Apollo 18

Especulación espacial instrascendente

Apollo 18 Póster

  • Título original: Apollo 18
  • Nacionalidad: Estados Unidos/Canadá | Año: 2011
  • Director: Gonzalo López-Gallego
  • Guión: Brian Miller, Cory Goodman
  • Intérpretes: Warren Christie, Ryan Robbins, Ali Liebert

LA VALORACIÓN:

50 |100

Estrellas: 3


Apollo 18 Grande

Por fin las cintas que el gobierno de los Estados Unidos había mantenido en secreto, salen a la luz: Un documento excepcional donde descubriremos por qué los Estados Unidos frenaron sus programas de exploración lunar en la segunda década de los setenta. La tragedia de dos astronautas que descubrieron algo más que piedras en la luna. Déjate llevar por este “rock and moon”…

Apollo 18 es una de esas películas que parte de una premisa sumamente atractiva, hasta distinta a sus coetáneas, para acabar convirtiéndose, por una miríada de fallos grandes y pequeños, en otro proyecto intrascendente: sus responsables deberían de realizar mucha autocrítica.

A saber, una nueva muestra de falso metraje encontrado que intenta desvelarnos, en clave fantástica y poco especulativa, la razón de que las misiones espaciales a la luna, en concreto las del país de las barras y las estrellas, se cortaran oficialmente de raíz tras el proyecto Apolo 17. Como os decía, no pinta nada mal eso de mezclar ciencia-ficción con terror e, incluso, el elemento tan manido del “mockumentary” aquí se presentaba potente y válido para divagar sobre conspiraciones, extraterrestres y demás zarandajas. Por desgracia, o por suerte, parece que los Illuminati no han metido mano a la producción, convirtiendo Apollo 18 en poco menos que una broma, y algo aburrida por si no os parece bastante.

Para un servidor, existen varias claves con las que afrontar exitosamente la realización de un falso documental. Una de las principales sería construir un leitmotiv con enjundia, una razón de ser plausible, dentro de la realidad ficticia que se nos plantea, pero que además divierta al espectador. En definitiva, ese fino equilibrio entre verdad y mentira, algo que suspenda nuestro juicio sin llegar a creérnoslo del todo (Lake Mungo, The Tunnel). O en todo caso ser lo suficientemente descarados para epatar al público (Vampires, The Troll Hunter, Grave Encounters).

Esta clave se conjuga con otra, la más importante. La cual aunaría, por así decirlo, el resto de elementos de éxito: la presentación de la propia película. Es imposible suspender parcialmente el juicio y divertirse si los actores no son creíbles, los personajes no son cercanos, la estética no resulta acorde con el mensaje de “¡Hey! Esto ha sucedido realmente” o el guión no se esfuerza por engañar nuestra percepción.

Repasando lo que sería Apollo 18 vemos de forma inmediata que cojea de lo enumerado antes, ya sea por defecto, exceso o, simplemente, falta de interés.

¿Pero qué narices es esto?

Será la pregunta que os repetiréis incansables desde que el meollo del “problemilla”, sufrido por nuestros intrépidos astronautas sobre la superficie lunar, sea revelado abiertamente hasta la conclusión desangelada de la cinta. Seamos justos, no hubiese estado mal dicha amenaza espacial siempre que Apollo 18 hubiese discurrido por otros derroteros más frenéticos, más orientados a la acción; en definitiva, si la película no quisiese emular metraje encontrado. No quiero destriparos nada, pero la fatídica revelación, la causa de que la hipotética misión del Apolo 18 fuese ocultada a la opinión pública, va a arrancaros algún que otro insulto hacía la madre de los guionistas. En este caso, un primerizo Brian Miller y Corey Goodman, que tampoco presenta un currículo de peso. De hecho, su único guión anterior es el de Priest, obra que tampoco se caracteriza por su profundidad argumental – pese a basarse en un manga bastante trabajado –. Supongo que esta falta de experiencia justifica los agujeros de un guión, que hace aguas cuando la razón del frenazo en la carrera de la exploración lunar se desvela. No obstante, me parece un poco triste que tratándose de una producción con espíritu comercial, no se haya trabajado algo más en la presentación de un ecosistema básico alienígena. Insisto, no quiero revelar nada, pero quizás todo hubiese tenido sentido si Los Picapiedra hubiesen hecho presencia dando saltitos entre los cráteres lunares. ¿Una chorrada? Claro, igual que ciertos sistemas de reproducción… y los que hayáis visto la cinta me entenderéis a la perfección.

No hace falta ser un lince para darse cuenta de que dicho leitmotiv nace a raíz del deseo de sus guionistas por justificar el mensaje final – los últimos treinta segundos del metraje, afortunadamente corto –, que por otro lado entra de lleno en el juego de las “conspiranoias” y resulta un guiño divertido pero insuficiente.

De mayor quiero ser astronauta

¿De verdad hijo mío que quieres conquistar el espacio? Pues mira: tienes que entrenar duro, estudiar para saber más que Punset y, sobre todo, ¡es un puñetero coñazo! Y si me preguntas como lo sé, te diré que en su día tuve la desgracia de ver Apollo 18. ¡Y vaya aburrimiento! Sí señores, la primera media hora – centrada en el metraje que sigue el lanzamiento de la nave que contiene los módulos lunares – resulta de un soso alarmante. No es que los primeros tercios de otros “mockumentarys” sean para echar cohetes, nunca mejor dicho, pero al menos suponen una toma de contacto interesante con los personajes, su forma de ser, sus miedos o todo lo que queramos imaginar. Sin embargo, en el caso que nos ocupa, los personajes resultan bastante planos, amén de que sus interpretaciones reflejan a la perfección lo insulso de los caracteres. Grave pecado en una película con solo dos personajes y medio, más teniendo en cuenta que solo a través de la empatía, hacia los protagonistas, podemos sentir el horror que tanto se esfuerzan por vendernos una vez superado el sopor de esa primera media hora, en la cual reconozco haberme dormido unas cinco veces. Aunque ni ciencia-ficción, ni terror, ni leches. Reducir esa empatía, esa dimensión humana, a unos breves minutos donde vemos a la tripulación del Apolo 18 con su familia, pues que os voy a decir: deficiente y banal.

La verdad, no sé que culpa le corresponde al elenco. Tampoco creo que se trate de buscar culpables, sencillamente la dirección artística ha sido obviada en pro de una verosimilitud – al menos eso quiero pensar – que no se logra. Aun con todo, teniendo en cuanta la experiencia del reparto, creo que se podían haber explotado mejor sus dotes. Tal vez que Lloyd Owen,Waren Christie y Ryan Robbins sean actores crecidos, casi exclusivamente, bajo el amparo de diversas series norteamericanas, apunte en dirección a su falta de “sensibilidad”, y es que todo sucede demasiado deprisa y bajo unas reacciones emocionales cuando menos dudosas y algo risibles. Resumiendo, es sumamente fácil distanciarse de tres astronautas muy poco expresivos.

¡Vaya mareo papi!

Como señalaba más arriba, un detalle importante de los falsos documentales es lograr la estética correcta, no solo mediante el realismo de la cámara en mano (o, en este caso, pegada al traje) si no también gracias a un montaje eficaz. Un buen ejemplo sería The Troll Hunter, donde todo resulta veraz pero bien planificado para no resultar molesto. Todos odiamos el excesivo histerismo de las cámaras realistas en las secuencias más movidas. Pues bien, en Apollo 18 este histerismo llega al paroxismo más extremo. Rodadas muchas escenas en espacios cerrados, se hace sumamente molesto seguir la acción. Aunque el verdadero culpable de que el mareo sea constante es a mi juicio el editor.

Con la sana intención de mostrar mayor veracidad, se hace uso de un montaje demasiado fragmentado. Recuerdo que la película comienza indicando que lo que veremos es un resumen de docenas de horas grabadas, así el montador/editor ha tenido la brillante idea de agarrar la tijera y presentarnos el metraje de la forma más caótica posible. Excesivo mareo que resulta efectista pero resulta incomodo para imbuirse dentro de la acción. No se trata de una dirección fallida: Gonzalo López-Gallego (El Rey de la Montaña, Nómadas) realiza un trabajo formalmente correcto – nada sorprendente, eso sí – que se aleja de su faceta como director más intimista y profundo con solvencia, pero sin el espíritu transgresor que hubiese casado muy bien con una cinta de género tan apetitosa. No, el verdadero fallo es el severo desequilibrio del montaje, una presentación más reposada era necesaria; al final se trata de otra demostración de la superficialidad que estigmatiza a Apollo 18.

Alunizaje

Así que llegamos al final de nuestra odisea lunar, un viaje poco emocionante pero lleno de peligros, dudas, incertidumbres, risas involuntarias – no volveréis a mirar un pedrusco sin soltar una risotada –, fallos garrafales y, sobre todo, falta de cariño. Todo el metraje exuda prisa y poco cuidado, finalmente es difícil involucrarse más allá de su premisa inicial: algo oculta la luna que amenaza la vida humana. No obstante debo recalcar que Apollo 18 no es mala, por mucho que sea un proyecto fallido y a ratos provoque sueño, podremos disfrutar de unos efectos especiales interesantes y algún escenario atmosférico muy logrado. Además, aquellos interesados en las conspiraciones gubernamentales, la verdad oculta, los Expedientes X, etc, ect, disponéis de un argumento blandito pero orientado a satisfacer vuestra hambre de hipótesis rocambolescas. Por mi parte, prefiero la exploración carnal antes que la espacial, los misterios del cuerpo de la agente Scully me parecen mucho más sugerentes que los de un satélite gris y polvoriento…

Lo mejor: Una hipótesis argumental interesante

Lo peor: Su soporífero primer tercio y el epiléptico montaje

Último comentario publicado:
kenshs | 2012-01-08 16:31:29

Película aburrida.. lo mejor además de la hipótesis inicial… SPOILER los flashes tipo shutter e (...)

Leer más

Por: Bob Rock | bobrock@almasoscuras.com
Publicación: 22/12/11
Categorías: | Tags: ,

Comentarios [20] | Ver / añadir comentario

Tartarus

Serios alienígenas low-cost y casi invisibles

Tartarus Poster

  • Título original: Tartarus
  • Nacionalidad: Austria | Año: 2010
  • Director: Stefan Müller
  • Guión: Stefan Müller, Martin Kroissenbrunner
  • Intérpretes: Moritz Thate, Martin Kroissenbrunner, Ines Gruber
  • Argumento:En la Hungría austriaca de 1813, dos soldados vuelven de la guerra napoleónica a su pueblo natal para encontrarse una aterradora invasión que excede su imaginación.

LA VALORACIÓN:

42 |100

Estrellas: 2


Tartarus Grande

Jakob y Veith son dos soldados austriacos que regresan al pueblo natal de Veith para tomar posesión de la propiedad de este último. Después de combatir contra los ejércitos de Napoleón, nada como descansar al fresquito de las montañas de Austria, lugar donde ni los grajos se acercan.

Al llegar al tranquilo pueblo pronto son acosados por extraños fenómenos, el hallazgo en un prado de un cadáver despezado marcará el comienzo del acoso de unas extrañas criaturas inteligentes, cuyo propósito no lleva a engaño: servirse de la humanidad, a través del miedo, para conseguir la destrucción de la misma.

Hoy os presentamos Tartarus, no se trata de un tipo de salsa si no de una película austriaca de muy bajo presupuesto. Casi por lo que cuesta un bote de buena salsa podríamos realizar la cinta que nos ocupa, hasta un par de secuelas. Pero lejos de estas bromas crueles algo exageradas, y que a pesar de todo resumen verazmente la triste realidad detrás de otro proyecto que quiere pero no puede, incluso asumiendo con benevolencia los problemas inherentes a la escasa financiación, solo podemos reconocer que Tartarus nos condena al aburrimiento y a una serie de escenas poco sugestivas, sobre todo en su desangelada segunda mitad. Eso a pesar de acertar en otros aspectos, más estéticos que argumentales, que propician un arranque del metraje bastante prometedor. Una cinta que mezcla muy poquito de ciencia ficción con muy poco de terror, sucumbiendo irremisiblemente ante sus limitaciones; gran parte de culpa la tiene una excesiva falta de imaginación, así como un, todavía más excesivo, tono frío – a los austriacos se les debe dar bien invadir países, pero expresar emociones va a ser que no –. Claros impedimentos a la hora de involucrar al espectador en el devenir de los personajes. Personalmente no me parece desacertado el enfoque negativista – en línea con la filosofía de Nietzsche – vertido sobre las reacciones humanas que vamos presenciando, sobre todo tras la presentación de los monstruos que asolan la pequeña localidad agreste donde transcurre la historia. Sin embargo, dicha deshumanización queda diluida merced al distanciamiento inicial que los distintos personajes viven entre sí. El clima – real y emocional – se presenta tan gélido que contagia al espectador, incapacitándolo para sentir emociones: ¿qué existe cierta tensión entre los habitantes del pueblo y los soldados? Bien, sería interesante sin consiguiesen importarnos los caracteres, pero la realidad es que desmotiva seriamente su falta de tridimensionalidad, de claroscuros, así como el hecho de perdernos ante la nefasta realización, muy técnica pero poco sentida. Bostezos, en una sola palabra.

Al menos, en el devenir anterior a los ataques de los supuestos “extraterrestres” (aquí os tengo que jurar y perjurar que en ningún momento se justifica ese origen alienígena que tan alegremente promueve la sinopsis oficial y el tráiler), podéis disfrutar de unos paisajes naturales preciosos, escenarios sobrecogedores que se ven acompañados de un score instrumental acorde, atmosférico y cuidado; así como de una fotografía bien medida – además de iniciar guerras, los austriacos si de algo entienden es de música y de fotografía –. Elementos estéticos muy agradecidos pero que evidencian, aun más si cabe, las deficiencias en otros sentidos. Y la más sangrante sería la (no)representación gráfica de los alienígenas o criaturas en discordia – de ahí lo de “invisibles” – . La gran mayoría de sus apariciones lo son fuera de plano, peor aun cuando contemplamos a las criaturas realizadas mediante un CGI bastante pobretón, que resta mucha gracia a la sempiterna duda que nos corroe a lo largo del metraje: ¿cómo diablos son los extraterrestres?

A esta tremenda falla, propiciada por el escaso presupuesto, se le une otra aun peor, y carente de justificaciones económicas. El último tercio de Tartarus se vuelve un correcalles que evidencia la falta de tino de su director, Stefan Müller, a la hora de filmar las escenas de acción. Por muy buen paisajista que sea, el movimiento en primer plano no lo tiene muy dominado. Amén de un montaje desquiciante, donde la seriedad que envuelve a toda la película, cero humor, se revela como otro enemigo más de si misma. Enfrentar con una seriedad académica ciertas escenas – no os perdáis la despedida de Jakob y su “amada” – supone una bofetada para el espectador consciente y avispado que no podrá evitar cansarse de despropósitos baratos uno detrás de otro. Dicho sea de paso, el motor de estos despropósitos es la increíble rapidez con que se resuelve su parte final, muestra de amateurismo (y cansancio a la hora de hilvanar un guión) es que cuando ya se ha presentado la atmósfera, se destroce por no saber concluirla, que desemboque en “algo especial”. Como elemento positivo a destacar – oye, que del cerdo se aprovecha todo y nadie se queja – diría que en esta última media hora se crea una combinación curiosa entre las reacciones mortalmente serias de los personajes y lo poco que se narra explícitamente del asunto “alienígena”, provocando en escenas puntuales – véase el sótano rezumante de luz fluorescente verde – una sensación algo surrealista (u onírica) solo comparable a las transmitidas por los relatos menos festivos y floridos del mismísimo Lovecraft (“El color que cayó del cielo”, “El que susurra en las tinieblas”…) Aunque recomiendo tomarse con precaución esta especie de “cumplido”.

Otro tremendo problema, y aquí termino, sería la duración en sí de Tartarus. Hora y tres cuartos me parece excesivo para una historia que no evoluciona en demasía y que en lugar de centrarse en el acoso de los monstruos se centra más en intentar no mostrarlos (algunos planos son tan forzados que consiguen hacer sangrar las retinas). Digamos que la antitesis de Tartarus sería la divertida Feast.

En definitiva, un proyecto curioso cuya premisa pintaba sugerente pero que se condena con la propia mediocridad de sus bases: actores desconocidos que ni despuntan ni molestan, realización tosca y primigenia, efectos especiales inexistentes; y todo ello enmarcado dentro de una ambientación histórica y regional potente – desaprovechadas montañas austriacas de principios del siglo XIX, durante las guerras napoleónicas –. Tratado además con esa seriedad tan centroeuropea – tanto narrativa como estética –, que casi convierte en chiste las reflexiones oscurantistas sobre la condición del ser humano como único animal inteligente sobre la faz de la tierra. Visión muy de su país de origen y que me llevó a plantearme la presencia de los alienígenas como una absurda alegoría acerca de la crisis, sus especuladores morales y la esclavitud mental que nos impone el patrón oro.

Solo recomendada para completistas, espectadores aburridos pero afines al parco estilo del “fantástico alemán” o personas con tanto sentido del humor que se puedan tomar a risa, las deslucidas escenas de acción con las que se nos regala la vista. Prescindible.

Lo mejor: La ambientación aprovechada de los bellos entornos naturales.

Lo peor: La ausencia de efectos especiales que subrayen la narración, por otro lado meramente tenue.

Último comentario publicado:
Bob Rock | 2011-12-02 22:15:56

Gran Duque de Alba.- Ya echaba de menos su exquisita semántica. Pues aun con todo, le diré que mis palabras han servido para arrancar otras de su (...)

Leer más

Por: Bob Rock | bobrock@almasoscuras.com
Publicación: 02/12/11
Categorías: | Tags: ,

Comentarios [2] | Ver / añadir comentario

The Thing (2011)

Crisis de la mediana edad

The Thing Póster

  • Título original: The Thing
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
  • Director: Matthijs van Heijningen Jr.
  • Guión: Eric Heisserer
  • Intérpretes: Mary Elizabeth Winstead, Joel Edgerton, Ulrich Thomsen
  • Argumento:En un centro de investigación antártico, el descubrimiento de una carcasa alienígena desvela una nueva forma de vida capaz de destruir la vida humana tal y como la conocemos.

LA VALORACIÓN:

50 |100

Estrellas: 3

The Thing Grande

Me gustaría dedicar la reseña a A. C., por no poder terminar nuestro viaje a la Antártica, y a A. B. por estar siempre allanando las travesías.

La estudiante de grado Kate Lloyd, especializada en paleontología, ha sido reclutada por un grupo de científicos noruegos – encabezados por el frío Dr. Halvorson – para investigar, en un centro antártico, los restos de lo que parece un alienigena. Al llegar a la zona, descubrirá que el fino hielo por el que pisa esconde el más que probable fin de la humanidad.

The Thing (2011) es una precuela del clásico homónimo dirigido por John Carpenter en 1982, y que a su vez era un re-make (completamente sui generis) de “El enigma de otro mundo” (1951), otra cinta clásica de distinto calado pero también de muy buen resultado. ¿Qué podemos esperar de la “nueva versión”, y del tremendo cacaó, de esta especie de maldición antártica que se produce, más o menos, cada 30 años? Pues en vuestro caso no sé, pero yo me he encontrado con una película que me ha hecho sentir viejo. Una pequeña crisis de la mediana edad. ¿Y a qué viene semejante chorrada? Veréis, con algunas películas es inevitable dejarse llevar por el ejercicio de “¿y si…”, ¿y si hubiese sida dirigida por otro director?, ¿y si el protagonista hubiese muerto al empezar la película?… Pero en este caso la hipótesis es totalmente personal: mientras visionaba a la interfecta no podía dejar de pensar lo que hubiese pensado de ella si la hubiera visto justo recién entrado al instituto, como así hice con la original de Carpenter.

Probablemente os importará un pimiento, pero tengo unos cuantos años a mi espalda, y para bien o para mal sesgan los placeres y sinsabores que tiene a bien ponerme la vida delante. Y con The Thing 2011 la edad es un peaje demasiado caro de pagar. Ya no se trata de violar clásicos o expoliar cadáveres cinematográficos (controvertido tema para darle de comer aparte): si meramente hiciésemos una comparativa entre ambas películas, la actual de Matthijs van Heijningen Jr. frente a la joya de Carpenter – a la inocente cinta de los cincuenta mejor dejémosla dormir tranquila –, podríamos decir que la película moderna es un insulto para la inteligencia del espectador treintañero que disfrutase con las andanzas polares del bueno de Kurt Russell. Pero semejante afirmación es solo la punta del iceberg, porque un servidor, que entraba al cine con la sana intención de despellejar vilmente la nueva cosa, debe reconocer que como película de terror, The Thing (2011) se encuentra por encima de muchas producciones actuales de grandes estudios, y eso pese a estar adscrita antes a la serie B, por presupuesto, que a las grandes estrenos. Sin embargo, no creo que esto último sea decir mucho.

El Bob adolescente, aquel joven punk más “quemaó” que el palo de un churrero, se hubiese metido dentro del cine y hubiese disfrutado, como el gran descerebrado que era, de lo que se ofrecía en pantalla: Una protagonista mona, dosis adecuadas de acción, muertes a go-go, mucho bicho lovecraftiano y explicito, decorados chichinabescos, tensión psicológica… y todo bien empaquetadito en su justa duración y con un final alejado de los convencionalismos hollywoodienses (más o menos)

Pero el tiempo no pasa en balde, y ahora soy más gruñón pero más sabio (bueno, es un decir, sigo siendo un descerebrado) y quiero creer que puedo separar el grano de la paja. Así que lejos de esa experiencia reconfortante que estoy seguro que sentirán los jóvenes aficionados al terror cuando acudan a ver The Thing (2011), mi sensación ante ella fue algo más frustrante, hasta llegar a un tramo final en que se desvelaba la triste realidad: para un servidor, si The Thing (2011) no hubiese soltado ni una lagrimita. Nada aporta al imaginario de Carpenter, y a medida que transcurre el metraje, sobre todo en ese tramo final que os comentaba, se va volviendo tan predecible como “palomitera”.

De hecho, es curioso analizar en que aspectos funciona la cinta de Heijningen Justamente en aquellos en que funcionaba la cinta de Carpenter: el horror de verse atrapado junto a compañeros que pudiesen ser monstruos (¡paranoia! ¡paranoia!), el diseño alienígena de las mutaciones y un pesimismo muy de los ochenta – reinado de la música punk y siniestra –. De acuerdo, resulta funcional en estos aspectos y ayudada por un acabado técnico adecuado (que no deslumbrante), se hace totalmente visionable y a nadie le costará terminarla, pero su nivel es siempre inferior a la original de la que solo toma los cuatro huecos arguméntales obligados para una precuela y rellenando el resto de historia con remedos fagocitados de la de Carpenter, existen escenas muy similares y resueltas parecido (hasta mezclarse el concepto de precuela y remake de una forma sonrojante), más un final un poco ido de las manos y mera excusa para mostrar todo el potencial de los expertos en efectos especiales.

A respecto anterior: Sí, los FX están básicamente diseñados con CGI – apoyados con los animatrónicos necesarios para hacerlos ligeramente creíbles –. Algo que no veo como un excesivo problema puesto que han sido bastante cuidados, pese a la excesiva presencia en pantalla, casi pornográfica, que tienen los monstruos en su tramo final. Aunque en lo personal suelo ser más partidario del látex y la sangre sintética, quiero recalcar que The Thing (2011) no me ha desagradado a nivel de casquería – que no sustos, porque es demasiado predecible cuando tienes esa edad maldita que os lloraba –. No obstante no albergo dudas: me quedo con los diseños originales, algo más “realistas”, si se puede usar ese adjetivo aquí.

La verdad es que cuando The Thing (2011) se intenta alejar de los parámetros establecidos por su predecesora la diversión baja enteros. No quiero destriparos nada, pero Carpenter era un gran admirador de Lovecraft, y como él maestro de Providence siempre intentó sugerir antes que mostrar (claro que 1982 estaba bastante lejos del estados unidos de principios del siglo XX). En el caso de The Thing la atmósfera dependía fundamentalmente de la paranoia – igual que en la cinta actual – y dejando al espectador en ascuas, sin meterse en explicaciones difícilmente defendibles. Pues precisamente, el libreto de Eric Heisserer intenta sugerir una mayor profundidad, en cuanto a las motivaciones de nuestra querida “cosica”, pero obviamente rompiendo la magia del misterio. Aunque todo hay que decirlo, Heisserer es un guionista de oficio y consigue buenos resultados, comerciales y modernos sin comerse mucho la cabeza. ¡Qué menos! El tío está bastante acostumbrado a seguir argumentos explotados hasta la saciedad: de él son también el guión de Pesadilla en Elm Street (2010) y Destino Final 5.

Con respecto a la presencia, como protagonista absoluta (tras las mutaciones alienígenas, por supuesto) de la cara de moda llamada Mary Elizabeth Winstead (Scott Pilgrim Vs The World, Death Proof, La Jungla de Cristal 4), no puedo decir nada especialmente positivo. La chica no lo hace ni bien ni mal, pero lo hace, claro que el resto de sus compañeros de reparto me resultaron bastante más creíbles pese a ser sus personajes mero cartón piedra. La lucha de egos que entabla su personaje, la estudiante Kate Llloyd, contra el Dr. Halvorson (Ulrich Thomsen) es la esencia de estas definiciones tan vagas que padecen los personajes. En definitiva, no aporta nada la presencia de la Winstead, ni toque femenino ni gaitas, una mera decisión comercial, os lo aseguro. Ahora, guapita es un rato…

Una puntualización que me gustaría haceros: tuve la fortuna de ver la película en versión original; bien, una vez visto el trailer en español os recomendaría que no la vieseis doblada. Sé que es complicado pero… ¡que acento más atroz le han clavado a los noruegos!

Resumiendo, una película solo recomendable para gente joven con ganas de pasar un buen rato, sin comeduras de cabeza ni discursos existencialistas: solo terror sin muchas concesiones. A los más maduros del lugar les resultará tan evidente que estamos ante un producto creado en los despachos de la Universal (antes que en la mente de verdaderos artistas) que probablemente se tirarán de los pelos. Un detalle significativo es ver el bagaje anterior de Heijningen como director: ¡ninguno! A los que veneren la original de Carpenter les diría que no se molestasen, pero como lo harán igualmente (¡y esa es la táctica de la Universal!) solo los pediría que fuesen condescendientes para al menos pasar una hora y media simpática… menos da una piedra.

PD: Aunque con algún año a sus espaldas, existe un video juego de La Cosa, editado en 2002, que sin lugar a dudas hará las delicias de los aficionados. Yo lo sentí en su día como una verdadera secuela, así que si la película de este año os defrauda…

Lo mejor: Te hace sentir joven.

Lo peor: Te hace sentir viejo.

Último comentario publicado:
KEN'AY | 2011-12-28 14:04:17

Me gusto bastante, aunque después de leer no sé si confesarlo. Tanto su predecesora com esta me pareces grandes películas del genero de terror y (...)

Leer más

Por: Bob Rock | bobrock@almasoscuras.com
Publicación: 19/10/11
Categorías: | Tags: , ,

Comentarios [44] | Ver / añadir comentario

Super 8

Aquellos años de primera juventud

Super 8 Poster

  • Título original: Super 8
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
  • Director: J.J. Abrams
  • Guión: J.J. Abrams
  • Intérpretes: Elle Fanning, Joel Courtney, Riley Griffiths
  • Argumento:Un grupo de amigos realiza un cortometraje. Cuando ruedan una escena cerca de unas vías, mientras el tren pasa, un accidente provoca su descarrilamiento. Posteriormente, encontrarán algo extraño en lo que quedó grabado.

LA VALORACIÓN:

65 |100

Estrellas: 3

Super 8 Grande

Hace unas semanas, en la reseña de Brain Damage, resalté a modo de introducción aquella etapa videoclubera de caspa y terrores b y z que se produjo en los ochenta y que daba sus últimos coletazos poco antes de entrar en el siglo XXI. Hoy también toca introducción nostálgica. Tratándose, además, de una etapa muy similar pero cambiando el video club por la televisión. Hace unos cuantos años, cuando la caja todavía no era tan tonta, se producían verdaderos acontecimientos cinéfilos y cinéfagos semana tras semana. Para los que éramos púberes con ganas de afeitarnos por primera vez, un estilo de cine había llegado para quedarse, para siempre, en nuestros corazones y los de una o más generaciones. Alguno habrá que lo tildará de cine de aventuras, comedias juveniles o dramas sobre la adolescencia. Nada de eso. Se trataba de un estilo, una esencia que traspasaba géneros o modas. Era cuando el cine, ya fuese entendido como arte u ocio, también podía ser magia. ¿Me ha quedado un poco cursi, no? En realidad, de eso se trata.

Los Goonies (1985), Exploradores (1985), Cuenta conmigo (1986) o Una pandilla alucinante (1987) son buenos ejemplos, cada una, mejor o peor, más o menos exitosa o recordada, de esa actividad interrumpida de pequeños clásicos que potenciaban la amistad en las experiencias de la infancia/adolescencia. Cine y mensajes que han ido perdiendo la inocencia hasta dejar moribunda su magia para muchos de los nuevos chavales de la era tecnológica. Pero no para los que crecimos con ello. De ahí que el éxito comercial de Super 8 pueda pillar desprevenido, ¿o se habrán dejado, hasta la fecha, algo más de 200 millones de dólares a nivel mundial todos los nostálgicos? Me gustaría pensar que si, pero la realidad es muy distinta: Super 8 es puro Spielberg + Abrams. Productor y director, respectivamente. Y claro, en esa ecuación entra la manera que tienen estos dos para vender sus productos. Brillante, sin duda.

El llamado hype, que viene a ser el cúmulo de expectativas creadas por una brillante campaña de marketing y/o por unas opiniones entusiastas, puede hacer un poco de daño durante el visionado. No nos engañemos. Aquí tenemos nostalgia, por supuesto. Pero la magia de las películas antes citadas (u otras) digamos que se encuentra en un 60-70%. Algo no termina de completar el círculo. Y a esto, poca explicación puedo darle en una reseña. Para los que somos unos nostálgicos de los ochenta y ese estilo de cine, supone en todo caso un entretenido y simpático vehículo de segunda mano. Unos se montarán en él y lo disfrutarán y otros tendrán durante el viaje una molesta sensación de preferir montar en uno mejor. Para los que no conozcan la magia ochentera, o simplemente esperen un espectáculo con monstruos del espacio devorando soldados y éstos respondiéndoles con artillería pesada, pues mejor que se queden en casa.

Lo que tenemos es, como también lo son sus influencias, un cuento para adultos disfrazado de cuento infantil/juvenil. Tenemos a una criatura que crea algunos problemas, pero nunca deja de ser un personaje secundario adherido a la sombra mientras los protagonistas, el grupo de amigos, se abren camino hacia la temida (o esperada) madurez. Un camino con peligros, dudas, alegrías y lagrimas. Todo esto lo viven durante casi dos horas perfectamente dirigidas por Abrams, alumno aventajado de su profesor, Spielberg. Poco que reprochar a ambos en ese sentido. Sin embargo, con el guión, escrito por el propio Abrams, vienen las dudas.

Puede que esa fuese la intención: la simplicidad. Pero el que aquí suscribe, se preguntaba, allá por la hora y cuarto de visionado, sí realmente iba a suceder algo más en la película. Todo está muy bien: los niños interpretan sin problemas a sus personajes y nunca caen en el muy presente mal del “niño repelente”. Y no me olvido de la excelente set piece del accidente del tren, rodada en estado de gracia con un sentido del espectáculo limpio (todo se entiende y los planos son de más de dos segundos) y épico. Hay ciertos sin sentidos (la furgoneta con la choca el tren sale prácticamente ilesa…) que se le perdonan por su propósito de retrotraernos a nuestros años mozos (¿a caso cuando aún se podía contar el vello púbico os planteabais esas escenas en el cine?). A partir de ahí lo que pudiera parecer el mcguffin de la historia, aquella “cosa” que se escapa del tren y se esconde en el pequeño pueblo queda en un plano de interés (por lo poco desarrollado de la subtrama, ya sea pretendido o lo contrario) no ya secundario, sino casi indiferente. Tanto que, llegados al final, la pretendida sorpresa es lo de menos.

Así, puede que el problema se encuentre en no rellenar del todo ninguna de sus dos franjas: la historia de los niños es agradable, tierna, entretenida, pero le falta completar el toque especial del que hablaba al comienzo; y la historia de ciencia ficción, la de la criatura acechando el pueblo, no tiene los suficientes elementos desarrollados o interesantes para funcionar por sí misma.

Más que una película de ciencia ficción o un evento de género, Super 8 es una pequeña obra intima y de colegas en la que Spielberg ha puesto unos cuantos millones con el objetivo de que un amigo y fan, Abrams, le haga un homenaje. Y este homenaje ha sido compartido con nosotros para que, a parte de disfrutarlo quien pueda o sepa disfrutarlo, les reporte algunos beneficios. El cine es negocio, al fin y al cabo.

Lo mejor: Producción y dirección impecables. Los niños protagonistas son carismáticos y la set piece del accidente, una lección de cómo impacientar al espectador, para luego impactarle y resolver todo con una limpieza poco habitual en el cine-espectáculo de hoy.

Lo peor: El guión peca de cierta reiteración, lugares comunes y, a veces, indiferencia. El desenlace, con “sorpresa” incluida que causará división de opiniones, está insertado de forma precipitada.

Último comentario publicado:
Juan Martín Boné | 2011-11-01 21:02:11

Buena reseña John, acabo de verla y la disfruté mucho, seguramente porque también me hizo pasear en el vagón de los ochenta. No dudo que hubier (...)

Leer más

Por: John Trent | carlosmd82@live.com
Publicación: 08/09/11
Categorías: | Tags: , ,

Comentarios [29] | Ver / añadir comentario

The Violent Kind

La raza canibal

Violent Kind Poster

  • Título original: The Violent Kind
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2010
  • Director: Mitchell Altieri, Phil Flores
  • Guión: Mitchell Altieri, Phil Flores
  • Intérpretes: Cory Knauf, Taylor Cole, Bret Roberts
  • Argumento:Al norte de California, en una granja asilada, un grupo de moteros ven sus celebraciones interrumpidas por posesiones demoníacas, rockabillies muertos y extraños fenómenos alienígenas.

LA VALORACIÓN:

64 |100

Estrellas: 3

the Violent Kind Grande

Cody, Q y Elroy son colegas hasta la muerte y miembros de una familia de moteros que remonta sus andanzas desde los sesenta. A estos chicos les gusta el sexo, la violencia, el crimen y las motos rápidas; pero aun les gusta más volver a casa para pasar el cumpleaños de su madre con la familia y el resto de la “crew”.

En la vieja casa perdida en el bosque, sede de tantas y tantas fiestas, los delincuentes habituales ahogan las penas en el bourbon derramado entre los senos turgentes de las strippers. Todo el mundo se relaja menos Cody, que se come los nudillos viendo como su ex-novia se lo monta delante de todos con el primer idiota que ha encontrado

Pero lo bueno se acaba tarde o temprano y todos vuelven para sus casas y caravanas como pueden. No pasa mucho tiempo en la casa familiar cuando Michelle, la ex de Cody, vuelve cubierta de sangre y en estado de shock. Algo extraño está ocurriendo en las montañas: luces anormales en el cielo, compañeros desaparecidos, ruidos siniestros entre los árboles. Cody y sus compadres ni siquiera sospechan que dejando entrar en casa a Michelle han dejado pasar algo más: la raza caníbal.

The Violent Kind es el segundo intento de The Butchers Brothers, lease Mitchell Altieri y Phil Flores, por realizar una película de terror de “casta”. Es decir, ese tipo de cintas que buscan al aficionado puro y duro, que no dejan lugar a equívocos y que se ruedan con un ojo puesto en los gustos personales de los autores, unos adictos de aupa al terror ochentero – a juzgar por su estilo – y otro en una narrativa más rápida y directa, acorde con los tiempos que corren. El primero de estos intentos fue la insatisfactoria The Hamiltons, cinta que pasó sin pena ni gloria por el año 2006 y de la que pronto tendremos una secuela llamada The Thompsons; podríamos decir que el trabajo de estos directores, ha seguido la progresión acorde con su estilo y han rodado, esta vez, una cinta más entretenida pero que no puede quitarse el sambenito de “intranscendente”; The Violent Kind supone una pequeña evolución, sobre todo a nivel técnico, con respecto a su primeriza obra, pero solo eso, puesto que sus defectos son demasiado evidentes y algunos aspectos arguméntales han sido descuidados de una forma casi incomprensible. Aunque la película se pueda seguir agradablemente, incluso contiene algunos momentos y personajes brillantes, el resultado final queda deslucido por una aparente falta de dirección.

No solo en la búsqueda del cine independiente autentico y de calidad se han embarcado The Butchers Brothers, también realizaron el insufrible remake de April Fool’s Day (el bueno de Manu seguramente aun se estará tirando de los pelos ante tamaño despropósito convertido en cinta barata y apestosa). Lo cual no habla excesivamente bien de la orientación o rumbo que estos cineastas han llevado en sus cortas carreras. Una falta de criterio, por así decirlo, que como comentábamos se ve reflejada en este, su proyecto más ambicioso.

Sinceramente, la película arranca con fuerza. Asistimos a las correrías de los protagonistas, que desde su papel de moteros salvajes nos muestran un recetario de fechorías – sobresalientes los títulos de crédito – con bastante gasto de acción y labia. Sin embargo, empiezan las primeras pegas: ¿Por qué han elegido a esos actores para los papeles protagonistas? Sin tapujos: son demasiado “guapitos” para pertenecer a una banda sanguinaria; además, si Cody hubiese pasado realmente una temporada en la trena, en el tiempo en que ocurren los hechos de la película tendría el culo como un bebedero de patos. Entendedme, no es que los muchachos (Cory Knauf – The Hamiltons – y Bret Roberts – Pearl Harbour, May – ) lo haga mal, pero carecen de cualquier credibilidad como miembros de la “crew”.
Además, resulta curioso que dada la importancia que los directores le han dado a la introducción de los personajes – todo un tercio del metraje se dedican a dibujar las personalidades y tribulaciones de la familia de moteros, como si de un remedo de Easy Rider se nos estuviese mostrando – no se hayan preocupado más por su endeble caracterización, y eso que otros elementos (banda sonora muy rockera, fotografía áspera, diálogos propios de tipos duros) han sido bastante mimados.

En definitiva, tenemos un tercio de metraje que podría corresponder con un drama o “explotation” ligero de bandas. Y entonces, en las postrimerías de la fiesta de cumpleaños de la madre de nuestros protagonistas, aparece Tiffany Shepis – viendo la filmografía de est< princesa de la serie-z uno se pregunta cuando duerme esta pequeña morenaza – cubierta de sangre cual Carrie pechugona, y la película se convierte en un remedo de Evil Dead y El exorcista; así, sin más.

Este cambio radical es bastante agradecido, cargado de tensión, y destacado dado que el acabado visual mantenido durante toda la película, se ve más explotado en los tramos de sangre e histeria – entre sexies y desquiciados – protagonizados por una excelentemente poseída Tiffany/Michelle. Ahora, no esperéis explicaciones; el nudo de la película es un vagar sin mucho sentido alrededor de la cama de la “enferma” y la cabaña súbitamente vacía; con el añadido de breves pinceladas acerca de una amenaza mayor que la hambrienta –de carne en cualquier formato, preferentemente en barra – ex-novia de Cody.

Casi diría que la parte central de The Violent Kind es lo menos interesante; pronto vemos un error que siempre me ha parecido muy molesto, y demasiadas películas de terror cometen: ¿en que queda el desarrollo inicial de los personajes? En nada. El cambio de tercio es tan brusco que Cody y sus amigos podrían ser motoristas, universitarios o, incluso, payeses. Si la intención de los “hermanos carnicero” era enfrentar a tipos duros contra una amenaza monstruosa – recordemos que hasta este punto la amenaza no son más que luces en el cielo y una mujer con instintos caníbales -, para evitar los cansinos tópicos de la yuxtaposición de “universitarios vs zombies mutantes del espacio exterior”… pues la verdad es que han conseguido todo lo contrario. Los personajes se convierten en los típicos pollos sin cabeza dando vueltas por el set de rodaje, donde las reflexiones sobre su condición de miembros de una banda de moteros quedan en un remoto plano, sin interés alguno.
Toda una pena porque la dosificación de pistas que aclaren lo que realmente ocurre en el bosque, contiene bastante misterio y una fuerza estética innegable. También Tiffany Shepis se esfuerza en crear una atmósfera malsana realizando una actuación física muy “demoniaca”, que hubiese conseguido mayor efecto de no haber sido tan tópica: a estas alturas, el concepto “jóvenes atrapados en una casa” requiere algo más eficaz que la Shepis para llevarse toda nuestra atención.

Así vamos avanzando hacía la parte final de la película, cuando hacen acto de presencia los verdaderos protagonistas de la película: personas desaparecidas en los cincuenta, que acusan un “look” decididamente “rockabilly”, el cual casa muy bien con el entorno conceptual en el que se ha desarrollado todo el metraje. No entraré en el análisis de lo que significa la presencia de estos “abducidos” porque directamente estaría destripando lo más interesante, tanto a nivel argumental como narrativo (y es que repito: la escena donde esta “troupe” de siniestros “rockeros”, “teddy-boys” y “pin-ups” despliegan todo su potencial y discurso, es el momento álgido, junto al epílogo, de la historia). Sin embargo, su presencia provoca otra cansina ruptura expositiva, que introduciendo nuevos elementos completamente distintos a las ideas propias desarrolladas tras una hora de asistir a los descubrimientos de “Cody and Cia.”, nos muestran otra película de la que creíamos estar viendo. En este caso, algo más cercano a “La Invasión de los Ultracuerpos”, aunque juro y perjuro que la información suministrada por el guión de “The Butcher Brothers”, hace esta afirmación anterior poco menos que risible. Dejamos atrás las posesiones y los muertos-vivientes – sí, aquí hay sitio para todo – para entrar de lleno en el terreno de la ciencia-ficción macabra; aunque de una forma para nada satisfactoria y profunda.

Las piezas no terminan de encajar, todo está cogido por los pelos y se hace insistente la pregunta de “si ahora la narración avanza en esta dirección, ¿qué sentido tenía lo que han contado hace veinte minutos?” Pues una razón de ser puramente estética. En ese terreno, reconozco que Mitchell Altieri y Phil Flores han trabajado bien su película – hago un inciso para remarcar unos efectos especiales espectaculares para el presupuesto de una producción independiente – ; no obstante, el error ha sido intentar llamar la atención sobre un guión nacido de la mezcla de todos los elementos que han podido incluir sin resultar pedantes, pero sin preocuparse realmente de lo que estaban contando; que al final es demasiado simple. Y eso que el epílogo, los diez últimos minutos, son donde se intentan responder atropelladamente las dudas que tantas piezas de un puzzle, aparentemente incompatibles, nos habían generado. A este respecto, no se puede poner ninguna pega: un final interesante, morboso e inquietante que logra subir enteros a un guión que parecía perder el rumbo por momentos.

The Violent Kind no es una mala película, tampoco consigue superar la intranscendencia de un producto demasiado ambicioso argumentalmente; lo que para unos es una fortaleza para otros es una debilidad; y los “hermanos carnicero” deberían dosificar mejor sus ideas para que sus cintas no fuesen un mero espectáculo visual – además limitado – y trabajar más a los personajes con un propósito claro, aprovechando los elementos obviamente destacables en detrimento de otros – a uno le cuesta entender que con el potencial que tenían el grupo de “rockabillys” de los cincuenta, se les haya olvidado, relativamente, con el objetivo de mostrar y mostrar y mostrar a una Tiffany Shepis poseida -. Una cinta recomendable para tardes aburridas, y para amantes del subgénero de “atrapados in da house”, siempre que sepáis apreciar el valor individual de las premisas fantásticas – incluso del principio puramente motero – que se nos presentan, antes que el conjunto algo confuso. El balance final es positivo pero molesta esa sensación de fuerza bruta desaprovechada y, dentro de nuestras cabezas, el guión se demuestra con una falta de cohesión hiriente que termina por aburrir al espectador con años de experiencia.

Abducidas hasta devorarnos a nosotras mismas…

Lo mejor: El mejunje de subgéneros. En el último tramo de la película todo toma buen ritmo, merced al giro argumental que traen los “rockabillies from hell”.

Lo peor: El mejunje de subgéneros. Una introducción de personajes que no llega a aportar mucho y momentos de obligada transición entre los subgéneros que aburren.

Último comentario publicado:
mrcelofan | 2011-09-03 22:26:51

Me ha gustado, cierto que es una mezcla de subgéneros un poco chapucera, pero me lo pase muy bien viéndola y eso para mí ya es suficiente. (...)

Leer más

Falling Skies

El Año de los Marcianitos

Falling Skies

PhotobucketYa habíamos avisado que este iba a ser el año de las invasiones alienígenas, muy apropiado teniendo en cuenta la paranoia que circula por medio mundo con el 2012 y el supuesto fin del mundo…Pero, la verdad, hasta ahora las cosas con han podido ir peor: 1º el super truñaco de SKYLINE, 2º la tremenda decepción de BATTLE: LOS ANGELES (menudo desperdicio de actores y pasta, madre) y 3º la más modesta AREA 51 resulto ser otra castaña pilonga. Pero todavía hay esperanzas. Nos queda IRON SKY (en la que más esperanzas tengo/tenemos depositadas) y esta superproducción en formato serie que ahora nos ocupa. ¿Por qué esta?, pués para empezar por la presencia de Steven Spielberg y su todopoderosa maquinaria llamada DREAMWORKS, lo que nos garantiza una impecable factura, efectos especiales de postín y grandes profesionales trás las cámaras: Graham Yost (JUSTIFIED, THE PACIFIC) y Robert Rodat (SALVAR AL SOLDADO RYAN) entre otros; pero también conlleva el tono más “familiar” (poca sangre vamos a ver aquí…), la presencia de los inevitables críos insoportables, el tono épico e imperialista… Ahora, si consiguen llegar a la mitad del nivel de la mencionada The Pacific o Hermanos de Sangre me doy con un canto en los dientes.

PhotobucketLa premisa inicial es la siguiente: trás un inesperado ataque masivo de naves alienígenas muy, pero que muy hostiles, la tierra (es decir los USA) se ha convertido en una tierra baldía en la que sólo han sobrevivido un puñado de personas que viven escondidas ante la amenaza de los aliens que, aparte de arrasar el planeta, han decidido quedarse un tiempo para acabar con todo rastro de vida humana. El personaje principal es Tom Mason (Noah Wyle), un profesor de Historia en Boston que perdió a su mujer en el ataque inicial y a uno de sus hijos, que está en manos de los bichos. Aprovechando sus vastos conocimientos de historia militar se convertirá, un poco a su pesar, en uno de los líderes de la resistencia contra los invasores. Junto a él nos encontrams con secundarios de lujo como Will Patton, Moon Bloodgood o Bruce Gray.

Mención aparte merecen los “bichos”: los Skitters y los Mechs, unos que recuerdan a Predators pero con 8 patas, y los otros más cibernéticos.

Os dejo el trailer para ir abriendo el apetito:

Último comentario publicado:
elniniodecristal | 2011-06-02 10:18:20

Mala?, no, lo siguiente. (...)

Leer más

AUTOR: Elniniodecristal  |  PUBLICADO: 20/04/11  |  CATEGORIAS: ,

TAGS: , ,

Comentarios [11] | Ver / añadir comentario

51

El aborto alienígena de Corman, Wood y Band

51 Poster

  • Título original: 51
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
  • Director: Jason Connery
  • Guión: Kenny Yakkel, Lucy Mukerjee
  • Intérpretes: Bruce Boxleitner, Jason London, Rachel Miner
  • Argumento:El gobierno “yankie” decide realizar una jornada de puertas abiertas en el Área 51 para unos periodistas selectos. Sin embargo, los encargados del Área no esperaban que los prisioneros alienígenas que retenían decidiesen montarla ese mismo día.

LA VALORACIÓN:

30 |100

Estrellas: 2

51 Grande

Sobre puntuaciones: Todos sabéis lo complicado y, hasta cierto punto, injusto que es reducir una película a un número. De hecho, a todos nos ha dolido alguna nota que nos han colocado (en un examen, tras un polvo…) por considerarla inmerecida. Destaco esta cuestión porque últimamente me encuentro con gente muy disconforme ante mis puntuaciones. Creo que desde Almas Oscuras hemos insistido mucho en ello: las notas asignadas en una reseña reflejan la opinión personal de su autor. Básicamente son el medidor de “me lo pasé bien/mal viendo la película”. En el caso de 51 podría ser más sangrante el asunto. Como película es una tremenda bazofia, probablemente una puntuación de 0 le quedase alta; pero resulta, que de lo mala que es, a mi me entretuvo durante su metraje aunque solo fuese por lo estúpido de todas las situaciones planteadas. De hecho, la nota refleja exclusivamente esta ración de comedia (in)voluntaria. Bueno, puede que me esté dejando llevar un poco por mi lado devorador de basura fílmica (véase mi afición por Troll 2 u otras luminarias del cine casposo), pero lo mejor será entrar en materia y no dilatar más el asunto…
¡Acompañadme por una instalación militar que tiene más animación y menos luces que el camarote de los hermanos Marx!

¿Qué tienen en común Roger Corman, Ed Word Jr. y Charles Band (los tres conocidos de sobra por todos vosotros)? Entre otras cosas, que si hubiesen coincidido en el tiempo y el espacio, junto a una buena provisión de tinto Somontano, bien podrían haber perpetrado este disparate de dimensiones bíblicas llamado 51.

Pero por desgracia, la reunión mentada nunca tuvo lugar, y el encargado de ofrecernos otra basura en celuloide es el After Dak Originals 2011. Si con Husk parecía que los responsables del festival hubieran descubierto la fórmula para realizar películas de fantasía oscura al mínimo coste, pero con un marcado sabor a entretenimiento simple y eficaz, ahora presenciamos apenados como la influencia de su alianza con el canal Sci-Fi cristaliza en un despropósito digno del peor Uwe Boll. Aun con desvergüenza, o la simpatía que me producen este tipo de proyectos cubiertos de caspa, 51 no se preocupa en ocultar o maquillar todos los defectos propios de una película hecha rápidamente y de forma irreflexiva; los estigmas más evidentes de la televisión a la que está destinada. En definitiva, estamos ante un relleno en la programación diaria, solo apta para insomnes.

Tal vez si otro realizador más propenso al exceso se hubiese hecho cargo de la cámara, e incluyendo mayores dosis de ironía, auto parodia y psicotronía, 51 sería de obligado visionado aunque solo fuese por lo rematadamente mal que actúan los actores. Sin embargo, es Jason Connery (sí, hijo del famoso 007) quien encarna el ímprobo papel de director de serie B, no podemos esperar mucho de un tipo que ha rodado la igualmente pobre mezcla de ciencia-ficción/terror The Devil’s Tomb o participado como actor en, ¡ni más ni menos!, Alone in the Dark II. Con todo, tal vez exista una perspectiva cómica desde la que juzgar este esperpento, puesto que no es difícil leer entre líneas el homenaje implícito a Corman y la escasa estima que todos los participantes se tienen a si mismos, causa de jolgorio entre el público habituado a la serie B. Y es que aun careciendo de ese “algo mágico” que ha conseguido grabar en nuestra memoria películas igual de malas o peores (Not of This Earth, Plan 9, Terrorvision), si podremos presenciar alguna escena que dada su mala realización y aires psicodélicos pueda arrancarnos muecas de asombro.

Al guión es imposible meterle mano por ningún lado: todos los tópicos, clichés y personajes arquetípicos pueden encontrarse a patadas. Robando impunemente ideas de decenas de películas previas (más de treinta años después y Alien sigue creando escuela, ¡quien lo iba a decir!) e incluyendo diálogos escuchados, en boca de marines, cientos de veces, se nos intenta contar… ¡nada! Hacía tiempo que no sentía de forma tan acuciante la sensación de cómo la falta de argumento e ideas llevaban hora y media de mi tiempo al sumidero, a la par que topaba con una espiral de sin razones que merecen verse únicamente por lo absurdo de su presentación; magro consuelo para el aficionado. Todos hablamos en la presente generación del estado del séptimo arte en general; bien, 51 es la síntesis de esta penosa situación… aunque no quiero hacer más sangre de la necesaria puesto que al menos provoca la simpatía de lo deforme, al meno en mi caso.

Vamos a ver, ¿solo se le podía ocurrir al extraterrestre más (dudosamente) peligroso de la galaxia escaparse de su celda, en el Área 51, cuando unos periodistas han sido invitados a realizar un reportaje supervisado por el gobierno? Además, con lo bien que estaba el “multimorfo” escuchando música trance mientras lo alimentaban con una jeringa llena de sabrosa gelatina naranja – la puesta en escena del “villano” principal es lo único genuinamente interesante en todo el metraje – ¿Dónde están las fuerzas del ejercito? ¿Cinco marines con deficiencias mentales tienen que salvar a la humanidad? ¿Por qué hay además un marciano cabezón que ayuda a los Estados Unidos? ¿Y unos cutre-alienígenas dignos de un H. R. Giger oligofrénico? ¿Por qué los periodistas pululan sin orden ni concierto por los almacenes abandonados que ejercen de instalaciones militares? ¡¿Por qué?! ¿¡Por qué?!

Como veis, llega un punto en que tu cerebro sufre una traumática implosión y se produce un curioso efecto narcótico que te obliga a tomártelo todo como lo que es: una tomadura de pelo. En ese momento ya puedes disfrutar un poquito de las peores actuaciones que he visto en los últimos veinte años, señores embutidos en trajes ortopédicos (los aterradores monstruos dan menos miedo que un clic de Playmobil maquillado), decorados basados en paredes grises de quita y pon, un montaje desequilibrado como pocos – sobre todo acercándose al descafeinado final que aun consigue arrancarnos una cansada sonrisa. – Son muchos los problemas, especialmente los técnicos o profesionales, de 51 y, sin embargo, lo peor es la es la ausencia de desparpajo.
Quizás algo inevitable dada la falta absoluta de carisma poseída por los personajes. Mención especial merece una marine traumatizada por sus experiencias en oriente próximo; desde aquí le mando un rendido aplauso a la actriz encarnando tan patético carácter, por su interpretación a base de sollozos y mohines. Protagonista de los más vergonzantes diálogos que he podido ver en una película, y, por si fuera poco, también líder de unas escenas de acción tronchantes, donde una mezcla histérica de imágenes fragmentadas sirven de remedo a las escenas de tensión de la endiosada Aliens (alabado seas Bishop)
Todavía no salgo de mi asombro, ¿acaso el encargado del casting llevaba el día de las pruebas dos carajillos de más? Sin lugar a dudas.

En resumen, superado el deseo de “ver para creer”, os aseguro que 51 no merece existir; un paso de gigante, pero en el sentido de los cangrejos, para la singladura del After Dark Originals. Ahora, si alguno desea que el resto de películas que vea este año le parezcan obras maestras, solo tiene que darse una vuelta por el Hangar 18 sito en este auténtico “caspafilm”.
Siento el tremendo varapalo, pero encuentro muy poco positivo que decir… ¡Ah! Los efectos de sonido están logrados y la banda sonora de deja escuchar… ¡no! Espera un momento… ¡no, ni eso! ¡Si todo lo relativo al audio es peor que una mala tarde junto al pianista de Parada! ¡Por qué nos hacen esto?! ¡¿Por qué?!

Lo mejor: Tan mala en algunos aspectos que se hace bastante simpática, y hasta involuntariamente cómica.

Lo peor: Los actores jamás podrán volver a mirar a sus madres a la cara: ¡qué personajes! ¡Qué interpretaciones! ¡Qué diálogos!

Último comentario publicado:
fer | 2011-07-22 03:39:48

Esto me pasa por no ver las criticas, aguante 45 minutos, penosa pelicula, da risa por no llorar. (...)

Leer más

Por: Bob Rock | bobrock@almasoscuras.com
Publicación: 31/03/11
Categorías: | Tags: , , ,

Comentarios [16] | Ver / añadir comentario

Attack the Block

Oye chacho, tú te largas de mi barrio pero ya!!

Photobucket

PhotobucketO lo que viene a ser lo mismo que “Vida de barrio vs. Marcianos”, y la verdad es que tras ver el trailer y las imágenes es de lo más sugerente y cachondo que me he encontrado en unos pocos meses. No sé, me parece la típica peli de JOE DANTE de los 80 tamizada con humor inglés (muy mala baba) y más pasta para los efectos especiales. Chavales con bicis tuneadas, alienígenas malotes, ingenio juvenil contra “algo” que les supera con creces… LOS GOONIES con marcianos!!! (y cambiando a Cindy Lauper por algo de hip hop british o para el caso M.I.A.). Hay que decir que detrás de la peli se encuentran los productores de SHAUN OF THE DEAD y (la sobrevalorada) SCOTT PILGRIM VS. THE WORLD, lo cual es lo que aparta ese puntillo de humor inglés siempre bienvenido!!

PhotobucketAsí que tenemos a un grupo de pandilleros británicos, que a mí me dan bastante más miedo que cualquier puñetero alienígena del carajo, que ven como su barrio, su “patio de juegos” y, más tarde, el edificio donde viven, es amenazado por unos bichos muy feos que llegan del espacio (en el trailer parece una parodia de la llegada de los aliens de la hedionda SKYLINE). Y, Oi mate!!, no están dispuestos a permitirlo. Haga falta lo que haga falta.Si es necesario fumarse hasta las patas, tomarse unas birras y contar con la ayuda de un adulto igual de responsable que, por ejemplo, yo, pués se hace…

En su página de facebook van actualizando información casi a diario, ya que la peli todavía está en periodo de post-producción y no hay fecha definitiva para su estreno.

Último comentario publicado:
Skalope | 2011-11-01 19:44:26

Samdra.. CHACHI!; cuando veo el prewiew o una crítica en Almas de una peli que no he visto solo miro puntuación y ̶ (...)

Leer más

AUTOR: Elniniodecristal  |  PUBLICADO: 04/03/11  |  CATEGORIAS: ,

TAGS: , ,

Comentarios [16] | Ver / añadir comentario

Unaware

La sombra de Paranormal Activity es muy alargada

UnawareEn Julio de 2010, una joven pareja que se encuentra de vacaciones descubre un suceso escalofriante en un rancho de Texas. Logran capturar su experiencia con una videocámara.

Ya empezamos a conocernos la cancioncilla de memoria. A saber: cámara en mano, falso documental, gritos de histeria, idas y venidas a través de un bosque poniendo a prueba la fortaleza de nuetros estómagos (y me estoy refiriendo a los mareos provocados por esa cámara subjetiva que no para de sufrir constantes y violentas sacudidas… herencia directa de la bruja de Blair)

A todo ello le unimos una página web (por cierto, traducida al castellano) en la que se nos cuenta “la auténtica realidad de los sucedido” y nos anima a enviar nuestras propias experiencias al respecto; y el resultado final es Unaware un proyecto que pretende hacerse con un trocito de ese suculento pastel que ha sabido cocinar Paranormal Activity a través de sus dos exitosas entregas (dos hasta el momento… Seguro que habrá más).

En fin, sorpresas poquitas. A todos aquellos que sigais interesados en los falsos documentales que intentan vendernos como veraces a toda costa, pues supongo que le daréis una oportunidad a Unaware. De momento, desde su página web, los responsables de Unaware ya se lo están trabajando (el siguiente párrafo es un extracto de la web): “A finales de 2010, fuimos contactados por un informante anónimo quien dice pertenecer al FBI. Este individuo procedió a declarar que estaba en posesión de una videocámara dañada (…). Nos informó que el material contenía evidencias de escenas de un hecho acontecido en Texas y que el mismo fue ocultado por el gobierno, manifestando que una vez se diera a conocer el video, haría historia. Cuando le preguntamos al informante el por qué nos hacía entrega de este material, el infomante declaró que ‘estaba cansado de que el gobierno continuara escondiendo y ocultando este tipo de sucesos a nuestra gente’.”

Último comentario publicado:
e_________e | 2011-09-23 23:20:24

ese marciano q salio en la ultima parte es re truchooo!!!!!! (...)

Leer más

AUTOR: Joan Lafulla  |  PUBLICADO: 09/12/10  |  CATEGORIAS:

TAGS: ,

Comentarios [6] | Ver / añadir comentario

Skyline

La invasión desde casa

Skyline

  • Título original: Skyline
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Colin Strause, Greg Strause
  • Guión: Joshua Cordes, Liam O´Donell
  • Intérpretes: Eric Balfour, Scottie Thompson, Donald Faison
  • Argumento:Unas luces azules caen del cielo. La gente, hipnotizada ante ellas, comienza a volar, absorbidos por grandes naves extraterrestres. Entre tanto, los pocos supervivientes hacen lo posible por sobrevivir.

LA VALORACIÓN:

40 |100

Estrellas: 2

Skyline

Cuando ofrecieron el primer teaser de Skyline, muchos pensaron que se trataría de un bombazo para los próximos meses. El siguiente trailer, más largo y explicito, rebajó un poco esas expectativas. No obstante, incluso antes de dichos avances, se comentaba que podríamos estar ante el District 9 (2009) de este año. Es decir, que una nueva película de ciencia ficción con alienígenas y reducido presupuesto iba a dar la sorpresa. Al final, la cosa ha quedado en bien poco. Por un lado, las cifras en taquilla están siendo mediocres, aunque en ningún caso se puede considerar un fiasco, pues el presupuesto, aunque parezca mentira, ha sido de sólo diez millones de dólares. Por otro lado, y a fin de cuentas el más importante para nosotros, las críticas y opiniones del público están siendo terribles. Los hay que la adjudican el titulo de la peor película de 2010. ¿Y qué piensa el aquí firmante de todo este lío? Pues que Skyline es mala, pero no llega a ser terrible ni tampoco lo peor de este año.

Los hermanos Strause, unos expertos en efectos especiales que incluso tienen su propia empresa al respecto, se iniciaron en esto de la dirección con Alien vs. Predator 2 (2007). Sobra decir que aquella no fue una buena carta de presentación para los aficionados en general, y mucho menos para los fans de las sagas que tocaba. Para su siguiente película querían contar una historia de invasiones alienígenas teniendo el mando de absolutamente todo lo que rodease al proyecto. La única forma de conseguir esa libertad “creativa” fue rascándose los bolsillos, llevando el rodaje casi literalmente a su propia casa y encargándose ellos mismos de los efectos especiales. Así hicieron. Tanto que, como apuntaba en el anterior párrafo, con diez millones de dólares, una cantidad irrisoria para este tipo de producciones, contrataron a unos cuantos actores y actrices de esos que “suenan” pero cuyo caché es poco elevado, se los llevaron al propio edificio donde viven y tienen su estudio de efectos especiales, escribieron un guión de tres folios y dieron comienzo al rodaje.

Hay dos cosas que chocan cuando uno ve Skyline. Lo primero, su penosa fotografía. A no ser que el proyector del cine al que fui estuviese en mal estado, la fotografía es, en ocasiones, demasiado oscura incluso en las escenas diurnas. La segunda cosa es buena; los efectos especiales. Hay momentos en los que cuesta creer que su presupuesto sea tan reducido. No quiero decir con esto que aparente ser una superproducción (en ocasiones las maquetas se notan demasiado, como en el caso de los aviones de combate), pero sí resulta más espectacular y creíble que muchos directos a video club con un presupuesto similar.

El problema es que se queda en eso. El único logro que se la puede adjudicar es la eficacia de los Strause a la hora de crear los trucajes visuales y ponerlos en convivencia con los personajes y escenarios reales. El guión es un monótono alud de plagios demasiado evidentes y sin gracia de éxitos modernos; desde La guerra de los mundos (War of the Worlds, 2005) hasta Independence Day (1996), pasando por Monstruoso (Cloverfield, 2008) y unas cuantas más. Los personajes son planos hasta la extenuación, por lo que en ningún momento uno siente inquietud por su devenir. Tanto te da si mueren aplastados, poseídos por las luces alienígenas o se van a tomar una copa mientras ven la televisión.

Tampoco puedo decir que me haya aburrido a lo largo de sus escuetos noventa minutos. Efectivamente, es monótona, simple, y carente de garra en sus situaciones dramáticas; pero vista sin expectativas (la expectación creada ha sido su principal lastre), más allá de pasar el rato con un intrascendente sci-fi de rebajas con buenos efectos especiales y alguna escena de acción bastante decente, puede ser tomada a broma y resultar, incluso, entretenida. Tal vez, si la viésemos con quince años, alucinaríamos con escenas como la muy publicitada absorción de humanos, los ataques de gigantescos aliens o la mini batalla aérea, olvidándonos del resto. Lastima que a estas alturas no sea suficiente para aplaudir algo que, sin duda, podría haber llegado a más (mucho más) en mejores manos que las de los hermanos de marras.

Lo mejor: El provecho que se saca del poco presupuesto para crear unos efectos especiales muy convincentes, así como alguna escena de acción resultona.

Lo peor: Las interpretaciones, el guión y que más de uno va a sentir que se la han metido doblada con la publicidad.

Último comentario publicado:
elniniodecristal | 2010-12-17 05:51:41

Ok, yo voto por que te den el del amigo del prota que mola mil…y que te lo paguen los infames hermanos Strauss estos. (...)

Leer más

Por: John Trent | carlosmd82@live.com
Publicación: 09/12/10
Categorías: | Tags:

Comentarios [12] | Ver / añadir comentario

Últimos comentarios

Últimas noticias

Próximamente:

Te recomendamos

Ver más recomendaciones

Un amigo de Almas te recomienda

Texturas del miedo

Lo más destacado

zombi girl
summary-top
Avatar Joan Lafulla
  • Nombre: Joan Lafulla
  • Alias: Joan Lafulla
  • Género: survival
  • Película: La noche de los muertos vivientes
  • Personaje: Ash (Evil Dead)
  • Url: joanlafulla.almasoscuras.com
  • @: joan@almasoscuras.com
  • MIS RESEÑAS
Avatar Bob Rock
  • Nombre: Jorge P. López
  • Alias: Bob Rock
  • Género: lovecraft, muñecos y payasos
  • Película: En la boca del miedo
  • Personaje: Cthulhu
  • @: bobrock@almasoscuras.com
  • MIS RESEÑAS
Avatar Missterror Avatar Elniniodecristal
  • Nombre: Elniniodecristal
  • Alias: Elniniodecristal
  • Género: slasher
  • Película: La matanza de Texas (1974)
  • Personaje: Leatherface
  • @: davicine@yahoo.es
  • MIS RESEÑAS
Avatar Manu
  • Nombre: Manu
  • Alias: Manu
  • Género: slasher
  • Película: La noche de Halloween
  • Personaje: Michael Myers
  • @: manuelgaymoreno@gmail.com
  • MIS RESEÑAS
Avatar Samdra
  • Nombre: Samdra
  • Alias: Samdra
  • Género: survival
  • Película: The Blair Witch Project
  • Personaje: Randy Meeks
  • @: samdra@almasoscuras.com
  • MIS RESEÑAS
Avatar Blanch Avatar Mr. Zombie
  • Nombre: Mr. Zombie
  • Alias: Mr. Zombie
  • Género: zombis
  • Película: The Beyond (L.Fulci)
  • Personaje: Barney
  • @: superagus1969@hotmail.com
  • MIS RESEÑAS
Avatar Carlos Cubo
  • Nombre: Carlos Cubo
  • Alias: John Trent
  • Género: survival
  • Película: En la boca del miedo
  • Personaje: Freddy Krueger
  • @: carlos_cc@live.com
  • MIS RESEÑAS
Avatar Asier
  • Nombre: Asier Fernández
  • Alias: Asier
  • Género: zombis y gore
  • Película: It
  • Personaje: Cthulhu
  • @: asierfernandezv@gmail.com
  • MIS RESEÑAS

@almasoscuras.com 2011 · joan@almasoscuras.com · Imagen de cabecera cortesía de darkpatator.com