Estás aquí: Página de inicio » Críticas » Keep Watching

Keep Watching

No sé que me pasa últimamente...

Keep Watching Reseña

Ver ficha completa

  • Título original: Keep Watching
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: Sean Carter
  • Guión: Joseph Dembner
  • Intérpretes: Bella Thorne, Chandler Riggs, Jared Abrahamson
  • Argumento: Una familia es acosada en su hogar por un grupo de enmascarados obsesionados con grabar a sus víctimas.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

 photo KW_Interior_zps8gdxriwx.jpg

En el cine de terror solemos vivir al filo de la suspensión de la credibilidad. ¿Vampiros, zombis, fantasmas? Hay muchas personas en la vida real que se merecen tales adjetivos, pero ninguno que pueda sobrevivir bebiendo sangre, haya vuelto de la tumba o pueda atravesar paredes. Sin embargo, entroncando con la fantasía, como consumidores sublimamos una parte importante de nuestra racionalidad cuando nos sentamos a disfrutar de otra nueva cinta de terror sobrenatural. ¿Qué ocurre cuando el elemento fantástico desaparece del género? Más allá del thriller existe una pujante industria que se alimenta de psicópatas, invasiones del hogar, purgas gubernamentales y otras lindezas. Hablamos de largometrajes enraizados en el día a día de nuestra sociedad como excusa para las emociones fuertes y sustos de feria, proyectos donde la lógica del relato se convierte en un concepto más delicado si cabe. Podemos asumir que un nihilista moribundo prepare una red de juegos macabros para castigar a sus odiados convecinos, pero nos cuesta aceptar que dicho personaje extienda sus trampas con un ingenio e inteligencia todavía no descubiertos en la raza humana. El equilibrio entre ficción y realismo no suele ser el punto fuerte de las obras que asoman su morro por Almas Oscuras.

Este sería el primer gran problema de “Keep Watching”, uniéndose tanto a unas actuaciones grises como a un uso gratuitamente efectista del sonido y la música. Nos enfrentamos a un argumento de simpleza preescolar cuya explicación no podría ser más rocambolesca y anti climática. Con la excusa de mostrar al universo el clásico “home invasión”, ni siquiera evitando los amaneramientos modernos como el uso de máscaras grotescas por parte de los villanos invasores, el formato elegido para la ocasión es el de “found footage”, más bien la retransmisión en directo por parte de los acosadores de sus fechorías y maldades. Obviamente subgénero y estilo visual están tratados con la menor profundidad posible, evitando caer en dificultades que superasen a un equipo novato; tanto el director, Sean Carter, como el guionista, Joseph Dembner, son debutantes muy, muy verdes.

Jamie es una adolescente que no soporta a su madrastra, a veces podría incluso matarla. Sin embargo aguanta con estoicismo la felicidad de su padre con otra mujer, tras el fallecimiento de mamá este segundo matrimonio es lo único que lo ha sacado de la tristeza. Concentrada en la prueba de maternidad que dirá si Jamie sufre un embarazo no deseado, nuestra joven heroína no se apercibe de los hombres que han entrado en su casa decididos a provocar una masacre. No sin antes sacar provecho de las decenas de cámaras que han ocultado por toda la casa. Ni su padre, ni su hermano pequeño ni su madrastra podrán hacer nada frente a la invasión, le queda a Jamie reunir arrestos para enfrentarse al desafío de la noche: matar o morir, no habrá perdedores vivos en este juego.

Pantalla sobre pantalla, y sobre pantalla una. Una miríada de ojos electrónicos que marcan mediante un depurado montaje el tic tac de los minutos hasta que por fin la invasión se produce en la casa. Las presentaciones son odiosas pero necesarias, en el caso de “Keep Watching” aportan menos que de costumbre, sabiendo que los personajes pertenecen al rebaño del trazo fino, hormigas que no serán aplastadas como nos gustaría, pues lejos estamos del típico slasher. Con los escasos datos suministrados en la misma sinopsis tendremos que tirar hasta que empiezan los clásicos “corre que te pillo” enclaustrados entre cuarenta metros cuadrados. A pesar de que no adolezcan de la típica confusión del “found footage” tradicional, tampoco es que aporten mucho visualmente al subgénero: gente gritando y sombras fugaces persiguiéndolos.

El resultado es tan prosaico e intrascendente como la cosecha de cine de género que nos está brindado este arranque de año. Un largometraje cuya duración se sufre y cuya narración aburre, una producción de presupuesto ajustado que tampoco sabe sacar provecho de la profusión de cámaras ocultas que utiliza para su grabación, yo diría que superando la centena. Rodaje que, por cierto, en los momentos más delicados cae en esa irracionalidad que saca de contexto al espectador, tanto por enfoques imposibles como por una edición digna de un gran estudio, no de un grupo de criminales con ganas de fama. Pero lo peor radica en la apuesta de su guión por jugárselo todo a una carta: la razón por la que una familia normal y corriente está siendo atacada en su propio hogar. Píldora argumental tan forzada que no podríais sacarla del culo donde está engarzada ni con un desatascador.

Los dos últimos minutos, previos a otro final abrupto de esos que demuestran la incapacidad de un guionista por cerrar elegantemente su propia historia, arrojan una explicación de la trama que haría sonrojar de vergüenza ajena al mismo Valero Lazarov. Un capítulo de “Goles son amores” tenía más giros de tuerca que “Keep Watching”, por no hablar del pánico que el rostro arrugado y sonriente de Manolo Escobar puede llegar a provocar, mucho mayor que el generado por los tres gilipollas que acosan a la familia de Bella Thorne. Si otra de las grandes apuestas de la película era la crueldad y virulencia de sus villanos podemos darnos por apañados: la cosa apenas supera por los pelos la calificación “para todos los públicos”. Levedad basada en el deseo de estos asaltantes por ver participar a sus víctimas en una lucha que no es tal, por ello les facilitan armas con las que defenderse, en otro de esos detalles que rompen la credibilidad del relato.

Son tres películas en poco tiempo las que han pasado por mis manos con Bella Thorne como participante, ninguna ha sido gran cosa, a excepción de “The Babysitter”, que en el terreno lúdico bien vale la hora y media que dura. ¿Pero estamos ante el despertar de una prometedora carrera dentro del cine de terror? Lo dudo muchísimo, y no por el pasado de la actriz dentro del universo de la televisión infantil, más bien por la escasa calidad de sus interpretaciones, que se basan en sacar partido de un cuerpo joven y hermoso como sólo Estados Unidos podría fabricar. Y eso no dura siempre.
De todos modos, los siguientes proyectos de la intérprete incluyen unos cuantos thrillers, cuyo rango oscila desde la ciencia ficción romántica a ambientaciones pos tapocalípticas románticas, veremos si su carrera se vuelve a cruzar con nuestros bajos instintos.
Con respecto a sus compañeros de reparto no podemos decir mucho, no son rostros especialmente conocidos, y su presencia responde a la necesidad de colocar palmeros junto a la Thorne, el reclamo principal para lúbricos alquileres digitales de medianoche.

¿Más allá de esta triste escena nocturna en calzoncillos? Nada.

Imágenes de la película

 photo KW_1_zps4ym6qc6h.jpg

 photo KW_2_zpsb3hlasr0.jpg

 photo KW_3_zpsoxfddjcm.jpg

Lo mejor: Muy bien editada y montada, por muy falsa que parezca.

Lo peor: Prosaica, predecible y tópica.

Vuestros comentarios

1. feb 4, 18:32 | Draghann

Que una película de este estilo tenga una falta total de tensión, que no te importe lo más mínimo que se carguen a los protagonistas y que veas venir los “giros” del guión tres cuartos de hora antes, dice mucho y malo del trabajo del director y el guionista…

Un saludo!

2. feb 5, 07:43 | matias

la vi hace un par de semanitas nada mas y ni me acuerdo de nada de la misma. miren si sera interesante lo que pasa…
el final es una ridiculez que te hace odiarte a vos mismo por haber pensado que esta “cosa” (me niego a llamar pelicula a esto) podria haber estado buena (si, como no)
me gustan los “found footage” (esa fue la primera razon, creo, por la que vi esto) y los seguire viendo a pesar de ser mayormente una M mayuscula (ustedes me entienden)

3. feb 6, 18:18 | Nuska

Vaya, pues por tus comentarios ni siquiera me voy a dignar a verla.
Gracias por la no-recomendación!! Así no perdemos tiempo!!

4. feb 7, 01:08 | Omar

Hola!
El primer minuto amenaza con algo interesante, pero luego te vas dando cuenta hacia donde van los tiros, y es que la irracionalidad se hace presente desde que inician nuestros detestables personajes principales a cuadro: “de donde coños sacaron tantas cámaras??!, hay cámaras hasta en las cucharas y nadie las nota?”

Son capaces de jaquear computadoras quien sabe como, de predecir los movimientos de los personajes quien sabe como y de intercontectar un asombroso circuito cerrado vaya a saber como.

No hay violencia, no hay historia, no hay propuesta. Un tontorron thriller adolescente que quizás pueda gustar a mi sobrino de 11 años
1.5/5

5. feb 9, 06:14 | Juan Eduardo Bendeck Cordero

Buenas noches, Bob.
Pues un caso más que comprueba la esclavitud a las pantallas. Aunque creo que es bastante consciente. A veces hay que apagar la laptop, el Ipad y el televisor y cerrar los ojos un poquito.

Acabo de ver la película mexicana Cazador de Demonios (1983), de la que ya sabía de su existencia pero no había contemplado. Lo hice porque no había nada mejor en la Tele a tan altas horas de anoche.
Es un Western Mexicano que explota el mito azteca del Nahual, transplantado al norte de nuestro país, aunque en esa región no vivieron los aztecas, pero muy conveniente porque estás cerca de Texas, y hay un Sheriff Mexicano con aires de Alain Delon latino (un desconocido Roberto Montiel) , y todo mundo viste camisas de cuadros, y jeans, allá en La Madre Patria les dicen pantalones vaqueros.
Es un caso de terror policiaco (hay que resolver varios crímenes sin pies ni cabeza) y un caso de teriantropía, bastante universal (vea los licántropos y los vampiros en Europa). En fin, hay un cameo bien chido, allá le dicen guay, del cotizado actor Andrés García, deliberado para venderlo como protagonista…buen nivel actores de gente con mucha trayectoria como Jorge Russek, Gilberto de Anda (actor, guionista y director) el famoso Rafael Sánchez Navarro, las guapas Roxana Chávez y Rubí Re (bellas pero desconocidas) y otro cameo, este sin mucho sentido, del gran protagonista del neo policiaco urbano, Valentín Trujillo. La historia bien interesante, donde la falta de recursos se vuelve Arte , porque al monstruo no nos queda de otra más que imaginarlo porque el presupuesto es escaso y no hay para disfraces estilo Hollywood.
Lo invito a ver esta película de mi patria, Maestro, y ojalá pueda dedicarle una reseña.
Un bonito saludo como siempre.

6. feb 9, 06:24 | Juan Eduardo Bendeck Cordero

Umm…quise decir “buen nivel ACTORAL de gente con mucha trayectoria como Jorge Russek, Gilberto de Anda, etc. Perdón, ya me voy, pero vea la película estimado Bob Rock. Dedíquele una reseña, porfavorcito. Un saludo nuevamente.

7. feb 9, 18:09 | Bob Rock

Juan Eduardo Bendeck Cordero.- Estoy buscando Cazador de Demonios para poder hacer esa reseña, la verdad que ha despertado mi curiosidad. Tenga paciencia que terminará apareciendo por aquí. Por si acaso mantendré a buen recaudo las expectativas que ya conoce usted lo gruñón que soy ;)

Un abrazo y mil gracias por la recomendación!!

Escribe tu comentario:

¡ATENCIÓN! El formulario de comentarios utiliza un sistema de previsualización con el objetivo luchar contra el spam. Por lo tanto, tras pulsar el botón PREVISUALIZAR no olvides pulsar el botón ENVIAR para dar de alta definitivamente el comentario.