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Leatherface

Mucha sangre y pocas nueces

Leatherface Reseña

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  • Título original: Leatherface
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: Alexandre Bustillo, Julien Maury
  • Guión: Seth M. Sherwood
  • Intérpretes: Finn Jones, Stephen Dorff, Nicole Andrews
  • Argumento: El más joven de los Sawyer escapa de un manicomio en una sangrienta carrera hacia el infierno.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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No entiendo que tiene que ver esta película emocionalmente, argumentalmente, estéticamente ni espiritualmente con “La Matanza de Texas”, esa saga que de tanto hacerla y deshacerla cada día significa menos, a pesar de una primera parte que, haya envejecido peor o mejor, supone una revolución y una piedra de toque dentro del género de terror. Que casi cuarenta y cinco años después del estreno de la cinta original de Tobe Hooper, Satán lo tenga en su seno, se estrene una precuela intentando desarrollar el origen de su personaje más icónico, “Cara de cuero”, representa un claro insulto a esa revolución que comentábamos más arriba. Peor todavía cuando se encarga el guión a un novato y se le da vía libre para construir una historia que, reconozcámoslo, deriva hacia los efectismos de cualquier telefilme de media tarde. No obstante, tras las cámaras encontramos a unos Alexandre Bustillo y Julien Maury con ganas de comerse Hollywood, sabedores de que la sangre es su principal baza, teniendo que recuperar el terreno perdido que se ubica entre “À l’intérieur” y “Aux yeux des vivants”, bastante flojita esta última. Acometen así una dirección vigorosa que por desgracia se pierde en un argumento que bien podría pertenecer a cualquier otra película, no necesariamente la precuela de uno de los clásicos indiscutibles del horror.

El más pequeño de los Sawyer, Jed, intenta aislarse del perjudicial influjo de su familia, unos granjeros endogámicos con muy poco respeto por la integridad ajena. Sin embargo, esta infancia termina cuando “jugando” con sus depravados hermanos es capturado por el Texas Ranger Hal Hartman, un vengativo agente corrupto que no duda en llevar al chico a un psiquiátrico de mala muerte. Pero el tiempo pasa, viendo como Jed, ahora llamado Jackson, crece hasta convertirse en un joven con ganas de libertad, ¿y algo mejor que alcanzarla aprovechando un motín para de regreso a casa regar la carretera de cadáveres, gracias a la compañía de otros reclusos altamente perturbados?

¿Orígenes? Poquitos, mera excusa para un desfile de muertes sin mayor motivo tras ellas, mucho menos incomodar al espectador. Quizás especialmente erradas en normalizar a un “Cara de Cuero” que aquí, cosas de esta humanización incomprensible, padece alarmantemente de carisma. Y eso que el guión parece intentar jugar al despiste, haciéndonos dudar si el joven que ha de convertirse en la leyenda del “slasher” es uno u otro personaje, nada crítico o engañoso, el argumento deja en manos de la linealidad la falta de sorpresa alguna. Esta vez los protagonistas son “los malos”, pero no supone gran diferencia o innovación.

Bajo esta premisa acompañamos a los fugados de un psiquiátrico que no tienen problema alguno en masacrar a todo aquel que se ponga por delante, excepto uno de ellos que intenta escuchar el lado bondadoso de su corazón, caracterización que no es muy brillante si hablamos de que este loquito es el bueno de Jed. De manera superficial, el guionista de turno añade a este grupo de degenerados una enfermera secuestrada que se supone debe ejercer nuestra perspectiva dentro de la película, pero es imposible empatizar con ella cuando la actriz ni se desenvuelve con soltura ni luce como personaje dimensionado. Es más, gran culpa de que las tropelías ocurridas en pantalla no sean más que un artificio gráfico de poco valor cinematográfico, la tienen los actores más jóvenes, unos protagonistas que han tenido la desgracia de caer en una “road movie” de villanos que prefiere copiar toscamente el cine de Rob Zombie antes que las atmósferas malsanas de Tobe Hooper cuando fue un maestro del “slasher”.

Nuestros antihéroes poco más o menos terminan teñidos de rojo mientras un brutal Texas Ranger intenta darles caza, preso de una venganza personal que poco tiene de legal. Para un servidor son las escenas donde adquiere mayor protagonismo Stephen Dorff, el intérprete del despiadado agente de la ley, las que alcanzan un alto voltaje de mala leche. Viéndolo aquí casi resulta molesto el hundimiento de la carrera de Dorff, apartado de grandes papeles cuando su talento no es para nada menor.
Pues bien, hasta aquí el nudo de “Leatherface”, que como veis poco tiene que ver con la saga madre. A esta se afilia durante el principio y el desenlace, donde la familia Sawyer adquiere mayor presencia en pantalla, algo más cuerda de lo que vimos en “La Matanza de Texas 2”, epitome del exceso de serie B, pero igualmente repugnante. No os voy a engañar, todos los miembros de la familia resultan muy forzados, pero al menos Lili Taylor consigue atraer la atención hacia su dura y descarnada interpretación como madre del clan, acentuando las carencias del trabajo de sus compañeros de reparto más jóvenes. Aunque insisto en que los caracteres clásicos de “La Matanza de Texas” podrían haber sido sustituido fácilmente con otros inventados para la ocasión, a pesar de que la acción se ubica con solidez cronológica, el aspecto visual es el de cualquier película contemporánea, y a su vez los resultados, muy lejos del cine de culto que tantos buscamos.

El diseño de producción es excelente, no se puede negar. Se dibuja una Texas lúgubre y árida que supone el marco ideal para esta sórdida historia, por aquello de contener un alto grado de violencia tanto física como psíquica. El espectáculo incluye desde necrofilia hasta decapitaciones, pasando por un par de masacre con un alto recuento de víctimas, sin olvidarnos de los tiroteaos que tanto les gustan a los productores yanquis. Y aunque el gore está diseñado con mucho mimo y atrevimiento, también es cierto que se trata de una película donde las muertes son causadas únicamente por armas. Es decir, las diferentes personas que las empuñan pasan a un triste segundo plano. Mi principal queja a nivel técnico sería el atropellado montaje que nos lleva a un tramo final demasiado acelerado e impersonal, un muestrario de idas y venidas donde casi provoca risa la insistencia de la enfermera de marras, Vanessa Grasse, por escaparse de manera infructuosa. Lo que marca la diferencia abismal de la presente con la película a la que intenta preludiar: aquella provocaba muy mal rollo, mientras que esta ataca a la yugular sin preocuparse de atmósferas o coherencia narrativa.

Resumiendo, “Leatherface” no es especialmente necesaria dentro del universo de “La Matanza de Texas”, pero tampoco es un producto tan fallido como parte del público ya está clamando. Quizás lo mejor sea disfrutarla en un entorno propicio como el Festival de Sitges, donde será proyectada el día 13 y 14 de este mes, allí los excesos faltos de fondo y el ritmo trepidante de ciertas escenas –muy lucida la primera muerte en la que participa el pequeño Jed de forma activa– son olvidables ante la algarabía del gallinero, capaz de resucitar cualquier película de mierda.
En cuanto a sus directores espero que cambien el ritmo de su filmografía, bastante desvaída, aunque seguro que les queda alguna bala en la recamara, siempre que insistan en rodar sus propias historias.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Un enérgico Stephen Dorff.

Lo peor: Apestoso guión.

Vuestros comentarios

1. oct 7, 17:00 | Frankielopez

Acabo de terminar de verla y bueno, es mejor que la matanza de texas 3d( cosa que no era muy difícil) pero le falta muchísima mas mala leche y ese ambiente decadente que caracteriza a esta saga.
Como origen de leatherface es una basura pero bueno, se deja ver por alguna muerte que otra.
el papel de la madre es muy cortito, mas bien un guiño pero le sienta bien a la peli y le da algo de credibilidad por que los actores teenagers de esta son lo peor.
Para mi un buen origen de personaje de terror fue Halloween de Rob Zombie, me encantó el niño de los cojones y ese primer tercio de la película cuando es pequeño

2. oct 8, 03:11 | Lo-ko

La matanza de texas 1 & 2 son lo mejor de toda la saga. Todas las demás son puro detritus. Es el mismo caso que Hellraiser, Chucky y tantísimas sagas sin fin que pululan x ahí. Yo m kedo con el original aunque este con una costra de mierda o de moho que ya no se pueda ni ver y tenga muchos granos…

3. oct 8, 12:25 | Behelit

Ya existe un origen bastante bueno, que se llama La Matanza de Texas: El Origen, que era a la vez secuela/precuela del estupendo remake La Matanza de Texas 2004, esas dos y la primera son las unicas para mi de la saga, la segunda parte de la original ya era una total y absoluta mierda como poco.

4. oct 8, 23:17 | Lo-ko

No entiendo como no puede gustar La matanza de Texas 2, en serio. Es una comedia negra pasadísima de vueltas que tiene el mismo espiritu que la original, y a mi personalmente me pareció bastante más divertida incluso. En fin, vosotros os lo perdeis.

5. oct 9, 00:03 | Frankielopez

Estoy deacuerdo con Loko, para mi la 2 es la mejor de toda la saga de largo, gamberra a mas no poder

6. oct 9, 01:51 | Cuervo

Quizás sea porque se trata de un slasher sin drogas, sexo ni carnaza. Además de mostrar un Leatherface medio enamorado. Por eso a mi tampoco me gustó.

Frankielopez, a mi también me gustó mucho “Halloween: el origen” de Rob Zombie. Hay suciedad, sexo, gore, carnaza… todo lo que yo le pido a un slasher y todo lo que le falta a “La matanza de texas 2” a excepción del gore.

Aún no he visto “Leatherface”.

7. oct 9, 12:14 | Lestat

Pues para mi la matanza de texas 2 es la peor de largo, no continua nada, es una parodia de si misma sin ninguna gracia y encima sucede en una puta emisora de radio, jamas lograre entender como es posible que a alguien le guste, si incluso la mediocre la matanza de texas: nueva generacion, ya era muchisimo mejor que aquella.

8. oct 9, 15:15 | Bob Rock

Por cierto, Leatherface NO es un slasher, espero que eso quede claro porque si no la decepción puede ser brutal.

9. oct 12, 09:01 | Vael

No es una mala pelicula, pero el nombre de Leatherface le viene muy grande.

10. oct 14, 20:31 | Mountain

Es evidente que Bustillo y Maury son dos tipos que aman el género y que saben manejar la cámara, nos lo demostraron con la despiadada “A L’Interieur” y con la preciosa “Livide”. En esta sueltan todo el arsenal hemoglobínico y se queda en eso, sangre, que tampoco es para tanto, y poco mas. Lo mejor, la estupendísima Lili Taylor que en el poco tiempo que está en pantalla se come la peli enterita. Entretenida. 55/100

11. oct 15, 17:10 | Omar

suscribo todo lo escrito por Bob.. la película es un despropósito total… carece totalmente de lo bueno de masacre en texas y fuera de ella.

Pésimas actuaciones, personajes que cambian de emociones cada 2 segundos y todos igualmente grises

rescato un poco la escena en el restaurante, por todo lo demás es una decepción, una pena para Maury y Bustillo, por allá del 2008 se les veía mucho potencial

1/5

12. oct 16, 19:30 | Bafometh729

Joer, cuantas basurillas hay por el firmamento y esta no se salva. Soy de los que disfrutó más con la matanza de Texas 2 que con la primera, pero las siguientes no valen un duro. Esta que nos ocupa no hay por donde cogerla y si donde soltarla, jjaja, en el cubo de la basura.
Por ponerle una puntuación digna: 15/100

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