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Kong: La Isla Calavera

Más destructivo, menos peligroso

Kong Skull Island Poster

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  • Título original: Kong, Skull Island
  • Nacionalidad: Estados Unidos, China, Australia, Canadá | Año: 2017
  • Director: Jordan Vogt-Roberts
  • Guión: Dan Gilroy, Max Borenstein, Derek Connolly, John Gatins
  • Intérpretes: om Hiddleston, Samuel L. Jackson, Brie Larson
  • Argumento: Un grupo de científicos y militares exploran la Isla Calavera para darse de bruces con un simio gigante, entre otros extrañas criaturas.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Adentrados de llenos en el cine comercial, ciento ochenta y cinco millones de dólares tienen la culpa, “Kong: Skull Island” no esconde en ningún momento sus cartas. Lejos de complejos discursos, simplemente pretende ofrecer dos horas de entretenimiento rápido y grasiento como si fuese una hamburguesa tamaño XXL. El listón de la creatividad estaba bajo ya desde los primeros compases de su tráiler, y sus productores –pues esta película es antes un producto corporativo que artístico– se han acogido al milímetro a dichas expectativas. Se moderniza al famoso simio gigante pero con esa acuciante falta de respeto que la industria de Hollywood muestra por sí misma cuando se trata de llenar atraer gente al cine de forma masiva: multiplicidad de carteles en marquesinas de todo tipo; anuncios por televisión; uso de viejos éxitos en la banda sonora convenientemente editada; el reclutamiento de actores manejables –una afortunada de viejas glorias, experiencia y rostros jóvenes agradables de ver –; uso y abuso de un icono cultural…

Todo esto no sería ningún problema de serie, quizás incluso pudiésemos sumarlo a la cuenta del haber si “Kong: Skull Island” fuese una vibrante película de aventuras de principio a fin. Desgraciadamente abandona sus orígenes “pulp” por un sentido del espectáculo más específicamente Chino, dado a las grandes explosiones visuales sin importar trasfondo alguno. Este hecho es una evidencia desde que se conoció la fuerte inversión China en la película, alejándola de los preceptos románticos y folletinescos de los que hacía gala, tan acertadamente, la versión de Peter Jackson, un par de peldaños por encima de la de Jordan Vogt-Roberts, joven hispter vendido a los millones que ha soltado “Legendary Pictures”.

Un cazador de monstruos caído en desgracia convence al Gobierno de los Estados Unidos, todavía en crisis tras la recientemente fallida guerra de Vietnam, para financiar un viaje a una isla inexplorada en el Pacífico Sur. Bajo el pretexto de la investigación geológica, el equipo viaja a “Isla Calavera”, donde existe algo más terrorífico que una corteza terrestre hueca. Al llegar, el grupo descubre que su misión puede ser imposible debido a la vida silvestre que habita en la isla. Especialmente un gorila del tamaño de un rascacielos. ¡El puto Kong!

En este caso, con situar la trama de siempre a principios de los setenta parece que la originalidad ya está servida. Una isla de sugerente forma, una fotógrafa antibelicista, un aventurero venido a menos, un sargento con la guerra corriendo por sus venas, diferentes soldados expoliados de una versión blandengue de “La Chaqueta Metálica”, un científico iluso, un científico hambriento de gloria… meros peleles de dos dimensiones servidos a la flora y fauna de una isla inexplorada que esconde diferentes especies en un desarrollado estado de gigantismo. Aquí es donde entran en juego la obsesión del realizador por conseguir, siempre que alguna criatura ficticia campa por la pantalla, una estampa más trabajada, dejando a un lado los fotogramas que sólo protagonizan seres humanos. En particular, me he sentido un poco abrumado con tanto diseño realizado por ordenador, planteándose secuencias que carecen de cualquier valor emocional, por mucho que banda sonora y otros detalles se esmeren en añadirlo artificialmente.

Insisto de nuevo en que la espectacularidad no debería ser un problema cuando hablamos de la superproducción que intenta revitalizar la figura icónico de nuestro querido “monito”, pero aquí los puntos de fuga están tan delimitados y los personajes han de acogerse a unos clichés tan cerrados, que la magia del cine se alía en contra, precisamente, del que debería ser principal protagonista de la función: “King Kong”. Se ha forzado demasiado la empatía para con el bicho, humanizándolo de tal manera que su rugido final parece más bien un ridículo exceso de azúcar.

Sí, la bestia por excelencia, uno de los estandartes de la incomprensión, logra mucho tiempo en pantalla gracias a las posibilidades de la recreación por ordenador de grandes monstruos. Sin embargo la película se ha orientado al cine Kaiju, a la lucha épica de seres gigantescos, quizás con la intención de preparar ese crossover con Godzilla que ya no pinta tan bien como hace unos años. En definitiva, gran parte del metraje ocurre en la imaginación de un ordenador, y aunque resulte una gozada morbosa ver al Rey en acción, especialmente cuando se enfrenta a esos insectos llamados humanos, no deja de ser un ejercicio poco sustancioso, casi como mirar las introducciones de video juegos: con el mando a un lado resulta difícil maravillarse o involucrarse.

Creo que la esencia de “King Kong” es otra, en concreto demostrar la vileza del hombre frente a situaciones que o bien no puede controlar, o directamente explota en beneficio propio hasta destruirlas. Un mensaje naturalista que tampoco debe ocultar la otra vertiente de la película original, la peligrosidad de la bestia y la insignificancia del hombre frente a un mundo que, nos guste o no, jamás nos ha pertenecido. En la actual versión algo hay de todo esto. Extraída, eso sí, la pureza de las ideas en pro de convertirlas –usando un nuevo giro de ciento ochenta grados sobre la explotación conceptual que merecería un ”meta análisis” aparte– en mera justificación a los minutos saturados de efectos especiales, con especial predilección por el fuego, como mandan los inversores chinos. Es decir, existe una gran cantidad de soldados norteamericanos para el consumo de todo aquel animal XXL con ganas de comer humano, ¿pero de qué sirve poner la cena sobre la bandeja si esos trozos de carne con patas son tan intrascendentes?

Quizás una buena noticia, para aquellos de vosotros con el corazón de hielo, sea la supresión del ángulo romántico que el pobre Kong sufría en anteriores encarnaciones –siendo la más cómica, sin duda, la disfrutada en la psicodélica “King Kong 2”–. Un servidor, que puede vivir cómodamente bajo las pasiones condenatorias del corazón, maldice que aquí la humanización del Rey de la Isla Calavera tome otros derroteros más progres, muy en consonancia con el buenrollismo que nos acerca más y más a la desaparición de nuestra especie. Igual de gilipollas que cualquiera de nosotros, Kong protege a los habitantes humanos de la isla, curiosamente ellos son de tamaño normal, de los ataques de unos malvados reptiles, ¿primos lejanos de Godzilla? Es un gobernante justo que sólo desea beber la pena de su familia exterminada bajo los ataques de dichos reptiles, mientras las criaturillas de Dios juguetean a la altura de sus callosos pies. Por eso era fácil que terminase haciendo buenas amigas, en una escena sonrojante, con una fotógrafa antibelicista. El mono es destructivo, tanto como para acojonar a futuros enemigos, pero su peligrosidad es mínima visto que el objetivo de su ira son los malvados republicanos de los setenta.

¡Maniqueísmo hasta en el cine de aventuras!

En cuanto al elenco, quede claro que no se le pueden poner muchos peros técnicos a “Kong: Skull Island” más allá del empacho de microprocesadores, también resultaría injusto cargar las tintas contra ellos. Profesionales con muchos años a las espaldas, ahí está ese pedazo de John Goodman, se defienden con la misma intensidad que actores más novatos: dejándose llevar por un guión tan plano como el papel donde está escrito (¿de verdad se necesitan cuatro tíos para redactar esto?). Hubiese preferido un argumento que sacase provecho de talentos de la talla de Samuel L. Jackson o John C. Reilly, aunque al menos brillan en momentos ocasionales, Jackson con su típica parodia de sí mismo y Reilly con una vis cómica tan contenida como efectiva, ambos se llevan de calle el protagonismo humano de la cinta. A su lado tenemos a Brie Larson (“La Habitación”, “El Jugador”) y Tom Hiddleston (“High Rise”, “Los Vengadores”). Chica y chico con cara de buenos que acaban adoptando el rol de buenos, la sorpresa no es tal, pero su labor es tan funcional como lo hubiese sido de otros, sobre todo si tenemos en cuenta el nivel de iteración con paneles de color verde.

Resumiendo, puro cine espectáculo que ni molesta ni empacha, pero tampoco llena. Que con los grandes iconos del cine de género se ha perdido el rumbo es un hecho constatado. Esperad, la carrera hacia el abismo de la “Universal” no ha hecho más que comenzar con “La Momia Cruise”. Sin embargo, los amantes del séptimo arte nos tenemos que conformar con que el espectáculo sea lo suficientemente rápido y entretenido como para no llorar. Este es uno de esos caso, pues aunque la historia y su desarrollo no valgan un pimiento, “Kong: Skull Island” se ve con alegría, sin dolor alguno. Incluso podemos disfrutar, con el niño interior algo quejoso, de varias escenas donde (fuc)King Kong muestra toda la brutalidad que en 1933 muchos tuvieron que imaginar… aunque dados los resultados y el devenir de las cosas: ¿no sería mejor seguir imaginando?

Imágenes de la película

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Lo mejor: Como en la película de su contrincante, Godzilla, aquí el punto fuerte lo encontramos en la capacidad destructiva de Kong.

Lo peor: Aunque jamás intenta engañarnos, este King CGI está acompañado de unos excesos comerciales que sólo desembocan en una falta de contenido argumental alarmante. Por ejemplo unos personajes poco carismáticos y predecibles.

Vuestros comentarios

1. jun 26, 02:35 | Omar

Kong la isla calavera en almas??

Cuando la vi tambien me resultó bochornosa, ese cine chatarra que sabes hacia donde van los tires desde el primer minuto…

Personajes arquetípicos e idealizados a conveniencia de un guion comercial. Una aburrida Brie Larson y un infumable Hiddleston.. sumandose un repetido L. Jackson…

La unica parte loable fue el primer enfrentamiento con el gran mono, después todo fue tan desabrido…. que ni con todo el presupuesto que lleva a cuestas saca a flote algo interesante que contar.

Coincido con Bob en ese 2.5

2. jun 26, 05:21 | paulcrosnier

Visualmente el King Kong de Peter Jackson, esta muy por encima de este, era mas intímidante y el film del señor Jackson es mejor que este, así de simple.

3. jun 26, 15:18 | tito Jesús

tras los cráditos nos encontramos con una escena en la que se nos adelanta la inminente llegada de Gozilla. Respecto a la cinta, la verdad es que a mi me gustó más de la de jackson.

4. jun 26, 15:50 | Andromeda

Asco de peli. La puse para verla con mi hermano, quién se levantó y se fue a la media hora (y no lo culpo). Me costó bastante terminar de verla, pero simplemente no podía creer que fuera tan nada y hasta el último minuto esperé que me diera algo, no sé, cualquier cosa.
Pero no.

5. jun 26, 16:07 | Bob Rock

Amig@s

Menos mal que por mi parte no esperaba nada (nada tuve) y no quise verla en cine. Le faltó aventura, se podría concentrar en 30’ con las escenas donde sale CGI Kong. Algunas de ellas se disfrutaron, si señor.

No tuve huevos de superar los créditos finales, cuando llegaron ya tenía bastante para un tiempo.

El crossover será un pedete. Está claro.

6. jun 26, 17:42 | M.A.

Pues a mí me dio lo que esperaba, entretenimiento ligero para pasar el rato. La de Peter Jackson aún no he tenido huevos de acabarla. Es más, creo que lo máximo que he visto de la susodicha es una hora. Vaya puto TOSTÓN

7. jun 26, 20:00 | Arconte

Totalmente en desacuerdo. Kong como cuento de hadas a la bella y la bestia funciona una vez, después el chiste se conoce y nadie se lo cree o rie. La obra maestra de 1933 nunca será superada, cosa que no entendieron ni John Guillermin ni Peter Jackson, que trataron de rehacerla infructuosamente.
Esta se aparta de esas coordenadas y trata de ser un Lost World cruzado con Kaiju. Una buena película de exploración y descubrimientos. que gracias a dios no toma el camino del romanticismo entre simio y muchacha, que tan ridículo quedaba en el film de Jackson. En el de Cooper y Schoedsack el supuesto romance nunca ocurre, la heroína tiene pánico de la bestia y no tiene remordimientos cuando es abatido.
Esta no deja de ser una película de presentación para ponernos en situación con respecto de este nuevo Kong, bien hecha, bien actuada, buen diseño de monstruos. El simio impone respeto, el búfalo de agua es maravilloso y los lagartos gigantes son atemorizantes y rinden honor a la Kong original.
Una buena presentación del monstruo de cara al universo compartido y una mejora con respecto a la de Godzilla, con la que teóricamente compartirá cartel en un par de años…

8. jun 27, 00:58 | MASP

Es un exceso onanista de CGI. Era lo prometido y esperado así que nada objetar al respecto. Si queremos que el fondo equipare a la forma, más vale que esperemos sentados porque la cosa no tiene visos de mejorar a corto plazo.

A ver qué tal resulta “It Comes At Night”, que parece tener un tono más intimista. Quizá con el remake de “The Blob”? Nah, va a ser que tampoco.

Saludos!

9. jun 27, 18:17 | Susi

Con esta crítica el “ hamijo” AZOTE se estará relamiendo, nada de películas raras o “alternativas”…por la puerta grande!!! Viva la claudicación amigo Bob. Estamos a un paso de irnos de cañas con Las majors. Adiós al buscador de pepitas de oro.

10. jun 27, 19:05 | Zalomero

Ay madre, esa escenita de “putoamismo” sonrojante, la de los gases tóxicos, la máscara antigas, la katana a cámara lenta. Dios mío, mira que hasta ese momento me estaba pareciendo medio digna, pero a partir de ahí todo me pareció insalvable.

Lo único bueno, para mí, el rollito Vietnam (o VietKong, juasjuasjuas).

11. jun 28, 01:37 | Skalope

Mala-malosa. Suscribo todas las partes malas que habéis comentado, pero lo que de verdad me enerva, son aquellos momentos en los que toman al espectador por retrasadoPro. Véase la escena en el que, buscando al Rocknrolla, el bicho ese sin patas traseras vomita el cráneo del susodicho (con las medallitas identificativas incluidas), para que se vea bien que está muerto… “os ha quedado claro idiotas!, está muerto!”.
O con el tema del “Bicho Grande” que está por llegar. Todo el rato explicando: “hasta ahora hemos visto a las crias, hay uno más grande”, y cuando sale, el bueno de Reilly aclarándoselo al espectador: “This is the big one”… pues gracias, no nos habíamos dado cuenta, estaba cambiándome el babero y tomándome una caja de Prozac.
También me pone ultranervioso que humanicen tanto a Kong; ya no en la parte amorosa clásica, sino en sus movimientos, su manera de pensar, de actuar. Coño!, Kong pega codazos, y puñetazos a lo McGregor. Y utiliza objetos como el ancla para atacar a sus enemigos. No me hubiese parecido extraño que cogiese el detonador, los explosivos y los hubiese utilizado con el bicho grande.
Un desastre tú. Ni un diálogo salvable, ni un momento emocionante, los destellos humorísticos hacen aguas…
Lo más destacable de la peli, es que la pudiese acabar. Puede que esperase como Andromeda, que me ofreciesen algo… pero que va. Dos horas perdidas que mejor podría haber aprovechado visitando xhamster.

12. jun 28, 12:14 | AZOTE

Joer hamijos ya se me cita sin tener que intervenir en los comentarios, los autógrafos a la salida por favor… ¿porque es raro que una peli sobre un mono gigante deba ser reseñada en almas verdad Susi?

Con respecto a ésta tiene sus momentos logrados (la mayoría CGI) y otros que dan vergüenza ajena pero en general a mí me pareció muy superior al tostonazo de la de Jackson.

13. jun 28, 16:16 | Houdness

La tengo en lista de espera y fíjate que he recibido buenos comentarios de ella, de hecho, por eso le voy a dar una oportunidad. Veremos que pasa.

14. jun 29, 16:55 | Frankielopez

Entretiene y poco más ( que no es poco) pero le pesan mucho las cosas negativas como esos personajes sin carisma o lo desaprovechada que esta la isla( parece que siempre están en el mismo sitio) eso si, las primeras escenas donde se ve al mono a través de la cámara quedan muy chulas

15. jul 3, 21:35 | Bafometh729

Jooodo. Para una que me digno ir al cine y casi me duermo en la sala. Es una mierda de peli en todos los sentidos, buenooo, menos mal que los efectos por ordenador no son de segunda, si no sería de mear y no echar gota. Es más o menos, una de la productora asylum pero con dinero. Totalmente prescindible igual que la de Jackson.
Puntuación: 10/100
Un saludo. Bafometh729

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