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Parasitos

El hedor de la clase obrera.

parasitos

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  • Título original: Parasite
  • Nacionalidad: Corea del Sur | Año: 2019
  • Director: Bong Joon-Ho
  • Guión: Kim Dae-hwan, Bong Joon-ho, Jin Won Han
  • Intérpretes: Song Kang-ho, Lee Seon-gyun, Jang Hye-jin, Cho Yeo-jeong, Choi Woo-sik, Park So-dam
  • Argumento: dos familias de estratos sociales distintos cruzan sus caminos con funestas consecuencias.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 4.5/5

4 parasites

Parásitos es la película que se ha alzado con la ansiada Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes. Y su director, Bong Joon-Ho, es uno de los principales exponentes del nuevo cine coreano. El cineasta se ha movido por muchos géneros: la comedia en “Perro ladrador, poco mordedor”, el thriller policiaco en “Memories of Murder” y “Mother”, el cine de monstruos en “The Host”, o la ciencia ficción con tintes distópicos en “Rompenieves” y “Okja” (la primera película original de Netflix que concursó en Cannes).

En todas sus películas siempre ha demostrado su creencia que el fantástico, la ciencia ficción y la comedia hundían más que ningún otro género sus raíces en lo sociopolítico. En un tiempo en el que todavía la crítica social más clásica y directa sigue ganando premios, el director es todo un ejemplo de cómo llevarla por bandera para contar más cosas, ya que sus películas, además de ser frenéticos viajes repletos de entretenimiento, tienen como base una cruda representación de la realidad y el choque social. Pero hasta ahora ninguna había sido tan tremendamente cruel, y a la vez tan entretenida como esta.

Parásitos es una de esas películas que no deja indiferente de principio a fin. Tarda poco en engancharte y no te suelta hasta su arrollador final. 
Los Kim (padre, madre y dos hijos que irían a la universidad si pudieran costearla) malviven en un semisótano lleno de cucarachas. Su dura cotidianidad queda clara desde el principio de la cinta, y les vemos moverse agitados por el diminuto cuarto de baño con los teléfonos en alto en busca de señal wifi gratuita mientras la cámara observa el desorden mohoso del lugar. También los vemos montar cajas de pizza para un restaurante cercano, y damos por hecho que eso es lo más parecido a un empleo que cualquiera de ellos ha tenido últimamente. Pero su suerte parece empezar a cambiar cuando al hijo mayor le surge la oportunidad de dar clases particulares a domicilio a una adolescente, hija de una familia rica: los Park.

Pronto, la necesidad y la ambición harán que el joven mienta para colocar progresivamente al resto de su familia como trabajadores de la mansión, interfiriendo cada vez más en la vida del clan pudiente.

Las cosas, cómo no, terminan por desmadrarse, y la cinta nos acaba presentado a una clase obrera convertida en una entidad parásita, un poco incluso como caricaturas malignas con las que resulta difícil empatizar. Pero Joon-Ho va encontrando la forma de hacerlo: si los hijos de la familia pobre se aprovechan del carácter naíf de la madre rica, es porque las desigualdades económicas de un sistema injusto, les amparan. “Huele a nabo deshidratado, a trapo sucio. Huele como a la gente en el metro”. Si el padre rico consigue oler la miseria del padre pobre, es solo porque este ha jugado a la mentira para llegar a una clase que no le pertenece. Joon-ho  encuentra la manera de ser explícito sin perder la elegancia, y lo consigue gracias a un guion pulido hasta el extremo, y a un reparto que trabaja la interpretación corporal de forma magistral.

En cierto modo, la película me recordó por momentos al subgénero de las home invasions, en la medida en que lo es “Casa tomada”, el magnífico relato de Julio Cortázar, o algunas películas de Luis Buñuel (pensando en “El ángel exterminador” o “El discreto encanto de la burguesía”), que subvierten* el inmovilismo de las estructuras sociales a partir de la pérdida del control del espacio en el que habitan*. En el transcurso de esta guerra a veces hilarante, la lucha de clases se traduce en una relación sadomasoquista en la que, por un lado, predomina la inversión de roles y, por otro, siempre hay alguien en un escalafón más bajo de la pirámide social dispuesto a rebelarse.

El filme desde luego deslumbra con su propuesta narrativa, rompiendo con cualquier tipo de prejuicio infundado sobre el cine más comprometido al convertir un drama con una fuerte carga de crítica social en una experiencia apasionante. Un brutal laberinto de sorpresas, giros imposibles y protagonistas redondos que se sirve de los recursos habituales del cine coreano (como su peculiar estructura en cuatro actos) para dejar boquiabierto al respetable.

Con tal derroche de emociones, en un thriller tan cargado y rápido que no se detiene ni un momento, la sensación final que nos deja confirma a Bong como un maestro a la hora de juguetear con los géneros y los tonos, y pone de manifiesto el verdadero brillo del autor: su capacidad para retratar el absurdo injusto de la realidad, y, al mismo tiempo, entretener sin tropiezos. Contemplarla es un placer perverso de principio a fin.

4 parasites

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Lo mejor: su sofisticado uso del espacio fílmico, una lección maestra de puesta en escena. Y su experiencia audiovisual implacable, que impacta desde el mensaje hasta la forma.

Lo peor: le sobran algunos excesos en su tramo final.


Vuestros comentarios

1. nov 20, 19:23 | Omar

Es un peliculón, lo mejor que verá el género en este 2019

2. nov 20, 20:24 | tito jesús

No hay duda de que es una de las mejores películas de este año que empieza a morir. Además es sumamente elegante en su rodaje. Hay que indicar, en cualquier caso, que su segunda parte se transforma en un juego de exceso que resta a enteros a una parte de sus espectadores… entre los que por suerte no me incluyo porque ME LO PASË BOMBA.

3. nov 20, 22:20 | wiman

UNA PUTA OBRA MAESTRA!!!

4. nov 21, 00:21 | Rosemary

Efectivamente Tito, la segunda mitad de la peli entra en un juego de excesos que a alguno le puede chirriar, por eso justamente lo puse como un aviso de que podía ser “lo peor” para una parte del público.

Al igual que tú, también tuve la suerte de encontrarme entre la parte que se deja llevar por su humor negro y por su locura, y ME LO PASE TETA.

Saludos!

5. nov 22, 12:57 | Flem

Como (casi) siempre Rosemary da en el clavo. Parásitos es de lo mejor del año y, aparte de a Buñuel, a mi en algunos momentos me recordó al mejor Hitchcock. Me sobra algo de desmadre pero es genial su juego perverso y la perfección con la que está rodada.

Abrazos Almas Oscuras!!!

6. nov 22, 13:35 | Rosemary

Hola Flem,
Muy de acuerdo también en tu apunte de referencias hitchcockianas en la cinta!

De hecho, la publicación The Playlist le preguntó al Joon-ho por las películas que le habían inspirado para crear esta comedia negra cuando el filme estaba a punto de estrenarse en las salas estadounidenses, y el cineasta reconoció que Psicosis ha sido una de sus referencias clave.
“Aunque no tan rica, la casa de Norman Bates es también un hogar de dos niveles narrativos con una escalera que conduce a los secretos que abajo acechan”, afirmó Bong del clásico de Hitchcock.

Articulo completo: https://theplaylist.net/parasite-five-films-bong-joon-ho-20191011/

Saludos!

7. nov 28, 11:31 | bébete el semen que dejé en el freezer

pelicula que en su primera hora nos muestra a un grupo de manipuladores de grado 10 por la eficacia de cada una de sus estafas hasta que algo que pasa en su segunda hora los ponen en tantos aprietos y enredos que terminan hasta las pelotas de kilombos insalvables siendo algunos hilarantes (ama de llaves) y otros no tanto (escena final).

esa familia si que tenia una filia obsesiva con esa casa, ja ja…

8. dic 9, 17:48 | José Armando

Es una obra maestra, esto es el cine en su máxima expresión.

Entretenida, apasionante, hilarante, terrorífica, brutal.

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