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Superdeep

En el subsuelo nadie oirá tus bostezos

Superdeep

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  • Título original: Superdeep
  • Nacionalidad: Rusia | Año: 2020
  • Director: Arseny Syuhin
  • Guión: Arseny Syuhin
  • Intérpretes: Milena Radulovic, Vadim Demchog, Maksim Radugin, Nikita Dyuvbanov, Vladimir Kolida, Ilya Ilinykh, Artyom Tsukanov
  • Argumento: En el pozo de Koda algo ha despertado. allí van a investigar una expedición.

DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

Superdeep

Era posiblemente una de las cintas más esperadas por el público de Sitges. Su trailer, la sinopsis, las primeras imágenes… Todo nos hacía esperar una autentica fiesta de ciencia ficción, mezclada con terror, al mas puro estilo de “La cosa”. Además, la idea de ambientar la acción en el misterioso pozo de Kola, se nos antojaba sumamente sugerente. El disgusto tras la proyección fue generalizado. Puede que precisamente por eso, en su siguiente pase, el propio director, a traves de mensaje de video, aclarara algunas cosas de este desastre.

Corre el año 1984. Rusia ha montado un complejo ultrasecreto a 12.000 metros de la superficie, en el interior del Pozo de Kola (el pozo artificial más profundo del planeta). Al poco tiempo de estar operativo, todo el personal de la estación empieza a experimentar sucesos extraños y finalmente se pierde el contacto con la superficie. Para averiguar el destino de estos miembros y la naturaleza de los acontecimientos que han causado esta incomunicación, se envia un dispositivo científico-militar liderado por una virólogo, Anna (Milena Radulovic), que no es la primera vez que se mancha las manos con asuntos turbios de su gobierno.

Son tantas las pegas que no se por dónde empezar…. bueno sí: La decisión absurda de rodar la cinta en inglés. Es una tontuna mayúscula que un país como Rusia decida, con fines de distribución internacional, filmar su cinta en inglés, pero con actores rusos, porque es muy fácil que el resultado sea tan acartonado como el que da esta película. La insistencia del guion de parecer hollywoodiense hace que todas las frases estén cargadas de “Fucking (jodido)”, “shit (mierda), “Damn (maldición)” y todos esos exabruptos de marine yanqui que en un ruso suenan impostadísimos. La cosa roza lo cómico. Todos los personajes parecen competir entre ellos a ver quién dice más frases de manual de cine de acción: “¡Qué empiece la fiesta!”, “¡Toma esto hijo de puta!”, “¡No es tu maldito asunto!” “¡Salgamos cagando leches de aquí!”… Para colmo del esperpento, la doctora de turno y el militar que lideran el equipo, se pasan toda la cinta coqueteando a costa de saber porque ella tiene ese acento ruso tan raro… todo en un inglés perfecto que nos hace pensar que el acento es de Oxford.

Arseny Syuhin, que dirige y escribe el guion, se pierde en varios laberintos con la trama. Insiste en dotar a la protagonista de un pasado que la tortura con el fin de plantear la misión como una suerte de segunda oportunidad redentora. Pero, pese a ser generoso con la introducción de estos acontecimientos, los apuntala malamente; despistando más que aportando profundidad narrativa. Algo similar pasa con el trasfondo socio-político de su comienzo (el año nuevo con discurso presidencial y demás), que dibuja para no hacer nada más con él. Eso con el personaje principal. A los demás directamente los hace huecos; tanto que te da igual si viven o mueren, ni entiendes los motivos de su comportamiento. Algo que se acentúa con las* extrañas idas y venidas por el complejo que hacen el espacio tan confuso que no sabes muy bien por dónde andan los personajes*.

Para terminar de colocar los clavos en el ataúd que es su guion, todo resulta inverosímil en la historia. Hay un montón de momentos que sólo se sostienen si haces el esfuerzo de no mover las neuronas mientras pasan ante tus ojos. Un ejemplo de ello es la secuencia en que la protagonista entra en una pasarela con una temperatura ambiente superior a los 120 grados y, tras un rato dentro, sale con unas pocas quemaduras en las manos y un pelo Pantene perfecto.

La historia no funciona mal, podría ser la de un videojuego pintón. La amenaza biológica que les espera en el pozo, tiene tintes de Lovecraft y también de “La cosa” que culminan con la aparición de una criatura (muy de la vieja escuela) que nos hizo regresar la ilusión a las pupilas… la pena es que la vemos entre muy poco y nada, asomando en 5 planos.

Pero al rescate de todas estas críticas llegó su director. Aparentemente y por tema Covid, la película no se pudo terminar. Para poder llegar a Sitges se montó una copia desafinada, a la que le faltaban muchos efectos especiales, la banda sonora orquestal en muchas de sus escenas y una mezcla de sonidos afinada en todos los planos. Algo que explicaría el hueco ambiental y la ausencia de diálogos, pese a mover los labios, en la secuencia de la pasarela a 100 grados, la repetición del mismo plano 3d del ascensor bajando al fondo del pozo y la forma tan rara en la que entran los temas musicales en varios momentos de la historia.

Tampoco el montaje de planos era definitivo. Asi que las extrañas pausas entre frase y frase de los actores y la ausencia de cabalgados de planos para crear una edición invisible, puede que se subsanen cuando se distribuya su copia final. Con lo cual seguramente se logre un dinamismo que no le vendrá nada mal… Con todo y con eso, no creo que logren apañar tanto la cinta como para que alcance el aprobado, pues aún imaginándola resuelta se nos sigue quedando por debajo de nuestra nota de corte… Pero me encantará leer que en unos meses, si la véis, digais que os ha gustado.

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Lo mejor: La criatura tan de latex y su sabor a cine de los 80.

Lo peor: Malas decisiones por todas partes.


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