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Zellwood

Playmates en una película de terror... ¡¡¡Noooo!!!

Zellwood

ZellwoodEsto me suena… Sara Jean Underwood, playmate del año en el 2007, y Patricia Rosales, Miss Cuba Internacional 2009, protagonizan el slasher Zellwood.
El proyecto me trae recuerdos de la nefasta The Telling, en la que, por cierto, también participaba la mencionada Sara Jean Underwood. Es como para echarse a temblar…

Zellwood, dirigida por el debutante Jason Sutton, cuenta la historia de dos jóvenes parejas que deciden pasar un unos días de camping juntos antes de trasladarse a diferentes ciudades. Desafortunadamente, los secretos comienzan a desvelarse alrededor de la fogata y los celos comienzan a surgir. El fin de semana tomará un giro inesperado y mortal cuando llega al lugar el capitán de un pequeño barco y sus dos hijas.

En fin, un slasher de corte clásico, generoso en sangre (por lo que se adivina en el trailer y en algunas de las imágenes de la película) y que posiblemente se distribuya en el mercado DVD USA a finales de año. Y protagonizado por playmates pechugonas… brrrrrr… qué miedo.

The Telling

Terror en la mansión Playboy

The Telling

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  • Título original: The Telling
  • Nacionalidad: USA | Año: 2009
  • Director: Nicholas Carpenter
  • Guión: Joe Lessard
  • Intérpretes: Holly Madison, Lola Labelle, Nicole Zeoli
  • Argumento: Tres chicas deberán contar una terrorífica historia para lograr ingresar en la hermandad femenina más popular de su Universidad.

10 |100

Estrellas: 1

The Telling

La serie B terrorífica siempre ha hecho gala de una festiva tendencia a mostrar, en ocasiones sin demasiada justificación (y quién la necesita…), las sinuosas curvas y carnes apretadas de bellas señoritas decididas a abrirse camino (al precio que sea) en el mundo de la interpretación.
Recordemos el caso de Linnea Quigley, la célebre scream-queen que debutó en la genial "El Retorno de los Muertos Vivientes" (The Return of the Living Dead, 1985) con el personaje de una zombi punk con una clarísima predisposición a desnudarse a la menor oportunidad.

- Disculpa… ¿y la película?

No seré yo quién me queje o me esfuerce en buscarle algún tipo objeción moral al asunto. Si un director de serie B decide que una chica ligera de ropa es un elemento importante para el desarrollo de la trama de su película de terror, a mí no me queda otra cosa que agradecérselo (esta reseña me está quedando de un tono machista que tira de espaldas…).

"The Telling" está protagonizada, casi en exclusiva, por un elenco de chicas cuyo pasado reciente está ligado a la mansión Playboy de Hugh Hefner. Rubias generosas en implantes mamarios que juegan a ser actrices de Hollywood.
Entre ellas la (por lo visto) célebre Holly Madison, una de las exnovias oficiales de Hefner, lo cual viene a significar que la susodicha rubia compartía habitación (y cama) con el magnate del sexo.

Si hay por ahí algún seguidor del reality “The Girl Next Door”, que posiblemente se emita por el canal Playboy, podrá reconocer a la mencionada Holly Madison, y quizás también a sus compañeras de reparto Bridget Marquardt y Sara-Jean Underwood.

- Pero… ¿qué hay sobre "The Telling"? ¿Vale la pena?

Parece obvio decir que una película de terror protagonizada por playmates siliconadas y filmada en los interiores de la mansión Playboy tiene un principal (¿y único?) aliciente: los desnudos.

- Me estás poniendo nervioso. ¿Es "The Telling" una buena película o no lo es?

Llevo tres párrafos hablando de conejitas playboy, implantes mamarios y curvas de infarto. Efectivamente, "The Telling" no es una buena película. En realidad es una pésima película. Una de las peores que he visto en mucho tiempo.

Concebida como una película de episodios (al estilo de la añorada Creepshow), "The Telling" cuenta la historia de tres estudiantes universitarias que deberán superar una última prueba para ingresar en la más famosa y elitista hermandad femenina de su facultad. Dicha prueba consiste en contar, cada una de ellas, una historia terrorífica.

En "The Telling" no hay sexo, ni sangre, ni horror. No hay nada. Tan sólo tres esperpénticas historias, supuestamente terroríficas y sexys (y subrayo lo de “supuestamente”), plagadas de clichés e incapaces de despertarnos cualquier sensación que vaya más allá de la repulsa o incluso la vergüenza ajena (en especial una disparatada secuencia onírica en el segundo segmento, a la postre, el peor de todos).

Lo que podría haber sido un sencillo pero apetecible divertimento, combinación de terror chusco y modelos de playboy ligeritas de ropa, acaba convirtiéndose en una penitencia insoportable y dolorosa a modo de castigo por nuestras ansias de sexo fácil y seguro.

"The Telling" es indefendible. Hasta el punto de que resulta absurdo hablar de lo malas que son las interpretaciones, o la insipidez demostrada por Nicholas Carpenter, director de la película, en la puesta en escena.
"The Telling" es tan increíblemente aburrida y sin sustancia, que todos sus posibles defectos de forma acaban siendo lo de menos. Es insoportable… en su conjunto.

Y por si todavía hay alguien que pueda llegar a pensar, “pero salen playmates ¿no?... entonces me apunto”; os advierto que no es una buena idea. Por si no ha quedado bastante claro todavía, en "The Telling" no hay sexo. Es cierto que algunas de sus protagonistas no tienen reparos en enseñar sus pechos (faltaría más, son conejitas playboy), pero os aseguro que no es motivo suficiente para tragarse el despropósito que viene a continuación.

Supongo que si quereis ver a las chicas de "The Telling" en todo su esplendor, con un poquito de esfuerzo quizás podáis localizar el típico videoclip promocional de Playboy en el que probablemente aparezcan ataviadas con un sombrero de paja y un mini short tejano, peinadas con un par de coletas a los lados y contándonos que sus sueños pasan por tener una granja y acoger en su seno a una numerosísima familia. Estoy seguro de que será una experiencia mucho más divertida –e instructiva- que ver "The Telling".
Quedáis avisados.

Lo mejor: Hubo un chiste a costa de las rubias que me hizo gracia.

Lo peor: Es TAN mala...