The Demon's Rook
Un demonio, dos demonios, tres demonios...

Un joven muchacho llamado Roscoe encuentra un portal hacia otro mundo dominado por un demonio ancestral conocido como Dimwos. Dimwos convierte al muchacho en un adulto y le revela algunos secretos acerca de su poder y su magia. Sin embargo existe un oscuro secreto que Dimwos mantiene alejado de Roscoe. Cuando Roscoe descubre que su maestro le ha escondido dicho secreto durante tanto tiempo se revuelve contra él, desatando, sin pretenderlo, la ira de otros tres demonios.
Llevado por la desesperación, Roscoe huye con la intención de regresar a nuestro mundo y provocando que los demonios descubran el portal. Cuando los demonios atraviesan el portal el infierno se desata en la tierra. Uno de los demonios posee la mente y la voluntad de todos los que se cruzan por su camino. Otro transforma a los hombre en bestias asesinas, y el último de ellos lidera un ejército de muertos.
Estamos ante otro flagrante caso de “Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como”. Y que conste que esto lo digo desde el cariño, el respeto y, sobre todo, desde la más rotunda admiración. Y me estoy refiriendo a la constante aparición de películas de bajo presupuesto tras las cuales figura el nombre de una persona; un esforzado amante del género que lucha contra viento y marea para sacar adelante su visión, su proyecto. En este caso el tipo en concreto responde al nombre de Loup’Rah Garomore (extraño nombre), director, guionista, productor, actor y creador de los efectos especiales y de maquillaje de The Demon’s Rook, producción independiente que se encuentra en fase de postproducción y cuyo estreno se prevé para mediados del 2013.
El propio Loup’Rah Garomore reconoce en The Demon’s Rook la influencia de grandes títulos de finales de los 70 y principios de los 80 como son Suspiria, de Dario Argento, Evil Dead (Posesión Infernal, 1981), de Sam Raimi, o el Day of the Dead del gran Romero.
Lo que quizás más sorprenda del trailer de The Demon’s Rook es la labor de Loup’Rah Garomore en la caracterización de los demonios y zombis que, por lo visto, inundarán la pantalla acompañados de generosísimas dosis de sangre y gore.
Efectos especiales de vieja escuela y espectaculares prótesis y maquillajes que sin duda alguna son grandes alicientes a la hora de darle una oportunidad a The Demon’s Rook. Y a este respecto Loup’Rah Garomore lo tiene muy claro. Cuando se le pregunta por la sobreabundancia de efectos CGI en muchas de las actuales propuestas de género independiente Loup’Rah se muestra contundente: “A menos que cuentes con el equipo de WETA Digital – los creadores de los efectos de la saga del Señor de los Anillos, entre muchos otros – para tus CGI, no te molestes. Y cuando cuentas con un presupuesto de apenas 15.000 dólares es absurdo no escoger la vía de los efectos de vieja escuela… a no ser que quieras que tu película esté repleta de efectos CGI hechos con el culo”.
Os dejo con algunas imágenes y con el trailer de The Demon’s Rook.
Último comentario publicado:
Bob Rock | 2012-01-13 08:31:26
Hola Almas Oscuras. Ésta, ésta es de las que molan!! Un saludo! (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 12/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: demonios, gore, independiente
Santa's Slay
¡El Papá Noel del wrestling!

- Título original: Santa's Slay
- Nacionalidad: Canadá/USA | Año: 2005
- Director: David Steiman
- Guión: David Steiman
- Intérpretes: Bill Goldberg, Douglas Smith, Emilie de Ravin
- Argumento:Santa Claus es un demonio ancestral que en lugar de regalos reparte ostias como panes...
LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 3
Santa Claus no es el viejo barbudo y gordinflón cuya bondad define el almibarado espíritu navideño. No señor, las leyendas, las tradiciones y todo lo que os contaron vuestros padres son una vil mentira. Santa es el sulfuroso hijo del mismísimo diablo, la semilla de Satán, y una progenie con muy malas pulgas. Famoso en remotas épocas por su ira y capacidad para la destrucción, hizo imposible la paz de la humanidad con sus masacres, hasta que un buen ángel descendió a la tierra para retarle con un juego, que por supuesto ganaron los buenos. Así, fue castigado al exilio durante 1.000 años, hasta el Día de Navidad de… esperad que mire el calendario… ¡oh! Precisamente hasta este mismo día. ¡¡¡Preparaos porque este año Santa ha dejado los regalos en el Polo Norte y ha llenado su zurrón de mamporros, patadas voladoras y llaves de lucha libre!!!
Estamos ante una película de terror tratando el tema navideño con bastante humor y falta de prejuicios, con una curiosa mezcla de candidez adolescente y ánimo gamberro que transgrede la barrera del cine juvenil lo suficiente como para encajar en las degeneradas miras de los “ghoules” y vampiresas de Almas Oscuras. Una de esas películas que vienen a la mente cuando hablamos de recomendar películas de horror (con muchas comillas) centradas en una temática estacional tan escasa dentro de nuestro género favorito. No obstante, no esperéis la seriedad o la calidad de obritas como Rare Exports o la intensidad terrorífica de producciones despiadadas y crueles como Noche de Paz, Noche de Muerte o Navidades Negras; en absoluto, estamos ante una cinta muy ligera y humilde, cuyo acabado al estilo telefilm no intenta ocultar nunca lo poco en serio que se toma a sí misma. En cierta medida podríamos considerarla cercana a Sint, por su base argumental y por lo poco serio de su desarrollo, aunque desde luego la acidez es la estrella de la cinta holandesa frente a lo inocua que finalmente resulta esta co-producción Canadá/USA.
¿Pero como podría ser de otra manera? Si dirigieseis o escribieseis el guión de una película protagonizada por una rutilante estrella del wrestling norteamericano, ¿de qué forma la enfocaríais? Seriamente seguro que no. Por lo que tenemos desde el minuto número uno, una comedia en toda regla cuya mayor inspiración se trata del capítulo de Navidad de la segunda temporada de Futuraza, donde conocemos a un Santa Claus Robot cuyo único placer es la destrucción de los “niños malos”, que para el son todos los habitantes del planeta. Pero esta vez, en lugar de un robot, el maligno Santa Claus es interpretado por Goldberg, el cuál allá a principios del Siglo XXI se dedicaba a darse mamporros junto a The Rock, Steve Austin y compañía… ¡mayor motivo para el buen humor!
El arranque marca la pauta del escaso metraje (poco más de setenta minutos que aclaran el origen televisivo de la obra) de forma definitiva, y haciendo uso de una buena dosis de acidez que pese a diluirse en el núcleo de la cinta, nunca deja de estar presente y supone uno de los grandes atractivos de Santa’s Slay (“La Matanza de Santa”, para el público de habla hispana): Una repelente familia llena de niños malcriados que encabeza un patriarca pasado de rosca, un divertido cameo del genial James Caan, y caniche incluido, contemplan atónitos la visita anual de Santa. Pero estas Navidades, el repartidor de regalos se encarga de asesinarlos al más puro estilo vikingo y con una suerte de creatividad macabra que pone en alerta todos nuestros sentidos. Una escena introductoria de muchos quilates y que sirve para establecer el resto los parámetros alrededor de los que orbita toda la historia.
La película a nivel argumental no puede presumir de profundidad ni de brillantez, Santa pulula a diestro y siniestro, sin sentido alguno, cargándose jocosamente – y usando acertadamente la presencia física de Goldberg, su interprete – a todo aquel se cruza en su camino. Legendaria será ya la escena situada en un local de “streaptease”, donde tampoco se escatima en pechos siliconados y luchas propias de un capítulo de Texas Ranger. ¿Por qué aparece por ahí nuestro armario de color rojo con patas? Pues porque es divertido, no existe otro leitmotiv. Y sinceramente, aburridos de tantas películas navideñas con mensaje, me parece un enfoque acertado por parte de su director y guionista David Steiman. Cineasta que no ha realizado ningún otro trabajo reseñable más allá de asistente de dirección de productos mainstream del calibre de Hora Punta 2… sinceramente, realiza más películas propias David, al menos el público te lo agradecerá.
La parte más floja de Santa’s Slay, y que por desgracia ve aumentado su peso especifico a pasos agigantados durante el metraje, sería el protagonismo de un par de chavales, los típicos adolescentes norteamericanos. En su descarga he de señalar que no son tan pesados y cargantes como los personajes de otras películas de corte similar. Es más, en Gremlins (probablemente la mejor película fantástica con la Navidad como telón de fondo y cuya influencia en la que hoy nos ocupa no es nada despreciable) siempre me pareció que Billy pedía a gritos una somanta de sopapos que calentasen sus pánfilas mejillas. Con todo, es cierto que cuando Santa’s Slay se centra en los personajes jóvenes, y el repelente abuelo de uno de ellos – mezcla imposible de Doc “Back to Future” y un ángel –, la película pierde enteros y gracia. Afortunadamente, y dado el ajustado metraje, la situación no se descompensa tanto, y Santa/Goldberg retiene suficiente protagonismo y carisma – de alabar es la actuación de la estrella de la lucha libre – para entretener al espectador adulto.
No quiero engañar a nadie, estamos ante un producto bastante descafeinado. Donde lo explicito no abunda, pero lo implícito no me parece apropiado para menores de edad. Ya hemos hablado de desnudos, muertes en primer plano, lenguaje grosero y violencia a paletadas – incluso una breve apología al uso de armas muy al estilo norteamericano –, pero no olvidemos que Santa Claus es un demonio, y sus tropelías pueden traumatizar a más de un infante. Sin embargo se produce una curiosa mezcla con el cine adolescente, más bien pensad en la serie de “Pesadillas” del prolífico R.L. Stine, que a más de uno tirará para atrás, por ello solo recomendaría Santa’s Slay a espectadores con la mente muy abierta. Bueno, como ya os comentaba, la cinta dentro de un contexto navideño (por ejemplo un día de Navidad como éste) me parece bastante simpática, que por su falta de pretensiones merece ser revisitada y disfrutada. También a su favor hay que decir bien alto que contiene un acabado técnico que ya quisiera para ella cualquier serie B de mediano presupuesto. La selección musical desvela una planificación cuidadosa y complementa un estilo fotográfico muy luminoso, festivo y dinámico. Un engalanamiento técnico que permite olvidarnos de los momentos dulces, del amor juvenil – por supuesto, ¿qué os creíais? ¡Es Navidad! – y de la fantasía de todo a cien, para centrarnos en las despiadadas intervenciones de Santa Claus.
Una humilde película que invita a la simpatía y al entretenimiento fugaz de una noche como ésta, donde la televisión es capaz de causar más daño que los enormes puños del nuevo campeóóóón de la WWF: Santaaaaaaaaa…. ¡¡Claus!! [gritos enfebrecidos]
Lo mejor: En fechas como las que vivimos resulta un divertimento adolescente/gamberro único. Goldberg se sale como Santa Claus demoníaco.
Lo peor: Ligera, muy ligera. Verla sin el espíritu adolescente "on" es tirarse a la piscina sin agua.
Último comentario publicado:
Mr Zombie | 2011-12-27 08:49:25
Jooolines! Bill Goldberg haciendo de Santa… Prefiero aquella que hizo Kane , bastante gore , que no recuerdo bien como se llamaba (...)
Big Fucking Monster (Alarming)
Regresamos al hediondo universo de Ryan Nicholson
Para la estudiante de secundaria Josie Kane todo empieza como una simple práctica: acompañar a un grupo de topógrafos en su primera incursión en un milenario bosque. Acompañada de un guarda de seguridad llamado Dale Philip, el grupo deberá hacer frente a las protestas e intentos de sabotaje de quiénes se oponen a su labor en el bosque. Además, los nativos del lugar insisten en que el lugar está maldito y poseído por unas ancestrales fuerzas demoníacas. Los miembros del grupo han empezado a desaparecer, a morir… o algo peor. Josie y el resto de los componentes de la expedición están a punto de descubrir la verdad que se esconde tras la leyenda.
Ryan Nicholson es uno de los directores más guarretes del actual panorama del cine de horror independiente. Corroboran dicha afirmación propuestas tan sucias, obscenas y violentas como Gutterballs o Hanger; sendos monumentos a la inmundicia y el mal gusto.
En esta ocasión Nicholson abandona los escenarios suburbanos de ambiente irrespirable y opresivo, y sitúa la acción de Big Fucking Monster (Alarming) en plena naturaleza, en lo que tiene toda la pinta de ser un survival de corte clásico, aunque supongo que con el toque entre irreverente y repulsivo con el que el director norteamericano suele impregnar todas sus obras.
Una última cosa… si alguno de vosotros no conoco el cine de Ryan Nicholson y quiere sumergirse en el lodo de su particular universo, os recomiendo que empecéis con Gutterballs. Pese a que en su momento no le hice una buena reseña, siempre he tenido la sensación que no fui del todo justo con la película de Nicholson. Otras películas de este peculiar director son Famine, Star Vehicle, y Live Feed.
Os dejo con el trailer de Big Fucking Monster, también conocida como Alarming. La película estará lista a principios de 2012.
Último comentario publicado:
doctorbook | 2011-12-23 06:22:39
Estoy ansioso …quiero verla, quiero verla !!!!! Y el nombre me encanto jajaja (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 21/12/11 | CATEGORIAS: Noticias
Lo
Amor, ese dulce dolor demoníaco

- Título original: Lo
- Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2009
- Director: Travis Betz
- Guión: Travis Betz
- Intérpretes: Jeremiah Birkett, Sarah Lassez, Ward Roberts
- Argumento:Justin encuentra un antiguo libro propiedad de su novia recién secuestrada por demonios. Desesperado por el amor, invoca al demonio Lo para que le ayude en el rescate, pero éste tiene otros planes…
LA VALORACIÓN:
73 |100
Estrellas: 4
Reseña dedicada e Elniniodecristal, porque estoy seguro de que Lo es una película que le encantará, y a Zalomero, porque se trabajó unos fantásticos subtítulos en castellano que hacen justicia a un proyecto tristemente ignorado.
Lugar para contemplar
Justin ha perdido a su novia, algo se la llevó al Inframundo, dejándole solo su libro de conjuros como recuerdo. Ni corto ni perezoso traza el círculo y los símbolos, usa su sangre como puerta y el cuchillo ejerce de llave. El olor a azufre llena sus sentidos, no se trata de George Bush Jr., un extraño demonio retorcido acude a su llamada, Lo, que es lo suficientemente atractivo para ser presidente. Justin exige la presencia de su novia, pero los demonios son ladinos, con engaños y juegos de sombras la mente de Justin empieza a deteriorarse, ¿cómo atravesar los vapores y espejos del Infierno para volver a besar a April? El tiempo se agota y los trucos de Lo acercan a nuestro héroe a la trágica y hermosa verdad…
Lo es una película diferente, una cinta independiente que sabe de donde proviene, que es lo que quiere contar y como hacerlo. Película de bajo presupuesto estrenada de tapadillo en 2009, sin mucha repercusión entre prensa y público, viene a ser la demostración práctica de que lo importante dentro de un proyecto cinematográfico no es el presupuesto, si no el equilibrio entre la narración y lo narrado. Travis Betz, su director, guionista y principal responsable, ha conseguido los distintos aciertos básicos para que una obra plástica tenga su razón de ser, todo bajo la dignidad como premisa. Resulta casi hasta raro que tras estos aciertos se halle un artista bastante íntegro, solo hace falta ver su carrera – tristemente escasa – para darse cuenta que estamos ante un hombre con los pies en la tierra, un amante del fantástico más lírico, y a la vez desprejuiciado. Podéis disfrutar de unos breves apuntes sobre sus proyectos presentes y pasados aquí.
El amor no alimenta pero calienta
Parece mentira que sin apenas dinero, solo estrujándose la cabeza para representar la historia con cuidada estética se aleje de la maldición de los proyectos de serie Z: adecuando el discurso a los medios, lejos de intentar imitar una producción de altos vuelos sin recursos, el director norteamericano ha tirado de imaginación, originalidad, algo de descaro y buen humor, así como de un cuidado guión basado en diálogos frente a la acción, para contar una historia sobrenatural de demonios, que parece extraída de un número cualquiera de Hellblazer. Pero no solo de referencias modernas subsiste Lo, no son baladíes las menciones en el mismo metraje a “La Trágica Historia del Dr. Fausto”, en concreto al libreto teatral, y un servidor aun iría más allá: algo de la magnífica Divina Comedia podemos encontrar entreverado en los múltiples diálogos que el díscolo demonio Lo y el arriesgado Justin mantienen. Sobre todo por cuanto el amor, el sentimiento más “puro”, es el motor del deseo de Justin, un hombre normal, con sus dudas y miedos, que solo busca reencontrar a la mujer que ama, sin importar las consecuencias y sin entender muy bien sus propias motivaciones… ¡oh, “l’amour est un oiseau rebelle”! Un pájaro que mas tarde o temprano sobrevuela los volcanes de lava del Hades, como bien va a comprobar nuestro protagonista.
Tras bambalinas
El primer acierto estético de Travis Betz es adecuar el lugar de los hechos a su presupuesto y experiencia. Así, la acción ocurre, al completo, sobre una especie de escenario en que se convierte la habitación de Justin, a oscuras, y que nunca llegamos a ver. Un círculo protector en el centro, sobre el que se sienta hierático Justin, y alrededor el demonio Lo al acecho, otros “amigos” colaborando en la función y lo mejor: los recuerdos de Justin transformados en pequeñas representaciones de teatro frente a sus alucinados ojos. Un metalenguaje que aporta frescura y diversión, desde el momento que la película no se toma en serio a si misma, al menos en la superficie, porque una corriente subterránea de fuerte sentimentalismo recorre cada fotograma, pero de una forma tan honestas que jamás se ve nada empalagoso – el romanticismo bien medido –. El citado metalenguaje alcanza cotas surrealistas con la presencia viva de las mudas Tragedia y Comedia, símbolos del teatro que ayudan a entender porque emociones debemos transitar ante una escena, o recuerdo de Justin. Por si fuera poco, una buena parte de los planos dedicados a la representación teatral se producen de lado, con respecto al barato escenario, de tal forma que vemos entre bambalinas a distintos miembros del set en sus labores: una costurera, un tipo revisando lo que suponemos un guión, una pareja dándose el lote. Una visión irreverente que ánima el ritmo reposado de Lo, el cuál se convierte en su seña de identidad y peor enemigo. Las pausas teatrales, la cadencia de los discursos, todo nos dirige hacia la idiosincrasia de las candilejas y pese a marcar la diferencia, el punto original dentro del género terrorífico, siempre resulta chocante sentarse ante una película y acabar tragándose una obra de teatro.
Empatía contrarreloj
Otro interesante acierto es presentar la situación argumental como una contrarreloj donde está en juego el alma de Justin, tal vez su vida o su amor. La urgencia nos mantiene alerta y nuestro interés detona empatizando con la sencillez del personaje principal. Entonces no nos cuesta nada entrar en el juego de frases y contra frases con las que se desgrana el argumento, sencillito, eso sí, y diferentes reflexiones acerca de la condición humana: el mal, la muerte, el sacrificio, los “nudos” en la garganta y otras ideas que obsesionan a la humanidad desde su toma de conciencia. Así que pese al humor transversal que aligera dichas reflexiones, no esperéis un proyecto desprovisto de profundidad, todo lo contrario. Una vez que Travis Betz atrapa nuestra atención gracias a los maquillajes – trabajados, pero no perfectos – de Lo y otras criaturas, una vez que la oscuridad acechando el círculo nos hace centrar nuestros pensamientos solo en Justin – punto focal del escenario – y lo tremendamente humano que parece, las cavilaciones poéticas se filtran en nuestra corriente sanguínea casi sin darnos cuenta. Todos hemos sufrido/disfrutado del amor en algún momento de nuestras vidas – y si aun no lo has hecho, no te preocupes, estás “condenado” a encontrártelo de bruces –, así que la vivencia que nos proporciona Lo se vuelve una experiencia personal, intima y muy satisfactoria. Aunque todo sea dicho, dejarse llevar requiere cierto esfuerzo, como en cualquier otra prueba emocional mover los engranajes oxidados de nuestro corazón y cerebro es imprescindible. Empero, Lo supone un entretenimiento por si mismo, si no deseas diseccionar tu corazón siempre puedes dejarte llevar por la estética minimalista y su propia absurdez cómica. Aunque profundizar en el sabor de un beso sincero sobre tus labios, en la pequeña cantidad de saliva ajena que llegamos a degustar, me parece mucho más intenso.
Demon Girl
No sería justo analizar Lo sin detenernos un segundito en su punto álgido con diferencia. Justin intenta convencer a Lo de que traiga de vuelta a su chica raptada hasta el Infierno. Las conversaciones son la punta del iceberg, la parte visible de un juego del gato y el ratón que se materializa muy adecuadamente en el dialogo interno que mantiene Justin con una herida en su mano, auto infligida para la realización del ritual de invocación, por donde se filtran sus propios pensamientos. ¿Más alegorías? ¿Escenas figurativas? ¿Manipulación demoníaca o locura? Pues para responder a estas preguntas, y formular algunas nuevas, Travis Betz se saca de la manga un tema musical, en la línea del pop fin de curso de los 50, que es simplemente genial. Irónico, preciosista y, a la vez, repulsivo; justo todo lo que resulta su interprete: El Demonio Jeez, cuya presencia viene a ser parte fundamental de la trama. Adornada con sombras chinescas – de nueva esa vuelta a los espectáculos directos y sencillos –, la canción funciona incluso como video-clip propio. Si de las pequeñas locuras que vamos contemplando – el diablillo rata, el camarero bailón, la macabra agonía de Mayo y Junio – brilla alguna con luz propia, ya sabéis que se trata de la canción Demon Girl, y solo por verla, recomendaría ya el visionado de Lo. No solo por su calidad musical – algo extensible al resto del “score” –, si no también por significar la respuesta más cruel imaginable a las preguntas que comentaba antes: la existencia es una tétrica broma cósmica, un sádico accidente. ¡Pedazo de respuesta! Pero vamos, se trata de una percepción meramente personal.
La luz al final del túnel
Asimismo, me gustaría destacar que al contrario de otras producciones “low-cost”, la película que hoy nos ocupa, se molesta en proporcionarnos un final de verdad. Una correcta interpretación de lo que hemos estado viendo, sin tomarnos por idiotas. No deja de ser una conclusión simple, pero adecuada al tono minimalista y vagamente nostálgico que impregna el ajustado metraje (una hora y cuarto muy bien aprovechada). Un final emotivo que lo es por el descarado esfuerzo que los actores – como en el teatro, parte imprescindible del espectáculo – han realizado durante los minutos previos. Puede que, como ya he comentado, los maquillajes no sean perfectos – en cuanto a acabado, porque su diseño es digno de aplauso, enfervorecido en el caso del diseño de Lo –, que los decorados sean inexistentes y que la dinámica argumental se haga pesada a ratos… no obstante el elenco está que se sale. Jeremiah Birkett, secundario de multitud de series de televisión norteamericanas, simplemente lo borda como Lo: a ratos cínico, agresivo, voluble o, incluso, tierno. Consigue con su “arrastrada” interpretación darle sentido al final del que os hablaba. Aunque tampoco podemos olvidarnos de los otros dos actores principales, también curtidos como segundones de diversas series o películas de bajo presupuesto. En concreto, Ward Roberts (Justin) apunta maneras con una naturalidad muy bien lograda, vuelvo a recalcar el grado de empatía que consigue con el espectador. Finalmente, Sarah Lassez queda un poco descolgada – pese a ser su personaje, April, el eje de la trama – en cuanto a metraje a su disposición, no obstante consigue enternecernos cuando se muestra en pantalla… y a este decadente que suscribe hacerlo suspirar con melancolía.
Abajo el telón
Una vez terminada la obra, los actores salen a recoger los elogios o los insultos del público presente. En este caso todo deberían ser elogios, rosas sangre a sus pies, pese a que los fallos existen en buena cantidad, considerémoslos algo inherente a la humildad del proyecto – que en ningún momento intenta engañar a nadie –, pecadillos que el desparpajo de la representación ha superado con nota. No obstante, ¿cómo diablos recomiendas una obra de teatro? Veréis no soy muy aficionado, la verdad. Ver películas, conciertos, leer, emborracharm… estoooooo estudiar historia grecolatina y otras aficiones, me tienen ya sorbido el coco; así que entiendo que muchos de los por aquí presentes se sentirían igualmente descolocados con este proyecto. Así que cada uno decida por si solo. ¿Comedia o tragedia? ¿Amor o sexo? ¿Las mismas películas de siempre o algo completamente diferente? Un servidor lo tiene claro: todo, quiero todo!!!
Lo mejor: "Demon Girl" del Demonio Jeez and The Go 2 Hells.
Lo peor: Su naturaleza, eminentemente teatral, provoca altibajos en el ritmo.
Último comentario publicado:
Arabelsk | 2012-02-03 11:13:40
Si que lo he dejado _. Muchas gracias (...)
|
|
Por:
Bob Rock
| bobrock@almasoscuras.com
|
The Devil's Rock
No teníamos suficiente con los nazis que ahora se nos junta un demonio
- Título original: The Devil's Rock
- Nacionalidad: Nueva Zelanda | Año: 2011
- Director: Paul Campion
- Guión: Paul Campion, Paul Finch, Brett Ihaka
- Intérpretes: Craig Hall, Matthew Sunderland, Gina Varela
- Argumento:Segunda Guerra Mundial. Dos soldados. Un demonio. El futuro de la humanidad está en peligro. ¿A que parece la nueva de Emmerich? Por suerte no lo es.
LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 3
Hace un par de años, Joel Schumacher nos traía una historia sobre los nazis y sus famosos ritos ocultistas: Blood Creek. En ella se contaba la historia del Profesor Richard Wirth que, a órdenes de Hitler, tenía la misión de apoderarse de una fuerza demoníaca que ayudaría al Reich en su victoria contra las fuerzas aliadas. The Devil’s Rock trata más o menos de lo mismo e incluso da la sensación de que las dos podrían encajar dentro de un mismo conjunto, ya que esta vez es un general nazi el encargado de las investigaciones paranormales en pos del ejército alemán.
Pero este punto es el único en común que comparten la película de Schumacher y la del debutante Paul Campion (especialista en el apartado de efectos visuales de películas como 30 días de oscuridad, Sin City o la trilogía de El Señor de los anillos, entre otras) ya que The Devil’s Rock es puro cine de serie b, con todo lo bueno y malo que ello conlleva, otorgando a un servidor mucha más diversión que la protagonizada por Dominic Purcell – la mencionada Blood Creek – e indudablemente con una protagonista mucho más sensual; Gina Varella.
Dos comandos kiwis (gentilicio que se utiliza para nombrar a los habitantes de Nueva Zelanda y que se empezó a utilizar durante la Segunda Guerra Mundial) tienen la misión de distraer a los alemanes para que pongan sus ojos fuera de Normandía, destruyendo sus emplazamientos armamentísticos.
Para Ben y Joe parece el pan de cada día. Llegar, destruir e irse a tomar unas cervezas. Pero esta vez hay algo raro en el ambiente, y es que la falta de resistencia alguna por parte de los nazis no es una cosa muy normal, o lo que es lo mismo, la misión resulta demasiado fácil… hasta que unos gritos que rompen el silencio en la fortaleza alemana, en una clara indicación de que alguien las está pasando canutas. ¿Qué demonios estará pasando dentro de esas paredes? ¿Qué infierno le estarán haciendo pasar a algún infeliz por ahí abajo? Vale, lo correcto y sensato es que vayamos a mirar y así despejamos cualquier maldita duda que tengamos.
Del comienzo de la película hasta este punto ya han pasado unos veinte minutos y es como si no hubiera pasado nada, pero no desesperéis, pasan rápido. El buen hacer de Campion y unos actuaciones muy decentes hacen que este viaje sea de lo más ameno.
Tampoco esperéis que la cosa vaya a más, ya que nos encontramos delante de una de esas películas donde la historia la llevan los personajes, no la acción. Bueno… algún disparo hay, y algunas hostias también, pero en su justa medida y en su justo momento.
The Devil’s Rock se centra más en la lucha de dos hombres que se enfrentarán entre sí, para más tarde unir sus fuerzas e intentar derrotar a un demonio, o ¿puede que no? Un demonio que utiliza el poder de transformarse en una persona querida del pobre infeliz que en ese momento pase por su lado para, segundos más tarde, despellejarlo y devorarlo.
Si os contará más sobre la película sería como si la estuvieseis viendo, y es precisamente su argumento tan simple la contra de esta película. Así que si sois de los que buscan una historia compleja, con giros raros o una metáfora como trasfondo, iros olvidando de ella. *Si por lo contrario os gusta disfrutar de una buena película sin muchas pretensiones, The Devil’s Rock sin duda no os defraudará. *
No hace falta esperar, cada vez que se le da al play, la película “revolución” del año, la obra maestra del siglo, o ni siquiera el peliculón de la semana. Ni en los ochenta ocurría eso. Por tanto no seamos tan exigentes, coged un buen plato de palomitas y disfrutad de este tipo de películas. ¡Qué siempre nos estamos quejando!
Lo mejor: Que con una simple historia te enganche hasta el final. Sus actores y los cuerpos mutilados.
Lo peor: La historia puede resultar demasiada incompleta. Termina la película y todavía esperas algo más y el demonio que en vez de dar grima te da calenturas.
Último comentario publicado:
Blanch | 2011-09-08 21:51:48
Ameba-del-terror.- PUes sí, la historia es un poco sosa pero vale la pena terminar de verla. Y aunque los actores te hayan gustado es normal que s (...)
|
|
Por:
Blanch
| blanch.sergi@gmail.com
|
The Devil's Rock
Con nazis y demonios todo es más divertido
1944, 5 de Junio: La Roca del Diablo. Un comando de asalto aliado, formado por el Capitán Ben Grogan y el Sargento Joseph Tane, es enviado a una misión secreta justo en la víspera del “Día D”. Su cometido es destruir un polvorín para cortar los suministros de munición a las avanzadillas nazis de defensa.
Tras despejar la entrada al bunker, contemplan su ominoso aspecto envalentonados tras haber colocado los explosivos que mandarán ese nido de ratas a orbitar alrededor de la tierra eternamente. De repente, un grito femenino rompe la quietud desde el interior del fortín: la misión de los zapadores se convierte en un rescate en toda regla… hasta que descubren la diabólica verdad.
La neozelandesa The Devil’s Rock es el debut en la dirección de Paul Campion, artista en diseño de efectos visuales cuyo currículo no tiene desperdicio alguno (casi toda producción fantástica rodada en Australia ha contado con sus servicios; sí, la dichosa trilogía del Señor de los Anillos también). Un homenaje de serie B a ese subgénero tan poco prolífico como es el terror bélico… sobrenaturalmente entendido, por supuesto. Para llevar este proyecto a buen puerto, Campion hace acopio de su basta experiencia creando unos decorados tenebrosos y contando con la participación de un elenco mayoritariamente australiano, de largo recorrido interpretativo: del cual destacaría a Craig Hall (30 Días de Oscuridad).
Este proyecto aúna, dentro de sus limitaciones, atmósfera bélica de segunda guerra mundial con entornos claustrofóbicos comunes al “torture-porn”, añadiendo satanismo al cocktail para aportar ese toque picante tan característico por el olor a azufre. Como patéticamente promociona su póster: “Saw con esvásticas”.
A pesar de esta publicidad claramente engañosa, y el tufillo a telefilme que desprende su trailer, uno a duras penas consigue resistir la seducción de una mezcla que, pese a complicada, básicamente configura una de las películas más sonadas de mi infancia, The Keep (1983) de Michael Mann, o macabras leyendas acerca de los fantasma nocturnos que poblaban las trincheras de una Europa sumida en su era oscura más reciente.
La fusión de elementos provenientes del imaginario extraído de la Segunda Guerra Mundial con otros que beben del horror sobrenatural tiene un innegable encanto, del cual hemos podido extraer vibraciones positivas (Dead Snow, The Outpost) o futuribles tan apetitosos como ambiciosos (Iron Sky), pero el presente se llama The Devil’s Rock y tiene en el 8 de Julio su estreno limitado en Australia para, posteriormente, proceder a la edición británica el 11 de Julio en DVD.
Así que, ¡muy pronto en vuestras pantallas malvados nazis obsesionados con el ocultismo, seductoras diablesas adictas al sabor aliado y bravos soldados dando su vida por la libertad! ¿No iréis a negaros?
Último comentario publicado:
Victor | 2011-08-05 18:36:10
Gracias, suelo visitar ese blog, no sabia que iba actualizando y añadiendo subs. Saludos. (...)
Rasuk
El Exorcista versión malaya
Basada en una leyenda Malaya, Rasuk cuenta la historia de Arman y Melati, dos jóvenes que deciden instalarse en un pequeño bungalow construido durante la ocupación japonesa y alejado del bullicio y las prisas de la ciudad. Pero misteriosos sucesos empiezan a enturbiar la paz de su nuevo hogar cuando Melati, accidentalmente, golpea y destruye una piedra grabada cercana al apartamento. A partir de ese momento Melati sufre frecuentes pesadillas y acaba poseida por un diabólico fantasma que desea venganza tras ser despertado de su sueño eterno.
Si alguno de vosotros, durante el visionado del trailer de Rasuk, producción malaya dirigida por un tal S. Baldev Singh, suelta alguna que otra sonora carcajada, no os preocupéis… es relativamente normal. Y es que Rasuk es una nueva comedia de horror que en esta ocasión mezcla con descaro y poca vergüenza las películas japonesas de fantasmas y aquella mítica película que, todavía hoy, muchos siguen considerando como la más terrorífica de la historia del cine: El Exorcista, de William Friedkin, de la que Rasuk no duda en fusilar algunos de sus momentos más célebres.
Sé que soys unos cuantos los amigos de Almas que no comulgais en exceso con la mezcla de risas y horror (tan frecuente en los últimos tiempos). Personalmente, una propuesta tan potencialmente ridícula y grotesca como Rasuk siempre tendrá un lugar reservado en mis largas noches de insomnio. Así que, con un poco de suerte (llegará algún día a nuestras manos?), ya os contaré… Rasuk se estrena en su país de orígen el próximo mes de Junio.
Último comentario publicado:
Mr zombie | 2011-05-12 18:11:55
La sombra de Buppah rahtree es muy alargada. Influencias everywhere… saluten. (...)
REC 3 Genesis
Poster y primeras imágenes
Tras sorprender a medio mundo con la fabulosa REC (yankees incluídos, quiénes no tardaron demasiado tiempo en llevar a cabo el preceptivo remake), y provocar división de opiniones (al menos en lo que se refiere al presente blog) con REC 2, la primera secuela, Jaume Balagueró y Paco Plaza, co-directores, co-guionistas y principales impulsores de la saga, anunciaron el rodaje de dos nuevas secuelas, o mejor dicho, una precuela y una secuela que continuaría los acontecimientos de la mencionada REC 2 y cuyo título sería REC 4 Apocalipsis.
Pero vayamos por partes. La primera en llegar será REC 3 Génesis, precuela de REC cuyo rodaje ya se ha iniciado bajo la batuta de Paco Plaza (Balagueró figura como productor ejecutivo), y que cuenta en su reparto con los rostros de Leticia Dolera y Diego Martín. En realidad poca cosa se sabe de la trama de REC 3 Génesis (se supone que el título hace referencia al orígen del virus/posesión que dieron lugar a los acontecimientos de la primera película), sin embargo, el primer poster oficial y las primeras imágenes nos ofrecen algunas pistas sobre lo que está por venir (siempre con el riesgo de meter la pata hasta el fondo…).
Da la impresión, a raíz de las primeras imágenes, que se pierde todo el tema de la visión subjetiva que tan buen resultado dió en las dos primeras entregas.
Por otro lado La acción parece situarse lejos del edificio del Eixample barcelonés donde transcurrían REC y REC 2.
Y por último, el propio Paco Plaza, en una breve entrevista concedida recientemente a Televisión Española durante el rodaje de REC 3 Génesis – ver entrevista -, afirmó que tras el giro hacia la acción de REC 2, la nueva entrega se encaminaría hacia el cine de aventuras; afirmación que, personalmente, me ha recordado al cariz que tomó en su día la tercera entrega de la saga Evil Dead (El Ejército de las Tinieblas).
En fin. Supongo que seguiremos hablando largo y tendido de REC 3 Génesis en los próximos días. Os dejo con el poster y las primeras imágenes.
Último comentario publicado:
Diego | 2011-09-22 01:42:04
En lo personal, ami de verdad me gustaria saber que demonios xd ha pasado en esa maldita saga. Una niña poseida, encerrada en una carcel de obscur (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 30/04/11 | CATEGORIAS: Noticias
Forest of the Damned 2
Ángeles caidos sedientos de sexo y sangre

A pesar de sus reservas, Lucy accede a la petición de su marido de asistir a una fiesta de lujuria y exploración sexual en una remota isla. Su pasión pronto se convierte en terror al descubrir que uno de los grupos que les acompañaba desaparece. Algunos empiezan a creer que algo desconocido les acecha en la espesura del bosque, mientras otros empiezan a sospechar entre ellos. El mayor temor de Lucy es que el fin de semana arruine su matrimonio, sin ser consciente de que en realidad le puede costar la vida.
Forest of the Damned 2: Death by Desire, dirigida por el debutante Ernest Riera, es la secuela de Forest of the Damned, también conocida en el mercado norteamericano como Demonic, producción de 2005 dirigida por Johannes Roberts.
Lo cierto es que esta secuela no parece esconder grandes secretos. Mark Evans, co-escritor de Forest of the Damned 2: Death by Desire junto al mencionado Ernest Riera, promete los mismos alicientes que ya estuvieron presentes en la entrega original: violencia, sexo, gore y atractivas chicas-demonios armadas con enormes y afiladísimos dientes (sexo oral mortal de necesidad)… y todo ello en cantidades muy superiores a las ya disfrutadas en Demonic. En cuanto al gore, el mismo Mark Evans señala la presencia de delicatessens tales como “ojos arrancados, intestinos, extremidades amputadas, brutales apuñalamientos y sótanos repletos de cuerpos sin vida”.
Todavía no hay fecha de lanzamiento para Forest of the Damned 2: Death by Desire, aunque todo apunta a que se distribuirá en el mercado doméstico USA en 2011.
Último comentario publicado:
Andrómeda | 2011-01-14 20:42:47
Concuerdo con Blanch, cómo se me pasó de largo tal cóctel???? (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 09/01/11 | CATEGORIAS: Noticias
Devil
Es duro ser el diablo

- Título original: Devil
- Nacionalidad: USA | Año: 2010
- Director: John Erick Dowdle
- Guión: Brian Nelson
- Intérpretes: Chris Messina, Jacob Vargas, Matt Craven
- Argumento:Cinco desconocidos se quedan encerrados en un ascensor, y todo apunta a que uno de ellos es el mismísimo diablo…
LA VALORACIÓN:
60 |100
Estrellas: 3
Tiene que ser duro ser el diablo. Al menos, por lo que nos ha enseñado el cine. Cualquier batalla puede ser la última. Para empezar a conquistar el mundo, primero has de poseer a una persona o encontrar un niño en el que reencarnarte. Y rara vez lo consigue. Así que el mal más absoluto de toda la tierra rara vez ha conseguido dar un paso adelante en su apocalipsis particular sin que un humano toca pelotas le fastidie el plan hasta dentro de cien años o algo así.
“Devil” narra el enésimo intento de este ente por extender su legado. Así, la película comienza con un suicidio y una voz en off que nos informa que así suelen comenzar las andanzas del diablo, con la muerte de un inocente. Después, vamos conociendo poco a poco los que serán los personajes de esta historia: el detective Bowden (Chris Messina), encargado de la investigación de tal suicidio, dos guardias de seguridad del edificio en el que se produjo la muerte, Ramirez (Jacob Vargas) y Lustig (Matt Craven), y cinco desconocidos que coinciden en un ascensor que, en pleno ascenso, se detiene, dejándolos encerrados. Estos cinco desconocidos no tienen relación aparente entre sí e intentan no darle importancia a lo que les ha sucedido. Son un guardia de seguridad del edificio, una atractiva joven, una anciana (estupenda Jenny O’Hara), un joven con pinta de conflictivo y un hombre bastante insufrible. Sin embargo, la luz del ascensor comienza a fallar y, tras un apagón, la chica joven y atractiva resulta herida. Algo o alguien le ha dejado unas extrañas marcas en la espalda. Los dos guardias de seguridad del edificio, que están siguiendo la situación del ascensor a través de los monitores de la sala de control, piden ayuda a la policía. El agente Bowden, que estaba investigando el suicidio que dispara la trama, se une a ellos para intentar esclarecer qué ha podido pasar en el interior de ese ascensor.
Pronto, alguien lanzará la tesis de la película: uno de ellos es el mismísimo diablo. Y el mecanismo de avance de la trama se convierte en averiguar las identidades de las personas atrapadas para intentar discernir de quién puede tratarse. Como es relativamente sencillo imaginarse, hay algún tipo de relación entre estas cinco personas y… Y mejor no avanzar nada más.
Durante la mayor parte del trayecto, “Devil” funciona como un interesante thriller sobrenatural deudor, hasta cierto punto, del primer “Saw”, en el que dos desconocidos se despertaban en un lugar extraño y su supervivencia dependía de que consiguieran averiguar por qué estaban allí y qué lazo les unía. Pero, también desde un primer momento, en “Devil” está presente el componente sobrenatural. O, más bien, religioso.
“Devil” es la primera de las llamadas Night Chronicles, y el “aval” de la misma es que la historia viene de la mente de M. Night Shyamalan.* El director de “El Sexto Sentido” es, y a estas alturas ya nos hemos dado cuenta todos, un hombre profundamente religioso (vease “Señales”) y no duda en experimentar con ese sentimiento, en explorarlo e intentar comprender por qué el ser humano se empeña o está obligado a sentirse religado a una entidad superior (“El Incidente”, por ejemplo, era una defensa a ultranza del pensamiento científico frente al fanatismo y, una de las formas de fanatismo que destacaba, era la religión, quizás como forma suya de compensación por sus anteriores defensas de la misma). Así, no es de extrañar que su historia para las “Night Chronicles” se centre en un viejo tema para él: que, un buen día, descubramos que el desconocido viaja a nuestro lado en el metro es el diablo. Shyamalan sabe cómo hacer del terror algo cotidiano (en el fondo, es la misma técnica que ha llevado al éxito también a Stephen King: ambos creadores sitúan el horror en un plano de tú a tú, lo mismo te toca un vecino coñazo en la habitación de al lado que un asesino en serie, versus obras como “El Resplandor”, basada en novela de Stephen King pero de un creador mucho más elitista como Stanley Kubrick, que en vez de situar el miedo a tu altura parece querer decirte: dame la mano, que yo te llevo a un lugar donde nunca llegarías por ti mismo), prácticamente convenciéndote de que la realidad es sólo un telón aparente que oculta un reino de oscuridad que es mejor no ver para poder seguir viviendo con tranquilidad. Desde este punto de vista, su labor como “creador” es bastante clásica, barroca, incluso: iluminar para los demás esa parte de la existencia. Y haciéndolo bajo el marco del horror, presuntamente para que le temamos a la misma pero, en realidad, provocándonos para que nos acerquemos a él. Todo este rollo es para dejar claro que no me gusta ni un pelo Shyamalan pero creo que es un “creador” en el sentido clásico de la palabra, con un mundo propio y un discurso más o menos bien estructurado. Y, como hombre religioso que parece ser, se acerca al diablo desde una concepción absolutamente religiosa: si no te portas bien, viene el demonio y te lleva. Yo creo que eso es lo que el creyente quiere que haga el diablo. Porque, en el fondo, no deja de presentar al señor del mal como un último juez ante el que, quizás, si te arrepientes de tus pecados en el momento final, pueda perdonarte. Y lo que a mí me preocupa es: ¿ese no es, precisamente, el papel de Dios, según los cristianos? Shyamalan y su historia dan una respuesta a este asunto en “Devil”: el plan de Dios es más amplio y supera con creces al trazado por el diablo. Vamos que, como siempre, al pobre ser de los cuernos y el rabo no se le pueden poner las cosas más difíciles. El sentimiento cristiano, en el fondo, ha creado a un rival muy débil.
Volviendo a la tierra… La historia de “Devil” tiene el problema de tener al diablo de por medio, con todos los prejucios –en el caso de quien escribe- que eso conlleva –o todas las virtudes, si disfrutas con este tipo de material. John Erick Dowdle, que se encargó de dirigir “Quarantine”, se desenvuelve con pulso y acierto, haciendo incluso algún que otro homenaje al propio Shyamalan (el suicidio inicial), y el guión de Brian Nelson (“30 Días de Oscuridad”, “Hard Candy”) avanza bien de ritmo aunque tenga más de una trampa propias de este tipo de material (que el inspector Bowden y los dos guardias de seguridad del edificio, Vázquez y Lustig, no puedan oír lo que hablan los encerrados en el ascensor para que no puedan averiguar sus nombres fácilmente… y poder jugar a una supuesta confusión con el de uno de ellos), pero en general es una película entretenida y con la que puedes llevarte, incluso, algún sobresalto.
Vuelvo a la religión porque ahí reside el verdadero problema de “Devil”: hay una voz en off que nos introduce al diablo desde el primer momento, y que luego descubrimos que se trata de Vázquez, uno de los guardias de seguridad, un hombre muy pío que, mira tú por dónde, se encuentra justo en el escenario donde está actuando el diablo para contarle al detective Bowden todo lo que sabe de él y, de paso, explicarnos a los espectadores la lectura “religiosa” del asunto… y canta como la traviata que esto es así. Vázquez sobra, y quizás también todo el punto de vista “divino”, que vuelve forzada la trama con la inclusión de este personaje para que sea entendible. Es curioso como, después de haberla visto, si uno la repasa sin la voz en off y sin la figura de Vázquez, descubre que “Devil” hubiera sido una película muy bizarra, con algún punto realmente incoherente pero, decididamente, muchísimo más excitante e incorrecta que lo que finalmente ha sido.
Lo mejor: El Diablo
Lo peor: La religión
Último comentario publicado:
Carrieta | 2011-03-03 20:51:53
Aceptable y entretenida película. Un poco de desilusión en el final pero entretiene. (...)
|
|
Por:
Manu
| manuelgaymoreno@yahoo.es
|












Bob Rock
Blanch
Mr. Zombie
John Trent
Asier
Manu
Joan Lafulla
Missterror
Samdra
