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The Love Witch

Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo

The Love Witch

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  • Título original: The Love Witch
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2016
  • Director: Anna Biller
  • Guión: Anna Biller
  • Intérpretes: Samantha Robinson, Jeffrey Vincent Parise, Laura Waddell
  • Argumento: Una bruja enamoradiza de la época moderna busca a su príncipe azul dejando un rastro de cadáveres a su paso.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 2.5/5

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Elaine, una bruja joven y hermosa, está decidida a encontrar a un hombre que la ame. En su apartamento gótico, de estilo victoriano y decorado al estilo “wicca”, prepara hechizos y pociones, usándolos para seducir a los hombres: junto a su escultural cuerpo resultan una combinación irresistible. Sin embargo sus hechizos funcionan demasiado bien, terminando con una cadena de víctimas infelices. Cuando finalmente encuentra al hombre de sus sueños, su desesperación por ser amada la llevará al borde de la locura y el asesinato.

La pócima cuidadosamente preparada por la bruja del amor, según ella misma la fantasía definitiva del hombre, contiene entre otros ingredientes: un manojo de alegato feminista; dos pizcas de melodrama barato; una crujiente cobertura de parodia, quién sabe el grado de involuntariedad de la misma; un abundante chorro de brujería; una cucharada sopera de romanticismo barato; media onza de erotismo blanco y un pellizco de ucronía. Seguir leyendo…

Lo mejor: Decorados, vestuario y sus majestuosos 35 mm.

Lo peor: Un ritmo renqueante para una duración injustificable.

Range 15

Zombie Sam Wants You

Range 15 Reseña

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  • Título original: Range 15
  • Nacionalidad: Estados Unidos | Año: 2016
  • Director: Ross Patterson
  • Guión: Billy Jay, Nick Palmisciano, Ross Patterson
  • Intérpretes: William Shatner, Danny Trejo, Mindy Robinson
  • Argumento: Unos veteranos del ejercito, tras una juerga épica, se despiertan en medio del apocalipsis zombie.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 1.5/5

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Resumen a x24: unos ex soldados se corren la juerga padre; acaban en prisión mientras sueltan sin parar gracias homosexuales; uno de ellos lleva pegada al “pegne” una muñeca hinchable; se desata el apocalipsis zombie; se cargan de armas hasta las cejas; un zombie enano le arranca el “pegne” a uno de ellos; encuentran dos mujeres estereotipo; se tiran a una zombie; descubren por casualidad que el antídoto a la epidemia es cazalla mezclada con semen de víbora; van a un puesto seguro entre más bromas sobre “pegnes”; hacen más chistes sexistas a costa de sus acompañantes; matan niños zombie; llevan el antídoto a no sé dónde montados en helicóptero; luchan desnudos en un ring; matan al muerto viviente Danny Trejo; se acaba.

¡Por Dios! ¿¡Qué coño he visto!? Seguir leyendo…

Lo mejor: Algunos gags dispersos.

Lo peor: Un sentido del ritmo ortopédico.

Sodomaniac

Menea tu cucú

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Debería haber sido una noche de fiesta triunfal para los Wolfpack, una banda de matones de poca monta. A medida que la fiesta se desmadra, este grupo de amigos se preguntará a sí mismo hasta donde podría llegar por proteger las espaldas de cada uno de sus miembros. ¿Se atreverían a bajar hasta donde la espalda pierde su casto nombre? La moral de los Wolfpack es altamente cuestionable, de hecho, no existe. Y eso terminará por llevarles al fondo marrón de sus corruptas almas, de la mano de un justiciero con un humor de culo. Seguir leyendo…

The Editor

¿Qué película quieres ver?

The Editor Reseña

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  • Título original: The Editor
  • Nacionalidad: Canadá | Año: 2014
  • Director: Adam Brooks, Matthew Kennedy
  • Guión: Adam Brooks, Matthew Kennedy, Conor Sweeney
  • Intérpretes: Paz de la Huerta, Adam Brooks, Matthew Kennedy
  • Argumento: En el plató de rodaje de un giallo empiezan a cometerse crímenes horribles, recayendo las sospechas en el editor, Rey Cisco.
DIVERSIÓN:
TERROR:
ORIGINALIDAD:
GORE:
  • 3.5/5

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Rey Cisco apura las heces de su exitosa carrera como editor, hoy truncada por el accidente que terminó con los dedos de su mano derecha, en el rodaje de un giallo de mala muerte lleno de sexo y violencia. Como si sus más oscuros deseos se hiciesen realidad, un misterioso asesino comienza a masacrar a los actores y al equipo técnico, haciendo además que las sospechas de la policía recaigan en Rey. Sólo él, con su poder como Editor, podrá encajar los fotogramas perdidos que completen el puzle de esta horrible matanza.

Astron 6 (Adam Brooks, Matthew Kennedy y Conor Sweeney) vuelve a la carga con una suculenta pieza que no se pueden perder los amantes de la serie B. Asumiendo los requerimientos pulp adicionales, Astron 6, una productora canadiense especializada en DIY y en el cine de género alumbrado y amamantado desde los legendarios video clubes, ha asaltado la ciencia ficción post apocalíptica con “Manborg”, ofreciendo unos resultados envidiables y risibles que, quizás, hayan sido el preludio de obras muy en boga, e inferiores, como “Kung Fury” o “Turbo Kid”; también han dado su propia versión humorística de la “explotación” más clásica con “Father’s Day”, pero allí donde Tarantino y su secta se ponían melosos, Astron 6 se revelan macarras y vitriólicos; y finalmente ahora la han tomado con el “giallo”, agudizando más si cabe el tono paródico de su obra y reaprovechando las ganancias de su cine de guerrillas para una estupenda presentación muy colorista. Seguir leyendo…

Lo mejor: Su estética erótica y violenta.

Lo peor: Demasiados momentos paródicos que banalizan la función.

The Root of the Problem

Que no te den gato por diente...

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Una joven ama de casa sospecha que el amistoso dentista del barrio esconde un secreto horrible. ¿Será sólo la anestesia o hay algo más siniestro escondido bajo de la superficie? Abre la boca y di “¡Ahhhhhhhh!”

A los niños siempre hemos tratado de inculcarles la necesidad de una correcta higiene bucal para evitar desagradables visitas al dentista. Sin embargo, no siempre es posible evitarlas y tarde o temprano tenemos que pasar por una consulta que, siendo niño o adulto, provoca una gran inquietud: todo tan blanco, tan pulcro e impersonal, tan “alienígena”. ¡A ninguno nos gusta que nos urgen en los dientes! Quizás por ese miedo atávico a los dentistas se sacaron de la manga Stuart Gordon y Brian Yuzna la saga “El Dentista”, unos thrillers sexuales y macarras que bebían de la corriente generada por “Instinto Básico” durante los 90’s. Pero el caso que hoy nos ocupa no podría estar más lejos de estos parámetros, concebida como un homenaje humorístico al cine de terror y ciencia ficción de los años 50, hoy os ofrecemos el corto completo “The Root of the Problem”, una obrita menor que ha cosechado numerosos premios desde su estreno en 2012. Con la pega de la versión original como único handicap, no existen subtítulos para un cortometraje fácil de seguir con conocimientos básicos de inglés, la obra de Ryan Spindell resulta ideal para refrescar la tarde de este caluroso domingo. Seguro que los escalofríos sufridos ante la visión de una consulta dental de la vieja escuela aliviaran parte del bochorno que sufre hoy casi toda España. Seguir leyendo…

Saturday Morning Massacre

¿Scooby dooby doo?

SMM Grande

SMM PósterUn equipo de investigadores paranormales amateurs quiere encontrar su primer caso real: Dos chicos, dos chicas y un perro busca terminar con su bancarrota destapando algún caso mediático. Así, aceptan el caso de la abandonada escuela Kyser, un lugar asociado a desapariciones y crímenes.

Ignorando los consejos del sheriff local, que les recomienda no pasar la noche en la escuela, el grupo permanecerá para descubrir sin ninguna alegría que la escuela está encantada por un espíritu sádico o algo mucho peor.

Pese a no contar con caras conocidas en su elenco, ni dentro del equipo técnico (no tengo el gusto de conocer nada de la carrera de su director Spencer Parsons), Saturday Morning Massacre ha llamado poderosamente mi atención por el sardónico póster y la descocada parte final de su tráiler. Muy morbosa esa forma de darle la vuelta a los famosos capítulos de Scooby-doo.

¿Os acordáis? El hippie trasnochado con perilla, el guaperas, la chica atractiva, la intelectual de gafitas y el dichoso perro, que con los años, termina por poner nervioso al personal. La serie de dibujos de Hanna-Barbera se ganó, cuando éramos unos inocentes niños, un hueco en nuestro corazón, pero siempre tenía un componente frustrante que resultaba duro de soportar. Al más puro estilo “pulp”, casi todos los casos de encantamiento que investigaban los chicos de la Máquina del Misterio acababan teniendo una explicación mundana: ladrones, herederos desesperados, malandrines varios en definitiva.

De acuerdo, se trataba de una serie infantil y sus creadores debían de ser cuidadosos de no meter elementos remotamente terroríficos en sus historias. Así todo estaba preñado por el sentido del humor de Scooby y su afición por corretear delante de los supuestos monstruos o fantasmas. Pues bien, Saturday Morning Massacre se hace eco de esa frase que alguna u otra vez me asaltaba cuando veía uno de los capítulos de la serie de dibujos animados: “¿cómo diablos no les pasa nada a estos cuatro metiéndose siempre en casas encantadas, fúnebres cementerios, lúgubres cuevas y demás?”.

Aquí tenemos la respuesta, quien mucho ronda el peligro acaba bien jodido. Y si a eso le añadimos, y permitidme hacer uso de la mera intuición, una sangrienta puesta en escena y un sentido del humor bastante negro, seguro que Saturday Morning Massacre termina por convertirse en una de las casetas de terror independiente de la temporada. Las primeras críticas que hemos podido leer – tras su paso por el festival de Los Ángeles – son tremendamente positivas, hablando de la película de medianoche perfectamente equilibrada entre parodia y horror. Un servidor se queda con muchas ganas de saber hacia donde tiende realmente esta cinta, sobre todo porque no me ha quedado claro la intencionalidad detrás del uso de la cámara en primera persona. Al menos, no me ha parecido un falso documental al uso.

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Bloodbath at the House of Death

Un baño relajante

Bloodbath Revival Poster

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  • Título original: Bloodbath at the House of Death
  • Nacionalidad: Reino Unido | Año: 1984
  • Director: Ray Cameron
  • Guión: Ray Cameron, Barry Cryer
  • Intérpretes: Kenny Everett, Vincent Price, Pamela Stephenson
  • Argumento: Unos científicos investigan posibles sucesos paranormales en una vieja mansión. La secta satánica de Vincent Price los espera.

69 |100

Estrellas: 3

Bloodbath Grande

El Dr. Lukas Mandeville, bastante neurótico y falto de una pierna, encabeza un grupo de seis científicos que emprende la investigación de la mansión Headstone. Sus estudios se centran en las posibles causas de la masacre acaecida años antes. Dieciocho invitados fueron asesinados en una sola noche y se cree que terribles fenómenos paranormales asolan la propiedad, o incluso extraterrestres. Ajenos a la secta satánica que se oculta tras los imponente muros del caserón, Lukas y sus ayudantes emprenden una investigación que puede llevarles a enfrentarse directamente con el Príncipe de las Tinieblas.

No quiero engañar a nadie, Bloodbath at the House of Death – cinta que, si no me equivoco, ni siquiera fue doblada al español y mucho menos estrenada en España – es una parodia en toda regla, una comedia británica que apela al absurdo y a la exageración para provocar unas sanas risas en el espectador. Todo a costa del cine de terror, en concreto a costa de las películas sobre sectas satánicas que proliferaron durante las décadas de los sesenta y setenta; eso sí, asumiendo un prisma netamente británico, siendo el tratamiento humorístico bastante flemático. Así mismo, Bloodbath no renuncia a reírse de la propia tradición gótica de las islas, aquella que instaurase la mítica Hammer o la no menos interesante Amicus: tenemos una noche tormentosa ubicada en un caserón encantado con fantasmas adictos al sexo, un grupo de investigadores psíquicos que acoge todos los personajes típicos del género y una secta satánica sacada de los peores sueños alucinógenos de un hippie. Alejada de otras comedias de la época y que también tenían en su punto de mira el cine de terror (Pandemonium, Student Bodies, El gato y el canario…), encontramos una producción elegante que pierde intensidad porque renuncia al humor puramente gamberro y que tan bien funciona en este medio, como ya demostró Scary Movie o la más reciente Black Dynamite (otra imprescindible).

No obstante, y pese a los obvios encantos de una producción de este tipo, existió durante el año de su estreno una competencia feroz nacida del tremendo taquillazo que supuso Aterriza como puedas (1980). Una competencia cuya intensidad dejó en la cuneta a Bloodbath. El subgénero de la parodia de género vivía unos momentos de saturación que reíros de la reciente fiebre de las “movies”. No en vano 1984 vería el estreno de una de las mejores comedias de todos los tiempos: Top Secret. Jim Abrahams y los hermanos Zucker fueron los cachondos detrás de los clásicos nombrados y muchas otras de las cintas que han dejado grandes gags para la posteridad, por ejemplo Made in USA, Agárralo como Puedas, Hot Shots o Por favor maten a mi mujer. Como podéis ver, parece evidente que Bloodbath fracasó comercialmente porque los norteamericanos acaparaban todo el pastel del mercado, además de otras dificultades propias – problemas en el rodaje, con las localizaciones, etcétera – que pasarían por alargarme demasiado. Aunque sería injusto ignorar que el estilo desprendido por Bloodbath bebe directamente de Aterriza como puedas, sin el trabajo previo del genio cómico que fue Abrahams (hoy en día bastante acabado), no hubiese existido la cinta que hoy nos ocupa. Sin lugar a dudas, Bloodbath nació, creció y se olvidó siempre a la sombra de sus hermanas norteamericanas. Una verdadera pena, porque pese a ser evidentemente menos graciosa – y en esto algo tiene que ver el humor inglés –, no acaba de ser muy conocida para el aficionado de habla hispana.

A un servidor le gustaría reivindicarla y recomendarla por varios motivos:

A: La presencia de un grande entre los grandes. No sé cómo diablos se embarcó Vincent Price en una producción de estas características, pero encarna al líder de la secta satánica con un histrionismo y una burla constante hacía sus papeles más atormentados (i.e. La Caida de la Casa Usher) que bien merece un visionado Bloodbath aunque solo sea por ver al maestro declamando. ¡Qué estilo! ¡Qué método! ¡Qué bigotito! ¡Qué túnica más chula! ¿Y lo mejor? Resulta rabiosamente gracioso en cada una de sus intervenciones. Pero es que nuestro hombre tenía la lección bien aprendida, solo hace falta disfrutarlo en la entretenida Matar o no matar, este es el problema (1973).

B: Los gags, las burlas, funcionan a un nivel aceptable.. Buena parte de culpa la tiene su estrella principal, Kenny Everett . Malogrado actor cómico, nacido en el Reino Unido, cuyo deseo de saltar a la gran pantalla se quedó en este mero intento. A pesar de ser, aun a día de hoy, muy querido por sus compatriotas, merced a su trabajo en diferentes series de televisión de los setenta. Como si de una maldición real pesase sobre esta cinta, tampoco prosperó el deseo de éxito por parte de su director y guionista: Ray Cameron, cineasta que nunca volvió a ver ningún otro de sus trabajo proyectado en salas de cine.

Pues bien, Bloodbath consigue hacer reír al espectador, aun siendo cierto que el nivel cómico no es muy descacharrante. Quitando las intervenciones de Price, existen algunas escenas más acertadas que otras, pero insisto en el buen nivel general. Cierto que algunos chistes se quedan un poco desangelados, precisamente aquellos que refieren a la cultura popular más moderna, aunque nada por lo que rasgarse las vestiduras. Ahora, si queréis salir de dudas bien merece una hora y media de vuestro tiempo. Sin embargo, no olvidemos que estamos ante una película de sin sentidos, abstenerse aquellos que solo entiendan la comedia en su faceta más coherente.

C: El diseño de producción ha sido bastante cuidado: decorados, banda sonora, vestuario e, incluso, efectos especiales. Se evidencia un presupuesto ajustado, pero dada su atmósfera de continuo sketch, se trata de algo que no debería molestar al espectador. Al revés, se respira un aire ochentero muy casposo que hará las delicias de los amantes de aquella época. En definitiva, Bloodbath posee unas características técnicas nada desdeñables. Ray Cameron se muestra solvente y bastante capaz a la hora de transmitir los momentos más hilarantes.

D: Una importante dosis de horror. A diferencia de otras parodias, se produce en Bloodbath un inquietante, extraño e inesperado giro durante su último tercio. Sin desvelaros ningún apunte argumental, incidir en esta agradecida vuelta de tuerca. La frágil seriedad con que se trata alguna escena escalofriante es digna de alabanza, puede que no sepamos si sus responsables están completamente de broma, pero cuando un baño comienza a sudar sangre algo malo está pasando, se produce una turbadora pérdida de control. Solo se trata de una franja de diez-quince minutos, pero todo adquiere una patina acongojante incapaz de dejar indiferente al público. Un lustre que demuestra mucho conocimiento del medio por parte de sus responsables y que aúpa a Bloodbath hasta la posición de “pequeña película de culto” por meritos propios.

Resumiendo, no os perdáis Bloodbath. Tendremos que pasar por el consabido peaje de los subtítulos, pero asistiremos a alguna actuación memorable (la de Price), unos chistes inofensivos pero graciosos, un ritmo dinámico que se ve potenciado por las pinceladas finales de horror – un horror 100% sobrenatural – y, a nivel global, un entretenimiento perfectamente digno que está a años luz de otras parodias actuales con mucho más público (¿Vampires Suck era una comedia?).

Lo mejor: Vincent Price y una interesante dosis de horror.

Lo peor: Algunas veces no casa bien el despelote tipo "Aterriza como puedas" y el flemático humor inglés.

Chillerama

Una broma interna muy larga

Chillerama Grande

Es la noche de cierre del último drive-in de Norteamérica. El mágico lugar donde miles de parejas han intimado dentro de su coche, bajo la atenta mirada plateada de la pantalla. Cecil B. Kauffman, su viejo y desquiciado gerente, ha planeado terminar con su negocio a lo grande, la traca final, cuatro películas prohibidas durante años y que solo ahora verán la luz para escándalo de los escasos asistentes a esa última noche. Horror y humor se dan la mano para homenajear una forma única de entender el cine, sombras y engaños para verter sangre y esperma sobre los encandilados ojos de los espectadores.

Hoy me gustaría hablaros un poquito – atención a la tremenda chapa que suele seguir estas palabras – sobre Chillerama. Una de las antologías de terror de hornada reciente más esperada por los aficionados a la serie B. Cuatro cortometrajes que intentan rendir tributo al cine con que sus directores alimentaron su pasión por el séptimo arte y, más en concreto, el género del terror, independientemente de su pelaje, credo o contenido. Puro espectáculo de entretenimiento medido a través de los ojos de cuatro cineastas modernos con cierto bagaje en esto del retro-cine, con habilidad para entreverar sus obras con un sabor deudor de décadas pasadas. Una mezcla que nace de la falta de prejuicios, el descaro, el gamberrismo y el humor más chusco, con la intención de pasar un buen rato, tanto creando el producto como vendiéndolo (los caretles y artwork no tienen desperdicio, la verdad). Pero aquí radica el primer y más grave escollo de Chillerama: ¿dónde queda el público? Los ojos externos que intentan disfrutar, divertirse con la creación artística de otros. Pues para ser sinceros, el espectador pasa a un triste segundo o tercer plano en cuanto a lo que esta antología nos ofrece.