
El británico Gerard Johnson escribe y dirige Tony, la historia de un tipo solitario, sin trabajo, con graves problemas sociales, un horrendo bigote y adicto a las cintas VHS de acción. Todo ello, sin embargo, no impide que Tony trate de entablar amistad con los traficantes de droga que andan cerca de su casa o con las chicas que se anuncian en las cabinas telefónicas.
Pero cuando un niño del barrio desaparece, el extraño comportamiento de Tony empieza a levantar sospechas y atraer la atención.
Comparada con un par de clásicos modernos, Henry: retrato de un asesino (Henry: Portrait of a Serial Killer, 1986) y Taxi Driver (1976), la británica Tony es ya una de las películas más esperadas del próximo Festival de Sundance 2010 (la recepción de la crítica especializada está siendo bastante entusiasta con la película).
Tony se estrenará en los cines ingleses el próximo mes de Febrero, mientras que en los USA su estreno en DVD está previsto para el 10 de Abril. Un proyecto ciertamente prometedor.

LA VALORACIÓN:
35 |100
Estrellas: 2

Corre el año 1993 en California, una decadente artista se mete el último chute de su vida. Sobredosis, salida digna al hundimiento por no poder pagar el alquiler del cuchitril donde vive, con sus dos hijos Angeline y Norbert, y ver en el retrete su carrera como ventrílocua, en un mundo que se burla de ella. En un cuartucho con olor a sudor, heroína y muerte, comienza la vida real para los dos hermanos y el espantoso muñeco de madera, con el que sus padres obtuvieron, una vez, fama y gloria.
De casa en casa de acogida, los dos muchachos son maltratados, repudiados y odiados. En todos sus hogares temporales se ven acompañados por Dummy, el muñeco vestido de vaquero, que observa el crecimiento de sus dueños rodeados por la degeneración y la miseria: Angelina se convierte en una guapa jovencita, de diecisiete años, adicta al alcohol, psicótica, violenta, mentirosa y adicta al sexo (ella recuerda con especial cariño las violaciones a las que le sometía su tío). Norbert, por otro lado, autista y totalmente ido se convierte en un clon del muñeco, vistiendo como el mismo. Un vaquero mudo portando a un muñeco pequeño y clónico, incapaz de expresarse más que a través de la ventriloquia.
Pronto, sus cerebros llegan al punto de ebullición. Y Dummy se convierte en el instrumento perfecto para descargar la ira de Angeline. Niños muertos, policías muertos, todos muertos a manos de un muñeco que parece tener una vida propia ligada mágicamente a la de sus dueños.
Angeline piensa que en Las Vegas pueden tener su oportunidad para encajar. Su hermano Norbert es el mayor ventrílocuo de todos los tiempos y sabe que en la ciudad que nunca duerme, podrán encontrar su espectáculo y con el, sus sueños.
El hecho que de camino haya robo, prostitución, incesto y muerte una y otra vez; solo supone más encanto para su viaje. Pero la rubia Angeline se da cuenta de que les falta algo. ¡Claro! Un descendiente para que pueda continuar el legado artístico de su familia. ¿Y existe alguna forma mejor para dar continuación a su saga, qué raptar a una jovencita para qué su hermano la deje preñada, tras violarla, y continuar así su mágico camino hacía Las Vegas? Dummy no está muy convencido con el plan pero al fin y al cabo solo es un muñeco y no puede hacer nada.
Este guión absurdo, bizarro, mediocre y pretendidamente divertido, es lo que nos regala Mark Jones en su última película, una supuesta comedia de horror llamada Triloquist y distribuida, con un par de narices, por Dimension Extreme. Mark Jones se encarga de escribir, producir y dirigir este largometraje directo a DVD; después de estar detrás de toda una saga de lo descacharre y absurdo, como era Leprachaun. También tuvo, hace más de diez años, la idea de rodar un bodrio bastante infumable (y de argumento paralelo a Leprachaun) llamado Rumpelstilskin. Es cierto que nuestro director no puede presumir de un gran currículo; pero yo me divertí bastante, en su momento, viendo como Jennifer Aniston era acosada por un duende irlandés interpretado (¿?) por el entrañable Warwick Davis. Esos chillidos nerviosos de “¡Quiero mi oro! ¡Mi oro!”, son un clásico chascarrillo de borrachos entre mis amigos. Entonces, ¿qué nos depara ahora esta mezcla imposible de road-movie, psychokillers, muñecos asesinos y explotation burda?
Interludio sobre los efectos del ácido
El LSD ó ácido lisérgico es un compuesto semisintético famoso por sus efectos alucinógenos, que incluyen leves alucinaciones sensoriales, así como alteraciones en la percepción general y, especialmente, de la temporal. Para que me entendáis, es lo más parecido a tener, despierto, una pesadilla provocada por un empacho ó un bonito sueño húmedo (depende de la persona y la noche).
En mi opinión, Mark Jones, intenta dar un discurso sobre la locura y la mente de un psicópata desde una perspectiva interior y amoral (Vease Asesinos Natos). Usa, como puede, elementos grotescos y desconcertantes, desde perspectivas retorcidas hasta fundidos propios de los dibujos de Bugs Bunny. Y estoy siendo benevolente en mi opinión, porque la película no se si me ha gustado, ni si quiera si me ha divertido; pero la verdad: ó pienso que era un experimento de su creador ó directamente digo que todo este tinglado ha sido montado por personas bajo los efectos del LSD (por ello creía didáctica la nota sobre el ácido).
Qué despropósito, qué actuaciones, qué efectos de sonido (lo peor que he escuchado en bastante tiempo), qué edición, qué planificación. A ratos, de lo mala que es, incluso quiere intentar seducirte. Ver a uno de los muñecotes más feos de la historia del cine (lo único que está diseñado dignamente) involucrado en unos diálogos que saltan de lo vergonzoso a lo absurdo en cuestión de milisegundos; pues tiene “su aquel”. Aunque no os preocupéis, cuando os sintáis minimamente interesados, lo cutre de lo que veis en pantalla os llevará a tierra firme.
Me niego en rotundo, a realizar dobles lecturas; por muy buena intención que tuviese su director, todas las escenas carecen de un mínimo de elegancia. No pretendería retratar la locura con bailes a cámara rápida, ¿verdad? Ni siquiera se salvan los típicos desnudos gratuitos ni los chistes sexuales.
Tanto Paydin LoPachin (Angeline) como Rocky Marquette (Norbert), dan autentica grima; siendo los actores pilares de esta producción. Mientras la primera tenía que hacer de psicópata sexy y acaba pareciendo una niña de berrinche, el otro solo tenía que hacer de autista y acaba pareciendo directamente imbécil. A lo mejor no he sabido ver la parte de comedia de la película, pero es que estaba todo tan fuera de contexto que no podía dejar de preguntarme que veían mis ojos. Especialmente hiriente el uso del blanco y negro de forma puntual que solo aportaba más odio hacía los efectismos de todo a cien por parte de Mr. Jones. Es que fijaos, ni funciona como road-movie, yo no tuve en ningún momento la sensación de que los personajes viajasen ni real ni moralmente; simplemente rellenaban los planos.
Con todo lo dicho, no creo que sea una película recomendable. Pero todos tenemos el día tonto en que nos apetece ver algo casposo y difícil de creer. Insisto, aún no entiendo la sensación que me ha dejado en el cuerpo Triloquist (y por eso aun salva su nota ligeramente) pero no quiero ver nada nuevo de este director hasta dentro de cuatro años. Sé que la película deseaba mostrar un mundo muy particular y delirante, pero yo me quedo con la sensación de poco oficio y mucho LSD.
Y no os dejéis llevar porque sea una distribución de Dimension Extreme; esto esta a años luz de un Feast ó un Automaton Transfusión.
Lo mejor: En algún momento puede hacernos dudar de lo que contenía nuestra bebida.
Lo peor: El desproposito a nivel general.
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Por Bob Rock | bobrock@almasoscuras.com
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Os traigo un relato que recuerda por su argumento a The House of the Devil. Maria, es una niñera que en su primera noche como canguro descubre el verdadero peso del pasado. Suspense, una chica guapa, una tormenta…
Llenita de tópicos y errores para divertirnos, la historia la he escrito inspirado en todas las Almas Oscuras que visitais estas páginas. Así que va por y para vosotros.
Especialmente Joan y Missterror. Gracias.
PD: El cuento es un poco largo, leedlo con calma…
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AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 14/12/09 | CATEGORIAS: Relatos de terror
Tags: asesinos,
babysitter,
relatos

El argumento de la comedia de horror independiente Dahmer Vs. Gacy es de los que no tienen desperdicio (o sí…): un laboratorio secreto del gobierno norteamericano está intentando crear al asesino definitivo usando el ADN de famosos asesinos en serie del país. Pero surge un problema… un par de dichos clones escapan. Se trata de los tristemente célebres Jeffrey Dahmer, apodado “El Carnicero de Milwaukee”, autor de 17 asesinatos entre 1978 y 1991, y John Wayne Gacy, más conocido cómo “El Payaso Aseino”, en cuyo marcador particular figuran un total de 33 asesinatos.
Y por si fuera poco, el único que parece capacitado para detener la orgía de sangre y asesinatos iniciada por Dahmer y Gacy parece ser un tal Ringo, un luchador entrenado por Dios ¿? y armado, únicamente, con una escopeta y una botella de whisky medio vacía. En su cruzada deberá enfrentarse no sólo a Dahmer y Gracy, sino también a sus propios demonios y a un ejército de ninjas japoneses ¿¿¿???.
Como no podía ser de otra manera, Dahmer y Gacy se distribuirá directamente al mercado DVD USA, probablemente a principios del 2010.
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 10/12/09 | CATEGORIAS: Noticias
Tags: asesinos,
comedia,
independiente
Hoy os traigo un nuevo ejemplo de la literatura extrema y salvajemente divertida del amigo Luís Carbajales. Se trata de Los Profesores También Enseñan Comportamiento, retrato de una mente perturbada abocada a un lamentable error. No os lo perdais.
Podéis encontrar más relatos de Luís Carbajales en su blog Black Widow Productions. Gracias Luís.
| Leer artículo completo (...) |
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 13/10/09 | CATEGORIAS: Relatos de terror
Enfrentarse a La Fábrica de las Avispas,es enfrentarse a una lectura dura y dañina, no por su explícita violencia (que la hay), por su lenguaje sin artificios o por las imágenes mentales que nos hagamos de cada una de las páginas; enfrentarse a esta lectura es cruel porque asistiremos a actos terribles por parte de niños/adolecentes y principalmente porque las víctimas siempre serán personajes inocentes que necesitan ser protegidos por alguien más fuerte que no está a su lado (las víctimas también son niños o animales).
La Fábrica de las Avispas es la primera novela de Iain Banks, autor de culto dentro de la ciencia ficción con su serie de novelas sobre La Cultura (Pensad en Flebas, El Jugador, El Uso de las Armas, Excesión...), donde mostraba al mundo literario su potencial con las letras, un arma infalible para más adelante lanzar un mensaje político claramente de izquierdas (es Escocés y defensor a ultranza de la independencia de Escocia), pero la novela que nos ocupa no tiene ni tintes políticos, ni de ciencia ficción, es un paseo por la cabeza de un chico de 16 años que proviene de una familia totalmente desectructurada.
Argumento: Frank Couldhame es un chico de 16 años que nos mostrará en primera persona su universo particular. Abandonado al nacer por su madre, su padre decide no registrarle en el censo del pueblo (viven en la costa escocesa), por lo que tendrá que vivir una infancia y pubertad en la semirreclusión, semiescondido en una semiclandestinidad que le aparten de la convivencia con otros niños, por lo que al no tener más que el referente casero de un padre mentirosos compulsivo y un hermano mayor totalmente loco, crea su propio mundo, un universo en el que todo toma forma, su forma, la forma de Frank, la forma en que Frank hace las cosas y así debe ser.
Frank cuenta con muchas distracciones diarias: juega con su "destructor" (su tirachinas), hacer excursiones cargado con su "mochila de guerra", vigilar "el poste de sacrificios", preguntar a su particular oráculo para saber el futuro llamado "La fábrica de las Avispas", rodear el "territorio de conejos", "el búnker" o el "parque de las serpientes", pero sobre todo, lo que hace Frank es maquinar cómo deshacerse de sus víctimas con artilugios de los más curiosos (desde cometas,serpientes hasta la ingeniuidad de un niño y una bomba de por medio). Las víctimas son familiares y conocidos y Frank nos explica cómo preparó sus muertes y cómo las vivió sin remordimientos.
Todo se complica,cuando el hermano mayor de Frank (aficionado a prender fuego a perros y demás animales) se escapa del hospital psiquiátrico donde está internado para ver a su familia...
Comentario: Iain Banks nos sumerge en el mundo particular y terrible de una mente de un chico con claros problemas de identidad y una frialdad abrumadora en ciertas ocasiones. Frank no es el producto del mundo que le rodea, Frank es el propio mundo que rodea a los demás, porque Frank entiende la vida de un modo muy individual y esa es la forma de vida elegida y aceptada como válida por él durante toda la novela,p orque pese a pertenecer a una familia desectructurada al 100%, no son las circunstancias las que le obligan a actuar así, es él quien elige un mundo imaginario que sabe que el resto de la gente no comparte ni compartirá jamás. Definitivamente Frank no está loco.
Sus asesinatos nunca serán directamente cometidos por él, si no que planificará con cuidado cada uno de sus actos y luego los justificará ante un espectador impotente e incluso con sentiemiento de culpabilidad por haber empatizado más con el asesino que con sus víctimas, un juego en el que entramos porque Banks es especialista en hacernos asumir actos terribles como cotidianos, por ello le bautizaron como "malabarista del suspense".
El ritmo del libro, frente a lo que pueda parecer, no es frenético, sino más bien tranquilo y pausado, donde digerimos poco a poco todo lo que acontece, donde incluso a veces nos llegamos a reir o al menos sonreir (Banks hace gala de un gran humor negro) y al minuto siguiente nos echamos las manos a la boca para ahogar un grito por lo que está a punto de suceder (recordemos que tanto víctima como verdugo son niños...).
La tensión llega a su punto álgido con la entrada en escena der su hermano mayor Eric. En ese momento la dicotomía se hace evidente en las conversaciones telefónicas que mantiene ambos hermanos: Eric habla nervioso, no sabe cómo actuar, se muestra inseguro, mientras que Frank relativiza todo, se muestra calmado, locuaz, sereno (asistimos a un encuentro entre la locura y la maldad).
Frank, como ya he dicho, no está loco, simplemente es de esas personas que nacieron para matar, para hacer daño. La verdad es que después de hacer esta valoración me viene a la cabeza la pregunta del millón: ¿El asesino nace o se hace?, lo cierto es que después de leer la biografía de Henry Lee Lucas me convencí a mi misma de que el asesino Nace; pues bien, Frank nació asesino y para él la violencia o el asesinato es parte de un ritual.
Después de asistir a la disección de la mente de un asesino en serie en potencia, Banks aún nos tiene reservada una gran sorpresa para el final (por supuesto no la voy a desvelar), un final que se antoja aún más perturbador y que, por supuesto, me encantó.
A todos/as los que os gusten la emociones fuertes, no por salvajismo sin límites (como en otras novelas comentadas), sino por el mal cuerpo que te deja la lectura por lo que nos involucramos en ella, os recomiendo alto y claro La Fábrica de las Avispas, una visita a la cámara de los horrores de la mente humana.
AUTOR: Alicia Domínguez / Missterror | PUBLICADO: 22/09/09 | CATEGORIAS: Libros

LA VALORACIÓN:
40 |100
Estrellas: 2
Amusement, película norteamericana dirigida por John Simpson, es una antología de historias terroríficas (tres en total), aparentemente independientes entre sí (al estilo del "Creepshow" de George A. Romero), cuyo tramo final se esfuerza en establecer un nexo común entre todas ellas.
El hecho de que tres historias sin aparente relación confluyan en un único desenlace es, quizás, el punto más destacable –por su originalidad- de Amusement; una película, que por otro lado, dejará bastante insatisfechos a los aficionados más experimentados al cine de terror.
En la primera de las historias, una joven pareja viaja en coche, de noche, por carreteras secundarias, y flanqueados por un par de tipos con los que forman “la caravana perfecta” ¿? Uno de esos tipos es un sospechoso camionero, con una misteriosa carga en su trailer. El otro, un tranquilo y simpático padre de familia conduciendo un utilitario.
Los agujeros en el guión de esta primera historia, la peor parada en el cómputo final de la película, son del tamaño del camión que conduce uno de sus protagonistas.
Una historia que tiene su razón de ser en un presunto conflicto de identidades que finalmente no es tal, ya que cualquier espectador un poquito avezado en el género descubrirá, con un mínimo esfuerzo y a la primera de cambio, quién es el verdadero criminal en todo este embrollo. Fallida. La primera en la frente.
Parece una obviedad afirmar que la máscara decrépita y deforme de un payaso tiene el potencial suficiente para provocar miedo, o al menos inquietud (un servidor odia a los payasos). Pero dedicarle 20 minutos al plano fijo de un payaso amenazante sin tener nada más a lo que agarrarnos, me parece excesivo. Aún así, tampoco se trata de ser injustos. La segunda historia de Amusement, protagonizada por una improvisada babysitter (tras la misteriosa desaparición de la babysitter oficial) que debe pasar la noche cuidando de sus dos sobrinos y se ve asediada por un muñeco ataviado con las ropas y la máscara de un payaso, es la que mantiene un nivel más óptimo de suspense y horror. La fuerte presencia intimidatorio del payaso, el buen trabajo de la joven actriz protagonista(que también desempeñará un papel vital en el desenlace de la película), y un ritmo acertado en cuanto al desarrollo de la trama; convierten esta segunda historia en la más interesante –y rescatable- de Amusement.
Para finalizar, una previsible y por momentos ridícula historia sobre un hostal cuyo propietario, dueño de una histérica y cargante risa, esconde un terrible secreto. Aburrida.
Una vez finiquitadas las tres historias de rigor, John Simpson ejerce una pirueta mortal sobre el guión escrito por su colega Jake Wade Wall, para intentar que lo visto hasta el momento no caiga en saco roto. Recoge a las tres sufridas protagonistas, se saca de la chistera un villano común con ansias de venganza (aunque no se sabe muy bien de dónde le vienen esas ansías de venganza), e intenta redondear su propuesta con un desenlace tan rocambolesco como repleto de errores e incongruencias (el personaje de la despistada terapeuta es de los que son capaces, por sí solos, de echar por tierra cualquier guión).
Se acabó. Me voy a dormir pensando que es importante redactar la reseña lo antes posible, en previsión de que Amusement desaparezca definitivamente de mi mente.
Amusement tiene algún punto a su favor. El hecho de estructurarse en cuatro historias distintas, y que éstas tengan una duración muy ajustada, provoca que sea una película ágil, fácil de ver y de digerir. De consumo rápido y sencillo. A ello contribuye también un excelente acabado formal y la esforzada labor de sus protagonistas.
El gran inconveniente que se le puede atribuir a una película como Amusement es que no arriesga en absoluto. Todo resulta demasiado pulcro, demasiado correcto; y lo peor de todo, demasiado previsible. Casi infantil. La capacidad que tiene Amusement para asustar o sobrecoger al espectador se identifica con una reunión de jovencitas exploradoras sentadas alrededor de un fuego durante la noche y explicando historias de terror que todas se conocen de memoria. Un bagaje insuficiente para todo aquel aficionado curtido al género de terror.
Al espectador ocasional de cine de terror es posible que acabe gustándole (o al menos es posible que no le disguste del todo).
Lo mejor: el fragmento del payaso.
Lo peor: es una película intrascendente. Una vez finalizada, se olvida.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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"Summer's Blood" es un nuevo proyecto, cuya fecha de estreno todavía está por confirmar, del director Lee Demarbre, el mismo que también tiene pendiente de estreno la esperada "Smash Cut", de la que os hable hace poco en estas mismas páginas.
"Summer's Blood" cuenta la historia de una familia de asesinos en serie que sigue los pasos de una joven que está buscando al padre que nunca llegó a conocer. Para sobrevivir a dicha familia de asesinos, ¿deberá comportarse como ellos?
La película, que me ha traido ecos de "Mum & Dad" y "The Hamiltons", está protagonizada por Ashley Greene, quien por lo visto se ha convertido en un ídolo adolescente tras su paso por la primera entrega de la saga "Twilight".
Reciente todavía el primer trailer de la película, todavía no hay notícia alguna sobre una posible fecha de estreno.

LA VALORACIÓN:
30 |100
Estrellas: 2
No soy un enemigo jurado de Uwe Boll. Tampoco voy a cometer la extravagancia de defender su cine. En realidad tan sólo he visto un par de sus películas: "House of the Dead" y "Alone in the Dark". Sendas adaptaciones de videojuegos que considero un monumento al horror cinematográfico (en el peor sentido que se le pueda otorgar a dicha sentencia).
Y sin embargo le tengo cierta simpatía al director germano. ¿Cómo demonios Uwe Boll ha logrado la posición de privilegio que ocupa en el actual panorama del cine fantástico y de terror? Sus producciones son cada vez más caras, y las recaudaciones en taquilla de las mismas, cada vez más pésimas. Y, pese a todo, ahí sigue, al pie del cañón.
Por no hablar del hecho de que un servidor se ha visto empujado a iniciar la reseña de una de sus películas hablando, precisamente, sobre el estado actual de su carrera y sobre si estoy de su lado o en su contra, cuando en realidad no había ninguna necesidad de hacerlo (lo cierto es que me ha parecido una estupidez por mi parte). Este Ube Boll es, cuanto menos, un fenómeno curioso.
Así que haré un pequeño esfuerzo para obviar, en la medida de lo posible, que estoy ante una película de Uwe Boll y me centraré en lo que realmente importa: "Seed".
Los primeros minutos de "Seed" dejan muy claro que Uwe Boll, director y guionista del evento, ha querido filmar su película más dura, ofensiva, provocativa e incómoda hasta la fecha; alejada de ciertos elementos fantásticos que, en cierta forma, suavizaban algunas de sus adaptaciones de videojuegos.
Por esa razón pone toda la carne en el asador en unos quince minutos iniciales que, para muchos, serán difíciles de soportar.
Por un lado abstenerse los que sufran viendo imágenes de maltrato animal. Por otro lado (y aquí es dónde peor lo pasé) hay una secuencia protagonizada por un bebé que, personalmente, me dio la desagradable sensación de eternizarse en el tiempo.
Supuestamente este conjunto de imágenes sirven para ilustrar el estado mental del asesino en serie protagonista de Seed. Sin embargo a mi me parecieron más bien una advertencia de Boll, que nos dice algo así como: “Cuidado, esta vez va en serio. Estás ante una película realmente desagradable e incómoda. Quedas avisado”.
Tampoco quiero engañar a nadie. Me gusta el cine extremo. Y debo reconocer que, a medida que aumentaba mi sensación de asco ante determinadas imágenes, también crecía la esperanza de estar ante una propuesta enfermiza y de una crueldad intolerable.
Pero por desgracia toda esperanza se desvanece, se evapora, en el mismo instante en que finalizan esos quince minutos iniciales que han logrado revolver mi estómago.
"Seed" es una película fallida por muchas y variadas razones.
En primer lugar la historia recorre caminos de una estupidez y absurdidad insalvables.
Ambientada a finales de la década de los setenta, "Seed" cuenta la historia de un famoso asesino en serie conocido como Sam Seed, condenado a la silla eléctrica por sus cientos de crueles asesinatos. Una ley federal (por lo visto, inexistente) establece que el reo que siga vivo tras tres descargas de 15.000 voltios y 15 segundos de duración cada una de ellas, deberá ser puesto en libertad.
Ni que decir tiene que Sam Seed logrará salir indemne de la silla eléctrica debido, básicamente, a la estupidez ilimitada (e inverosímil) de todos aquellos que se ven envueltos en su ejecución. Lo que sigue a continuación es una típica trama de venganzas en la que Sam Seed da buena cuenta de todos aquellos que han tenido algo que ver con su presunta muerte (se lo merecen, por torpes e inútiles).
Pero más allá de la insensatez de determinados giros argumentales, el auténtico talón de aquiles de "Seed" lo encontramos en la incapacidad de Uwe Boll para dotar de una mínima tensión y fuerza a, prácticamente, todas aquellas secuencias que las necesitan.
La secuencia del asalto a la casa de Sam Seed, o aquella en la que un trío de policías entra en la celda del asesino para incordiarle, son clarísimos ejemplos de que Boll se equivoca de pleno a la hora planificar, iluminar y montar dichas secuencias. Ninguno de sus recursos y aportaciones (cámara en mano, escasa iluminación, montaje confuso…) parece ayudar a incrementar el nivel de intensidad en los precisos instantes en que la película lo requiere.
Cuando el suspense y la violencia deberían apoderarse de la pantalla, Boll se muestra torpe e ineficaz en su labor, a prácticamente todos los niveles. Todo resulta exageradamente oscuro, se mueve en exceso y la sangre brilla por su ausencia.
"Seed" es menos corrupta de lo que promete, menos enfermiza de lo que aparenta a simple vista, menos brutal de lo que augura su demoledor inicio, y mucho más aburrida y confusa de lo que cabría desear.
Por cierto, tengo un oído musical desastroso. Esa es la razón por la que raramente incluyo cualquier comentario sobre las bandas sonoras de las películas que reseño. Pero en esta ocasión ha sido distinto. ¿De verdad era necesario incluir esa monótona y aburridísima banda sonora en cada uno de los planos que componen Seed?
Un amigo me recomendó "Seed" argumentando que se trataba, sin duda, de la mejor y más personal película de Uwe Boll. Le doy las gracias. No me arrepiento de haberla visto. Tiene un par de momentos, muy puntuales, realmente destacables y perturbadores. Y, ciertamente, habiendo visto tan solo tres títulos del director alemán, coincido en que Seed es la mejor de ellas. Pero en ningún caso esto viene a significar que "Seed" sea un buena película.
Lo reconozco, soy un tipo vanidoso y me hubiera encantado ser original y destacar las excelsas virtudes de una película de Uwe Boll (lo cual sigue sin tener ningún sentido). Otra vez será.
Lo mejor: Su ambientación y determinados instantes, muy puntuales, tales como el inicio y una escena que tiene de protagonistas a una señora y un martillo.
Lo peor: La confusión general, producto de una historia mal desarrollada y un montaje atroz.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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LA VALORACIÓN:
65 |100
Estrellas: 4
La joven y bella Laura Baxter sufre una extraño trastorno del sueño que se conoce bajo el nombre de parasomnia, y que se traduce en largos períodos de somnolencia tan sólo interrumpidos por breves e inesperados estados de vigilia. Laura ha pasado la mayor parte de su vida dormida y recluida en un hospital psiquiátrico, dónde la han sometido a todo tipo de pruebas.
En una habitación contigua a la suya está encerrado Byron Volpe, un célebre asesino, experto en hipnosis, que ha logrado penetrar en los sueños de Laura, estableciendo entre ambos un terrorífico vínculo de sufrimiento y muerte.
En el tercer vértice del triángulo, Danny Sloan, un joven que conoce a Laura por pura casualidad y se enamora de ella perdidamente.
Imaginad un funambulista caminando sobre el alambre, intentando mantener en todo momento el equilibrio, sin red de seguridad que pueda sujetarlo en caso de dar un paso en falso y precipitarse al vacío.
William Malone (“House on Haunted Hill”, “Fear.com”), guionista y director de esta sorprendente "Parasomnia", es ese funambulista, amante del riesgo y sin miedo a las alturas, que ha decidido mantenerse en pie sobre el alambre para acabar ofreciéndonos una película de terror de bajo presupuesto original, innovadora, extraña y, por momentos, realmente hermosa.
Pero desde luego, el destino final de este funambulista no se escribirá de igual forma por todos aquellos que vean "Parasomnia". La película de William Malone parece, por momentos, un arrebatador y apasionado melodrama romántico cuya historia se centra en el encuentro y la irresistible atracción de dos jóvenes que deberán desafiar el orden establecido para poder permanecer juntos. El terror no parece tener cabida. Muy probablemente los aficionados al género más impacientes acaben deseando que el dichoso funambulista pierda definitivamente el equilibrio y acabe con sus huesos rotos en mil pedazos.
Pero para todos aquellos que conserven un mínimo de paciencia, "Parasomnia" les tiene reservado un buen número de sorpresas que acaban convirtiéndola en una muestra del género fresca y diferente.
En primer lugar hay un villano. Y no es un villano cualquiera. En realidad es uno de los mejores y más logrados villanos que he visto en los últimos tiempos.
Se trata de Byron Volpe (magnífica la actuación de Patrick Kilpatrick), el erudito propietario de una tienda de libros antiguos y de ediciones difíciles de encontrar, cuyos poderes mentales (derivados de sus conocimientos sobre la hipnosis), le permiten controlar la voluntad de otras personas y penetrar en sus sueños. Algo así como una mezcla entre el Dr. Hanibal Lecter y Freddy Krueger.
Las apariciones de Byron Volpe, pese a su tendencia a soltar monólogos de considerable duración (repletos de citas literarias), son siempre contundentes y plenamente convincentes. Un despreciable asesino salvaje y sangriento, a la vez que inteligente y sarcástico; y que desprende carisma por los cuatro costados.
Otro punto a destacar es la estética de la película. El director apuesta fuerte por sumir "Parasomnia" en una constante atmósfera onírica y barroca que no se limita solamente a las secuencias en las que penetramos en los sueños de Laura (por cierto, siempre he odiado las secuencias que transcurren en el interior de un sueño – a no ser que vengan protagonizadas por un tipo con la cara quemada y un jersey a rayas -… Sin embargo, en "Parasomnia", esas escenas en las que viajamos al interior de los sueños de Laura, para tratarse de una película de bajo presupuesto, están resueltas con abrumadora sensibilidad y eficacia).
Los colores, las texturas, los edificios, el cielo… todo parece flotante, como sacado de un sueño (o de una pesadilla. Impresionante la secuencia de los autómatas).
Y cuando el director decide romper ese aire de fantasía lo hace a través de las muertes, de forma abrupta, sin escatimar en sangre y efectos gore (aunque las muertes no son, ni mucho menos, lo más destacable de una película como "Parasomnia").
Por si fuera poco, contamos con un par de policías que, por una vez en la vida, no son los más estúpidos e ineptos de su promoción. Dos policías de la vieja escuela que saben a qué puerta llamar y a quién preguntar (algo nada habitual en un par de policías que se pasean por una producción de terror de serie B). Y además, uno de los investigadores está interpretado, ni más ni menos, que por Jeffrey Combs (“Reanimator”), tan histriónico, exagerado y divertidísimo como nos tiene acostumbrado.
"Parasomnia" es una película distinta. Original. Folletín romántico, amor juvenil, Romeo y Julieta… sangre y terror. La transgresión de un cuento de hadas. No es fácil. El funambulista debe hacer auténticos equilibrios para mantenerse en pie sobre el fino alambre. Para algunos, seguro que el funambulista acabará cayendo y "Parasomnia" se convertirá en una experiencia ridícula y prescindible.
Para otros (un servidor) el funambulista logrará llegar, sano y salvo, al otro lado; y "Parasomnia" habrá sido, finalmente, una historia inusual, atractiva y alejada de las modas. Un cuento extraño, sentimental y terrorífico que recomiendo sin reservas.
Es, sin duda, una película arriesgada. Pero entre tanta secuela, remake, y otras tantas fórmulas vistas en infinidad de ocasiones, considero que vale la pena asumir cierto riesgo y acercarse a "Parasomnia" con la esperanza de ver algo distinto y reconfortante.
Lo mejor: la original historia y Byron Volpe, un asesino a tener muy en cuenta.
Lo peor: es también una historia de amor con un final muy azucarado. No convencerá a muchos aficionados al género de terror.
¿Dónde conseguirla?
GoreNation: "Parasomnia" en VOSE.
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Por Joan Lafulla | joan@almasoscuras.com
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