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Mom and Dad

Adolescentes frustrados

Mom and Dad Reseña

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  • Título original: Mom and Dad
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: Brian Taylor
  • Guión: Brian Taylor
  • Intérpretes: Nicolas Cage, Selma Blair, Anne Winters
  • Argumento: Una extraña epidemia hace que los padres intenten matar a sus hijos. Y no busquéis más argumento durante 80 minutos.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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El director de “Crank”, “Crank 2”, “Gamer” y “El Motorista Fantasma” –Brian Taylor– vuelve a ponerse detrás de la cámara para ofrecer otra ración de exceso y humor negro, esta vez a costa de la frustración de la vida adulta como leitmotiv, sacando al adolescente interior que todo cuarentón oye gritar en los momentos más bajos de su existencia. La toma para la ocasión con la paternidad, enfrentándonos a una panoplia de personajes que constan de adolescentes desengañados dentro del cuerpo de padres aburguesados y adolescentes que son, simplemente, insoportables. Una lucha generacional que daba para un discurso más ácido y canalla del que finalmente observamos en pantalla, debido principalmente a un guión, escrito por el mismo Taylor, que parece más bien improvisado sobre la marcha. Y es que la carrera de este cineasta norteamericano nunca se ha caracterizado por la sutiliza, aquí mucho menos cuando cualquier línea argumental se sublima en pro de escenas de risa fácil y chascarrillos afiliados a la sal gruesa.

En una pequeña población norteamericana pasan cosas raras. Y no se trata de que una familia mantenga varios coches de alta gama, asistenta y una casa del copón con cuarenta y cinco mil brutos al año. ¿Es posible que los padres hayan pasado de proteger a sus retoños a desear matarlos irracionalmente? Carly es una estúpida adolescente que pronto tendrá que enfrentarse a la cuestión cuando a la vuelta de clase encuentre su vecindario patas arriba. Especialmente por parte de sus padres, los cuales por fin han superado las responsabilidades paternas para convertirse en los verdugos de esos niños llorones que les han jodido la vida.

El problema no radica en una epidemia sin justificación racional alguna, se trata de un recurso que ya conocemos, emparentando “Mom and Dad” con el cine de zombis más prosaico. También, por qué no decirlo, acercándolo a una eficacia descerebrada que realza lo banal de la propuesta. El gran fallo de la película, a mi juicio, radica en la incapacidad de romper la capa de superficialidad que caracteriza toda la historia. Deja a un lado la cohesión motivacional de sus personajes –cuando interesa se convierten en seres irracionales sedientos de sangre infantil para pasar a calibrar sus acciones con una brillantez digna del psicópata más frío– para incidir una y otra vez en lo mismo: las personas están frustradas por la vida adulta y la pagan con sus hijos como si estos fuesen la pala que ha cavado sus fracasos. Discurso propio del instituto y que podría haberse alimentado mediante más mala leche.
En comparación a “Crank”, esta película no sabe sacar ningún partido gráfico del estilo de Taylor, caracterizado por una filmación epiléptica y trapera de la acción, ni tampoco impactando moralmente al público, quedando la violencia y el abuso infantil en una mera tontería para pasar el rato. Por supuesto no se trata de hacer apología de algo tan horrible, pero el desasosiego de la mediana edad daba para algo más que una película de terror de tercera regional. Muchos incluso se han sentido decepcionados por el producto final tal y como nos lo vendieron en el tráiler, ¿pero no es el viejo cuento de siempre?

A nivel técnico “Mom and Dad” es toda una patada en los cojones, en el mal sentido, usando una fotografía e iluminación que emborrona, marca de la casa, las secuencias cuando estas poseen un mínimo de movimiento. Lo que algunos pueden llamar sello de autor a un servidor le parece el recurso más evidente para ocultar la incapacidad de narrar fotograma a fotograma una historia sólida. ¿Quién ha de preocuparse por la coherencia de unos diálogos falsamente antisociales cuando puede solazarse con formas ininteligibles agitando su furia delante de una cámara pegada a ellas?

Tampoco voy a engañaros a este respecto, Taylor hace meramente el gamberro con su filmografía, entiende sus obras como un vehículo para pasárselo bien y quedar como el chico malo dentro de una industria que hace años dejó en la cuneta productos tan poco sustanciales. Si de paso alguien quiere subirse al carro no será problema para los proyectos de bajo presupuesto del director; todavía me rechinan los dientes cuando recuerdo como muchos amigos comentaban que “Crank 2” era la película de acción más “brutal” que habían visto nunca, cuando se trata tan sólo de un recetario de burradas cocinadas al calorcito del alcohol y la marihuana.
Así que tomándosela poco en serio, la única manera de entenderla, sirve para pasar el rato en casa, pues no se hace pesada gracias a su corta duración y un final abrupto en línea con el estilo de su creador. En el caso de haberla disfrutado en festivales especializados, donde la vara de medir es bastante más laxa, los espectadores seguro que habrán lanzado alabanzas a diestro y siniestro, al menos por encima de lo que un producto tan mediocre merece.

Pero la pobreza en cuestiones formales, calidad argumental y visual, palidece cuando colocas como protagonista, aunque no tenga tanto tiempo en pantalla como me hubiese gustado, a un tipo como Nicholas Cage. Podemos echarle en cara que su carrera hace años que tomó una deriva importante, quizás acuciada por ciertos problemillas económicos causados por un representante sin escrúpulos, pero también es cierto que verlo desbarrar en pantalla tiene un poder hipnótico inigualable. Unas veces por intentar ponerse serio, adquiriendo una curiosa cualidad cerúlea que podemos disfrutar en disparates como “Premonición”, y otras por aparentar estar poseído por Loki en “La Máscara”, como es el caso de la presente película. Nicholas se deja llevar y se nota, arrancándonos más de una carcajada gracias a sus expresiones desorbitadas: la escena en que arremete contra una mesa de billar es oro puro. El punto álgido de “Mom and Dad” llega cuando el personaje interpretado por Nicholas es poseído al fin por esta extraña enfermedad, circunstancia que para mi gusto tarda mucho en llegar, suponiendo casi una hora de metraje en puro relleno. Gracias a los Dioses Oscuros, mientras Cage grita con la cara hinchada, la cosa se anima y termina por redondearse cuando Lance Henriksen nos regala otro cameo esquizofrénico en forma del abuelo de la familia. Una explosión fílmica de cinco minutos que sí justifica el estilo de Taylor como director.

Como compañera de Nicholas Cage, casi la verdadera protagonista, hallamos a Selma Blair (“Hellboy”), igualmente excesiva cuando la ocasión lo requiere. Llámenme perverso, pero esta mujer supone la encarnación perfecta de todo lo que una MILF debería ser. Sin embargo, como decía, el background su personaje supone mero relleno para la hora y media de rigor que debe durar un largometraje. Mucho más la tirantez que padece con la hija mayor de la familia, una adolescente interpretada por una actriz bien entrada en la veintena, como corresponde a una obrita tan falta de credibilidad como esta. Anne Winters, prototípica rubia “made in USA, es la interfecta.

Poco más que añadir. Bastante floja a nivel global, se soporta gracias al mandito Nicholas Cage, creyéndose él mismo su papel de “pirado”, el cual ha ido forjando con el paso de los años. En cuanto a contenido terrorífico o impactante nada de nada, ¿padres matando a su hijos? Como bien apuntan en la propia película sólo hay que visitar una granja de cerdos para disfrutar de espectáculos mucho más humanos.

Imágenes de la película

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Lo mejor: Los caretos de Nicholas Cage.

Lo peor: La insoportable forma de rodar la acción, en primeros planos epilépticos.

Vuestros comentarios

1. ene 28, 13:47 | ?

Si Nicolas Cage o o la bruja de blair(Selma) han de destacar en positivo en esta pelicula vamos jodidos!. Cage lleva años haciendo de si mismo con esas poses o muecas sobreactuadas y la Blair nos muestra su figurita de modelo Victorias Secret y se transforma en una hija de…. sin sentido alguno(personalmente nunca la tragué).
Lo mejor es esa música que cambia según el estado anímico de los personajes o los hechos que se van sucediendo. Y por supuesto el enfrentamiento a 3 bandas entre abuelos, padres e hijos desembocando en un final que no existe…
El resto de la pelicula es confuso y lleno de tópicos o clichés propios del cine de género actual(también es cierto que los subtitulos latinos son confusos de cojones!…pero eso da para otro tema de controversia en el que no voy a entrar).
En fin otra prometedora propuesta que se queda en nueva decepción y van…4 este enero.
Un saludete Bob majete!

2. ene 31, 09:43 | matias

es una pelicula dificil de recomendar debido a su estupidez y ese comienzo aburrido.

pero sobre todo por una escena en particular:
SPOILER
los hijos se encierran en el sotano. para hacerlos salir los padres le meten gas con una manguera por una ventana. o el gas sale poco o el sotano es gigantesco pues ni tosen ni un poco (y eso que estan hasta la noche) la hija se convierte en Mac Gyver y pone unos fosforos en la puerta atados con cinta, para que cuando el padre abra la puerta vuele todo a la mierda; ellos mientras se escapan por un conducto que habia por ahi (si sabian que habia forma de escapar porque no lo hicieron antes???) y finalmente esperas a que el padre abra la puta puerta y…. solo un fogonazo.
y obviamente ese final. se les acabo la cinta o que?
FIN SPOILER

3. feb 7, 21:00 | maohx

la pelicula es pasable, pero lo que la daña es ese final tan malo, que mierda.

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