VOD

Has filtrado por categoría: Página de inicio | Survival

Perkins 14

El pequeño ejército de psicópatas de Perkins

Perkins 14

Ver ficha completa

  • Título original: Perkins 14
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Craig Singer
  • Guión: Lane Shadgett
  • Intérpretes: Patrick O'Kane, Shayla Beesley, Richard Brake
  • Argumento: Transcurridos diez años desde la desaparición de catorce niños en Stone Cove, el policia local Dwayne Hopper, padre de uno de los desaparecidos, cree tener en el calabozo al responsable de los secuestros: Robert Perkins.

59 |100

Estrellas: 3

La segunda sorpresa agradable tras "Autopsy", lo que no está nada mal teniendo en cuenta que acabo de alcanzar el ecuador del festival.

Perkins 14

After Dark HorrorFest posterNo me resisto a contaros, brevemente, la historia que hay detrás de "Perkins 14". After Dark, la compañía que hay tras la organización del After Dark HorrorFestival, tras la edición del 2008, decidió que era el momento idóneo para producir su propia película de terror que, por supuesto, figuraría en la selección del festival del 2009.

Para ello ideó una forma bastante original (y arriesgada) de afrontar la producción. Convocar un concurso a través de la web Massify.com, en el que un determinado número de argumentos/sinopsis competirían por hacerse con los favores de quiénes habitualmente visitan dicha página. La votación de los internautas dieron como vencedor al libreto de "Perkins 14", escrito por Jeremy Donaldson y que, finalmente, dirigiría Craig Singer.

Incluso el casting se decidió por votación popular teniendo en cuenta las audiciones que diferentes actores subieron a Massify.com con el objetivo de hacerse un hueco en la producción.

Una de las frases que promocionaban la película lo dejaba muy claro: “En esta ocasión, fans del horror, la sangre está en vuestras manos” (Por cierto, Perkins 14 ha sido la ganadora del Alter Dark HorrorFest 2009, algo que a mi, particularmente, no me interesa demasiado).

Una vez hecho el inciso pasemos directamente a la película. Deciros, en primer lugar, que no me extraña en absoluto que el argumento de Jeremy Donaldson consiguiera salir vencedor en las votaciones de Massify.com. Ciertamente, la base argumental de "Perkins 14" es uno de los aspectos más positivos de la película.

Diez años atrás, en la pequeña localidad de Stone Cove, catorce niños desaparecieron sin dejar rastro. Kyle, hijo del policia local Dwayne Hopper, era uno de ellos. La misma noche en que se cumple el décimo aniversario de la desaparición de Kyle, ingresa en el calabozo de la comisaria local Robert Perkins, acusado de saltarse un control policial. Dwayne Hopper no tardará en sospechar que Robert Perkins es el responsable de la desaparición de los catorce niños.

El arranque de "Perkins 14" es estupendo. Tanto la relación que se establece entre el policia Dwayne Hopper y Perkins, como la forma en la que Craig Singer escenifica el trauma y la culpabilidad vividos por un padre que ha perdido a su hijo (a través de unos acertadísimos flashbacks, un recurso cinematográfico utilizado de forma nefasta en tantas y tantas películas); contienen unas dosis de dramatismo y suspense muy poco habituales en una película de terror de bajo presupuesto.

Pero una vez agotada la base argumental, "Perkins 14" debe crecer, desarrollar su magnífica idea original y convertirse en una película de terror completa. Y aquí es dónde empiezan los problemas para "Perkins 14".

Vaya por delante que la película me ha gustado y que no tengo ningún inconveniente en recomendarla. Sin embargo, una vez finalizada su visión, tuve la incómoda sensación de haber perdido una extraordinaria oportunidad de estar ante una de las mejores películas de terror del año.

Da la impresión de que a Craig Singer le faltó tiempo, y sobre todo dinero, para construir la película que "Perkins 14" merecía ser.
Una vez liberado el batallón de Perkins asistimos al típico juego del gato y el ratón entre los adolescentes de muy dudosa naturaleza (es muy complicado aceptar que una simple droga convierta a unos muchachos encerrados en un sótanos durante más de diez años, en unas salvajes criaturas sedientas de sangre y dotadas de una fuerza, agilidad y, sobre todo, resistencia, prácticamente sobrehumanas), y la família del policia local Dwayne Hopper.
No se trata de que lo que estamos viendo sea malo, ni siquiera mediocre. En realidad los estallidos de violencia provocados por el batallón de Perkins nos ofrecen momentos espléndidos, como el episodio de la habitación del motel, de una intensidad, fuerza y rabia realmente destacables.

El problema real está en lo que no vemos. Un par de mensajes en la radio de la policia local nos avisan del caos que los adolescentes de Perkins están causando en Stone Cove. Debemos creer lo que dicen dichos mensajes. No nos queda otro remedio. No hay una sola imagen en "Perkins 14" que corrobore el hecho de que esa situación de caos incontrolable se está produciendo realmente. Por lo tanto, esa sensación de confusión y anarquía motivada por la aparición de los catorce de Perkins, nunca la tenemos; lo que, sin duda, va en decrimento de la historia.
Mostrar explícitamente la furia desatada de los adolescentes sin centrarse únicamente en el devenir de la familia del policia hubiera incrementado, sin duda, el nivel de salvajismo e intensidad de la película, lo cual no le hubiera ido nada mal.

Por otro lado, la parte final de la película (me trajo a la mente el clásico de Carpenter “Asalto a la comisaria número 13”), adolece de cierta confusión y abuso de luces parpadeantes en algunas de las escenas que nos muestran los ataques de los catorce de Perkins. Pese a ello son sobradamente efectivas y contundentes, con un nivel de gore más que aceptable (incluído un sentido homenaje a los zombis de Romero).

Me reitero, "Perkins 14" es una película absolutamente recomendable. Supongo que la opción más inteligente es olvidarnos de lo que pudo haber sido y no fue, y centrarnos en lo que finalmente tenemos a nuestro alcance: un película con un interesantísimo planteamiento inicial, un desarrollo algo fallido (con esa impresión de que a la película está incompleta, de que le falta algo por contar), y unas escenas de violencia efectivas y disfrutables. Una propuesta arriesgada dentro del panorama de las películas de terror de bajo presupuesto.

Lo mejor: el planteamiento inicial de la historia y muchos de los momentos violentos de la historia.

Lo peor: la sensación de que, potencialmente, la película podría haber dado mucho más de si.

Mum & Dad

Un nuevo concepto de disciplina familiar

Mum & Dad

Ver ficha completa

  • Título original: Un nuevo concepto de disciplina familiar
  • Nacionalidad: Gran Bretaña | Año: 2009
  • Director: Steven Sheil
  • Guión: Steven Sheil
  • Intérpretes: Perry Benson, Dido Miles, Olga Fedori
  • Argumento: Lena trabaja en el aeropuerto. Cuando pierte el último autobús que le llavaría a casa, Birdie, su nueva amiga, le invita a pasar la noche en casa de sus padres. Cuando las puertas de la casa se cierran, la pesadilla da comienzo.

65 |100

Estrellas: 4

Mum & Dad

¿Fundar todo un subgénero basándose únicamente en determinadas escenas de violencia y tortura indiscriminada practicadas sobre víctimas indefensas? Eso es lo que ha conseguido, a grandes rasgos, el torture-porn.
Cómo nuevo género de terror siempre me pareció que estaría muerto apenas iniciara su andadura. Con el díptico "Hostel" (me divertí muchísimo con la primera entrega, y me aburrí terriblemente con la segunda) de Eli Roth y la retahíla de absurdas secuelas de "Saw", el cupo empezaba a estar cubierto. Los productos con la etiqueta colgada de torture-porn que nos llegaban desde el ámbito de la serie B o independiente tampoco ayudaban a ser optimistas (Live Feed, See Jane Run). Y todo esto sin mencionar que el género de torturas no es un fenómeno que se haya inventado o que haya aparecido de la nada durante la última década. La tortura siempre ha existido –y existirá- como una manifestación más de lo que, genéricamente, conocemos como cine gore.

Por lo tanto, presentar "Mum & Dad" simplemente como una nueva muestra del torture-porn me parecería absurdo e injusto con todo lo que tiene por ofrecernos esta impresionante y sorprendente muestra de cine de terror independiente, escrita y dirigida por el debutante Steven Sheil.

Lena, una joven emigrante polaca que trabaja en el servicio de limpieza del aeropuerto londinense de Heathrow, entabla amistad con su compañera de trabajo Birdie y el hermano de esta última. Al perder el último autobús de la noche que le llevaría a casa, Lena acepta la invitación de Birdie de pasar la noche en casa de sus padres, situada muy cerca del mismo aeropuerto. Cuando las puertas de casa de mamá y papá se cierran, Lena empezará a descubrir un nuevo concepto de educación familiar.

Es complicado saber con certeza si la intención de Steven Sheil era ofrecernos una oscura, pero a la vez paródica –y hasta cierto punto divertida-, reflexión sobre el estilo de vida de una desestructurada familia de nivel medio-bajo, o si la pesadilla obscena, sucia, enfermiza, demente y pasada de vueltas que nos ofrecen las imágenes y diálogos de este "Mum & Dad", alcanza un nivel de surrealismo tal, que acaba siendo la única culpable de que una leve sonrisa helada, histérica y culpable se dibuje en nuestro rostro durante la mayor parte de su metraje.

Mantener a la familia unida es lo más importante, y mamá y papá lo saben. Para alcanzar dicha unidad no dudarán en aplicar los más estrictos, crueles, vejatorios y retorcidos métodos de férrea disciplina.

La pesadilla es mayúscula. Violencia, tortura, mutilación, abusos sexuales,… todo vale para hacerle entender a Lena que debe respetar los estrictos códigos de comportamiento (absolutamente inmorales y que incluyen, entre otras lindezas, la permisibilidad de relaciones incestuosas) marcados por su nueva família.

Lena está atrapada. Las constantes idas y venidas de aviones sobrevolando el hogar de mamá y papá son, a la vez, una cruel metáfora de libertad y salvación; y un clarísimo indicador de lo profunda y arraigada que está la pesadilla y lo lejos que se encuentra dicha libertad.
Su única oportunidad para escapar –y sobrevivir- pasa por adaptarse, por integrarse en el núcleo familiar, por ser una más. Y es en esos precisos momentos cuando Steven Sheil aprovecha la oportunidad de teñir el horror y la locura con un soterrado humor negro -negrísimo- que nos hace más soportable el incomodísimo nivel de perversidad.

La aparente normalidad y cotidianidad de un tranquilo desayuno familiar con papá leyendo el periódico y mamá preparando las tostadas, se rompe, súbitamente, con determinados detalles de exagerada y surrealista escabrosidad (uno de los comensales atado a la silla y amordazado, otro trasportando sospechosos paquetes hasta el patio…), logrando la película, en esos instantes, sus mejores registros.

La extraordinaria combinación de normalidad/horror arroja unos resultados excepcionales y tremendamente divertidos. Y en este mismo camino también cabe destacar la acertadísima lucha fraternal que se establece entre Birdie y la recién llegada Lena (ahora hermanastras), ambas dispuestas a cualquier cosa por alcanzar el afecto de mamá, lo cual se traduce, automáticamente, en el visto bueno de papá –toda una garantía de supervivencia-.

Desde el punto de vista técnico hay muy poco que reprocharle a "Mum & Dad". Siendo como es una película de bajo presupuesto, sabe resolver perfectamente todas sus limitaciones presupuestarias con una puesta en escena y fotografía más que aceptables y que logran transmitir esa sensación de pesadilla enfermiza, claustrofóbica y putrefacta que requiere la historia.

Mención especial para todos y cada uno de los actores.
Perry Benson, en el papel de papá, alcanza, gracias a su excelente labor interpretativa, unos níveles increíbles de perversión y locura. Su rol de típico y aburrido padre preocupado únicamente por traer un sueldo a casa y mantener a raya a sus hijos, contrasta perfectamente –y en ocasiones, de forma realmente cómica- con sus repentinos estallidos de violencia, sadismo y depravación sexual (no hay que perderse detalle de su presentación -¿un homenaje encubierto a “American Pie”? No, no lo creo-).

En definitiva, "Mum & Dad" vuelve a demostrarnos por enésima vez que debemos rebuscar en el panorama de la serie B y el cine de horror independiente para encontrar nuevas y originales propuestas.
"Mum & Dad" es una película incómoda, salvaje y enfermiza, con un contínuo caudal de violencia que desemboca en una bizarra y desatada celebración de la navidad, y cuyo final, sin asumir demasiados riesgos, resulta visualmente espectacular.

Lo mejor: que abra nuevos caminos inhóspitos al llamado torture porn.

Lo peor: los que esperen una orgía de vísceras y sangre (ultragore) quedarán decepcionados.

Rovdyr

Un survival al estilo Noruego

Rovdyr

Ver ficha completa

  • Título original: Rovdyr
  • Nacionalidad: Noruega | Año: 2008
  • Director: Patrik Syversen
  • Guión: Patrik Syversen y Nini Bull Robsahm
  • Intérpretes: Henriette Bruusgaard, Jørn Bjørn Fuller Gee, Kristofer Hivju
  • Argumento: Años 70. Cuatro amigos deciden pasar sus vacaciones acampando en plena naturaleza. Su apacible viaje se verá truncado por el salvaje asalto de una banda de cazadores furtivos. La cacería ha comenzado...

25 |100

Estrellas: 2

Algo se mueve en Noruega.
Tras la estimable incursión en el slasher de corte clásico que supuso "Cold Prey" (de la que esperamos nuevas noticias sobre su secuela "Cold Prey 2"), y el anuncio de la que promete ser una de las apuestas más delirantes del presente año, "Dead Snow"; asistimos ahora al intento del debutante director nórdico Patrik Syversen por lograr sacar adelante su particular versión del survival horror norteamericano con marcadas influencias setenteras.

La textura sucia, granulosa y feista de este "Rovdyr" (de los pocos aciertos del film), nos remiten estéticamente –que no en resultados finales-, a obras cumbres del horror de la década de los 70, tales como “La Matanza de Texas” o “Las Colinas tienen Ojos”.

Rovdyr

El inicio titubeante de "Rovdyr" pretende, sin lograrlo, que empaticemos con las distintas personalidades de los protagonistas de la pesadilla, con el objetivo de que entendamos algunas de las decisiones –moralmente cuestionables- que tomarán cada uno de ellos más adelante.
Se agradece el esfuerzo. Pero, realmente, los protagonistas no acaban de alcanzar, en ningún momento, la envergadura necesaria para que podamos sentirnos identificados con ninguno de ellos ni con lo que les sucede. Pese a los esfuerzos del guión durante el inicio del film, los personajes nunca superan el estatus de simple carnaza, destinada a adornar las múltiples escenas de violencia y muerte que salpican la historia.

Tras el inicio –renqueante, pero soportable-, la escena que marca un punto de inflexión en la trama: el primer asalto de los cazadores sobre los desdichados excursionistas. Una magnífica escena que define, a la vez, lo mejor y lo peor de una película como "Rovdyr".

Por un lado, la mencionada escena es una fría, dura, salvaje y directa explosión de violencia, perfectamente planteada y desarrollada; y con absoluta capacidad para incomodar al espectador más curtido. Una fabulosa carta de presentación.

Por otro lado, la misma escena supone el punto álgido de "Rovdyr". A partir de aquí, la película deviene un típico survival que, bajo la variante de cacería humana, nos ofrece una colección de situaciones más o menos tensas, con generosas dosis de sangre y gore, pero definitivamente muy inferiores –en cuanto a su potencial para impactar- a la escena que da inicio a las hostilidades.

Con el transcurso de los minutos, las altas expectativas creadas por la citada escena del primer asalto se van diluyendo y, siendo testigos de un inacabable persecución del gato y el ratón, acabamos teniendo la percepción de que todo lo que es capaz de ofrecernos "Rovdyr" resulta lento, monótono, reiterativo y, lo peor de todo, tremendamente aburrido (lo cual, teniendo en cuenta que la película apenas llega a los 80 minutos de metraje, es un pecado capital).

Además, el guión posee un enorme arsenal de agujeros que impiden, pese a que nos esforcemos en ello, pasarlos por alto y dedicarnos únicamente a disfrutar del espectáculo: cazadores –de los que no sabemos absolutamente NADA- que no aprovechan sus clarísimas oportunidades para acabar con sus víctimas, la protagonista principal que siempre tiene –casualmente- a su alcance un arma (cuchillo, escopeta, arco…) con el que hacer frente a sus perseguidores, o un personaje que aparece durante apenas diez minutos, no tiene una sola línea de guión y cuya única justificación parece ser incrementar el número de muertes de la película.

Una decepción de la que únicamente podemos aprovechar su estética y un par de escenas violentas. Insuficiente…

Lo mejor: Su ajustada duración, su estética setentera y alguna escena gore

Lo peor: Acaba aburriendo al personal

Donkey Punch

Sexo, drogas y muerte en alta mar

Donkey Punch

Ver ficha completa

  • Título original: Donkey Punch
  • Nacionalidad: Reino Unido | Año: 2008
  • Director: Oliver Blackburn
  • Guión: Oliver Blackburn y David Bloom
  • Intérpretes: Jaime Winstone, Julian Morris, Nichola Burley
  • Argumento: Tres chicas y cuatro chicos deciden pasar una jornada de sexo y drogas en un yate de lujo. La pesadilla comenzará cuando una de las chicas muera por accidente a consecuencia de una brutal prácitca sexual. Todos harán lo posible por sobrevivir.

62 |100

Estrellas: 4

“Donkey Punch” (o “golpe del burro”) es el nombre de una nefasta práctica sexual consistente en que el hombre golpee de forma seca y leve a su pareja en la parte posterior del cuello (en la nuca) para que ésta experimente un instintivo acto de contracción de su ano o vagina justo en el momento de la eyaculación, logrando –por estrangulamiento- un aumento de la sensación de placer por parte de quien ejecuta el golpe.

Combinar semejante estupidez (me niego a nombrarla de nuevo “práctica sexual”) con una orgía en alta mar, y sumarle generosas cantidades de drogas y alcohol; no puede desembocar en otra cosa que no sea la sangrienta tragedia en la que se ven involucrados los siete jóvenes de hormonas revolucionadas (cuatro chicos y tres chicas) protagonistas de la ópera prima del director británico Olly Blackburn.

El funesto golpe en cuestión acabará, de forma involuntaria, con la vida de una de las chicas. La desgracia queda registrada en una cinta de video digital que pasará a ser, por razones muy distintas, el objeto de deseo de todos los implicados.

Donkey Punch

Tras un pausado inicio en el que “Donkey Punch” dibuja un escenario de alcohol, drogas y sexo a bordo de un lujoso yate, la muerte de la chica será el detonante de una tensa e insostenible situación que pondrá a prueba la resistencia y las convicciones morales de cada uno de los protagonistas.

“Donkey Punch” pertenece a un género de películas que, particularmente, siempre me ha atraído. El de esas películas que juegan a colocar en una situación extrema a un grupo de personas, más o menos normales (ningunos de los protagonistas de “Donkey Punch” tiene, a priori, el perfil de un psicópata o un asesino, aunque algunos acaben comportándose como tales), sometidos a una presión insoportable; para que el espectador pueda contemplar hasta dónde son capaces de llegar y lo que son capaces de hacer cada uno de ellos –y sin excepción- en aras a garantizar su propia integridad y seguridad.

Bajo esta premisa hay varios puntos destacables en la propuesta de Olly Blackburn.
Por un lado la magnífica descripción de los personajes. Trabajar con un grupo de jóvenes obsesionados por la diversión sin límites y el sexo sin control, supone un gran riesgo de caer en los tópicos del personaje descerebrado, plano y sin personalidad propia (algo que acostumbra a ocurrir en las películas norteamericanas de género). Sin embargo, en “Donkey Punch” nos encontramos con unos personajes ricos en matices (cuando el muchacho que da la impresión de ser el más peligroso de todos sufre una grave herida, su única obsesión es la de poder llamar a su hermana), que actúan de forma bastante coherente y lógica ante situaciones de extrema gravedad (salvo excepciones, como la de la chica que decide poner fin a su vida de forma absurda y sin sentido); y unas protagonistas femeninas fuertes que, lejos de estar condenadas a sufrir las consecuencias de todo lo que está ocurriendo en el yate, no dudan en usar la violencia y la brutalidad en su propio beneficio, hasta límites en los que uno acaba dudando sobre quiénes son las auténticas víctimas y quiénes los verdugos.
Todo ello secundado por unas gratificantes actuaciones de todos los actores que intervienen en la película y, en especial, del elenco femenino.

Otro punto a destacar es el tratamiento del sexo durante la primera parte del film. Cabía esperar, por parte de Blackburn, una puesta en escena que realzara los aspectos más escabrosos y morbosos de la orgía que desencadena toda la posterior tragedia. Sin embargo, el director se decanta por un desarrollo mucho más realista y cercano, sin necesidad de cargar las tintas ni la pretensión de acabar siendo la escena más sexy/truculenta del año. De forma que todo transcurre dentro de la normalidad de la situación. Sin estridencias. Lentamente, tomándose todo el tiempo que sea necesario. Sexo crudo, sin añadiduras. Y todo ello contribuye, finalmente, a un impacto mayor de toda la escena y, en concreto, del momento en que se produce el fatal golpe al que hace referencia el título de la película.

También hay ciertos aspectos en la violencia mostrada en la película que merecen destacarse. “Donkey Punch” juega la baza de la violencia realista, sin demasiados adornos. Las muertes son como rápidos y rotundos puñetazos directos al estómago. Sin demasiadas concesiones a la sangre y al espectáculo gratuito.
Supongo que para los adictos al gore, la contención con la que se muestran los momentos de explícita violencia les sabrá a muy poco. Posiblemente tan solo una de las últimas muertes (la más original), en la que una de las chicas utiliza una parte importante de la embarcación como arma, acabe colmando sus expectativas.

Sin embargo, y pese a todos los valores al alza en el debut de Blackburn, “Donkey Punch” no acaba siendo todo lo satisfactoria que debería haber sido.
También hay aspectos que juegan en su contra.
El más grave de todos, un ritmo excesivamente lento y cansino. Una vez producida la muerte de la chica, Blackburn se toma demasiado tiempo en construir los diferentes focos de tensión entre los protagonistas. En ocasiones se acaba teniendo la sensación de que no ocurre nada, de que la trama no avanza y lo único que hacemos es dar vueltas y más vueltas sobre una misma y reiterativa situación.

Lo lógico era pensar que tras el accidente de la chica, la historia daría un giro radical y se dirigiría hacia una vorágine de violencia y situaciones límite. Sin descanso. Sin tregua.
Pero nada más lejos de la realidad. Tras su muerte, la película, por momentos, se hace más lenta, más pausada; hasta provocar una cierta sensación de desgana y desánimo en el espectador.

Por suerte, finalmente la historia, aunque sea a trompicones, acaba por despegar; dejándonos un film serio, bien construido, por momentos atractivo y potente, que se hace merecedor de una seria recomendación pese a ciertos defectos que repercuten de forma negativa en el resultado final.

Lo mejor: Altas dosis de tensión, violencia y sexo.

Lo peor: En ocasiones es demasiado lenta.

Camino Sangriento

Hagamos una secuela más salvaje y más gore.

Camino Sangriento

Ver ficha completa

  • Título original: Wrong Turn 2 (Dead End)
  • Nacionalidad: Canadá/USA | Año: 2007
  • Director: Joe Lynch
  • Guión: Turi Meyer y Al Septien
  • Intérpretes: Crystal Lowe, Erica Leerhsen, Henry Rollins y Texas Battle
  • Argumento: Los protagonistas del reality show "The Ultimate Survivalist” son abandonados a su suerte en un tenebroso bosque en el que descubriran que el juego de supervivencia al que se enfrentan es más real de lo que en un principio imaginaban.

60 |100

Estrellas: 3

Ésta es otra de esas prácticas a las que nuestros amigos norteamericanos nos tienen ya acostumbrados: realizar secuelas, directas al mercado DVD, de películas de terror que tuvieron una digna recepción en las salas de cine.

No tengo nada en contra de ello. Todo lo contrario. Hace tiempo que he aceptado el hecho –o mejor sería hablar de resignación- de que el mercado casero es la única opción para disfrutar del mejor cine de género.

"Camino Sangriento" es la continuación de "Km 666. Desvío al infierno" (Wrong Turn, 2003). Pero si no lo fuera, tampoco pasaría nada. Poco tienen que ver las dos producciones, excepto una mínima excusa argumental –la del grupo de personas acechadas por una familia de caníbales- que bien podría valer para otras cien películas similares a éstas.

"Camino Sangriento" es una película de serie B en toda regla. Quizás su predecesora también lo fuera, pero lo disimulaba mejor.

Camino Sangriento

Como claro exponente de la serie B norteamericana, "Camino Sangriento" disfruta de todas las virtudes de este tipo de películas: una ambientación aceptable, unas muertes imaginativas y muy bien resueltas (en este punto, Camino Sangriento cumple a la perfección, con una de las mejores muertes –justo al principio de la película- que he visto en los último tiempos), una generosa ración de gore salvaje repartida por todo el metraje, y una capacidad rocosa de ofrecer entretenimiento y diversión desde el primer minuto de metraje.

Por supuesto también adolece de los defectos comunes a este tipo de producciones. Me estoy refiriendo a los personajes arquetípicos y terriblemente estúpidos cuya única razón de existir es convertirse en potenciales víctimas, las pésimas actuaciones de todos y cada uno de los actores, la limitada calidad visual de sus imágenes (se hecha en falta un director de fotografía con aptitudes y que supiera dotar a todo el conjunto de una atmósfera más perturbadora), los ridículos diálogos o que sea tan y tan predecible.

En cualquier caso, si buscas un survival con una buena dosis de sangre y gore, con notables muertes –por encima de la media-, unos asesinos realmente salvajes y brutales, y todo ello servido con un enorme potencial de entretenimiento y disfrute; no lo dudes, Camino Sangriento puede ser tu película.

Lo mejor: La salvaje secuencia inicial, en la que una concursante se encuentra con uno de los <em>"hospitalarios"</em> habitantes del bosque.

Lo peor: No aporta nada nuevo.