Acid Head: The Buzzard Nuts County Slaughter
Cuando a las chicas góticas se les va la olla
Pheromone Labonza (más conocida como Acid Head) es una vengativa asesina gótica, una chica hermosa y mortal, que va sembrando de cadáveres su camino por el condado rural de Buzzard Nuts hasta llegar a la fraternidad femenina de la universidad Vom. En realidad una tapadera para la prostitución, construida sobre un cementerio propiedad del clásico poltergeist nefando. Tras la masacre de Pheromone, ésta desaparece misteriosamente… hasta pasado un año, cuando decide regresar más vengativa que nunca.
Bienvenidos al lado más canalla y desvergonzado de nuestro amado género. El terror y el fantástico siempre han sido terreno abonado para que hasta el más “manco” se anime a volcar sus neuras, filias, fobias y demás parafernalia freudiana en el formato que sea, para consumo y regocijo de los más cercanos. Y si puede mi aberración, mi visión barata pero sentida, salir más allá del barrio, ¡pues bienvenido sea! Merced a esta filosofía uno encuentra entretenimiento hasta debajo de las piedras, un agradecido descansito de la línea más seria y definida del, digamos, terror diario. La oportunidad de echarse una risas y alucinar con las locuras de artistas independientes con más cara que dinero.
La faceta salvaje y underground del cine siempre ha ido de la mano de la transgresión – ya lo sabía bien John Waters cuando equiparaba mierda con arte –, ¿y qué mejor vía de esparcir heces en pantalla que el horror? “Ninguna”, eso parece pensar nuestro buen amigo Tony “Tex” Watt que nos regala otra cinta medio casera llena de dudosos gags, personajes estrafalarios (tres interpretados por él mismo – entre ellos el mismísimo Drácula –), mujeres con la ropa pegándose lascivamente a sus curvas debido al exceso de sangre cubriéndolas, efectos especiales de baratillo y unos filtros al más puro estilo grindhouse, pero sin medios para su correcta aplicación.
El director/actor/guionista/productor (seguramente se trae sus propios cafés en los sets de rodaje) vuelve a contar con la exótica Vivita como principal “anti-heroína” como ya hiciese en sus dos largometrajes previos: Vixen Highway 2006: It Came from Uranus! y Frankenpimp, títulos que hablan por si solos.
Una buena muestra del desparpajo de este cineasta, firme creyente en su labor underground, sería el origen de la película que hoy rezuma entre nuestras manos. La idea tras Acid Head: The Buzzard Nuts County Slaughter, puramente canadiense de origen, nace de un guión previo que narraba las matanzas de Pheromone acaecidas hará un año. Como el libreto de aquella “primera película” (Acid Head: The High School Horror) requería una inversión presupuestaría inviable, su co-autor – parte del guión lo redactó el también canadiense y bizarro Luke Van Belkomp –, decidió embarcarse en el rodaje de una película que incluyese situaciones desencadenadas por el primer guión. ¡Eso es falta de vergüenza!
Y si tú, que estás al otro lado de la pantalla, también compartes esa falta de prejuicios – y ojala sea así, en otro caso no entiendo que haces leyendo esta noticia –, recomendarte que te des un paseo por la parca web de Tony Watt. Allí podrás encontrar sus títulos anteriores así como una nutrida selección de cintas con alto contenido en sexo y caspa (si contienen terror, ya no sabría deciros). En la misma, y en Amazon, podrás disfrutar de Acid Head cuando se estrene esta próxima primavera.
Un brindis por el cine infecto, que caliente nuestras almas…
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 04/02/12 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: comedia, gore, independiente, sexo
Eddie: The Sleepwalking Cannibal
Pues a mí no me ha hecho gracia... ¿será que no he pillado el chiste?
Al joven pintor Lars se le acaba totalmente la inspiración. Tras varios sucesos su inspiración vuelve, pero esta solo lo hace cuando presencia macabras escenas en las que no faltan ni la sangre, ni las tripas. Finalmente conoce a Eddie. Eddie padece una enfermedad que por las noches le convierte en un zombie hambriento de carne fresca. Larse se aprovechará de la situación y comprará su inspiración y creatividad con vidas humanas.
¡Madre de dios! ¡Qué trágico todo! ¿Realmente esto tiene una pizca de comedia? Para qué mentir… no tengo absolutamente ni idea. Yo, desde luego, lo que he podido ver en posters y trailer no me ha producido ni una sola carcajada, de hecho, en mi opinión, el trailer rezuma un mal rollo increíble. No sé cual será el objetivo de Boris Rodriguez (director y guionista de Eddie: The Sleepwalking Cannibal), espero que en la película se aclare todo. Parecerá algo obvio, pero no sería la primera vez que me encuentro con una película la cual llega al final y todavía no sé si me estaban hablando en serio o no. Por el momento le daré un voto de confianza. El danés Thure Lindhardt se encargará de encarnar a Lars y Eddie será Dylan Smith, el cual ya participó en la reciente Immortals.
Parece que está ocurriendo el efecto avalancha poco a poco y ojalá me equivoque. Cada vez son más las comedias terroríficas que nos llegan y, lo peor de todo, es que pocas de ellas acaban de convencer. Si bien es cierto que cuando un estilo de cualquier cosa te gusta una avalancha de ese material no suele molestar también podemos apreciar que eso trae graves consecuencias en dicho estilo. Me explico: hace unos años comenzó la avalancha de libros sobre zombies. A mí me encantaba (y todavía me sigue encantando) todo lo relacionado con los zombies, por lo tanto esta marabunta de libros no me trajo más que alegría. Quería comprarme y leerme todos y cada uno de ellos. Pasaron los meses y los años y el fenómeno no terminaba de cesar, hasta tal punto que se hizo repetitivo. Con esto quiero decir que, desde mi punto de vista, hoy en día cualquiera que quiera hacer un libro sobre zombies o es tremendísimamente original o tiene el fracaso asegurado, porque la época de libros-zombies ya pasó y nos dejó muchísimo material, demasiado diría yo. Sí, con esto también estoy admitiendo que el fenómeno de comedias de terror ha llegado o está a punto de llegar y cuando arrase con todo tendremos otro estilo más que dejar dormir durante un tiempo para no sobresaturar al público. Es difícil innovar y ser original hoy en día, pero son muchos ya los casos en los que los creadores se basan en el éxito de otros para desarrollar sus ideas. Deberíamos tenerle verdadero miedo a estas masacres de géneros que se están dando poco a poco.
Sinceramente espero equivocarme en absolutamente todo lo que he dicho hasta ahora, de hecho la canadiense Eddie que nos acompaña hoy podría darle un aire nuevo a todo esto. No quiero que cese el desarrollo de estas películas, pero tampoco quiero que nos pasemos de la raya. Es difícil, lo sé, pero… ¿por qué no? Eso sí, que no se me malinterprete, no quiero entorpecer ninguna idea por lo poco original que sea. Más de uno, entre los que se incluye un servidor, se ha encontrado con una obra muy poco original y tremendísimamente entretenida. De hecho… una película de zombies convencional hoy en día ya no es original… quizás haya sido otro género explotado. Pobres zombies.
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gatohix | 2012-02-04 20:53:04
Podrían haber hecho algo parecido pero que el Eddie sufriera un trastorno de identidad que ante ciertas circunstancias lo convirtiera en canibal (...)
The Grabbers
¡A beber se ha dicho!
En un publecito pesquero de Irlanda comienza a suceder cosas extrañas. Varios habitantes desaparecen al parecer por culpa de unos monstruos gigantes con tentáculos. Pronto comprenderán que la única forma para salvarse es… ¡emborracharse!
Tentáculos… alguno que yo me sé ya estará babeando al notar la grandísima influencia lovecraftiana en esta nueva película de Jon Wright. El mencionado director ya participó en la misma labor en Tormented, película que ya reseñó el compañero Joan y que (por lo menos a él) no acabó de gustar ni de disgustar. Poco a poco la mezcla de terror con comedia se va haciendo un sitio más grande en la industria del cine y, aunque de momento no hemos recibido demasiados filmes agraciados, esto un servidor lo agradece. Quizá en su día fuese una de las mezclas más impensables, pero, en mi opinión, Terroríficamente Muertos o más conocida como Evil Dead 2 abrió las puertas y dejó paso a muchas otras joyas por el estilo. En estos casos siempre se destaca Shaun Of The Dead, pero esta vez yo la voy a obviar. En mi humilde opinión es una de esas películas que o se consideran una joya o sino del montón- yo firmo mi sentencia de muerte y me ubico en este último grupo-.
En fin, que nos vamos por los cerros de Úbeda y ese no es el caso. ¿Hablábamos de alcohol verdad? Sí, eso es. Estoy seguro de que siempre que alguien dice “Irlanda” lo primero que nos viene a la cabeza es “cerveza” y sino es así será lo segundo, ya que lo primero será “Leprechaun”. Pues bien, en esta película se hace un uso exquisito (nunca mejor dicho) del mayor enemigo de nuestro hígado y es que los habitantes del mencionado pueblecillo beberán y beberán hasta hacer que su cuerpo sepa tan mal que los monstruos no quieran comérselos. Ahí queda eso. Yo después de ver todos estos ingredientes no puedo hacer más que morderme las uñas hasta el codo (casi). Por lo que tengo entendido The Grabbers hará su aparición estelar (si no la ha hecho ya) en varios festival en USA, por lo que a nosotros nos llegará siendo optimistas el siglo que viene- obviando chorradas espero tenerla cuanto antes por aquí-.
La gran cuestión aquí es: ¿tiene sitio este tipo de cine en nuestros cines (valga la redundancia)? Espero que sí. Espero que viendo la hecatombe que está cayendo poco a poco sobre internet tenga sus lados buenos y se potencie el cine de otra forma. Espero que los que se están embolsando dinero a nuestra costa caigan o por lo menos empiecen a pensar en lo que realmente queremos. Espero que todo el mundo se vaya dando cuenta de que nuestro cine se limita cada vez más y más y más. Espero que algún día cualquiera pueda ir al cine a ver prácticamente lo que le de la gana. Eso es, espero, pero un servidor se está cansando de esperar.
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billyboy | 2012-02-01 02:12:58
Esta el tema interesante,asi que participo: El problema de la industria es que no sabe adaptarse como debe,y mira que con los cambios se e (...)
The Revenant
Mis amigos, mejor podridos

- Título original: The Revenant
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2009
- Director: D. Kerry Prior
- Guión: D. Kerry Prior
- Intérpretes: Annie Abbott, Senyo Amoaku, David Anders, Chris Wylde
- Argumento:Bart es un soldado que ha vuelto de Iraq dentro de una bolsa de cadáveres. Por suerte, o por desgracia, se ha convertido en un “revenant” (un zombie que contrarresta la descomposición bebiendo sangre). Junto a su amigo Joel impartirán justicia por L.A.
LA VALORACIÓN:
68 |100
Estrellas: 3
El teniente Bart es un soldado norteamericano cualquiera destinado a Iraq, por supuesto alberga sus dudas sobre el sentido de su misión en tierras árabes, pero ante todo es un patriota convencido. Al menos siempre lo sintió así en vida, quizás tras caer en una emboscada y resultar muerto haya cambiado de opinión.
¿Podríamos preguntárselo a un muerto? Desde luego que no, y aun más difícil si no disponemos de una guija bien configurada. Afortunadamente el cuerpo del teniente es repatriado a casa, para ser enterrado con unos honores y recuerdos que tal vez no se correspondan con lo que fue en vida: un tipo sencillo. Su novia derrama amargas lágrimas por él, Joey – el mejor amigo de Bart – es algo más pragmático y prefiere enrollarse con ella en “memoria” de su “brother”.
¿Qué pensaría nuestro protagonista de esos cuernos post-mortem? Alcancemos su tumba para intentar sondear al cadáver. ¡Demonios! Es una idea de locos hacerle preguntas a un muerto como plañideras, pero… espera, ¿un rumor? Algo se mueve bajo tierra, ¡no puede ser! Sí, sí, un muerto que camina, Bart surge costosamente de la tumba. Podremos hacerle esas dichosas preguntas que nos rondan, a no ser que sea un zombie y prefiera devorarnos el cerebro antes que contestarnos. O tal vez sea un vampiro, parece lo suficientemente lúcido como para descoser el hilo quirúrgico que sella sus labios putrefactos. No, imposible, no hay glamour, solo una peste de mil diablos. ¿Entonces? Podría ser un “revenant”, un espíritu corpóreo que duerme por el día y ha de beber sangre para mantener la corrupción a raya.
Bueno, tal vez no deberíamos preocuparnos por Bart, fijaos bien; se dirige derecho hacia casa de su “mejor” amigo. Esperemos que Joey no reciba un susto capaz de sacarle el corazón del pecho. ¡Seguro que no! Además, con lo grandes colegas que siempre han sido, seguramente resolverán el problema de la resurrección de Bart con tacto e inteligencia. No creo que el gusto de Joey por la coca, las armas y la vida fácil se convierta en un problema. ¿Verdad?
The Revenant vendría a ser un nuevo intento de vuelca de tuerca (y van) dentro de la comedia de muertos vivientes (y van). Así, a pelo y solo rascando la superficie – es decir, trailer, imágenes, póster y sinopsis reducida –, no me extraña que esta producción Californiana haya pasado desapercibido tanto para el aficionado como para los medios especializados. No soñéis con verla estrenada en cine (afortunados aquellos que pudistéis verla en Sitges), no dudéis de que su distribución española o latinoamericana es una utopía y si la descargáis – os deseo suerte buscándola –, además de condenar vuestras almas para toda la eternidad, podréis comprobar que no existe subtítulo al castellano decente.
De nuevo, la forma de condenar al ostracismo otra cinta independiente, muestra lo inteligentes que nos consideran las “todopoderosas” distribuidoras españolas (y ahora hablo estrictamente de mi país porque es aquel cuya “idiocracia” conozco bien), porque para ser sincero: The Revenant no es la reinvención de la rueda, no es la película del año ni es la comedia que va a provocaros flatos en los riñones, pero sin lugar a dudas considero un deber del aficionado de corazón al fantástico – y una obligación de los “amantes” de los zombies – experimentar los aciertos y errores que atesora esta cinta dentro de su compleja estructura y atrevidas intenciones. Unas virtudes y defectos que se van compensando a lo largo de diferentes picos durante el extenso metraje (casi dos horas que a tenor de la verdad creo que no se terminan justificando), para terminar decantando la balanza hacia el lado positivo gracias a un final de esos que odias o amas. Bien, como a un servidor le ha sorprendido (os aseguro que por nada del mundo podéis esperar como finiquita la historia de Joey y Bart) y agradado ese giro melancólico, oscuro, espectacular, tierno, modernista, crítico y hasta surrealista; no puede por menos que sonreír y pensar: “¡Joder! Películas como ésta son las que hacen que merezca la pena buscar y rebuscar por los cajones olvidados del horror”. Insisto: no se trata de una gran película a nivel técnico – posee sus carencias y las muestra por mucho que, en momentos dados, se obstine en intentar maquillarlas – y mantiene unos constantes altibajos que requieren paciencia y voluntad por parte del espectador; no obstante, resistir, merece la pena. Ya conocéis nuestro género, los finales pocos están a la altura de las expectativas, y muchos menos las superan.
Hasta llegar a ese mentado final, transcurre una hora y tres cuartos que se nos ha intentado vender como una “buddy movie” (para el que no lo sepa lo resumiré como comedias de colegas donde la acción es el envoltorio de la relación, habitualmente chocante, de los dos “colegas” protagonistas, a poder ser policías). Nada más lejos de la realidad, el “colegeo” entre Joey y Bart sería solo la punta del iceberg, un componente más de los muchos que componen The Revenant. Vale, aquí los “zombies” (si disponéis del placer de verla veréis que no es tan sencillo asignar dicho adjetivo a la condición de Bart) también poseen una buena dosis de inteligencia, pero al contrario que la flojita comedia Deadheads, también el enfoque sobre todo lo que rodea a la historia es inteligente. ¿Fallos arguméntales? Como los agujeros de mis bolsillos, grandes fosas sépticas donde la coherencia se pierde para entrar en juego la comedia. Humor que unas veces funciona, provocándote carcajadas, y otras en absoluto, causando arcadas. Además, por mucho que la perspectiva sea la del muerte viviente, estamos lejos del estilo humanista de Wasting Away. Los protagonistas de la que hoy nos ocupa tienen más oscuros que claros, es difícil sentir empatía por ellos, siendo Joey un “capullo” en toda regla y Bart un poquito pánfilo para haber sido teniente del sacrosanto ejercito de los Estados Unidos (¡se me cuadren coño!). En definitiva, personajes bastante humanos pero se atisba una sima empática entre la pantalla y nuestro cómodo sofá, lo cuál adultera tanto el terror, como el humor; por mucho que la carrera final hacía el drama (cínico, muy cínico) nos acerque más a los protagonistas.
A esta falta de humanismo también contribuye la desmedida obsesión por las armas y los tacos mostrada a lo largo del metraje, tan de barrio marginal estadounidense y más propia de comedias descerebradas. Una dosis de acción y de escenografía marginal cuyo mayor beneficio en el protagonismo cedido a la ambientación nocturna de la ciudad de Los Ángeles, parte importante del propio argumento y excusa para ofrecer un puñado de panorámicas que no suelen incluirse en los menús del cine independiente. Para terminar de contribuir a esta ambientación suburbana, contamos con uno de mis grandes, y escasos, temas para propiciar el coma etílico lejos del rollo “rockero”: Tengo un trato de La Mala Rodríguez. No está mal el guiño latino, ¿verdad?
Pero de nuevo juega una mala pasada el factor “marketing”: habiendo visto el trailer uno puede llegar a pensar que está ante una ensalada continua de tiros, muertos vivientes y chistes constantes… y de nuevo se equivocaría. Puntualmente, hay varias escenas cargadas de estética, acción y humor que, a la par que han servido para montar el dichoso trailer, regalan nuestros ojos aunque a sabiendas de su ausencia de contenido, puesto que ese “contenido”, ese peso intelectual se ha intentado volcar en otros elementos (¡vaya mejunje amigos!) como el drama personal de Bart con su novia (donde entran en juego unas gotitas de romance que transitan entre lo patético y lo sensual; de nuevo más extremos), la moralidad que la nueva condición de Bart provoca – materializada en voz de un personaje que me ha resultado muy entrañable: Mathilda “la lesbiana esotérica” – y, como no, la relación entre los dos amigos, el autentico meollo de la película.
Desgraciadamente, el intento de dotar a la trama de un fuerte componente emocional se ve diluido por una dirección artística errática y unas actuaciones que en caso concretos rozan los amateur. Afortunadamente, uno de los actores que recibe mayor peso (Chris “Joey” Wylde) resulta no solo eficaz si no lo siguiente. Se nota su larga experiencia como secundario en cintas como Evolution o Space Cowboys. Un aplauso por su trabajo porque en realidad es quien se lleva el gato al agua, quedando el televisivo David Anders (Bart) varios peldaños por debajo. Aunque, siendo honestos, quizás se deba al uso constante de unas incomodas lentillas que apenas transmiten el estado mental por el que transita el interesante personaje del “revenant”. Lo que me lleva a la gran labor realizada en el apartado de efectos especiales. Se nota que su director y guionista, D. Ferry Prior, ha trabajado codo con codo para crear, profusamente junto al siempre interesante Coscarelli, geniales efectos especiales prácticos pero bien resueltos (Jóvenes Ocultos, Abyss, Bubba Ho – Tep). Grandes efectos de maquillaje para la segunda incursión, dentro del largometraje, de un cineasta con ideas atrevidas y claras (por favor, más ocurrencias con vibradores y cabezas cortadas), todavía con mucho que aprender y por decir detrás de una cámara.
Por parte de otros actores no entraré en detalles, si ya de por sí sus personajes están metidos con calzador sin aportar mucho a la trama principal, sus interpretes se notan como perdidos en una ambientación (la del horror/comedia/drama/acción) no al alcance de cualquier actorcillo de Hollywood. No todos lo hacen mal, pero se repite la tónica común: no existe un nivel constante que acomode la historia sobre los hombros de cada uno de sus personajes.
En conclusión, ya veis que The Revenant posee elementos de valor, y grandes pifias, como para estar hablando un buen rato de ella, pero tampoco sería justo. Primero porque ya destripo demasiado las películas que os comento y, segundo, porque la relativa complejidad de las dos horas que dura la cinta (de nuevo os recomiendo paciencia) merece que cada cual haga su análisis personal sin más vueltas. Por supuesto que a muchos les parecerá una perdida de tiempo, su profundo desequilibrio distraerá bastante al público poco exigente consigo mismo; también le cuesta arrancar (los momentos más espectaculares y directos nos esperan en la segunda mitad) pero no es óbice para degustar la recreación de un estado, el de la no-muerte, y su influencia en las relaciones personales de dos personas que, exageraciones a parte, son igual de descerebrados que cualquiera de nosotros. A falta de una mayor profundidad en las ideas morales y un pulido en las reacciones de los personajes, puedo decir que The Revenant es una película única, olvidaos de cualquier influencia por parte del clásico ochentero ¿Estamos muertos o qué? (Dead Heat), la dosis de ideas propias y situaciones chocantes es la suficiente para recomendaros su visionado sin rencillas.
Como cualquier buffet cinéfago, tenemos un poquito para cada paladar, a pesar de no satisfacer los gustos más profundos dentro de una “especialidad” concreta. Y esta frase más propia de Miyagi San os dejo; Bart y Joey me esperan, vamos a echarnos unos tiritos y matar unos cuantos polis corruptos para beberles la sangre. ¡Qué aproveche!
Lo mejor: El final, inesperado en su planteamiento. Profundo y crítico como pocos dentro del subgénero. Mención especial para el departamento de maquillaje.
Lo peor: Demasiados conceptos juntos que acaban tratándose muy superficialmente. Las actuaciones de bastantes actores no acompañan a la buena historia que tenían detrás, quedando su narración a medias.
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Bob Rock | 2012-02-02 16:15:53
Cloud.- Ya sabes que en esto de las reseñas nunca llueve a gusto de todos, pero me alegro de que estés d eacuerdo. La verdad que el final es toda (...)
FDR: American Badass
Muerto el hombre lobo, muerta la polio
Franklin D. Roosevelt, el orgulloso decimotercer presidente de los USA, no fue solo el político que todos recordamos. En su silla de ruedas tuneada, busca detener – caiga quien caiga – la conspiración de los hombres lobo Adolf Hitler, Mussolini e Hirohito. Los dictadores han soltado a sus sicarios licántropos para que esparzan la polio por todo el mundo libre… ¡y solo Roosevelt está preparado para patear sus peludos culos!
Parece que en la industria del cine está asomando el hocico una nueva tendencia o moda, una que, al no estar tan explotada dentro del séptimo arte, casi parece fresca y vendría a resumirse como una reinvención de la historia moderna en clave de comic o fantástica. La comparación con las tiras cómicas no es gratuita, hace ya muchos años que la Marvel comenzó con esto de la especulación derivativa cuando presentó al mundo sus primeros “what if” hará varias décadas. Los citados tebeos vendrían a presentarnos la historia del universo Marvel pero desde una perspectiva diferente, con pequeños cambios que alteran el devenir conocido de los hechos. Por ejemplo. ¿y si la araña radiactiva que picó a Peter Parker hubiese picado a Mary Jane? Aunque en el caso que nos ocupa vendría a ser una fórmula algo más sencilla: un personaje histórico/literario y mezclémoslo con elementos tradicionales del terror sobrenatural (vampiros, zombies, cobradores de hacienda…)
Dicho camino parece ser el que siguen producciones comerciales de inminente estreno como Abraham Lincoln: Vampire Hunter, Orgullo, Prejuicio y Zombies y Hansel y Gretel: Cazadores de Brujas, o cintas más humildes pero con aires más gamberros como Iron Sky o Fangs of War (donde se reinventa la figura literaria de Drácula, situándola en plena segunda guerra mundial… obrita de la que os iremos informando cuando vayamos teniendo datos).
A este segundo grupo se une una nueva producción independiente que aboga por el espíritu más canalla y desvergonzado como elemento diferenciador. Así, FDR: American Badass! narrará las aventuras y desventuras, con mucho sabor paródico, del presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, enfrentándose al “eje del mal”, en plena segunda guerra mundial, a base de ráfagas surgidas de su “tommy gun” y desde una silla de ruedas perfectamente adaptada para el cine de acción. Vamos, una chorrada como un piano de grande, pero que desde su planteamiento – con esos licántropos nazis de baratillo – arrancará una sonrisa a la gran mayoría de los aquí presentes.
Tras las cámaras encontramos al semi-debutante Garet Brawith (previamente cuenta con otro intento de mezclar comedia y acción al servicio de lo chusco: Poolboy). Y es que parece tónica común el que proyectos tan absurdos y sin apoyos económicos, de peso, detrás (aquí no tenemos a un todopoderoso Tim Burton para “tutelar” el proyecto, como si pasa en Abraham Lincoln) estén saliendo a flote gracias al esfuerzo e ilusión de artistas no procesados y digeridos por la industria. De hecho, viendo el surrealista tráiler montado – con esa banda sonora tan fuera del contexto temporal – no podemos más que alabar la pasión con que se ha enfocado una producción que, de otro modo o en cualquier otro país, se hubiese convertido en una parodia de baja estofa. Afortunadamente, parece que en esta ocasión se nos vende un producto fresco y divertido: sillas de ruedas con lanza-cohetes, explosiones pro-paralíticas, hombres lobo que parecen de peluche, sexo en la tercera edad, presidentes cubiertos de sangre…
Como atractivo adicional comentaros que la cinta viene protagonizada por Barry “Roosevelt” Bostwick, que aunque no os suene, muchos habéis disfrutado de su desconcertante (y desconcertada) interpretación de Brad en el maravilloso musical The Rocky Horror Picture Show. Otro guiño al espectador más “freak” que viene reforzado por la presencia de secundarios de la talla de Lin Shaye (la famosa médium de Insidious o la “mamá” de los 2001 Maniacos) o la participación de Kevin Sorbo - ¿os acordáis de la serie televisiva Hércules? – en el papel, precisamente, de Abraham Lincoln.
Muchos os estaréis mordiendo ya la uñas, no obstante, tened paciencia porque primero se trata de erradicar la polio de los nazis, luego encontrar un distribuidor y esperar a que un proyecto con tantas buenas bazas no se quede dormido en el cajón de los justos.
The Innkeepers
Horror entrañable

- Título original: The Innkeepers
- Nacionalidad: USA | Año: 2011
- Director: Ti West
- Guión: Ti West
- Intérpretes: Sara Paxton, Pat Healy, Kelly McGillis
- Argumento:Dos empleados del Yankee Pedlar están decididos a desvelar la existencia de fantasmas removiendo el pasado del hotel en su último fin de semana abierto.
LA VALORACIÓN:
75 |100
Estrellas: 3
Para algunos sobrevalorado y para otros, autor clave del cine de terror contemporáneo compartiendo escenario con James Wan, Alexandre Aja o Eli Roth. A falta de visionar dos títulos de su filmografía (Cabin Fever 2 y Trigger Man), puedo confirmar que el cine de Ti West posee carácter diferenciador dentro de un género (en algunos aspectos) saturado y poco arriesgado en su versión más comercial. La nostalgia por el cine de terror atmosférico de clásicos como The Haunting o House on Haunted Hill y su inclinación por un desarrollo sosegado amante de lo sugerido, hacen del director de The House of the Devil un caso tan extraño (que no único) como recomendable.
Siendo los espacios cerrados uno de sus contextos favoritos (el granero en The Roost y la residencia de los señores Ulman en The House of the Devil), no es extraño que en The Innkeepers nos encierre en un hotel que le permite conducir al espectador a su merced por un terreno armado con dinamita que prorroga su explosión hasta el último acto, algo que seguro les suena a aquellos familiarizados con su cine.
Luke y Claire pasan sus últimas horas como únicos empleados en un hotel que está apunto de echar el cierre tras años de actividad. Extasiados por un soporífero aburrimiento deciden indagar en la leyenda de Madeline O’malley, cuyo espíritu aparentemente sigue vagando por las pasillos del hotel.
The Innkepers es un película entrañable. Fíjense que hablamos de una cinta de terror que en su introducción y presentación de personajes se agarra principalmente al humor para después construir paulatinamente un clima de terror a lo que no se ve pero se imagina (lo cual ya sabemos que es mucho peor), pero al final lo que me urge destacar por encima de todo es la sensación acogedora y amigable que transmite la experiencia de su visionado. Y la culpa de todo eso la tiene el diseño de personajes de Ti West. Claire y Luke son todo lo contrario a lo que esperas encontrar en el 90% de cine de terror que ocupa las salas de cine: no hay tensión sexual (sí un destello de amor platónico potenciado por la ingesta de cerveza), son dos seres inmaduros e infantiles en el mejor sentido de la palabra, tienen sentido del humor y no son especialmente atractivos. Sí, esperad, no os echéis las manos a la cabeza aún. Sara Paxton es un bombón y está verdaderamente preciosa, pero no es una belleza sexual potenciada con maquillaje y vestuario sexy mostrando carnaza, no es la Paxton del remake de The Last House on the Left, es una belleza muy natural envuelta en un halo infantiloide. Claire es tierna y divertida, en ocasiones ingenua y en otras hasta un poco cabrona (la escena en la que asusta al niño con la historia de O’malley). West pone todo su empeño en que la amemos y lo consigue, es uno de esos casos en que no deseamos ver a la protagonista empalada con las tripas colgando. Pero no quisiera ni por asombro dejar de lado a Luke (Pat Healy), que pese a ser eclipsado por la interpretación y los minutos en escena de Paxton, realiza una más que correcta labor y encaja a la perfección con el carácter de ella poniendo el contrapunto racional e irónico a la fantasía de Claire. Su relación es tan divertida que nos hace olvidar la poca solidez que tiene la historia de fantasmas. Es más, me atrevo a decir que son precisamente los momentos en los que no ocurre nada terrorífico, en los que solo vemos a Luke y Claire matando el tiempo con juegos de niños (el clásico vídeo de youtube con susto final, el toquecito del timbre…), los que más he agradecido. El resto de personajes pululan por el hotel sin mucha más relevancia, a excepción de Kelly McGillis, que interpreta a una actriz retirada reconvertida a medium que ayuda a Claire a llevar a cabo sus investigaciones y contactos con el más allá.
Ti West construye una pareja protagonista para recordar pero sería injusto limitar sus virtudes y sus defectos (que los tiene) a los personajes. The Innkeepers se presenta con la marca autoral de West en lo que a la evolución del suspense se refiere. Del mismo modo que nos sorprendió en ese clásico moderno que es The House of the Devil, aquí el director hace avanzar la trama de un modo inofensivo, creando los fantasmas en nuestras mentes, alimentando la imaginación con un uso excepcional de la música, la iluminación, los encuadres y elementos diegéticos como el piano o los auriculares de Claire. Y cuando el tío ya nos ha acostumbrado a ese ritmo, de repente elimina cualquier destello cómico y se mete de lleno en un terreno oscuro a través de sobresaltos, sangre, apariciones y, en definitiva, el terror tangible que había estado evitando hasta el momento. La película cobra vida de un modo tan abrupto que es posible que descoloque al espectador y que éste se sienta atropellado por unos últimos compases que rompen el tono y acaban cerrando una buena (que no original) historia de casa encantada de manera insatisfactoria. Y ya van…
Lo mejor: Claire y Luke.
Lo peor: El final. Que no cuenta nada interesante.
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Howard Beale | 2012-02-04 16:45:33
Buff vaya toston de peli. La de the house of the devil si que me gustó, pero esta me ha costado trabajo terminarla. (...)
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Por:
Samdra
| samdra.astor@gmail.com
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Chop
El karma es un hijo de perra

- Título original: Chop
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2011
- Director: Trent Haaga
- Guión: Trent Haaga, Adam Minarovich
- Intérpretes: Tanishaa Mukherji Billy Bakshi Malaya Manson Trent Haaga Timothy Muskatell
- Argumento:Lance ira perdiendo todos los miembros del cuerpo si no consigue recordar que lo une al psicópata que parece haberse obsesionado con él.
LA VALORACIÓN:
68 |100
Estrellas: 3
Lance tiene un encuentro bastante extraño, y dramático, con un desconocido que parece conocerle. Esa misteriosa persona está dispuesta a destruir pedazo a pedazo la vida de Lance, si este no recuerda lo que hizo en el pasado. Por el camino, los miembros amputados de Lance servirán de rastro de miguitas de pan, señalando el ayer de un hombre, que tal vez se merezca todos los males que descarguen sobre él.
Hoy me gustaría extenderme menos de lo habitual a la hora de hablaros sobre Chop, así que disculpadme por mi brevedad o celebradlo en el caso de creer que siempre meto unos rollos de aupa – precisamente lo que cree un servidor –. Pero, ¿por qué intentar ser más conciso, ¿tienes prisa? ¿sale tu vuelo a las Islas Caimán y Scarlet Johansson te espera en la puerta de embarque? Pues no, Sacrlet que tenga paciencia, así lo haremos esta noche con la pasión común tras una pelea de enamorados. No, la clave radica únicamente en la idiosincrasia de Chop. Como si de una película de Hitchcock se tratase, entrar en detalles con ella es hacerle un flaco favor: por mucho que lo intentase acabaría destripándola más de la cuenta. Aquí se trata solo de recomendarla sin ambages, y dejar que cada uno saque sus propias conclusiones. Aun así intentaré explicaros que se esconde tras la interesante portada de Chop.
Estamos ante una cinta que basa su potencial en la caracterización y desarrollo de sus personajes, así como en los soberbios giros de un guión sólido y bien expuesto. Por eso, todo lo que pueda contaros corre el riesgo de arruinaros las divertidas sorpresas que esconde su sencillo pero simpático argumento. Con el motor de un thriller de venganzas y la carrocería de una comedia (algo) disparatada, se erige como adalid del cine independiente en cuanto a libertad narrativa.
Probablemente, dada su jugosa forma de enfocar un tema manido, ha sido elegida por uno de los portales norteamericanos más importantes dentro del género fantástico; ni más ni menos que Bloody Disgusting ha iniciado la distribución con Chop de proyectos underground dentro de su sello “Selects”. Así, el actor de serie b (Killjoy, Someone’s knocking at the door, Sutures, Terror Firmer), Trent Haaga (también guionista de Deadgirl), debuta tras las cámaras con el desparpajo propio de un tipo que conoce el medio donde se mueve. Demuestra la capacidad de, con pocos medios, centrarse en interesar estéticamente al espectador a partir de un libreto, obra y gracia del también underground – pero menos conocido – Adam Minarovich, el cuál basa su eficacia en la habilidad para incrementar la intriga y la tensión gota a gota. Por si fuera poco, a la vez nos saca unas sonrisas por el camino, merced a unas interpretaciones histriónicas y unos personajes que navegan entre lo entrañable y lo esperpéntico, pero, sobre todo, realistas dentro del marco de ficción propuesto, muy cercano éste al comic.
Encontraréis muchos claroscuros dentro de los diálogos y la evolución que cada protagonista tiene dentro del metraje. La clave vendría a ser la inteligencia (casi me atrevería a decir “emocional”) con que se ha abordado la realización del largometraje. Lejos de querer abarcar más de la cuenta – muchas veces gran pecado del cine de bajo presupuesto –, la historia se centra en la ambigua, y misteriosa, relación que se establece entre las dos únicas estrellas de la película, Lance y su acosador: existe una química extraña, una compenetración que empuja al público a diversas emociones donde los roles no están tan claros, lo absurdo se dosifica en pro de unas dosis de humor bien distribuidas y los sentimientos encontrados logran emerger de la pantalla. Todo apoyado por unos secundarios que también transitan esta nebulosa gris, donde nada es lo que parece y un simple paso te lleva hasta el abismo de la locura y lo ridículo. Así se despliegan los momentos más surrealistas, con una serie de “personajillos” salidos de los peores suburbios norteamericanos, los cuáles cimentan los momentos álgidos y más divertidos del metraje (los detectives, los primos, las prostitutas…).
Y todo por cuatro duros y mucha voluntad por parte del elenco, al menos eso vemos reflejado en las comprometidas actuaciones. Sobre todo las de sus actores principales: Timothy Muskatell (Sutures, Someone’s knocking at the door, Deadgirl) y Will Keenan (Terror Firmer, Tromeo y Julieta). Solitos justifican de sobra el peso que recae sobre ellos y, por ejemplo, Keenan (Lance) es capaz de parecer patético y frágil, ganándose nuestro apoyo, para ir poco a poco convirtiéndose en un ser aun más patético y repugnante, ganándose así nuestro desprecio… evolución perceptiva que se asemeja mucho a las relaciones sociales del día a día.
Como principal pega de ese presupuesto ajustado, aunque también vendría a ser otra muestra de inteligencia, tenemos un gore visual casi inexistente. Algo que duele tras la engañosa publicidad que la propia Bloody Disgusting realiza. Pero no me entendáis mal, existe el gore psicológico que toda historia de venganza extrema necesita; sin embargo, fuera de plano porque resulta evidente la falta de un equipo técnico capaz de mostrar esa violencia (no) gráfica que se nos plantea. Aunque para un servidor casi llega a realzar el encanto minimalista característico de todo proyecto “indie”. Eso sí, puede inducir la decepción a algún fanático de la sangre y de las tripas. No obstante, creo que se trata de un mal menor habida cuenta de la calidad mostrada en otros aspectos. Si nos fijamos en el montaje, veremos un trabajo titánico de fondo, entre el delirio, la psicotrópico y lo decididamente cómico, se nos pasa nuestra hora y media de rigor volando. Somos capaces de ignorar la molesta música – el segundo fallo técnico, aunque se puede tratar de una cuestión de gustos más bien – y lo pasamos en grande viendo como la cámara plasma el desconcierto de un Lance sometido a esa cadena de torturas macabras y, quizás suene enfermizo, tremendamente graciosas.
Entonces, si tan entretenida es, si tantos aciertos contiene, si el guión satisface como pocos, ¿por qué has castigado tanto su nota? El final, la horrible y decepcionante conclusión parece poco más que una chiquillada. Y no entraré en detalles por el peligro de arruinaros la sorpresa, pero un servidor se sintió tremendamente estafado. ¿Por qué crear una atmósfera de intriga y humor tan sugerente para terminar de una forma tan pobre? No lo entiendo, puedo asumir que cuando hilas correctamente el suspense sea duro detonarlo de forma correcta, sin embargo, ese final es una tomadura de pelo. Lo que no quita para convertir el resto del metraje en una experiencia muy satisfactoria e indicada para aficionados al terror que, con miles de películas a su espalda, quieran sentirse cómplices de una cercana historia de humor negro, de una producción que se toma a broma y en serio a partes iguales: ¡el equilibrio perfecto!
Lo mejor: La actuación de los dos antagonistas principales.
Lo peor: El desenlace, no está a la altura del guión previamente desarrollado.
Último comentario publicado:
Txistulari | 2012-01-18 18:51:56
prueba cinetux… ya te lo he dicho todo… aupa! (...)
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Por:
Bob Rock
| bobrock@almasoscuras.com
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Overtime
Padre de familia serie Z
Ralph y Max solo matan a los tipos malos, y solo después de que su jefe Sam, un hombre tan poderoso como falto de escrúpulos, haya ingresado una jugosa cantidad en sus cuentas privadas. Cuando Sam manda a nuestros héroes a un trabajillo rutinario, ellos se encontrarán en medio de una sangrienta conspiración como nunca hubiesen imaginado. Pero cualquiera que sea el problema que tengan que resolver, no puede compararse a la furia de la esposa de Ralph si este no llega a tiempo para el cumpleaños de su hijo. ¡¡Ser un buen asesino a sueldo es difícil, ser un buen padre es muy jodido!!
¡Tú, padre de familia! ¿Te quejas a menudo del poco tiempo que le puedes dedicar a tus hijos? ¿El estrés está dejando tu coronilla más tiesa que los calzoncillos de un adolescente? ¿Tu trabajo es más perjudicial que un batido de lejía con arsénico? Bueno, pues cambia los cristales de tus gafas por vidrios rosas: aun podrías estar más jodido. Y si no me crees, puedes preguntarle al protagonista de esta nueva serie Z norteamericana, mezcla de comedia y horror, de atractivo aspecto (aunque siempre desde el lado oscuro de la caspa): Su mujer se pasa el día dándole la vara, un trabajo de asesino a sueldo donde cada día se juega el pellejo y, por si fuera poco, en medio de una invasión de parásitos alienígenas que zombifican al personal.
Ningún dechado de originalidad dentro del estilo habitual del cine underground bizarro – inmediatamente me ha venido a la cabeza Eskoria Films, y no me preguntéis por qué –, pero al menos cuenta con cierto atractivo propio merced a la destacada presencia de su protagonista principal: el luchador de pro-wrestling Al Snow , que, como no podía ser menos, se encarga de coreografiar las escenas de lucha, así como a repartir mamporros a diestro y siniestro.
Coctel – el de la leches, las risas y los zombies – que se presenta ideal para las sesiones golfas de los festivales de este año recién empezado. Algo que sus responsables no han ignorado y ya están buscando escaparates, o festivales para el caso, a ver si un distribuidor avispado les echa una mano y Overtime es capaz de salir a la luz de forma decente. Es más, tenéis en su web oficial un formulario para apoyar la “causa” y conseguir que tamaño delirio llegue a estrenarse.
Todo esto al servicio del debutante Matt Niehoff que, junto al también novato Brian Cunningham, firma el guión tras el titánico esfuerzo de reunir un presupuesto en condiciones. Dicho montante ha alcanzado para la contratación de actores de la talla del cachazas John Wells (sin nada reseñable en su filmografía) o Sebrina Siegel (menos conocida que la verdulera de tu barrio), lo que sobró, después de la contratación de los actores, se invirtió en los efectos especiales que podéis disfrutar en el tráiler – por otro lado, barato pero bien montado –. Aquí no hay trampa ni cartón: pura serie Z que nadie debería tomarse muy en serio, pero sí disfrutar abiertamente de ella a la menor ocasión.
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Miver | 2012-01-13 20:50:37
Pintaza tiene, de esas que ves a las 3 de la mañana y disfrutas como un enano jejejeje (...)
Eldorado 3D (2)
La parrillada musical de entrañas humanas está preparada
Después de llegar equivocadamente a la fundación de un partido neo nazi, en lugar del Bar Mitzvah al que habían sido contratados, la banda tributo a los Blues Brothers llamada “The Jew Brothers”, Stan y Ollie, deciden aceptar raudos el bolo que les ha surgido en El Dorado. Al mismo tiempo, Jessica, una hermosa pero déspota mujer huye con un millón de dólares robados a su esposo adultero, propietario de un club de streaptease. Todas las carreteras llevan a El Dorado, así estas vidas se cruzaran en dicho punto, convergiendo en un infierno de problemas: Es el segundo centenario de El Dorado, la población está hambrienta por la celebración, lo que será fatal para los turistas que vienen a disfrutar de un poco de música en un ambiente agradable… ¡por qué ellos son la cena!
Un año y medio ha pasado desde que os trajésemos breves noticias sobre Eldorado 3d, un musical británico que mezcla terror, parodia y gore a partes iguales. Además, anunciado en su día como la primera película británica en 3D, la última película que había disfrutado de una actuación de David Carradine y, por si fuera poco, poseedora de un elenco que quita el hipo: Daryl Hannah, David Carradine, Michael Madsen, Steve Guttenberg (Cortocircuito), Brigitte Nielsen (Cobra), Peter O’Toole, Bill Moseley (La Casa de los 1.000 cadáveres, entre otras docenas) y Rik Mayall (Bottom, Young Ones). De acuerdo que no estamos hablando de primeras figuras de Hollywood, pero la acumulación de actores con cierto renombre y de sobrada calidad interpretativa sorprende, y mucho. Sobre todo cuando observamos el trailer y ese curioso acabado de “video”. Acabado que no debería ser óbice para disfrutar de una cinta única, como pinta a todos los niveles.
Pues bien, con la excusa de su próximo estreno en el mercado doméstico británico, 30 de Enero de este año, aprovechamos para presentaros un nuevo trailer, carátula y varias imágenes de las muchas que alberga su web oficial.
Y es que como ya sabéis, Joan es un gran apasionado del musical, pero es que a un servidor siempre le ha parecido que la combinación perfecta de cualquier género debería ser con el musical. ¿Melodrama? No me hagas perder mi tiempo: drama y musical, cine de acción y musical… ¿terror y musical? ¡El paraíso! Y conteniendo algo de comedia para equilibrar la balanza, pues mejor que mejor. Porque a ver, ¿a cuanto de aquí les ha marcado The Rocky Horror Picture Show? Ahora surgirán los que solo le vean pegas a las danzas y ligeros de Frank-N-Furter o aquellos a los que Repo! The Genetic Opera les pareciese una pedantería o los que os tirabais de los pelos con la intrusión musical de la Troma con Caníbal. No obstante me posiciono con Joan y espero con ansias, a pesar de ese acabado cutre, las aventuras musicales de unos Blues Brothers (un PELICULÓN) judíos enfrentados a caníbales bailarines. ¿Rídiculo? Seguro ¿Divertido? Probablemente. ¿Una cita obligada? Pues sí, esperamos con ganas para salir de dudas y ver si la dirección casera de un tal Richard Driscoll era merecedora de atraer tamaña selección de actores…
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Joan Lafulla | 2012-01-10 08:49:53
Ohhhhh!!! Ya sabes que una de mis pelis favoritas es The Blues Brothers (el antídoto perfecto contra la depresión)… y sí, me encantan los (...)
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 08/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
A little bit zombie
Me casé contigo por tu cerebro
Steve es un treintañero asustado frente al compromiso, por un lado quiere a su novia, pero por otro, y dado su tranquilo carácter, le asusta la desbordante energía que ella desprende. De fin de semana con otra pareja, el pobre Steve es infectado por un virus mutante que lo transforma en zombie. De tal guisa, tiene que hacer frente a su creciente deseo por comer cerebros humanos, a la vez que mantiene tranquila a su chica y evita los envites de una cazador de muertos vivientes demasiado dedicado a su trabajo.
No ha pasado ni una semana desde que acabase 2011 y ya tenemos en la recámara dos comedias de zombies, buscando gamberrismo antes que humor inteligente. Una es la sugerente Detention of the Dead (y digo sugerente porque un servidor, a pesar de estar entrado en años, disfruta como un enano del terror adolescente) y la otra vendría a ser A Little bit Zombie (“Un poquito zombie”). Proyectos ambos desarrollados en 2011 y que verán la luz este 2012 a lo largo de diferentes festivales especializados y, si puede ser, antes del fin del mundo. Aunque en el caso de la segunda de las dos, la película de la que hoy os hablamos, parece que el humor tiende más a lo intrascendente, dejando la sangre y las decenas de muertos vivientes de lado, para centrarse en los elementos cómicos de la transformación en “comecerebros”, contrapuestos a las tonterías normales de una comedia gamberra norteamericana al uso (aunque A little bit Zombie provenga de la “exótica” Canadá).
Algo en línea con recientes producciones como DeadHeads, Wasting Away o The Revenant, es decir, el zombie se convierte en verdadero protagonista, viviendo la trama de la cinta desde la perspectiva del redivivo, justificando tamaño giro con piruetas más bien rocambolescas. Sinceramente, dicho giro me pareció excelente cuando tuve la ocasión de disfrutar de la simpática Wasting Away, pero a día de hoy, con tamaña saturación de carne putrefacta, la veo poco más que una excusa para realizar otra puñetera comedia de zombies. No me entendáis mal, las disfruto como el que más (contienen elementos sumamente adictivos), pero es imposible abordarlas con la misma ilusión que me despertó Shaun of the Dead (que bien me queda la camiseta). Quizás si los guiones estuviesen más trabajados…
Analizando el trailer de esta nueva “zombedy”, y aunque el acabado final indica que no estamos ante un proyecto de medio pelaje, me parece que el deseo de un libreto de peso va a ser una utopía: los mismos chascarrillos fáciles y esa insistencia en dejar el horror en la cuneta. ¿Nadie se da cuenta de la pureza de una carcajada, con tonos histéricos de alivio y arrancada tras un momento de pura tensión, es pura energía oscura, dinero en taquilla?
Aun con todo, esperamos que su director y productor, un desconocido Casey Walker, guarde algún sangrante as bajo la manga y su proyecto más ambicioso supere la mediocridad a la que el subgénero de la comedia zombie se auto condena. Ayudándole contará tras el guión con los inocuos – habida visto su corta carrera – Trevor Martin y Christopher Bond, uno de los creadores de “Posesión Infernal, el musical”. Y en las labores interpretativas contamos con Shawn Roberts (Resident Evil: Afterlife), Crystal Lowe (Hot tub Time Machina) y Stephen McHattie (Watchmen, Pontypool). Unas cartas de presentación que le valen su preciada premiere en el festival Victoria de Vancouver. A nosotros solo nos queda ir acumulando paciencia para aguantar el diluvio de muertos vivientes que continua este año… ¡salid de casa con paraguas blindados!
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 06/01/12 | CATEGORIAS: Noticias














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