The Revenant
Mis amigos, mejor podridos

- Título original: The Revenant
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2009
- Director: D. Kerry Prior
- Guión: D. Kerry Prior
- Intérpretes: Annie Abbott, Senyo Amoaku, David Anders, Chris Wylde
- Argumento:Bart es un soldado que ha vuelto de Iraq dentro de una bolsa de cadáveres. Por suerte, o por desgracia, se ha convertido en un “revenant” (un zombie que contrarresta la descomposición bebiendo sangre). Junto a su amigo Joel impartirán justicia por L.A.
LA VALORACIÓN:
68 |100
Estrellas: 3
El teniente Bart es un soldado norteamericano cualquiera destinado a Iraq, por supuesto alberga sus dudas sobre el sentido de su misión en tierras árabes, pero ante todo es un patriota convencido. Al menos siempre lo sintió así en vida, quizás tras caer en una emboscada y resultar muerto haya cambiado de opinión.
¿Podríamos preguntárselo a un muerto? Desde luego que no, y aun más difícil si no disponemos de una guija bien configurada. Afortunadamente el cuerpo del teniente es repatriado a casa, para ser enterrado con unos honores y recuerdos que tal vez no se correspondan con lo que fue en vida: un tipo sencillo. Su novia derrama amargas lágrimas por él, Joey – el mejor amigo de Bart – es algo más pragmático y prefiere enrollarse con ella en “memoria” de su “brother”.
¿Qué pensaría nuestro protagonista de esos cuernos post-mortem? Alcancemos su tumba para intentar sondear al cadáver. ¡Demonios! Es una idea de locos hacerle preguntas a un muerto como plañideras, pero… espera, ¿un rumor? Algo se mueve bajo tierra, ¡no puede ser! Sí, sí, un muerto que camina, Bart surge costosamente de la tumba. Podremos hacerle esas dichosas preguntas que nos rondan, a no ser que sea un zombie y prefiera devorarnos el cerebro antes que contestarnos. O tal vez sea un vampiro, parece lo suficientemente lúcido como para descoser el hilo quirúrgico que sella sus labios putrefactos. No, imposible, no hay glamour, solo una peste de mil diablos. ¿Entonces? Podría ser un “revenant”, un espíritu corpóreo que duerme por el día y ha de beber sangre para mantener la corrupción a raya.
Bueno, tal vez no deberíamos preocuparnos por Bart, fijaos bien; se dirige derecho hacia casa de su “mejor” amigo. Esperemos que Joey no reciba un susto capaz de sacarle el corazón del pecho. ¡Seguro que no! Además, con lo grandes colegas que siempre han sido, seguramente resolverán el problema de la resurrección de Bart con tacto e inteligencia. No creo que el gusto de Joey por la coca, las armas y la vida fácil se convierta en un problema. ¿Verdad?
The Revenant vendría a ser un nuevo intento de vuelca de tuerca (y van) dentro de la comedia de muertos vivientes (y van). Así, a pelo y solo rascando la superficie – es decir, trailer, imágenes, póster y sinopsis reducida –, no me extraña que esta producción Californiana haya pasado desapercibido tanto para el aficionado como para los medios especializados. No soñéis con verla estrenada en cine (afortunados aquellos que pudistéis verla en Sitges), no dudéis de que su distribución española o latinoamericana es una utopía y si la descargáis – os deseo suerte buscándola –, además de condenar vuestras almas para toda la eternidad, podréis comprobar que no existe subtítulo al castellano decente.
De nuevo, la forma de condenar al ostracismo otra cinta independiente, muestra lo inteligentes que nos consideran las “todopoderosas” distribuidoras españolas (y ahora hablo estrictamente de mi país porque es aquel cuya “idiocracia” conozco bien), porque para ser sincero: The Revenant no es la reinvención de la rueda, no es la película del año ni es la comedia que va a provocaros flatos en los riñones, pero sin lugar a dudas considero un deber del aficionado de corazón al fantástico – y una obligación de los “amantes” de los zombies – experimentar los aciertos y errores que atesora esta cinta dentro de su compleja estructura y atrevidas intenciones. Unas virtudes y defectos que se van compensando a lo largo de diferentes picos durante el extenso metraje (casi dos horas que a tenor de la verdad creo que no se terminan justificando), para terminar decantando la balanza hacia el lado positivo gracias a un final de esos que odias o amas. Bien, como a un servidor le ha sorprendido (os aseguro que por nada del mundo podéis esperar como finiquita la historia de Joey y Bart) y agradado ese giro melancólico, oscuro, espectacular, tierno, modernista, crítico y hasta surrealista; no puede por menos que sonreír y pensar: “¡Joder! Películas como ésta son las que hacen que merezca la pena buscar y rebuscar por los cajones olvidados del horror”. Insisto: no se trata de una gran película a nivel técnico – posee sus carencias y las muestra por mucho que, en momentos dados, se obstine en intentar maquillarlas – y mantiene unos constantes altibajos que requieren paciencia y voluntad por parte del espectador; no obstante, resistir, merece la pena. Ya conocéis nuestro género, los finales pocos están a la altura de las expectativas, y muchos menos las superan.
Hasta llegar a ese mentado final, transcurre una hora y tres cuartos que se nos ha intentado vender como una “buddy movie” (para el que no lo sepa lo resumiré como comedias de colegas donde la acción es el envoltorio de la relación, habitualmente chocante, de los dos “colegas” protagonistas, a poder ser policías). Nada más lejos de la realidad, el “colegeo” entre Joey y Bart sería solo la punta del iceberg, un componente más de los muchos que componen The Revenant. Vale, aquí los “zombies” (si disponéis del placer de verla veréis que no es tan sencillo asignar dicho adjetivo a la condición de Bart) también poseen una buena dosis de inteligencia, pero al contrario que la flojita comedia Deadheads, también el enfoque sobre todo lo que rodea a la historia es inteligente. ¿Fallos arguméntales? Como los agujeros de mis bolsillos, grandes fosas sépticas donde la coherencia se pierde para entrar en juego la comedia. Humor que unas veces funciona, provocándote carcajadas, y otras en absoluto, causando arcadas. Además, por mucho que la perspectiva sea la del muerte viviente, estamos lejos del estilo humanista de Wasting Away. Los protagonistas de la que hoy nos ocupa tienen más oscuros que claros, es difícil sentir empatía por ellos, siendo Joey un “capullo” en toda regla y Bart un poquito pánfilo para haber sido teniente del sacrosanto ejercito de los Estados Unidos (¡se me cuadren coño!). En definitiva, personajes bastante humanos pero se atisba una sima empática entre la pantalla y nuestro cómodo sofá, lo cuál adultera tanto el terror, como el humor; por mucho que la carrera final hacía el drama (cínico, muy cínico) nos acerque más a los protagonistas.
A esta falta de humanismo también contribuye la desmedida obsesión por las armas y los tacos mostrada a lo largo del metraje, tan de barrio marginal estadounidense y más propia de comedias descerebradas. Una dosis de acción y de escenografía marginal cuyo mayor beneficio en el protagonismo cedido a la ambientación nocturna de la ciudad de Los Ángeles, parte importante del propio argumento y excusa para ofrecer un puñado de panorámicas que no suelen incluirse en los menús del cine independiente. Para terminar de contribuir a esta ambientación suburbana, contamos con uno de mis grandes, y escasos, temas para propiciar el coma etílico lejos del rollo “rockero”: Tengo un trato de La Mala Rodríguez. No está mal el guiño latino, ¿verdad?
Pero de nuevo juega una mala pasada el factor “marketing”: habiendo visto el trailer uno puede llegar a pensar que está ante una ensalada continua de tiros, muertos vivientes y chistes constantes… y de nuevo se equivocaría. Puntualmente, hay varias escenas cargadas de estética, acción y humor que, a la par que han servido para montar el dichoso trailer, regalan nuestros ojos aunque a sabiendas de su ausencia de contenido, puesto que ese “contenido”, ese peso intelectual se ha intentado volcar en otros elementos (¡vaya mejunje amigos!) como el drama personal de Bart con su novia (donde entran en juego unas gotitas de romance que transitan entre lo patético y lo sensual; de nuevo más extremos), la moralidad que la nueva condición de Bart provoca – materializada en voz de un personaje que me ha resultado muy entrañable: Mathilda “la lesbiana esotérica” – y, como no, la relación entre los dos amigos, el autentico meollo de la película.
Desgraciadamente, el intento de dotar a la trama de un fuerte componente emocional se ve diluido por una dirección artística errática y unas actuaciones que en caso concretos rozan los amateur. Afortunadamente, uno de los actores que recibe mayor peso (Chris “Joey” Wylde) resulta no solo eficaz si no lo siguiente. Se nota su larga experiencia como secundario en cintas como Evolution o Space Cowboys. Un aplauso por su trabajo porque en realidad es quien se lleva el gato al agua, quedando el televisivo David Anders (Bart) varios peldaños por debajo. Aunque, siendo honestos, quizás se deba al uso constante de unas incomodas lentillas que apenas transmiten el estado mental por el que transita el interesante personaje del “revenant”. Lo que me lleva a la gran labor realizada en el apartado de efectos especiales. Se nota que su director y guionista, D. Ferry Prior, ha trabajado codo con codo para crear, profusamente junto al siempre interesante Coscarelli, geniales efectos especiales prácticos pero bien resueltos (Jóvenes Ocultos, Abyss, Bubba Ho – Tep). Grandes efectos de maquillaje para la segunda incursión, dentro del largometraje, de un cineasta con ideas atrevidas y claras (por favor, más ocurrencias con vibradores y cabezas cortadas), todavía con mucho que aprender y por decir detrás de una cámara.
Por parte de otros actores no entraré en detalles, si ya de por sí sus personajes están metidos con calzador sin aportar mucho a la trama principal, sus interpretes se notan como perdidos en una ambientación (la del horror/comedia/drama/acción) no al alcance de cualquier actorcillo de Hollywood. No todos lo hacen mal, pero se repite la tónica común: no existe un nivel constante que acomode la historia sobre los hombros de cada uno de sus personajes.
En conclusión, ya veis que The Revenant posee elementos de valor, y grandes pifias, como para estar hablando un buen rato de ella, pero tampoco sería justo. Primero porque ya destripo demasiado las películas que os comento y, segundo, porque la relativa complejidad de las dos horas que dura la cinta (de nuevo os recomiendo paciencia) merece que cada cual haga su análisis personal sin más vueltas. Por supuesto que a muchos les parecerá una perdida de tiempo, su profundo desequilibrio distraerá bastante al público poco exigente consigo mismo; también le cuesta arrancar (los momentos más espectaculares y directos nos esperan en la segunda mitad) pero no es óbice para degustar la recreación de un estado, el de la no-muerte, y su influencia en las relaciones personales de dos personas que, exageraciones a parte, son igual de descerebrados que cualquiera de nosotros. A falta de una mayor profundidad en las ideas morales y un pulido en las reacciones de los personajes, puedo decir que The Revenant es una película única, olvidaos de cualquier influencia por parte del clásico ochentero ¿Estamos muertos o qué? (Dead Heat), la dosis de ideas propias y situaciones chocantes es la suficiente para recomendaros su visionado sin rencillas.
Como cualquier buffet cinéfago, tenemos un poquito para cada paladar, a pesar de no satisfacer los gustos más profundos dentro de una “especialidad” concreta. Y esta frase más propia de Miyagi San os dejo; Bart y Joey me esperan, vamos a echarnos unos tiritos y matar unos cuantos polis corruptos para beberles la sangre. ¡Qué aproveche!
Lo mejor: El final, inesperado en su planteamiento. Profundo y crítico como pocos dentro del subgénero. Mención especial para el departamento de maquillaje.
Lo peor: Demasiados conceptos juntos que acaban tratándose muy superficialmente. Las actuaciones de bastantes actores no acompañan a la buena historia que tenían detrás, quedando su narración a medias.
Último comentario publicado:
Tusefomal | 2012-02-06 11:01:19
Completamente de acuerdo. La encontré muy original (quizás porquè no me esperaba nada) pero demasiado larga. (...)
Humans vs. Zombies
¿Zombis que andan o zombis que corren?
Los estudiantes en sus vacaciones de verano son expuestos a un virus que se contagia rápidamente mediante el contacto humano directo. Este virus alterará a sus víctimas provocando un apetito insaciable de carne humana (que se convierten en zombis, vamos). Al volver a la universidad este virus se irá contagiando de una persona a otra. Un grupo de estudiantes tendrán que sobrevivir y recibirán la ayuda de un guardia de seguridad obsesionado con las conspiraciones. ¿Su objetivo? Descubrir la fuente de la plaga para destruirla y así salvar el mundo.
Hay algo con lo que siempre he tenido cierta obsesión relacionado con las películas de zombis y es el propio comportamiento de los mencionados no-muertos. ¿Zombis que andan o zombis que corren? Esa es la pregunta que hago siempre cuando recibo noticias de una nueva película sobre este tema. Algunos pensarán que no tiene la más mínima importancia, pero creo que está claro que ese concepto va a tener muchísimo que ver con el ritmo de la película. No me produce la misma sensación de “realismo” un grupo de zombis hambrientos cojeando detrás mío que una horda de zombis corriendo los 100 metros lisos para sacarme las tripas y comérselas. Siempre me decanto por el primer grupo ¿por qué? Muy sencillo: si son muchos, tienen muchísima hambre y de un mordisco te pueden arrancar la mano, qué menos que un pequeño handicap para hacerlo todo más interesante. Entiendo que algunos prefieran la sensación de agobio que provocan esas hordas de pseudo-zombis corriendo y haciendo todo lo posible por matar y comer, pero es un concepto que a mí personalmente no me atrae, de hecho creo que de esa forma se pierde toda la gracia.
Por supuesto he intentado fijarme en el trailer para dar respuesta a mí habitual pregunta, pero desgraciadamente no he encontrado respuesta. Lo que sí he podido ver ha sido una película claramente de bajo presupuesto, pero que tiene una pinta mucho más interesante de lo que creía. A simple vista pensaba que iba a ser otra peliculilla casera hecha por 4 colegas y el primo del hermano del abuelo de su perro, en cambio no ha sido ese el caso. En el trailer podemos ver imágenes que no desentonan en absoluto, zombis bastante bien logrados y unos efectos especiales modestos. Destaco justo el final donde aparece el zombi sangrando por la boca y el policía le endiña una buena torta, sinceramente eso solo (aunque en principio pueda parecer una chorrada) me empuja a darle una oportunidad a esta película del desconocido Brian T. Jaynes (director de la detestada Boggy Creek, la cual sufre una nota de 3’6 de 10 en IMDb). Lo más destacable respecto a las actuaciones es Dora Madison Burge conocida por su participación en la serie Friday Night Lights.
Debo decir también que la película está basada en una especie de juego de rol humano. Lo poco que sé del tema es que es una especie de combate entre “humanos” y “zombis”, donde los primeros van armados con armas falsas y los segundos tienen que atacar a los primeros usando diversas estrategias para acabar con ellos. Supongo que el objetivo será: acabar con todos los zombis o que los zombis “contagien” a todos los humanos. A decir verdad tiene pinta de un juego muy entretenido y, de hecho, se lo deben tomar bastante en serio ya que se maquillan y utilizan disfraces especiales para la ocasión. Yo no me lo pierdo… ¡y la película tampoco! Esta pequeña obra de bajo presupuesto nos llegará (si la suerte nos acompaña…) el día 8 de Mayo.
Último comentario publicado:
Asier | 2012-01-25 17:04:13
Bob.- Cuanta razón amigo… Yo intento pensar de la forma más optimista posible. Espero que no nos hagan pagar demasiado y que nos ofrezcan a (...)
AUTOR: Asier Fernández | PUBLICADO: 25/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: acción, independiente, zombis
Airborne
Un jedi de altos vuelos en horas bajas
Una fuerte tormenta de nieve impide el aterrizaje de un avión comercial. De repente, a la torre de control llegan terribles noticias: los dos pilotos están muertos. En tierra, se toma la decisión de activar los protocolos de defensa terrestre. Parece que los, cada vez menos, pasajeros vivos o coherentes tendrán que ingeniárselas para ver otro amanecer.
”Loser” es una palabra anglosajona que esconde algo más que su simple significado. Detrás de este adjetivo se ha ido generando una corriente de simpatía hacía los “perdedores”, quizás por cierta asociación con el fenómeno “freak” o, mejor, “los que son distintos”. Así pues, sabemos que Napoleón Dynamite es diferente, un perdedor que despierta nuestro cariño y, dentro de su propio autismo, posee algo especial capaz de fascinar, hacerlo atractivo y finalmente convertirlo en objeto de culto.
“¿A dónde quieres llegar Bob?” Bueno, la hipotética figura del “loser” está presente en cualquier parcela de la vida humana. Es muy fácil entenderlas desde la perspectiva escolar/universitaria, pero, ¿qué hay del mundo de la interpretación? ¿Existen perdedores natos en el gremio de actores? ¡Por supuesto! Y hoy me viene que ni al pelo sacar este tema puesto que la película de la que os traigo noticias está protagonizada por uno de los “perdedores” más famosos de Hollywodd: Mark Hamill, o lo que vendría a ser Luke Skywalker.
No hace falta que desgranemos mucho la carrera de este buen hombre, protagonizó con bastante éxito la trilogía original de Star Wars y de ahí paso directamente, sin tirar los dados, a no conseguir ningún papel decente en películas mainstream, además, con la sobredosis de bilis que le causaría el éxito fulgurante de su compañero de reparto, en la famosa saga galáctica, Harrison Ford. ¿Por qué la carrera de Hamill siempre habrá transitado por las más infames producciones televisivas o como mero actor de doblaje? Pues la verdad que es algo a estudiar por investigadores paranormales. El muchacho no lo hizo nada mal interpretando al último Jedi, pero vaya usted a saber: ¿no supo adecuarse a la evolución del cine?, ¿no se puso a cuatro patas frente a Lucas y Spielberg? ¿descargó ingentes links de Megaupload? Sea como fuere, su filmografía da un poco de pena sabiendo de donde porviene. Lo más destacable y rescatable, para un servidor, ha sido su trabajo en Guyver, el tercer segmento de Body Bags y como actor de doblaje en videojuegos y diferentes series animadas (llegando a interpretarse a si mismo en un genial episodio de Los Simpsons, donde se mete sanamente el dedo dentro de la llaga de su propio “fracaso”). Desde luego, no me negaréis que algo de simpatía provoca el pobre Hamill.
Pues bien, inasequible al desaliento (y ya olvidado su infame protagonismo en la aun más infame Watchers Reborn – una de policías y monstruos que solo provoca lágrimas y bostezos –) lo podemos disfrutar este año por partida doble. Además de su participación en la esperada explotation Sushi Girl, descubrimos que para mediados de año tendremos la oportunidad de ver un thriller británico (que a lo mejor, pero lo dudo, tiene elementos sobrenaturales) ubicado en el siempre agradecido entorno de un avión avocado a la tragedia, y con la participación del rubio Hamill como una de las estrellas principales. Otro de los atractivos de la cinta sería ver las esculturales curvas de la “soltera de oro” británica Gemma Atkinson (podéis conocer un poquito más de ella en nuestra reseña de otra de sus cintas: 13 Hrs. )
Según uno de los distribuidores, la intención tras Airborne (no confundir con otra película de igual título producida en los noventa) sería extender el segmento de “Terror a 20.000 pies de altura”, escrito por el gran Matheson y a disfrutar dentro de la película basada en la serie “Más allá de los Limites de la Realidad”, hasta la duración de un largometraje completa. De ahí que antes nombrase la posibilidad de encontrar elementos sobrenaturales en esta producción independiente… pero todos habéis podido comprobar, tras visionar el trailer, que los elementos de puro terror brillan por su ausencia.
Es más, una vez visto el trailer uno se pregunta dónde ha ido a parar el presupuesto de más de un millón de dólares (quiero pensar que en los efectos especiales relativos a la presencia de las fuerzas armadas del aire), quién es el responsable de un guión que mezcla tantas situaciones casposas (pues un tal Paul Chronnell al que conocen solo en la pescadería de su barrio), a qué persona se le ocurre manejarse con unos actores que desprenden estulticia en cada una de sus frases (en este caso Dominic Burns, el muchachote que dirigió y escribió Cut, un slasher que te hace pasar el rato y poco más)… pero, sobre todo, ¿qué mendrugo ha montado un trailer tan explicito y de qué forma tan televisiva? La verdad, que para vender películas – que, por otro lado, ésta luce muy bonita en su póster –, no sirven los productores de Airborne. Puede que su argumento tenga algo atractivo, incluso ciertos momentos divertidos (esa chica sacándose un trocito de comida de entre los dientes con un pequeño cuchillo), pero solo merece llamar la atención a los amantes de la caspa y las comedias involuntarias… Mark Hamill parece confirmarlo con el gesto de su cara en los últimos momentos del trailer: “esta película acaba en la sección caspamovies sí o sí; os voy a dejar a cuadros con mi actuación…”
Último comentario publicado:
Dra.C | 2012-01-24 18:36:42
Para mi Hamill siempre será el Joker.XD Hamill siempre a tenido buen humor y lo ha demostrado muchas veces riendose de si mismo, aunque (...)
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 22/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
FDR: American Badass
Muerto el hombre lobo, muerta la polio
Franklin D. Roosevelt, el orgulloso decimotercer presidente de los USA, no fue solo el político que todos recordamos. En su silla de ruedas tuneada, busca detener – caiga quien caiga – la conspiración de los hombres lobo Adolf Hitler, Mussolini e Hirohito. Los dictadores han soltado a sus sicarios licántropos para que esparzan la polio por todo el mundo libre… ¡y solo Roosevelt está preparado para patear sus peludos culos!
Parece que en la industria del cine está asomando el hocico una nueva tendencia o moda, una que, al no estar tan explotada dentro del séptimo arte, casi parece fresca y vendría a resumirse como una reinvención de la historia moderna en clave de comic o fantástica. La comparación con las tiras cómicas no es gratuita, hace ya muchos años que la Marvel comenzó con esto de la especulación derivativa cuando presentó al mundo sus primeros “what if” hará varias décadas. Los citados tebeos vendrían a presentarnos la historia del universo Marvel pero desde una perspectiva diferente, con pequeños cambios que alteran el devenir conocido de los hechos. Por ejemplo. ¿y si la araña radiactiva que picó a Peter Parker hubiese picado a Mary Jane? Aunque en el caso que nos ocupa vendría a ser una fórmula algo más sencilla: un personaje histórico/literario y mezclémoslo con elementos tradicionales del terror sobrenatural (vampiros, zombies, cobradores de hacienda…)
Dicho camino parece ser el que siguen producciones comerciales de inminente estreno como Abraham Lincoln: Vampire Hunter, Orgullo, Prejuicio y Zombies y Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas, o cintas más humildes pero con aires más gamberros como Iron Sky o Fangs of War (donde se reinventa la figura literaria de Drácula, situándola en plena segunda guerra mundial… obrita de la que os iremos informando cuando vayamos teniendo datos).
A este segundo grupo se une una nueva producción independiente que aboga por el espíritu más canalla y desvergonzado como elemento diferenciador. Así, FDR: American Badass! narrará las aventuras y desventuras, con mucho sabor paródico, del presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, enfrentándose al “eje del mal”, en plena segunda guerra mundial, a base de ráfagas surgidas de su “tommy gun” y desde una silla de ruedas perfectamente adaptada para el cine de acción. Vamos, una chorrada como un piano de grande, pero que desde su planteamiento – con esos licántropos nazis de baratillo – arrancará una sonrisa a la gran mayoría de los aquí presentes.
Tras las cámaras encontramos al semi-debutante Garet Brawith (previamente cuenta con otro intento de mezclar comedia y acción al servicio de lo chusco: Poolboy). Y es que parece tónica común el que proyectos tan absurdos y sin apoyos económicos, de peso, detrás (aquí no tenemos a un todopoderoso Tim Burton para “tutelar” el proyecto, como si pasa en Abraham Lincoln) estén saliendo a flote gracias al esfuerzo e ilusión de artistas no procesados y digeridos por la industria. De hecho, viendo el surrealista tráiler montado – con esa banda sonora tan fuera del contexto temporal – no podemos más que alabar la pasión con que se ha enfocado una producción que, de otro modo o en cualquier otro país, se hubiese convertido en una parodia de baja estofa. Afortunadamente, parece que en esta ocasión se nos vende un producto fresco y divertido: sillas de ruedas con lanza-cohetes, explosiones pro-paralíticas, hombres lobo que parecen de peluche, sexo en la tercera edad, presidentes cubiertos de sangre…
Como atractivo adicional comentaros que la cinta viene protagonizada por Barry “Roosevelt” Bostwick, que aunque no os suene, muchos habéis disfrutado de su desconcertante (y desconcertada) interpretación de Brad en el maravilloso musical The Rocky Horror Picture Show. Otro guiño al espectador más “freak” que viene reforzado por la presencia de secundarios de la talla de Lin Shaye (la famosa médium de Insidious o la “mamá” de los 2001 Maniacos) o la participación de Kevin Sorbo - ¿os acordáis de la serie televisiva Hércules? – en el papel, precisamente, de Abraham Lincoln.
Muchos os estaréis mordiendo ya la uñas, no obstante, tened paciencia porque primero se trata de erradicar la polio de los nazis, luego encontrar un distribuidor y esperar a que un proyecto con tantas buenas bazas no se quede dormido en el cajón de los justos.
Overtime
Padre de familia serie Z
Ralph y Max solo matan a los tipos malos, y solo después de que su jefe Sam, un hombre tan poderoso como falto de escrúpulos, haya ingresado una jugosa cantidad en sus cuentas privadas. Cuando Sam manda a nuestros héroes a un trabajillo rutinario, ellos se encontrarán en medio de una sangrienta conspiración como nunca hubiesen imaginado. Pero cualquiera que sea el problema que tengan que resolver, no puede compararse a la furia de la esposa de Ralph si este no llega a tiempo para el cumpleaños de su hijo. ¡¡Ser un buen asesino a sueldo es difícil, ser un buen padre es muy jodido!!
¡Tú, padre de familia! ¿Te quejas a menudo del poco tiempo que le puedes dedicar a tus hijos? ¿El estrés está dejando tu coronilla más tiesa que los calzoncillos de un adolescente? ¿Tu trabajo es más perjudicial que un batido de lejía con arsénico? Bueno, pues cambia los cristales de tus gafas por vidrios rosas: aun podrías estar más jodido. Y si no me crees, puedes preguntarle al protagonista de esta nueva serie Z norteamericana, mezcla de comedia y horror, de atractivo aspecto (aunque siempre desde el lado oscuro de la caspa): Su mujer se pasa el día dándole la vara, un trabajo de asesino a sueldo donde cada día se juega el pellejo y, por si fuera poco, en medio de una invasión de parásitos alienígenas que zombifican al personal.
Ningún dechado de originalidad dentro del estilo habitual del cine underground bizarro – inmediatamente me ha venido a la cabeza Eskoria Films, y no me preguntéis por qué –, pero al menos cuenta con cierto atractivo propio merced a la destacada presencia de su protagonista principal: el luchador de pro-wrestling Al Snow , que, como no podía ser menos, se encarga de coreografiar las escenas de lucha, así como a repartir mamporros a diestro y siniestro.
Coctel – el de la leches, las risas y los zombies – que se presenta ideal para las sesiones golfas de los festivales de este año recién empezado. Algo que sus responsables no han ignorado y ya están buscando escaparates, o festivales para el caso, a ver si un distribuidor avispado les echa una mano y Overtime es capaz de salir a la luz de forma decente. Es más, tenéis en su web oficial un formulario para apoyar la “causa” y conseguir que tamaño delirio llegue a estrenarse.
Todo esto al servicio del debutante Matt Niehoff que, junto al también novato Brian Cunningham, firma el guión tras el titánico esfuerzo de reunir un presupuesto en condiciones. Dicho montante ha alcanzado para la contratación de actores de la talla del cachazas John Wells (sin nada reseñable en su filmografía) o Sebrina Siegel (menos conocida que la verdulera de tu barrio), lo que sobró, después de la contratación de los actores, se invirtió en los efectos especiales que podéis disfrutar en el tráiler – por otro lado, barato pero bien montado –. Aquí no hay trampa ni cartón: pura serie Z que nadie debería tomarse muy en serio, pero sí disfrutar abiertamente de ella a la menor ocasión.
Último comentario publicado:
Miver | 2012-01-13 20:50:37
Pintaza tiene, de esas que ves a las 3 de la mañana y disfrutas como un enano jejejeje (...)
The Hunter 3D
La leyenda del Cazador de Cabezas de Borneo
Un equipo de rodaje chino es contratado para documentar la flora y fauna de la misteriosa isla de Borneo. Históricos tesoros y calaveras de cientos de años de antigüedad todavía cuelgan de los chamizos de los nativos, allí en la tierra de los siniestros cazadores de cabezas: Tribus locales conocidas por su fuerza sobrenatural, agresividad y habilidades tanto para luchar como para sobrevivir cruentas batallas, en las cuales las calaveras de sus enemigos decoraban la jungla como macabros tesoros.
Sobre todo temidos por sus machetes sagrados, con los que cortan las cabezas de sus victimas todavía vivas, pronto los cazadores enseñaran al grupo de documentalistas chinos que Borneo no es el paraíso para el sexo y la diversión que pensaban. Han entrado en su coto de caza y solo la sangre aplacará las afiladas hojas de los cuchillos malasios.
Desde el sur de Asia, más en concreto Malasia, nos llega una cinta de terror – aunque esto último no lo tengo del todo claro – con fuertes dosis de gore, más o menos lo que promete el trailer, buenas ensaladas de machetazos y espectaculares coreografías de artes marciales. Que conste que uno no es un entendido, pese a haberme tragado tantas películas de ninjas que en algún momento me he llegado a creer Naruto; así cuatro saltos bien dados, acompañados de sus consabida tollinas, siempre me parecerán exóticos y fascinantes.
Además, si el gore y las patadas voladoras os parecen poco, quizás os atraiga el saber que se trata de la primera película Malasia, y del sur asiático, rodada en 3D. ¡Auuuuu! Dato que particularmente me da un tanto igual, obviamente se trata de un aditivo de cara a taquilla antes que en pro del desarrollo de una trama que, por otro lado, se presenta típica hasta decir basta.
Un grupito de jóvenes que andan perdidos en una jungla, la razón no viene al caso, y se topan con la pesadilla de sus vidas. Entonces, ¿qué hace sugerente este proyecto? Bueno, aparte de los preciosos parajes de las junglas de Borneo – a todos nos va un poquito de verde de vez en cuando -, la presencia de un cazador de cabezas con malas pulgas, como villano de la función, se me hace de lo más apetitosa y sugerente. ¿Qué no conozco a ningún actor? Pues vale. ¿Qué la única película que he visto de su director, Bjarne Wong, era más bien aburrida (Possessed 2006 para más señas)? Pues vale. Pero que nadie venga a quitarme la ilusión que me provocan las raciones dobles de machetazos y la agonía de un grupo de gente que está abocada a perder la cabeza.
De momento sin fecha de estreno prevista para este 2012, solo nos queda esperar que el frenetismo (sí, y algo de caspa oriental completamente “old school”) de su trailer se traslade a todo el metraje para los ávidos de experiencias sangrientas y despreocupadas.
Último comentario publicado:
Mr Zombie | 2011-10-29 14:07:21
Esta debe ser una de esas pelis malayas que dificilmente se podra ver si no es en una VO , pero en principio no pinta mal. Saludos. (...)
Red State
Hola me llamo Kevin Smith y soy un cachondo

- Título original: Red State
- Nacionalidad: USA | Año: 2011
- Director: Kevin Smith
- Guión: Kevin Smith
- Intérpretes: John Goodman, Melissa Leo, Michael Parks y Michael Angarano
- Argumento:Tres jovenes con ganas de echar un polvo se ven metidos en medio de una batalla campal entre fanáticos religiosos y las Fuerzas del Orden
LA VALORACIÓN:
42 |100
Estrellas: 2
Kevin Smith y su Red State han logrado el triunfo en la sección a concurso del 44 Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. No sé… tengo la ligera impresión de que el jurado del festival no tuvo en cuenta la opinión de Almas Osucuras a la hora de tomar la decisión (ironía). Os dejo con la reseña que hace un par de semanas publicamos de Red State.
1. Empanada de ideas:
Estas son las películas que más me cabrean, en serio, no los truñacos que te ves sabiendo que te enfrentas a algo muy chungo, no, esas no porqué ya sabes lo que te espera; las que más me joden, disculpen mi francés, son las que te llaman la atención desde un principio, te seducen con trailers e imágenes impactantes, te cuentan que van a ser una de las películas del año, tú mismo piensas que la idea original promete muchísimo y, a pesar de que una vocecilla te dice de fondo “que es Kevin Smith, cuidado…”, acabas esperándolas como agua de mayo. Y el día que al final te dispones a verla estás hasta nervioso ante la expectativa. Bueno, pués cuando todo eso se traduce en un amasijo de ideas muy mal ensambladas remetadas con el que, probablemente, sea el final más estúpido de los últimos años…es cuando te cabreas. Y mucho. No sé si en el fondo no deja de ser unas risas de Kevin Smith y sus colegas, o lo que en un principio fue una buena idea acabó degenerando en lo que es en realidad RED STATE.
Me explico. La iglesia (Westboro Baptist Church) y el personaje de Abin Cooper (basado en un tal Fred Phelps e interpretado con auténtica maestría por Michael Parks) son reales, tan reales que tienen pendientes varios juicios y hasta la extrema derecha más radical huye de ellos. Y si la idea del director era denunciar la presencia de este tipo de Iglesias extremistas, y al mismo tiempo crear una historia de terror y violencia, pués me parece genial, de hecho fue lo que más me llamó la atención desde un principio. Además esa idea tiene muchísimo potencial. Y ese potencial se desarrolla durante la primera parte de la película con bastante eficacia, tanta que durante la primera media hora estaba embobado con la que (o eso creía yo) se me venía encima. Pero, sin venir mucho a cuento y de una manera harto precipitada, todo ese excelente entramado de fanatismo, terror y violencia se convierte en algo completamente diferente, algo mucho peor: una estupidez.
2. Fanáticos religiosos vs. Policias armados hasta los dientes:
La película arranca con tres chavalucos más salidos que el pico de una plancha buscando plan para el finde, es decir, a quién y cómo trajinarse. Y con esto de las nuevas tecnologías y las redes sociales localizan a una “chica” dispuesta a hacérselo con los 3!!. Acto siguiente: coger el buga de uno de sus padres y salir echando mixtos hacía la noche de sus vidas. Y tan rápido van, que por el camino casi se estrellan con un coche aparcado a oscuras a un lado de la carretera, donde el Sheriff local hace “cositas” con un jovenzuelo, algo que no parece muy relevante, pero que lo será. Cuando llegan a la cita, se encuentran con una caravana cochambrosa al más puro estilo white trash y en vez de una chavala una señora (Melissa Leo) que bien podría ser su madre, la cual les atiborra de cervezas (trucadas) hasta que caen inconscientes.
Cuando se despiertan, esposados, se dan cuenta de que les han separado. Por un lado dos de ellos en los bajos de una iglesia, y el otro en una jaula cubierta con una lona gruesa. Pero los 3 son conscientes de lo que ocurre a su alrededor: un pastor alucinado e histérico (Michael Parks) alecciona a su (escaso) rebaño acerca del lamentable estado del mundo en el que vivimos, pero haciendo especial hincapié en el peligro y la amenaza que supone la lacra de los sodomitas y su corrupción moral. Para demostrar sus ideales que mejor que pegarle un tiro en la cabeza a un pobre hombre atado al púlpito, momento que los chavales deciden escapar (todo sea dicho de una manera bastante poco verosimil…), adentrándose en el pasadizo que hay bajo la iglesia y encontrándose, entre otras cosas, con un arsenal digno de un país pequeño.
Y aquí es donde entra en acción el Sheriff, ya que asustado de que los conductores le hayan reconocido decide mandar a uno de sus ayudantes en busca del coche. ¿Y dónde está el coche?, pués en La Iglesia de los Fanáticos de las Armas y Nuestro Buen Señor Jesucristo. Tiro en la cabeza al poli. ¿Consecuencias?, la película pega un giro de 180º con la llegada del FBI y su legión de “soldados” armados hasta las cachas con órdenes estrictas de acabar con una célula terrorista (ya sabeis, no quieren otro WACO), encabezados por un escéptico agente (John Goodman) no muy de acuerdo con las citadas órdenes.
Y todo se va al carajo…
3. Pero WTF!!!:
Así qué pasamos de lo que prometía ser un survival en toda regla a una ensalada de tiros pobremente justificada (creo que hay una delgada línea que separa el intentar prevenir otro WACO a matar a todo lo que se mueva, sean inocentes o no). Y eso no es lo peor, lo peor es que, tal vez, esta especie de “OK Corral” podría haber convertido en duelo de tensiones entre esos 2 lados opuestos de la ley armados hasta los dientes, pero ni siquiera eso. Por un lado los fanáticos religiosos que pasan de ser tiradores expertos a suicidas vocacionales, y por el otro unos agentes de la ley que no le dan ni al arcoiris que de repente se convierten en máquinas de matar. Todo ello entremezclado con unos diálogos pretendidamente gracioso e irónicos (ya ni esto Kevin, ya no haces ni gracia…) y los desvarios de los fanáticos que rozan el absurdo. Y cuando ya piensas que no puede empeorar más…llegan esos 10 minutos finales que te dejan con cara de pescao, de hecho los tuve que ver 2 veces para creerme que el tipo tenía tanto morro como para colocarnos semejante desfachatez…
Si no fuera por las magistrales interpretaciones de John Goodman, Melissa Leo y (especialmente) Michael Parks, esto no merecería ni siquiera estrenarse en los cines, por no hablar ya de programarse en Sitges.
Lo mejor: La primera media hora y los actores
Lo peor: La sensación omnipresente de que nos estan tomando el pelo...
Último comentario publicado:
Skalope | 2011-11-17 21:27:31
Como hace sólo unos días que vi Deadgirl, he estado toda la película pensando que uno de los 3 chicos era el prota de la peli de Marcel y Gadi. (...)
|
|
Por:
Elniniodecristal
| elniniodecristal@almasoscuras.com
|
Dylan Dog: Dead of Night
Vampiros, zombis, licántropos, un soso y su voz en off

- Título original: Dylan Dog. Dead of Night
- Nacionalidad: USA | Año: 2010
- Director: Kevin Munroe
- Guión: Thomas Dean Donnelly, Joshua Oppenheimer
- Intérpretes: Brandon Routh, Anita Briem, Sam Huntington
- Argumento:Un nuevo caso obliga a Dylan Dog a regresar al mundo de lo sobrenatural en compañía de su ayudante Marcus.
LA VALORACIÓN:
54 |100
Estrellas: 3
Ya dejé claro en su momento que no era la persona más adecuada para reseñar la adaptación cinematográfica de Dylan Dog. Hoy me reafirmo en aquella primera impresión. ¿La razón? Sencilla. A pesar de haber oído hablar de Dylan Dog en multitud de ocasiones y de creer, erróneamente, que Mi novia es un zombi (“Dellamorte, Dellamore”, 1994) era una primera adaptación de las aventuras del pesonaje de Tiziano Sclavi; la triste realidad de todo este asunto es que un servidor jamás ha leido un solo cómic de Dylan Dog. Por lo tanto mi desconocimiento del personaje, antes de ver la película, era prácticamente absoluto.
Dylan Dog es un investigador privado venido a menos que malvive en las calles de Nueva Orleans con casos de poca entidad. Sin embargo esconde un pasado reciente muchísimo más interesante. Tiempo atrás fue un detective paranormal que mediaba entre los asuntos de los no-muertos (cajón desastre que incluye vampiros, licántropos, zombis y demonios); hasta que la trágica muerte de su amada le llevó a renunciar al cargo. En la actualidad, un nuevo caso con chica guapa de por medio, le empujará de nuevo a la senda de lo sobrenatural en compañia de su ayudante Marcus.
Pastiche con apariencia de serie B (aunque por lo visto con presupuesto de serie A) a medio camino entre la aventura sobrenatural, la comedia negra y el film noir o cine negro; Dylan Dog: Dead of Night destaca tanto por su variedad de monstruos, maquillajes, prótesis y efectos artesanales (se agradece que no huela todo a renderizado de píxeles) como por la simplicidad casi infantil de la historia que nos cuenta.
La voz en off del propio protagonista nos conduce a través de una trama completamente plana, sin sorpresas, sin giros, sin prácticamente ningún elemento que no resulte absolutamente predecible. No hay nada que resulte mínimamente innovador o que se aparte, ni que sea un poquito, de ese enorme lugar común que es la película en sí misma.
A una historia “justita” que en ningún momento es capaz de despertar el entusiasmo (ni el interes) del espectador, debemos sumarle la presencia de un sosainas de categoría como es Brandon Routh, desempeñando el rol protagonista de Dylan Dog. Como ya dije al inicio de la reseña, desconozco casi por completo al personaje de Sclavi, pero me niego rotundamente a creer que el Dylan Dog de los comics adolezca de una falta de personalidad y carisma tan acusada como la mostrada por Brandon Routh en su actuación. Y si algún fan de Dylan Dog me corrige haciéndome ver que Routh ha sabido captar, a la perfección, el espíritu del personaje… por supuesto no tendré ningún inconveniente en tragarme mis palabras y hacerme socio del club de fans del fornido acotr norteamericano a modo de penitencia.
Por lo tanto, y llegados a este punto, contamos con una trama pésima y un protagonista que no da la talla. Y sin embargo Dylan Dog: Dead of Night logra un aprobado… raspado, pero aprobado al fin y al cabo. ¿El secreto de Dylan Dog: Dead of Night? Pues que entre tanto vampiro, hombre lobo, demonios y zombis deseando triunfar en el Club de la Comedia, resulta complicado aburrirse.
Kevin Muroe, director de la película, sacrifica la coherencia y el atractivo de una buena historia en favor de la acumulación de monstruos y el humor negro (y, en muchas ocasiones, algo chusco); y eso acaba provocando que el espectador, a menudo, esté esperando la próxima bufonada del zombi de turno sin importarle un pimiento el desarrollo de una trama que no da más de si. Pero, sin embargo, también hay que reconocer que ese humo negro al que hacía referencia, en ocasiones, tiene su gracia. Algunos chistes a costa de los siempre maltratados zombis confieso que me hicieron reir. Y así, sin demasiados esfuerzos, llegué al final de una película que, sin lugar a dudas es de las de “usar y tirar”, pero que en ningún caso es susceptible de provocar efectos dañinos permanentes en la mente del espectador. En otras palabras: Dylan Dog: Dead of Night no pasará a la historia del género; pero en una calurosa noche de verano en la que no tienes otra cosa más interesante que hacer… la película entretiene.
Otra cosa distinta es que dicho espectador sea un fan acérrimo del Dylan Dog de los cómics. En ese caso habría que preguntarle si una retahíla de monstruos y chistes con mayor o menor gracia, son suficientes para otorgarle un aprobado justo a la adaptación cinematográfico de tan ilustre personaje… mucho me temo que no (por ahí leí una descripción de la película a cargo de un presunto fan de los cómics que me hizo gracia y que decía algo así como… “Dylan Dog para los fans de Buffy Cazavampiros… ¡jódete Hollywood!”):
Lo mejor: A pesar de todos los pesares... logra entretener.
Lo peor: Lo absurdo, pueril e infantil de la historia que nos cuenta y el poco carisma de su protagonista.
Último comentario publicado:
Joan Lafulla | 2011-10-09 08:52:17
Dakonero – “medianamente entretenida”… totalmente de acuerdo contigo… (...)
|
|
Por:
Joan Lafulla
| joan@almasoscuras.com
|
Chillerama
Cine de Medianoche
Es la ultima noche del último autocine del legendario país llamado Estados Unidos. Los magreos en las traseras de los Camaros, el aceitoso olor a palomitas, los piropos a la chica de los refrescos, los adolescentes que entran sin pagar… la magia… el espectáculo del cine está a punto de echar la persiana. El director del autocine, Cecil B. Kaufman (el gran secundario Richard Riehle), ha planeado la maratón de rollos olvidados definitiva. Si la pantalla ha de permanecer callada para siempre que emita un último grito de rabia: cuatro películas que, de tan raras nunca habían sido exhibidas públicamente, ¡verán la luz solo por esta noche!
“Wadzilla”: ¡Un espermatozoide gigante fuera de control! ¡Fértil! ¡Cremoso!
“I Was a Teenage Werebear”: ¡Licantropía gay para institutos de jóvenes cadetes! ¡Ositos y osazos! ¡Grrrrrrr!
“The Diary of Anne Frankenstein”: ¡Cientificos nazis fuera de control! ¡Monstruos hebreos! ¡Un barnisva de generosos escotes y bigotes postizos!
“Zom-B-Movie”: Zombies ¿Zombies? ¡Zombies, zombies, zombies!
Una celebración de los tiempos de gloria que vivieron los autocines, y un buffet libre del mal gusto, presentando el trabajo de cuatro infames directores que nunca debieron abandonar el útero materno (aunque alguno de ellos jura y perjura que fue creado por alienígenas)
¡Adam Rifkin! ¡Presente! (Wadzilla, Con la Poli en los Talones, Cero en conducta)
¡Adam Green! ¡Presente! (The Diary of Anne Frankenstein, Hatchet, Frozen, Hatchet 2)
¡Tim Sullivan! ¡Presente! (2001 Maniacs, 2001 Maniacs Field of Screams, Driftwood)
¡Joe Lynch! ¡Presente! (Knights of Badassdom, Wrong Turn 2)
Vale, vale. Ya sabemos todos que últimamente se está intentando recuperar, insuflar nueva vida, a las recopilaciones de cortos, a las películas compuestas por segmentos o, si lo preferís, a las antologías de terror: Slices of Life,Deattime Stories, Little Deaths, Drive-In Horrorshow, Creepshow 3 (snif!).
No hace falta más que repasar la lista de los intentos más recientes, para ser conscientes de que la nostalgia, elemento principal dentro de este remedo de “resurgimiento”, no basta para alcanzar al público y, en todo caso, es imposible imitar las pequeñas obras maestras que en su día, las décadas de los setenta y ochenta básicamente, nos hicieron vibrar con un formato digerible y que permitía narrar historias tan gamberras como desprejuiciadas: Creepshow, El Gato Infernal, Body Bags… Y es que, como fiel reflejo del cine de terror fantástico actual, cuesta mucho encontrar una buena película mientras rebuscas dentro del cajón de saldo en que se ha convertido la red. Así no es de extrañar que obras como Truco o Trato sean tan complicadas de hallar.
¿Dónde podremos ubicar esta Chillerama? Parece obvio que dado el abundante humor chabacano que destila cada imagen, trailer, póster publicitario (no os perdáis los carteles falsos de las “películas” exhibidas en el Chillerama) o idea; estamos ante un homenaje/parodia más que frente a una antología en condiciones. De nuevo los “falsos trailers” del díptico Grindhouse cobran vida con el único objetivo de divertir a amantes de la caspa y la serie B. No busquéis más allá porque es evidente que la seriedad no forma parte de este proyecto.
Ya estrenada en Estados Unidos, solo cines y festivales selectos (29 de Noviembre en mercado doméstico), ha recibido abundantes críticas negativas por parte de la prensa especializada, ¿pero en serio creéis que los directores – de sobra conocidos por estos lares – buscaban epatar a la crítica? Su publicidad lo dice claro: “la película de medianoche definitiva” o, lo que es lo mismo, pulsar el interruptor de encefalograma plano, cervezas y humo alrededor… culturetas y demás fauna, esperad a la última de Lars “Bostezos” Von Trier.
Último comentario publicado:
Mr Zombie | 2011-12-26 20:09:38
Aqui dejo unos subs en castellano para la pelicula. Por cierto, esta bastante entretenida, como se echa de menos Creepshow , ufff!. Saludo (...)
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 23/09/11 | CATEGORIAS: Noticias , Sobrenatural
TAGS: acción, antología terror, comedia, fantasía
Blue Salt
La nueva "femme fatal" viene de corea y promete venir armada...
Blue Salt, también conocida como Hindsight, es la nueva película del director Lee Hyeon-Seung (Il Mare). El film es un thriller de acción protagonizado por Song Kang-Ho (Memories of Murder), y Shin Se-Kyeong (Cinderella).
Du-heon, un jefe de la mafia retirado, se apunta a un curso de cocina con la esperanza de empezar de nuevo como propietario de un restaurante. En la clase se encontrará con una bella joven a la que no podrá resistirse. A pesar de su determinación de abandonar la mafia, Du-heon será convocado de nuevo por sus viejos colegas para detener a su sucesor que ha expandido el negocio en la prostitución y las drogas. Hay algo más en la chica de la clase de cocina que él no sabe, que es una asesina a sueldo contratada por el nuevo jefe. Ella se acercará a él y esperará su oportunidad para matarlo. Sin embargo, entrará en conflicto consigo misma cuando se sienta conectada a él.
A priori parece una historia muy trillada y nada novedosa, de hecho ciertamente es así, pero, (y aquí es donde Mr Zombie les dice que se agarren bien a la silla), viniendo del director de una obra maestra como Il Mare, protagonizada por Jun Ji-hyun, que luego hizo “las américas” con aquella película llamada Blood, The Last Vampire y con el nombre de Gianna Jun. Y también protagonizada por esa bestia parda de la interpretación que es Song Kang-Ho. Por cierto, sobre Il Mare”cabe destacar que es una película del año 2000, de la cual en 2006 se hizo el típico remake americano, que se llamo The Lake House, protagonizado por Keanu Reeves y Sandra Bullock y dirigido por Alejandro Agresti.
Pues bien, a mi Lake House me pareció un buen remake, pero claro, Il mare es una señora obra maestra, y probablemente ustedes no conocían ese detalle. En conclusión, Mr Zombie les invita que vean Il Mare, que por supuesto no tiene nada que ver con el cine de horror, solo es una recomendación “off-topic”.
Les había dicho anteriormente que se agarraran a la silla, ¿no es cierto?. Pues así es, por que de esta película, que se estrenara este mes de septiembre en cines coreanos, y viendo su trailer, se pueden destacar algunos detalles. El primero es que podría ser perfectamente el Thriller del año coreano, superior sin duda a la blandita I am a dad y a la altura de “peliculillas” como The yellow Sea. ¡Venga!, todos a mi cuello diciendo… “¡Mr Zombie se ha subido a la parra!”, pero les digo que no, por que como segundo detalle y juzgando su trailer se intuye que esto podría ser un remake “semioculto” de aquella enorme película dirigida por Luc besson llamada Nikita.
Ahora el “hype” ha subido a cotas mas altas, ¿cierto? Evidentemente el film de Besson son palabras mayores, al menos a mi gusto y juicio, ya que Nikita es una película de culto y adoración por los siglos de los siglos amen. Blue Salt, si no acaban fallando las cuentas y viendo que tiene un gran director rodeado de súper actores coreanos, es licito pensar que el trailer que verán a continuación no engaña, y muestra lo que puede ser un thriller grande entre los grandes y que toca apuntarse desde ya mismo en la agenda para cuando su visionado y disfrute sea posible.
Además, conociendo al director, seguro que Blue Salt viene con sorpresas en su trama. No se a ciencia cierta que tipo de sorpresas puede ocultar, si las hay, la película, pero si se que va a estar dirigida con solvencia y buen pulso de parte de Lee Hyeon-Seung. Personalmente es junto a Sector 7 una de las películas que más espero de este año, en cuanto a género asiático. El tiempo dirá si Blue Salt se gana a pulso el entrar justamente en el podio de los grandes thrillers coreanos y si resulta ser la gran película que se percibe. A día de hoy mi margen de confianza es total, y metería la mano en el fuego por ella, motivos tiene, de eso no cabe duda.
Último comentario publicado:
Mr Zombie | 2011-11-04 10:32:38
Ya llegan las primeras DD de la VO. Cada vez me apetece mas poder ver esta pelicula. (...)














Bob Rock
Blanch
Mr. Zombie
John Trent
Asier
Manu
Joan Lafulla
Missterror
Samdra
