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I am a Ghost

Atrapada en el tiempo

I am a ghost

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  • Título original: I am a Ghost
  • Nacionalidad: USA | Año: 2012
  • Director: H.P. Mendoza
  • Guión: H.P. Mendoza
  • Intérpretes: Jeannie Barroga, Rick Burkhardt, Anna Ishida
  • Argumento: Emily, un espíritu en apenas, frecuenta su casa todos los días preguntándose porqué no puede salir de ella.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

Im a ghost

Es un placer escribir reseñas como ésta. Y no porque la película en cuestión sea especialmente buena, porque no lo es, sino porque es realmente nueva, tanto en lo formal como en su argumento y eso, en un género como el fantástico que constantemente se repite y retroalimenta, la convierten en una pieza de visita necesaria para el aficionado… al margen de la posible insatisfacción que suponga su visionado.

Emily es un fantasma. Su existencia se ha transformado en una repetición constante de algunos de sus momentos finales que no han terminado de disolverse en la eternidad. Incapaz de vislumbrar su condición pero consciente a su vez, de algún modo, de la extrañeza de su “no vida”, Emily es un ser torturado y desamparado. Pero su incomunicación está comenzando a romperse gracias a la intervención de una médium, Sylvia, que desde nuestro tiempo trata de guiar a la joven hacia su siguiente plano espiritual. Sin verse, pero pudiendo dialogar entre ellas, tratarán de desentrañar el misterio del fallecimiento de Emily y el porqué su alma no ha podido transcender…

El joven director H.P. Mendoza dirige y escribe este cuento de fantasmas y lo hace de una manera tan original, fresca y personal que posiblemente deje insatisfechos a la mayor parte de su audiencia pero, a su vez, aplaudan y aprecien muchos de los aciertos, pues hay muchos, que contiene la película. Y lo mejor, envuelve su modernidad en un relato cargado de clasicismo tanto visual como argumental. Seguir leyendo…

Lo mejor: Sumamente fresca. Algunas escenas te despiertan de golpe y te dejan sin palabras. Posiblemente guste más pasado un tiempo de verla.

Lo peor: Muy limitada técnicamente y con unos primeros 45 minutos al borde del sopor.

Phasma Ex Machina

Twinkle Twinkle Little Star

Phasma Ex Machina

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  • Título original: Phasma Ex Machina
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Matt Osterman
  • Guión: Matt Osterman
  • Intérpretes: Sasha Andreev, Michelle Bergh, Lynette Biunno
  • Argumento: Cody todavía echa de menos a sus padres muertos en un accidente, pero ha construido una máquina capaz de romper la barrera entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

PEM ext

Primero voy hacer algo que la verdad no pensaba hacer pero después de pensarlo un poco me parece lo más correcto y es felicitar la labor de “Cortez The Killer” y su blog, por descubrir esas pequeñas joyas, invisibles en su mayoría por el ojo humano. Por suerte después de un año y pico de su estreno directo al mercado, por fin he podido ver “Phasma Ex Machina”; de la cual os recuerdo que “Cortez” le dio el quinto puesto en su ranking de “Las 10 mejores películas del 2011” (pero no nos olvidemos de lo esencial y es que es cine independiente, no comercial).

“Phasma Ex Machina” es una película muy especial, de esas que le recuerdan a uno el porqué de su amor a este grandioso género y el porqué de que este servidor haya decidido hacerle una reseña (a pesar de que lleva un año y pico de retraso). En mi opinión es de esos films que de verdad demuestran devoción por el género, es impresionante lo que se logra con cuatro duros y un guión en buenas condiciones (a pesar de las libertades que se toma con respecto a ciertos temas); pero lo gracioso del asunto es que la única recompensa que obtiene es un estreno limitado directo al mercado exclusivamente en su país de origen y un remake previsto para el 2013, cuya única intención es llevarse el merito obtenido por ésta (a eso le llamo yo un planazo). Seguir leyendo…

Lo mejor: su atmosfera y esos momentillos tan espeluznantes.

Lo peor: su presupuesto, su ritmo y que se trate de una producción que haya quedado en el más absoluto olvido.

407 Dark Flight

Aterriza como puedas III

407 Póster

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  • Título original: 407 Dark Flight 3D
  • Nacionalidad: Tailandia | Año: 2012
  • Director: Isara Nadee
  • Guión: Isara Nadee
  • Intérpretes: Unchalee Hassadeevichit, Peter Knight,Paramej Noiam
  • Argumento: El vuelo 407 está a punto de despegar. Su tripulación y pasajeros no saben que se trata de un avión restaurado tras un horrible accidente. Pronto los fantasmas de la pasada catástrofe se mostrarán al pasaje.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

407 ext

El vuelo está a punto de despegar. Ninguno de sus ocupantes imagina que se trata del mismo avión que hace años sufriese un misterioso accidente que acabase con toda la tripulación excepto una azafata. La misma que hoy sube al Boeing 407 con extrañas visiones preludiando el horror que les espera en las alturas, cuando los fantasmas que ocupan el avión se rebelen a los pasajeros. Un viaje solo de ida hacia la muerte, el horror, la locura… ¡y la caspa!

Todos sabemos que las interpretaciones orientales de cualquier concepto suelen ser sustancialmente diferentes a las interpretaciones occidentales. Algo que tan solo refleja las particularidades culturales de cada país y que a mi particularmente siempre me ha fascinado. Tengo muchos amigos cinéfilos que no pueden con una película cuando ésta viene protagonizada por personas de ojos rasgados, algunos incluso comentan jocosos que los orientales solo valen para realizar películas de “kung fu”. Ellos se lo pierden, es precisamente en esa interpretación tan personal la que gana el séptimo arte y nosotros, como espectadores, crecemos y aprendemos a disfrutar de otras ideas que expanden nuestra mente desde la comodidad de nuestro sofá o la sala de cine. Seguir leyendo…

Lo mejor: La histeria y desparrame colectivo que se respira continuamente.

Lo peor: Su duración, excesiva para un casponazo de estas características.

Detrás de las Paredes

Malos tiempos para ser espectro

Detrás Póster

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  • Título original: Dream House
  • Nacionalidad: USA | Año: 2011
  • Director: Alan Smithee y Jim Sheridan
  • Guión: David Loucka (¿?)
  • Intérpretes: Daniel Craig, Raquel Weisz, Naomi Watts
  • Argumento: Una familia se muda a una casa sin saber que ha sido el escenario de crímenes espeluznantes.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2/5

Detras ext

Hay películas cuyas circunstancias previas al lanzamiento son más interesantes que el resultado final. Detrás de las paredes es una de ellas.

El reputado director Jim Sheridan, responsable de Mi píe izquierdo (1989) o En el nombre del padre (1993), decidió sorprender con su nueva película y adentrarse en un género, el thriller psicológico, desconocido hasta entonces para él. Juntó a un trío protagonista de altura: Daniel Craig, Raquel Weisz y Naomi Watts. Se le confió un presupuesto de 50 millones de dólares, más elevado de lo habitual en este tipo de producciones. Todo estaba listo para convertirse en un éxito económico y artístico, y así fue anunciada durante un tiempo. Seguir leyendo…

Rift

Grietas por todas partes

Rift Póster

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  • Título original: Rift
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
  • Director: LazRael Lison
  • Guión: LazRael Lison
  • Intérpretes: Leslie Easterbrook, Richmond Arquette, Darcy Fowers
  • Argumento: Una estudiante de periodismo busca la noticia que la catapulte a la fama. Para ello se centra en el caso de unos estudiantes encontrados muertos en un edificio de apartamentos con una trágica historia de cultos satánicos.

39 |100

Estrellas: 2

Rift Grande

Jennifer es una recién diplomada en periodismo que ha encontrado lo que podría ser el caso de su vida. Hace diez años, seis estudiantes murieron en un edificio de apartamentos que la universidad alquilaba a estudiantes. Antes de dicho crimen sin resolver, en 1972, la enorme casa se cerró por la muerte en extrañas circunstancias de una chica. Un asesinato que algunos achacan a sectas satánicas. Jennifer penetra en la casa para descubrir poco a poco que dichos casos pueden tener una espectral conexión entre sí.

¡Qué confuso puede ser el cine de terror! Uno se sienta delante de la pantalla y espera ser atrapado por una historia escalofriante, pasar un buen/mal rato y alejarse hora y media de la realidad a base de sustos, sangre y mucha tensión. Entonces, el motor del proyector arranca con su misterioso sonido herrumbroso y vemos las palabras malditas: “basado en hechos reales”. Aquí nos inquietamos y nos retorcemos en nuestro asiento pero no debido a la impaciencia por ver que nos ha deparado LazRael Lison, director de exótico nombre que cuenta en su haber con la producción de Psych 9 – otro fallido intento de thriller sobrenatural -. No, se trata de pura inquietud ante la sensación de que estamos ante otro bodrio de dimensiones cósmicas. Siempre he bromeado con mis amigos sobre el hecho irrefutable de que al cine de terror nunca le ha sentado demasiado bien el dichoso cartelito de “basado en hechos reales”. Está bien, no es una afirmación 100% cierta, pero no me negaréis que, dentro del cine de bajo presupuesto, la dichosa coletilla suele esconder películas infumables. Si entramos además en el caso concreto que hoy nos ocupa, la situación se agrava particularmente: ¿una película de edificios encantados que intenta aprovecharse de una tragedia supuestamente acaecida en la realidad? Lo único positivo del invento es que sus responsables se hayan abstenido de utilizar “el falso metraje” como técnica para desarrollar la historia.

Rift intenta contarnos la típica historia del edificio con mala fama de una forma no lineal. Algo que me parece muy inteligente sobre el papel, pero que desgraciadamente, por falta de medios y talento, queda expuesto en pantalla con un nivel de confusión que derrumba cualquier interés por este proyecto independiente. Farragosa y lenta, le sobran varios minutos de una primera mitad que perfila a unos personajes que no necesitan presentación alguna.

Comenzamos la trama de una forma en parte atractiva: una estudiante de periodismo se mete de cabeza en un caso sin resolver que incluye una serie de asesinatos alrededor de un edificio, Town Creek, que se encuentra cerrado. Sin más preámbulos vamos viviendo la investigación de Jennifer (Darcy Fowers, Messengers 2) y a través de ella iremos viviendo varios flashbacks relacionados con los recortes, fotografías y entrevistas que nuestra protagonista ha realizado. Aquí encontramos el primer fallo: una falta de autenticidad flagrante. Se nos presenta a Jennifer dentro de un cuarto de revelado del edificio (no entiendo porque permanece ¡22 días! en dicho cuarto cuando no le aporta nada a su búsqueda) y sus divagaciones y elucubraciones toman forma física en pantalla presentándonos la historia. Una historia que, por otro lado, se ve venir en cada uno de sus pasos. Salvo cuando se insertan otros espacios temporales, que por lo desordenado de su exposición provocan mucho mareo y poco desarrollo real de la historia, pero algo de curiosidad (¿¡qué carajo pasa aquí!?)

Aun me parece más triste esta falta de energía a la hora de contar una historia, cuando el núcleo central de la misma tan solo es un grupo de jovencitos fumetas encerrados en un inmueble al acecho de una fuerza sobrenatural, cuyo origen tenemos más claro nosotros que el propio director. Porque incluso en un momento dado se atreve a coquetear con el slasher para despistarnos. ¡Ah, amigo LazRael! Se te ve venir de lejos. Poner a tus personajes a ver películas de terror malas demuestra lo barato de tus efectismos. Entonces, si con los ingredientes de toda la vida no consigues hacer una tortilla de patatas al menos redonda, es que eres muy torpe.

¿Quién es el testigo sin ojos? ¿Qué demonios le pasa al clásico “loco que avisa del peligro”? ¿Resucitan los cadáveres que el forense sodomiza? ¿La policía de aquella pequeña ciudad sabe hacer algo más que comer donuts? ¿Qué le sucede a la chica negra? ¿Puede ser alguien tan tonto como para usar un ascensor si no hay luz en el edificio? ¿Y que es de la mejor actriz, la pequeña perrita “Mimi”?

Una profusión de preguntas que a media película ya te tienen agotado. Por si fuera poco, la historia, incluso su desenlace, no tienen nada nuevo que ofrecer. No solo predecible si no además mal contada. Los pequeños fallos arguméntales, que en otras producciones modestas pueden hasta resultar encantadores, aquí toman un cariz patético por la pésima dirección de LazRael Lison. No me gusta despreciar el trabajo de un profesional, y menos de uno que está empezando, pero creo que falta seriedad y emoción en las distintas tomas que nos muestra del edificio. Adicionalmente, el acabado barato de la película (que con un presupuesto de un millón y medio de dólares se merecía mejores efectos especiales) restan eficacia a las tomas de los pasillos del edificio por donde corren los estudiantes acechados por fuerzas de ultratumba. Algún momento puede ser interesante porque la falta de luz dentro de un edificio semi abandonado ya crea la atmósfera perturbadora que buscamos en una cinta de este estilo. Pero no solo existen grietas en las desconchadas paredes de los apartamentos, como decía, las más evidentes las encontramos en el guión, incapaz de seguir orden o concierto alguno.

Al menos los actores no están todo lo mal que podríamos esperar de un elenco de segunda fila. Tal vez se deba a que los personajes son más comedidos de lo habitual. Los saltos temporales, el claro protagonismo que adquiere el edificio y lo oscuro de las tomas, ayudan a que los personajes queden en segundo plano y no se conviertan en el eje principal de Rift, a pesar de encontrar los mismos tópicos definiendo a unos personajes bastante planos. Probablemente un defecto de forma antes que la verdadera intencionalidad de su director, que en última instancia se pierde un poco a la hora de explicar la trama satanista de fondo.

Ya podéis ver que Rift es otra pérdida de tiempo pese a un par de detalles sugerentes: el edificio y el loable intento de narrativa fragmentada. No obstante, olvidaos de pasar miedo o al menos saltar de la silla. Ni siquiera los efectos sonoros, bastante desdibujados, consiguen realzar los escasos sustos que Lison traslada a la pantalla. Ha querido usar los mismos viejos trucos que Grave Encounters, por ejemplo, plasma con más pulso. Solo recomendable para noches insomnes y completistas masocas, como un servidor.

Tráiler

Lo mejor: Algunos tramos de la ambientación gracias a la escasa iluminación y tétrica atmósfera del "edificio encantado".

Lo peor: La confusa narrativa, intenta ser algo diferente solo siendo capaz de confundir y marear al espectador.

Marianne

¡Señoritooo, le llaman los fantamas de las suecas!

Marianne Póster

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  • Título original: Marianne
  • Nacionalidad: Suecia | Año: 2011
  • Director: Filip Tegstedt
  • Guión: Filip Tegstedt
  • Intérpretes: Thomas Hedengran, Peter Stormare, Tintin Anderzon
  • Argumento: Krister acaba de quedar viudo, al cargo de su rebelde hija de 18 años y de un pequeño bebé. Por las noches una figura femenina comienza a perturbar sus sueños. Los viejos espíritus nórdicos han entrado en la vida de Krister.

40 |100

Estrellas: 2

Marianne Grande

Krister, un profesor de secundaria, perdió a su mujer hace poco. A cargo de su pequeño bebé y su hija adolescente, intenta seguir adelante aunque se encuentra bastante solo y culpable. De repente, tras el funeral, las noches se llenan con un sonido inquietante y la presencia de una mujer que está quitándole la vitalidad a Krister. Nadie le cree, sus alumnos se burlan de él, su hija lo odia descaradamente… ¿Quién dijo que fuese fácil ser un hombre?

Ya sabía Gracita Morales de los peligros de las mujeres suecas. Lo que no quita para que el hombre sea un animal de instinto bien definido y siempre acabe olisqueando entre las aguas dulces de aquello que más peligro conlleva. Así, el protagonista de esta película de bajo presupuesto ve su vida sometida a los impulsos de su sexualidad mientras vive rodeado de mujeres a las que no consigue entender. Mujeres del norte, suecas de armas tomar que dinamitan su cordura y piden responsabilidades por el pecado de la masculinidad. ¡Sí, las mujeres despechadas pueden causar más desastres que Steve Urkel en una ferretería! Pero las naturales de Suecia traen consigo alo más: maldiciones y muerte.

Fría, distante y barata es lo primero que nos viene a la mente cuando abordamos Marianne. Un drama sobrenatural firmado por el debutante Filip Tegstedt, que dirige, escribe y produce su opera prima con un resultado aceptable pero carente de fuerza alguna más allá de su procedencia. Y es que como Suecia no se prodiga mucho en esto del terror, admitamos que Déjame Entrar ha sido una rara avis dentro del panorama terrorífico del norte de Europa, siempre se agradece que sus cineastas quieran acercar de una forma sólida tradiciones y leyendas capaces de transmitir un puñado de escalofríos.

Aquí los temblores vienen dados únicamente por ese frío del que os hablaba antes, una atmósfera gélida – tanto a nivel climatológico como emocional – que se ve reforzada por una fotografía azulada, destacando como lo mejor de la cinta junto a su ambientación musical – a pesar de que alguno de los cortes es demasiado “gothic blando” para mi gusto –. A nivel general destaca un acabado muy naturalista tanto en el tratamiento de la imagen como en la dirección, casi siempre con la cámara en mano, planos cortos/medios algo prolongados y una edición que aun siendo brusca a veces, ayuda a recrear ciertas sensaciones que acompañan al protagonista durante toda la trama – la separación entre los flashbacks y la narración moderna es casi imperceptible debido al montaje –. Para una producción barata es todo un logro ese tono directo que ayuda a sobrellevar como se puede un argumento bastante previsible y manido.

Entrando de lleno en la historia podemos ver que ofrece destellos del folclore local, merced a los conocimientos del novio de la hija del protagonista, siendo estos el motor de la faceta terrorífica de la cinta. Por lo visto, en Suecia cuando una mujer muere despechada, su espíritu sale de la tumba en busca de venganza, absorbiendo la fuerza y esencia del culpable de su desdicha. Lo que vendría a ser una “mare”, habitualmente pelirrojas y aficionadas a la ropa verde. La historia detrás de estos espectros es lo mejor argumentalmente hablando. Por lo demás, la historia nos sonará bastante, ni siquiera una sempiterna aureola de alienación sobre los desdibujados personajes consigue darle a una historia mil veces vista una perspectiva sugerente. De hecho, el principal misterio (que sería saber de donde ha salido el dichoso fantasma) muy pronto es fácilmente deducible, y casi infantilmente obvio. Además hay que explicitar que Marianne pertenece al género de terror solo por su horripilante póster (sí, es “demasiado” parecido al de Phenomena) y esas pinceladas sobrenaturales. Un servidor diría que se trata de un dramón con viudedades, problemas en el trabajo, hijos adolescentes rebeldes, incomprensión, infidelidades, tristeza… Toda una panoplia de conceptos que son el contenido primero y último de la hora y cuarenta minutos que Tegstedt nos ofrece con demasiada pausa. No es que fuese un tiempo inadecuado para el relato que se nos presenta, pero se vuelve algo tedioso en los últimos compases.

Precisamente, la duración se convierte en el primer escollo de Marianne. No entiendo porque alargar una historia que daba para sesenta minutos justos. Su director se empeña en darle una importancia a la hija del protagonista, Sandra, que no debería tener. No nos interesa su vida en común con un novio bastante lamentable, ni sus devaneos góticos, ni su trauma personal. Esto demuestra que Tegstedt saca el cuchillo y busca destripar el cadáver del drama, no le interesa girar alrededor de la “mare”, de hecho es que ni la vais a llegar a ver nunca.

Lo que en última instancia lleva a pensar si realmente se trata de una película de fantasmas o en realidad trata sobre familias desestructuradas. Además de darle un protagonismo excesivo a la hija gótica y rellenita, su director pasa por alto lo desagradable de dicho personaje. Creo que para una película que aboga por darle un tratamiento muy natural a la narración le sobran todos esos clichés sobre la vida del adolescente rebelde. Aunque quizás sea una época que me quede algo lejos y por eso no acabe de disfrutar esa parte del metraje (¡mi primer problema generacional invertido!). Pero el problema no es solo el personaje de la hija siniestra, el problema se potencia porque la interpretación de ese personaje, por una tal Sandra Larsson, deja mucho, mucho que desear. Bueno, tampoco es que deba tenerle mucha envidia al resto del elenco: son todos bastante malos, salvado a Thomas Hedengran (Frostbitten), el actor que da vida a Krister y que aun sabe defenderse delante de las cámaras.

En definitiva, una cinta que te permite pasar el rato divagando sobre esto y aquello del folclore sueco, así como acerca de la forma tan tranquila que tienen de rodar en aquel país. También resulta curiosa la constatación de que las relaciones humanas muy al norte son algo distante y cerradas. Cuesta mucho entender las reacciones de los personajes, por más que amen y respiren como en la vida real. Por otro lado, no recomiendo perder mucho tiempo con Marianne, desgraciadamente sus valores de producción no suponen ningún atractivo, está carente de sorpresa alguna y ni siquiera es que el elemento terrorífico sea reseñable. Insisto, ¿dónde está el terror? En las historias escritas hace más de un siglo por M.R. James vais a encontrar más fantasmagorías y escalofríos que en cien Mariannes juntas. Una obra básicamente intrascendente.

Tráiler

Lo mejor: La inclusión de mitos y leyendas suecos.

Lo peor: La hija de Krister, insoportable personaje adolescente interpretado por una insoportable actriz.

Apartment 143

Nuevos espíritus, viejas reglas

Apartment 143 Póster

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  • Título original: Apartment 143, Emergo
  • Nacionalidad: España | Año: 2011
  • Director: Carles Torrens
  • Guión: Rodrigo Cortés
  • Intérpretes: Kai Lennox, Laura Martuscelli, Gia Mantegna.
  • Argumento: Un hombre solicita los servicios de un grupo de investigación paranormal para esclarecer los extraños fenómenos que tienen lugar en su casa.

50 |100

Estrellas: 2

Apartment 143 Grande

La profesión del futuro, según el cine de terror, es la de investigador paranormal. De Insidous a Grave Encounters, está claro que llega un momento en la vida de todo hombre en que los necesita. En “Apartmen 143”, Alan (Kai Lennox) recurre a uno de estos grupos porque, desde la muerte de su mujer, no han cesado los fenómenos paranormales en su vivienda, un pequeño apartamento donde vive con su hijo Benny (Damian Roma) y su hija adolescente Cinthya (Laura Martuscelli).

Así, lo que podemos ver en “Apartament 143” son las cintas de este grupo de investigadores, probablemente una gran primera pega para todo el que sea reacio a las películas tipo found footage. Si esto es sólo una cuestión de presupuesto, si es porque sus responsables piensan que esta “manera” resulta más aterradora… da igual, sea cual sea el motivo, lo cierto es que el límite de saturación está próximo a alcanzarse a este respecto, y aunque aquí la justificación tiene sentido, documentar el trabajo de este grupo de investigadores, esto no impide tener que vencer la resistencia inicial ante otro producto cámara en mano.

Aunque hay que reconocerle a “Apartment 143” que se lo pone sencillo al espectador: el temible tramo inicial de este tipo de películas (ya casi subgénero) en el que hemos de ver entre veinte y treinta minutos de vida cotidiana de los protagonistas (sean los habitantes de la casa, sea el equipo investigador) para conocer a los personajes no existe. Va bastante directa al grano, aunque ello implique que las notas de descripción de caracteres, introducidas con bastante sabiduría en escenas de “acción”, sean bastante tópicas. Pese a ello, si tengo que elegir, prefiero esta opción: entre media hora coñazo y cuatro notas, me quedo con la segunda. Al final, en ambas los personajes suelen acabar resultando tópicos, pero la segunda es más entretenida.

De esta forma, casi desde el principio estamos inmersos en el claustrofóbico hogar de Alan, donde entre golpes y ruidos, el buen hombre intenta evitar el horror para su hijo pequeño y bregar con la difícil edad de Cinthya, que culpa a su padre de la muerte de su madre. “Apartment 143” mira más a los orígenes (“El Proyecto de la Bruja de Blair”, “Paranormal Activity”…) que a la evolución de este tipo de películas (“Grave Encounters” por la forma y el contenido o “Insidious”, sólo por el contenido). Estamos siempre en este lado, el de los vivos, y se busca un terror más cotidiano y “clásico” antes que el despliegue de efectos de la película de los Vicious Brothers o incursiones fantasiosas al otro lado como en la de James Wan. Como siempre, esto no resta potencia y fuerza a los golpes de efecto: si el terreno está bien acotado y definido, y la progresión va en aumento, la cosa funciona.

Sin embargo, el gran “pero” de “Apartment 143” viene de su argumento. Si bien “técnicamente”, a un nivel puramente teórico, en términos de construcción y progresión, el guión (escrito por Rodrigo Cortés) es muy decente, el contenido a un servidor le pareció más endeble. He echado de menos mayor argucia a la hora de ocultar la historia real que hay tras los fenómenos paranormales, o los motivos que provocan estos. Un par de momentos excesivamente reveladores en la primera mitad enseñan demasiado qué está pasando, de manera que, cuando llega el final y se destapa el pastel, lo que estás deseando es que ésa no sea la historia, sino que te hayan hecho creer una cosa para luego sorprenderte con otra muy distinta. Pero no es así. Y no se comprende muy bien cómo no el grupo de investigadores no se ha dado cuenta de las motivaciones reales de los miembros de la familia estando con ellos las veinticuatro horas del día.

A ello hay que sumar, aunque para mí es un error menor, un exceso de personajes. Para tratarse de un pequeño apartamento, hay en él seis personas siempre como mínimo. Los integrantes de la familia tienen entidad, pero el grupo de investigadores paranormales prácticamente no existe. Están allí para ayudar en las escenas de peligro y para ofrecer explicaciones. Sinceramente, pienso que con un solo investigador hubiera bastado y la película hubiera ganado en clima.

La cosecha española en lo que llevamos de año con respecto al género no es para nada desdeñable (Luces Rojas, [REC] 3, las comedias Extraterrestre y Promoción Fantasma…), pero si tenemos en cuenta que lo normal es que cada vez que se intenta hacer un cine de terror puro, sin más excusas, el resultado es algo parecido a XP3D, lo justo es decir que Apartment 143, aunque no esté entre las primeras, sí se encuentra bastante por encima de esta última. Éste es un buen camino a seguir, y de esto deberíamos darnos cuenta no sólo los fanáticos de este tipo de películas. Por el contrario, se parece demasiado a demasiados productos similares, cuenta con pocos elementos diferenciadores y corre el serio peligro de diluirse en un mar de cámaras en mano y fantasmas vengativos…

Tráiler

Lo mejor: Agilidad y buen pulso en dirección y parte del guión.

Lo peor: No tiene demasiada entidad.

23:59

El Pelotón de los Fantasmas

23:59 Póster

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  • Título original: 23 59
  • Nacionalidad: Singapur | Año: 2011
  • Director: Gilbert Chan
  • Guión: Gilbert Chan
  • Intérpretes: Tedd Chan, Stella Chung, Henley Hii
  • Argumento: Tras una guardia, dos soldados de una academia militar desencadenan una terrible venganza sobrenatural.

50 |100

Estrellas: 2

23:59 Grande

1983: En una isla de la remota Singapur encontramos una escuela militar que, al igual que otras, mantiene una fuerte tradición de cuentos de fantasmas para asustar a los estudiantes. Tal vez algunos de esos cuentos sean verdad. Las leyendas hablan de una médium que dio a luz una niña deforme poseída por los demonios con que su madre trataba. ¿Será cierto que durante una guardia dos soldados desencadenan por accidente una venganza sobrenatural capaz de poner en jaque a toda aquella institución militar? La espesa jungla de la isla guarda celosa los secretos del otro mundo y ningún ser vivo que se mezcle con ellos saldrá bien librado.

23:59 es la peor hora para morir, más si está embarazada, eres médium y justo posee tu feto un espíritu con la capacidad de controlar la voluntad de otras personas. Entre otras lindezas, todo esto nos enseña la película que hoy tenemos entre manos. Un auténtico festín de leyendas y tradiciones sobrenaturales que empalmaría a Iker Jiménez en breves segundos. Otra cosa muy diferente es que guste al aficionado al terror. Desde Singapur, una república independiente sita en una gran Isla rodeada de otras más pequeñas y justo bajo Malasia, nos llega su primera película de género – al menos en cuanto a un servidor sepa –. Y lo hace siguiendo los parámetros del estilo que puso de moda al cine de terror oriental, más en concreto el japonés con esa sabía mezcla de terror moderno y las viejas tradiciones de espíritus y fantasmas locales (Ringu, Dark Waters, Ju-On).

Aparte de su exótica procedencia, cuestión que creo aporta cierto valor por la siempre agradecida difusión de nuestro género entre países habituados a otras temáticas, poco se puede rescatar de esta 23:59. Su historia resulta eficaz en cuanto a que no se aleja ni un ápice de las decenas y decenas de películas orientales que han tratado el tema de los fantasmas y sus distintas venganzas o razones para asustar a los vivos. A lo sumo, tal vez sea destacable la ambientación militar por ofrecernos un marco ligeramente distinto a las habituales ciudades que han urbanizado los espectros. Ahora bien, tened en cuenta que se trata de un escenario militar, en absoluto bélico. Vamos, por estar lejos de cualquier guerra conocida – la trama transcurre en una academia militar no en una guerra – ni siquiera veréis disparar un arma; algo que tampoco es problemático puesto que la historia se centra en desgranar la clásica historia rural de niña maltratada con poderes psíquicos y a partir de ahí ya podéis sacar vuestras propias conclusiones.

Gilbert Chan escribe y dirige este thriller sobrenatural de bajo presupuesto que, como siempre cuando hablamos del Este, luce decente a nivel técnico con realmente muy poco dinero. Resulta curioso que una película como The Dead Want Women costase casi lo mismo y sus resultados sean tan patéticos. Si los costes de producción son tan ajustado en Singapur creo que los productores independientes deberían de plantearse la isla como algo más que una estupenda plataforma logística… y si no preguntarle a Joe D’amato.

Precisamente su introducción, sus primeros diez minutos, llegan a crear alguna expectativa gracias a las historias que cuenta un soldado a sus compañeros, y como van enlazándose mediante flashbacks logrados por los pelos. Digamos que la dirección de Chan sigue al dedillo, con sus propias limitaciones, el libro de estilo de una película de horror oriental. Tanto a nivel argumental como en el resto. Por ejemplo, la definición de personajes es lamentable, los pobres soldados son bastante planos y en dicha línea son interpretados. Obviamente, y dado lo poco que pueden sonar los nombres de los actores, no es algo que nos deba extrañar. También los sustos son bastante comedidos, este hecho no creo que sea achacable a la falta de experiencia de Chan. Como director tenía un par de películas más en el tintero, pero de una temática típica de su país: la comedia melodramática con mucho romance. Sin embargo, para ser la primera vez que rueda apariciones espectrales, ataques psíquicos y hasta posesiones, como ya os he dicho, la dosis de fantasmagoría no se queda corta, no lo hace mal, manteniendo el pulso y alcanzando una tensión funcional, nada más. Probablemente no ha llegado a ser más aterradora porque el presupuesto no daba para escenas, efectos o localizaciones espectaculares.

El principal problema de 23:59 es no ser capaz de mantener el interés del espectador a un nivel aceptable, solo por los pelos – y en mi caso, únicamente por un interés personal en los cuentos de fantasmas del pelaje que sean – logramos terminar de verla para saber cual es realmente el encantamiento que sufre la escuela militar y la isla donde se ubica. También cierta patina “occidentalizada” haga que su ritmo no sea demasiado lento, salvando lo que podría haber sido una hora y media de auténtico tedio. No obstante, se hace duro involucrarse con unos personajes tan tediosos y cuyas relaciones son harto previsibles, amén de verse adornadas puntualmente con la blandenguería oriental que tan bien conocemos. Un buen ejemplo de esto sería la relación que mantiene el principal protagonista, Jeremy, con su padre: un muestrario del drama más ñoño y flojo, que solo sirve para aportar una falsa dimensión humana a un cuento que necesita más mala uva.

Juega en su contra la gran cantidad de cintas con historias parecidas que nos ha ofrecido, pero con mucha mayor calidad, cualquier otro país vecino. Podríamos decir que el estilo que gasta se encuentra algo caduco en la actualidad y necesita de un revestimiento gráfico más interesante – y al menos alguna vuelta de tuerca inesperada –. Curiosamente es en los títulos de crédito iniciales, desarrollados a través de unas inquietantes ilustraciones en blanco y negro, donde todo lo bueno que ha tenido el cine de “fantasmas vengativos de pelo largo” es repasado someramente para demostrarnos durante el metraje que Chang no estaba en disposición de rodar una película potente.

En definitiva, solo apta para completistas de las apariciones sobrenaturales por abarcar un amplio rango de detalles paranormales – no sabía que los orientales también jugasen con ouijas –, o para aquellos que todavía no conozcan mucho de cómo se desarrolla este subgénero en Asia, cuyo principal atractivo siempre ha sido lo relativamente ordinario que es ver interactuando el plano espiritual con el físico. Ni siquiera ubicarla temporalmente a principios de los años ochenta parece tener relevancia alguna. Por otra parte, la curiosidad de su procedencia puede invitar a ver que maneras apunta Singapur en cuanto producción fantástica y terrorífica; a este respecto sí que merece la pena valorar 23:59 como un importante paso titubeante en el desarrollo de cine de género de calidad. Herramientas no le faltan a nuestros amigos de ojos rasgados, otra cosa es que sepan alejarse de una corriente comercial que ya no da los frutos deseados y requiere una revitalización urgente, o algo de humor en el peor de los casos. Una hora y media que aprueba de manera muy justa, cuyo espacio queda relegado a las tardes intrascendentes de domingo.

Lo mejor: Su arranque, con un compendio de leyendas de fantasmas locales bastante sugerente.

Lo peor: Personajes planos, dramatismo forzado, lentitud de desarrollo, historia simple, muy básica.