del espectador al que, en multitud de ocasiones, se le pide un esfuerzo adicional por aceptar determinadas situaciones y premisas argumentales que, posiblemente, no aceptaríamos en otros géneros cinematográficos.

"Autopsy", el debut tras las cámaras del guionista Adam Gierasch (autor de los guiones de "La Terza Madre" o "Toolbox Murders", entre otros; y actualmente dirigiendo el remake de "Night of the Demons"), es un magnífico ejemplo de película que requiere la implicación directa del espectador para poder funcionar.

¿Quién demonios, en su sano juicio, permanecería más de cinco minutos en el Hospital al que van a parar los protagonistas de Autopsy? ¿qué clase de estúpido acepta drogas de un enfermero que va tatuado hasta el cuello sin que se le informe de qué se está tomando realmente? (ummm… quizás no haya sido el ejemplo más acertado de situación inverosímil) ¿Cómo puede uno de los protagonistas mantenerse en pie después de que haya sido perforada una parte vital de su cuerpo? Estos son sólo algunos ejemplos de lo que nos depara el guión de "Autopsy", una historia clásica de mad-doctor salpicada de enfermizos (y, en ocasiones, sorprendentes y entretenidísimos) momentos gore, violencia irracional y sin sentido, y unas gotas de humor malsano que nos avisan de que nada de lo que acontece en "Autopsy" debe ser tomado demasiado en serio.

Aquellos quienes no estéis dispuestos a aceptar este tipo de situaciones (por supuesto estáis en vuestro derecho a no hacerlo) es posible que acabéis renegando de una película como "Autopsy".
Para el resto –entre los que me encuentro- "Autopsy" nos ofrece una provocativa y juguetona muestra de serie B que encuentra en la violencia, la casquería, y un humor tan grueso y previsible como efectivo, sus principales ¿y únicos? argumentos.

Su historia es de una simpleza desarmante, y sus agujeros en el guión son del tamaño de un cráter lunar.
Tras una noche de excesos en el Mardy Grass de Nueva Orleans, cinco amigos sufren un accidente y empotran su automóvil en un árbol (sorpresa incluída). De la nada surge una ambulancia que les traslada al Mercy Hospital, cuyo interior semivacío responde, por lo visto, a una reestructuración de presupuesto debido al desastre del Katrina –sic-. Parece ser que en el Mercy Hospital sólo ejerce sus funciones el Dr. Benway, cuyos retorcidos fines (de los que no os daré más detalles) pondrán en peligro la vida de los cinco amigos.

Toda la acción de "Autopsy" sucede en el interior del Hospital, con los cinco amigos acudiendo a sus citas con el Dr. Benway por separado. Por supuesto la variedad de experimentos y tratamientos terapeúticos que el buen doctor, y sus secuaces, les tienen reservados a cada uno de ellos, constituye el plato fuerte de la función.

Como podeis ver no hay nada destacable u original en la rutinaria historia que se nos plantea.
Tampoco desde un punto de vista técnico "Autopsy" nos ofrece nada que no se corresponda, estrictamente, a su militancia a la serie B terrorífica: una puesta en escena funcional, un aspecto visual correcto, y unos efectos especiales y de maquillaje que transitan de lo desmesurado (y por ello divertidos) a lo inadmisible (esa explosión…).

Sin embargo, "Autopsy" tiene una cualidad que, a la postre, determina su potencial como respetable producto de entretenimiento: su honestidad.
La película de Adam Gierash destaca por ofrecer, exactamente, todo lo que se espera de ella: una trama tan sencilla que, finalmente, acaba atrapándote, varias escenas gore realmente imaginativas y regocijantes (a destacar la desesperada situación en la que se encuentra uno de los protagonistas en el desenlace de la película, rodeado de… en fin, creo que nunca había visto nada igual), y un humor negro y sinvergüenza; elementos que, todos ellos, nos ayudas a comprender que "Autopsy" está concebida con el único propósito de lograr que pasemos un rato divertido… y finalmente lo consigue.

Posiblemente "Autopsy" no figurará entre las elegidas a la hora de determinar las mejores películas de género del año. Seguramente un servidor tardará bastante tiempo en revisarla (si es que alguna vez lo hago). Incluso es muy probable que, pasados unos meses, me cueste recordar aspectos fundamentales de la película (cómo, por ejemplo, de qué trata su argumento… os aseguro que suelo sufrir unos ataques de amnesia galopante a la hora de recordar muchas de las películas que veo).
"Autopsy" no es una película que vaya a dejar huella en nuestra memoria, pero tampoco aspira a ello. El suyo es un impacto mucho más inmediato: noventa minutos de auténtico cine de terror de bajo presupuesto que transcurren sin dejar el mínimo espacio al aburrimiento. No es una gran película… ni falta que le hace.

Supongo que algunos empezareis a estar cansados de la indulgencia con la suelo tratar a este tipo de producciones. Es posible que esa misma condescendencia me esté llevando a un análisis incompleto de algunos títulos recientes. Personalmente empiezo a sacar mis propias conclusiones al afrontar películas como "Dead Snow" o "Autopsy". Por mucho que escriba sobre cine de terror e intente construir y razonar una sólida opinión sobre las películas que voy viendo, una cosa me queda clara: sigo siendo un simple aficionado al género, incapaz de no recomendar una película de las características de "Autopsy": cine ligero, de consumo rápido, pero con una irresistible carga de entretenimiento y diversión a sus espaldas. En pocas palabras, la serie B de toda la vida.

Lo mejor: disfrutar, sin complejos, del gore, el humor, las interpretaciones, y también de las imperfecciones de una serie B modesta pero terriblemente entretenida.

Lo peor: los pacientes del Hospital, muy bien caracterizados, pero a los que se les saca muy poco provecho.

The Broken

El mal vuelve a esconderse tras los espejos

The Broken

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  • Título original: The Broken
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Sean Ellis
  • Guión: Sean Ellis
  • Intérpretes: Lena Headey, Richard Jenkins, Asier Newman
  • Argumento: Gine cree ver en la calle a una mujer que guarda un parecido exacto con ella misa. La sigue y entra en su apartamento, dónde descubrirá una fotografía de su padre. La pesadilla ha comenzado y ninguno de sus allegados estará a salvo.

40 |100

Estrellas: 2

"The Broken" es la primera película reseñada que logró formar parte del cartel del After Dark HorrorFest 2009. En breve espero tener la oportunidad de reseñar el resto de películas que participaron en el Festival (reconocereis que una película pertenede al After Dark porque incluiré, al inicio de la reseña, una pequeña imágen del póster del Festival)

The Broken

After Dark HorrorFest posterSean Ellis ha escogido con "The Broken" el camino del terror psicológico para dar forma a su segunda tentativa como realizador.
Lo cual no deja de ser sorprendente si tenemos en cuenta que el reconocido fotógrafo británico debutó como director de largometrajes en 2006 con "Cashback", una comedia romántica de toques surrealistas y cierto tufillo cool (en la peor acepción del término).

La película da comienzo con un par de espléndidos momentos que, sin llegar a ser demasiado evidentes, sí arrojan algunas posibles pistas sobre la base argumental de "The Broken".
Por un lado una cita de Edgar Allan Poe sobre el tema del doble maligno como reverse tenebroso de nuestro propio yo.
En segundo lugar una serie de placas que revelan una inusual afección coronaria en varios pacientes ingresados en el hospital en el que Gina ejerce funciones de radióloga.

Son apenas un par de instantes fugaces que incluso corren el riesgo de pasar desapercibidos, pero que a Sean Ellis le bastan para establecer los pilares argumentales de "The Broken" (el desdoblamiento de la personalidad, el doble maligno, y la existencia de universos paralelos que intentan penetrar en nuestra realidad) y centrarse, de lleno, en lo que realmente le importa: la creación de una atmósfera de sostenida angustia e intranquilidad que sobrevuele la película de principio a fin.
Y para lograr dicha atmósfera Sean Ellis (junto a su director de fotografía Angus Hudson) recurre a una magnífica y gélida fotografía de tonalidades grisáceas y azules que siempre contribuyen a aumentar el nivel de desasosiego (Sean Ellis vuelve a reivindicarse cómo un estupendo creador de imágenes).

Ese clima de inquietud se ve reforzado con una serie de elementos que se alejan del susto fácil o la violencia sin justificación. La tensión proviene de una simple mirada, de un plano fijo que aparentemente no aporta demasiada información, de un espejo que se hace añicos, de una gotera... (destacar las imágenes que nos dejan entrever la realidad al otro lado del espejo). En apenas un par de ocasiones, muy puntuales, "The Broken" recurre al efecto de sonido para espantar (algo que se agradece... y mucho).

Incluso cuando la película recorre terrenos demasiado comunes del género (el espejo que guarda medicamentos, la ducha, la escena onírica...), la fuerza, frialdad y elegancia de la puesta en escena y la fotografía, ayudan a que dichos momentos no sean todo lo molestos que podrían haber sido.

Por lo tanto, lo que tenemos hasta ahora es un encomiable ejercicio formal puesto al servicio de una lograda ambientación que transmite inquietud con sobrada efectividad.

El problema con "The Broken" aparece cuando intenta ir más allá de lo que nos ofrece esa atmósfera de inquietud en la que Sean Ellis parece haber concentrado todos sus esfuerzos.
"The Broken" es una película de terror, y toda esa tensión acumulada y sostenida debería desembocar, en un momento u otro, en diversas situaciones de horror puro y sincero. Sin embargo, cuando The Broken abandona la senda del suspense y se adentra en el camino del terror, se queda, decididamente, muy corta. A excepción de una soberbia escena que nos remite al Psicosis de Hitchcock, "The Broken" no logra sobresaltarnos. Su capacidad para el impacto directo es muy pobre, muy limitada. No conmociona. No asusta.

Esa misma frialdad y pulcritud que tan buenos resultados arrojan a la hora de crear un clima de tensión, dejan de funcionar en el instante en que el horror puro debe pasar a un primer plano.
Da la impresión de que Sean Ellis, una vez conseguida esa atmósfera de la que tanto os he hablado en la primera parte de esta reseña, no sabe dar un paso adelante y llevar la película a otro nivel.

El otro gran defecto de "The Broken" es que, argumentalmente, es rácana. Me desagradan profundamente aquellas películas de terror que nos ofrecen demasiadas explicaciones. Prefiero disfrutar de un espacio libre para la interpretación, para poder sacar mis propias conclusiones.
Pero, realmente, lo de "The Broken" es, quizás, exagerado. No tenemos prácticamente información alguna sobre lo que está ocurriendo. Sobre cual es el orígen, el destino y la naturaleza de la amenaza. No sabemos prácticamente nada.

Esto nos obliga como espectadores a buscar precedentes que logren situarnos. Para el aficionado al género de la ciencia ficción o el terror no será una tarea complicada. "The Broken" parece, por momentos, la particular revisión de Sean Ellis del clásico dirigido por Don Siegel en 1956 “La Invasión de los Ladrones de Cuerpos”.
Pero para el espectador que no esté tan avezados en el género, la cosa puede resultar bastante más fustrante. Pueden llegar a sentirse huérfanos de referencias y llegar al final de la película sin tener ni idea de lo que está ocurriendo; en cuyo caso la película acabaría siendo una experiencia terriblemente decepcionante.

En definitiva, "The Broken" es un magnífico ejercicio de estilo, dotado de una inquietante atmósfera y unas excelentes actuaciones, pero insuficiente en cuanto a su capacidad para impactar, sobresaltar o provocar miedo.

Lo mejor: la atmósfera de contenida inquietud, la excelente fotografía y el trabajo de los actores.

Lo peor: esa misma atmósfera de inquietud no acaba de culminar en auténtico terror. No impacta, no sobrecoge y, puntualmente, aburre. Además, su argumento es demasiado simple y rácano

¿Dónde conseguirla?
The Broken. DVD-Rip. Formato rmvb

The Hitchhiker

Nunca recojas a extraños en la carretera

Hitchhiker

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  • Título original: The Hitchhiker
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Leigh Scott
  • Guión: Leigh Scott
  • Intérpretes: Jaci Twiss, James C. Morris, Jeff Denton y Sarah Lieving
  • Argumento: Cuatro amigas viajan en coche hasta Las Vegas para asistir a una convención de enfermeras. En mitad de una carretera local recogen a un autoestopista que ha tenido problemas con su coche. Gran error...

20 |100

Estrellas: 1

The Hitchhiker

Un argumento que sigue a cuatro chicas, con ganas de fiesta, acosadas por un autoestopista psicópata, no invita a creer que estamos ante la más original de las películas de terror de bajo presupuesto. Y así es. Descartemos, de inicio, cualquier posibilidad de que "The Hitchhiker" contenga una sola idea que nos parezca insólita o innovadora.

Busquemos, entonces, sus posibles virtudes por caminos distintos a los de la originalidad. ¿Qué nos ofrece en realidad una película como The Hitchhiker? O mejor aún, ¿qué espera encontrar el buen aficionado al cine de terror que se acerca a una película cómo la que hoy nos ocupa?

A simple vista "The Hitchhiker" reúne alicientes de sobras para que la propuesta no pase desapercibida. Durante su metraje se dan cita escenas de sexo enfermizo (poco), tortura, violación y muerte.
Da la impresión que Leigh Scott, director y guionista de "The Hitchhiker", tiene muy claros los ingredientes que debe utilizar para convertir su película en una experiencia satisfactoria. El problema radica en la forma en la que manipula dichos ingredientes.

El principal error de "The Hitchhiker" es fácilmente identificable: todas aquellas escenas que presumiblemente deberían impactarnos, inquietarnos o simplemente incomodarnos, en mayor o menor medida, sencillamente no logran su propósito.
Asistimos a una serie de escenas violentas y sangrientas sin otra reacción por nuestra parte que no sea la de una total indiferencia, pasividad, y absoluta falta de interés. Y todo ello debido a una puesta en escena impersonal, plana y sin fuerza.

Leigh Scott se olvida de dotar a las escenas de violencia de una indispensable atmósfera perturbadora, sucia y malsana; elementos necesarios para que dichas escenas adquieran cierta garra y acaben siendo efectivas. En su lugar, todo en "The Hitchhiker" ocurre de forma desapasionada, fría, neutra...; y, por lo tanto, prácticamente todas sus imágenes encuentran una respuesta equivalente (falta de pasión y frialdad) por parte del espectador. Y no es un problema de carencia de recursos o de presupuesto. Es, más bien, un problema de escasez de talento.

Por lo tanto, "The Hitchhiker" falla allí dónde se presume indispensable que diera la talla. Cuando debe perturbar, aburre. Cuando debe asustar, aburre. Cuando debe asquear, aburre. Y cuando se toma un tiempo muerto, aburre hasta el infinito.

Desgraciadamente, no queda ahí la cosa. Leight Scott logra completar media película a base de escenas potencialmente impactantes que no alcanzan su objetivo. Pero, ¿qué ocurre con los restantes 45 minutos que le quedan pendientes para rematar la película?

Puedo pasar por alto el hecho de que las cuatro protagonistas insistan, una y otra vez, en tomar siempre las más estúpidas e inexplicables decisiones que van siempre en contra de su propia supervivencia (algo que ocurre en el 90% de las películas de terror). Incluso soy capaz de obviar la irritante presencia de dos palurdos policias locales incapaces de ver más allá de la montura de sus gafas de sol tamaño extragrande.

Lo que acaba siendo totalmente insufrible es la excesiva cantidad de ridículos e intrascendentes diálogos con los que Leigh Scott pretende disimular el absoluto vacío argumental de su película. Acabamos hartos de escuchar al psicópata quejándose, por enésima vez, de su vida amorosa y de cómo su resentimiento hacia las mujeres le ha llevado a ser quién es y a hacer lo que hace –sic-.
Y en este aspecto las chicas, desgraciadamente, no se quedan atrás. Todas sus conversaciones (demasiadas) tienen la rara cualidad de trasportarnos muy lejos de la película mientras miramos, de reojo, nuestro reloj.

Y por si fuera poco, "The Hitchhiker" redondea la faena con dos finales tan innecesarios como previsibles y mal ejecutados. El primero de ellos desemboca en una escena de acción que provoca vergüenza ajena por su torpeza. El segundo es uno de esos finales que te hueles a kilómetros de distancia y acaban poniéndote de mal humor. Un desastre.

La sensación general que tuve tras finalizar la película fue una y muy clara: acababa de perder, inútilmente, noventa minutos de mi vida (el único consuelo que me queda es que no es la primera vez que esto me ocurre, ni tampoco será la última –el que no se consuela es porque no quiere).

Lo mejor: curiosamente todos los actores cumplen con creces (tanto las cuatro chicas como el psicópata). Sobre todo teniendo en cuenta el material que tienen a su disposición.

Lo peor: su falta de tensión, su incapacidad para perturbar, y dos finales a cuál más absurdo e innecesario. Acabas echando de menos al genial autoestopista de La Matanza de Texas.

Babysitter Wanted

Babysitter, una profesión de riesgo

Babysitter Wanted

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  • Título original: Babysitter Wanted
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Jonas Barnes, Michael Manasseri
  • Guión: Jonas Barnes
  • Intérpretes: Sarah Thompson, Matt Dallas, Bruce Thomas, Bill Moseley
  • Argumento: <em>(Ver comentario)</em>

68 |100

Estrellas: 3

Babysitter Wanted

Angie, una chica religiosa y apocada, acaba de llegar a la universidad y necesita un trabajo. Su mejor opción: convertirse en canguro para los Stanton y cuidar de un inocente querubín que nunca se quita su sombrerito de vaquero. Una serie de inquietantes llamadas telefónicas, y la posterior aparición de un extraño personaje a las puertas de casa, harán comprender a Angie que su vida, y la del niño, corren peligro.

Esta es la sinopsis oficial de "Babysitter Wanted". Y ésta intentaré que sea toda la información que obtengais sobre su argumento en este comentario.

Lo sé. Sé que contando únicamente con la sinopsis oficial es complicado convencer a nadie de que "Babysitter Wanted" sea una película que, realmente, merezca una oportunidad.
Su argumento nos trae ecos de "La Noche de Halloween" (Halloween, 1978), los primeros quince minutos de "Scream" (Scream, 1996) y, sobre todo, de "Cuando Llama un Extraño" (When a Stranger Calls, 2006), el remake que firmó Simon West en 2006.

Por lo tanto, lo más lógico es que nuestra primera impresión, al conocer de su existencia, no sea demasiado efusiva. Yo mismo, hace un par de semanas, redacté una breve reseña de "Babysitter Wanted", a raiz de su estreno en el mercado DVD USA, en el que calificaba la película como "prescindible" y "falta de originalidad" (y todo ello, por supuesto, sin haberla visto –sic-).

Pues bien, ahora ya he visto "Babysitter Wanted", y estoy en posición de afirmar que me equivocaba.

Los directores Jonas Barnes y Michael Manasseri nos han regalado una inteligente y entretenidísima película de terror que pasa por ser la mayor sorpresa, dentro del panorama de la serie B, en lo que llevamos de año.
Las claves del éxito son relativamente sencillas: un guión bien construido, un excelente ritmo que no deja lugar al aburrimiento (los minutos en Babysitter Wanted fluyen con pasmosa sencillez, de forma que la experiencia en ningún momento se hace pesada o cansina), unos actores que cumplen su labor con solvencia y profesionalidad (a destacar Bruce Thomas en el papel de padre), y una extraordinaria banda sonora, muy superior a lo habitual en este tipo de producciones (y os lo dice alguien que carece por completo de oído musical).

Tampoco quiero que nadie se lleve a engaño. Siendo una producción destacable y merecedora, sin duda, de una oportunidad, "Babysitter Wanted" no es ninguna obra maestra.
Contiene errores. Alguno de ellos de bulto: un absurdo flirteo amoroso, un Bill Moseley poco aprovechado en el papel de sheriff local, (Editado) y una escena final que pretende únicamente justificar una innecesaria secuela (Fin Editado), y que roza el ridículo más espantoso.

Tampoco es la quintaesencia del terror, ni un derroche de originalidad. Su capacidad para horrorizar o perturbar está bastante limitada y raramente logra meternos el miedo en el cuerpo. Las escenas que contienen un mayor nivel de suspense y terror son aquellas que, precisamente, coinciden argumentalmente con "Cuando Llama un Extraño", superando netamente en este aspecto al remake de Simon West.

Soy consciente de que todavía me quedo muy corto a la hora de ofreceros elementos de juicio que os empujen a decantaros por "Babysitter Wanted". Así que apelaré a la poca confianza o credibilidad que haya podido labrarme durante el tiempo que llevo al frente de Almas Oscuras para recomendaros "Babysitter Wanted", una pequeña película de terror cuyo mérito más significativo es el de saber entretener y divertir (lo cual no es poco).

Os gustará más o menos, pero creo, sinceramente, que vale la pena descubrirla. "Babysitter Wanted" es una película que corre un alto riesgo de pasar desapercibida. Sería una lástima...

Lo mejor: su capacidad para entretener.

Lo peor: (Editado) un final cuyo único objetivo es justificar una secuela innecesaria.

Mum & Dad

Un nuevo concepto de disciplina familiar

Mum & Dad

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  • Título original: Un nuevo concepto de disciplina familiar
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2009
  • Director: Steven Sheil
  • Guión: Steven Sheil
  • Intérpretes: Perry Benson, Dido Miles, Olga Fedori
  • Argumento: Lena trabaja en el aeropuerto. Cuando pierte el último autobús que le llavaría a casa, Birdie, su nueva amiga, le invita a pasar la noche en casa de sus padres. Cuando las puertas de la casa se cierran, la pesadilla da comienzo.

65 |100

Estrellas: 4

Mum & Dad

¿Fundar todo un subgénero basándose únicamente en determinadas escenas de violencia y tortura indiscriminada practicadas sobre víctimas indefensas? Eso es lo que ha conseguido, a grandes rasgos, el torture-porn.
Cómo nuevo género de terror siempre me pareció que estaría muerto apenas iniciara su andadura. Con el díptico "Hostel" (me divertí muchísimo con la primera entrega, y me aburrí terriblemente con la segunda) de Eli Roth y la retahíla de absurdas secuelas de "Saw", el cupo empezaba a estar cubierto. Los productos con la etiqueta colgada de torture-porn que nos llegaban desde el ámbito de la serie B o independiente tampoco ayudaban a ser optimistas (Live Feed, See Jane Run). Y todo esto sin mencionar que el género de torturas no es un fenómeno que se haya inventado o que haya aparecido de la nada durante la última década. La tortura siempre ha existido –y existirá- como una manifestación más de lo que, genéricamente, conocemos como cine gore.

Por lo tanto, presentar "Mum & Dad" simplemente como una nueva muestra del torture-porn me parecería absurdo e injusto con todo lo que tiene por ofrecernos esta impresionante y sorprendente muestra de cine de terror independiente, escrita y dirigida por el debutante Steven Sheil.

Lena, una joven emigrante polaca que trabaja en el servicio de limpieza del aeropuerto londinense de Heathrow, entabla amistad con su compañera de trabajo Birdie y el hermano de esta última. Al perder el último autobús de la noche que le llevaría a casa, Lena acepta la invitación de Birdie de pasar la noche en casa de sus padres, situada muy cerca del mismo aeropuerto. Cuando las puertas de casa de mamá y papá se cierran, Lena empezará a descubrir un nuevo concepto de educación familiar.

Es complicado saber con certeza si la intención de Steven Sheil era ofrecernos una oscura, pero a la vez paródica –y hasta cierto punto divertida-, reflexión sobre el estilo de vida de una desestructurada familia de nivel medio-bajo, o si la pesadilla obscena, sucia, enfermiza, demente y pasada de vueltas que nos ofrecen las imágenes y diálogos de este "Mum & Dad", alcanza un nivel de surrealismo tal, que acaba siendo la única culpable de que una leve sonrisa helada, histérica y culpable se dibuje en nuestro rostro durante la mayor parte de su metraje.

Mantener a la familia unida es lo más importante, y mamá y papá lo saben. Para alcanzar dicha unidad no dudarán en aplicar los más estrictos, crueles, vejatorios y retorcidos métodos de férrea disciplina.

La pesadilla es mayúscula. Violencia, tortura, mutilación, abusos sexuales,… todo vale para hacerle entender a Lena que debe respetar los estrictos códigos de comportamiento (absolutamente inmorales y que incluyen, entre otras lindezas, la permisibilidad de relaciones incestuosas) marcados por su nueva família.

Lena está atrapada. Las constantes idas y venidas de aviones sobrevolando el hogar de mamá y papá son, a la vez, una cruel metáfora de libertad y salvación; y un clarísimo indicador de lo profunda y arraigada que está la pesadilla y lo lejos que se encuentra dicha libertad.
Su única oportunidad para escapar –y sobrevivir- pasa por adaptarse, por integrarse en el núcleo familiar, por ser una más. Y es en esos precisos momentos cuando Steven Sheil aprovecha la oportunidad de teñir el horror y la locura con un soterrado humor negro -negrísimo- que nos hace más soportable el incomodísimo nivel de perversidad.

La aparente normalidad y cotidianidad de un tranquilo desayuno familiar con papá leyendo el periódico y mamá preparando las tostadas, se rompe, súbitamente, con determinados detalles de exagerada y surrealista escabrosidad (uno de los comensales atado a la silla y amordazado, otro trasportando sospechosos paquetes hasta el patio…), logrando la película, en esos instantes, sus mejores registros.

La extraordinaria combinación de normalidad/horror arroja unos resultados excepcionales y tremendamente divertidos. Y en este mismo camino también cabe destacar la acertadísima lucha fraternal que se establece entre Birdie y la recién llegada Lena (ahora hermanastras), ambas dispuestas a cualquier cosa por alcanzar el afecto de mamá, lo cual se traduce, automáticamente, en el visto bueno de papá –toda una garantía de supervivencia-.

Desde el punto de vista técnico hay muy poco que reprocharle a "Mum & Dad". Siendo como es una película de bajo presupuesto, sabe resolver perfectamente todas sus limitaciones presupuestarias con una puesta en escena y fotografía más que aceptables y que logran transmitir esa sensación de pesadilla enfermiza, claustrofóbica y putrefacta que requiere la historia.

Mención especial para todos y cada uno de los actores.
Perry Benson, en el papel de papá, alcanza, gracias a su excelente labor interpretativa, unos níveles increíbles de perversión y locura. Su rol de típico y aburrido padre preocupado únicamente por traer un sueldo a casa y mantener a raya a sus hijos, contrasta perfectamente –y en ocasiones, de forma realmente cómica- con sus repentinos estallidos de violencia, sadismo y depravación sexual (no hay que perderse detalle de su presentación -¿un homenaje encubierto a “American Pie”? No, no lo creo-).

En definitiva, "Mum & Dad" vuelve a demostrarnos por enésima vez que debemos rebuscar en el panorama de la serie B y el cine de horror independiente para encontrar nuevas y originales propuestas.
"Mum & Dad" es una película incómoda, salvaje y enfermiza, con un contínuo caudal de violencia que desemboca en una bizarra y desatada celebración de la navidad, y cuyo final, sin asumir demasiados riesgos, resulta visualmente espectacular.

Lo mejor: que abra nuevos caminos inhóspitos al llamado torture porn.

Lo peor: los que esperen una orgía de vísceras y sangre (ultragore) quedarán decepcionados.

Cold Prey 2

Jannicke Vs. el Asesino de la Montaña

Cold Prey 2

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  • Título original: Fritt Vilt 2
  • Nacionalidad: Noruega | Año: 2008
  • Director: Mats Stenberg
  • Guión: Thomas Moldestad, Roar Uthaug, Martin Sundland
  • Intérpretes: Ingrid Bolsø Berdal, Marthe Snorresdotter Rovik, Kim Wifladt
  • Argumento: Jannicke es trasladada a un hospital en estado de shock. La policia local, siguiendo las instrucciones de Jannicke, recupera los cuerpos de sus amigos… y del asesino. Las luces del hospital se apagan. La pesadilla no ha terminado.

65 |100

Estrellas: 4

Cold Prey 2

Atención: este comentario contiene referencias explícitas al argumento de "Cold Pray", la película que dio inicio a la saga.

No había ni un ápice de originalidad en ni uno solo de los fotogramas de "Cold Prey", el slasher con el que debutó, en 2006, el director noruego Roar Uthang.
Sin embargo, reunía suficientes puntos de interés como para convertirse en la pequeña sorpresa que acabó siendo: su espectacular y gélido entorno (perfectamente fotografiado), unos protagonistas algo menos estúpidos (y de mayor edad) de lo que nos tiene acostumbrados el slasher norteamericano, un asesino con carisma, una resolución técnica y visual encomiable, y la poderosa presencia de la actriz Ingrid Bolsø Berdal (en mi opinión, la más grata aportación de "Cold Prey"), quien supo dotar a su personaje Jannicke de la fuerza –y belleza- necesaria para consolidarse como una de las mejores supervivientes que el subgénero slasher nos ha dejado en los últimos años.

Por supuesto "Cold Prey" no estaba exenta de errores y defectos (y tampoco suponía la revolución dentro del slasher que, incomprensiblemente, algunos críticos norteamericanos quisieron ver). La mayoría de esos defectos se identificaban con los males endémicos que acompañan al subgénero desde, prácticamente, el mismo día en que vio la luz: su excesiva previsibilidad, su falta de originalidad, personajes planos, un guión repleto de trampas mil veces vistas... En definitiva, defectos que conocemos de sobras y que los acérrimos defensores del slasher nos esforzamos en obviar o pasar por alto para poder seguir disfrutando de uno de nuestros subgéneros favoritos.

Pese a todo, la balanza de "Cold Prey" acabó decantándose hacia el lado positivo, y la película se erigió, finalmente, como una experiencia disfrutable para todo aquel cuya paciencia y permisibilidad con el subgénero slasher y sus rígidos esquemas no estuvieran agotados.

Ahora nos llega "Cold Prey 2", cuya acción se sitúa a escasas horas de lo acontecido en "Cold Prey".
Jannicke, única superviviente del “asesino de la montaña”, es trasladada en estado de shock al hospital de un pueblo cercano. Tras prestar declaración ante el sheriff local, una partida de policias retorna al lugar de los hechos y rescata los cuerpos sin vida de sus amigos… y el del asesino. La pesadilla vuelve a empezar.

Probablemente todo aquel que conozca la saga de Halloween acaba de experimentar cierta sensación de déjà vú. Efectivamente, no tiene nada de innovador el planteamiento de la superviviente trasladada a un hospital para curar sus heridas, siendo nuevamente amenazada por la "inesperada" presencia del asesino al que todos daban por muerto.

"Halloween 2" (o "Sanguinario", como se la conoce en España), la excelente y reivindicable continuación del "Halloween" de John Carpenter, dirigida por Rick Rosenthal en 1981, contaba con un argumento –e incluso un desarrollo- muy parecido al de "Cold Prey 2" (un nuevo y sólido argumento para todos aquellos que quieran defenestrar el slasher noruego por su incapacidad de ofrecer nada que huela, lejanamente, a nuevo).

Por lo tanto está claro que la incipiente falta de originalidad de este"Cold Prey 2", puede suponer, para un gran número de aficionados, un escollo difícil de superar.
Para todos aquellos que lo logren, Mats Stenberg (director que sustituye a Roar Uthang, ahora en funciones de guionista) les tiene reservada una secuela o continuación de una impecable factura técnica y visual y, en muchos aspectos, claramente superior al original.

"Cold Prey 2" prescinde de la cansina historia de escarceos sexuales-amorosos entre jóvenes poco precavidos que sí lastraba los primeros treinta minutos de"Cold Prey". Prácticamente todos los personajes de "Cold Prey 2" (excepto un par de ellos que, rápidamente, se intuye cual será su final y en qué orden), gozan de una madurez poco habitual en este tipo de producciones.

La factura técnica y visual de "Cold Prey 2" sigue siendo impecable (nuevamente fabulosas, aunque más escasas, las panorámicas de las montañas noruegas).
El sentido del ritmo es excelente. Las cartas están sobre la mesa. Sabemos quién es la protagonista absoluta de la función –Jannicke- y quiénes, por lo tanto, no pasan de ser meras comparsas. Y esa es la razón por la que"Cold Prey 2" no necesita tomarse demasiado tiempo en presentar a los nuevos personajes. Lástima que una innecesaria y estéril investigación policial impida que la acción comience antes.

El "asesino de la montaña" sigue manteniendo el carisma que se labró en la primera parte, e incluso sabemos algún detalle más sobre sus orígenes (por cierto, el carácter casi sobrenatural de algunos de esos detalles sobre el origen del asesino, apestan, escandalosamente, a justificación barata para nuevas secuelas).

Las muertes, sin ser un prodigio de imaginación, cumplen perfectamente su cometido y gozan, además, de unas ajustadas dosis de suspense.

Ingrid Bolsø Berdal sigue estando magnífica dando vida a Janicke. Perdonad la insistencia. Ciertamente tengo debilidad tanto por la actriz cómo por el personaje. Pero es que no resulta nada habitual encontrarse con una guapa actriz protagonizando un slasher que logre sacar adelante su trabajo con la intensidad y la fuerza con las que lo consigue Ingrid Bolsø Berdal.

Por supuesto no es oro todo lo que reluce, y "Cold Prey 2" también tiene defectos que, al igual que su predecesora, debemos achacar a ciertos aspectos del guión. Por un lado una investigación policial de la que no obtenemos prácticamente ningún resultado. Por otro, un personaje –el del niño- del que podríamos prescindir sin que apenas notáramos su ausencia. Y, finalmente, ciertos clichés adyacentes al género que, por mucho que conozcamos o podamos prever, siguen siendo bastante molestos: escena onírica, el asesino que parece estar muerto pero que nadie se toma la molestia de comprobarlo….

En definitiva "Cold Prey 2" se presenta como un slasher de sabor clásico, con un espléndido acabado visual, con la intensidad, suspense y contundencia necesarias, con ciertas deficiencias en el guión, y que muy probablemente no decepcionará a todos aquellos a los que Cold Prey les pareció una propuesta interesante.
Para quienes consideren "Cold Prey" una innecesaria y prescindible vuelta de tuerca al slasher norteamericano, "Cold Prey 2" dudo que les otorgue argumentos para cambiar de opinión.

Cold Prey 2 ha logrados ser, en Noruega, el DVD de producción nacional con mayor cifra de ventas de la historia. Esto significa que no tardaremos demasiado en oír hablar de Cold Prey 3.

Lo mejor: que supere al original.

Lo peor: clichés en el guión muy propios del subgénero.

Red Mist (Freakdog)

Estos se merecen todo lo malo que les ocurra

Red Mist

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  • Título original: Red Mist (FreakDog)
  • Nacionalidad: Irlanda / USA | Año: 2008
  • Director: Paddy Breathnach
  • Guión: Spence Wright
  • Intérpretes: Andrew Lee Potts, Arielle Kebbel, Sarah Carter
  • Argumento: Un grupo de estudiantes de medicina son los responsables del coma profundo del joven conserje del hospital. Una droga experimental permitirá a la víctima poseer el cuerpo de otras personas para cumplir su venganza.

15 |100

Estrellas: 1

Red Mist Freakdog

El diretor irlandés Paddy Breathnach irrumpió en el género de terror, allá por el año 2007, con la película "Shrooms" (Cabeza de muerte), cuya interesante y original premisa que mezclaba el típico slasher con el consumo indiscriminado de setas alucinógenas, desembocaba en un producto totalmente fallido y decepcionante.
Curiosamente "Shrooms" disfrutó de un fugaz estreno en las salas de cine españolas, logrando que un par de aficionados despistados se dejaran el dinero en taquilla.

Parece ser que el desencanto por "Shrooms" no afectó a Breathnach de la misma manera que a los pacientes espectadores que, con no pocos esfuerzos, conseguimos llegar hasta los créditos finales de la película. El director irlandés vuelve con "Red Mist" (también conocida como FreakDog… todavía sigo sin saber cual es su título definitivo) a la senda del terror, y más concretamente a la del slasher protagonizado por un puñado de jovenzuelos sobradamente preparados para ser víctimas de la carnicería que se les avecina.

El punto de partida es arriesgado. Un grupo de jóvenes estudiantes de medicina deciden hacer uso de su ilimitada estupidez para dejar en coma a un conserje retrasado que tiene en su poder pruebas que podrían incriminarles en un turbio asunto de consumo de drogas. No hace falta ser muy avezado para imaginar que el conserje no quedará muy satisfecho con su actual estado de coma profundo, y hará cualquier cosa para llevar a cabo su merecida venganza (pocas veces he estado más del bando del asesino que en esta película).
Por supuesto, el riesgo al que hacía referencia no se refiere a la historia de ajuste de cuentas que sustenta la trama (es fácil acordarse de títulos como "Sé lo que hiciste el último verano"), sino a la manera en que el conserje ejecuta el castigo (teniendo en cuenta que continua en coma profundo). Una droga experimental provoca que el cerebro del “perro freak” (freakdog) emita unas ondas desconocidas que le permiten poseer el cuerpo de otras personas y culminar, así, su revancha.
Por lo tanto tenemos en "Red Mist" una clásica historia de venganza aderezada con una trama de posesiones extracorpóreas que gozan de una justificación pseudo-científica. Por mi parte nada que reprocharle al guión en este aspecto (cosas más extrañas habremos visto para justificar una posesión).
El problema es que este planteamiento inverosímil (pero soportable), en manos de un director de la torpeza de Paddy Breathnach, no da para demasiadas alegrías.

El desarrollo de "Red Mist" es un auténtico desastre. El primer problema es la acumulación de personajes. Media docena de estudiantes de medicina se ven envueltos en un terrible asunto que acaba con el desdichado conserje postrado y entubado en la cama de un hospital. Pero, de pronto, todos estos estudiantes desaparecen de la trama, sin más, dejando sola a la insulsa Catherine (en una de las peores interpretaciones que he visto en mucho tiempo a cargo de Arielle Kebbell) al frente del barco, empeñada en hacernos entender que se siente terriblemente culpable por lo ocurrido (algo que, en realidad, tampoco nos importa demasiado).
El resto de personajes se limita, entonces, a aparecer y desaparecer de la historia con la única excusa de ser los siguientes en el listado de víctimas. No sabemos nada más de ellos hasta que les toca el turno de morir. Por supuesto, el hecho de que vayan desapareciendo uno a uno, nos trae absolutamente sin cuidado.

La historia transcurre de forma monótona, sin tensión. No hay una sola secuencia que posea el suspense necesario para perturbar al espectador.
Durante prácticamente una hora de metraje acabamos hartos de ver al conserje tumbado en su cama del hospital y a la aburrida Catherine (por Dios, que mal está Arielle Kebbel. Su nivel de expresividad está a la altura del de Odette Yustman en la reciente “La Semilla del Mal”) flagelándose por ese sentimiento de culpa que tanto le preocupa.
De vez en cuando, esa rutina se rompe por la muerte de algún personaje del que ni siquiera nos acordamos porque hace demasiado tiempo que no sabemos nada de él.

Y llegados a este punto, las muertes son aceptables. Eficaces. Y fácilmente olvidables.

Pero lo peor está todavía por llegar. Los últimos treinta minutos de Red Mist no hacen otra cosa que confirmarnos la existencia de un guión escandalosamente mal construido y con más agujeros que un campo de golf.
Determinados giros del guión (en especial el que acaba con la protagonista en ropa interior –sic-) son de una absurdidad desesperante, de esos que te dejan con la firme convicción de que te están tomando el pelo.
La acumulación de errores, inexactitudes, sinsentidos, hechos inexplicables en el guión (incluso se carga, en un momento dado, toda esa parafernalia pseudo-científica de las posesiones que había construido con tanto esmero) acaban por afianzar las sensaciones que ya teníamos desde un principio (desde el preciso instante en que un ridículo flashback intenta ofrecernos un perfil psicológico del FreakDog nada más iniciarse la película): Red Mist es una mala película.

Lo mejor: Alguna muerte...

Lo peor: El guión.