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The Broken

El mal vuelve a esconderse tras los espejos

The Broken

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  • Título original: The Broken
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Sean Ellis
  • Guión: Sean Ellis
  • Intérpretes: Lena Headey, Richard Jenkins, Asier Newman
  • Argumento: Gine cree ver en la calle a una mujer que guarda un parecido exacto con ella misa. La sigue y entra en su apartamento, dónde descubrirá una fotografía de su padre. La pesadilla ha comenzado y ninguno de sus allegados estará a salvo.

40 |100

Estrellas: 2

"The Broken" es la primera película reseñada que logró formar parte del cartel del After Dark HorrorFest 2009. En breve espero tener la oportunidad de reseñar el resto de películas que participaron en el Festival (reconocereis que una película pertenede al After Dark porque incluiré, al inicio de la reseña, una pequeña imágen del póster del Festival)

The Broken

After Dark HorrorFest posterSean Ellis ha escogido con "The Broken" el camino del terror psicológico para dar forma a su segunda tentativa como realizador.
Lo cual no deja de ser sorprendente si tenemos en cuenta que el reconocido fotógrafo británico debutó como director de largometrajes en 2006 con "Cashback", una comedia romántica de toques surrealistas y cierto tufillo cool (en la peor acepción del término).

La película da comienzo con un par de espléndidos momentos que, sin llegar a ser demasiado evidentes, sí arrojan algunas posibles pistas sobre la base argumental de "The Broken".
Por un lado una cita de Edgar Allan Poe sobre el tema del doble maligno como reverse tenebroso de nuestro propio yo.
En segundo lugar una serie de placas que revelan una inusual afección coronaria en varios pacientes ingresados en el hospital en el que Gina ejerce funciones de radióloga.

Son apenas un par de instantes fugaces que incluso corren el riesgo de pasar desapercibidos, pero que a Sean Ellis le bastan para establecer los pilares argumentales de "The Broken" (el desdoblamiento de la personalidad, el doble maligno, y la existencia de universos paralelos que intentan penetrar en nuestra realidad) y centrarse, de lleno, en lo que realmente le importa: la creación de una atmósfera de sostenida angustia e intranquilidad que sobrevuele la película de principio a fin.
Y para lograr dicha atmósfera Sean Ellis (junto a su director de fotografía Angus Hudson) recurre a una magnífica y gélida fotografía de tonalidades grisáceas y azules que siempre contribuyen a aumentar el nivel de desasosiego (Sean Ellis vuelve a reivindicarse cómo un estupendo creador de imágenes).

Ese clima de inquietud se ve reforzado con una serie de elementos que se alejan del susto fácil o la violencia sin justificación. La tensión proviene de una simple mirada, de un plano fijo que aparentemente no aporta demasiada información, de un espejo que se hace añicos, de una gotera... (destacar las imágenes que nos dejan entrever la realidad al otro lado del espejo). En apenas un par de ocasiones, muy puntuales, "The Broken" recurre al efecto de sonido para espantar (algo que se agradece... y mucho).

Incluso cuando la película recorre terrenos demasiado comunes del género (el espejo que guarda medicamentos, la ducha, la escena onírica...), la fuerza, frialdad y elegancia de la puesta en escena y la fotografía, ayudan a que dichos momentos no sean todo lo molestos que podrían haber sido.

Por lo tanto, lo que tenemos hasta ahora es un encomiable ejercicio formal puesto al servicio de una lograda ambientación que transmite inquietud con sobrada efectividad.

El problema con "The Broken" aparece cuando intenta ir más allá de lo que nos ofrece esa atmósfera de inquietud en la que Sean Ellis parece haber concentrado todos sus esfuerzos.
"The Broken" es una película de terror, y toda esa tensión acumulada y sostenida debería desembocar, en un momento u otro, en diversas situaciones de horror puro y sincero. Sin embargo, cuando The Broken abandona la senda del suspense y se adentra en el camino del terror, se queda, decididamente, muy corta. A excepción de una soberbia escena que nos remite al Psicosis de Hitchcock, "The Broken" no logra sobresaltarnos. Su capacidad para el impacto directo es muy pobre, muy limitada. No conmociona. No asusta.

Esa misma frialdad y pulcritud que tan buenos resultados arrojan a la hora de crear un clima de tensión, dejan de funcionar en el instante en que el horror puro debe pasar a un primer plano.
Da la impresión de que Sean Ellis, una vez conseguida esa atmósfera de la que tanto os he hablado en la primera parte de esta reseña, no sabe dar un paso adelante y llevar la película a otro nivel.

El otro gran defecto de "The Broken" es que, argumentalmente, es rácana. Me desagradan profundamente aquellas películas de terror que nos ofrecen demasiadas explicaciones. Prefiero disfrutar de un espacio libre para la interpretación, para poder sacar mis propias conclusiones.
Pero, realmente, lo de "The Broken" es, quizás, exagerado. No tenemos prácticamente información alguna sobre lo que está ocurriendo. Sobre cual es el orígen, el destino y la naturaleza de la amenaza. No sabemos prácticamente nada.

Esto nos obliga como espectadores a buscar precedentes que logren situarnos. Para el aficionado al género de la ciencia ficción o el terror no será una tarea complicada. "The Broken" parece, por momentos, la particular revisión de Sean Ellis del clásico dirigido por Don Siegel en 1956 “La Invasión de los Ladrones de Cuerpos”.
Pero para el espectador que no esté tan avezados en el género, la cosa puede resultar bastante más fustrante. Pueden llegar a sentirse huérfanos de referencias y llegar al final de la película sin tener ni idea de lo que está ocurriendo; en cuyo caso la película acabaría siendo una experiencia terriblemente decepcionante.

En definitiva, "The Broken" es un magnífico ejercicio de estilo, dotado de una inquietante atmósfera y unas excelentes actuaciones, pero insuficiente en cuanto a su capacidad para impactar, sobresaltar o provocar miedo.

Lo mejor: la atmósfera de contenida inquietud, la excelente fotografía y el trabajo de los actores.

Lo peor: esa misma atmósfera de inquietud no acaba de culminar en auténtico terror. No impacta, no sobrecoge y, puntualmente, aburre. Además, su argumento es demasiado simple y rácano

¿Dónde conseguirla?
The Broken. DVD-Rip. Formato rmvb

The Hitchhiker

Nunca recojas a extraños en la carretera

Hitchhiker

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  • Título original: The Hitchhiker
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Leigh Scott
  • Guión: Leigh Scott
  • Intérpretes: Jaci Twiss, James C. Morris, Jeff Denton y Sarah Lieving
  • Argumento: Cuatro amigas viajan en coche hasta Las Vegas para asistir a una convención de enfermeras. En mitad de una carretera local recogen a un autoestopista que ha tenido problemas con su coche. Gran error...

20 |100

Estrellas: 1

The Hitchhiker

Un argumento que sigue a cuatro chicas, con ganas de fiesta, acosadas por un autoestopista psicópata, no invita a creer que estamos ante la más original de las películas de terror de bajo presupuesto. Y así es. Descartemos, de inicio, cualquier posibilidad de que "The Hitchhiker" contenga una sola idea que nos parezca insólita o innovadora.

Busquemos, entonces, sus posibles virtudes por caminos distintos a los de la originalidad. ¿Qué nos ofrece en realidad una película como The Hitchhiker? O mejor aún, ¿qué espera encontrar el buen aficionado al cine de terror que se acerca a una película cómo la que hoy nos ocupa?

A simple vista "The Hitchhiker" reúne alicientes de sobras para que la propuesta no pase desapercibida. Durante su metraje se dan cita escenas de sexo enfermizo (poco), tortura, violación y muerte.
Da la impresión que Leigh Scott, director y guionista de "The Hitchhiker", tiene muy claros los ingredientes que debe utilizar para convertir su película en una experiencia satisfactoria. El problema radica en la forma en la que manipula dichos ingredientes.

El principal error de "The Hitchhiker" es fácilmente identificable: todas aquellas escenas que presumiblemente deberían impactarnos, inquietarnos o simplemente incomodarnos, en mayor o menor medida, sencillamente no logran su propósito.
Asistimos a una serie de escenas violentas y sangrientas sin otra reacción por nuestra parte que no sea la de una total indiferencia, pasividad, y absoluta falta de interés. Y todo ello debido a una puesta en escena impersonal, plana y sin fuerza.

Leigh Scott se olvida de dotar a las escenas de violencia de una indispensable atmósfera perturbadora, sucia y malsana; elementos necesarios para que dichas escenas adquieran cierta garra y acaben siendo efectivas. En su lugar, todo en "The Hitchhiker" ocurre de forma desapasionada, fría, neutra...; y, por lo tanto, prácticamente todas sus imágenes encuentran una respuesta equivalente (falta de pasión y frialdad) por parte del espectador. Y no es un problema de carencia de recursos o de presupuesto. Es, más bien, un problema de escasez de talento.

Por lo tanto, "The Hitchhiker" falla allí dónde se presume indispensable que diera la talla. Cuando debe perturbar, aburre. Cuando debe asustar, aburre. Cuando debe asquear, aburre. Y cuando se toma un tiempo muerto, aburre hasta el infinito.

Desgraciadamente, no queda ahí la cosa. Leight Scott logra completar media película a base de escenas potencialmente impactantes que no alcanzan su objetivo. Pero, ¿qué ocurre con los restantes 45 minutos que le quedan pendientes para rematar la película?

Puedo pasar por alto el hecho de que las cuatro protagonistas insistan, una y otra vez, en tomar siempre las más estúpidas e inexplicables decisiones que van siempre en contra de su propia supervivencia (algo que ocurre en el 90% de las películas de terror). Incluso soy capaz de obviar la irritante presencia de dos palurdos policias locales incapaces de ver más allá de la montura de sus gafas de sol tamaño extragrande.

Lo que acaba siendo totalmente insufrible es la excesiva cantidad de ridículos e intrascendentes diálogos con los que Leigh Scott pretende disimular el absoluto vacío argumental de su película. Acabamos hartos de escuchar al psicópata quejándose, por enésima vez, de su vida amorosa y de cómo su resentimiento hacia las mujeres le ha llevado a ser quién es y a hacer lo que hace –sic-.
Y en este aspecto las chicas, desgraciadamente, no se quedan atrás. Todas sus conversaciones (demasiadas) tienen la rara cualidad de trasportarnos muy lejos de la película mientras miramos, de reojo, nuestro reloj.

Y por si fuera poco, "The Hitchhiker" redondea la faena con dos finales tan innecesarios como previsibles y mal ejecutados. El primero de ellos desemboca en una escena de acción que provoca vergüenza ajena por su torpeza. El segundo es uno de esos finales que te hueles a kilómetros de distancia y acaban poniéndote de mal humor. Un desastre.

La sensación general que tuve tras finalizar la película fue una y muy clara: acababa de perder, inútilmente, noventa minutos de mi vida (el único consuelo que me queda es que no es la primera vez que esto me ocurre, ni tampoco será la última –el que no se consuela es porque no quiere).

Lo mejor: curiosamente todos los actores cumplen con creces (tanto las cuatro chicas como el psicópata). Sobre todo teniendo en cuenta el material que tienen a su disposición.

Lo peor: su falta de tensión, su incapacidad para perturbar, y dos finales a cuál más absurdo e innecesario. Acabas echando de menos al genial autoestopista de La Matanza de Texas.

Babysitter Wanted

Babysitter, una profesión de riesgo

Babysitter Wanted

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  • Título original: Babysitter Wanted
  • Nacionalidad: USA | Año: 2008
  • Director: Jonas Barnes, Michael Manasseri
  • Guión: Jonas Barnes
  • Intérpretes: Sarah Thompson, Matt Dallas, Bruce Thomas, Bill Moseley
  • Argumento: <em>(Ver comentario)</em>

68 |100

Estrellas: 3

Babysitter Wanted

Angie, una chica religiosa y apocada, acaba de llegar a la universidad y necesita un trabajo. Su mejor opción: convertirse en canguro para los Stanton y cuidar de un inocente querubín que nunca se quita su sombrerito de vaquero. Una serie de inquietantes llamadas telefónicas, y la posterior aparición de un extraño personaje a las puertas de casa, harán comprender a Angie que su vida, y la del niño, corren peligro.

Esta es la sinopsis oficial de "Babysitter Wanted". Y ésta intentaré que sea toda la información que obtengais sobre su argumento en este comentario.

Lo sé. Sé que contando únicamente con la sinopsis oficial es complicado convencer a nadie de que "Babysitter Wanted" sea una película que, realmente, merezca una oportunidad.
Su argumento nos trae ecos de "La Noche de Halloween" (Halloween, 1978), los primeros quince minutos de "Scream" (Scream, 1996) y, sobre todo, de "Cuando Llama un Extraño" (When a Stranger Calls, 2006), el remake que firmó Simon West en 2006.

Por lo tanto, lo más lógico es que nuestra primera impresión, al conocer de su existencia, no sea demasiado efusiva. Yo mismo, hace un par de semanas, redacté una breve reseña de "Babysitter Wanted", a raiz de su estreno en el mercado DVD USA, en el que calificaba la película como "prescindible" y "falta de originalidad" (y todo ello, por supuesto, sin haberla visto –sic-).

Pues bien, ahora ya he visto "Babysitter Wanted", y estoy en posición de afirmar que me equivocaba.

Los directores Jonas Barnes y Michael Manasseri nos han regalado una inteligente y entretenidísima película de terror que pasa por ser la mayor sorpresa, dentro del panorama de la serie B, en lo que llevamos de año.
Las claves del éxito son relativamente sencillas: un guión bien construido, un excelente ritmo que no deja lugar al aburrimiento (los minutos en Babysitter Wanted fluyen con pasmosa sencillez, de forma que la experiencia en ningún momento se hace pesada o cansina), unos actores que cumplen su labor con solvencia y profesionalidad (a destacar Bruce Thomas en el papel de padre), y una extraordinaria banda sonora, muy superior a lo habitual en este tipo de producciones (y os lo dice alguien que carece por completo de oído musical).

Tampoco quiero que nadie se lleve a engaño. Siendo una producción destacable y merecedora, sin duda, de una oportunidad, "Babysitter Wanted" no es ninguna obra maestra.
Contiene errores. Alguno de ellos de bulto: un absurdo flirteo amoroso, un Bill Moseley poco aprovechado en el papel de sheriff local, (Editado) y una escena final que pretende únicamente justificar una innecesaria secuela (Fin Editado), y que roza el ridículo más espantoso.

Tampoco es la quintaesencia del terror, ni un derroche de originalidad. Su capacidad para horrorizar o perturbar está bastante limitada y raramente logra meternos el miedo en el cuerpo. Las escenas que contienen un mayor nivel de suspense y terror son aquellas que, precisamente, coinciden argumentalmente con "Cuando Llama un Extraño", superando netamente en este aspecto al remake de Simon West.

Soy consciente de que todavía me quedo muy corto a la hora de ofreceros elementos de juicio que os empujen a decantaros por "Babysitter Wanted". Así que apelaré a la poca confianza o credibilidad que haya podido labrarme durante el tiempo que llevo al frente de Almas Oscuras para recomendaros "Babysitter Wanted", una pequeña película de terror cuyo mérito más significativo es el de saber entretener y divertir (lo cual no es poco).

Os gustará más o menos, pero creo, sinceramente, que vale la pena descubrirla. "Babysitter Wanted" es una película que corre un alto riesgo de pasar desapercibida. Sería una lástima...

Lo mejor: su capacidad para entretener.

Lo peor: (Editado) un final cuyo único objetivo es justificar una secuela innecesaria.

Mum & Dad

Un nuevo concepto de disciplina familiar

Mum & Dad

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  • Título original: Un nuevo concepto de disciplina familiar
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2009
  • Director: Steven Sheil
  • Guión: Steven Sheil
  • Intérpretes: Perry Benson, Dido Miles, Olga Fedori
  • Argumento: Lena trabaja en el aeropuerto. Cuando pierte el último autobús que le llavaría a casa, Birdie, su nueva amiga, le invita a pasar la noche en casa de sus padres. Cuando las puertas de la casa se cierran, la pesadilla da comienzo.

65 |100

Estrellas: 4

Mum & Dad

¿Fundar todo un subgénero basándose únicamente en determinadas escenas de violencia y tortura indiscriminada practicadas sobre víctimas indefensas? Eso es lo que ha conseguido, a grandes rasgos, el torture-porn.
Cómo nuevo género de terror siempre me pareció que estaría muerto apenas iniciara su andadura. Con el díptico "Hostel" (me divertí muchísimo con la primera entrega, y me aburrí terriblemente con la segunda) de Eli Roth y la retahíla de absurdas secuelas de "Saw", el cupo empezaba a estar cubierto. Los productos con la etiqueta colgada de torture-porn que nos llegaban desde el ámbito de la serie B o independiente tampoco ayudaban a ser optimistas (Live Feed, See Jane Run). Y todo esto sin mencionar que el género de torturas no es un fenómeno que se haya inventado o que haya aparecido de la nada durante la última década. La tortura siempre ha existido –y existirá- como una manifestación más de lo que, genéricamente, conocemos como cine gore.

Por lo tanto, presentar "Mum & Dad" simplemente como una nueva muestra del torture-porn me parecería absurdo e injusto con todo lo que tiene por ofrecernos esta impresionante y sorprendente muestra de cine de terror independiente, escrita y dirigida por el debutante Steven Sheil.

Lena, una joven emigrante polaca que trabaja en el servicio de limpieza del aeropuerto londinense de Heathrow, entabla amistad con su compañera de trabajo Birdie y el hermano de esta última. Al perder el último autobús de la noche que le llevaría a casa, Lena acepta la invitación de Birdie de pasar la noche en casa de sus padres, situada muy cerca del mismo aeropuerto. Cuando las puertas de casa de mamá y papá se cierran, Lena empezará a descubrir un nuevo concepto de educación familiar.

Es complicado saber con certeza si la intención de Steven Sheil era ofrecernos una oscura, pero a la vez paródica –y hasta cierto punto divertida-, reflexión sobre el estilo de vida de una desestructurada familia de nivel medio-bajo, o si la pesadilla obscena, sucia, enfermiza, demente y pasada de vueltas que nos ofrecen las imágenes y diálogos de este "Mum & Dad", alcanza un nivel de surrealismo tal, que acaba siendo la única culpable de que una leve sonrisa helada, histérica y culpable se dibuje en nuestro rostro durante la mayor parte de su metraje.

Mantener a la familia unida es lo más importante, y mamá y papá lo saben. Para alcanzar dicha unidad no dudarán en aplicar los más estrictos, crueles, vejatorios y retorcidos métodos de férrea disciplina.

La pesadilla es mayúscula. Violencia, tortura, mutilación, abusos sexuales,… todo vale para hacerle entender a Lena que debe respetar los estrictos códigos de comportamiento (absolutamente inmorales y que incluyen, entre otras lindezas, la permisibilidad de relaciones incestuosas) marcados por su nueva família.

Lena está atrapada. Las constantes idas y venidas de aviones sobrevolando el hogar de mamá y papá son, a la vez, una cruel metáfora de libertad y salvación; y un clarísimo indicador de lo profunda y arraigada que está la pesadilla y lo lejos que se encuentra dicha libertad.
Su única oportunidad para escapar –y sobrevivir- pasa por adaptarse, por integrarse en el núcleo familiar, por ser una más. Y es en esos precisos momentos cuando Steven Sheil aprovecha la oportunidad de teñir el horror y la locura con un soterrado humor negro -negrísimo- que nos hace más soportable el incomodísimo nivel de perversidad.

La aparente normalidad y cotidianidad de un tranquilo desayuno familiar con papá leyendo el periódico y mamá preparando las tostadas, se rompe, súbitamente, con determinados detalles de exagerada y surrealista escabrosidad (uno de los comensales atado a la silla y amordazado, otro trasportando sospechosos paquetes hasta el patio…), logrando la película, en esos instantes, sus mejores registros.

La extraordinaria combinación de normalidad/horror arroja unos resultados excepcionales y tremendamente divertidos. Y en este mismo camino también cabe destacar la acertadísima lucha fraternal que se establece entre Birdie y la recién llegada Lena (ahora hermanastras), ambas dispuestas a cualquier cosa por alcanzar el afecto de mamá, lo cual se traduce, automáticamente, en el visto bueno de papá –toda una garantía de supervivencia-.

Desde el punto de vista técnico hay muy poco que reprocharle a "Mum & Dad". Siendo como es una película de bajo presupuesto, sabe resolver perfectamente todas sus limitaciones presupuestarias con una puesta en escena y fotografía más que aceptables y que logran transmitir esa sensación de pesadilla enfermiza, claustrofóbica y putrefacta que requiere la historia.

Mención especial para todos y cada uno de los actores.
Perry Benson, en el papel de papá, alcanza, gracias a su excelente labor interpretativa, unos níveles increíbles de perversión y locura. Su rol de típico y aburrido padre preocupado únicamente por traer un sueldo a casa y mantener a raya a sus hijos, contrasta perfectamente –y en ocasiones, de forma realmente cómica- con sus repentinos estallidos de violencia, sadismo y depravación sexual (no hay que perderse detalle de su presentación -¿un homenaje encubierto a “American Pie”? No, no lo creo-).

En definitiva, "Mum & Dad" vuelve a demostrarnos por enésima vez que debemos rebuscar en el panorama de la serie B y el cine de horror independiente para encontrar nuevas y originales propuestas.
"Mum & Dad" es una película incómoda, salvaje y enfermiza, con un contínuo caudal de violencia que desemboca en una bizarra y desatada celebración de la navidad, y cuyo final, sin asumir demasiados riesgos, resulta visualmente espectacular.

Lo mejor: que abra nuevos caminos inhóspitos al llamado torture porn.

Lo peor: los que esperen una orgía de vísceras y sangre (ultragore) quedarán decepcionados.

Cold Prey 2

Jannicke Vs. el Asesino de la Montaña

Cold Prey 2

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  • Título original: Fritt Vilt 2
  • Nacionalidad: Noruega | Año: 2008
  • Director: Mats Stenberg
  • Guión: Thomas Moldestad, Roar Uthaug, Martin Sundland
  • Intérpretes: Ingrid Bolsø Berdal, Marthe Snorresdotter Rovik, Kim Wifladt
  • Argumento: Jannicke es trasladada a un hospital en estado de shock. La policia local, siguiendo las instrucciones de Jannicke, recupera los cuerpos de sus amigos… y del asesino. Las luces del hospital se apagan. La pesadilla no ha terminado.

65 |100

Estrellas: 4

Cold Prey 2

Atención: este comentario contiene referencias explícitas al argumento de "Cold Pray", la película que dio inicio a la saga.

No había ni un ápice de originalidad en ni uno solo de los fotogramas de "Cold Prey", el slasher con el que debutó, en 2006, el director noruego Roar Uthang.
Sin embargo, reunía suficientes puntos de interés como para convertirse en la pequeña sorpresa que acabó siendo: su espectacular y gélido entorno (perfectamente fotografiado), unos protagonistas algo menos estúpidos (y de mayor edad) de lo que nos tiene acostumbrados el slasher norteamericano, un asesino con carisma, una resolución técnica y visual encomiable, y la poderosa presencia de la actriz Ingrid Bolsø Berdal (en mi opinión, la más grata aportación de "Cold Prey"), quien supo dotar a su personaje Jannicke de la fuerza –y belleza- necesaria para consolidarse como una de las mejores supervivientes que el subgénero slasher nos ha dejado en los últimos años.

Por supuesto "Cold Prey" no estaba exenta de errores y defectos (y tampoco suponía la revolución dentro del slasher que, incomprensiblemente, algunos críticos norteamericanos quisieron ver). La mayoría de esos defectos se identificaban con los males endémicos que acompañan al subgénero desde, prácticamente, el mismo día en que vio la luz: su excesiva previsibilidad, su falta de originalidad, personajes planos, un guión repleto de trampas mil veces vistas... En definitiva, defectos que conocemos de sobras y que los acérrimos defensores del slasher nos esforzamos en obviar o pasar por alto para poder seguir disfrutando de uno de nuestros subgéneros favoritos.

Pese a todo, la balanza de "Cold Prey" acabó decantándose hacia el lado positivo, y la película se erigió, finalmente, como una experiencia disfrutable para todo aquel cuya paciencia y permisibilidad con el subgénero slasher y sus rígidos esquemas no estuvieran agotados.

Ahora nos llega "Cold Prey 2", cuya acción se sitúa a escasas horas de lo acontecido en "Cold Prey".
Jannicke, única superviviente del “asesino de la montaña”, es trasladada en estado de shock al hospital de un pueblo cercano. Tras prestar declaración ante el sheriff local, una partida de policias retorna al lugar de los hechos y rescata los cuerpos sin vida de sus amigos… y el del asesino. La pesadilla vuelve a empezar.

Probablemente todo aquel que conozca la saga de Halloween acaba de experimentar cierta sensación de déjà vú. Efectivamente, no tiene nada de innovador el planteamiento de la superviviente trasladada a un hospital para curar sus heridas, siendo nuevamente amenazada por la "inesperada" presencia del asesino al que todos daban por muerto.

"Halloween 2" (o "Sanguinario", como se la conoce en España), la excelente y reivindicable continuación del "Halloween" de John Carpenter, dirigida por Rick Rosenthal en 1981, contaba con un argumento –e incluso un desarrollo- muy parecido al de "Cold Prey 2" (un nuevo y sólido argumento para todos aquellos que quieran defenestrar el slasher noruego por su incapacidad de ofrecer nada que huela, lejanamente, a nuevo).

Por lo tanto está claro que la incipiente falta de originalidad de este"Cold Prey 2", puede suponer, para un gran número de aficionados, un escollo difícil de superar.
Para todos aquellos que lo logren, Mats Stenberg (director que sustituye a Roar Uthang, ahora en funciones de guionista) les tiene reservada una secuela o continuación de una impecable factura técnica y visual y, en muchos aspectos, claramente superior al original.

"Cold Prey 2" prescinde de la cansina historia de escarceos sexuales-amorosos entre jóvenes poco precavidos que sí lastraba los primeros treinta minutos de"Cold Prey". Prácticamente todos los personajes de "Cold Prey 2" (excepto un par de ellos que, rápidamente, se intuye cual será su final y en qué orden), gozan de una madurez poco habitual en este tipo de producciones.

La factura técnica y visual de "Cold Prey 2" sigue siendo impecable (nuevamente fabulosas, aunque más escasas, las panorámicas de las montañas noruegas).
El sentido del ritmo es excelente. Las cartas están sobre la mesa. Sabemos quién es la protagonista absoluta de la función –Jannicke- y quiénes, por lo tanto, no pasan de ser meras comparsas. Y esa es la razón por la que"Cold Prey 2" no necesita tomarse demasiado tiempo en presentar a los nuevos personajes. Lástima que una innecesaria y estéril investigación policial impida que la acción comience antes.

El "asesino de la montaña" sigue manteniendo el carisma que se labró en la primera parte, e incluso sabemos algún detalle más sobre sus orígenes (por cierto, el carácter casi sobrenatural de algunos de esos detalles sobre el origen del asesino, apestan, escandalosamente, a justificación barata para nuevas secuelas).

Las muertes, sin ser un prodigio de imaginación, cumplen perfectamente su cometido y gozan, además, de unas ajustadas dosis de suspense.

Ingrid Bolsø Berdal sigue estando magnífica dando vida a Janicke. Perdonad la insistencia. Ciertamente tengo debilidad tanto por la actriz cómo por el personaje. Pero es que no resulta nada habitual encontrarse con una guapa actriz protagonizando un slasher que logre sacar adelante su trabajo con la intensidad y la fuerza con las que lo consigue Ingrid Bolsø Berdal.

Por supuesto no es oro todo lo que reluce, y "Cold Prey 2" también tiene defectos que, al igual que su predecesora, debemos achacar a ciertos aspectos del guión. Por un lado una investigación policial de la que no obtenemos prácticamente ningún resultado. Por otro, un personaje –el del niño- del que podríamos prescindir sin que apenas notáramos su ausencia. Y, finalmente, ciertos clichés adyacentes al género que, por mucho que conozcamos o podamos prever, siguen siendo bastante molestos: escena onírica, el asesino que parece estar muerto pero que nadie se toma la molestia de comprobarlo….

En definitiva "Cold Prey 2" se presenta como un slasher de sabor clásico, con un espléndido acabado visual, con la intensidad, suspense y contundencia necesarias, con ciertas deficiencias en el guión, y que muy probablemente no decepcionará a todos aquellos a los que Cold Prey les pareció una propuesta interesante.
Para quienes consideren "Cold Prey" una innecesaria y prescindible vuelta de tuerca al slasher norteamericano, "Cold Prey 2" dudo que les otorgue argumentos para cambiar de opinión.

Cold Prey 2 ha logrados ser, en Noruega, el DVD de producción nacional con mayor cifra de ventas de la historia. Esto significa que no tardaremos demasiado en oír hablar de Cold Prey 3.

Lo mejor: que supere al original.

Lo peor: clichés en el guión muy propios del subgénero.

Red Mist (Freakdog)

Estos se merecen todo lo malo que les ocurra

Red Mist

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  • Título original: Red Mist (FreakDog)
  • Nacionalidad: Irlanda / USA | Año: 2008
  • Director: Paddy Breathnach
  • Guión: Spence Wright
  • Intérpretes: Andrew Lee Potts, Arielle Kebbel, Sarah Carter
  • Argumento: Un grupo de estudiantes de medicina son los responsables del coma profundo del joven conserje del hospital. Una droga experimental permitirá a la víctima poseer el cuerpo de otras personas para cumplir su venganza.

15 |100

Estrellas: 1

Red Mist Freakdog

El diretor irlandés Paddy Breathnach irrumpió en el género de terror, allá por el año 2007, con la película "Shrooms" (Cabeza de muerte), cuya interesante y original premisa que mezclaba el típico slasher con el consumo indiscriminado de setas alucinógenas, desembocaba en un producto totalmente fallido y decepcionante.
Curiosamente "Shrooms" disfrutó de un fugaz estreno en las salas de cine españolas, logrando que un par de aficionados despistados se dejaran el dinero en taquilla.

Parece ser que el desencanto por "Shrooms" no afectó a Breathnach de la misma manera que a los pacientes espectadores que, con no pocos esfuerzos, conseguimos llegar hasta los créditos finales de la película. El director irlandés vuelve con "Red Mist" (también conocida como FreakDog… todavía sigo sin saber cual es su título definitivo) a la senda del terror, y más concretamente a la del slasher protagonizado por un puñado de jovenzuelos sobradamente preparados para ser víctimas de la carnicería que se les avecina.

El punto de partida es arriesgado. Un grupo de jóvenes estudiantes de medicina deciden hacer uso de su ilimitada estupidez para dejar en coma a un conserje retrasado que tiene en su poder pruebas que podrían incriminarles en un turbio asunto de consumo de drogas. No hace falta ser muy avezado para imaginar que el conserje no quedará muy satisfecho con su actual estado de coma profundo, y hará cualquier cosa para llevar a cabo su merecida venganza (pocas veces he estado más del bando del asesino que en esta película).
Por supuesto, el riesgo al que hacía referencia no se refiere a la historia de ajuste de cuentas que sustenta la trama (es fácil acordarse de títulos como "Sé lo que hiciste el último verano"), sino a la manera en que el conserje ejecuta el castigo (teniendo en cuenta que continua en coma profundo). Una droga experimental provoca que el cerebro del “perro freak” (freakdog) emita unas ondas desconocidas que le permiten poseer el cuerpo de otras personas y culminar, así, su revancha.
Por lo tanto tenemos en "Red Mist" una clásica historia de venganza aderezada con una trama de posesiones extracorpóreas que gozan de una justificación pseudo-científica. Por mi parte nada que reprocharle al guión en este aspecto (cosas más extrañas habremos visto para justificar una posesión).
El problema es que este planteamiento inverosímil (pero soportable), en manos de un director de la torpeza de Paddy Breathnach, no da para demasiadas alegrías.

El desarrollo de "Red Mist" es un auténtico desastre. El primer problema es la acumulación de personajes. Media docena de estudiantes de medicina se ven envueltos en un terrible asunto que acaba con el desdichado conserje postrado y entubado en la cama de un hospital. Pero, de pronto, todos estos estudiantes desaparecen de la trama, sin más, dejando sola a la insulsa Catherine (en una de las peores interpretaciones que he visto en mucho tiempo a cargo de Arielle Kebbell) al frente del barco, empeñada en hacernos entender que se siente terriblemente culpable por lo ocurrido (algo que, en realidad, tampoco nos importa demasiado).
El resto de personajes se limita, entonces, a aparecer y desaparecer de la historia con la única excusa de ser los siguientes en el listado de víctimas. No sabemos nada más de ellos hasta que les toca el turno de morir. Por supuesto, el hecho de que vayan desapareciendo uno a uno, nos trae absolutamente sin cuidado.

La historia transcurre de forma monótona, sin tensión. No hay una sola secuencia que posea el suspense necesario para perturbar al espectador.
Durante prácticamente una hora de metraje acabamos hartos de ver al conserje tumbado en su cama del hospital y a la aburrida Catherine (por Dios, que mal está Arielle Kebbel. Su nivel de expresividad está a la altura del de Odette Yustman en la reciente “La Semilla del Mal”) flagelándose por ese sentimiento de culpa que tanto le preocupa.
De vez en cuando, esa rutina se rompe por la muerte de algún personaje del que ni siquiera nos acordamos porque hace demasiado tiempo que no sabemos nada de él.

Y llegados a este punto, las muertes son aceptables. Eficaces. Y fácilmente olvidables.

Pero lo peor está todavía por llegar. Los últimos treinta minutos de Red Mist no hacen otra cosa que confirmarnos la existencia de un guión escandalosamente mal construido y con más agujeros que un campo de golf.
Determinados giros del guión (en especial el que acaba con la protagonista en ropa interior –sic-) son de una absurdidad desesperante, de esos que te dejan con la firme convicción de que te están tomando el pelo.
La acumulación de errores, inexactitudes, sinsentidos, hechos inexplicables en el guión (incluso se carga, en un momento dado, toda esa parafernalia pseudo-científica de las posesiones que había construido con tanto esmero) acaban por afianzar las sensaciones que ya teníamos desde un principio (desde el preciso instante en que un ridículo flashback intenta ofrecernos un perfil psicológico del FreakDog nada más iniciarse la película): Red Mist es una mala película.

Lo mejor: Alguna muerte...

Lo peor: El guión.

Teeth

Poned a salvo vuestros penes...

Teeth

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  • Título original: Teeth
  • Nacionalidad: USA | Año: 2007
  • Director: Mitchell Lichtenstein
  • Guión: Mitchell Lichtenstein
  • Intérpretes: Jess Weixler, John Hensley
  • Argumento: Dawn, una adolescente que aboga por la castidad antes de llegar al matrimonio, verá cómo su vida cambia al descubrir el poder devorador de su vagina repleta de dientes.

65 |100

Estrellas: 4

Posters Teeth

Os propongo un juego de observación. Justo encima tenéis reproducidos tres posters que hacen referencia a la película "Teeth". El primero por la izquierda es un sensacional trabajo (sin duda el mejor de los tres) que finalmente fue censurado en los USA. El segundo bien podría transmitirnos la idea de que estamos ante una desenfrenada comedia juvenil con abundantes escenas de sexo ingenuo y festivo (al estilo de cualquier estúpida secuela de American Pie) y, finalmente, el tercer póster nos remite a una película más cercana al género de terror adolescente.

Ciertamente es complicado ubicar "Teeth" dentro de un género concreto (aunque personalmente creo que tampoco hay una necesidad perentoria de hacerlo…), razón por la que, posiblemente, una buena parte de su público no habrá podido evitar cierto desconcierto a la hora de asimilar lo que se les venía encima. Sobre todo aquellos que esperaban de Teeth una típica comedia juvenil alocada , zafia, gruesa y desvergonzada.

A mi me gustaría definirla como una sutil y moralmente confusa comedia juvenil de horror fálico. Intentaré explicarlo (hay que ver de qué manera me gusta complicarme la vida).

Mitchell Lichtenstein, director y guionista de "Teeth", nos presenta la historia de Dawn, una joven de fuertes convicciones católicas que le llevan a ser portavoz de una siniestra (y esta es una apreciación personal) campaña de abstinencia sexual por los colegios de la zona, y que descubre, tras su fallida primera experiencia con el sexo opuesto, el terrible secreto que guarda en el interior de su propio cuerpo.

Sin duda, el punto de partida es de esos que por su originalidad y el morbo que despierta, es capaz de despertar la curiosidad de un amplísimo abanico de potenciales espectadores. Y cuidado, cuando afirmo que Teeth es una apuesta original no estoy diciendo que sea innovadora. Pero creo que nombrar un par de títulos asiáticos semidesconocidos que tengan de protagonista a una chica con problemas similares a los de Dawn, es un ejercicio de innecesaria autocomplacencia que, seguramente, no tendrá ningún interés para todos aquellos que decidan acercarse a la película.

Lo que sorprende en un primer instante es el tratamiento reposado, tranquilo, contemplativo o, porqué no decirlo, lento (aunque acertado, en mi opinión), que Lichtenstein le otorga a la primera mitad de la película, en la que la presentación del personaje principal –la encantadora y angelical Dawn- y de todo el entorno de estricto conservadurismo que le rodea, supone una evidente crítica al puritanismo, al excesivo fervor religioso, y a la doble moral que siempre han caracterizado a la sociedad norteamericana en cuestiones de sexo.

Teeth no busca en ningún momento la carcajada sonora (aunque a un servidor le arrancara alguna que otra), sino que apuesta por lograr una sonrisa cómplice del espectador a medida que este vaya desgranando, poco a poco y sin demasiados sobresaltos –por el momento-, el contenido de denuncia social y el discurso moral algo equívoco que esconden sus imágenes.

Es una comedia en la que hay que prestar mucha atención a los detalles (y a esto me refería cuando hablaba de sutileza). Algunos de los diálogos que contiene la película son una auténtica delicia (ver en este sentido la clase sobre serpientes de cascabel), y detalles como el de las calles repletas de vallas publicitarias alusivas al sexo, o esos maravillosos eslogans que adornan las camisetas de la protagonista –y de sus amigos-, van calando y configurando, sin prisas, una inteligente y sarcástica propuesta menos blanca y más punzante de lo que, a priori, podríamos pensar.

También he afirmado que resulta “moralmente confusa”. Y así es. Lo que en principio parece un claro ataque frontal al puritanismo y a la represión sexual, finalmente deriva en una especie de defensa encubierta del amor sincero, puro y honesto cuando se da a entender que estos sentimientos son los únicos que pueden hacer frente y resistir, con ciertas garantías, a los envites del cruel asesino que habita en el interior de Dawn.
Por no hablar de la situación en que deja a la gran mayoría de ejemplares masculinos que hacen acto de presencia en la película (a excepción del padre). Todo espécimen masculino es susceptible de ser una auténtico cabronazo, violador, obsceno e indecente, cuya única finalidad es la de agredir con su pene a la casta e inocente Dawn. Se acabaron las sutilezas...
El castigo que les espera a todos ellos es ejemplar.

Y con el término "castigo" en mente, enlazo con la última parte de la definición de "Teeth": una película de "horror fálico". Es el momento de olvidarse de todos esos discursos morales y críticas encubiertas a las que hacía referencia (prescindiendo de todos ellos, la propuesta sigue siendo plenamente disfrutable), y prepararse para disfrutar de las sangrientas y dolorosas salvajadas cometidas por una Dawn convertida en la más dulce y vengativa de las castradoras, y dispuesta a poner en su sitio a todo ejemplar masculino que se le ponga por delante.

Llegados a este punto, Lichtenstein se destapa con una serie de escenas de lo más explícitas y bizarras, salpicadas con generosas dosis de gore (aunque sin exagerar), y que logran, con creces, su principal objetivo: que la totalidad del género masculino cierre sus piernas y emita un casi inaudible gemido (y no precisamente un gemido de placer. Especial atención la terrible y divertida escena protagonizada por un ginecólogo que, sin duda, tuvo mejores días en su consulta).

Cuando Dawn deja salir su ira, la cosa se pone realmente fea y dolorosa para todos aquellos que, en alguna ocasión, nos hemos sentido orgullosos de nuestro pene.

"Teeth" posiblemente sufra los problemas propios de un proyecto al que es muy complicado ubicar en un género específico. No es ni la típica comedia adolescente de horror, ni tampoco la orgía gore que quizás muchos esperaban.
En su lugar tenemos una película repleta de ironía, crítica, sexy (gracias al buen trabajo de la actriz protagonista), algo confusa en sus planteamientos de fondo, salvaje y sangrienta en la justa medida, y deliciosamente divertida. Una pequeña joya independiente a descubrir.

teeth

Lo mejor: Poder disfrutar, sin complejos, tanto de su carga crítica como de las diversas escenas de castración.

Lo peor: Ciertas deficiencias en el ritmo y en el guión, sobre todo en la primera mitad de la película.

Viernes 13 (2009)

El esperado regreso de Jason Voorhees

Viernes 13

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  • Título original: Friday the 13th
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Marcus Nispel
  • Guión: Damian Shannon, Mark Swift
  • Intérpretes: Jared Padalecki, Danielle Panabaker, Amanda Righetti
  • Argumento: Buscando a su hermana desaparecida, Clay se dirige a Crystal Lake. Allí conoce a un grupo de jóvenes dispuestos a pasar un excitante fin de semana. Nadie sospecha que el mítico Jason Voorhees es un tipo poco hospitalario dispuesto a consumar su venganza.

60 |100

Estrellas: 3

Viernes 13

Debo confesar que nunca me gustó el remake que Marcus Nispel hizo en 2003 de "La Matanza de Texas". Me pareció un virtuoso pero vacío ejercicio de estilo que traicionaba el espíritu salvaje, perturbador y transgresor del original de Tobe Hooper. Incluso me atrevería a decir (y llegados a este punto os rogaría que reprimierais cualquier impulso de acordaros de alguno de mis familiares más cercanos) que los primeros veinte minutos de la precuela dirigida por Jonathan Liebesman ("La Matanza de Texas: el orígen") en 2006, eran superiores al trabajo realizado por Nispel.

Con semejante panorama me dirigí el pasado viernes 13 de Febrero, cargando sobre mis espaldas toneladas de prejuicios, al estreno de la nueva secuela (sí, sí... secuela) de "Viernes 13", dirigida, nuevamente, por el director alemán.

Tras 97 minutos de película en los que nunca me sentí tentado de mirar el reloj (una muy buena señal), estoy en disposición de afirmar que todas mis reticencias iniciales eran erróneas. Marcus Nispel ha construido un slasher sólido, rocoso, de corte clásico, y que se beneficia de la excelencia visual y estética que el director alemán ya demostró en sus anteriores trabajos.

Nispel ha desmostrado ser, ante todo, un tipo inteligente. Su "Viernes 13 (2009)" no olvida ninguno de los ingredientes que definieron e hicieron grande a una saga que cuenta con más de 20 años de historia: muertes, sangre, sexo, desnudos, drogas, jóvenes víctimas cuyas reacciones desafían toda lógica e instinto de supervivencia, y un icónico Jason Voorhees que retorna más ágil, rápido y amenazador de lo que nos tenía acostumbrado.

Pero que nadie se lleve a engaño sobre la verdadera naturaleza del trabajo llevado a cabo por Nispel. "Viernes 13 (2009)" no es un remake. Un par de escenas que rememoran momentos de las tres primeras películas de la saga no justifican su condición de remake.
"Viernes 13 (2009)" no es más (ni menos) que una nueva secuela que se añade a las nueve anteriores con las que cuenta la película original de Cunningham (sin contar aquel delirante cross-over que le enfrentaba a otro mito de la talla de Freddy Krueger). Si alguien acude al cine esperando de este "Viernes 13 (2009)" algún atisbo de originalidad que vaya más allá de los esquemas rígidos que ha establecido la serie a lo largo de tantos años, saldrá terriblemente decepcionado. Añadir algo que huela remotamente a innovación en un género tan explotado y degradado como es el slasher, y en una de las series que pasa por ser la más longeva de la historia del cine de terror, se me antoja una empresa poco menos que imposible.

Pero, ¿es realmente un dato relevante que no estemos ante un auténtico remake y sí ante una nueva secuela que añadir a la larga lista? En absoluto. "Viernes 13 (2009)" acaba ofreciéndonos una de las mejores secuelas de la serie, con un empaque visual muy superior a todo lo que habíamos visto a hasta la fecha, una excelente ambientación (impresiona conocer el lugar en el que Jason Voorhees tiene instalado su campamento base), unos personajes dotados de cierto sentido del humor; y que no pierde de vista, en ningún momento, el verdadero y único objetivo que sustentaba al conjunto de la saga: entretener, divertir y aterrorizar, haciéndonos partícipes de las andanzas de uno de los asesinos más carismáticos de la historia del cine de terror y ofreciéndonos una sucesión de violentas, sangrientas y salvajes muertes (aunque, en este punto echo en falta una mayor imaginación e incluso algo más de intensidad en el diseño de las muertes. Hay muertes en el conjunto de la saga mucho más brutales y originales que las que vemos en la película de Marcus Nispel).

"Viernes 13 (2009)" no ofrece nada nuevo. No puedo ni tan siquiera considerarla un punto de inflexión en la serie. Tampoco entrará a formar parte con letras mayúsculas y doradas en la historia del género. Ni siquiera me atrevería a considerarla una gran película, pero ¿alguien es capaz de señalarme alguna entrega de la serie Viernes 13 que pueda realmente ser considerada como una gran película?.
El material de partida es el que es. No hay más. Y con ese (escaso) material de partida, Marcus Nispel ha logrado fabricar un slasher disfrutable y entretenido de principio a fin, que no traiciona el espíritu de la saga, y que posiblemente deje satisfechos a los fieles seguidores de la misma (entre los cuáles me encuentro).

Sólo se me plantea una duda (y a la vez una curiosidad). ¿Qué opinarán de este nuevo Viernes 13 esa nueva y joven generación de aficionados al cine de terror que han crecido viendo Saw, Hostel y los múltiples remakes norteamericanos de películas asiáticas, y que nunca han sentido la curiosidad o necesidad de acercarse a las películas de la saga original? Posiblemente carezcan de ese punto de nostalgia del que disfrutamos generaciones anteriores que crecimos con las matanzas de Crystal Lake, y siento mucha curiosidad por conocer el impacto que este nuevo Jason Voorhees pueda provocar sobre ellos.

Viernes 13

Lo mejor: su fuerza visual, la ambientación, un Jason aterrador y que acabe ofreciéndonos una de las mejores entregas de la serie.

Lo peor: algunas de las muertes son poco imaginativas y les falta garra.