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Monster

Si me ves, corre

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  • Título original: Monseuteo
  • Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2014
  • Director: Hwang In-ho
  • Guión: Hwang In-ho
  • Intérpretes: Lee Min-ki, Kim Go-eun, Kim Roi-ha
  • Argumento: Bok-Soon se topa con Tae-Soo, un asesino a sangre fría que le trastorna su mundo con consecuencias violentas.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4/5

monster

Cary Grant, en una ocasión, hablando con Gene Wilder, le dijo: “¿Te has dado cuenta de que cada vez que tomas a alguien ordinario – digamos como tú o como yo – y lo metes en una situación extraordinaria, da como resultado un buen thriller?”. Cary Grant tenía razón…; Gene Wilder lo hizo protagonizando El expreso de Chicago (Silver Streak, 1976) y Alfred Hitchcock lo demostró en películas como Con la muerte en los talones, Sabotaje o 39 escalones, entre otras. En esta ocasión Hwang In-ho lleva a cabo la misma fórmula, porque ¿qué puede ser más ordinario que un par de niñas y más extraordinario que un asesino a sangre fría con habilidades que lo hacen casi un ser invulnerable?

Por un lado tenemos a Bok-Soon (Kim Go-Eun), a la que si bien no podemos considerarla una niña, sino más bien una joven adulta, mentalmente no deja de ser una cría. Dulce, tierna, tonta, juguetona y olvidadiza; y sin embargo de carácter agresivo y que no se deja amedrentar por nadie llegado el caso, por lo que en su pueblo la conocen como “psycho bitch”. Por otro lado tenemos a Tae-Soo (Lee Min-Ki), un asesino despiadado, sin ningún remordimiento —el monstruo que da título al filme— contratado para realizar un trabajo que involucra a Na-ri, una pequeña niña testigo del crimen y que logra huir para acabar cruzándose en el camino de Bok-Soon, lo que da paso al enfrentamiento de esta última con Tae-Soo.

Lo interesante de la película es la mezcla de personajes, el contraste de emociones y la dura contienda entre un cruel asesino y dos chiquillas que no tienen ninguna oportunidad de sobrevivir, pero no por eso dejarán de intentarlo. Como trama secundaria tenemos a un empresario con un secreto, la familia adoptiva de Tae-Soo —conscientes de su malévola personalidad—, y a una pandilla de gánsteres menores.

Monster cuenta con buenas escenas de acción —aunque pocas—, bien filmadas, con un buen ritmo de edición, agradable fotografía y chorros de sangre decorando el suelo, algo que siempre resulta agradable a la vista. Por otro lado, la violencia y la acción de la que hace gala la película contrasta con el mundo de Bok-Soon, el cual es tierno, inocente e incluso cómico por momentos. Y sin embargo, Hwang In-ho tiene la habilidad de mezclar ambos mundos de una manera correcta, sin exagerar los chistes, sin llegar a la cursilería y sin salirse del género primario al cual pertenece la película: el thriller. Y es que Hwang In-ho ya tiene experiencia mezclando géneros: en su ópera prima Spellbound/Chilling romance (2011) logró una efectiva comedia romántica con tintes de horror. Spellbound disfrutaba de escenas de horror muy bien realizadas, con imágenes perfectamente reconocibles dentro del género; mientras que sus escenas de amor también acertaban de pleno en lo que a romance se refiere. En esta ocasión, Monster supone para Hwang In-ho la posibilidad de hacer alarde de su habilidad en el género de acción, mientras acierta uniendo al conjunto final una historia de amor carnal y la implacable persecución por parte de un asesino.

Con uso del flashback, Monster nos plantea la personalidad de Tae-Soo desde muy niño. Con imágenes indeterminadas, algo de sangre, uso de las sombras, planos cerrados de un arma, sonidos agresivos y la sonrisa de un niño; el espectador determina el nivel de maldad del personaje y siente esa resistencia casi sobrehumana de la que hará gala cuando sea adulto y que tanto impacta y atrapa en el contexto de la historia que cuenta la película. De adulto, Tae-Soo nos muestra su sonrisa maquiavélica, sus tatuajes, sus extraordinarias armas y esa resistencia casi sobrehumana a la que os hacía referencia; todo ello en planos oscuros, colores apagados y movimientos lentos… tomándose su tiempo. Disfrutando del placer del asesinato. Por otro lado, el mundo de las chiquillas se nos muestra con colores brillantes, planos abiertos, diálogos graciosos, comida deliciosa y una ternura tal que enseguida el espectador se encariña con Bok-Soon y Na-ri, para acabar temiendo todo el tiempo por su seguridad. Y con ello Hwang In-ho logra una tensión que va en aumento hasta llegar al clímax final, donde acontecerá el encuentro total entre ambas partes.

Lo que me gusta del cine asiático es su capacidad de alejarse del cliché, de crear imágenes o personajes originales, escenas inesperadas y su ausencia total del miedo a ofender al espectador con acciones sorprendentes. El cine asiático no tiene reparo en destruir a quien sea necesario con tal de avanzar en la historia. Esa barrera cinematográfica le pertenece a occidente. Cuando uno ve una película proveniente de EEUU, por ejemplo, en la que aparecen niños perseguidos por un asesino profesional, de una forma u otra sabe que no puede haber un plano donde ese niño salga lastimado. En El cine según Hitchcock, François Truffaut lo dejó muy claro: “Es muy delicado hacer morir un niño en una película; se roza el abuso del poder del cine”. Y Hitchcock le dio la razón. Los asiáticos, por su parte, a veces cumplen la regla, pero otras veces hacen caso omiso de la misma. No se sabe exactamente qué pasará en su cine, por eso me encanta. Por eso veía Monster sin anticipar nada y al mismo tiempo esperándolo todo.

La película ha sido catalogada como “extraña”, “inarmónica” y “casi esquizofrénica”, incluso algunos la señalan como “misógina”, pero en mi opinión eso es lo que la hace interesante. Esa “extrañeza” e “inarmonía” de la que se quejan algunos críticos es el contraste que no estamos acostumbrados a ver, en especial en una cinta de este género. Esa “casi esquizofrenia” sustenta el personaje de Bok-Soon y su mundo infantil, alejado por completo de la agresividad del antagonista. Y el maltrato hacia la mujer, para un servidor, no es una ofensa como tal, sino una demostración fílmica de la fuerza del género femenino. Si no lo entienden, no es culpa de Hwang In-ho. Parafraseando: “la ofensa está en el ojo del espectador”.

Imágenes de la película

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Tráiler

Lo mejor: Los personajes y las escenas de acción.

Lo peor: Por momentos decae la tensión.

Vuestros comentarios

1. nov 21, 03:07 | machi

un 4 de 5? exagerada puntuación para mi gusto, tiene un principio muy prometedor pero se desinfla y se queda en nada… el personaje de ella es muy tonto y esa gracia sobra en la peli. Más crudeza y más hijo putismo es lo que le hizo falta! Hay thrillers coreanos que a esta la dejan por los suelos.

2. nov 21, 23:17 | Andrómeda

Anotada :3

3. nov 22, 05:05 | Frank

Gracias a los dioses por el cine coreano. Ya mismo la estoy buscando.

4. nov 23, 11:21 | Draghann

Aburrida como pocas porque su lentitud impide cualquier atisbo de entretenimiento. Personalmente la considero muy por debajo de la media que nos ofrece el cine surcoreano.

Un saludo.

5. jun 1, 02:29 | Nikki Liz Coxaj Orellana

En lo personal ame a Lee Min Ki, tanto como al resto de los personajes la historia es sumamente substancial; ahunque en algunas escenas carrese de tacto como en el taxi, y los que quieren desalojarlas ( incluyendo a la duenia de la casa donde vivia Kim Na Mi con su hermana; y los del mercado), simplemente es ingeniosa pero un tanto trillada la forma en la que mata; pero seamos realistas ( ahunque suene tonto ) todas irriamos tras este hermoso acesino ademas se le ve muy misterioso ahunque neutro y tranquilo simplemente cute….

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