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La nuit a dévoré le monde

Robinson zombi

La nuit a dévoré le monde

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  • Título original: La nuit a dévoré le monde
  • Nacionalidad: Francia | Año: 2018
  • Director: Dominique Rocher
  • Guión: Pit Agarmen, Jérémie Guez, Guillaume Lemans, Dominique Rocher
  • Intérpretes: Anders Danielsen Lie, Golshifteh Farahani, Denis Lavant
  • Argumento: Nuestro protagonista acude, con el fin de recoger sus viejas cintas de música, a la casa de su exnovia sin saber que ella está realizando una gran fiesta.una pandemia zombi ha asolado París y comenzará una odisea para mantener su edificio a salvo de la am

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5


La nuit a dévoré le monde
Traemos a la palestra una cinta que, pese a resultar una bocanada de aire fresco en el putrefacto mundo de los no-muertos, no ha logrado brillar como debería… Y es una pena, porque contiene ideas y secuencias interesantes pero, en su afán de transmitir el aislamiento y la desolación de su protagonista, termina por resultar plomiza y poco interesante.

Nuestro protagonista acude, con el fin de recoger sus viejas cintas de música, a la casa de su exnovia sin saber que ella está realizando una gran fiesta. Para interrumpir una inoportuna hemorragia nasal, se encerrará en un cuarto y se quedará traspuesto en un sofá. Al despertar descubrirá que una pandemia zombi ha asolado París y comenzará una odisea para mantener su edificio a salvo de la amenaza.

Los apocalipsis zombis son el vehículo perfecto para describir la fragilidad en la que se mueve nuestra sociedad. La desaparición de las figuras de autoridad y el sin gobierno, obligan al individuo a medirse consigo mismo para salir adelante. Una lucha contra una masa hostil e implacable que, pese a su aspecto humano, no esconde en su interior atisbo alguno de racionalidad. Los primeros compases de “The night eats the world” parecen sugerir que vamos a encontrarnos otro asedio a lo “Dawn of the Dead” pero nada más lejos de la realidad: la lucha de nuestro protagonista será más interior e individual. Así que tenemos una cinta más próxima al cine de náufragos que al de necrófagos, en el que las acciones se centran en lograr comida, proteger el hogar y evitar los efectos sicológicos del aislamiento. Unos efectos que terminan por ser el motor de la acción…

Si Robinson Crusoe tiene como compañero al salvaje Viernes, nuestro héroe dialoga sin respuesta con el zombi de su vecino, atrapado por la eternidad en el ascensor del bloque y que termina por ser una frágil toma de tierra para mantener la cordura frente al caos.

Tal vez el principal problema de la propuesta sea que su look y diseño de producción remiten a un tipo de película que solo asoma, en momentos puntuales y casi siempre, en ensoñaciones. El resto del tiempo, las intenciones de la cinta reman a favor de transmitir la soledad por encima del horror que se ha desatado en las calles de París. Otro gran defecto es la insistencia con la que nuestro personaje busca problemas atrayendo, incomprensiblemente, hacia su edificio una ingente cantidad de criaturas. Destacar que estos monstruos responden al sonido recordando a los de “Melanie. The girl with all te gifts” que a su vez nos remitían a los del video juego “The last of us”.

Para sujetar una cinta de aislamiento con prácticamente un único personaje, se necesita un gran actor y aunque la interpretación de Anders Danielsen es sumamente solvente (y toda una promesa en el cine europeo), su aspecto de “hombre corriente” es tan acertado como aburrido, enfatizando la sensación de tedio que produce el conjunto del producto.

La banda sonora y el maquillaje, junto al resto de los aspectos técnicos, nos dejan con la sensación de que esta pandemia tendría que haber tenido un resultado mucho mejor. En cualquier caso, los amantes de las cintas de supervivencia y del cine de género en su vertiente independiente, a los que no les moleste el cine pausado de más, se pueden animar a verla por si a ellos esta propuesta les cuadra a la hora de entretenerse.

Este “La nuit a dévoré le monde” se lleva nuestro aplauso, pese a todo, por ser, junto a la interesante “Zoo” de Antonio Tublen (también presentada en Sitges 2018), uno de esos títulos que se arriesgan a salirse de la norma y apuestan por mover el género.

La nuit a dévoré le monde
La nuit a dévoré le monde

Lo mejor: Un buen actor y un buen resultado visual.

Lo peor: Su lánguido discurrir.


Vuestros comentarios

1. ene 9, 23:27 | Lacrimacruxx

Intenté verla por 3ra vez pero el sueño me gana, o sea ABURRIDISIMA

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