Super 8
Aquellos años de primera juventud

- Título original: Super 8
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
- Director: J.J. Abrams
- Guión: J.J. Abrams
- Intérpretes: Elle Fanning, Joel Courtney, Riley Griffiths
- Argumento:Un grupo de amigos realiza un cortometraje. Cuando ruedan una escena cerca de unas vías, mientras el tren pasa, un accidente provoca su descarrilamiento. Posteriormente, encontrarán algo extraño en lo que quedó grabado.
LA VALORACIÓN:
65 |100
Estrellas: 3
Hace unas semanas, en la reseña de Brain Damage, resalté a modo de introducción aquella etapa videoclubera de caspa y terrores b y z que se produjo en los ochenta y que daba sus últimos coletazos poco antes de entrar en el siglo XXI. Hoy también toca introducción nostálgica. Tratándose, además, de una etapa muy similar pero cambiando el video club por la televisión. Hace unos cuantos años, cuando la caja todavía no era tan tonta, se producían verdaderos acontecimientos cinéfilos y cinéfagos semana tras semana. Para los que éramos púberes con ganas de afeitarnos por primera vez, un estilo de cine había llegado para quedarse, para siempre, en nuestros corazones y los de una o más generaciones. Alguno habrá que lo tildará de cine de aventuras, comedias juveniles o dramas sobre la adolescencia. Nada de eso. Se trataba de un estilo, una esencia que traspasaba géneros o modas. Era cuando el cine, ya fuese entendido como arte u ocio, también podía ser magia. ¿Me ha quedado un poco cursi, no? En realidad, de eso se trata.
Los Goonies (1985), Exploradores (1985), Cuenta conmigo (1986) o Una pandilla alucinante (1987) son buenos ejemplos, cada una, mejor o peor, más o menos exitosa o recordada, de esa actividad interrumpida de pequeños clásicos que potenciaban la amistad en las experiencias de la infancia/adolescencia. Cine y mensajes que han ido perdiendo la inocencia hasta dejar moribunda su magia para muchos de los nuevos chavales de la era tecnológica. Pero no para los que crecimos con ello. De ahí que el éxito comercial de Super 8 pueda pillar desprevenido, ¿o se habrán dejado, hasta la fecha, algo más de 200 millones de dólares a nivel mundial todos los nostálgicos? Me gustaría pensar que si, pero la realidad es muy distinta: Super 8 es puro Spielberg + Abrams. Productor y director, respectivamente. Y claro, en esa ecuación entra la manera que tienen estos dos para vender sus productos. Brillante, sin duda.
El llamado hype, que viene a ser el cúmulo de expectativas creadas por una brillante campaña de marketing y/o por unas opiniones entusiastas, puede hacer un poco de daño durante el visionado. No nos engañemos. Aquí tenemos nostalgia, por supuesto. Pero la magia de las películas antes citadas (u otras) digamos que se encuentra en un 60-70%. Algo no termina de completar el círculo. Y a esto, poca explicación puedo darle en una reseña. Para los que somos unos nostálgicos de los ochenta y ese estilo de cine, supone en todo caso un entretenido y simpático vehículo de segunda mano. Unos se montarán en él y lo disfrutarán y otros tendrán durante el viaje una molesta sensación de preferir montar en uno mejor. Para los que no conozcan la magia ochentera, o simplemente esperen un espectáculo con monstruos del espacio devorando soldados y éstos respondiéndoles con artillería pesada, pues mejor que se queden en casa.
Lo que tenemos es, como también lo son sus influencias, un cuento para adultos disfrazado de cuento infantil/juvenil. Tenemos a una criatura que crea algunos problemas, pero nunca deja de ser un personaje secundario adherido a la sombra mientras los protagonistas, el grupo de amigos, se abren camino hacia la temida (o esperada) madurez. Un camino con peligros, dudas, alegrías y lagrimas. Todo esto lo viven durante casi dos horas perfectamente dirigidas por Abrams, alumno aventajado de su profesor, Spielberg. Poco que reprochar a ambos en ese sentido. Sin embargo, con el guión, escrito por el propio Abrams, vienen las dudas.
Puede que esa fuese la intención: la simplicidad. Pero el que aquí suscribe, se preguntaba, allá por la hora y cuarto de visionado, sí realmente iba a suceder algo más en la película. Todo está muy bien: los niños interpretan sin problemas a sus personajes y nunca caen en el muy presente mal del “niño repelente”. Y no me olvido de la excelente set piece del accidente del tren, rodada en estado de gracia con un sentido del espectáculo limpio (todo se entiende y los planos son de más de dos segundos) y épico. Hay ciertos sin sentidos (la furgoneta con la choca el tren sale prácticamente ilesa…) que se le perdonan por su propósito de retrotraernos a nuestros años mozos (¿a caso cuando aún se podía contar el vello púbico os planteabais esas escenas en el cine?). A partir de ahí lo que pudiera parecer el mcguffin de la historia, aquella “cosa” que se escapa del tren y se esconde en el pequeño pueblo queda en un plano de interés (por lo poco desarrollado de la subtrama, ya sea pretendido o lo contrario) no ya secundario, sino casi indiferente. Tanto que, llegados al final, la pretendida sorpresa es lo de menos.
Así, puede que el problema se encuentre en no rellenar del todo ninguna de sus dos franjas: la historia de los niños es agradable, tierna, entretenida, pero le falta completar el toque especial del que hablaba al comienzo; y la historia de ciencia ficción, la de la criatura acechando el pueblo, no tiene los suficientes elementos desarrollados o interesantes para funcionar por sí misma.
Más que una película de ciencia ficción o un evento de género, Super 8 es una pequeña obra intima y de colegas en la que Spielberg ha puesto unos cuantos millones con el objetivo de que un amigo y fan, Abrams, le haga un homenaje. Y este homenaje ha sido compartido con nosotros para que, a parte de disfrutarlo quien pueda o sepa disfrutarlo, les reporte algunos beneficios. El cine es negocio, al fin y al cabo.
Lo mejor: Producción y dirección impecables. Los niños protagonistas son carismáticos y la set piece del accidente, una lección de cómo impacientar al espectador, para luego impactarle y resolver todo con una limpieza poco habitual en el cine-espectáculo de hoy.
Lo peor: El guión peca de cierta reiteración, lugares comunes y, a veces, indiferencia. El desenlace, con “sorpresa” incluida que causará división de opiniones, está insertado de forma precipitada.
Último comentario publicado:
Juan Martín Boné | 2011-11-01 21:02:11
Buena reseña John, acabo de verla y la disfruté mucho, seguramente porque también me hizo pasear en el vagón de los ochenta. No dudo que hubier (...)
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Por:
John Trent
| carlosmd82@live.com
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Sucker
¡Zzzzzz! ¡Zzzzzz! ¡Zzzzzz!
Jim Crawley tiene un MAL DÍA (sí, con mayúsculas). Ha sido despedido de su trabajo en la planta nuclear, el coche no funciona y acaba de descubrir que su mujer tiene un lío. Por si todo esto fuese poco, Jim es secuestrado por un científico chiflado que experimenta con ADN de mosquito con el fin de curar un virus, que los mismos insectos propagan a lo largo y ancho del planeta. La energía nuclear y los genes de mosquito no se llevan muy bien, así que Jim se transforma en un super-monstruo mitad hombre y mitad mosquito: para él ha llegado la hora de arreglar ese MAL DÍA
Sucker es pura serie-b norteamericana, plagada tanto de ADN humorístico, aventurero como de ciencia ficción y superhéroes. Película de corazoncito “freak” dirigida, escrita y protagonizada por el actor Michael Manasseri, también director de la irregular Babysitter Wanted.
Muchos de vosotros recordareis a Manasseri por interpretar a Wyatt Donnelly en la adaptación televisiva de La Mujer Explosiva; cuyo titulo original es Weird Science pero que en España se conoce como La Chica Explosiva (aquí os dejo el tremendo tema central de la película y la serie, compuesto por el famoso músico “bartoniano” Danny Elfman mediante su grupo Oingo Boingo).
Esta cinta podrá ser peor o mejor (no, Sucker no es cine dogma), pero una vez visto su competente e interesante trailer – coincido con el gusto de Manasseri por los bustos exuberantes – cuenta con toda la confianza de un servidor, amante incondicional de la serie b más rancia, y si se trata de “monster-heroes” mejor que mejor. La única pega que le pondría como fanático sería la gran cantidad de CGI expuesta; no obstante, está mejor realizado de lo se podría esperar para una producción humilde al uso (y es que pese al estilo cutre, ejercido voluntariamente, el presupuesto ronda el millón de dólares).
Y no es para menos: con un atractivo leitmotiv central – la transformación de un hombre más o menos corriente en un superhéroe desfigurado similar a nuestro querido Darkman -, detalles estéticos robados de La Mosca – vista la caracterización “repulsiva” del protagonista votaría más por influencias del remake “sui generis” de Cronenberg -, un tono excéntrico hermanado con Willard y un personaje central merecedor de ser nombrado “el auténtico Mosquitoman“ – y no el que revoloteaba por el infumable telefilm llamado Mansquito, por otra parte un nombre gracioso -; todo apunta a un irreverente festival de la caspa y la “tontez”, medicina imprescindible para noches gamberras y amigos sin prejuicios.
Ni mosquitos tigres ni leches, el próximo 15 de Octubre los zumbidos de Mosquitoman ensordecerán a sus enemigos. ¡Vuela hacia la venganza y déjalos secos!
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Bob Rock | 2011-09-02 13:07:09
Hola Almas Oscuras Tch, como sois! ;) Desde luego que hay que afrontarla como lo que es (serie-b, cine cutre, caspa, trash, lo qu (...)
Furia de Titanes
Perseo se las vuelve a ver con la siseante Medusa
Sé que Furia de Titanes (Clash of the Titans) no se ajusta al contenido habitual de este blog. Sin embargo, no lo he podido evitar. Furia de Titanes, dirigida por Desmond Davis en 1981 y protagonizada por Harry Hamlin, es una de mis películas de infancia. En realidad esta apreciación podría extenderse a cualquiera de las películas de aventuras y fantasía tocadas por la mano maestra del genial Ray Harryhausen: El Viaje Fantástico de Simbad, Jasón y los Argonautas, Hace un Millón de Años....
Louis Leterrier (El Increible Hulk, Transporter 2) es el director del remake de Furia de Titanes, que cuenta la épica historia de Perseo, nacido cómo un dios pero criado cómo un humano. Incapaz de salvar a su familia de Hades, y al no tener ya nada que perder, Perseo se ofrece a liderar una misión peligrosa para derrotar al dios del inframundo, antes de que éste pueda arrebatar los poderes a Zeus y pueda desatar el infierno en la tierra.
Furia de Titanes está protagonizada, entre otros, por Liam Nesson, Ralph Fiennes y Sam Worthington, el action-hero de moda en Hollywood tras co-protagonizar Terminator: Salvation y ser el protagonista de la esperada Avatar, de James -el rey del mundo- Cameron.
Tras ver el trailer un servidor arde en deseos de reencontrarse con el Pegaso, el Kraken y por supuesto con la siseante Medusa. La película se estrenará en España el próximo 31 de Marzo.
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Lucas Robledo | 2009-11-14 00:49:58
Una de las cosas que mas me sorprendio de esta remake (mas alla de todo lo evidente) fue el casting: realmente, todos los actores involucrados me d (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 11/11/09 | CATEGORIAS: Noticias






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