Acid Head: The Buzzard Nuts County Slaughter
Cuando a las chicas góticas se les va la olla
Pheromone Labonza (más conocida como Acid Head) es una vengativa asesina gótica, una chica hermosa y mortal, que va sembrando de cadáveres su camino por el condado rural de Buzzard Nuts hasta llegar a la fraternidad femenina de la universidad Vom. En realidad una tapadera para la prostitución, construida sobre un cementerio propiedad del clásico poltergeist nefando. Tras la masacre de Pheromone, ésta desaparece misteriosamente… hasta pasado un año, cuando decide regresar más vengativa que nunca.
Bienvenidos al lado más canalla y desvergonzado de nuestro amado género. El terror y el fantástico siempre han sido terreno abonado para que hasta el más “manco” se anime a volcar sus neuras, filias, fobias y demás parafernalia freudiana en el formato que sea, para consumo y regocijo de los más cercanos. Y si puede mi aberración, mi visión barata pero sentida, salir más allá del barrio, ¡pues bienvenido sea! Merced a esta filosofía uno encuentra entretenimiento hasta debajo de las piedras, un agradecido descansito de la línea más seria y definida del, digamos, terror diario. La oportunidad de echarse una risas y alucinar con las locuras de artistas independientes con más cara que dinero.
La faceta salvaje y underground del cine siempre ha ido de la mano de la transgresión – ya lo sabía bien John Waters cuando equiparaba mierda con arte –, ¿y qué mejor vía de esparcir heces en pantalla que el horror? “Ninguna”, eso parece pensar nuestro buen amigo Tony “Tex” Watt que nos regala otra cinta medio casera llena de dudosos gags, personajes estrafalarios (tres interpretados por él mismo – entre ellos el mismísimo Drácula –), mujeres con la ropa pegándose lascivamente a sus curvas debido al exceso de sangre cubriéndolas, efectos especiales de baratillo y unos filtros al más puro estilo grindhouse, pero sin medios para su correcta aplicación.
El director/actor/guionista/productor (seguramente se trae sus propios cafés en los sets de rodaje) vuelve a contar con la exótica Vivita como principal “anti-heroína” como ya hiciese en sus dos largometrajes previos: Vixen Highway 2006: It Came from Uranus! y Frankenpimp, títulos que hablan por si solos.
Una buena muestra del desparpajo de este cineasta, firme creyente en su labor underground, sería el origen de la película que hoy rezuma entre nuestras manos. La idea tras Acid Head: The Buzzard Nuts County Slaughter, puramente canadiense de origen, nace de un guión previo que narraba las matanzas de Pheromone acaecidas hará un año. Como el libreto de aquella “primera película” (Acid Head: The High School Horror) requería una inversión presupuestaría inviable, su co-autor – parte del guión lo redactó el también canadiense y bizarro Luke Van Belkomp –, decidió embarcarse en el rodaje de una película que incluyese situaciones desencadenadas por el primer guión. ¡Eso es falta de vergüenza!
Y si tú, que estás al otro lado de la pantalla, también compartes esa falta de prejuicios – y ojala sea así, en otro caso no entiendo que haces leyendo esta noticia –, recomendarte que te des un paseo por la parca web de Tony Watt. Allí podrás encontrar sus títulos anteriores así como una nutrida selección de cintas con alto contenido en sexo y caspa (si contienen terror, ya no sabría deciros). En la misma, y en Amazon, podrás disfrutar de Acid Head cuando se estrene esta próxima primavera.
Un brindis por el cine infecto, que caliente nuestras almas…
AUTOR: Bob Rock | PUBLICADO: 04/02/12 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: comedia, gore, independiente, sexo
S&MAN
¿Y tú? ¿Por qué ves películas de terror?

- Título original: S&Man
- Nacionalidad: USA | Año: 2006
- Director: J.T. Petty
- Guión: J.T. Petty
- Intérpretes: J.T. Petty, Elisabeth Cartier, Carol J. Clover.
- Argumento:(Falso) documental en el que el director investiga cómo se hacen las películas de gore extremo.
LA VALORACIÓN:
90 |100
Estrellas: 4
“S&Man” es de la pelis más reveladoras que he visto en mucho tiempo. Es un falso documental en el que, con la excusa de investigar cómo se hacen las películas ultragore, se responde a varias cuestiones sobre el cine de terror y sus motivaciones, sin moralina ni sensacionalismo. Muchas son las películas que plantean, como gusta decir por ahí, las preguntas adecuadas; pocas, como “S&Man”, que se atreven a responderlas o, al menos, a dar respuestas que a mí, personalmente, me resultaron útiles.
J.T. Petty, el director de la película, cuenta, al comienzo, una historia espeluznante de su niñez sobre un pedófilo que vivía en su barrio. Según sus propias palabras, intenta convencer a HDNet Films, compañía productora de la película, para hacer un documental sobre este hombre, pero cuando consigue localizarlo, él se niega a participar. Como necesita encontrar material para entregar una película, acude a la convención Chiller, en Nueva Jersey, donde se juntan los directores y fans del género alternativo, gore extremo. Allí, conoce a varios de ellos, incluido a Eric, creador y único responsable de la serie “S&Man”. Dicha serie consiste en el propio Eric, siguiendo a chicas por la calle, hasta que las consigue conocerlas, llevárselas a su casa o al bosque, y asesinarlas. Por supuesto, se trata de ficción hiperrealista e hiperviolenta, no muy distinta a la que plantean otros consagrados del género como Fred Vogel o Bill Zebub, a quienes igualmente conoce y entrevista.
Esta es la excusa para inmiscuirse en los rodajes de un tipo de cine poco o nada comercial pero que tiene su público a pesar de estar prácticamente fuera de cualquier tipo de circuito. Vuelvo a un punto de vista absolutamente subjetivo y ajeno a toda crítica: yo no soy seguidor de estas películas. Me dan morbo pero, cada vez que me he puesto a ver una, no la he terminado. El morbo del realismo que provoca la falta de medios y la imaginación de sus creadores, ya que suplen esta falta de medios con un verismo atroz, no son motivaciones suficientes para que les dedique todo el tiempo que precisan. Pero, también es verdad, que parte del morbo proviene de imaginar quiénes son, cómo trabajan, de qué manera le presentan las escenas a un actor o actriz, por ejemplo: eh, ahora vamos a destripar a un tipo encima tuya, así que acabarás cubierto/a de vísceras (de cerdo) y eso te provocará un vómito que estaría bien que fuera real y no un yogur cortado. También, y esto es más en serio y más íntimo, ver hasta dónde llega el atrevimiento, averiguar dónde está el límite de lo que, socialmente, me han convencido que si se cruza es ya de psicópatas o de enfermos. Por suerte o por desgracia (por suerte, desde mi punto de vista), me muevo en un entorno donde parece que nadie nunca vaya a escandalizarse demasiado por los gustos y preferencias del de al lado, a cualquier nivel.
“S&Man” entrevista y se mete en vivo en el rodaje de algunas escenas de estas películas. Para mí, como he descrito en el párrafo anterior, era un sueño hecho realidad. Sorprenden algunas declaraciones, pero sobre todo me fascina descubrir cómo da exactamente igual el trabajo que se tenga: en el fondo, todos somos curritos intentando satisfacer egos y fantasías. Y aceptar las de uno mismo sólo puede tener ventajas y ahorrarse una pasta en psicólogos.
Este es otro de los temas clave de “S&Man”: el metraje está salpicado con las opiniones de dos psicólogos, Richard y Megan. En cualquier otra cinta, estos hablarían en clave de condena o condescendiente, pero aquí se pronuncian de un modo aséptico y brillante sobre las distintas patologías o fetiches que mueven a los psicópatas y cómo algunas de ellas se presentan en este tipo de películas; sobre todo, en las que son por encargo, cuando un cliente particular llama a una productora y les pide una peli de crucificados, por ejemplo, o de axilas. ¿Cuál es la diferencia? ¿Hace falta decirla? ¿A estas alturas tiene alguien que explicar lo distinto que es ver una peli de crímenes a cometer uno?
También, opina mucho y bien, a modo de voz más convencional para alguna cabeza despistada que quizás se ha puesto a ver esta película pensando que el material era el mismo que el de otras como “Going to Pieces: the rise and fall of the slasher films”, Carol Clover, autora del libro “Men, Women and Chain Saws”. En uno de sus primeros testimonios, presenta su teoría sobre los distintos niveles de vouyeurismo que se establecen en el cine de terror, desde el más básico, el punto de vista de la víctima o el asesino dentro de la película, hasta el más elaborado, el del espectador para quien la pantalla es una ventana a través de la que puede satisfacer mirando alguna necesidad, sea esta de la índole que sea.
Pero “S&Man” es un falso documental, una gran broma. Hay una trama en ella que es ficción, y aunque nunca revelan cuál, sí que se dan señales a lo largo del metraje de que no todo (o quizás nada) es real. Valga como ejemplo ese pequeño momento, que intenta parecer un fallo de montaje, en el que se cuela una imagen de los dos psicólogos haciendo el tonto en la oficina para, en el momento siguiente, volverlos a ver sentados en sus sillas, serios, y recuperando el mismo tono formal del resto del metraje. Conforme se llega al final, se va viendo claramente qué no es real, aunque es verdad que, por breves segundos, aunque sabes que es imposible que aquello sea cierto, no quieres ver lo que, inevitablemente, acaba sucediendo. La sensación, todo hay que decirlo, aumenta al intentar buscar la trayectoria del equipo técnico en IMDB y ver que, a parte del director y los actores profesionales, el resto es prácticamente amateur, con poco o nada antes… y poco o nada después.
(SPOILER: hay un comentario sobre la película en el que un hombre cuenta cómo la vio con su mujer en el festival de Toronto y, tras el pase, aparecieron el director, J.T. Petty, y el actor Erik Marcisak, para dejar bien claro a los presentes que aquello era, como dirían en La Última Casa a la Izquierda, “sólo una película”. FIN SPOILER).
En fin, tras esta perorata, no puedo disimularlo: me ha encantado “S&Man”. Es entretenida, divertida, interesante, morbosa y, sobre todo, ofrece unas cuantas claves para que, después, uno pueda sentarse en su habitación y responderse a sí mismo: ¿por qué motivo disfruto viendo películas de terror?
Lo mejor: Su falta de prejuicios.
Lo peor: Que no sea de visión obligada, tanto para los seguidores del género como para los detractores.
Último comentario publicado:
Thrasher | 2012-02-04 20:35:13
Hola Almas Oscuras, por aquí ando de nuevo después de una entrada a la universidad intensa, y aunque he seguido al día la página no he podido v (...)
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Por:
Manu
| manuelgaymoreno@yahoo.es
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Tomie Unlimited
Piel de alabastro que cubre la cúpula de mis pesadillas

- Título original: Tomie Anrimiteddo
- Nacionalidad: Japón | Año: 2011
- Director: Noboru Iguchi
- Guión: Jun Tsugita
- Intérpretes: Miu Nakamura, Moe Arai, Maiko Kawakami
- Argumento:La hermana de Tsukiko muere en un trágico accidente, pero Tomie regresa a casa el día de su cumpleaños. Aunque algo ha cambiado, Tomie es aun más perfecta y bella que antes; con su regreso se esparce la locura sobre la vida de Tsukiko.
LA VALORACIÓN:
82 |100
Estrellas: 4
Quiero mandarle un entusiasta abrazo a Eddie Lamorgue (de LaMorgueCinema) por la traducción y montaje de esta nueva locura nipona. Sin gente sacrificada y altruista como él no podríamos ver obras que, por minoritarias, raramente llegan al público hispano parlante. ¡Gracias por vuestro trabajo!
Tsukiko está condenada a contemplar la muerte de su hermana… más de una vez. Tras el accidente que las separa de forma mortal, Tomie regresa a casa para sus cumpleaños. La familia no sale de su asombro ¡si la enterramos hará solo unos meses! Pero ese es el tiempo suficiente para que la “nueva” Tomie haya aprendido como destruir la mente de su hermana, como esparcir el mal, el odio y la envidia que su belleza en vida provocaron. Así, una riada de sangre cubrirá las suaves huellas que la perfecta Tomie deja sobre los corazones de sus semejantes, aunque esa sangre sea la suya propia.
Tomie Unlimited se convierte en una entrega más de una saga que comenzó en 1999 con la adaptación de uno de los mangas del maestro nipón del horror Junji Ito (responsable, entre otras obras, de la genialmente retorcida Uzumaki). En concreto, estariamos hablando de la novena entrega. Claro que decir novena puede no ser lo correcto, puesto que cada cinta vive en su microcosmos particular: La idea original del comic sería narrar diferentes historias tan trágicas como macabras, con un fuerte componente de horror surrealista, donde el único nexo en común fuese la presencia de una joven sobrenaturalmente bella, cuyos rasgos de porcelana obsesionen lo suficientemente a los hombres como para llegar a enajenarlos, impeliéndoles a matar al objeto de sus desvelos. Algo, la ausencia de una coherencia entre las distintas historias, que considero vertido acertadamente en la falta de relación real entre los diferentes eslabones de la saga cinematográfica. Pero me falta destacar el punto realmente escalofriante, diferenciador y onírico de la obra original, y que por lo tanto caracteriza todo lo basado en ella: Tomie siempre vuelve de entre los muertos con abrumadora normalidad; más bella, más hipnótica si cabe. Con una sola gota de su sangre se pueden regenerar cientos de Tomies, cuya única meta en su no-vida es amar sonriendo, ser amada compulsivamente y volver a seguir su ciclo de odio tras el consabido asesinato y resurrección. Obviamente, el terror llega con la presencia de una hierática y siempre complaciente Tomie, pero sobre todo con los drásticos cambios que provoca a lo que la rodea, pervirtiendo la realidad y llevando la demencia a sus antiguos adoradores.
Podríamos decir que se trata de una reinterpretación moderna del clásico fantasma vengativo japonés u Onryo, pero con un enfoque mucho más morboso, y hasta lovecraftiano… muy propio de su autor.
Aunque la saga en sí cuenta con bastantes altibajos (de hecho, la única otra cinta de la serie que vi completa, y todo por mi veneración a su director Takashi Shimizu – Ju-on –, fue Tomie Rebirth, un chasco en toda regla), siempre ha procurado llevar a pantalla el complicado surrealismo de Junki Ito, un autor que no renuncia a lo explicito pero siempre envuelto en un aire imposible de pesadilla que llega a transformar sus historias en experiencias cercanas al consumo de psicotrópicos. Quizás por ello, no se trate de una saga que cuente con muchos adeptos dentro del mundo occidental – de hecho siempre se ha producido con esta saga, y la cinta que hoy nos ocupa no será diferente, la clásica relación amor/odio –. Resulta complicado abordarlas sin poner nada de nuestra parte como espectadores, frustran rápidamente al sentido común porque la lógica se pervierte con el objetivo de primar ese mal sueño que debemos recorrer de la mano de Tomie, tan deliciosamente bella – casi intemporal, al igual que su drama – como peligrosa para nuestra cordura.
Supongo que para los amantes de las densas explicaciones o los que no se puedan permitir soñar, todo lo relativo a esta saga será papel mojado. Si a ello añadimos los altibajos mencionados y una calidad aun más irregular, muchos temeréis lo que nos pueda deparar Tomie Unlimited. Sin embargo, incluso para mi sorpresa, estamos ante una película bizarra, oscura, sangrienta, decadente y macabra como pocas. Y a pesar de repetir los mismos pecados que sus ocho hermanas pequeñas, aunque en menor medida, estamos ante una poderosa revitalización del j-horror más intenso. Aquel que marca la diferencia con el cine occidental, bebe directamente de sus tradiciones más profundas y se hunde de lleno en la capacidad visual para provocar desasosiego, por mucho que implique dejar absolutamente a un lado lo racional durante hora y media.
Así pues, ha tenido que ser Noboru Iguchi quien haya resucitado una serie de películas, bastante tocada hasta en su país de origen – obviamente, la explotación sobre los mangas originales no daba para tantos enfoques diferentes –, mediante el desarrollo de un horror explicito, muy en la vena de las casetas del terror más clásicas, y olvidándose de cualquier resto del humor splatter que ha caracterizado sus largometrajes más conocidos hasta la fecha: Machine Girl, Sukeban Boy, Mutant Girls Squad y Robo Geisha. Con dichos títulos a sus espaldas (más la esperada Zombie Ass en el horizonte más cercano) cabía dentro de lo probable encontrar una de las Tomies más gore y salvaje jamás rodada; y así ha sido. Se nota que sus responsables están bregados en sacar petróleo de los presupuesto más ínfimos, porque cada vez consiguen unos resultados estéticos más depurados en pantalla. Hay mucha locura, mucha sangre cgi, mucho látex y, sobre todo, una concatenación de aberraciones antológicas (todas bajo el dictado de la obsesión que Junji Ito siente por las cabezas cercenadas y las posibilidades biológicas que la fusión de carne, vegetal e insecto ofrece).
Un despliegue de rarezas que nos sumergen, desde el prólogo, en un universo maldito que nada tiene que ver con la tierra que pisamos. Ahora, cierra los ojos y ya eres otro esclavo de Tomie. Insisto, no existe racionalidad en el desarrollo de la casi nula historia detrás de este largometraje, se establece un constante juego con el espectador (en la línea de la manipulación psicológica de los primeros Silent Hill) que éste acepta o tirará por la borda la psicodélica experiencia que Jun Tsugita, su guionista, ha preparado con cariño y rendido tributo a los mangas originales. El escritor/director, que ya había entrenado con unos cuantos títulos previos (Fashion Hell, Mutant Girla Squad, The Ancient Dogoo Girl – una especie de Wonder Woman nipona –), hace hincapié en cualquier detalle orgánico capaz de justificar deformes y obscenas escenas; así recalca la capacidad metamórfica de Tomie, pero sabiendo contener el humor exacerbado que salpicaba sus otros libretos. No por ellos dejaremos de presenciar momentos risibles, pero quizás se traten de risas de nerviosismo antes que de buen humor.
Si ya el comienzo muestra a las claras que estamos ante una película cuyo principal meta es epatar visualmente a costa de cualquier recurso siniestro – y la forma de presentar la muerte de Tomie es un ejercicio, propio de un videoclip, de cómo darle al público lo que quiere –, al poco se nos intenta introducir a otra perspectiva más artística si cabe: la reposada forma de presentar unos créditos adecuados para un romance de época – japonesa por supuesto – rodado en los setenta, nos asusta y nos obliga a saber que estamos ante una película de verdadero horror, por mucho que comparta algunas formas con sus compañeras más splatter (de sobras conocidas por los lectores y mentadas anteriormente). Eliminad los breves y típicos momentos “melosos” (los orientales tienen una forma de tratar el amor religiosamente cursi), obviad los diálogos algo vacíos (innecesarios en la mayoría de las ocasiones cuando dormimos una vívida pesadilla) y sobrepasad las actuaciones decididamente insustanciales; solo así, despejando la escasa paja, podréis disfrutar de una de las mejores muestras del estilo bizarro y extremo que ha definido y hecho especial el cine de horror japonés. Digamos que continúa la senda marcada por el lado oscuro de Takashi Miike, la saga de La Maldición o el intelectualismo de Kiyoshi Kurosawa.
Caben destacar los pasajes más morbosos de la obra de Junji Ito que se han tomado prestados para reflejar la enfermiza relación familiar que supera a Tsukiko, pero, sobre todo, los lazos entre ella y su hermana. Un duelo de poder, tristeza y deseo prohibido que pese a no estar profundizado (supongo que el lesbianismo explicito hubiese echado por tierra cualquier intención medianamente comercial de Tomie Unlimited – y es que llego a estrenarse en cines, amiguitos –), nunca llega a resultar aburrido. Al menos mientras Tsukiko continué siendo torturada mentalmente por la presencia sobrenatural de su “nueva y ubicua” hermana. Un duelo que también se refleja a nivel interpretativo, pero desgraciadamente los actores japoneses poco conocidos no ofrecen un buen rendimiento; la cantera no es todo lo buena que debería y todos parecen fuera de lugar (lo que por otro lado, y volviendo a la ambientación de pesadilla, no me parece mal del todo). Aunque Miu Nakamura, la interprete de Tomie, una verdadera encantadora, consigue hacernos olvidar las malas actuaciones de sus compañeros gracias a esa caída de ojos casi sobrenatural…
Puede que no sea la Tomie perfecta, a lo mejor le falta algo de delicadeza en los rasgos, pero su mirada, ¡ah, su mirada! Consigue atrapar la decadencia de su sufrimiento en esos iris cambiantes, la sujeta, la moldea y la lanza contra nosotros y pregunta: “entiendes la violencia de género”, y como hombre decir que he sabido ver lo que subyace tras la marmórea piel de Tomie y me ha dado miedo. Pero la pesadilla es más profunda, y la persistencia de ese amor en la forma de pedazos de carne, que medran cual hongos trayendo fragancia de amores inmortales y parasitan de las buenas intenciones que acabaron por crear un odio, una destrucción que se esparce en la forma de una bella estudiante por las calles de Tokio, Nueva York, Lima o Madrid.
Porque si la realidad fuese sueño, esta mórbida chica sería la que nos mirase con sus ojos de gata, desde el cielo; y los soles se cubrirían con un cabello negro que se agita como tentáculos de una deidad anciana y hambrienta. Un ser ancestral ansioso de colmar su infinita barriga con esencia de corazones, jugo rojo de amor que se convertirá en la pesadilla que transmite tan acertadamente Tomie Unlimited. Sueños inquietos que serán ley para llevarnos hasta un final tan absurdo como la propia existencia… una ley para todos…
Lo mejor: La atmósfera de pesadilla, sensacional vuelta a lo que siempre ha representado el j-horror: algo completamente diferente a lo que espera un occidental.
Lo peor: Las actuaciones a nivel general, un desastre a excepción de Miu Nakamura (Tomie)
Último comentario publicado:
nina | 2012-02-03 22:01:16
pufffff… claramente este tipo de películas subrealistas a tope y llenas de muñequitos no van conmigo (lo siento…me dormía viéndola& (...)
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Por:
Bob Rock
| bobrock@almasoscuras.com
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Hostel 3
A la ciudad de Las Vegas no se le dan del todo bien las torturas

- Título original: Hostel Part III
- Nacionalidad: USA | Año: 2011
- Director: Scott Spiegel
- Guión: John Fasano, Scott Spiegel
- Intérpretes: Thomas Kretschmann, Kip Pardue, John Hensley
- Argumento:Un grupo de amigos viajan hasta Las Vegas para celebrar la despedida de soltero de uno de ellos. Tras una fiesta pasadita de vueltas, uno de ellos desaparece misteriosamente.
LA VALORACIÓN:
49 |100
Estrellas: 2
En 2005 cargué la mochila a la espalda y, junto a un par de imprudentes universitarios norteamericanos y un joven director llamado Eli Roth – quien se había ganado una nueva oportunidad gracias a su impactante debut en Cavin Fever – , puse rumbo a la vieja Europa del Este. La experiencia resultó peligrosa, dolorosa… y satisfactoria. Dulces ninfas del este actuando como cebo para universitarios salidos, y una oscura organización dándole su merecido a mis incautos compañeros de viaje.
Así es, Hostel fue una agradable sorpresa. Sobre todo porque hacía muchísimo tiempo que un servidor no abonaba la entrada de una sala de cine para asistir al repertorio de salvajadas con el que Hostel nos obsequiaba en su tramo final. Eli Roth hizo un buen trabajo. Pero por alguna extraña razón que no alcanzo a comprender, nunca sentí la necesidad de volver a cargar la mochila a la espalda y acompañar al realizador norteamericano en una segunda aventura repleta de turistas insensatos, europeos tarados e imaginativas torturas. No he visto Hostel 2. Pese a que, repito, me gustó el primer Hostel, jamás sentí la motivación suficiente como para darle una oportunidad a su secuela, estrenada también en salas de cine. Si tuviera que dar una explicación a dicho desinterés por Hostel 2 quizás apuntaría a la retahíla de desvergonzados clones que surgieron a la sombra de Hostel y que arrastraron por el lodo de la mediocridad a la ya de por sí absurda etiqueta del torture porn (Train, Penance…).
Pero entonces… ¿qué demonios me ha empujado a ver Hostel 3?. Eli Roth ya no ejerce de director, y la producción se ha visto relegada al mercado doméstico. Ni una cosa ni la otra eran buenos presagios. No sé… quizás Las Vegas, quizás el buen recuerdo que conservo de la entrega original, o quizás el hecho de que durante los últimos suspiros del 2011 la oferta de cine de género que nos fue llegando, con cuentagotas, no resultó excesivamente atractiva.
Cuatro amigos celebran la despedida de soltero de uno de ellos alojándose en un lujoso hotel de Las Vegas. En su camino se cruzan un par de atractivas muchachas que les convencen – sin demasiado esfuerzo – para asistir a una fiesta clandestina. Todo parece ir bien hasta que al día siguiente caen en la cuenta de que uno de ellos ha desaparecido sin dejar rastro.
No ha funcionado. Scott Spiegel, director de Hostel 3, lo ha intentado todo. Cambio de escenario, un guión que gana en complejidad y se empeña en sorprender constantemente al espectador, mantener - o al menos intentarlo – el nivel de violencia… Todos los esfuerzos han sido en vano.
La nueva ubicación le sienta como una patada en el estómago a Hostel 3. Uno de los grandes “logros” del Hostel de Eli Roth fue el de convencernos a todos de que Eslovaquia no era una opción a tener en cuenta a la hora de escoger destino para nuestras próximas vacaciones. Hostel dibujó una Europa del Este peligrosa, retrasada, lúgubre y plagada de putas, maleantes y sádicos asesinos. Un lugar supeditado a las ansias de sangre y tortura de cuatro zumbados que hicieron fortuna tras la caída del régimen comunista. Y desde luego, por más pueril y sesgada que fuera su visión de Eslovaquia (… y seguro que lo era), Eli Roth supo ser convincente (hasta el punto de que altas instancias del gobierno eslovaco manifestaron su malestar tras el estreno de la película).
En el trayecto que va desde Eslovaquia hasta Las Vegas, Hostel 3 se ha dejado por el camino toda esa atmósfera viciada y enfermiza que supo transmitir de manera tremendamente eficaz el tercio final de Hostel. En Hostel 3 nos ubicamos, impotentes, en una ciudad del juego infensiva, inócua; muy lejana al desasosiego y el malestar que sí supo transmitir el primer Hostel.
A esa sensación de inocuidad contribuye, de manera decisiva, la violencia low cost de la que hace gala Hostel 3 durante todo su metraje. Porque si preocupante resulta el error en el cambio de escenario, mucho más grave se me antoja la falta de agresividad y la flojera de piernas mostrada por cada una de las secuencias de violencia y tortura de Hostel 3. No nos enañemos, la gran seña de identidad que propició el éxito del primer Hostel fue, sin duda alguna, la explicitud y la contundencia de la violencia mostrada en pantalla. Una secuela que flojee precisamente en estos términos de violencia y centre todos sus esfuerzos en ofrecernos un guión que confunde complejidad y elaboración con el hecho de escupir toda una serie de giros, más o menos inesperados, y que escasamente logran mantener nuestra atención; no puede ser considerada de otra forma que no sea una secuela fallida. Sólo recomendada para curiosos y entusiastas de la saga.
Lo mejor: La chica de la ballesta.
Lo peor: El único que transmite mal rollo es el taxista.
Último comentario publicado:
FrancHis | 2012-01-31 00:53:45
No he visto esta, me han dado algo de ganas de verla. A mí la segunda me gustó bastante, ah. (...)
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Por:
Joan Lafulla
| joan@almasoscuras.com
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Il Marito Perfetto
¿Sabes cómo es realmente la persona que tienes a tu lado?
Tras sufrir una experiencia traumática, un pareja casada decide recuperarse pasando unos días en una casa de campo. El objetivo perseguido por ambos es olvidar y tomarse el descanso necesario para curar sus heridas psicológicas. Pero lo que aparentemente tenía que ser un fin de semana de reconciliación y amor, repentinamente se transforma en una orgía de sangre y violencia.
Il Marito Perfetto (o “The Perfect Marriage”, como se conoce en el mercado internacional) es un mediometraje de 40 minutos de duración escrito y dirigido por el italiano Lucas Pavetto, al que algunos críticos ya se han apresurado a señalar (el siempre inquietante mundo de las comparaciones y los parecidos razonables… o no) como un cruce entre El Resplandor, obra siempre discutida del gran Stanley Kubrick; y la Posesión Infernal de Sam Raimi.
El propio Pavetto ha apuntado al reciente cine de horror francés como fuente de inspiración, y por lo visto también han sido unos cuantos los que han visto similitudes entre Il Marito Perfetto y dos de las obras cumbres de la Nouvelle Horreur Vague como son Alta Tensión y A l’Interieur. Sea como sea parece que la violencia y la tensión están aseguradas. Os dejo con el trailer y algunas imágenes de Il Marito Perfetto.
Ghost
Los fantasmas no bailan en Bollywood... ¡Los crucifican!
Una serie de grotescos asesinatos azotan un hospital de ciudad. Para su desgracia la doctora Suhani se ve involucrada en ellos. Es por eso que es la primera en ser interrogada por el detective Vijay Singh. El amor surge entre ambos, pero eso no parará la cadena de asesinatos…
Ahora estaréis pensando “otra película de terror adolescente del montón” y seguramente os estaréis equivocando. No estoy hablando de la tailandesa Ghost, ni mucho menos de la mítica Ghost de Patrick Swayze, Demi Moore y Whoopie Goldberg, de hecho esta es la que se ha denominado ni más ni menos como la película más violenta de la historia de Bollywood. ¿A qué se deben estos “méritos”? Seguramente a las altas dosis de sangre y a una escena en concreto que podéis ver aquí y que ha sido motivo de censura en su país de origen. Las autoridades han considerado que la escena puede ofender a la minoría cristiana que habita allí. Que la crucifixión sea, en este caso, de una mujer parece que también ha afectado a la hora de tomar la decisión de usar la censura y afirmar que la escena es demasiado explícita. Esta no ha sido la única escena en reducirse (ya que no se cortó del todo) y es que el comité examinador interpretó que eran necesarios hasta 6 cortes en la mencionada película.
Como siempre estos tipos de películas en países así siempre vienen cargaditas de polémica, pero al fin y al cabo ese es el combustible que las mueve. La dirección de esta nueva producción con denominación de origen de India corre a cargo de la desconocida Puja Jatinder Bedi. El timón de la actuación viene de mano de la que fuera candidata a Miss Mundo Sayali Bhagat y el algo más veterano Shiney Ahuja. Con todo esto en nuestro plato ¿quién no se lanza de cabeza a comerlo? Yo desde luego que no me lo pienso perder. Solo espero que no decepcione, no me espero la película de terror del siglo, pero… monstruos bailando no, por favor.
Último comentario publicado:
Joan Lafulla | 2012-01-18 21:00:26
Tiene buena pinta… a ver si nos llega prontito. (...)
The Demon's Rook
Un demonio, dos demonios, tres demonios...

Un joven muchacho llamado Roscoe encuentra un portal hacia otro mundo dominado por un demonio ancestral conocido como Dimwos. Dimwos convierte al muchacho en un adulto y le revela algunos secretos acerca de su poder y su magia. Sin embargo existe un oscuro secreto que Dimwos mantiene alejado de Roscoe. Cuando Roscoe descubre que su maestro le ha escondido dicho secreto durante tanto tiempo se revuelve contra él, desatando, sin pretenderlo, la ira de otros tres demonios.
Llevado por la desesperación, Roscoe huye con la intención de regresar a nuestro mundo y provocando que los demonios descubran el portal. Cuando los demonios atraviesan el portal el infierno se desata en la tierra. Uno de los demonios posee la mente y la voluntad de todos los que se cruzan por su camino. Otro transforma a los hombre en bestias asesinas, y el último de ellos lidera un ejército de muertos.
Estamos ante otro flagrante caso de “Juan Palomo, yo me lo guiso yo me lo como”. Y que conste que esto lo digo desde el cariño, el respeto y, sobre todo, desde la más rotunda admiración. Y me estoy refiriendo a la constante aparición de películas de bajo presupuesto tras las cuales figura el nombre de una persona; un esforzado amante del género que lucha contra viento y marea para sacar adelante su visión, su proyecto. En este caso el tipo en concreto responde al nombre de Loup’Rah Garomore (extraño nombre), director, guionista, productor, actor y creador de los efectos especiales y de maquillaje de The Demon’s Rook, producción independiente que se encuentra en fase de postproducción y cuyo estreno se prevé para mediados del 2013.
El propio Loup’Rah Garomore reconoce en The Demon’s Rook la influencia de grandes títulos de finales de los 70 y principios de los 80 como son Suspiria, de Dario Argento, Evil Dead (Posesión Infernal, 1981), de Sam Raimi, o el Day of the Dead del gran Romero.
Lo que quizás más sorprenda del trailer de The Demon’s Rook es la labor de Loup’Rah Garomore en la caracterización de los demonios y zombis que, por lo visto, inundarán la pantalla acompañados de generosísimas dosis de sangre y gore.
Efectos especiales de vieja escuela y espectaculares prótesis y maquillajes que sin duda alguna son grandes alicientes a la hora de darle una oportunidad a The Demon’s Rook. Y a este respecto Loup’Rah Garomore lo tiene muy claro. Cuando se le pregunta por la sobreabundancia de efectos CGI en muchas de las actuales propuestas de género independiente Loup’Rah se muestra contundente: “A menos que cuentes con el equipo de WETA Digital – los creadores de los efectos de la saga del Señor de los Anillos, entre muchos otros – para tus CGI, no te molestes. Y cuando cuentas con un presupuesto de apenas 15.000 dólares es absurdo no escoger la vía de los efectos de vieja escuela… a no ser que quieras que tu película esté repleta de efectos CGI hechos con el culo”.
Os dejo con algunas imágenes y con el trailer de The Demon’s Rook.
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Bob Rock | 2012-01-13 08:31:26
Hola Almas Oscuras. Ésta, ésta es de las que molan!! Un saludo! (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 12/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
TAGS: demonios, gore, independiente
Tokyo Species
Sexo lésbico provinente del espacio exterior
Una colegiala intenta suicidarse lanzándose al vacío desde lo alto de un puento. Malherida y tirada en el suelo, una ser extraterrestre penetra en su interior y utiliza su cuerpo como anfitrión de una criatura sedienta de sexo y sangre que busca aparearse y reproducirse.
Este es, a grandes rasgos, el argumento de Tokyo Species (si digo que es la penúltima locura nipona… ¿me repito?… sí), película de bajo presupuesto dirigida por el japonés Nozomu Sasaki que, como salta a la vista, posee evidentes semejanzas con Species (en España tuvo el subtítulo de Especie Mortal), una sci-fi con toques de horror dirigida por Roger Donaldson en 1995 y que contó con la destacada presencia de una guapísima (y por aquel entonces una absoluta desconocida) Natasha Henstridge en el papel de una mujer resultante de la supuesta combinación de ADN humano y alienígena recibido en una transmisión del espacio exterior, que buscaba, efectivamente, aparearse con el primer desdichado y/o afortunado que se cruzase en su camino con el objetivo de perpetuar su especie.
Species tuvo creo que un total de tres secuelas, y ahora, sin comerlo ni beberlo, le ha salido un pseudo-remake nipón (los yankees reciben su propia medicina) en el que la buena de Natasha es sustituída por una no menos espectacular Maria Ozawa, actriz porno de orígen japonés-canadiense a la que ya tuvimos la oportunidad de disfrutar en Invitation Only y en Erotibot. Es más que probable que la Ozawa, enfundada en su inevitable traje de colegiala, nos recompense mostrándonos, sin reparo alguno, todos sus muchísimos encantos carnales en una película que promete sexo, gore y cutre efectos CGI a partes iguales. No he encontrado imágenes de Tokyo Species, pero os recomiendo que le echéis un vistazo a su trailer porque no tiene desperdicio.
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Mr Zombie | 2012-01-13 16:46:35
Creo que nunca he hablado por aqui de ese subgero del cine trash japones de serie Z llamado cine de tentaculos , que suelen ser softporns o ultrago (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 11/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
Wrath of the Crows
Pase lo que pase no elijas el pañuelo rojo...
En una sucia y reducida prisión, Deborah, Hugo, Hernest y Liza, todos ellos prisioneros, son obligados a sufrir todo tipo de injusticias a manos de los guardias y del jefe de estos, un tipo conocido como el oficial. Y por encima de todos ellos está el Juez. Nadie le ha visto, pero él es el único que marca las normas y es temido tanto por los prisioneros como por los propios guardias.
Los prisioneros saben cómo comportarse, cuáles son las normas que deben respetar, pero sin embargo no recuerdan absolutamente nada de sus vidas fuera de la fortaleza en la que se encuentran atrapados.
Ivan Zuccon dirige Wrath of the Crows (que viene a siginificar algo así como “La ira de los cuervos”), una producción de bajo presupuesto - se habla de unos 500.000 dólares – que, a raiz de su sinopsis y de lo visto en su primer trailer, tiene toda la pinta de ser rara… pero rara de narices.
¿A su favor? Pues precisamente ese aura de extrañeza que rodea a la película (parece un híbrido de Hostel y The Experiment), generosas dosis de violencia y gore y… sí, los que me conocéis un poquito seguramanente ya lo habréis adivinado: la siempre celebrada (al menos por un servidor) presencia de la imprescindible Tiffany Shepis. A mí, personalmente, me apetece… me refiero a la película, no a la Shepis. En fin, os dejo con el trailer de Wrath of the Crows.
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Bob Rock | 2012-01-11 15:31:12
Hola Almas Oscuras!! Pues si parece un poco paranoia, estoy convencido de que los habitantes de la prisión están muetos, y es su infiern (...)
AUTOR: Joan Lafulla | PUBLICADO: 11/01/12 | CATEGORIAS: Noticias
Rape Zombie: Lust of the Dead
De colegialas, katanas y zombis

Un extraño virus convierte a los hombres en violentos muertos vivientes. Un grupo de mujeres, armadas hasta los dientes, harán frente a las hordas incontroladas de zombis.
Impresionante el argumento… Pero supongo que a todos aquellos que se decidan a darle una oportunidad a Rape Zombie: Lust of the Dead, penúltima frikada japonesa de bajísimo presupuesto, lo último que les preocupa es si detrás de toda esta vorágine de actrices porno embutidas en uniformes colegiales, explosiones de sangre digital, trazos de humor grueso y zombis de patio de colegio; existe o no un argumento con un mínimo de coherencia o sentido común.
¿Qué coño nos importa el argumento? Todos sabemos perfectamente para qué sirve una película como Rape Zombie: Lust of the Dead. El secreto consiste en dejar nuestro cerebro en stand by durante aproximadamente unos 80 minutos (si algo tienen a su favor este tipo de películas es que no suelen alargarse en exceso) y disfrutar - o al menos intentarlo – de una nueva bizarrada nipona que promete situar el nivel de estupidez muy alto.
Lo cierto es que Rape Zombie: Lust of the Dead parece quedar muy lejos de los grandes títulos que nos ha deparado el splatter japonés de nueva generación, tales como Robogeisha, Vampire Girl vs. Frankenstein Girl, The Machine Girl, o la todavía inédita en Almas Oscuras (¡¡¡sacrilegio!!!) Tokyo Gore Police. Lo cierto es que Rape Zombie: Lust of the Dead parece más cercana a Big Tits Zombies que a cualquier otra cosa. En fin… disfrutable, siempre que nuestro estado de ánimo nos predisponga a ello.
Y si queréis repasar las novedades que nos tiene preparadas el cine asiático de género para el recién estrenado 2012, os aconsejo la recopilación llevada a cabo por nuestro querido compañero Mr. Zombie bajo el título Asia Dreams.
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Mr Zombie | 2012-01-10 20:14:19
Hombre , esta es de naoyuki Tomomatsu y sale Asami, con eso ya me la han vendido, aunque estas son chungas de ver por la red. saludos. (...)











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