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Primal Rage

Felpudo maldito

Primal Rage Reseña

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  • Título original: Primal Rage
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2018
  • Director: Patrick Magee
  • Guión: Jay Lee, Patrick Magee
  • Intérpretes: Casey Gagliardi, Andrew Joseph Montgomery, Eloy Casados
  • Argumento: Una pareja se pierde en el bosque donde vive el bigfoot.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Patrick Magee es un experto en efectos especiales –“Men in Black 3”, “Spiderman”, “Beyond Re-Animator“– que un buen día tuvo un sueño. Se levantó y decidió invertir dos años de su vida en hacerlo realidad. Hablando del mundo del cine, ese sueño no podía ser otro que realizar un largometraje y debutar con una historia de terror, sus favoritas, que supusiera una excusa para la demostración de su buen hacer con maquillajes, prótesis y trucajes visuales. A este respecto Magee puede estar tranquilo, técnicamente sale airoso de su ópera prima, demostrando que ha sido un hábil observador en todos los platós de rodaje donde ha ido a dar con sus huesos. Stan Winston estaría orgulloso. Sin embargo a nivel argumental hablamos de los mismos problemas de siempre: un argumento simple, previsible y visto tantas veces que su desarrollo no lo pueden arreglar ni los mil oropeles de Babilonia. Además, y este es un error común en muchos debutantes tras las cámaras, “Primal Rage” se extiende hasta la hora y tres cuartos gracias a tramos alargados sin mucha base narrativa, quizás envalentado su autor que no quería ver ninguno de sus fotogramas besando el cubo de basura.

Los bosques californianos son los que acogen la trama, sirviendo como arranque el encuentro entre un recién salido de la cárcel y su sufrida esposa. Juntos en el coche parten de nuevo hacia casa con la esperanza de arreglar una relación cortada de raíz por el pasado criminal de la parte masculina de la pareja. Una introducción innecesariamente extensa habla de dos personas que todavía se quieren pero que han olvidado cómo expresarlo, algo que se constata a la perfección cuando echan un polvo de reencuentro en la trasera del vehículo y ambos gestionan erróneamente el deseo. Superada esta anécdota, un atropello les llevará a pararse y descubrir el cadáver destrozado de un tipo desnudo. Imposible que el impacto del accidente haya provocado las heridas que muestra el cuerpo, el principio de la exhibición de músculo por parte de Magee en el área de efectos especiales. Posterior a este macabro hallazgo, una lluvia de piedras surgida del bosque amenaza a la pareja que acaba perdida en el bosque tras una aparatosa caída desde una cascada.

Helados y asustados, emprenden la vuelta a la civilización sin sospechar que son observados por una criatura peluda enmascarada. Justo cuando se encuentran con un grupo de cazadores locales que parecen bastante hostiles, la acción se acelera para comprobar en vivo y en directo la capacidad destructiva del acechador peludo, que parece ser una especie de big foot al que las leyendas locales indias le han dado el nombre de Oh–Mah. Sin tener nada que ver con Los Morancos, la criatura aplasta cabezas y ensarta con precisas flechas a sus enemigos para llevarse a la chica a su madriguera con románticas intenciones, dejando a su marido por muerto. Este en un alarde suerte es localizado por una bruja que vive en la zona y que con sus artes le devolverá la salud milagrosamente. Uniéndose a un sheriff indio, el cual tras una fiesta salvaje de peyote por fin ha superado su escepticismo sobre temas como el Oh–Mah, el héroe de nuestra historia se dispone a jugarse el tipo por salvar a la única mujer que ha amado. ¿Podrá contra la mítica bestia, guardiana de los bosques?

Es cierto, no se trata de la típica sinopsis/introducción. En los dos párrafos anteriores podéis encontrar sintetizado el 80% del metraje de “Primal Rage”, sin especial presencia de destripes, simplemente los hechos que, por otro lado, cualquier espectador avispado irá previendo a medida que los segundos pasan en pantalla. Espero que enfrentados a este pequeño resumen podáis entender mi queja perenne sobre lo limitado de los argumentos que nos regalan los directores modernos. Tampoco se trata de reinventar la rueda pues aquí el único interés es la caracterización del “big foot”, verdadero protagonista de la función, y la representación gráfica de sus tropelías, este felpudo con patas no se muestra tan amigable como Harry, aquel invitado de los Henderson. De hecho hablamos de una especie de primate con una inteligencia bastante desarrollada, la cual le permite usar herramientas como arcos o trampas para osos, aunque su aspecto es más primitivo y menos amable de lo que algunos tenemos en la cabeza como imagen utópica del famoso “Sasquatch”.
El problema es que sus asaltos no suponen ningún motivo de tensión o escalofrío, hablamos de la falta absoluta de carisma de los personajes humanos, convirtiendo sus penurias a manos de la enorme criatura en un mero trámite hasta los títulos de crédito. Es más, sus correrías son sangrientas y explícitas, sí, pero no se prodigan tanto como algunos pensábamos de primeras; borrando de un plumazo la frágil sensación de peligro que “Primal Rage” mantuvo durante su fase promocional.

Hablar de las actuaciones es también hacerlo de uno de los peores apartados del film. No digo que sus perpetradores no estuviesen motivados, todo lo contrario, únicamente señalo que no poseen ni el talento ni las herramientas para hacer de sus personajes los conductores de la historia, si no que ésta pasa inmisericorde por encima de ellos. Tomemos como ejemplo el grupo de cazadores, que supone la excusa para la mayor masacre del metraje, los cuales son carne de cañón por definición, pero además su trabajo se reduce a dos escenas que se alargan hasta la incomodidad, dejando en evidencia que los diálogos por su lado son ridículos y que los actores declamando poseen muchas limitaciones para generar credibilidad. Ni siquiera los protagonistas principales, Casey Gagliardi y Andrew Joseph Montgomery, consiguen comunicar algo de emoción poseyendo la parte más fresca del pastel, supongo que la culpa es de su inexperiencia. Habiéndose habilitado un trasfondo “survival” para su lucimiento, la película no se queda únicamente en el gore, ambos jamás transmitirán angustia o desesperación. A veces parece que estén de paseo por un parque natural cuando su supervivencia está supuestamente en serio aprieto. Al final, como suele ser tónica en este tipo de cine con bosques y monstruos de fondo, el mejor como actor ha terminado siendo el especialista embutido en el traje para dar vida a Oh–Mah. ¿A alguien le extraña?

No obstante que mis dardos no oculten una parte muy importante de la verdad: “Primal Rage” está bastante bien rodada. Se nota un esfuerzo titánico en la producción y hasta en el diseño artístico, obsérvese el mimo depositado en la máscara y otros aperos que luce nuestro particular “big foot”. Para tratarse de un proyecto de bajo presupuesto rodado y montado a lo largo de dos años, hablamos de un acabado que nada tiene que envidiar al de algunos estrenos en salas comerciales. Es cuando bajamos a un nivel más bajo, pelando la capa superficial, que encontramos todos estos defectos formales, especialmente una duración que podría haberse reducido en veinte minutos, condenando a la película a la intranscendencia que marca el cine de género actual. Luego está el hecho de que la figura de “pies grandes” arrastra mucho culto en Estados Unidos, incluso para mí es entrañable, y “Primal Rage” se define para un público objetivo muy concreto, por lo que no me parece fallida del todo.
Mención especial podemos hacer un ritual indio y de una bruja que no acaban de casar con el tono survival más presente en la primera mitad, casi parecen material de relleno no se sabe con qué intención. Sus presentaciones se alargan igualmente hasta la broma, provocando cierto humor involuntario mediante todo lo relativo a esa arpía de nariz ganchuda, ¡digna de haber participado en “La Maldición de las Brujas”!

Imágenes de la película

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Lo mejor: Efectos especiales artesanos muy sangrientos y trabajados.

Lo peor: Pobres actuaciones que no sacan al producto de la mediocridad.

Vuestros comentarios

1. may 7, 05:24 | Juan Eduardo Bendeck Cordero

Los Morancos, jajajaja.
Pues me gustó la reseña. Tengo muchas ganas de ver esta peli.
No puedo evitar las asociaciones ¿es el Big Foot una versión yanqui del Nahual mexicano? Las raíces nativas de Mesoamérica y el Norte, quizá.
Por cierto, el Peludo ése está casi tan feo como un político mexicano en comercial de TV. Usted perdone, es que estamos en época de elecciones, y yo ya estoy bombo.
Saludos.

2. may 7, 06:14 | Draghann

La vi anoche y sí, está bastante bien rodada y por eso cada vez que se le ven las costuras, que son unas cuantas veces, te deja descolocado. Aún así, yo es una peli que recomiendo ver para pasar el rato. Por cierto, supongo que todo el que la haya visto, habrá notado alguna clara referencia a Depredador…

Un saludo!

3. may 7, 22:12 | Vael

Precisamente iba a decir eso… A Patrick Magee no le gusta nada Depredador jaja
Ya lo habeis descrito bien, es entretenida y esta bien rodada.

4. may 7, 22:54 | Bob Rock

De ahí la referencia al gran Winston!! Otra cosa es que esa parte final navegue entre el “homenaje” y el “copy & paste”

5. may 8, 11:40 | paulcrosnier

veremos que tal es esta, no recuerdo ver un film de terror de Pie grande que sea bueno.

6. may 10, 12:04 | matias

paulcrosnier:

esta pelicula solo tiene de bueno las muertes y el enfrentamiento final. y pará de contar.

-los cazadores son insoportables, irritantes, infumables, idiotas, intolerantes, imbeciles (y muchos adjetivos con i). no podes mas que alegrarte cuando los “despachan” (estoy seguro que el director debe ser vegetariano para odiar tanto a los cazadores y hacerlos ver como los muestran en la pelicula, a mi no me engañan)
-la escena de la bruja solo la metió a la fuerza el director para mostrarnos lo bien FEA que le quedó (el oh “meh” es mas lindo, es mas se parece a depredador como bien dice “draghann”) podrian habersela ahorrado y nadie la extrañaria. tambien me alegro que no se haya puesto en bolas como hacen las brujas del comienzo en “the lords of salem” (gracias rob zombie por provocarme nauseas y colicos espantosos)
-nunca sabes si el oh “bleh” cuando se la lleva a la cueva le hace el amor o que porque no se entiende si se la metió, si estaban jugando a las palmaditas, o si queria refregarse contra una mina (¡ni la ropa le arranca!!!)
-el peor es el sheriff ¿que mierda va a hacer un pobre anciano contra una bestia que lo dobla en altura y fuerza?
¿sabes lo que va a hacer con vos, vejete? ¡se va a limpiar el orto con vos, eso va a hacer!

a mi me sigue gustando “exists” la de eduardo sanchez.

7. may 20, 04:40 | vicpersa

Mirad la portada del videojuego con el mismo nombre de 1994 para varias consolas. ¿curioso no? .
Un saludo Bob

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