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Black Creek

White Trash

Black Creek Reseña

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  • Título original: Black Creek
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2017
  • Director: James Crow
  • Guión: James Crow
  • Intérpretes: Chris O'Flyng, Leah Patrick, Michael Hill
  • Argumento: Un espíritu vengativo se mueve de cuerpo en cuerpo matando a los descendientes de aquellos que acabaron con su tribu.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

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Un espíritu indio ha resucitado de su letargo y busca venganza sobre los habitantes de la clásica población endogámica perdida en las entrañas de Estados Unidos. Al fin y al cabo fueron los ancestros de estos blanquitos quienes violaron y destruyeron todo lo que los nativos norteamericanos poseían. Los métodos del espectro son conocidos ya de otras películas, salta de cuerpo en cuerpo, poseyendo a su siguiente víctima una vez la ha matado. ¿Qué pasaría si matase a dos personas a la vez? ¿Y se suicida? ¿Y si come una pizza casa Tarradellas?

Al área llega un chaval cuyo padre era cazador, el cual ya se enfrentó a su día a la entidad sobrenatural, y además posee algo de sangre india diluida en sus venas. Junto a él varios gallitos y pollitas más, todos dispuestos a pasar un fin de semana en la cabaña familiar haciendo lo típico: follar, beber y practicar el tiro al blanco. Obviamente, sabiendo la situación anterior, podemos imaginar que el espíritu de la venganza y estos adolescentes pajilleros terminaran enfrentándose en una serie de secuencias vacías de cualquier poesía o rítmica. Seguir leyendo…

Lo mejor: Je, je, que cachondos sois.

Lo peor: Ni los arbustos son bonitos de ver en esta oda.

RWD

De mastuerzos y cámaras

RWD Review

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  • Título original: RWD
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2015
  • Director: Matt Stuertz
  • Guión: Adam Hartley, Matt Stuertz
  • Intérpretes: Adam Hartley, Matt Stuertz
  • Argumento: Dos capullos van a un bosque para grabar un capítulo de su programa sobre experiencias sobrenaturales. Allí se meterán en un bucle dimensional.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

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Two men and a half went searching for ghosts, but they fuck themselves instead…

Cuando descubrí “RWD”, gracias al consejo de Fhercho06, pensé que me hallaba frente a una mezcla de “Los Cronocrímenes” con “El Proyecto de la Bruja de Blair”, pero todavía más barata si cabe. Y en parte así ha sido, sólo que con unos resultados nefastos en pantalla gracias a la falta de talento y medios, podríamos considerarlo cine amateur, de sus dos únicos responsables. En lugar de dos hombres y un destino, encontramos a dos mastuerzos y una cámara, bueno, en realidad son varias cámaras y una post producción esquizofrénica, pero ya me entendéis. Claro que cualquiera esperando una obra maestra del séptimo arte sería más ingenuo que los implicados en este peldaño inferior del “found footage”. ¡Pero seguro que más de alguno cae pese a las advertencias! Seguir leyendo…

Lo mejor: Al fondo, muy al fondo, existe una idea de cierta originalidad. Otra cosa es que ni sus dos responsables lo sepan.

Lo peor: Si queréis saberlo os la veis.

Burrp!

Gore en el instituto

Burrp Reseña

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  • Título original: Burrp!
  • Nacionalidad: España | Año: 1996
  • Director: Sergio Blasco
  • Guión: Sergio Blasco
  • Intérpretes: Juan J. Casado, Javier Cuellar, Juan Garcia
  • Argumento: Algo infecta el agua y la comida transformando a la gente en agresivas bestias sin mente.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

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El agua y los animales están contaminados, como descubren un grupo de jóvenes porreros. Esta contaminación trae la locura a sus débiles mentes, provocando un festín de sangre y tripas al que el ejército intenta poner freno. Pero el mundo está demasiado podrido, y sólo los muertos pueden limpiarlo.

Un eructo, “burrp!”, es algo que surge de lo más hondo de tu intimidad después de una satisfactoria ingesta de alimento, regalo testimonial para el mundo. Nada tan placentero como redondear una buena comida (ejem) con un regüeldo que alcance los oídos de Dios. Una manera elegante y fina de mostrar aprecio al cocinero, símbolo inequívoco del fin de una sesión legendaria de pollo/legumbre/arroz/caldo/marque la que convenga. En el caso de “Burrp!” [The Film], la satisfacción también se alcanza llegado a su agotadora conclusión, pero no será recibida con eructos si no con bufidos de dolor ante la sesión de “anti cine” a la que nos hemos sometido, quién sabe si por voluntad propia. Seguir leyendo…

Lo mejor: Me ha recordado a mis tiempos de instituto.

Lo peor: Puro anticine, ¿cómo afrontar su puntuación? Me he hecho viejo para pagar el peaje.

Don't Speak

(Para que no se note el doblaje)

Dont Speak Reseña

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  • Título original: Don't Speak
  • Nacionalidad: España | Año: 2015
  • Director: Amadeu Artasona
  • Guión: Amadeu Artasona, Jaime Sacristán
  • Intérpretes: Pol Baulida, Liliana Cabal, Antonio de la Cruz
  • Argumento: Siete estúpidos acaban en un pueblo costero maldito.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1/5

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Siete alcohólicos jóvenes de hormonas calientes y preocupaciones dispersas son doblados de forma cómica mientras esputan diálogos descosidos sobre una pequeña embarcación atracada cerca de un bonito pueblo marinero. Hasta que uno de ellos se corta fuera de plano, siempre fuera de plano, para así justificar el acercamiento a la misteriosa villa. Allí, el fantasma de turno les advierte de que hablen bajito, pero las voces de las hormonas son demasiado fuertes como para no terminar en salazón como si fuesen sardinas. ¿La justificación? Llegar a los títulos de crédito. Seguir leyendo…

Lo mejor: El ominoso niño Rigoberto.

Lo peor: Que esta película fuese candidata a veinte premios Goya (en serio).

V/H/S

Mareando entre lo notable y lo mediocre

V/H/S

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  • Título original: V/H/S
  • Nacionalidad: USA | Año: 2012
  • Director: David Bruckner, Ti West, Joe Swanberg
  • Guión: Glenn McQuaid, Chad Villella, Justin Martinez
  • Intérpretes: Calvin Reeder, Jas Sams, Helen Rogers
  • Argumento: Un grupo de criminales de poca monta es contratado para robar una misteriosa cinta de video VHS. Al llegar a la casa, empiezan a visionar las cintas y se encuentran con diferentes grabaciones terroríficas.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.8/5

VHS

Para muchos de los que somos aficionados a esto del terror, las películas de episodios son una debilidad. Sucede como con las de animales mutados, muñecos asesinos o posesiones demoníacas: la mayoría son malas o decepcionantes, pero no somos capaces de mirar hacia otro lado cuando llega la nueva producción. En el caso de las antologías de terror hay varias que dieron el pelotazo. Puede que la más recordada y comentada a nivel popular sea la magnífica Creepshow (1982), uno de los pocos casos en los que todas las historias mantienen un nivel elevado. Hay otros ejemplos de gran calidad, previos, como el sorprendente telefilme Trilogía del terror (1975), o posteriores como la impactante Three…Extremes (2004). En todas esas historias cortas, que en ocasiones se cruzan entre sí y otras veces son relatos independientes, hemos visto de todo: zombis, fantasmas, monstruos de variadas formas, colores y tamaños, momias, hombres lobo, vampiros, gárgolas, animales poco domesticados, muñecos que cobran vida, psicópatas, niños malvados, posesiones, aliens, y así podríamos seguir hasta citar todos los personajes y subgéneros del cine fantástico, el terror y la ciencia ficción. Por todo ello, poca cosa puede innovar una antología de terror actual en cuanto a temas a tratar. Sin embargo, en cuanto a las formas, hay algo que en el mundo occidental no ha sido muy explotado todavía: el found footage. Seguir leyendo…

Lo mejor: El comienzo y, sobre todo, el último episodio.

Lo peor: En conjunto es irregular, con algún episodio demasiado flojo y algún otro al que le cuesta despegar. La cámara, en ocasiones, puede desesperar a más de uno.

The Last Lovecraft

Cthulhu y Big Bang Theory

The Last Lovecraft Poster

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  • Título original: The Last Lovecraft
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2009
  • Director: Henry Saine
  • Guión: Devin McGinn
  • Intérpretes: Kyle Davis, Devin McGinn, Matt Bauer
  • Argumento: El culto de Cthulhu busca reconstruir la reliquia de su Dios para volver a dominar el mundo, solo el último descendiente de Lovecraft y sus amigos “frikis” pueden enfrentarse a la amenaza.

62 |100

Estrellas: 3

The Last Lovecraft Grande

“Caspa Movies” se viste de gala, tentáculos y excrecencias para presentaros una cinta que supera levemente los estándares de cualquier película de serie Z. Sin embargo, para no desentonar con el espíritu de guerrillas de esta anti-sección, os dejamos con una reseña que suda caspa como si la blanca Navidad nos hubiera ya alcanzado. Todo un surtido de comillas y patéticas comparaciones, en la crítica donde más he podido leer el despreciable termino “friki”, al servicio de una cinta que jamás ganará un Oscar (ni falta que le hace).

Jeff y Charlie son dos tipos simplones que no saben lo que el destino tiene preparado para ellos. Durante los años treinta del siglo pasado, el padre del horror moderno – Lovecraft – descubrió las maquinaciones de ciertos cultos secretos para adueñarse de la tierra despertando a sus maestros extraterrestres cuando las estrellas se alineasen. Poseedor de La Reliquia de Cthulhu, la llave que franquea el acceso a las prisiones de los verdaderos dioses extraterrestres, Lovecraft fundó una sociedad de intelectuales para la protección de este artefacto y como última barrera entre la humanidad y la amenaza cósmica de las Semillas Estelares y los Antiguos.

Esta noche las estrellas entran en conjunción, y las puertas entre mundos se debilitan. Si las fuerzas del mal se apoderan de la reliquia, la humanidad puede ir hincando las rodillas en tierra para su eterna sodomización. ¡Pero no todo está perdido! Jeff, como último descendiente vivo de Lovecraft, debe asumir su rol de guardián de la reliquia y enfrentarse a hordas de sectarios sedientos de sangre humana… la pena que Jeff solo sepa juntarse con “frikis” y roleros de dudosa casta… ¡aún así no perdáis la fe! Hoy será el memorable día en que un Lovecraft vuelva a salvar a la raza humana… o no…

Hoy toca intentar echarse unas risas, sin mucha mala uva, a costa de los mitos de Cthulhu, perpetrados por Lovecraft hará poco menos de un siglo, y mediante la comicidad – un poquito en base a la vergüenza ajena – que un grupito de inofensivos “frikis” provocan cuando se airean sus tópicos: rol, comics, autismo social, incapacidad de relacionarse con el sexo opuesto. Una especie de Paul (la película, de reciente estreno, creada con muy poco estilo por parte de los responsables de Shaun of the Dead y Hot Fuzz) “underground” sin grandes medios pero mucho más simpática para este pobre escriba. The Last Lovecraft – La Reliquia de Cthulhu – intenta mezclar algo de terror, más bien poco – para que engañaros –, con unos “gags” que viven a la sombra de la serie de éxito “Big Bang Theory”. La verdad que todo el “frikismo” suena más auténtico y fresco que en la citada serie, si tiene sentido hablar de “auténtico” en una cinta basada en las creaciones literarias de Lovecraft, sin embargo el guión no está todo lo logrado que podría y tampoco tenemos unos valores de producción para echar cohetes; y por supuesto ni esperéis que asome el morro, por vuestra pantalla, una vecinita tan apetecible como Penny. Solo tíos raros, entre los que destaca el epítome del público medio que toda convención de comics desea: Paul, que con su genial camiseta de “mi otra mascota es un Shoggot” no desentonaría en absoluto en cualquier capitulo de “Muchachada Nui” junto a su primo mayor Ignatus “El loco de las Coles”.

¿Pero funciona la película? ¿Te ríes y disfrutas con la plasmación de los horrores cósmicos de Lovecraft? Bueno, debe quedarle claro al espectador que estamos ante una película tributo realizada por aficionados, de tal forma que encaja a la perfección dentro de los criterios de toda “caspa movie” que se precie: efectos especiales pobres, actuaciones que solo lo parecen, decorados baratos, un guión que se deshilacha por los cuatros costados… en resumen, la filosofía del todo vale con tal de contar una historia (y pasarlo bien por el camino). Ante semejante estamento resulta difícil considerar The Last Lovecraft una buena película, sin embargo sorprende su acabado, que lejos de hacernos sangrar las retinas resulta bastante agradable gracias al mimo que desprenden todas sus secuencias, mimo para con la obra Lovecraft; pero, sobre todo, hacia su derivación más moderna e, incluso, más popular: los juegos de rol. Así que en respuesta a las preguntas que encabezaban este párrafo diré que ”sí, pero con dos matices”.

Si eres un aficionado “hardcore” a la cosmogonía “chulhuidea” y no te molesta ver cine de bajo presupuesto, estás entre el público objetivo adecuado. El resto del universo abstenerse. Y os lo dice alguien que ha desistido de ver una película decente basada en los trabajos de Lovecraft y su círculo. No obstante, creo que los que hemos echado nuestra partidillas a “La Llamada de Cthulhu”, devorado toda letra impresa donde el narrador acabe enfrentando su locura a base de tatuarse símbolos arcanos hasta en el esfínter, todos los que apretamos las nalgas cada vez que vemos en los títulos de crédito de una película “basado en la obra de H.P. Lovecraft” acabaremos gratamente sorprendidos con la película que hoy nos ocupa. No se trata de la adaptación definitiva, la presencia de Los Primigenios (¡iä! ¡iä!) y sus sectarios es solo el telón de fondo para una especie de road-movie sencillota y cómica; una partida de rol breve – enfocada a la aventura – donde los tres personajes principales se mueven chiste tras chiste con un ritmo bastante acertado y que habla muy bien de las dotes cinematográficas del equipo. Pero pese a la ligereza con la que se trata el horror cósmico, siempre que asumamos el estar ante un pastiche “comiquero” en toda regla, podremos valorar – y disfrutar – de una película que junto a las personas adecuadas puede desembocar en toda un muestrario de batallitas roleras épicas (“¿te acuerdas cuando Rubén le preguntó a aquella anciana si comía carne humana?”).

El padre de todo el invento, Devin Mcginn, se demuestra un experto dentro del estilo de las “sitcom” norteamericanas, no en vano ha trabajado como actor principalmente para televisión, así como gran conocedor del mundillo del comic fantástico (no me cuesta mucho imaginármelo disfrazado de “treki”). Así, como guionista, productor y actor principal, se lleva el gato al agua y ofrece una interpretación de un “friki” incapaz de tomarse en serio la vida real, que da muy bien la réplica al único foco de cordura dentro de la trama: Jeff Phillips, el último descendiente vivo del maestro de Providence; el cuál acepta con poca ilusión su papel de salvador de la humanidad… unos cuantos tópicos, ¿eh? Pero la verdad es que los tópicos funcionan, porque hay cierta química entre los actores principales – esa unión que más parece nacida de la amistad fuera de plató antes que a la profesionalidad como interpretes – y algunos chistes, sobre todo pequeños detalles para ese fan “lovecraftiano hardcore”, que nos dejan una sonrisilla de satisfacción antes que carcajadas de tomo y lomo. Que tampoco se sienta nadie ofendido con la cinta; la visión irreverente que se ofrece de los “frikis” está más bien enfocada desde el cariño. El humor ácido no tiene cabida aquí; como os decía, se trata más bien de una mirada juvenil y algo utópica.

Tampoco es oro todo lo que reluce, pasada la simpatía inicial – apuntalada por momentos hilarantes como “el monstruo ventosa”, “el híbrido profundo en el desierto” o el cambiado capitán Olaf, probablemente el mejor secundario en toda la cinta –, nos encontramos con momentos soporíferos merced a la nefasta planificación de las escenas de acción, donde el exiguo presupuesto se hace cruelmente patente. También existen escenas pretendidamente cómicas, donde la vergüenza ajena llega a un grado tal que prefieres apartar la vista de la pantalla. Paul, el “friki” arquetípico del que os hablaba más arriba, puede ser a ratos muy simpático, y hasta tierno, para en otros momentos convertirse en un mero plasta infantiloide… vamos, como en la vida real. Y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Desgraciadamente, estos episodios de aburrimiento salpican el metraje, hora y cuarto muy bien aprovechada, de tal forma que nunca alcanzamos diez minutos seguidos de calidad, afectando mucho a la atención del espectador en el último y predecible tramo. Por suerte, el epilogo – el agradable final feliz propio de una película de aventuras – consigue ponerle la guinda a un pastel de bizcocho de chocolate, con cobertura de chocolate y relleno de chocolate blanco, que aunque tenga una forma un poco rara y fea, más bien tentaculada, deja un buen gusto para el paladar bien entrenado.

En definitiva, una cinta que dentro del amplio panorama del cutrerio actual, sobresale como una opción decididamente simpática, mejor realizada de lo esperado y que acierta de pleno con el público al que va dirigida. Capaz de mezclar algún momento memorable con secuencias incluso logradas (de nuevo ese epílogo antártico), todo pasado por la “turmix” de una comedia inocente y servida con picatostes de pulpo que se nos pueden atragantar más o menos, pero justo es reconocer sus elementos positivos, que no son pocos. Como podéis ver, el mundo de las “caspa movies” esconde algo más que cicuta para el intelectualoide, a veces la falta de pretensión es la mejor arma para una aburrida tarde de domingo. ¿Qué prefieres? ¿Discutir con tu pareja por los pasillos de Ikea o embarcarte en la misión de proteger “La Reliquia de Cthulhu”?

Lo mejor: Simpática para el exigente núcleo duro de los aficionados de Lovecraft; además tiene buen ritmo

Lo peor: Algunos efectos especiales y chistes que no funcionan.

Meadowoods

El Proyecto de sus Vidas

Meadowoods

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  • Título original: Meadowoods
  • Nacionalidad: USA | Año: 2010
  • Director: Scott Phillips
  • Guión: Stuart Ball, Scott Phillips
  • Intérpretes: Connor Thorp, Michelle Roe, Michael Downey
  • Argumento: Tres jóvenes americanos sin futuro deciden construirse el suyo propio y asegurase que nadie se olvide de ellos.

80 |100

Estrellas: 4

Photobucket

1.-INTRODUCCIÓN:

Decía un señor muy ilustre llamado BERTRAND RUSSELL: “Una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor”, yo añadiría, “y peligrosa”. Y mayormente con una psicótica falta de ideales y con un nulo conocimiento de lo que significa la palabra ‘moral‘. Me recuerda un poco, la situación de los adolescentes en la mayoría del mundo (no solo en EEUU), a la época moderadamente nihilista de la época Grunge. Subió la tasa de suicidios, Seattle se convirtió en un vertedero de yonkos, todo te importaba un carajo…la diferencia es que ahora los chavales quieren ser recordados de alguna manera, demostrar de forma totalmente egocéntrica que ellos han echo algo importante, malo o bueno, lo que menos cueste. Y si hay que matar a alguien para hacerlo pués se hace, así sales en la tele, si te pillan, y si no te partes el eje cuando ves a la policía dando vueltas a un vertedero.

Esta es, además, una generación con padres que son o muy jóvenes y no tienen tiempo en preocuparse por ellos (algo clave en la película), o han visto desde pequeños en su propia casa que la legalidad y la moralidad son 2 cualidades muy difusas. Claramente estoy generalizando una miaja, pero día tras día vamos viendo que esto está ahí y que no tiene pinta de tener un final feliz. Y cualquier director/guionista con un poco de vista puede convertir algo tan preocupante en un filón de películas como MEADOWOODS.

De todas formas no nos podemos olvidar que ya hace 15 años nos avisó Larry Clark con KIDS, más tarde con la no tan conocida (y mucho menos hedonista y más tremenda) TEARS, o 2 de mis películas favoritas: LILJA 4 EVER y ROSETTA

2.-LOS RESPONSABLES:

PhotobucketCon un director novel y un grupo de actores que debuta en esta película, sus intenciones y resultado consiguen superar con creces las dudas lógicas (rodaje cámara en mano, flashbacks constantes y el miedo de encontrarnos con otro proyecto fallido de retratar la juventud actual), aunqué no evita ciertos fallos más propios de la posible ingenuidad de los responsables que de alguien con una cierta experiencia. Como por ejemplo la inclusión de una innecesaria y prescindible banda sonora que le resta la virtud de la inmediatez, da la sensación de que está ahí porque la compuso un colega suyo y le debía un favor, o el montaje, tan pretendidamente real que se nota que se han tirado horas dándole forma para que parezca natural. Pero son menudencias que no trascienden el mensaje y las intenciones.

3.-LA PELÍCULA:

PhotobucketTravis, un psicópata de manual, Steph, la chica que hace lo que le dicen, y Ryan, el cámara que-no-está-muy-seguro-de-lo-que-van-a-hacer) son tres amigos que se aburren horrores en el aletargado pueblo de MEADOWOODS (curioso que apenas vemos imágenes del pueblo en si), y no está dispuestos a pasar el resto de su vida como 3 adolescentes más en la maréa de medianías y seres anónimos que pululan por su ciudad; y sobre todo, no quieren que la gente se olvide de ellos, quieren pasar a la historia. Entre cerveza y cerveza, peta y peta, se les ocurre la idea de que la única forma que tienen de conseguirlo es haciendo algo tan terrible que nadie nunca les olvide. El plan se divide en 3 partes, siempre orquestado por Travis,: 1º conseguir a la víctima adecuada, 2º encontrar un lugar en el que nadie les vea y sea de muy difícil acceso y 3º idear una forma muy cruel de acabar con esa persona. Lo primero que consiguen es el lugar, una zona en mitad del bosque a la que no va nadie nunca. Encontrar la persona adecuada va a ser más difícil, y en una de las partes más desasosegantes vemos como se dedican a hacer fotos y vigilar a la gente como si de lo más normal del mundo se tratara, descartan unas, se piensan otras (como quien elige en un menú) y al final encuentran a la persona perfecta: Kayla (Ila Schactler en un debut fantástico), una chica muy hogareña que toca la guitarra. La forma….pués lo más cruel posible, secuestrándola, encerrarla en una caja bajo tierra con cámaras y sonido para poder torturarla psicológicamente y un tubo de respiración para jugar con ella hasta que se muera. Luego, por supuesto, mándarle la cinta a los padres. Pero Ryan ha sido el encargado de engañarla con una supuesta entrevista falsa, y al conocer a la persona se le aparecen dudas sobre si está haciendo lo correcto. Esta circunstancia hace que la última media hora cobre un ritmo inusitado y con un desenlace muy, pero que muy abierto a distintas interpretaciones.

4.-CONCLUSIÓN:

Sin duda una experiencia única, que, si no fuera por lo que comenté antes sobre la BSO y ciertos detalles del montaje, podría ser equiparable a la terrorifica y tal vez inspiración de esta: FUNNY GAMES. Refleja de forma muy acertada la apatía descarnada de los adolescentes de la última generción, especialmente de los que no tienen medios, ni incentivos para intentar llevar una vida normal. Hay escenas tan creíbles que se te ralentiza el pulso y te sientes como si estuvieras viendo una snuff movie. Los actores están absolutamente perfectos, especialmente Travis (Connor Thorp) que transmite una desidia vital tan patética que cuando cambia y se emociona con el “plan” se convierte en uno de los psicópatas más verosímiles que se pueden ver; el resto cumple en sus funciones de apéndice (Steph, la chica, una tal Michelle Roe) y de contrapunto moral (Ryan el cámara, Michael Downey).

Comentaros que en la página web, hay varias escenas adicionales que amplían un poco más el mundo enfermizo de Meadowoods.

Lo mejor: La creíble crudeza con la que el director nos cuenta los peligros de tener demasiado tiempo libre, y los actores.

Lo peor: La innecesaria BSO y un montaje excesivamente manipulado.

Deadly Little Christmas

Échale un vistazo a una película que he hecho con unos colegas

Deadly Little Christmas

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  • Título original: Deadly Little Christmas
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Novin Shakiba
  • Guión: Novin Shakiba y Jeremiah Campbell
  • Intérpretes: Felissa Rose, Monique La Barr, Leah Grimsson
  • Argumento: Quince años después de matar a su padre, Devin escapa del hospital psiquiátrico en el que está recluido en busca de su madre y sus dos hermanas.

20 |100

Estrellas: 1

Un día de navidad de quince años atrás, el pequeño Devin sale de su casa con un cuchillo y la cara ensangrentada; en el interior, su padre y la asistenta han sido brutalmente asesinados. Quince años después, su madre Mary (Felissa Rose) y sus dos hermanas, Taylor (Monique La Barr) y Noel (Leah Grimsson) han reconstruido sus vidas. Las dos hermanas están preparando, por Navidad, una representación de la última cena en el centro social del barrio. Sin embargo, Devin se escapa del hospital y comienzan los crímenes.

Si no fuera por los nombres de los protagonistas, desde luego, esto podría ser La Noche de Halloween sin ningún tipo de problema. Incluso, el plano de marras del niño con el cuchillo en la puerta de un dúplex americano está presente. Vale que hay quinientas películas que tienen este mismo argumento, pero en muy pocas el descaro llega hasta extremos como el del mencionado arranque, o al hecho de que Devin ha pasado sus quince años de internamiento psiquiátrico sin decir una sola palabra, por ejemplo.

Deadly Little Christmas es una película que, si te pilla de cero, sin saber absolutamente nada de ella, te puede cabrear muchísimo. No tiene ritmo ninguno, mucho menos clímax, los efectos de maquillaje son terribles, las interpretaciones también, el guión (por llamarlo de algún modo) torpe y aburrido, y los diálogos… madre mía, yo creo que se llevan la palma. La fotografía (hay planos quemados, e incluso un par de ellos mal enfocados), el montaje… todo huele a lo que es: algo muy barato y muy amateur.

Sin embargo, puede llegar a entenderse este despropósito. El primer cartel de los créditos de la película reza “David Sterling Entertainment Presents…”, y eso ya nos da una pista. Estaba deseando ver algo de la factoría de este buen hombre, puesto que parece ser que ha conseguido colocar bastantes títulos de su productora en los videoclubs americanos y, encima, obtener ganancias. Si uno se mete en su web, la primera frase que le salta también es muy reveladora: “You can make a movie too!”. La cita, debajo de la misma, varía según el día: “If Roger Corman had a spiritual son, it would be Dave Sterling”, o “If Roger Corman could, yo can too”. Pues sí, esto va de eso: David Sterling Entertainment produce pelis como roscas –mas de cincuenta, de hecho- directas a dvd (en Almas Oscuras, recientemente, se ha hablado de un par de lanzamientos suyos, Frankenstein Rising y H1N1: Virus X. No sólo eso: el tipo da cursos de cómo rodar una película con sólo 10.000 $ o menos – ¡y gana dinero! -, añade el eslogan de los seminarios).

A mí, personalmente, este tipo de propuestas me encantan. No sé qué hay en estas empresas que facturan pelis que copian descaramente a otras, pero me resultan atractivas. Debe ser algún bajo instinto, lo obsceno de no enmascarar un engaño, o algo similar. Pero lo cierto es que una película que fusila el argumento de otra de un modo tan explícito me parece una propuesta gamberra y cafre. A fin de cuentas, hay veces en que el argumento es sólo una excusa para llegar a los momentos divertidos (o sea, las escenas de terror), y cuanto antes se lo despachen, mejor.

Este, desde luego, no es el caso de Deadly Little Christmas. Ya se avanzaba al principio: los diálogos son de lo peorcito. No es sólo que sean descriptivos hasta decir basta, sino que pueden llegar a contarte la misma información hasta en cuatro ocasiones (a la tercera ya nos damos por informados de que Taylor y Noel están marcadas por el suceso trágico de sus infancias). Eso de saltarse lo que ya hemos visto, aquí no funciona. Si el policía, por ejemplo, tiene que informar a la madre, Mary, primero, y a las hijas, Taylor y Noel, después, de que su hermano se ha escapado del hospital, lo hace, y nosotros lo vemos, y la música acentúa el momento de pánico que deben sentir estas chicas ante tamaña noticia… a pesar de ser la segunda vez que nos lo cuentan –aparte, claro, del hecho de que hemos visto cómo Devin se escapa-.

Los crímenes de la película son bastante flojos. Es decir, como no se intenta crear ningún tipo de tensión, aquí el asunto se limita a personajes que van quedándose solos, oyen un ruido –normalmente; otras, vemos acercarse directamente al asesino enmascarado- contrastan que no es nada y mueren un segundo después. Todos con un cuchillo. Curiosamente, salvo en la escena inicial, en el resto de asesinatos nunca se ven las heridas. Y digo una cosa: para cómo se ven en el prólogo, hechas con látex de tienda de disfraces, casi mejor no enseñarlas. El resto, sangre, que siempre empieza a brotar después de un cambio de plano.

La sensación constante que acompaña al visionado de la película es la de que tres colegas se han juntado con una cámara y otros tantos colegas y han grabado el guión que uno de ellos tenía guardado en el armario de cuando estaba en el instituto. Pero sin retocarlo, para que no pierda frescura. Por tanto, es legítimo preguntarse: ¿se puede disfrutar con esto? Para mí, desde luego, sí. Lo primero y primordial: olvidarse de que es una película. Hay que tomársela como un video que te han pasado unos amigos para que veas a lo que dedicaron la última noche. Y, lo segundo, recrearse en algunos de los hallazgos, que los hay. Vale, soy consciente de que este comentario es demasiado indulgente, pero ya me he descubierto antes: me pueden este tipo de propuestas. Y hay algunos detalles divertidos, no sé si a conciencia o de casualidad. Por ejemplo, en un momento de la película, Noel ha hablado con su hermana sobre una caja que hay en el sótano de la casa, y cuando va a buscarla… aquello no es un sótano, y no se toman la molestia de no disimularlo; hubiera sido fácil cambiar la palabra sótano por “lavadero” o “alacena”, pero un sótano da más miedo. O los créditos: son como los de las películas porno, pero en vez de mostrarte entre nombre y nombre una escena sexual, te muestra un crimen de los que están por venir. La máscara del asesino, por otro lado, no está mal del todo.

… la pena es que, a estas alturas, está más que demostrado que con el dinero del que disponían para hacer Deadly Little Christmas se pueden ofrecer productos dignos. Ya no buenos, pero no sonrojantes. Y Deadly Little Christmas está muuuuuy lejos de esto. Intenta guardarse un as en la manga para el final, buscando una sensación de “no estaba tan mal”, pero es de estas veces en las que, al repensar en trayecto, se ven muchas más incongruencias de las que habías notado a primera vista. También es cierto que tampoco importa demasiado: es sólo un agujero más en un tejido lleno de agujeros.

Lo mejor: Los créditos, por ejemplo.

Lo peor: Como película, realmente es muy mala.