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Perra Bruja

Tetas, vapor y sangre

Perra Bruja Póster

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  • Título original: Death Spa
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 1989
  • Director: Michael Fischa
  • Guión: James Bartruff, Mitch Paradise
  • Intérpretes: William Bumiller, Brenda Bakke, Merritt Butrick
  • Argumento: El gimnasio/spa más moderno de la ciudad empieza a sufrir "misteriosos" accidentes. ¿Casualidad o una mano maligna está acabando con los deportistas?
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3/5

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Un gimnasio se ve asolado por extraños accidentes provocados, presuntamente, por el alma condenada de la ex mujer del dueño. Mientras la verdad se descubre, los usuarios del local ponen a punto sus esculturales cuerpos.

¿Qué puede ofrecer una película que comienza mostrando una de las tormentas eléctricas más falsas de toda la historia del cine? Añadamos a esta pregunta el hecho de que semejante producto incluye altas dosis de desnudos integrales, para todos los gustos masculinos, y un estilo de película gore barata, agitada la mezcla en la coctelera del slasher más infame de finales de los ochenta. Un servidor esperaría, cuando menos, pasar un buen rato, sabedor de que disfrutará tanto de un argumento cogido con pinzas, como de un desarrollo narrativo y técnico digno de un telepredicador norteamericano. Por no hablar de las actuaciones, porque seguro que semejante joyita está protagonizada por algún actor de tercera, inexpresivo cual maniquí, y por decenas de secundarios ineptos como ellos solos. Espera, que además la acción se sitúa en un gimnasio dotado con un ordenador salido de la peor pesadilla de Kubrick. Si alguien me asegura que además la película está enfocada al horror sobrenatural, a lo mejor expolia la conocida escena final de “Carrie” sin pudor alguno, me da un ataque de goce casposo…

¡Pues así es amigüitos! “Perra Bruja”, traducción directa del título original de la que finalmente se ha llegado a conocer en todo el mundo como “Death Spa”, es uno de esos bodrios más que adecuados para maratones nocturnas de cine basura con los amigos o para realizar experimentos visuales con sustancias psicotrópicas. Por debajo, en cuanto a encanto, de otras obras casposas más conocidas (y ya que últimamente hemos hablado de ella, pues me viene a la cabeza “Troll 2”), si “Perra Bruja” no ha llegado a conseguir nunca el reconocimiento de “película tan mala que es buena” sencillamente es por pecar de unos interludios bastante tediosos así como de un acabado final bastante pobre. Lo que no quita para que durante ochenta minutos escasos asistamos a escenas lo suficientemente lamentables como para soltar rebuznos de estupidez. A bote pronto recuerdo la famosa seducción a base de espárragos o los diálogos entre el director del gimnasio y un negrata que pasaba por allí (en ningún momento sabemos que puesto ocupa en el gimnasio, si es que ocupa alguno). Sí señores, ver para creer: un producto hijo de su tiempo que presupone el éxito personal y económico en base a tu condición física, los únicos personajes que no alucinan con el deporte son gordos imbéciles, psicópatas en potencia, detectives salidos o parapsicólogos con los pantalones raidos; un producto que valora la superficialidad por encima de todo, las féminas no tienen problema en despelotarse frente a la cámara, más si cabe cuando aparece el rico dueño del gimnasio en pantalla; una obra que mea coca cola cuando se trata de hablar de tecnología, menuda computadora se gastan que llena una habitación entera de lucecitas e incómodos pitidos…

Su director, Michael Fischa, venía de rodar otro bodrio que pasó sin pena ni gloria por las estanterías de los videoclubs de la época: “Mi madre es una mujer lobo”. Con algo de pasta en el bolsillo contrata a Ken Foree, conocido en aquella época por haber participado en “From Beyond” y “Dawn of the Dead”, para que haga un papel secundario. Supongo que la intención era dar caché a su cinta, desgraciadamente, las apariciones de Foree acercan “Perra Bruja” a la comedia pura y dura antes que a cualquier otra cosa. Además disfrutamos con una variada caterva de actores contratados únicamente por su atractivo físico. Tal vez destacaría a Brenda Bakke, de la que nos podemos recrear con cada centímetro de su piel desnuda, por aquello de haber participado a posteriori en alguna película de renombre, como “Demon Knight” o “L.A. Confidential”. Tal vez buena parte del divertido despropósito radique en la contratación para redactar el guión de un par de desconocidos que nunca volvieron a hacer nada más… y es que vaya historia más absurda, simple y enrevesada a la par, no exenta de encanto por lo patético de sus giros.

Bien, el bueno de Fischa, que llegó el último al reparto de talento por parte del creador, se pone detrás de la cámara para rodar de la forma más hortera a su alcance (la música AOR forma parte radical de la propuesta) un cuento sobrenatural que parte del accidente que casi deja ciega a la novia del protagonista, el dueño del gimnasio que centra la trama. A partir de dicho accidente, culpabilizado en primera instancia por un fallo del súper ordenador que centraliza toda la actividad del local, asistimos al desfile de distintos personajes según se van produciendo más percances. Cada personaje resulta ser más banal que el anterior, iniciando el paseíllo una pareja de detectives, que más bien parecen un ama de casa negra y un ex-alcohólico, para terminar con un investigador parapsicólogo que amenaza a los fantasmas a punta de pistola. Siguiendo con la trama, nuestro protagonista, el gerente del spa, está convencido de que los accidentes los está causando el espíritu vengativo y celoso de su esposa parapléjica “autoinmolada”, la susodicha “perra bruja” del título. Entre asesinato y asesinato truculento, encontramos que aparece un abogado, residente permanente del club de fitness (¿WTF?), con aviesas intenciones; también el hermano gemelo de la ex esposa psicótica, cuyo acoso a la novia del prota quedará para los anales de las escenas superfluas. Ambos muchachos se presentan como el despiste, o broma interna, para que el espectador se sienta delante de un verdadero slasher, pero todo está contado de forma tan confusa, añadiendo muchas escenas de relleno con distintos miembros del gimnasio y los investigadores desubicados, que es imposible sacar nada en claro.

Al menos se prodiga un fin de fiesta que bien merece un estudio aparte: tanto secundario mal dirigido, poniendo caras de miedo bastante risible ante un ataque telequinético orquestado sin ton ni son, constituyen todo un festival del humor que se agradece ver regado con salpicaduras de efectos especiales anticuados y una escena final, con el epílogo de nuestra reina bruja, digno de forrar con sus fotogramas nuestras carpetas de cuando íbamos al instituto.

Siendo justos, es imposible recomendar su visionado a cualquiera que no sea aficionado al cine basura. Sus valores de producción, desde iluminación a vestuario, chirrían tanto que cualquiera con demasiado apego por el buen gusto se va a llevar el disgusto de su vida. También, para los amantes del cine hediondo, creo necesario avisar de que su condición de “infraclásico” está bien merecida, pillarla en un mal día puede ser mortal, un somnífero de necesidad; pero enfrentarse a ella con algo de actitud (esos amigos o barriles de cerveza) asegura un buen rato hasta para el “nerd” más impávido. Tan exigente como desopilante, palabrita de niño Bob.

Imágenes de la película

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Tráiler

Lo mejor: Desnudos integrales, gore barato, personajes estúpidos, comedia involuntaria... ¡contiene todos los ingredientes de una buena película casposa!

Lo peor: Es tan confusa, sufre de tan penosa narración, la edición hace aguas de una forma tal que a veces cuesta saber que estamos viendo.

Vuestros comentarios

1. abr 28, 10:17 | Manu

Dios! Quiero verla ya. NECESITO verla ya.

2. abr 28, 10:46 | Bob Rock

Manu.- Pídesela a la burra ;)

3. jul 21, 16:02 | Manu

Vista, por fin. La muerte por mordiscos a la yugular de pescados congelados me ha parecido lo más.

4. nov 25, 22:46 | Vedder

He dejado de leer en cuanto te has referido a uno de los personajes. Aparece un “negrata”… Un NEGRATA?? En serio? Si fuese además homosexual sería un negrata maricón? Menúdo gilipollas estás hecho, tio. Madura.

5. nov 26, 01:11 | Bob Rock

Vedder.- Siempre digo: “El respeto cara a cara, no con palabras de mierda que no significan nada.” Puedes insultarme todo lo que quieras, me da absolutamente igual, me importan únicamente las opiniones de mis amigos sean de la raza que sean o de la condición sexual que les salga del orto.

Es gracioso, este tipo de palabras tabús retratan al personal, separan el grano de la paja. ¿Qué eres tú? ¿Grano o paja? Yo sé que no soy racista, y además jamás insultaría a alguien sólo por usar esa palabra dentro de este contexto. Debe ser otra muestra más de mi inmadurez.

Si quieres puedes ver la película y elucubrar después porque uso esa palabra que, mis amigos negros, reciben con la misma indiferencia, aunque mucho más cachondeo, que yo tu insulto.

Firmado un blanquito, white trash, un gilipollas, un bastardo, un charlatán, un subnormal, un punkrocka’… palabras

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